¿Y LOS “NO HIPERACTIVOS”?

Rosina Uriarte

Hablamos a menudo de los niños hiperactivos cuando pensamos en la falta de atención y los problemas de relación social y de comportamiento… pero hay otros muchos niños, y en especial niñas, que no muestran hiperactividad y sufren también de todos los demás problemas asociados a ella. Recordemos que el movimiento excesivo es solamente un síntoma entre otros de un problema de inmadurez del sistema nervioso, que generalmente deriva en una dificultad a la hora de integrar la gran cantidad de estímulos sensoriales que nos bombardean constantemente.

Estos niños no hiperactivos, pero con problemas de integración sensorial, pueden verse abrumados por la estimulación vestibular, entre otras, siendo hipersensibles a sus efectos. Mostrándose como niños miedosos, patosos, a los que no les gustan los columpios o los toboganes, que se marean con facilidad y tienden a la hipoactividad. No debemos olvidarnos de ellos, porque al no tener una movilidad llamativa muchas veces pasan desapercibidos. Normalmente no damos tanta importancia al hecho de que un niño, y sobre todo una niña, sea muy “tranquilo”, o miedoso y no corra o se desenvuelva en su entorno con la misma facilidad que otros compañeros. Es importante estar alerta pues a menudo no se ven los problemas en estos casos hasta que no comienza el fracaso escolar. Es entonces cuando empieza a percibirse algo más que “tranquilidad”, normalmente en forma de falta de atención, problemas de relación y de personalidad o autoestima.

Estos niños también se beneficiarán de las terapias de estimulación vestibular mencionadas en mi anterior entrada: “El sistema vestibular y la hiperactividad”.

EL SISTEMA VESTIBULAR Y LA HIPERACTIVIDAD

Rosina Uriarte

El sistema vestibular es el que nos enseña a mantener constantemente el equilibrio y a regular nuestra postura. Todas las sensaciones que tenemos pasan a través del mecanismo vestibular, por lo que todos los demás sentidos: lo que oímos, lo que vemos, lo que sentimos… se percibirán de una forma cómoda y tendrán significado solamente si el sistema vestibular funciona como es debido.

Cuando esto no es así surgen problemas en el rendimiento escolar y el comportamiento de los niños.

Los estímulos vestibulares pueden resultar tranquilizantes o alarmantes. Un movimiento suave, un balanceo o un mecimiento, pueden provocar el sueño. Un estímulo más vigoroso como el de una montaña rusa puede tener un efecto de excitación. Los niños con problemas para integrar la información sensorial pueden tener respuestas hiper o hipo a los estímulos vestibulares diarios. Esto puede hacer que se muestren como exageradamente miedosos o afectados por el movimiento o, todo lo contrario, que esta estimulación no les llegue con la suficiente claridad por lo que necesitan más de lo que sus actividades diarias les ofrecen. Estos son los niños que no paran quietos, que saltan, corren y escalan o se revuelcan y giran por el suelo a todas horas.

El estado más maduro del sistema nervioso en cuanto al movimiento es la capacidad de mantenerse totalmente quieto y el equilibrio perfecto es el no movimiento. Los niños que tienen dificultad para estar quietos, a menudo tienen un control inmaduro sobre el equilibrio. Estos niños con frecuencia se concentrarán mejor en clase, si se les permite levantarse durante unos minutos. El movimiento es como un alimento para su cerebro que necesitan y buscan constantemente.

Se ha comprobado que si se les permite a los niños hiperactivos dar vueltas durante 30 segundos en ambas direcciones (para evitar mareos, debe cambiarse de dirección al cabo de pocas vueltas), éstos muestran un aumento en su atención de hasta 30 minutos después del ejercicio (Sally Goddard en “Reflejos, aprendizaje y comportamiento“). Esto sugiere una vez más que estos niños hiperactivos necesitan la estimulación vestibular para poner su cerebro “en marcha”. Es una actividad sencilla y a la vez divertida que puede merecer la pena llevar a cabo. Es muy importante que se den unas poquitas vueltas en cada dirección cada vez, y la misma cantidad en un sentido que en el otro, para evitar el mareo y que la estimulación de ambos hemisferios cerebrales sea la misma.


Existen ejercicios que mejoran la atención y el comportamiento a través de la estimulación del sistema vestibular:


– Desarrollo neuromotor método DOMAN, consultar con Vegakids
– Reorganización neurofuncional método PADOVAN, consultar con Clavé Psicopedagogs

– Terapia ocupacional de la INTEGRACIÓN SENSORIAL, consultar con Isabelle Beaudry
– Terapia de Movimientos Rítmicos (TMR) de Harald Blomberg, consultar en Reflejos Primitivos y TMR
– Terapia de la Integración de los Reflejos de The Institute for Neuro-Physiological Psycology (INPP), consultar Vida Kiniesología S.C.C.L

SÍNDROME DOWN. NIÑOS DE LA ESPERANZA.

Rosina Uriarte

Raymundo Veras es un médico muy reconocido en Brasil y en todo el mundo. Fundador de los Institutos Veras, su primera etapa de vida profesional la dedicó a la oftalmología, pero un gravísimo accidente hizo que se volcara de lleno en el mundo de la parálisis cerebral buscando la forma de salvar la vida de su hijo. Así llegó a Filadelfia, a los Institutos para el Desarrollo del Potencial Humano, donde conoció a Glenn Doman y su trabajo con los niños cerebrolesos.

Tras una etapa de grandes esfuerzos consiguió su objetivo, no sólo salvó la vida de su hijo, sino que logró darle una calidad de vida que hubiese sido impensable para los profesionales de la medicina tradicional en aquellos días y lo sería aún hoy.

En 1963 se vio en una situación comprometida cuando su contable se acercó a él suplicándole que hiciese algo por su hija. Veras le aseguró que la ayudaría, convencido de que la niña era parlítica cerebral, sin embargo resultó que la niña tenía el síndrome de Down. Tanto Veras como Doman, en aquel entonces estaban convencidos de que estos niños nada tenían que ver con los lesionados cerebrales y que por lo tanto nada se podía hacer por ellos.

Observando la expresión de este hombre, Veras se recordó a sí mismo hacía cinco años, cuando recibía el diagnóstico exento de esperanza alguna sobre las posibilidades de su hijo, y se vio impotente ante el hecho de no poder ofrecerle ayuda a su empleado y amigo. Por salir del paso se comprometió a ver y evaluar a la niña y una vez que lo había llevado a cabo proporcionó a los padres un programa de estimulación y programación cerebral tal como lo hacían con los pacientes paralíticos cerebrales. En realidad Veras tan sólo buscaba reconfortar a los padres, tenerles ocupados e ilusionados y evitarles en la medida de lo posible, pues le resultaba doloroso enfrentarse con el problema que el consideraba no tenía solución.

Mientras tanto, Veras intenta ganar tiempo para informarse y estudiar todo lo que pueda sobre la trisomía 21. Su decepción fue grande al descubrir que apenas había nada publicado sobre el tema, que se desconocía casi por completo.

Pero esta decepción pronto quedaría empañada por la sorpresa de comprobar que los padres de Norma, que así se llamaba la niña, mostraban cada día mayor alegría y gratitud en sus encuentros con el doctor. No sólo se mostraban entusiasmados, sino que tras haber realizado los intensos y difíciles programas recomendados, pedían más… Veras, sin comprender muy bien lo que estaba ocurriendo, y sin tener otra cosa que recomendar a los padres, les pidió que doblaran todo lo que estaban haciendo. Ellos aceptaron sin pestañear siquiera…

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Pronto estos padres tan contentos comenzaron a llevar a otros padres de niños como Norma a los Institutos Veras y se les aplicó también el mismo programa. Éste es un programa muy difícil, a menudo requiere 10, algunas veces 14 horas al día de estimulaciones, arrastre, gateo… Es un trabajo duro, pero los niños mejoran. Éstos son datos concretos que nos da Raymundo Veras con respecto a esta mejoría:


– Sus lenguas se retiran hacia el interior de la boca

– las bocas se cierran

– su respiración se hace normal
– están más presentes
– el tono muscular mejora
– parecen cada vez menos mongoloides
– parecen cada vez más niños
– parecen cada vez menos “sin esperanza”
– tienen cada vez más “esperanza”

En 1970, después de ocho años de terapia, Norma Nunes, síndrome down, es una niña normal y entra en una escuela normal para continuar sus estudios.

“… no creo que las cosas tengan que quedar tal como son. No creo que los tetrapléjicos tengan que convertirse en buenos tetrapléjicos o que los niños cerebrolesos tengan que convertirse en adultos cerebrolesos.
No creo que la meta justa para los mongoloides sea volverse buenos mongoloides. No sólo no creo que sea una meta justa, sino que creo es una meta vil. Es una meta negativa que amenaza al niño porque tiene mayor potencia para empeorar sus condiciones que para mejorarlas.

Cuando un niño mongoloide nace, no está muy retrasado en el desarrollo respecto a los otros niños; pero, puesto que no se desarrolla rápidamente como los otros, con el pasar de los meses y de los años sus condiciones empeoran siempre más.
Ahora, es justo preguntar: ¿el mongoloide se desarrolla más lentamente que los otros niños porque no puede desarrollarse a la misma velocidad o porque no nos esperamos que lo haga?” R. Veras.

Todos los niños precisan de un ambiente rico en estímulos para su correcto desarrollo. Un excelente ambiente neurológico es el que ofrece al niño excelentes oportunidades de ver, oír, sentir, desgustar, oler y moverse. Los niños con síndrome Down necesitan un ambiente estimulante acelerado porque necesitan más estímulos que los demás niños. Este ambiente rico e intenso debe comenzar a ser posible, el día en el que nace el niño. Como en todos los casos, los primeros años de la vida de estos niños son los más importantes puesto que es en estos años que aprende y se desarrolla más rápidamente que el resto de su vida.

“Cuando los padres de un niño mongoloide creen que un día se volverá normal y comienzan a tratarlo como a los demás niños, entonces sus probabilidades de volverse normal serán mucho más grandes. La meta para nuestros mongoloides es la normalidad y nada menos.

¡Los niños mongoloides no son estúpidos! ¡No son especiales! Son niños cerebrolesos que tienen necesidad de ambientes mejores y de estimulaciones mejores. No deberían de ponerlos aparte, lejos de la vista y de la mente. No solamente muchos niños mongoloides tienen el potencial para lo normalidad, sino que a menudo tienen el potencial de un genio. Muchos de mis mongoloides leen más rapidamente y mejor que los niños normales; muchos son mejores en matemáticas y aprenden más rápidamente que los normales; por eso no quiero oír hablar de mis mongoloides inscritos en clases “especiales” a menos que signifique para niños superiores.”



Nota de la autora de este blog:Quisiera agradecer a un lector anónimo que me haya hecho reflexionar y ser consciente de la importancia de la utilización de la terminología correcta en cuanto a los niños síndrome down se refiere.
Primero de todo quisiera pedir disculpas a todos los lectores a quienes pueda ofender el término “mongoloide” utilizado frecuentemente en el texto. Sé que es un nombre en desuso y comprendo que la razón de su abandono sea el hecho de que no es un término preciso desde el punto de vista médico o científico, además de conllevar posibles connotaciones despectivas.
Si mantengo el término en esta entrada es debido a que se trata de citas textuales extraídas del libro de Raymundo Veras “Children of dreams, children of hope”, que desgraciadamente no se encuentra aún traducido a nuestro idioma. Yo leí una pretraducción de poca calidad, de la cual extraje la parte cursiva de esta entrada y las características de los niños síndrome down ennunciadas en la misma.
En favor de Raymundo Veras diré que, aún a pesar de utilizar el término “mongoloide” casi constantemente en su libro, es infinitamente respetuoso y un amante incondicional de estos niños. Que de hecho ha dedicado su vida a trabajar con ellos y a mejorar su situación en todo lo posible. Que además, tiene el mérito de haber logrado grandes éxitos en su empeño.
En cuanto a la utilización del término “mongoloide” también es importante tener en cuenta que el libro fue escrito en 1975, lo cual nos indica la razón del uso del término, que en aquel entonces era más común.

Para finalizar, me gustaría incluír otra parte de la obra de Raymundo Veras que creo nos da una idea de que el término “síndrome down” no era su preferido a la hora de referirse al mismo:

“… en 1865 un doctor que se llamaba Lansdon Down observó a estos niños e hizo una lista de las cosas en las que se diferenciaban… Se ha escrito que la contribución de Down en la diagnosis de sus problmas ha significado un progreso importante y que por eso estos niños llevan su nombre. No quiero ser poco respetuoso, pero no comprendo cómo su contribución sea un importante progreso. Lo que él ofrecio no era un diagnóstico, sino simplemente otra etiqueta… “Síndrome de Down” no es un diagnósitco, es la descripción de síntomas o de las consecuencias de un problema médico. No he encontrado que Down haya hecho nada para curar a estos niños; hizo únicamente una lista de las cosas que no funcionaban en estos.”
Esto queda en defensa de Raymundo Veras y su utilización del término “mongoloide”. En cuanto a mi posible aportación personal (siempre citando a los expertos en el tema puesto que yo no lo soy), no justifico el uso del término, por lo que me limitaré a los nombres más aceptados de “síndrome de down” y “trisómico”.

Rosina Uriarte, 19 de septiembre de 2007

EL GATEO Y LA LECTURA

Rosina Uriarte

Glenn Doman, tratando a sus pacientes paralíticos cerebrales, había cosechado ya grandes éxitos en la mejoría de muchos de éstos en todos los aspectos del ser humano.
Sin embargo, había un grupo de estos niños que le tenía totalmente desconcertado, eran niños capaces de ver, de hablar, de oir y escuchar… eran niños muy brillantes en muchos casos, pero eran incapaces de aprender a leer.

“Hemos visto que estos niños tienen únicamente dos cosas en común: no saben leer ni andar a gatas. Cuando estos niños consiguen gatear durante algún tiempo, también su forma de leer mejora. Ahora, ¿cuántas veces tiene que suceder esto, y lo hemos visto miles de veces, antes de convencernos de esta correlación entre la capacidad de andar a gatas y de leer? Y cuándo nos convenzamos de esta correlación entre la capacidad de andar a gatas y de leer, ¿cuánto se necesita hasta que comencemos a preguntarnos si, en algún lugar del mundo hay personas que, por una razón o por otra, social o cultural, religiosa, no han tenido la posibilidad, de pequeños, de poder tirarse al suelo?
En otras palabras, que no hayan tenido nunca la posibilidad de arrastrarse o de gatear. Si existe tal civismo, y si existe un pueblo así, ¿se encuentra en grado de leer?”

A raíz de esta pregunta, Doman y sus colaboradores recorrieron el mundo conviviendo con pueblos primitivos como los Xingu de Brasil, los Bosquimanos del Kalahari, los esquimales de Alaska, los Navajos de Arizona… También observaron el comportamiento de niños de Samoa, rusos, franceses…

Descubrieron que ningún niño xingu, por ejemplo, ha tenido nunca la oportunidad de arrastrarse por el suelo o de gatear. La razón es que el terreno en los lugares donde habitan es una amenaza para la seguridad, e incluso la vida, de los pequeños. Los niños son llevados sobre las caderas o las espaldas de sus madres.

Raimundo Veras, discípulo de Doman y fundador de los Institutos Veras en Brasil, dice lo siguiente: “En todos los pueblos primitivos que hemos visitado, los niños no pueden andar a gatas y ninguno de ellos puede fijar sus ojos en un objeto más cerca que el largo de su brazo. Todos son présbites. Creemos que cuando un niño camina a gatas su vista de cerca se desarrolla.”
“Si el suelo o terreno lleva a los niños a gatear, entonces existen buenas probabilidades de que aquella cultura tenga un lenguaje escrito; si los niños no pueden andar a gatas es muy dudoso que su cultura tenga un lenguaje escrito.”
“Para que un pueblo pueda escribir o leer tiene que haber desarrollado la capacidad de focalizar sobre los objetos situados a unos 30 ó 40 centímetros de su rostro.”

Glenn Doman: “Si me muestra el suelo de una cultura, puedo decirle si esa cultura tiene un lenguaje escrito o no.”

TDA-H. MEDICACIÓN. ALTERNATIVAS. INDIGNACIÓN…

Hoy acabo de llevarme otro de mis “berrinches” al toparme con la versión oficial, y únicamente aceptada, de la medicina y las asociaciones, al menos en lo que al TDA-H se refiere…

TDA-H son las siglas que nombran el trastorno por déficit de atención, que puede aparecer junto con la hiperactividad. Ésta, la hiperactividad, es el síntoma más llamativo del trastorno por lo que comúnmente da nombre a este síndrome, cuando en realidad es tan sólo un síntoma más entre otros muchos. La falta de atención también lo es, pero es quizá el que más preocupa por sus consecuencias de fracaso escolar, y además, es siempre una constante en este tipo de niños, mientras que la hiperactividad puede estar presente o no. Los síntomas son manifestaciones del verdadero problema de fondo: una inmadurez del sistema nervioso.

Existen muchísimas asociaciones de padres de niños hiperactivos. Las que yo conozco siguen fielmente la senda trazada por la medicina “oficial” sin salirse ni un pasito… ¿A qué nos lleva esto? A perder la ilusión de que puedan ayudarnos realmente… con el tiempo te das cuenta de que es siempre más de lo mismo… que lo que te puedan aportar ya lo puedes leer tú mismo en miles de páginas en internet o en cientos de libros editados sobre el tema… Que el único consuelo que sacas es el de desahogarte con otros padres en situaciones parecidas a la tuya y el de ver que siempre hay quien está mucho peor… Pero este “consuelo de tontos” y las técnicas recomendadas para aprender a convivir con el problema no satisfacen más que transitoriamente… ¡Porque lo que queremos los padres es solucionar el problema, no aprender a lidiar con él a diario! ¡Porque lo que queremos es curar a nuestros hijos! … o al menos hacer que se acerquen lo más posible a esa curación…

Hoy creí de nuevo que se me daría la oportunidad de hablar a otros padres de niños hiperactivos sobre las alternativas a la medicación y la psicoterapia… Pero me equivoqué de nuevo… “¿Alternativas?” “No…, nosotros, desde la asociación, nos tomamos muy en serio la hiperactividad y no podemos informar a los padres de nada que no esté debidamente contrastado.”
¿Debidamente contrastado? Para cuando estas terapias alternativas lo estén, nuestros niños hiperactivos serán ancianos desgraciados y deprimidos… ¿Debidamente contrastado? Hoy por hoy, lo que está muy contrastado es esto: los efectos de los psicoestimulantes, derivados de las anfetaminas, que se recetan indiscriminadamente a estos niños. Para más información:

Metilfenidato (estimulante del Sistema Nervioso Central), es la composición principal de la mayoría de las marcas comercializadas.
Ritalín
Rubifén
Concerta(Desde que escribí esto se han comercializado dos medicaciones nuevas a base de compuestos distintos al metilfenidato, Strattera e Intuniv, que no son psicoestimulantes).

Desde mi punto de vista, desde mis más hondas creencias y desde mi experiencia personal, puedo decir que SÍ EXISTEN ALTERNATIVAS. Que además, no tienen los efectos secundarios negativos de las pastillas, y que por ello merece la pena intentarlas. Que son efectivas en la mayoría de los casos… Y que los padres tenemos derecho a que se nos informe de todo esto. Que nosotros también nos tomamos la hiperactividad muy en serio… más en serio que nadie… y que tenemos derecho a elegir…

NEURODESARROLLO INFANTIL Y REEDUCACIÓN PSICOMOTRIZ: Instituto Médico del Desarrollo Infantil y Vegakids
REEDUCACIÓN AUDITIVA: Método Berard y Vegakids
INTEGRACIÓN SENSORIAL – ESTIMULACIÓN TÁCTIL Y VESTIBULAR: Clínica Ocupacional Terapéutica Isabelle BeaudryREEDUCACIÓN OCULAR: Optometría
HOMEOPATÍA: Instituto Médico del Desarrollo Infantil
TMR (TERAPIA DE MOVIMIENTOS RÍTMICOS): Harald Blomberg y Eva María Rodríguez
ALIMENTACIÓN: Azúcar e hiperactividad ; Los riesgos de bebidas azucaradas; Hiperactividad y alimentación; Comida sin aditivos para combatir la hiperactividad; alternativas al Ritalin

Varias de estas terapias tienen como objetivo incidir en el sistema nervioso haciendo que madure y desaparezcan los síntomas de forma definitiva.

Tenemos derecho a elegir… Observa y elige:

Estas son alternativas que yo conozco, si sabes de alguna otra, házmelo saber, y si quieres más información, escríbeme.

Saludos amigo lector. Gracias por estar ahí.
Rosina Uriarte

Dos libros diferentes:
– “La otra cara de la hiperactividad” del Dr. Jorge Ferré Veciana y la Dra. María del Mar Ferré Rodríguez. Ediciones Lebón.
– “El déficit de atención sin fármacos” de Gladys Veracoechea Troconis. Editorial Psimática

*NOTA: cuando escribí este artículo no conocía aún el método PADOVAN. Aconsejo a quien pueda interesarle el tema que se informe aquí.

Dispongo también de listados de diferentes profesionales que trabajan estas terapias que menciono. Podéis consultar mi blog TERAPIAS ALTERNATIVAS PARA EL DESARROLLO INFANTIL.

BITS DE INTELIGENCIA

Por Rosina Uriarte

G. DOMAN: “Es más fácil enseñar a un niño de un año a tener unos conocimientos enciclopédicos que enseñárselo a un niño de siete años.

“G. DOMAN: “La capacidad de almacenar datos concretos es inversamente proporcional a la edad.”

Los bits de inteligencia o Tarjetas de información visual son unidades de información que son presentadas a los niños de una forma adecuada. Los bits son estímulos. El material gráfico es un estímulo visual, pero en la práctica, va siempre acompañado de un estímulo auditivo, que consiste en enunciar en voz alta lo que representa.

Un bit de inteligencia es un bit de información. Su realización concreta se encuentra en la utilización de una ilustración o dibujo muy preciso o una fotografía de buena calidad, que presente una serie de características muy importantes: debe ser preciso, concreto, claro, grande y novedoso.

Podemos contar con viejas revistas, calendarios, catálogos o libros que no nos importe cortar para la realización de los bits. Si reservamos una carpeta donde guardar fotos grandes y bonitas que vayamos recortando de las revistas, pronto nos daremos cuenta de que contamos con unas cuantas que pertenecen a un mismo tema y con las que podemos crear una categoría de bits.

Las imágenes se pueden pegar sobre cartulina blanca (tamaño DIN-A 4 más o menos) y utilizarlas dentro de fundas de plástico para no estropearlas con el uso. También se pueden colocar en hojas de álbum autoadhesivas, que además son reutilizables.

Los bits se agrupan en categorías que hacen referencia a un tema, y suelen componer un grupo de 10 imágenes o bits.

Los bits se pasarán a los niños durante un segundo cada uno. Cada colección de 10 bits se pasarán de 10 a 15 veces.

En realidad, se trata de utilizar el método que utilizan los publicistas cuando nos muestran los mismos anuncios todos los días. Muchas veces creemos que no les prestamos atención y vemos que los niños muestran poco interés con anuncios que no son de juguetes. Sin embargo, todos conocemos los anuncios de la televisión cuando estamos habituados a verla, aunque sólo sea un ratito al día. Y los niños, no sólo conocen los anuncios, ¡sino que se los saben de memoria!

Es importante tener bien presente que estos métodos no pretenden enseñar directamente, sino estimular las áreas cerebrales de la vista y el oído, y que ningún bit constituye un estímulo tan importante que haya que recibirlo obligatoriamente.

* Existen Bits de Inteligencia publicados por las editoriales Edelvives, EDEBE, Bruño, Everest y SM.

Bibliografía:

-“Cómo multiplicar la inteligencia de su bebé” Glenn Doman y Janet Doman
Ed. Edaf

– “Cómo dar conocimientos enciclopédicos a su bebé” Glenn Doman
Ed. Diana

-“Hijos mejores” Dr. Francisco Kovacs
Ed. Martínez Roca
-“El método de los bits de inteligencia” Víctor Estalayo y Rosario Vega
Ed. Edelvives

QUÉ HACER POR SU NIÑO CON LESIÓN CEREBRAL O …

Rosina Uriarte

Éste es el título de uno de los libros más apasionantes que he leído. Escrito por Glenn Doman, describe todo el periplo de su vida profesional y cómo él, junto a otros profesionales colegas, llegaron a descubrimientos vitales en el tratamiento de los niños paralíticos cerebrales y con otros problemas de desarrollo.

Es un libro de carácter científico y didáctico, pero escrito con pasión. De la misma forma que ha vivido su vida y realiza aún hoy su trabajo.

Glenn Doman fue pionero en el tratamiento del cerebro lesionado y fundó Los Institutos para el Logro del Potencial Humano, en Philadelphia. Aquí han sido tratados más de 15 mil niños de 135 países del mundo durante más de 50 años.

Gracias a la labor de los Institutos, comenzó a tratarse de forma revolucionaria a los niños con lesión cerebral, niños que hasta entonces se les consideraba débiles mentales sin solución. En contra de las teorías tradicionales, Doman y su equipo comenzaron a estimular al cerebro en lugar de masajear y estimular al cuerpo. Emplean a los padres como elemento primordial en el tratamiento y logran resultados impensables y que resultan difíciles de creer aún hoy…

Para más información puedes leer el libro o entrar en la página de los Institutos para el Logro del Potencial Humano
“Qué hacer por su niño con lesión cerebral o con daño cerebral, retraso mental, etc.”
Glenn Doman
Ed. Diana

VEGAKIDS Instituto de Desarrollo Infantil y Centro Bérard de Reeducación Auditiva

En esta ocasión quiero dedicar una entrada a Vegakids, o lo que es lo mismo: a Víctor Estalayo y a Charo Vega.

Me gustaría tener el don de la palabra para describir su labor de forma precisa, siendo objetiva y profesional, y a la vez con cariño y todo el agradecimiento y entrega de la que soy capaz… Tal como lo hacen todo ellos, como buenos profesionales y cercanos amigos.
Porque esta es la opinión que tenemos todos los que hemos tenido la suerte de contar con su ayuda… Ellos conocen bien el dolor de los padres de niños con dificultades y tratan a nuestros hijos como si fueran propios. Por ello saben infundir confianza y hacer que te sientas “como en casa”.

En Vegakids son expertos en métodos de estimulación infantil y forman y asesoran a padres y profesionales de la educación. También aplican programas de atención a niños de cualquier edad con problemas neurológicos o dificultades escolares.

Víctor y Charo se formaron en el método de estimulación Doman con el propio creador del mismo en Filadelfia (Instituto para el Desarrollo del Potencial Humano). Este método está enfocado a fomentar el desarrollo de la inteligencia del niño desde su nacimiento. Se trabaja con niños sanos y también con niños con problemas de todo tipo, incluidos los paralíticos cerebrales. Es un método mundialmente conocido y aplicado, con sorprendentes resultados desde hace 40 años. (En la fotografía vemos a Víctor y a Charo con su hijo menor y Glenn Doman) .

Además de ser discípulos directos de Doman, lo son también del doctor Guy Berard. Este médico cirujano y especialista en otorrinolaringología descubrió que existe un paralelismo casi constante entre la calidad de la percepción auditiva y nuestra forma de ser, de actuar y de reaccionar.
Creó un tratamiento de reeducación auditiva por el cual se corrigen anomalías en la audición que pueden llevar a problemas muy variados, desde depresión o déficit de atención hasta hiperactividad o autismo.
(En esta segunda fotografía están con Guy Berard).

En la actualidad hay cientos de centros de reeducación auditiva en el mundo, pero es Víctor Estalayo el único autorizado por Berard para la formación de otros reeducadores en España. También ha sido Víctor el encargado de la traducción del libro de Berard al castellano (“Reeducación auditiva para el éxito escolar y el bienestar emocional”).

Vegakids organiza cursos y proporciona material para la estimulación temprana. Cuentan además con publicaciones de gran interés como son: “Inteligencia Auditiva. Técnicas de estimulación prenatal, infantil y permanente” (Biblioteca Nueva, Madrid 2005), “Leer bien, al alcance de todos” (Biblioteca Nueva, Madrid 2003) y “El método de los Bits de Inteligencia” (Edelvives, Madrid 2001).

Sé que con esta descripción me quedo corta al intentar reflejar la labor de estos dos profesionales. Espero dedicar otras entradas a la inteligencia auditiva y a la reeducación auditiva, temas apasionantes y de los cuales me gustaría informar desde éste, mi espacio cibernético.
De momento me quedo aquí, en este agradecimiento a Víctor y a Charo por haber colaborado en dar esperanza y felicidad a tantas y tantas familias. ¡GRACIAS!

Rosina Uriarte Álvarez

Para obtener información podéis visitar su página web: VEGAKIDS