EMOCIÓN Y APRENDIZAJE

Existe una estrecha relación entre la emoción y el aprendizaje. 

 
En nuestro cerebro, muchas y variadas áreas se ocupan de nuestros recuerdos, pero una de las principales, y de la que depende especialmente nuestra memoria a largo plazo, es el hipocampo, el cual se halla en nuestro cerebro emocional.
 
Suponemos que por esto, solamente si existe una emoción, una motivación, es posible el aprendizaje real.
 
Hay que tener cuidado porque si la emoción es negativa, también determinará un aprendizaje. La presión que pueda sentir un niño para aprender (a leer, escribir, realizar cálculos matemáticos) como los adultos deseamos y al ritmo que quisiéramos imponerle, marcará su aprendizaje y su disposición al mismo.
 
Tengamos esto en cuenta, motivemos positivamente a nuestros niños en su aprendizaje. No los presionemos para evitar que puedan sentir emociones negativas relacionadas con ese aprender.
 
Hace años, RTVE hizo un reportaje en mi centro de Castro Urdiales sobre la Estimulación Temprana. O al menos creía yo que trataba este tema, porque en realidad tuvimos que compartir el reportaje con experimentos realizados a ratas en un laboratorio…
 
Una de las máximas de la Estimulación Temprana es: jamás presionar al niño. Dar sin esperar nada a cambio, ofreciéndole la oportunidad de «devolvernos» lo que pueda y quiera en cada momento. Con la maravillosa consecuencia de que en una situación de libertad y motivación para el aprendizaje, el niño da muchísimo más de lo esperado.
 
La máxima de los tristes experimentos con ratas mencionados: ponerlas en situaciones de estrés para comprobar su conducta y llegar a la conclusión de que no pueden aprender bajo presión.
 
Igual que nos ocurre a los seres humanos. No podemos aprender en una situación de estrés y miedo.
 
Fue muy poco afortunado hablar de ambos temas en un reportaje. Por si tienes curiosidad, puedes verlo aquí:
 
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EL SISTEMA EDUCATIVO EXIGE LOGROS AL NIÑO SIN TENER EN CUENTA SI POSEE LAS HERRAMIENTAS NEUROLÓGICAS NECESARIAS

Publicado en 
 
ROSINA URIARTE
ESPECIALISTA EN ESTIMULACIÓN TEMPRANA.
Rosina Uriarte

El sistema educativo exige logros al niño sin tener en cuenta si posee las herramientas neurológicas necesarias.

¿Qué se entiende hoy por estimulación temprana?
Es una forma de concebir la educación y el tiempo
que pasa el adulto con el niño. Tiene como objetivo
apoyar su desarrollo en el momento más importante
ya que el cerebro es más plástico y está en pleno
crecimiento. Trata de ofrecer múltiples y variados
estímulos de forma que se creen nuevas conexiones
entre neuronas, y estas conexiones se fortalezcan
creando circuitos neurológicos que duren toda la
vida. Para lograr estos circuitos, hemos de repetir los
estímulos un número mínimo de veces.
¿Cuáles son los periodos más importantes en la
maduración del niño?
El período más importante de todos son los primeros
14 meses de vida, desde la concepción hasta que el
niño se pone a caminar y comienza a hablar. Luego,
el siguiente período en importancia es hasta los tres
años y por último, el que va de los tres hasta los seis,
cuando el niño ya ha adquirido todas las destrezas
del ser humano y está listo para iniciar el aprendizaje
formal en la educación primaria.
Neurología y estimulación temprana, ¿cómo se
conectan?
Conectan forzosamente ya que la Estimulación
Temprana ha de conocer y ser absolutamente
respetuosa con el proceso de crecimiento y
maduración cerebral para lograr su objetivo. La
Estimulación Temprana se basa en los conocimientos
de la neurociencia.
¿Cómo se puede trabajar en la nueva escuela
infantil?
La Estimulación Temprana no ha de entenderse
como algo separado del resto de actividades que
se realizan en la escuela infantil. Como decía, es un
nuevo concepto sobre cómo emplear nuestro tiempo
con los niños y saber que, además de realizar una
labor pedagógica, estamos apoyando su desarrollo.
Las actividades más típicas de la Estimulación
Temprana pueden perfectamente introducirse
en el día a día del aula de infantil, mientras que
otras actividades comunes en la misma, pueden
realizarse desde el concepto de la Estimulación
Temprana utilizando las mismas técnicas.
Usted habla de Estimulación Temprana como un
sistema integrador de metodologías. ¿A qué se
refiere?
La mayoría de las metodologías pedagógicas
persiguen el aprendizaje del niño. La Estimulación
Temprana no tiene el aprendizaje como objetivo
principal, pero el aprendizaje se produce como
una consecuencia de la labor llevada a cabo por
la Estimulación Temprana. No podemos entender
el aprendizaje sin el desarrollo cerebral, como
tampoco podemos entender una exposición pasiva
del niño a estímulos variados sin que existan
además numerosas experiencias de manipulación y
descubrimiento por parte del niño. La Estimulación
Temprana no solamente contempla ofrecer
estímulos, sino también oportunidades para que el
niño experimente y disfrute del aprendizaje y de su
desarrollo al mismo tiempo.
¿Qué competencias deben tener los profesionales
de esta educación infantil?
Principalmente necesitan comprender cómo se
desarrolla el cerebro infantil en los primeros años
y cómo aprende el niño. Y conocer unas sencillas
reglas que rigen las técnicas y actividades que
podríamos considerar dentro de la Estimulación
Temprana.
                                            
       • “(El sistema educativo) presiona al niño
            y lo aburre al ofrecerle actividades 
            poco estimulantes y motivadoras”.
En resumen: conocer “el por qué” y “el
cómo” de las actividades de Estimulación Temprana.
¿Se puede volver atrás para reparar errores en la
maduración y desarrollo de un niño? ¿Cómo?
La respuesta es sí, se puede. El poder reparar todos
los errores y el alcance de la reparación dependerán
de la gravedad de estos errores y de que los
estímulos empleados para su reparación sean los
más adecuados y lo suficientemente intensos y
constantes. También depende de la edad del niño
porque la plasticidad cerebral (la capacidad de
“moldear” el cerebro) decrece con la edad y coincide
principalmente con las más importantes etapas del
desarrollo mencionadas anteriormente.
Puede parecer complicado, pero no lo es tanto
cuando comprendemos que se basa en la intención
de estimular abundantemente todas las vías de
entrada de información al cerebro (los sentidos)
para favorecer la maduración cerebral, y también
se basa en “volver atrás” y repasar las etapas del
desarrollo en su correcto orden de modo que el
cerebro del niño tenga “una segunda oportunidad”
para madurar.
Nuestra sociedad ha cambiado vertiginosamente,
y la educación y los colegios deben también
evolucionar con ella. ¿Las necesidades del niño
en las primeras edades han cambiado o siguen
criterios de evolución más primitivos y naturales?
Las necesidades de los niños siguen siendo las
mismas de siempre, muy especialmente en los
primeros años. Debemos volver a “lo natural”, a lo
que se nos ha olvidado porque la sociedad nos ha
inculcado que lo mejor es un parto enfocado en las
necesidades de la madre, que la leche de fórmula
es más conveniente que la lactancia, que el niño
debe dormir solo desde el principio, que nos conviene
utilizar la maxicosi o el parquecito para que el niño
esté seguro, no se ensucie y nos permita tener más
tiempo libre, o que debe empezar a socializarse ya
con dos años y sentarse en una mesa a aprender a
leer y a escribir ya desde los tres.
En estas primeras edades, el niño necesita mucho
contacto con sus padres y cuidadores, necesita
moverse en plena libertad, experimentar con su
cuerpo y explorar el entorno. Necesita disfrutar de las
cosas que le plantamos hacer en el aula. Tener todas
las oportunidades para aprender y desarrollarse
plenamente, sin metas, sin exigencias, sin presión.
“La Estimulación Temprana no ha
 de entenderse como algo
separado del resto de actividades que
se realizan en la escuela infantil”.
El sistema educativo exige logros por parte del niño
sin atender a si el niño cuenta con las herramientas
neurológicas, sin percatarse de si el niño está
preparado para lo que se le exige. Presiona al niño y
lo aburre al ofrecerle actividades poco estimulantes
y motivadoras, actividades que no corresponden a su
momento de maduración. La Estimulación Temprana
tiene muy en cuenta este momento en cada niño
y jamás le presiona para obtener resultados. La
Estimulación Temprana da sin esperar recibir a
cambio. Pero la experiencia de quienes la llevamos
a cabo nos muestra que cuando de esta manera
actuamos, los niños lo dan todo.

UN NUEVO CONCEPTO DE ESTIMULACIÓN TEMPRANA: SISTEMA INTEGRADOR DE METODOLOGÍAS

Rosina Uriarte y la Estimulación Temprana
 

El nuevo concepto de Estimulación Temprana que la convierte en un sistema integrador de metodologías aplicable en cualquier centro educativo.

 
El pasado 15 de noviembre de 2014, nos reunimos profesionales internacionales del mundo de la enseñanza en el VII Foro Europeo de Educación y Libertad en Madrid, organizado por ACADE.
 
Acompañándonos en este encuentro había cientos de asistentes procedentes de gran parte de los colegios privados de todo el país.
 
Las ponencias a las que tuve la suerte de asistir, fueron todas interesantísimas. Se expusieron métodos e ideas novedosas para la Educación Infantil.
 
Sin embargo, lamentablemente fui la única que mencionó el “desarrollo infantil” y el “cerebro”. Me gustaría que tuviésemos la formación necesaria para poder considerar el desarrollo infantil en nuestras metodologías. Que perdiésemos el miedo a hablar del cerebro, y que tuviésemos bien presente que los niños necesitan alcanzar un óptimo desarrollo cerebral para enfrentarse a su escolaridad.
 
Por este motivo, el período de la Educación Infantil es tan importante. En este período es cuando podemos ver si un niño ha madurado neurológicamente como sería de esperar (perdamos también el miedo a la palabra “neurológico”, que hace referencia al sistema nervioso, al cerebro, ya que es éste el que aprende en el colegio, el que se mueve, el que habla, se relaciona, lee, escribe, realiza cálculos matemáticos… el cuerpo del niño es tan sólo el vehículo que utiliza el cerebro para hacerlo todo). Y es el período en el que podemos actuar para corregir aspectos que no evolucionan como quisiéramos, o para prevenir que puedan surgir.
 
 

La Estimulación Temprana se basa en los conocimientos de la neurociencia sobre cómo se desarrolla el cerebro, cómo funciona y cómo su grado de maduración afecta el aprendizaje y el comportamiento del niño.

 
Resulta, sin embargo, habitual que se critique y se desestime la Estimulación Temprana cuando se discuten métodos utilizados en la Educación Infantil. Normalmente estas críticas se deben al desconocimiento sobre la Estimulación Temprana, sus objetivos y las técnicas utilizadas. Sobre el por qué utilizamos estas técnicas y cómo lo hacemos.
 
Lo más curioso es que en ocasiones, son los propios educadores quienes más oposición muestran. Pienso que la única razón posible es, de nuevo, el desconocimiento.
 
Mi intención es demostrar cómo no debe existir una contradicción entre diferentes métodos que puedan utilizarse en la Educación Infantil, sino todo lo contrario: que no sólo es posible combinarlos, sino que resulta de lo  más conveniente hacerlo.
 
Cuando hablamos de “desarrollo infantil” nos referimos muy especialmente al desarrollo cerebral del niño. El cerebro no madura por sí solo, porque esté programado para hacerlo, sino que necesita de la estimulación del entorno para crecer, desarrollarse y funcionar adecuadamente.
 

El objetivo primero y último de la Estimulación Temprana es apoyar este desarrollo para que sea lo más pleno posible.

 
Este objetivo se traduce en fomentar la constitución del mayor número posible de conexiones neuronales, y que éstas, tras la repetición, se conviertan en circuitos neurológicos que no sólo desarrollen física y estructuralmente el cerebro del niño, sino que le doten de funciones y habilidades que puedan servirle a lo largo de toda su vida. Esto se pretende lograr ofreciendo al niño gran variedad de estímulos de calidad.
 
Otro de los objetivos de la estimulación temprana es crear un amplio abanico de intereses en el niño. Intereses en diferentes áreas por las que pueda sentir curiosidad en su futuro aprendizaje escolar y en la vida en general. Por este motivo le brindamos estímulos relacionados con muchas áreas y trabajamos el desarrollo motor, el lenguaje, la lectura, un segundo idioma, el arte, las ciencias (los llamados “conocimientos enciclopédicos”), las matemáticas, la música, etc. La edad de la Educación Infantil es un momento excelente para esto pues al niño pequeño le interesa absolutamente todo lo que le planteemos de una forma atractiva. Y es el momento de hacer que las cosas que ahora le atraen, le interesen más adelante.
 

Para conseguir nuestro gran objetivo de crear nuevos circuitos neuronales, debemos tener en cuenta unas premisas que marcarán la realización de cualquier actividad dentro de la estimulación temprana.

 
Éstos son los requisitos que debe cumplir una actividad de Estimulación Temprana:
–           Adecuación al desarrollo del niño. Esto quiere decir que la actividad debe ser acorde a las capacidades y necesidades del niño en el momento del desarrollo en el que se encuentra. No debemos pedir al niño que realice acciones para las cuales aún no esté preparado.
–           Atracción. La actividad debe atraer al niño y éste debe disfrutar con ella. Para lograrlo debemos utilizar estímulos con la suficiente intensidad y calidad de forma que llamen la atención del niño.
–           Brevedad. La actividad debe ser corta para que el niño mantenga su atención el tiempo suficiente y no llegue a aburrirle haciendo que pierda el interés.
–           Rapidez. Los adultos tendemos a ir demasiado despacio, perdiendo con ello la atención del niño. La rapidez con la cual se ofrecen los estímulos (especialmente visuales y auditivos) influye en el aprendizaje y en el logro de los objetivos perseguidos por la Estimulación Temprana (el aprendizaje no es uno de sus objetivos, sino una “feliz consecuencia” de hacer bien el trabajo).
–           Repetición. Repetir los estímulos es vital para que las conexiones neuronales creen circuitos. Es así como madura el niño y aprende: a base de repetir y repetir… lo que no se repite un número suficiente de veces no llega a automatizarse y convertirse en una herramienta cerebral que pueda utilizarse toda la vida en distintas situaciones.
–           Continuidad. Junto a la repetición es muy importante la continuidad. Esto quiere decir que no es suficiente con repetir un número de veces si estas repeticiones están demasiado espaciadas en el tiempo. La estimulación debe ser diaria siempre que esto sea posible (de lunes a viernes en el colegio).
 
Las actividades que cumplen estos requisitos están estructuradas y ordenadas para cumplir los objetivos buscados. Pero es importante dejar claro que la estimulación temprana no quita a los niños de jugar, de experimentar o de crear su propio aprendizaje, sino que les ofrece una nueva forma de hacerlo. Los niños lo disfrutan porque ellos viven el aprendizaje y la realización de cosas nuevas como el mejor de los juegos. Y por supuesto, que junto a estas actividades estructuradas, el niño deberá jugar y experimentar de forma libre también. La estimulación temprana no debe quitarle a un niño jamás de hacerlo.
 

La Estimulación Temprana no contradice ni debe oponerse o sustituir ningún otro método pedagógico aplicado en el aula.

 
La Estimulación Temprana debe considerarse como Doman la denomina: “un regalo”. Por lo tanto, es algo que añadimos al currículo escolar con la intención de enriquecerlo y completarlo.
 
El aprendizaje se realiza tal y como nos explica el Constructivismo: pasando de lo conocido a lo nuevo, de lo concreto a lo abstracto. El aprendizaje va “construyéndose”  paso a paso gracias a nuevas experiencias que motivan al niño a pasar de un estadio más precario a otro más elaborado. El aprendizaje debe ser siempre activo y las emociones (la motivación y el interés del niño) determinarán el grado de implicación del alumno en su propio aprendizaje.
 
Sólo cuando existe experimentación, manipulación, descubrimiento… es cuando se produce el verdadero aprendizaje.
 
La Estimulación Temprana cuenta con muchas actividades estructuradas, que requieren que el niño sea un mero “espectador” como en el caso de los bits de inteligencia, por ejemplo (esto no es así en las actividades de movimiento o manipulación). Estas actividades se componen muchas veces de áreas de interés muy alejadas del niño, sobre las que éste no posee ningún conocimiento previo.
 
En esta propuesta, el niño no experimenta, no dirige su aprendizaje de lo conocido a lo novedoso… Todo es novedoso.
 
Es lógico que parezca que estamos hablando de dos enfoques totalmente contradictorios.
 
La principal diferencia que marca ambos enfoques metodológicos, es el objetivo. Estamos hablando de dos objetivos diferentes, que de ninguna manera han de contradecirse el uno al otro, sino que deben complementarse si queremos apoyar al niño en su desarrollo de la forma más completa posible en estas tempranas edades.
– El objetivo de otros métodos: el aprendizaje
– El objetivo de la Estimulación Temprana: crear circuitos neuronales
 
Ambos enfoques inciden en el objetivo del otro. En el aprendizaje que surge de aplicar cualquier otro método pedagógico se crean circuitos neuronales y se ayuda al niño a desarrollarse de forma global.
 
Y en la Estimulación Temprana también se produce el aprendizaje pues éste no debe ser solamente significativo y partir siempre de lo conocido ya por el alumno, también es importante que se le ofrezca al niño cosas nuevas. Lo novedoso le atrae especialmente, mantiene su atención y le motiva a aprender. Y lo que hacemos con la Estimulación Temprana es acercar al niño a cosas que no tiene en su entorno, como el Coliseo Romano, o los planetas, por ejemplo. Cosas que normalmente no puede manipular ni experimentar con los sentidos (salvo el visual y el auditivo), pero siempre que sea posible, el trabajo de la Estimulación Temprana debe ir también acompañado de objetos manipulables, o que puedan experimentarse con otros sentidos. Una fotografía no debe sustituir a un objeto real que podemos poner al alcance del niño.
 
En la Estimulación Temprana ofrecemos al niño información sobre la que no dispone de conocimientos previos, le damos estímulos novedosos y le introducimos en áreas desconocidas para él, pero no creamos ningún tipo de desequilibrio pues no pedimos al niño nada de su parte (no se le presiona para que aprenda).
 
Combinemos ambos objetivos y enfoques metodológicos: demos al niño estímulos para desarrollar su cerebro mientras también le guiamos en el descubrimiento de su propio aprendizaje. Enriquezcamos su medio con estímulos que no le son familiares, mientras le dejamos que explore su entorno familiar y siga aprendiendo de ambas situaciones.
 
Demos al niño todas las oportunidades que necesita: los programas de repaso de patrones básicos del desarrollo neuromotor (actividades de movimiento dirigidas y repetidas que repasan las principales etapas del desarrollo físico a través del movimiento) y también juego libre y simbólico.
 

No podemos dirigir y estructurar todo el aprendizaje del niño, pero tampoco debemos perder el precioso tiempo en estos primeros años.

 
“El objetivo básico de cualquier programa educativo….: acercar al niño al máximo nivel de desarrollo global de todo su potencial.”, nos dice el doctor Jorge Ferré. ¿Y qué es mejor para acercar al niño a su máximo potencial? ¿Dejarle a la merced de los estímulos de su ambiente y permitir que construya su propio aprendizaje? ¿U ofrecerle un ambiente estimulante en el que pueda hacerlo?
 
Rosina Uriarte y la Estimulación Temprana
 
 

Si deseas formarte en estimulación temprana, infórmate del curso CÓMO ACOMPAÑAR EL DESARROLLO DE LOS NIÑOS DE 0 A 6 AÑOS.

BABYGYM EN LA EDUCACIÓN INFANTIL

 
BABYGYM EN LA EDUCACIÓN INFANTIL
 
BabyGym es un método de estimulación del desarrollo en los bebés hasta los 14 meses de edad. Pero se fundamenta en los principios del desarrollo infantil que son válidos para niños más mayores, como lo son muchas de las actividades que propone. Incluso ha comenzado, en Suráfrica, a ser utilizado con éxito con adultos con lesión cerebral para retomar el desarrollo del cerebro desde el mismo comienzo, como una forma de darle una segunda oportunidad de madurar.
 
Sin embargo, a pesar de su utilidad para de alguna forma “resetear” el cerebro,  BabyGym trabaja principalmente desde la prevención, ayudando al bebé a alcanzar los hitos del desarrollo que hacen que éste sea pleno.
 
Es una grata experiencia y un método muy útil no solamente para los padres, sino también para aquellos profesionales que trabajan con bebés o niños pequeños y se sientan motivados a brindarles las mejores oportunidades para su desarrollo.
 
A los bebés les ocurre como a los niños más mayores y a nosotros, los adultos: que si sufrimos de estrés o estamos preocupados por algo, no gozamos de las mejores condiciones para prestar atención y para aprender. En el caso de los niños, el estrés afecta también a su crecimiento. BabyGym enseña a los padres y educadores a relajar a los bebés con masajes, para que estén tranquilos y dispuestos a crecer y a aprender.
 
Toda la información que recibimos del mundo entra a través de nuestros sentidos y es vital que éstos funcionen de forma cómoda y eficaz. En el recién nacido, los sentidos no están maduros y requieren de las experiencias vividas para lograr una correcta maduración. Pero no todos los niños alcanzan esta maduración deseada y esto puede afectar su aprendizaje y su rendimiento escolar, también puede incidir en cómo se relacionan con los demás. Con BabyGym se aprende a estimular los sentidos de modo que estén bien despiertos para recibir toda la información que rodea a los bebés de la forma más eficiente.
 
Si la información del mundo entra por los sentidos, nuestras respuestas sólo pueden salir a través del cuerpo. Los bebés necesitan desarrollar un cuerpo fuerte y eficaz y BabyGym sugiere actividades para fortalecer sus músculos para que puedan atravesar con éxito por todas las etapas del desarrollo motor del primer año. Estas etapas son vitales como la base sobre la que se sustentará todo el aprendizaje posterior, incluido el aprendizaje social y el cognitivo.
 
El desarrollo infantil se produce en una secuencia determinada que no podemos alterar: primero ocurre el desarrollo físico, después llegan el desarrollo emocional y social y por último se produce el desarrollo intelectual o cognitivo. Cada uno de estos desarrollos depende de los anteriores, por esto es tan importante el desarrollo físico (el de los sentidos y los músculos).
 
Éste se produce principalmente en los primeros años de vida y muy especialmente durante los primeros 14 meses gracias a todas las etapas previas a caminar. BabyGym se ocupa de este desarrollo físico, aunque también sienta las bases para los demás.
 
Es un método nuevo que va cogiendo auge en nuestro país. El pasado sábado, día 4 de octubre, se introdujo en un colegio infantil de Bizkaia. Haurtegi es una bonita escuela infantil de Algorta con un programa innovador para la educación de los pequeños de 0 a 6 años. Este centro pionero convocó a todo su personal para la formación en BabyGym con la ilusión de poder compaginarlo con el programa con el que ya están trabajando.
 
Dado el interés y el entusiasmo que pude percibir durante esta jornada, les auguro mucho éxito en su labor diaria con sus pequeños alumnos (aunque debería decir «más éxitos» dado que esta escuela infantil lleva ya 43 años de andadura). Fue un placer compartir BabyGym con las profesoras y cuidadoras de Haurtegi.
 
Rosina Uriarte (instructora de BabyGym)
 
 

Nociones básicas de BabyGym

MARÍA MONTESSORI. IDEAS GENERALES SOBRE EL MÉTODO

Niño jugando con material Montessori

María Montessori, médico psiquiatra, trabajó en el mundo de la educación de niños en edad preescolar, dotando a ésta de un rigor y método que llegó a denominarse «pedagogía científica».

Este método pedagógico, que desarrolló en 1909, se basaba en el absoluto respeto a las necesidades del niño. Otorgando a éste la libertad necesaria para que se produzca su desarrollo en las condiciones más naturales y óptimas posibles, a la vez que se fomentan su disciplina y sus valores ético-morales.
 
La aplicación del método llevó a grandes éxitos en el campo de la educación y aún hoy nos resulta un enfoque pedagógico novedoso y necesario, a pesar de haber transcurrido un siglo ya desde su creación. Lo realmente incomprensible es que en 100 años no hayamos tenido la oportunidad de aplicar a nuestro sistema educativo más de lo que esta sabia y visionaria mujer intentó transmitirnos.
 
» La única acción eficaz en esa época (de los tres a los seis años) será la que tiende a ayudar al completo desarrollo de la vida. Por eso es preferible evitar rigurosamente el detener los movimientos espontáneos y renunciar a nuestra costumbre de obligar a los niños a realizar actos por la imposición de la propia voluntad; a menos que se trate de actos inútiles y perjudiciales» (Montessori, 1909).
 

En este sistema pedagógico se insiste en la importancia de conocer bien las diferentes etapas del desarrollo del niño y los llamados «períodos sensitivos» (momentos en los que el niño está especialmente predispuesto por su desarrollo cerebral para determinados aprendizajes). La pedagogía y la educación se adaptan a estos períodos, se adaptan al niño en lugar de ocurrir lo contrario, que exijamos al niño adaptarse al sistema.

«Cuando el niño hace ejercicios según la necesidad de su presente sensitivo, progresa y alcanza grados de perfección que son inimitables en otros momentos de la vida, y en lugar de fatigarse aumenta su propio vigor y gusta de la alegría que procede de satisfacer una necesidad real de la vida.»

Hoy vemos muchos problemas de conducta y dificultades de aprendizaje por nuestra imposición de un sistema forzado a todos los niños por igual, sin tener en cuenta sus diferencias individuales y lo que es peor e imperdonable, sin tener en cuenta las necesidades dadas por su momento evolutivo dentro del aprendizaje.
 
El aula Montessori es una novedad en sí misma pues desaparece de ella el banco sobre el que debían estar sentados e inmóviles los niños escuchando a su profesora. El ambiente se adapta al niño activo, transformándose en una auténtica «Casa de niños» donde éstos se desenvuelven en tareas cotidianas e intelectuales, entre un mobiliario adaptado a su tamaño, a su fuerza y a sus posibilidades y necesidades.
 
El niño se mueve con total libertad («la libertad del niño debe tener como límite el interés colectivo») descubriendo su entorno, formando su autodisciplina, su independencia y desarrollando su inteligencia. El educador tiene la misión de ayudar al niño en este descubrimiento personal para lo cual organizará el espacio, el ambiente y el material en función del interés del niño y de lo que éste deba aprender en el momento evolutivo en el que se encuentre.
 
«Se podría resumir el método Montessori diciendo que es un método basado en un principio de libertad en un medio preparado.» (Standing, 1974).
 
Fue muy novedoso el material diseñado para lograr estos fines. Un material de carácter principalmente sensorial, que desarrolla la inteligencia del niño a través de los sentidos, como corresponde al aprendizaje natural de los niños de tres a seis años.
 
El material invita al niño a moverse, a tocar, a experimentar, encajar, medir, pesar, ver, escuchar, oler, degustar… Motiva al niño a repetir una actividad hasta completarla con éxito observando y clasificando objetos, encontrando semejanzas o las más sutiles diferencias. Siempre en un ambiente lúdico pero a la vez silencioso, ordenado y muy respetuoso con sus compañeros.
 
Una importante cualidad de este material es su carácter autocorrectivo. El profesor se limita a mediar de forma indirecta en la actividad del niño, asegurándose de que éste sepa lo que debe hacer, pero sin interferir en su aprendizaje, el cual se produce cuando el niño es consciente de sus errores y a través de la repetición del ejercicio consigue corregirse a sí mismo. «Es preciso que el niño se perfeccione por sí mismo a costa de su propio trabajo.»
 
«El niño debe ser ayudado a actuar y a expresarse, pero no debe el adulto actuar en su lugar sin una necesidad absoluta. Cada vez que el adulto ayuda al niño sin necesidad, obstaculiza su expansión y, consecuencia grave de un error de tratamiento en apariencia tan ligero e insignificante, detiene o desvía en algún detalle el desenvolvimiento infantil.»
 
Con el método Montessori los niños entran en la educación primaria con conocimientos precisos y afianzados en las áreas del lenguaje, la lectura, la preescritura, la música, la aritmética, la geometría… habiendo desarrollado sus habilidades motrices gruesas y finas. Habrán aprendido además a controlar sus impulsos, a mantener el silencio, cuidar el material y el entorno. A relacionarse y comportarse adecuadamente.
 
«Las tendencias que llamamos «malas» en los niños pequeños de tres a seis años de edad, son a veces sencillamente las que «nos molestan» a los adultos, cuando, no comprendiendo sus necesidades, les evitamos cada movimiento, cada tentativa para guiarse a sí mismos en la experimentación del mundo que les rodea (tocando las cosas, etc.). El niño, sin embargo, junto con estas naturales tendencias tiene inclinación a coordinar sus movimientos y a recoger impresiones, especialmente sensaciones táctiles, todo lo cual si se coarta, produce en él rebeldía, y esta rebeldía es lo que calificamos de maldad y travesura.»
 

«Tengamos paciencia con sus lentos y pequeños progresos; mostremos entusiasmo y alegría con sus éxitos. Si podemos llegar a decir: Somos respetuosos y corteses en nuestro proceder con los niños, los tratamos como quisiéramos ser tratados nosotros mismos, entonces estamos seguros de que dominamos un gran principio educativo e indudablemente damos un ejemplo de buena educación.»

Los conocimientos impartidos a estos niños de educación infantil sentarán unas fuertes bases para el aprendizaje formal en la educación primaria. Es la falta de estas bases lo que conduce al fracaso de muchos niños a partir de los seis años. Éste es el mismo concepto que se sigue en la estimulación temprana: aprovechar el momento en el que el niño está más abierto a la adquisición de hábitos, habilidades y conocimientos que servirán de sólidas y necesarias herramientas para el aprendizaje y éxitos escolares futuros.

Para acabar, María Montessori nos recuerda que una educación que respeta y cultiva la actividad interior del niño y sus necesidades de aprendizaje, no debe limitarse a la escuela ni a los maestros, sino que es una cuestión que concierne también a la familia y a toda la sociedad.
 

«El método Montessori»

«Un nuevo concepto de Estimulación Temprana: sistema integrador de metodologías»

CENTRO BILINGÜE DE ESTIMULACIÓN TEMPRANA BRISBANE. VÍDEOS

EL SEMÁFORO EN CBET-BRISBANE

Trabajando el tema de la ciudad en inglés, sacamos nuestro semáforo para coches (tenemos otro para peatones), el paso de cebra y los volantes para «conducir» un rato…

Mayo 2009 en el Centro Bilingüe de Estimulación Temprana BRISBANE, en Castro Urdiales, Cantabria

«LOS INSECTOS» BITS DE INTELIGENCIA EN CBET-BRISBANE

Gusta mucho el ratito de los bits de inteligencia, sobre todo cuando el tema es de animales.
Cuando llevamos ya unos días con la misma colección ya quieren todos demostrar lo mucho que han aprendido y por esto después de pasar los bits, tenemos que volver a enseñárselos dejándoles que nos digan cuáles son.

Nuestros niños tienen entre los dos y los tres años. Hay unos pocos que han cumplido ya los tres y todavía alguno que no ha cumplido los dos.

Mayo 2009 en el Centro de Estimulación Temprana BRISBANE, en Castro Urdiales, Cantabria.

TOCA RESTAS EN MATEMÁTICS. CBET-BRISBANE


Después de varios meses de ver y jugar con diferentes cantidades, pasamos otro tiempo sumando y también hacemos restas. Es muy sencillo…
Lo de «quitar» y ver cuántos objetos quedan les atrae más que añadir objetos nuevos en las sumas.
Como estamos trabajando los insectos en el tema de los bits de inteligencia, toca jugar con cantidades de insectos de plástico.

Mayo 2009, en el Centro Bilingüe de Estimulación Temprana BRISBANE. Castro Urdiales, Cantabria.

GATEO, DESARROLLO MOTOR EN CBET-BRISBANE


Hacemos «gatitos» todos los días…

Mayo, 2009. En el Centro Bilingüe de Estimulación Temprana Brisbane, Castro Urdiales, Cantabria.

Otros vídeos de CBET Brisbane en mi canal de Youtube

LA ESTIMULACIÓN TEMPRANA

Bits de inteligencia en la Estimulación Temprana

La Estimulación Temprana es un conjunto de juegos, ejercicios físicos y actividades que realizamos lúdica y atractivamente, de forma repetitiva y rápida.

El objetivo es el desarrollo completo del niño y de sus capacidades, haciéndole más confiado, sano y feliz. Para ello ha de aprovecharse el momento en el que el niño tiene una mayor plasticidad y crecimiento cerebral, el momento en el que se adquieren las destrezas y habilidades que le acompañarán toda la vida. Coincide además con el momento en el que el niño tiene mayores ganas de aprender y de llevar a cabo cualquier actividad que los adultos le propongamos con la condición de nuestra compañía y atención.
 
Es precisamente por la edad del niño que la estimulación se llama «temprana». Actualmente se tiende a evitar el término «precoz» pues puede inducir a un error en el concepto de la misma, llevando a creer que se pretende que el niño llegue a realizar cosas antes de tiempo o para las cuales pueda no estar aún preparado. Contrariamente a este concepto falso, la estimulación temprana tiene siempre en cuenta el momento y la etapa evolutiva en la que se encuentra el niño, con el fin de aprovecharla al máximo y hacer que el desarrollo en la misma sea el adecuado.
 
Otro error frecuente es confundir la estimulación temprana con la «atención temprana» o viceversa. La atención temprana está enfocada al tratamiento de niños con deficiencias o minusvalías y por lo tanto, lleva a cabo acciones dirigidas a la solución o mejoría de los problemas concretos de cada niño. La estimulación temprana, sin embargo, contempla el desarrollo del potencial completo de todos los niños sin excepción. Por supuesto, que en el caso de aplicarse a niños con deficiencias, deberá estar más enfocada en las mismas además de pretender el desarrollo global del pequeño.
 
Para comprender su concepto y sus objetivos, no hay nada mejor que conocer cómo nació la estimulación temprana. Fue hace ya varias décadas, en Filadelfia, donde Glenn Doman y su equipo llevaban años tratando a niños paralíticos cerebrales en los Institutos para el Desarrollo del Potencial Humano. Doman, fisioterapeuta de profesión, se dio cuenta de que masajeando piernas y brazos no lograría sanar a los niños con el cerebro lesionado. Con el tiempo y tras mucha investigación llegó a la conclusión de que había que imitar de alguna manera a la naturaleza en el desarrollo del cerebro. Así que empezaron a realizar con los niños cerebrolesos los movimientos que realizaba el bebé de forma natural en su desarrollo, sólo que lo hacían de forma mucho más intensiva, más repetitiva y constante.
 
Obtuvieron así muchos éxitos al conseguir que estos niños fuesen más autónomos, algunos llegaban a desplazarse arrastrándose, otros a gatear e incluso los había que llegaban a andar. Tras lograr estos objetivos en la movilidad se propusieron metas cada vez más exigentes como enseñar a los niños paralíticos cerebrales hablar, a leer o conocimientos enciclopédicos y matemáticas… Muchos niños paralíticos cerebrales aprendían a hablar, incluso en varios idiomas y leían con más facilidad que niños completamente sanos. Los resultados que obtuvieron fueron tan asombrosos que no tardaron en llegar a la pregunta que daría lugar al nacimiento de la estimulación temprana: «Si somos capaces de lograr todo esto con niños con el cerebro lesionado… ¿Qué no lograríamos con los niños no lesionados?» Así fue como comenzaron a aplicarse las mismas técnicas a todos los niños.
 
A pesar de que se han realizado algunos estudios, los resultados no son aún concluyentes sobre los efectos de la estimulación temprana a largo plazo. Por supuesto, no existe la posibilidad de analizar los cerebros de los pequeños que han sido estimulados y compararlos a los que no han recibido esa estimulación, al igual que tampoco podemos volver atrás en el tiempo para comprobar qué hubiera sido del niño si no lo hubiésemos estimulado. Pero sí que existen experimentos con animales en los que se ha observado que los estimulados desde el nacimiento tenían después capacidades y habilidades mayores a los que no fueron estimulados. También se ha podido ver un mayor desarrollo en la masa cerebral y en las conexiones neuronales de estos animales.
 
El cerebro del bebé nace con una cantidad inmensa de células cerebrales, son las neuronas, esperando comunicarse entre sí y formar una intrincada red de conexiones entre unas y otras. Será este complicado entramado cerebral el que le permita realizar todas sus acciones y aprendizajes futuros, desde las habilidades más simples como respirar hasta las más complejas del ser humano como son la lectoescritura o el cálculo matemático, relacionarnos y controlar nuestro comportamiento y nuestras emociones. Podemos decir que nuestro cerebro lo es todo: nuestra forma de actuar, de movernos, de hablar, de aprender, de relacionarnos…
 
Pero estas conexiones neuronales no se dan por sí solas… El cerebro no se desarrolla gracias a un programa establecido por la naturaleza o por nuestros genes… El cerebro se desarrolla únicamente si lo usamos… Las neuronas solamente formarán circuitos y redes neuronales si son usadas y estimuladas de forma adecuada, con la frecuencia, la intensidad y la duración necesarias. Las que no se utilicen de esta manera, morirán y no podrán recuperarse. Suele decirse que nuestro cerebro se rige por un principio: «úsalo o piérdelo para siempre».
 
Así podemos afirmar que una de las principales metas de la estimulación temprana es la creación de nuevas conexiones y circuitos neuronales. De esta forma dotaremos al niño de unas herramientas que le serán útiles durante toda su vida. Para la adquisición de estas habilidades y capacidades hay un momento preciso y limitado, al igual que existe un momento para aprender a hablar u otro para aprender a caminar…
 
Es lo que los expertos denominan «la ventana de oportunidad», una ventana que se abre en el momento del nacimiento y va cerrándose conforme nos vamos alejando de ese momento establecido por la naturaleza para acceder a estas habilidades. El período de máximo desarrollo neuronal llega hasta los tres años de vida del niño, a partir de esta edad decrece paulatinamente hasta los seis años, cuando el cerebro pesa ya el 80 ó 90% del peso del cerebro adulto y los mecanismos de aprendizaje serán los que prevalezcan ya en el futuro.
 
El potencial con el que nace un niño es enorme… la capacidad que llegue a desarrollar depende de sus experiencias en estos primeros seis años de vida. Por lo tanto, la estimulación de estos tempranos años juega un papel determinante en las capacidades que pueda llegar a desarrollar una persona.
 
Otro de los objetivos de la estimulación temprana es acercar al niño a intereses alejados de su entorno. Esto quiere decir que el niño tendrá la oportunidad de conocer cosas nuevas con las que no tiene contacto de forma habitual. Así podremos introducir al niño en el mundo de las ciencias, el arte, la naturaleza, la matemática, la música o un segundo idioma… De esta forma se pretende sacar partido al momento en el que la curiosidad infantil no tiene límites, creando en el niño intereses que pueda disfrutar toda su vida.
 
Uniendo el propósito de la conexión neuronal y el desarrollo de nuevas habilidades junto con la creación de intereses y el mantenimiento de la curiosidad, nos llevará a otro de los principales objetivos de la estimulación temprana a medio o largo plazo: evitar el fracaso escolar.
 
Los métodos utilizados son muy variados en cuanto al material y la forma de llevar la estimulación a cabo. Por un lado se realizan ejercicios físicos enfocados en el desarrollo del niño mediante movimientos que realiza el bebé de forma natural en su propio desarrollo: gatear o rodar hacia un lado y hacia el otro, por ejemplo. En la estimulación táctil se realizan masajes y efectos sobre la piel del niño, y para la estimulación vestibular se utilizan columpios y aparatos que hacen que el cuerpo del niño se mueva en diversas direcciones y posturas.
 
Para que la estimulación sea más efectiva, es muy importante utilizar la mayor cantidad de sentidos posibles, por ello se dice que debe ser multisensorial.
 
El material que se utiliza principal y más frecuentemente en la estimulación temprana es audiovisual. Éste lo componen imágenes claras y atractivas: fotografías y dibujos (los bits de inteligencia) y palabras escritas. En cuanto a la información auditiva, se trabaja con palabras en varios idiomas y con música. Y siempre que sea posible, recurriremos a objetos reales que podamos manipular.
 
Para el buen funcionamiento de la estimulación, es vital realizar las actividades de forma rápida (así evitamos que se aburra el niño y mantenemos su atención), atractivas (utilizando el material y el tono de voz adecuado que atraiga la atención de los pequeños) y de forma repetida (esto consolida el aprendizaje y las habilidades y crea circuitos y conexiones neuronales que se conservarán toda la vida).
 
Existen aún miedos y recelos en cuanto a la estimulación temprana debidos principalmente al desconocimiento de la misma. También alguna que otra crítica, aunque ninguna seria. A Glenn Doman, padre de la estimulación temprana, se le critica porque sus programas son muy duros y «esclaviza» a los padres pues éstos deben dedicar mucho de su tiempo libre… Lo más razonable es hacer lo que se pueda, cuanto más mejor… sin embargo, más vale hacer poco y hacerlo con ilusión y ganas. Así el niño disfrutará también.
 
Una crítica frecuente consiste en afirmar que los niños deben «jugar» y nada más hasta que no sean más mayores y comiencen sus obligaciones escolares. Esto es un error. Primero: la estimulación temprana debe contemplarse siempre como un juego, y el niño la vive así… Segundo: el momento para hacer estas actividades son los primeros seis años de vida. Ya en primaria es tarde para muchas cosas… El desarrollo se completó ya en gran medida y la curiosidad y el interés indiscriminado por todo va disminuyendo de forma evidente.
 
También se tiene miedo a «sobreestimular» al niño. Quien comparte este temor no sabe que esto es sencillamente imposible… si hacemos las cosas mal se le puede aburrir, se le puede excitar, se le puede agobiar… pero si se hacen bien y el niño lo vive como un juego disfrutando de ello, no hay ningún efecto negativo, no tiene sentido pensar que pueda haberlo. Todos las consecuencias de pasar un buen rato con tu hijo enseñándole cosas nuevas y ayudándole en su desarrollo, serán siempre positivas.

 

BIBLIOGRAFÍA:

-«Cómo multiplicar la inteligencia de su bebé»
Glenn Doman y Janet Doman
Ed. Edaf
-«Cómo dar conocimientos enciclopédicos a su bebé»
Glenn Doman
Ed. Diana
-«Cómo enseñar a su bebé a ser físicamente excelente»
Glenn Doman
Ed. Diana
-«Cómo enseñar a leer a su bebé»
Glenn Doman y Janet Doman
Ed. Edaf
-«Cómo enseñar matemáticas a su bebé»
Glenn Doman y Janet Doman
Ed. Diana
-«Hijos mejores»
Dr. Francisco Kovacs
Ed. Martínez Roca
-«El método de los bits de inteligencia»
Víctor Estalayo y Rosario Vega
Ed. Edelvives

 

 

 
Libro de Estimulación Temprana por Rosina Uriarte

MATEMÁTICAS EN CLASE DE ESTIMUALCIÓN TEMPRANA

 

Matemáticas en la Estimulación Temprana.
 
Este es un fragmento del rato que dedicamos a las matemáticas en nuestra clase de Estimulación Temprana. Las matemáticas las realizamos tanto en castellano como en inglés. Pretendemos que los niños jueguen con las cantidades y vivan las matemáticas de forma lúdica. Todos nuestros alumnos de este grupo tienen entre los dos y los tres años de edad.
 

Centro Bilingüe de Estimulación Temprana BRISBANE
Rosina Uriarte

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ESTIMULACIÓN TEMPRANA Y LAS MATEMÁTICAS

Matemáticas en la Estimulación Temprana

Las matemáticas son una parte esencial de la Estimulación Temprana. Se busca que los niños disfruten de las matemáticas experimentándolas como algo cotidiano en sus vidas.

¿Por qué enseñar las matemáticas antes de los 4 años? Porque hay que recordar que es precisamente el período entre los 0 y los 4 años la etapa durante la cual el cerebro está estructuralmente preparado para la adquisición de lenguajes. Se trata de «la ventana temporal». Cuando se «cierra» la ventana el aprendizaje de los diferentes lenguajes, incluido el matemático, será mucho más difícil.

G. DOMAN: «Esperar a que los niños vayan al colegio para comenzar a enseñarles matemáticas, es equivalente a no hablar a un niño hasta que vaya a la escuela. Es bueno enseñar matemáticas de esta manera y a esta edad porque les resulta enormemente divertido.»
 
Enseñar matemáticas en primer lugar va a facilitarles la adquisición de nuevos lenguajes y les va a hacer más fácil la comprensión de las relaciones entre los diferentes elementos del lenguaje: el razonamiento abstracto.
 
Las matemáticas se aprenden en estimulación temprana con carteles en los que se representan cantidades con puntitos de color rojo. Se van viendo las cantidades del 1 al 100 y después se van sumando y restando pequeñas cantidades. La técnica utilizada es la misma que para los bits de inteligencia.
 
Una vez que los niños controlan las cantidades de puntos, se pasará a hacer lo mismo con los dígitos.
 
(Existen bits de matemáticas editados por la editorial Edelvives.)
 
Además de pasar los bits de matemáticas, aprovechamos los objetos que utilizamos en el aula: si vemos un tema de animales marinos, podemos contar conchas, por ejemplo; con el tema de las señales de tráfico contamos y trabajamos cantidades de cochecitos de juguete, etc…
Lo importante es que el niño llegue a comprender la noción de cantidad y el hecho de que ésta varía al añadir o quitar. También que entienda que la cantidad no cambia por colocar los objetos en diferentes posiciones. Que para contar debe colocar los objetos en fila y comenzar siempre contando con su dedo el primero objeto a su izquierda, y que deberá pronunciar un sólo número por cada objeto, sin saltarse ni repetir ninguno. Para lograrlo se deben utilizar siempre objetos reales y no abstracciones. Por ello, las operaciones con dígitos las veremos solamente cuando se haya trabajado lo suficiente con cantidades reales y tangibles.

Bits de matemáticas en la Estimulación Temprana

En casa podemos jugar con las matemáticas en cualquier momento y con cualquier objeto que estemos utilizando: en la cocina con los alimentos y utensilios, mientras cocinamos o ponemos la mesa…, mientras se juega con juguetes, etc.
 
Debemos aprovechar las ocasiones en las que podamos contar y jugar con cantidades con el niño, aunque nos parezca aún demasiado pequeño para ello.
 
Bibliografía:
 
-«Cómo multiplicar la inteligencia de su bebé»
Glenn Doman y Janet Doman
Ed. Edaf
 
-«Cómo enseñar matemáticas a su bebé»
Glenn Doman y Janet Doman
Ed. Diana
 
-«Hijos mejores»
Dr. Francisco Kovacs
Ed. Martínez Roca
 
-«El método de los bits de inteligencia»
Víctor Estalayo y Rosario Vega
Ed. Edelvives

 

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Espero que te guste❤️

BITS DE INTELIGENCIA. ¿Qué son?

Bits de inteligencia

G. DOMAN: «Es más fácil enseñar a un niño de un año a tener unos conocimientos enciclopédicos que enseñárselo a un niño de siete años.
«G. DOMAN: «La capacidad de almacenar datos concretos es inversamente proporcional a la edad.»

Los bits de inteligencia o Tarjetas de información visual son unidades de información que son presentadas a los niños de una forma adecuada.

Los bits son estímulos. El material gráfico es un estímulo visual, pero en la práctica, va siempre acompañado de un estímulo auditivo, que consiste en enunciar en voz alta lo que representa.
Un bit de inteligencia es un bit de información. Su realización concreta se encuentra en la utilización de una ilustración o dibujo muy preciso o una fotografía de buena calidad, que presente una serie de características muy importantes: debe ser preciso, concreto, claro, grande y novedoso.

Cómo crearlos

Podemos contar con viejas revistas, calendarios, catálogos o libros que no nos importe cortar para la realización de los bits. Si reservamos una carpeta donde guardar fotos grandes y bonitas que vayamos recortando de las revistas, pronto nos daremos cuenta de que contamos con unas cuantas que pertenecen a un mismo tema y con las que podemos crear una categoría de bits.
Hoy en día, internet nos brinda infinidad de imágenes que podemos utilizar para imprimir y crear bits de inteligencia. Es preferible crearlos en papel pues al pasarlos en este formato supone una interacción con el niño, podemos observar su carita y después, podemos jugar con los bits. Sin embargo, también es posible pasarlos en una presentación de diapositivas en una pantalla (creándolas en powerpoint u otro medio similar).
En el caso de hacer bits en papel, las imágenes se pueden pegar sobre cartulina blanca (tamaño DIN-A 4 más o menos) y utilizarlas dentro de fundas de plástico para no estropearlas con el uso. También se pueden colocar en hojas de álbum autoadhesivas, que además son reutilizables.
Los bits de inteligencia se agrupan en categorías que hacen referencia a un tema, y suelen componer un grupo de 10 imágenes o bits.
Los bits se pasarán a los niños durante un segundo cada uno. Cada colección de 10 bits se pasarán de 10 a 15 veces.
En realidad, se trata de utilizar el método que utilizan los publicistas cuando nos muestran los mismos anuncios todos los días. Muchas veces creemos que no les prestamos atención y vemos que los niños muestran poco interés con anuncios que no son de juguetes. Sin embargo, todos conocemos los anuncios de la televisión cuando estamos habituados a verla, aunque sólo sea un ratito al día. Y los niños, no sólo conocen los anuncios, ¡sino que se los saben de memoria!
Es importante tener bien presente que estos métodos no pretenden enseñar directamente, sino estimular las áreas cerebrales de la vista y el oído, y que ningún bit constituye un estímulo tan importante que haya que recibirlo obligatoriamente.
* Existen Bits de Inteligencia publicados por las editoriales Edelvives, EDEBE, Bruño, Everest y SM.
Bibliografía:Bits de inteligencia
-«Cómo multiplicar la inteligencia de su bebé» Glenn Doman y Janet Doman
Ed. Edaf
– «Cómo dar conocimientos enciclopédicos a su bebé» Glenn Doman
Ed. Diana
-«Hijos mejores» Dr. Francisco Kovacs
Ed. Martínez Roca
-«El método de los bits de inteligencia» Víctor Estalayo y Rosario Vega
Ed. Edelvives