Silvia es mamá de una niña con hipotonía. También ha sido alumna del curso de neurodesarrollo infantil SEMBRANDO SU FUTURO.
Es verdaderamente una fortuna que la vida nos permita acompañar a un niño o niña en su desarrollo, cuidándolo y amándolo…, pero más aún lo es cuando conocemos cómo se produce el desarrollo infantil y cuáles son sus prioridades para llegar a ser pleno. Porque entonces podemos contar con la maravillosa satisfacción de saber que estamos aportando al desarrollo de nuestros peques, y que además, disfrutamos con ellos en el proceso.
Muchas madres y padres hemos tenido esta experiencia, yo siempre digo que fui una madre súper afortunada, y lo sigo diciendo después de más de 30 años…
«Cuando por primera vez vi a Rosina en Youtube supe que me cambiaría la vida y así fue. Tras muchos meses buscando al mejor profesional que nos diera pautas e indicaciones sobre la hipotonía de mi hija que con 18 meses aún no caminaba, tuve una sesión personalizada con ella y tras un primer diagnóstico me comentó que mi hija no estaba conectada con su cuerpo, que sus sentidos no captaban bien la información que tenía que llegar al cerebro y que teníamos que trabajar con el cuerpo. Con las primeras croquetas y los primeros intentos de gateo, ya notamos la diferencia. Su sistema vestibular y propioceptivo necesitaban que los estimuláramos. Y entonces quise saber más sobre el neurodesarrollo infantil y me apunté a su curso, con el que he estado 12 meses. El contenido directo y muy práctico, y la metodología de los audios y los pdf’s, han sido la mejor fórmula para poderlo realizar con el poco tiempo que contaba. Me ha dado muchas herramientas que a día de hoy sigo aplicando con mi hija que con 3 años ya anda, y ahora estamos con el tema de mejorar el habla y de las intolerancias, ya que todo está relacionado y el curso te lo cuenta perfectamente. Estoy encantada de haber podido estudiar este curso, porque el saber lo que le sucede a mi hija es lo que me ha dado tranquilidad y aún más el poderla ayudar y saber que el cerebro es neuroplástico y con el trabajo diario podemos llegar a conseguir grandes avances. Gracias Rosina y lo recomiendo al 100%.»
Sílvia Meseguer y Martina
Es emocionante, ¿verdad?
Es muy emocionante saber que una peque está mejorando y que su mamá está feliz de poderle apoyar con lo que más necesita.
El neurodesarrollo nos enseña cómo apoyar el desarrollo de nuestros niños. Si te gustaría aprender más sobre ello, te presento varias opciones de formación. Haz clic en la imagen para conocerlas mejor y saber cuál es la que más resuena contigo:
Si ya encontraste la opción para ti, o te gustaría que te cuente más sobre formación en neurodesarrollo, sólo tienes que darle al botón de aquí debajo para agendar una sesión online gratuita conmigo y nos vemos para hablar de todo ello:
Aprende cómo hemos vencido el TDAH muchas familias gracias a técnicas de neurodesarrollo.
En este taller teórico y práctico conocerás datos interesantes sobre el Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad.
Comprenderás cómo abordar este trastorno desde la perspectiva del neurodesarrollo infantil. Y no solamente desde la teoría, sino también la práctica pues veremos ejercicios útiles para ayudar a nuestros niños a vencer sus dificultades de atención, impulsividad, aprendizaje y conducta.
En el siguiente vídeo te cuento más sobre el taller. Podrás inscribirte cuando quieras y verlo todas las veces que desees. Y los ejercicios prácticos, los tendrás para ti por escrito en un pdf descargable. Inscríbete en el botón debajo del vídeo:
¿Quieres conocer el verdadero efecto de las pantallas en el desarrollo y el aprendizaje de los niños? ¿Y cómo puedes evitar la sobreexposición y paliar estos efectos?
Súmate a este taller teórico y práctico para comprender la dimensión de este problema al que se enfrenta el desarrollo de nuestros niños.
En el taller veremos cuáles son las estadísticas y datos sobre todo ello. Hablaremos de cuáles son las recomendaciones dadas y cómo, desde el neurodesarrollo, podemos trabajar (jugando y disfrutando) con los niños para ayudarles a evitar en la medida de lo posible los efectos de la sobreexposición a las pantallas.
En este vídeo te cuento más sobre el taller, y debajo encontrarás un botón donde te podrás inscribir:
En los primeros años de vida, la plasticidad cerebral es enorme, esto significa que el cerebro tiene una inmensa capacidad de moldearse y amoldarse a las exigencias y la estimulación del entorno.
Esto hace que esta etapa temprana de la vida sea un oportunidad única para ofrecer un entorno enriquecido que favorezca un desarrollo pleno de los niños.
Sin embargo, sabemos, gracias a la neurociencia, que el cerebro humano sigue siendo plástico toda la vida. Una muy buena noticia que reafirma la importancia de trabajar con una estimulación oportuna a cualquier edad.
Únete al taller para conocer la plasticidad cerebral y cómo podemos estimular el cerebro de todas las edades para lograr avances en el desarrollo y vencer dificultades.
En el taller aprenderás la teoría, pero también obtendrás una variedad de sugerencias prácticas, que luego podrás llevarte por escrito.
En este vídeo te cuento más, y después del mismo verás un botón para inscribirte al taller si es tu deseo, ¡que ojalá lo sea!
Taller «El Poder de los Sentidos». Este taller teórico y práctico forma parte de una colección de talleres sobre neurodesarrollo infantil.
Los sentidos son tan importantes para el desarrollo del ser humano, que forman la base del mismo. Podría decirse que «todo empieza por los sentidos». Tanto es así que de ellos depende nuestra manera de interpretar el mundo y la vida, la manera de aprender, de relacionarnos y de comportarnos.
Cuando conocemos el desarrollo infantil, empezamos a observar en los niños cómo perciben la información sensorial y cómo reaccionan a ella. Y esto nos da información sobre algunas de las causas que pueden estar llevándoles a tener dificultades en su aprendizaje o su conducta.
El mundo de los sentidos es uno de los capítulos más fascinantes del desarrollo infantil (y del ser humano). No te pierdas este taller. En él veremos teoría y también práctica. Y los ejercicios te los llevarás por escrito al terminar.
Tienes más información en el siguiente vídeo y el enlace a la inscripción en el botón debajo del mismo:
En esta interesante charla nos habla de su trabajo con niños y adultos con dificultades neurológicas. Una labor ampliamente reconocida y avalada por muchos años de experiencia y muy buenos resultados.
La niña perro🐕 y el desarrollo cerebral🧠. Los niños ferales nos hablan de la plasticidad cerebral.
Hoy vengo con un tema que me parece apasionante: cómo los casos de niños ferales nos dan tanta información sobre la plasticidad y desarrollo cerebral.
Los niños ferales son aquellos que fueron criados por animales. Ellos son la viva representación de lo moldeable que es el cerebro humano joven, de la capacidad que tiene el mismo de adaptarse al entorno en el cual le toca vivir. Y de la gran incidencia que tiene la estimulación recibida en los primeros años de vida.
Esto resulta lógico si pensamos que es en estos primeros años cuando el cerebro (y la cabeza por fuera) crece a toda velocidad. Es el momento en el cual se establecen mayor cantidad de conexiones y circuitos neuronales, haciendo que el cerebro «literalmente» se cablee, habilitando a la persona para ser lo más funcional posible en su vida futura.
El ser humano aprende todos los días, hasta el último, por lo que el aprendizaje nos acompaña siempre… pero ese cableado esencial, el crecimiento del cerebro, el gran desarrollo del ser humano, se produce tempranamente.
En el siguiente vídeo te presento a Oxana Malaya, un caso verdaderamente increíble, pero real. Y como ella ha habido otros casos, todos ellos igual de sorprendentes. Viendo este vídeo se comprende mejor en qué consiste la plasticidad cerebral y la gran capacidad del cerebro joven:
Como ves, es hora de dejar de pensar que un niño o niña «ha nacido así» y «no hay nada que podamos hacer»…
Porque, precisamente, nosotros podemos modificar el entorno de los niños, haciendo que sea más adecuado para un mayor desarrollo cerebral. Así lo haremos si realizamos con ellos ejercicios de neurodesarrollo.
Y seguro que me has escuchado o leído que «esperar» es el peor de los consejos. Pues es por esto mismo: porque se pierde el tiempo más valioso de todos cuando no actuamos en cuanto sospechamos que pueda haber una dificultad en un niño o niña.
Sin embargo, también quiero dejar claro que he visto avances magníficos en niños de 12 años y más mayorcitos… Ya sabes, el cerebro nunca deja de ser plástico, sólo ocurre que el trabajo para lograr cambios en cuanto a maduración cerebral y ayudar a los niños a vencer sus dificultades requiere de más intensidad y más tiempo cuanto mayores son. ¡Pero se puede! ¡Y hay que intentarlo!
Mira esta gráfica. En ella se ve la «habilidad del cerebro de cambiar como respuesta a las experiencias vividas» (en azul) y «la cantidad de esfuerzo que dicho cambio requiere» (en naranja), según va avanzando la edad.
¡Interesante! ¿Verdad?
¿Has visto cómo la curva de la capacidad del cerebro de cambiar, o sea: su plasticidad, sigue bajando a lo largo de la vida, pero no llega a tocar el «suelo»? ¡Nuestro cerebro sigue siendo siempre plástico y merece la pena trabajar por lograr cambios positivos a cualquier edad!
Si te gustaría aprender a modificar el entorno de los niños, ofreciéndoles la mejor estimulación por medio de sencillas técnicas de neurodesarrollo, aquí tienes varias opciones de formación. Haz clic en la imagen para conocerlas mejor y saber cuál es la que más resuena contigo:
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¡Hola!😊 Es genial que estés interesado en el desarrollo infantil. Comprender cómo se produce este proceso es fundamental para apoyar a los niños, especialmente si trabajas con ellos o eres padre o madre. El neurodesarrollo nos ofrece herramientas valiosas para ayudar a los pequeños a superar dificultades y alcanzar su máximo potencial.
Si te gustaría profundizar en este tema, te invito a que te inscribas en mi masterclass gratuita. Es una excelente oportunidad para aprender más sobre cómo puedes contribuir al desarrollo de los niños de manera divertida y efectiva. Además, al inscribirte, recibirás un bonito regalo que espero que te guste. ¡No dudes en hacerlo!
Aquí tienes el enlace: INSCRÍBETE AQUÍ. ¡Espero que te animes!🤗
Aquí estoy de nuevo insistiendo en el peso que tiene el entorno en el desarrollo de nuestros niños, en su evolución como personitas, en su carácter, su personalidad y en las habilidades y las dificultades que muestran.
No quiero ponerme pesada, pero es un tema que está generando mucha discusión y malosentendidos…
Al parecer hay a quien le molesta pensar en el entorno y que éste pueda influir en el desarrollo de sus hijos… Alegan que lo que «tienen» los niños es genético, es hereditario… y ya está. O que a su hijo o hija lo que le pasa es que su cerebro es neurodivergente… y ya está. O incluso, tal como me han dicho hace unos días, lo que pasa es que a algunos niños «les tocó»… y ya está.
¿Y ya está?
Pero, ¿esto qué quiere decir?
A mí me suena a: «el niño tiene esto, lo tendrá toda la vida y vete haciéndote a la idea. No hay nada que hacer más que ayudarle a que sea funcional y aprenda con el problema que tiene».
Ésta es una muy triste visión de lo que supone el desarrollo del ser humano. Muestra gran desconocimiento del desarrollo cerebral y de la plasticidad con la que cuenta el cerebro en desarrollo.
Sabemos que el cerebro crece y madura, se conectan neuronas y se crean circuitos neuronales gracias a la estimulación que recibe. Y la estimulación llega toda del entorno, y del propio cuerpo, que aporta también experiencias que podríamos incluir en el entorno. Siendo éste el conjunto de todas las experiencias vividas, todo lo sentido y experimentado por cada niño y niña desde el momento de su concepción.
Entonces, no podemos descartar la incidencia del entorno diciendo que lo que le pasa al niño o la niña es algo genético, hereditario, fruto de un cerebro neurodivergente, o que le «tocó».
Independientemente de la causa primera que pudiera originar las dificultades que muestran los niños, sean genéticas o causadas por factores del entorno, éste tendrá siempre un papel importante en el desarrollo de todos sus cerebros, y por lo tanto, en el desarrollo de las habilidades con las cuales se enfrentarán a los desafíos en el control de su conducta, su relación con los demás y el aprendizaje en la escuela.
Pienso que ocurre que a los adultos, a los profesionales que trabajamos con niños, pero especialmente a los padres, nos da miedo reconocer que nosotros somos parte del entorno en el cual crecen nuestros pequeños. Da vértigo la responsabilidad que supone.
Y sí, somos parte del entorno. Y esto NO significa que las dificultades que muestran nuestros hijos sean el resultado de algo que hicimos o no hicimos nosotros (su madre o padre)… Muchas veces no sabremos por qué surgen las dificultades, aunque siempre buscaremos aspectos del desarrollo que no estén bien fuertes y que podamos reforzar. No buscaremos culpables, ni situaciones concretas que nunca sabremos con certeza si fueron determinantes o no.
Sabiendo que somos parte del entorno, y aceptando esta responsabilidad, podemos mirar hacia el futuro de nuestros niños desde el mismo día de hoy hacia adelante. Y sabremos, con toda certeza, ahora sí que sí, que tenemos un trabajo importante que realizar.
Madres, padres y profesionales que trabajamos con niños, tenemos parte del desarrollo de nuestros niños en nuestras manos. Es una gran responsabilidad, pero una maravillosa labor: acompañar el desarrollo de los niños desde el mismo comienzo y reforzarlo cuando observemos que existe la necesidad de hacerlo.
¿Suena complicado? No lo es tanto si conoces cómo se produce el desarrollo infantil y lo que necesita para completarse.
No siempre sabremos qué es exactamente lo que necesita un niño o una niña en su desarrollo para solucionar todas sus dificultades, pero prácticamente en todos los casos veremos cosas que podemos trabajar y si no es posible erradicar las dificultades, al menos sí disminuirlas.
Siempre merecerá la pena hacer todo lo posible por lograrlo. Independientemente del diagnóstico, del origen de éste y de la edad del niño.
Y, te aseguro, que no existe una responsabilidad y una labor más satisfactoria en esta vida.
¡Uf! Me he puesto muy filosófica, pero es la pura verdad, tal como la he vivido, la vivo y la siento.
Ya no me enrollo más… Te dejo este vídeo en el que hablo de todo ello y de una prueba fascinante e indiscutible del gran peso del entorno en el desarrollo infantil: los niños ferales. Míralo para saber más:
Y como seguro que ya sabes, si tú quieres aprender más sobre el desarrollo de los niños y cómo trabajar con ellos desde el neurodesarrollo, cuentas con varias opciones de formación y asesoramiento familiar. Tienes información de todas ellas en mi web:
Si trabajas con niños y deseas formarte para poder aplicar técnicas de neurodesarrollo, puedes agendar una sesión gratuita conmigo haciendo clic en el siguiente botón:
El neurodesarrollo nos enseña a observar a los niños para saber qué está ocurriendo realmente detrás de cada síntoma y para saber cómo ayudarles.
Seguro que me has oído decir un montón de veces que «el cerebro lo hace todo«…
El cerebro es el que se mueve, el que está quieto, el que habla y el que escucha y presta atención, es el que se relaciona con los demás y el que aprende en la escuela a leer, escribir, las mates…
Es por esto que siempre digo también que cuando observes a un niño o a una niña, piensa que estás observando su cerebro en acción. Su cerebro haciendo «lo que puede» con la madurez que ha alcanzado.
El desarrollo de los niños es igual a su desarrollo cerebral, es la misma cosa en realidad. Y será la maduración alcanzada por cada niñ@ en su desarrollo, la maduración alcanzada por su cerebro, la que determine que los niñ@s tengan o no dificultades en su conducta y aprendizaje.
La gran cuestión es: ¿cómo podemos acompañar ese desarrollo de nuestros niños para que llegue a ser lo más pleno posible? Y, ¿cómo reforzar ese desarrollo cuando vemos que no va del todo como esperamos?
Para esto sería bueno comenzar comprendiendo el gran poder que tiene el entorno en el desarrollo. El entorno son todas las experiencias vividas, toda la información sensorial que llega al cerebro desde el mismo momento de la concepción. Todo lo experimentado por el niño o la niña conectará neuronas y cableará su cerebro, lo hará crecer y madurar.
Parte de lo que somos se lo debemos a nuestros genes, pero sólo una parte. La epigenética nos dice que el entorno (los factores externos) inciden también en muchos de nuestros genes, haciendo que éstos se manifiesten o no, lo hagan con mayor fuerza o no… Así que, podríamos decir que somos, y nuestros niñ@s son, el producto de esos factores externos, del ambiente o entorno en el cual, y gracias al cual, se desarrolló nuestro cerebro, especialmente en los primeros años de vida.
Entonces, si el entorno puede incidir tanto en el desarrollo de nuestros niñ@s hasta el punto de que muchas de sus dificultades sean el resultado del mismo, nosotros también podemos, modificando ese entorno y ofreciendo los mejores estímulos, los más necesarios para el desarrollo cerebral, lograr que este desarrollo se refuerce para ser más óptimo.
Esto es lo que hace el neurodesarrollo: retomar el desarrollo de los niñ@s, volver atrás para, con la estimulación adecuada, crear las herramientas que puedan necesitar para aprender y controlar su conducta sin grandes dificultades.
Aplicar técnicas de neurodesarrollo supone volver a repasar cada etapa del desarrollo que pueda haber faltado o que no haya sido bien plena (o que sea necesario retomar porque ha habido una gran regresión, como en el caso del autismo), para acompañar al niño desde ahí hacia adelante, asegurándose de que cuenta con «las herramientas» que precisa para enfrentarse a los retos del día a día.
Por ejemplo, si un niñ@ tiene dificultades para leer o para escribir, habremos de plantearnos por qué razón no llegó a desarrollar las habilidades que necesita para ello, esas herramientas previas a la lectura y escritura que son necesarias y sin las cuales, leer y escribir resultará muy difícil. No nos centraremos exclusivamente en practicar la lectoescritura, sino en trabajar otros logros del desarrollo que son muy anteriores, pero muy necesarios (un buen tono muscular y control de la postura, el control del movimiento que permite a un niñ@ estar quieto, la capacidad de prestar atención, la discriminación auditiva que le permitirá convertir los sonidos de la lengua hablada en signos de la escrita, un buen sistema visual que le brinde la oportunidad de utilizar de forma cómoda y eficaz ambos ojos para poder leer, un buen desarrollo de la motricidad fina de las manos que le faciliten la escritura, la correcta percepción de nociones espaciales como la izquierda y la derecha gracias a haber alcanzado una buena lateralización como diestro o zurdo pleno, etc.).
Y por concretar aún más este ejemplo… Imagínate que a un niño le cuesta leer… Y por más que practicamos la lectura, los avances son pocos, pobres y lentos. En un momento dado, nos damos cuenta de que este niño tiene importantes problemas para diferenciar la derecha y la izquierda a pesar de tener ya 7 años. Pues aquí es donde hemos de plantearnos que no tiene sentido seguir por el camino escogido hasta ahora… porque este niño no está preparado para leer. Y nuestro deber no es obcecarnos en practicar lo que no puede hacer, lo que le resulta difícil, sino asegurarnos de brindarle la oportunidad de desarrollar los requisitos previos para la lectura, entre ellos el tener claros los conceptos espaciales de izquierda y derecha (la lectura, la escritura y las matemáticas sobre el papel se llevan a cabo siguiendo una direccionalidad concreta para la cual hemos de tener estos conceptos espaciales muy asimilados). Si un niño no tiene claros estos conceptos espaciales en sí mismo, no los podrá tener respecto al espacio en 3D que lo rodea y mucho menos… podrá tener claros estos conceptos sobre las dos dimensiones de un papel.
Todo en el desarrollo tiene un orden y una secuencia. Y todo lo que haya de llegar en esa secuencia, depende de todo lo que hubo con anterioridad. Así, con este niño del que hablamos, trabajaremos con el movimiento de los dos lados de su cuerpo de modo que vaya incorporando plenamente los conceptos espaciales que luego habrá de utilizar para leer.
Aprender a observar a los niños para saber qué está ocurriendo realmente detrás de cada síntoma y para saber cómo ayudarles es una responsabilidad y un privilegio de quienes convivimos o trabajamos con ellos. El neurodesarrollo nos enseña cómo hacerlo. Cómo observarles para ver… cómo trabajar para ayudarles a vencer sus dificultades.
Siento que esto sea un texto tan largo… Voy a ir terminando ya, pero por si te apetece, te cuento más en este vídeo:
Si tú quieres aprender a observar a los niños y trabajar con ellos desde el neurodesarrollo, me gustaría que sepas que existen varias opciones de formación. Desde las opciones más completas a otras más sencillas, todas ellas fascinantes como lo es su contenido de neurodesarrollo.
Aquí verás estas diferentes opciones. Tienes información de todas ellas en mi web:
Si es tu deseo conocer mejor el neurodesarrollo y formarte para poderlo aplicar, puedes agendar una sesión conmigo y hablaremos de qué opción es la más adecuada para ti. Sólo tienes que hacer clic en el botón:
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