¿POR QUÉ CAMINA DE PUNTILLAS?

Rosina Uriarte

Es un hecho que muchas veces llama la atención y nos preguntamos la razón de que algunos niños caminen de puntillas.

Que los niños experimentan con su cuerpo y el movimiento, que a todos les gusta andar sobre los dedos de sus pies en alguna ocasión, es cierto. Es muy posible que el caminar de esta forma aporte información diferente al niño en cada paso que da, lo cual le provoque placer al hacerlo. Pero suele ocurrir que son los mismos niños quienes insisten en hacerlo una y otra vez.
Seguramente habrá varias explicaciones, y por supuesto no todas ellas reflejarán un “problema” que se deba solucionar. Este artículo no pretende dar respuesta a todas las posibles razones por las que los niños caminan de puntillas, pero analizaremos tres de las que nos proponen los expertos.

1. El reflejo de Babinski se halla en el niño al nacer, pero debe haber desaparecido al final del segundo año de vida. Es la reacción automática que hace que el bebé extienda todos los dedos del pie cuando estimulamos la planta del mismo. Lo hace extendiendo los dedos hacia el lado contrario que el pulgar, que mira hacia arriba (los dedos quedan abiertos como un abanico).
Con los reflejos primitivos ocurre a veces que no se integran o inhiben como sería de esperar en un desarrollo correcto. Esto puede afectar el desarrollo pues sería como si faltase un eslabón en la cadena del mismo. Los reflejos primitivos deben inhibirse (que no desaparecer del todo), deben dejar paso a reflejos posturales más complejos y maduros.
El reflejo de Babinski se inhibe cuando el bebé se arrastra (a los siete meses más o menos). En la acción de reptar, el niño empuja el suelo con su dedo gordo del pie para darse impulso y avanzar hacia delante. Los niños que no han reptado pueden tener este reflejo activo y esto provocaría que se sintieran más cómodos caminando de puntillas puesto que al estimular el suelo la planta del pie, sus dedos se disparan en direcciones opuestas. Andan de puntillas para evitar que se active este reflejo, o precisamente porque el reflejo está activo.
Para inhibir esta acción refleja, el mejor ejercicio es el arrastre, que debe ser contralateral: al mover la pierna derecha el niño avanzará ayudándose del brazo izquierdo y viceversa.

Otra posibilidad es realizar un movimiento rítmico en el que el niño se mece estando boca abajo, con las manos abiertas sobre el suelo a la altura de las orejas y los pies rectos con los dedos levantados contra el suelo. Los codos no deben estar apoyados, la barbilla estará pegada al pecho, y el cuello y cabeza deberán formar una línea recta con la espalda. En esta postura, el niño debe empujarse rítmicamente con los dedos de los pies de modo que realice un movimiento longitudinal desde los pies hasta la cabeza, meciéndose hacia delante y volviendo a la postura inicial (no hay desplazamiento como en el arrastre, sólo se trata de un mecimiento hacia delante). Este ejercicio ayuda a inhibir el reflejo de Babinski.

2. Algunos niños tienen disfunciones en la Integración Sensorial. Esto implica que sean extremadamente sensibles a determinados estímulos (puede ocurrir que les molesten sonidos que los demás apenas perciben, que no soporten la ropa, el aseo diario, los olores…), o también puede ser que sean demasiado poco sensibles (parecen nunca hacerse daño, no les impresionan las alturas, los movimientos bruscos…).

Cuando la hipersensibilidad se da en la planta del pie (en esta zona existen numerosos receptores sensitivos conectados con el resto del cuerpo a través del sistema nervioso), es muy posible que el niño opte por caminar de puntillas para evitar el contacto con el suelo o la suela del zapato.
En estos casos de hipersensibilidades, en los que muy a menudo no somos los padres capaces de ponerles los calcetines o el calzado al niño sin llegar a la “pelea”, conviene realizar una estimulación táctil y propioceptiva en el pie del pequeño. Esto significa masajear la planta del pie de forma profunda, con fuerza. Así podemos relajar la zona y preparar al niño para calzarle a diario. Tras un tiempo de estimulación de este tipo podría el niño superar esta hipersensibilidad en la zona plantar (sería en este caso bueno consultar con un profesional de la Integración Sensorial que nos guiase adecuadamente en el logro de este objetivo).
Desde la Integración Sensorial se recomienda además jugar a caminar con pesos en ambas manos (equilibrando el peso de ambos lados), cargar con bolsas, llevar algo pesado en los bolsillos… trepar, andar por un tronco, chutar un balón… o caminar descalzo sobre la arena o el césped.
3. Por último, podemos considerar uno de los principios de los que nos habla el Brain Gym (seguro no es sólo la gimnasia cerebral la que nos habla de esto, pero es la versión que conozco). El estrés, la tensión emocional, el miedo, la ansiedad, la inseguridad… todos estos sentimientos y estados bloquean el sistema. Esto es: bloquean tanto el cuerpo como el sistema nervioso. Así se entorpece el movimiento, el funcionamiento de la persona en general, pero muy especialmente se entorpece el desarrollo en el niño y se entorpece su aprendizaje.
Una de las soluciones pasa por realizar actividades de estiramiento. Éstas liberan tensiones y hacen que el niño esté más preparado para participar en lo que sucede a su alrededor, mejorando su capacidad de aprender.
Lo que interesa en este caso es el hecho de que estos estados emocionales de estrés y ansiedad, que son desgraciadamente comunes no sólo en adultos, sino también en los niños, llevan a la tensión y acortamiento de la musculatura de la parte de atrás del cuerpo (el cuello, la espalda, las piernas…). Así se acortan los músculos de la pantorrilla y el tobillo haciendo que el niño tienda a caminar más cómodamente de puntillas.

En general se recomiendan estiramientos suaves de la zona de la pantorrilla.

La flexión de pie. Sentado en una silla el niño pone una pierna sobre la otra de modo que el tobillo de ésta quede encima de la rodilla de la otra. Sujeta el tobillo con una mano mientras sujeta la rodilla de la misma pierna con la otra, agrarrándola por su parte interior. Sujeta estos dos puntos haciendo que exista una cierta tensión entre ambos mientras flexiona y estira el pie.
Luego masajea con las manos la parte de la pierna entre la rodilla y el tobillo. Si hay algún punto más sensible al flexionar y extender el pie, se debe masajear.
Seguidamente debe hacer lo mismo con la otra pierna, tobillo y pie.

El bombeo de gemelo. Estando de pie, el niño coloca una pierna delante de la otra. Se inclina hacia delante flexionando la pierna que queda delante (sin extender la rodilla de la pierna flexionada más allá de la mitad del pie) y extendiendo la que está detrás. En esta posición despega el talón posterior del suelo y lo vuelve a pegar al mismo. Debe repetir este movimiento tres veces con cada pierna.
Este ejercicio puede resultar más fácil si el niño se apoya contra una silla o una pared con los brazos estirados. Coloca una pierna hacia atrás mientras se inclina hacia delante flexionando la pierna que avanza. Debe hacer el movimiento de levantar y bajar el talón (presionándolo contra el suelo) de la pierna estirada. La pierna estirada y la espalda deben estar en el mismo plano recto.

Caminar de puntillas es algo considerado normal al iniciarse la marcha y durante el primer año o año y medio, pero si persiste de manera muy constante después de esta edad, debe descartarse que pueda existir una problema que debamos solucionar.
Incluso en los casos de trastornos neurológicos, el hecho de caminar de puntillas puede deberse a alguna de las tres causas que hemos mencionado y puede trabajarse de las maneras sugeridas.

1ª JORNADA INTERPROFESIONAL SOBRE TÉCNICAS DE AYUDA EN DIFICULTADES ESPECÍFICAS DE APRENDIZAJE

Ya está a nuestra disposición la inscripción definitiva para las jornadas sobre dificultades aprendizaje que se celebrarán los días 10 y 11 de Abril en Madrid.

Tienes más información sobre estas jornadas en una entrada anterior de este blog:

En este encuentro habrá interesantes ponencias sobre diferentes enfoques como son la osteopatía, la Integración Sensorial, los métodos Doman y Padovan , la TMR e integración de reflejos primitivos, la nutrición y terapias naturales, la kinesiología y Brain Gym, la biodanza, la pedagogía sistémica, el método Melqur y la terapia Transgeneracional. Junto a esto se expondrán técnicas de trabajo de la visión y la audición en cuanto a su incidencia en el aprendizaje.

Podrás ver muy pronto el programa definitivo en la página web de la FUNDACIÓN APRENDER.

Las jornadas se celebrarán en el Hotel Rafael Hoteles Forum Alcalá en Alcalá de Henares.

La tarifa será de 180 euros en el caso de realizar el abono antes del 15 de Marzo. El precio incluye la asistencia, el material, cafés y la comida del sábado.

Para recibir la hoja de inscripción o más información, escribe a la siguiente dirección:

Organizado por Eva Rodríguez de Terapia de Movimiento Rítmico y Reflejos Primitivos e Irene Ranz de la Fundación Aprender

BRAIN GYM® PARA NIÑOS CON PROBLEMAS EN EL COLE

El problema de aprendizaje en los niños es una realidad diaria. Problemas de hiperactividad, desórdenes de atención, dislexias, dificultad en la comprensión, etc son términos que están en la realidad cotidiana de las aulas y que hacen del “cole” una tortura para muchos en vez de un lugar de aprendizaje, expansión y crecimiento.
El doctor Paul Dennison y su mujer, Gail, han combinado la psicología y la kinesiologia para encontrar una solución sencilla y divertida con la que los más pequeños (y los no tan pequeños) puedan desarrollar al máximo todas sus capacidades ocultas a través del movimiento. Los Dennison estudiaron la relación entre el movimiento y el aprendizaje y observaron que ciertos ejercicios relajan el sistema y preparan al niñ@ para aprender y procesar la información sin carga emocional negativa.
De esta forma, con movimientos y ejercicios sencillos como pueden ser estiramientos o bailes que cruzan la línea central del cuerpo podemos mejorar la comprensión de la lectura. O dibujando un ocho en el espacio se ayuda a aumentar la memoria visual y los conceptos de espacio y con ello la ortografía y las matemáticas. Muchas otros movimientos ayudan al niño a la hora de leer, coordinar para la escritura, los deportes, el juego, para memorizar, para el pensamiento creativo, para acceder a información y su uso a la hora de hacer exámenes incluso para mejorar su autoestima.
Paul Dennison llamó a esta investigación sobre el cerebro y el movimiento Brain Gym®. Aunque el BG es un sistema que refuerza el aprendizaje a cualquier edad, Denninson se centró en los niños, intrigado por el hecho de que unos tienen éxito y otros fracasan aún cuando la gran mayoría de estos últimos son lo suficientemente inteligentes para superar las tareas que se les requiere. Tras años de estudio en universidades y centros de aprendizaje, Denninson llegó a la conclusión de que algunos alumnos se esfuerzan demasiado y desconectan los mecanismos de integración del cerebro necesarios para desarrollar el aprendizaje integral. Aunque la información se recibe en el cerebro posterior como una impresión, no llega al cerebro anterior como una expresión. Y por ello esta incapacidad del niñ@ para expresar lo que ha aprendido le bloquea y le hace fracasar.

El Brain Gym® ofrece una solución: que el aprendizaje se realice con todo el cerebro, a través de la modificación y corrección de los movimientos del niñ@. Los ejercicios de BG le ayudan a acceder a partes de su cerebro que anteriormente tenían bloqueadas. A menudo se producen profundos cambios inmediatos en el aprendizaje y comportamiento cuando los niños descubren como recibir información y expresarla simultáneamente.

Para entender el funcionamiento del Brain Gym® tenemos que dividir el cerebro en tres partes tridimensionales e interrelacionadas entre sí. La primera, hemisferio derecho e izquierdo, que implica la dimensión de la lateralidad. La segunda, el bulbo raquídeo y lóbulo anterior, con la dimensión de enfoque. Y la tercera y última, el sistema límbico y córtex, la dimensión de la concentración. El Brain Gym® ayuda a estimular (dim. Lateralidad), liberar (dim. Enfoque) y relajar (dim. Concentración) a [email protected] niñ@s ante situaciones determinadas de aprendizaje.

La lateralidad es la habilidad para cruzar la línea central, desarrollar el código escrito, lineal y simbólico entre otras cosas. La incapacidad de cruzar la línea central conduce a dislexia y a situaciones de discapacidad de aprendizaje. Es esencial para la autonomía del niñ@ en su crecimiento, para la coordinación total del cuerpo y para el aprendizaje fácil en el entorno visual próximo. [email protected] niñ@s, al llegar al colegio, no han desarrollado todavía la lateralidad bidimensional para tareas que tienen lugar en el entorno visual próximo y, aunque el niñ@ está capacitado para la coordinación de actividades deportivas y juegos (visión más allá de la mano), no puede acceder a tareas como escribir o leer, que requieren coordinación de motricidad fina.

La concentración es la habilidad para cruzar la línea que divide el componente emocional y el pensamiento abstracto. Todo aprendizaje esta ligado a un sentimiento y a un sentido de la comprensión. [email protected] niñ@s que no consiguen concentrarse son etiquetados destructivamente como “faltos de atención, incapacitados para la comprensión, hiperactivos, etc”. Algunos sólo están sobreenfocados o se esfuerzan demasiado.
 
El enfoque es la habilidad de coordinar el lóbulo occipital y el anterior. Cuando somos niños muchas veces nuestros reflejos primitivos no nos permiten asumir los riesgos necesarios para expresarnos y participar en el proceso de aprendizaje. La incapacidad para enfocarse se manifiesta en miedo irracional, reacciones de lucha o huida, incapacidad para expresar o sentir emociones
 
Algunos de los ejercicios de la Gimnasia Cerebral están enfocados a facilitar el flujo de la energía electromagnética a través del cuerpo. Ayudan a restablecer las conexiones neurológicas entre le cuerpo y el cerebro, sostienen los cambios eléctricos y químicos, así como nuestra conciencia de dónde estamos en el espacio y de cómo relacionarnos espacialmente con los objetos en nuestro entorno.

Realizando diariamente los movimientos sencillos y divertidos de la Gimnasia Cerebral, que [email protected] niñ@s toman como un juego, se estimula la integración lateral, posterior/anterior y a relajar el sistema para procesar información sin carga emocional, y así mejorar el potencial de aprendizaje en todas sus dimensiones. Los beneficios por unos simples minutos de ejercicios al día son increíbles.

Para [email protected] niñ@s hacer diariamente los movimientos de Gimnasia Cerebral es divertido, fácil, energetizante y refuerza los movimientos positivos y los hábitos de postura. Una vez que han aprendido a moverse correctamente, la integración es automática y no se necesita ni se depende de movimientos de Gimnasia Cerebral. Ya no es necesario repetirlos diariamente aunque [email protected] niñ@s volverán a usarlos espontáneamente cuando se encuentren ante situaciones de estrés (exámenes) y desafíos (competiciones deportivas) para recobrar el equilibrio.

El Brain Gym® incrementa la habilidad de aprender y de retener el conocimiento aprendido en un nivel profundo y global de nuestro cerebro. El aprendizaje solo sucede cuando una persona está relajada y puede acceder a su sistema sensitivo para ver y escuchar, sentir cómodamente y expresar sus sentimientos. El aprendizaje es mucho más accesible, permanente y aplicable cuando no se está tenso, estresado o asustado. No hay niñ@s vagos, retraídos, agresivos o enfadados. Sólo hay niñ@s a los que se les niega la capacidad de aprender de una forma instintiva para ellos.

Si le damos la oportunidad de moverse a su manera, el niño es perfectamente capaz de completar el ciclo de aprendizaje. Con apoyo y permiso para moverse libremente, desplegará totalmente su propia inteligencia de un modo natural y fácil. No estará bloqueado y se encontrará libre para aprender.

Por todo ello recomendamos los ejercicios de Brain Gym® para [email protected] niñ@s con problemas tanto de aprendizaje como de actitud, sobretodo para los mal diagnosticados “hiperactivos con déficit de atención” que parece que inundan las aulas hoy en día.

También lo recomendamos para adultos que estén sometidos a presión intelectual (oposiciones, exámenes, tesinas…) y que quieran mejorar su rendimiento.

Carlota López-Peredo
Lda. en Bioquimicas y Pedagoga Terapeuta.
Instructora Y Terapeuta de Brain Gym®.