“CUT” O “CAT”. ¿POR QUÉ CUESTA TANTO LA PRONUNCIACIÓN EN INGLÉS?

La pronunciación puede suponer un verdadero dolor para muchas personas que aprenden un segundo idioma, especialmente si éste es el inglés.
Según el doctor Tomatis, experto en audición, no podemos reproducir lo que no percibimos. Quiere decir que no podemos pronunciar sonidos para los cuales somos literalmente sordos.
Esta incapacidad para manejar sonidos que no nos son familiares se debe a que el cerebro registra los sonidos a los que está expuesto durante los primeros años de vida. Ya desde el útero materno, el cerebro del niño va creando estructuras dedicadas a las frecuencias que escucha y que serán necesarias para que pueda después comunicarse en su lengua materna. Además de cualquier otra lengua que escuche junto a su idioma materno.
Esto hace que un niño pequeño pueda aprender cualquier idioma y varios a la vez. Y lo hace sin esfuerzo, sin ser consciente de estar llevando a cabo un aprendizaje, como lo hace todo en estos primeros años: viviendo, experimentando, disfrutando, aprendiendo…
Con la edad vamos perdiendo plasticidad y la ventana de la oportunidad para los idiomas se va cerrando según nos vamos alejando de este momento ideal que establece la vida para que podamos aprender nuestra lengua materna.
El momento para aprender el idioma materno es el mismo para aprender cualquier otro. Es el tiempo en el cual el cerebro está preparado para registrar sonidos.
Una vez pasado este tiempo, habremos de arreglárnoslas con los sonidos que nuestro cerebro haya guardado, para los cuales haya creado estructuras para manejarlos.
Es por esto que cuesta tanto aprender un idioma extranjero de adulto. Y de aquí que lo hagamos con “acento”. Este acento viene de utilizar un idioma diferente con los sonidos del nuestro propio.
Por todo esto es importante exponer a los niños pequeños a los sonidos de idiomas extranjeros, como el inglés, por ejemplo. Y no pensar que, como son pequeños, total da igual que la profe o el profe de inglés que tengan no domine del todo el idioma, luego más adelante necesitarán un nativo… ¡No! El profe nativo lo necesitan cuanto antes. Luego ya no será tan importante pues ya no podrán registrar ni reproducir esos sonidos que no le son familiares.
Expongamos a nuestros niños a un segundo idioma, con cuentos, canciones, juegos… Y nosotros, los adultos, animémonos a hablar otro idioma, aunque sea con acento. O más bien: ¡sí! ¡Con acento! Porque esos sonidos que utilizamos hablan de nosotros y dicen quiénes somos.
No somos menos hábiles o inteligentes por hablar con acento, simplemente somos nosotros. Rosina Uriarte

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CENTRO BILINGÜE DE ESTIMULACIÓN TEMPRANA BRISBANE. VÍDEOS

EL SEMÁFORO EN CBET-BRISBANE

Trabajando el tema de la ciudad en inglés, sacamos nuestro semáforo para coches (tenemos otro para peatones), el paso de cebra y los volantes para “conducir” un rato…

Mayo 2009 en el Centro Bilingüe de Estimulación Temprana BRISBANE, en Castro Urdiales, Cantabria

“LOS INSECTOS” BITS DE INTELIGENCIA EN CBET-BRISBANE

Gusta mucho el ratito de los bits de inteligencia, sobre todo cuando el tema es de animales.
Cuando llevamos ya unos días con la misma colección ya quieren todos demostrar lo mucho que han aprendido y por esto después de pasar los bits, tenemos que volver a enseñárselos dejándoles que nos digan cuáles son.

Nuestros niños tienen entre los dos y los tres años. Hay unos pocos que han cumplido ya los tres y todavía alguno que no ha cumplido los dos.

Mayo 2009 en el Centro de Estimulación Temprana BRISBANE, en Castro Urdiales, Cantabria.

TOCA RESTAS EN MATEMÁTICS. CBET-BRISBANE


Después de varios meses de ver y jugar con diferentes cantidades, pasamos otro tiempo sumando y también hacemos restas. Es muy sencillo…
Lo de “quitar” y ver cuántos objetos quedan les atrae más que añadir objetos nuevos en las sumas.
Como estamos trabajando los insectos en el tema de los bits de inteligencia, toca jugar con cantidades de insectos de plástico.

Mayo 2009, en el Centro Bilingüe de Estimulación Temprana BRISBANE. Castro Urdiales, Cantabria.

GATEO, DESARROLLO MOTOR EN CBET-BRISBANE


Hacemos “gatitos” todos los días…

Mayo, 2009. En el Centro Bilingüe de Estimulación Temrpana Brisbane, Castro Urdiales, Cantabria.

OTROS VÍDEOS DE CBET BRISBANE YA PUBLICADOS:

TWO FAT GENTLEMEN
DO YOU LOVE ME?
I WANT A DRAGON Cuento en inglés
MATEMÁTICAS EN CLASE DE ESTIMUALCIÓN TEMPRANA
BITS DE INTELIGENCIA “elementos del universo”
SLIDE SHOWS:
PSICOMOTRICIDAD EN CBET. BRISBANE
MÚSICA EN CBET. BRISBANE
ARTE EN CBET. BRISBANE
CONOCIMIENTOS ENCICLOPÉDICOS EN CBET. BRISBANE
INGLÉS EN CBET. BRISBANE
MATEMÁTICAS EN CBET. BRISBANE
OTRAS ACTIVIDADES EN CBET. BRISBANE
Rosina Uriarte
Centro Bilingüe de Estimulación Temprana BRISBANE

LOS BEBÉS TIENEN LA MISMA CAPACIDAD PARA APRENDER CUALQUIER IDIOMA

Éste es un interesante artículo que explica que el cerebro del bebé no es “una página en blanco” como antes se creía. Y si bien es cierto que se van añadiendo nuevas destrezas y funciones cada vez más evolucionadas con la experiencia a través del tiempo, también es verdad que muchas de las funciones y capacidades con las que nace el bebé van desapareciendo por no utilizarse.
Como nos recuerda Glenn Doman constantemente, el lema del cerebro es “úsalo o piérdelo para siempre” (use it or lose it). Y es que hay un momento para cada cosa, un momento para aprender a hablar, por ejemplo, momento que ya no vuelve si no se aprovecha. Es lo que los expertos denominan “ventana de la oportunidad”. Esta ventana hace que el aprendizaje y desarrollo de destrezas sea posible en el momento adecuado y cuanto más nos alejemos de este momento, más difícil será lograr este desarrollo pues la ventana se va cerrando para no volverse a abrir.
Estudios como los que se tratan en este artículo nos hacen ver la importancia de estimular adecuadamente al bebé. Esto es lo que pretendemos a través de la estimulación temprana: aprovechar el momento adecuado y apoyar al niño en su desarrollo, siempre de acuerdo con las leyes del mismo, buscando sacar el máximo partido a estas “ventanas” mientras están abiertas.
La gran conclusión que sacaría de este artículo es que es una verdadera lástima dejar la exposición del niño al segundo idioma “para más adelante” pues probablmente, entonces, ya sea tarde…
Rosina Uriarte

Los bebés tienen la misma capacidad para aprender cualquier idioma, según un estudio

Publicado en adn.es

Un estudio pionero desarrollado entre la Universitat de Barcelona (UB), la Universitat Pompeu Fabra (UPF) y la estadounidense Florida Atlantic University determina que los bebés tienen la misma capacidad de aprender cualquier idioma del mundo, pero al final de su primer año de vida esta capacidad se reduce para especializarse en los idiomas de referencia, según informó hoy la UB en un comunicado.
Contrariamente a las tesis defendidas tradicionalmente, que sostienen que el aprendizaje es el resultado de una ampliación de la suma de las habilidades, la investigación demuestra que todos los recién nacidos aprenden a hablar como resultado de la reestructuración o delimitación de su espacio perceptivo.
El estudio, que se publica en la revista ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’, señala que cualquier bebé es capaz de distinguir todos los sonidos que forman los idiomas, pero en el proceso de delimitación de sus capacidades establecen categorías, crean un espacio cognitivo y perceptivo concreto, y reducen su habilidad de aprender otras cosas.

Las conclusiones se alcanzaron después de observar la evolución de 24 bebés de seis meses de vida y otros 24 a punto de cumplir el año, criados en ambientes monolingües, tanto de la capital catalana como de Florida (Estados Unidos), y el estudio por primera vez incorporó un conjunto de estímulos reales que reciben los recién nacidos en su entorno cotidiano.
De dichas conclusiones se infiere que cada idioma tiene unos sonidos o fonemas particulares y el cerebro humano está abierto a la habilidad de percibirlos, aprenderlos y pronunciarlos, pero la especialización hace que ello se olvide, ya que “se dejan de hacer cosas que no se necesitan”.
El investigador del Departamento de Psicología Básica de la UB, Ferran Pons, los profesores Núria Sebastián y Salvador Soto-Franco de la UPF, el estadounidense David J. Lewkowicz, y los laboratorios del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona colaboraron en la investigación.

Según Pons, hasta ahora los estudios desarrollados en este campo tenían en cuenta “una única modalidad sensorial”, cuando los bebés no solo escuchan palabras sino que también las ven. “Ni escuchan voces sin mirar, ni miran las caras de las personas que les hablan sin escuchar”, indicó Pons, y subrayó que la percepción del idioma se realiza simultáneamente “de forma auditiva y visual”.

Los investigadores probaron como cualquiera de los 24 bebés de Barcelona de seis meses era capaz de integrar audiovisualmente los fonemas del inglés, pero a los once presentaban una percepción multisensorial de los estímulos “diferente”, puesto que su aprendizaje se vuelve “más selectivo” y se asemeja más al de los adultos.

De este modo, los bebés que tienen más experiencia con su idioma ya no son capaces de percibir la correspondencia auditiva y visual de los fonemas ingleses, un resultado que Pons considera “lógico” porque el mundo que les rodea debe tener “coherencia” para ellos.

EL ABECEDARIO EN INGLÉS. VÍDEOS

Estos vídeos han sido publicados en Punto de Partida.

El abecedario es esencial, y acompañado de música es algo que aprenden todos los niños de habla inglesa desde muy pequeños.
No es solamente la herramienta indispensable en el aprendizaje de la lectura y la escritura inglesa, sino que va a acompañar a los niños de esta lengua toda su vida en el habitual deletreo de sus nombres y de lugares y palabras desconocidas. Esto es algo a lo que no estamos tan acostumbrados en castellano, pero que resulta necesario en inglés.
Y es que las palabras inglesas, incluídas las letras muchas veces (en especial las vocales), se pronuncian de una manera pero se escriben de otra…
Es por esta razón por la que no conviene iniciar a los niños en el inglés haciendo que utilicen el lápiz y el papel para escribir. Lo más importante es incidir en el lenguaje hablado familiarizándoles con sus sonidos.
En la estimulación temprana mostramos al niño las palabras escritas y su pronunciación, así también irán reconociéndolas y acercándose a la lectura en el idioma inglés.
Pero es imprescindible sentar las bases de la pronunciación antes de iniciar a los niños en la escritura del inglés. En este sentido, el abecedario debe servirnos como un aprendizaje temprano que les será útil para el deletreo y la escritura del idioma. Es una canción que les gusta, les es pegadiza y les ayudará a recordar el nombre de las letras.
Sin embargo, concocer estos nombres no es la clave de la lectoescritura en inglés como pueda serlo en castellano. No siempre va a ayudar al niño a saber cómo se escribe o se lee una palabra, sino más bien va a crearle confusión muchas veces… Y esto debemos de tenerlo en cuenta quienes nos dedicamos a la enseñanza de esta segunda lengua. Intentar ensañar a los niños el inglés hablado a la vez que el escrito, es como intentar enseñarles dos lenguas distintas. Debemos dar prioridad a una de ellas si queremos que la aprendan bien, y ésta debe ser siempre la lengua hablada.
Así utilizaremos la canción del abecedario como un recurso más… pero no con la intención de comenzar el apendizaje del inglés con la lectoescritura.
Rosina Uriarte

LA ESTIMULACIÓN TEMPRANA

Rosina Uriarte
La Estimulación Temprana es un conjunto de juegos, ejercicios físicos y actividades que realizamos lúdica y atractivamente, de forma repetitiva y rápida. El objetivo es el desarrollo completo del niño y de sus capacidades, haciéndole más confiado, sano y feliz. Para ello ha de aprovecharse el momento en el que el niño tiene una mayor plasticidad y crecimiento cerebral, el momento en el que se adquieren las destrezas y habilidades que le acompañarán toda la vida. Coincide además con el momento en el que el niño tiene mayores ganas de aprender y de llevar a cabo cualquier actividad que los adultos le propongamos con la condición de nuestra compañía y atención.
Es precisamente por la edad del niño que la estimulación se llama “temprana”. Actualmente se tiende a evitar el término “precoz” pues puede inducir a un error en el concepto de la misma, llevando a creer que se pretende que el niño llegue a realizar cosas antes de tiempo o para las cuales pueda no estar aún preparado. Contrariamente a este concepto falso, la estimulación temprana tiene siempre en cuenta el momento y la etapa evolutiva en la que se encuentra el niño, con el fin de aprovecharla al máximo y hacer que el desarrollo en la misma sea el adecuado.
Otro error frecuente es confundir la estimulación temprana con la “atención temprana” o viceversa. La atención temprana está enfocada al tratamiento de niños con deficiencias o minusvalías y por lo tanto, lleva a cabo acciones dirigidas a la solución o mejoría de los problemas concretos de cada niño. La estimulación temprana, sin embargo, contempla el desarrollo del potencial completo de todos los niños sin excepción. Por supuesto, que en el caso de aplicarse a niños con deficiencias, deberá estar más enfocada en las mismas además de pretender el desarrollo global del pequeño.
Para comprender su concepto y sus objetivos, no hay nada mejor que conocer cómo nació la estimulación temprana. Fue hace ya varias décadas, en Filadelfia, donde Glenn Doman y su equipo llevaban años tratando a niños paralíticos cerebrales en los Institutos para el Desarrollo del Potencial Humano. Doman, fisioterapeuta de profesión, se dio cuenta de que masajeando piernas y brazos no lograría sanar a los niños con el cerebro lesionado. Con el tiempo y tras mucha investigación llegó a la conclusión de que había que imitar de alguna manera a la naturaleza en el desarrollo del cerebro. Así que empezaron a realizar con los niños cerebrolesos los movimientos que realizaba el bebé de forma natural en su desarrollo, sólo que lo hacían de forma mucho más intensiva, más repetitiva y constante. Obtuvieron así muchos éxitos al conseguir que estos niños fuesen más autónomos, algunos llegaban a desplazarse arrastrándose, otros a gatear e incluso los había que llegaban a andar. Tras lograr estos objetivos en la movilidad se propusieron metas cada vez más exigentes como enseñar a los niños paralíticos cerebrales hablar, a leer o conocimientos enciclopédicos y matemáticas… Muchos niños paralíticos cerebrales aprendían a hablar, incluso en varios idiomas y leían con más facilidad que niños completamente sanos. Los resultados que obtuvieron fueron tan asombrosos que no tardaron en llegar a la pregunta que daría lugar al nacimiento de la estimulación temprana: “Si somos capaces de lograr todo esto con niños con el cerebro lesionado… ¿Qué no lograríamos con los niños no lesionados?” Así fue como comenzaron a aplicarse las mismas técnicas a todos los niños.
A pesar de que se han realizado algunos estudios, los resultados no son aún concluyentes sobre los efectos de la estimulación temprana a largo plazo. Por supuesto, no existe la posibilidad de analizar los cerebros de los pequeños que han sido estimulados y compararlos a los que no han recibido esa estimulación, al igual que tampoco podemos volver atrás en el tiempo para comprobar qué hubiera sido del niño si no lo hubiésemos estimulado. Pero sí que existen experimentos con animales en los que se ha observado que los estimulados desde el nacimiento tenían después capacidades y habilidades mayores a los que no fueron estimulados. También se ha podido ver un mayor desarrollo en la masa cerebral y en las conexiones neuronales de estos animales.
El cerebro del bebé nace con una cantidad inmensa de células cerebrales, son las neuronas, esperando comunicarse entre sí y formar una intrincada red de conexiones entre unas y otras. Será este complicado entramado cerebral el que le permita realizar todas sus acciones y aprendizajes futuros, desde las habilidades más simples como respirar hasta las más complejas del ser humano como son la lectoescritura o el cálculo matemático, relacionarnos y controlar nuestro comportamiento y nuestras emociones. Podemos decir que nuestro cerebro lo es todo: nuestra forma de actuar, de movernos, de hablar, de aprender, de relacionarnos…
Pero estas conexiones neuronales no se dan por sí solas… El cerebro no se desarrolla gracias a un programa establecido por la naturaleza o por nuestros genes… El cerebro se desarrolla únicamente si lo usamos… Las neuronas solamente formarán circuitos y redes neuronales si son usadas y estimuladas de forma adecuada, con la frecuencia, la intensidad y la duración necesarias. Las que no se utilicen de esta manera, morirán y no podrán recuperarse. Suele decirse que nuestro cerebro se rige por un principio: “úsalo o piérdelo para siempre”.
Así podemos afirmar que una de las principales metas de la estimulación temprana es la creación de nuevas conexiones y circuitos neuronales. De esta forma dotaremos al niño de unas herramientas que le serán útiles durante toda su vida. Para la adquisición de estas habilidades y capacidades hay un momento preciso y limitado, al igual que existe un momento para aprender a hablar u otro para aprender a caminar… Es lo que los expertos denominan “la ventana de oportunidad”, una ventana que se abre en el momento del nacimiento y va cerrándose conforme nos vamos alejando de ese momento establecido por la naturaleza para acceder a estas habilidades. El período de máximo desarrollo neuronal llega hasta los tres años de vida del niño, a partir de esta edad decrece paulatinamente hasta los seis años, cuando el cerebro pesa ya el 80 ó 90% del peso del cerebro adulto y los mecanismos de aprendizaje serán los que prevalezcan ya en el futuro.
El potencial con el que nace un niño es enorme… la capacidad que llegue a desarrollar depende de sus experiencias en estos primeros seis años de vida. Por lo tanto, la estimulación de estos tempranos años juega un papel determinante en las capacidades que pueda llegar a desarrollar una persona.
Otro de los objetivos de la estimulación temprana es acercar al niño a intereses alejados de su entorno. Esto quiere decir que el niño tendrá la oportunidad de conocer cosas nuevas con las que no tiene contacto de forma habitual. Así podremos introducir al niño en el mundo de las ciencias, el arte, la naturaleza, la matemática, la música o un segundo idioma… De esta forma se pretende sacar partido al momento en el que la curiosidad infantil no tiene límites, creando en el niño intereses que pueda disfrutar toda su vida.
Uniendo el propósito de la conexión neuronal y el desarrollo de nuevas habilidades junto con la creación de intereses y el mantenimiento de la curiosidad, nos llevará a otro de los principales objetivos de la estimulación temprana a medio o largo plazo: evitar el fracaso escolar.
Los métodos utilizados son muy variados en cuanto al material y la forma de llevar la estimulación a cabo. Por un lado se realizan ejercicios físicos enfocados en el desarrollo del niño mediante movimientos que realiza el bebé de forma natural en su propio desarrollo: gatear o rodar hacia un lado y hacia el otro, por ejemplo. En la estimulación táctil se realizan masajes y efectos sobre la piel del niño, y para la estimulación vestibular se utilizan columpios y aparatos que hacen que el cuerpo del niño se mueva en diversas direcciones y posturas.
Para que la estimulación sea más efectiva, es muy importante utilizar la mayor cantidad de sentidos posibles, por ello se dice que debe ser multisensorial.
El material que se utiliza principal y más frecuentemente en la estimulación temprana es audiovisual. Éste lo componen imágenes claras y atractivas: fotografías y dibujos (los bits de inteligencia) y palabras escritas. En cuanto a la información auditiva, se trabaja con palabras en varios idiomas y con música. Y siempre que sea posible, recurriremos a objetos reales que podamos manipular.
Para el buen funcionamiento de la estimulación, es vital realizar las actividades de forma rápida (así evitamos que se aburra el niño y mantenemos su atención), atractivas (utilizando el material y el tono de voz adecuado que atraiga la atención de los pequeños) y de forma repetida (esto consolida el aprendizaje y las habilidades y crea circuitos y conexiones neuronales que se conservarán toda la vida).
Existen aún miedos y recelos en cuanto a la estimulación temprana debidos principalmente al desconocimiento de la misma. También alguna que otra crítica, aunque ninguna seria. A Glenn Doman, padre de la estimulación temprana, se le critica porque sus programas son muy duros y “esclaviza” a los padres pues éstos deben dedicar mucho de su tiempo libre… Lo más razonable es hacer lo que se pueda, cuanto más mejor… sin embargo, más vale hacer poco y hacerlo con ilusión y ganas. Así el niño disfrutará también.
Una crítica frecuente consiste en afirmar que los niños deben “jugar” y nada más hasta que no sean más mayores y comiencen sus obligaciones escolares. Esto es un error. Primero: la estimulación temprana debe contemplarse siempre como un juego, y el niño la vive así… Segundo: el momento para hacer estas actividades son los primeros seis años de vida. Ya en primaria es tarde para muchas cosas… El desarrollo se completó ya en gran medida y la curiosidad y el interés indiscriminado por todo va disminuyendo de forma evidente.
También se tiene miedo a “sobreestimular” al niño. Quien comparte este temor no sabe que esto es sencillamente imposible… si hacemos las cosas mal se le puede aburrir, se le puede excitar, se le puede agobiar… pero si se hacen bien y el niño lo vive como un juego disfrutando de ello, no hay ningún efecto negativo, no tiene sentido pensar que pueda haberlo. Todos las consecuencias de pasar un buen rato con tu hijo enseñándole cosas nuevas y ayudándole en su desarrollo, serán siempre positivas.

BIBLIOGRAFÍA:

-“Cómo multiplicar la inteligencia de su bebé”
Glenn Doman y Janet Doman
Ed. Edaf
-“Cómo dar conocimientos enciclopédicos a su bebé”
Glenn Doman
Ed. Diana
-“Cómo enseñar a su bebé a ser físicamente excelente”
Glenn Doman
Ed. Diana
-“Cómo enseñar a leer a su bebé”
Glenn Doman y Janet Doman
Ed. Edaf
-“Cómo enseñar matemáticas a su bebé”
Glenn Doman y Janet Doman
Ed. Diana
-“Hijos mejores”
Dr. Francisco Kovacs
Ed. Martínez Roca
-“El método de los bits de inteligencia”
Víctor Estalayo y Rosario Vega
Ed. Edelvives

“MANUAL DE ESTIMULACIÓN TEMPRANA. ESOS PRECIOSOS PRIMEROS AÑOS” por Rosina Uriarte Álvarez

Puede pedirse también a través de las librerías físicas y virtuales.


ESTIMULACIÓN TEMPRANA  con Rosina Uriarte Álvarez


MATEMÁTICAS EN CLASE DE ESTIMUALCIÓN TEMPRANA

Este es un fragmento del rato que dedicamos a las matemáticas en nuestra clase de Estimulación Temprana. Las matemáticas las realizamos tanto en castellano como en inglés. Pretendemos que los niños jueguen con las cantidades y vivan las matemáticas de forma lúdica. Todos nuestros alumnos de este grupo tienen entre los dos y los tres años de edad.

Centro Bilingüe de Estimulación Temprana BRISBANE
Rosina Uriarte

I WANT A DRAGON Cuento en inglés

Rosina Uriarte

Este es uno de nuestros cuentos de inglés, el que utilizamos para el tema de los cuentos de hadas. Los niños suelen participar mucho, esta vez se han emocionado algo menos por estar pendientes de la persona ajena al aula que estaba grabando el vídeo. Pero como veis, son siempre unos alumnos estupendos. Tienen todos entre 2 y 3 años. Centro Bilingüe de Estimulación Temprana BRISBANE, Castro Urdiales.

EL INGLÉS EN LA ESTIMULACIÓN TEMPRANA

Rosina Uriarte

G. DOMAN: “De los 0 a los 4 años es el período óptimo en el que el cerebro está estructuralmente destinado y su potencial organizativo preparado para la adquisición de lenguajes. Es lo que los profesionales llaman la “ventana temporal”. Una vez pasada esta edad se “cierra” la ventana y el aprendizaje de los diferentes lenguajes va a estar sometido a grandes esfuerzos (salvo por inmersión en el medio lingüístico concreto).”

V. ESTALAYO Y R. VEGA: ” Los primeros meses y los primeros años de la vida del niño, son decisivos para el logro de una buena maduración auditiva. La razón es que, entonces, se registran los sonidos en el cerebro, tal cual son; posteriormente, en cambio, se perciben de forma imperfecta y, por consiguiente, se reproducen mal. ¿Quién es capaz, por ejemplo, de aprender una lengua extranjera con tal perfección, que nadie sospeche siquiera que no es su lengua materna? Sólo el niño pequeño.”

Cuando la 2ª lengua se adquiere a la vez que la 1ª el cerebro mantiene los dos sistemas diferentes y los utilizará por separado.Todos los idiomas utilizan las mismas frecuencias bajas, varían de 125 a 250 Hz. Sin embargo, las frecuencias más altas difieren mucho de unos idiomas a otros. El inglés, por ejemplo, utiliza gran cantidad de sonidos agudos, que van desde los 2.000 a los 12.000 Hz. El castellano utiliza frecuencias de 1.000 a 3.000 Hz.

Nuestros oídos, al estar constantemente escuchándonos a nosotros mismos y a las personas que nos rodean, están más acostumbrados a las frecuencias de nuestra lengua materna. La realidad es que somos “sordos” ante las frecuencias utilizadas en otros idiomas. Y esto se explicaría porque las células cerebrales que reciben las frecuencias extranjeras no han desarrollado tantas conexiones como lo han hecho las que reciben las frecuencias que nos son familiares.

A. TOMATIS: “Por el hecho de no poder oír las frecuencias extranjeras, no podemos pronunciarlas correctamente. Y lo que es peor, no podemos memorizarlas con facilidad.”

El niño tiene la percepción de gama de frecuencias más abierta que un adulto. El profesor ideal para enseñar inglés a un niño pequeño es el profesor nativo, pues le hablará con los sonidos que el niño es aún capaz de percibir y reproducir. Más adelante, bastará con que sea un buen profesor, una vez que el oído del niño ya crecido o adulto deja de distinguir determinadas frecuencias, lo mismo dará que el profesor sea nativo o no, siempre que su conocimiento del idioma sea adecuado. Lo conveniente es que los niños aprendan la pronunciación correcta desde el principio, pues es algo que les quedará para su futuro aprendizaje del idioma, y es algo imposible de conseguir una vez que se alcanza determinada edad.

Para el aprendizaje de los idiomas también se puede utilizar la técnica de los bits de inteligencia, mediante la preparación de lo que en inglés se llaman flashcards. Son carteles de información visual, igual que los bits, pero no tratan temas alejados del entorno del pequeño (conocimientos enciclopédicos), sino todo lo contrario: se tata de enseñarle al niño palabras muy sencillas que sean a la vez significativas por su relación afectiva con ellas (palabras de la familia, de la casa, juguetes, etc.). Estas imágenes también irán acompañadas por carteles de palabras (aunque no se muestran estas palabras a la vez que las imágenes) y se pasarán frente al niño una cada segundo durante 10 veces.

La estimulación con el segundo idioma incluirá además, canciones, poemas, cuentos, vídeos, juegos, etc.

En casa la mejor manera de introducir un segundo idioma es hablándole al niño en el mismo. Pero esto resulta fácil solamente a aquellas personas que tienen ese segundo idioma del niño como lengua materna y les sale con fluidez y naturalidad. La mayoría de las madres y padres necesitan por encima de todo comunicarse con sus hijos de forma plena y satisfactoria, y esto sólo es posible utilizando el lenguaje con el que nos sentimos emocionalmente identificados. Hay, sin embargo, muchas cosas que se pueden hacer, siempre de modo lúdico y en determinados momentos del día. Que mamá o papá cambien de idioma durante un ratito todos los días no tiene por qué suponer un problema, aún así, si los niños protestan es mejor no hacerles mucho caso y seguir adelante pues acabarán por acostumbrarse a ello.
Los paseos por la casa nombrando cosas en otro idioma, adivinando dónde están las que se mencionan o corriendo a tocarlas… pueden resultar actividades divertidas. También se pueden colocar carteles con el nombre de las cosas de la casa para que el niño se habitúe a ver palabras en el otro idioma.

Sobre todo cuando se trata de inglés, el hecho de que el niño pueda reconocer las palabras escritas a la vez que las oye pronunciadas es de vital importancia debido a la difícil ortografía del idioma, el recordar cómo se escriben las palabras le ayudará en su futuro aprendizaje de la lengua.

TWO FAT GENTLEMEN

Cantamos nuestra canción de inglés y nos divertimos… unos más que otros…
Grabado el 9 de Mayo de 2007 en el Centro Bilingüe de Estimulación Temprana BRISBANE, en Castro Urdiales, Cantabria.
Nuestros alumnos tienen entre dos y tres años, alguno todavía no ha cumplido los dos y unos pocos tienen ya tres. Aún no se conocen la canción bien del todo, pero les gusta participar, a su manera…