REFLEJOS PRIMITIVOS. BRMT, MOVIMIENTOS RÍTMICOS.

El programa de formación en Neurodesarrollo MIMANDO LAS ESTRELLAS cuenta con aportaciones de expertos en desarrollo infantil. En esta ocasión tenemos el honor de escuchar a EVA BARTOLOMÉ, quien está con nosotros en el programa para una sesión titulada “Reflejos primitivos, BRMT.”

MIMANDO LAS ESTRELLAS: https://rosinauriarte.com/mimando-las…

Antes de nuestra sesión con Eva, la tenemos aquí para esta pequeña entrevista en la que nos cuenta en qué consisten los reflejos primitivos, cómo pueden afectar al desarrollo o la conducta cuando estos reflejos no están integrados y cómo conseguir que se integren, dando una segunda oportunidad al sistema nervioso de madurar. También nos explica qué es el método BRMT (Blomberg Rhythmic Movement Training), creado por el doctor Harald Blomberg: https://www.blombergrmt.es/​

Eva Bartolomé Castrillo es licenciada en Psicología Clínica y en Psicología de la Educación, graduada en Fisioterapia e Instructora y Consultora de BRMT. Es un placer tenerla en MIMANDO LAS ESTRELLAS.

UN DIAMANTE EN BRUTO

Un diamante en bruto
Fatima Amezkua, responsable de comunicación de la Asociación Laztana, julio 2016
Un diamante en bruto no parece gran cosa a simple vista. Solo quienes los conocen bien saben reconocerlos, valorarlos y transformarlos en algo hermoso y muy valioso. El caso que voy a relatar es precisamente la historia de uno de esos diamantes, una historia de lucha y superación, de valor y constancia con final feliz.
Lucía (nombre ficticio) fue un bebe aparentemente normal. Hacia el año de edad pasó de arrastrarse sentada a empezar a caminar, nunca gateó. Pronto empezó a mostrar reacciones exageradas frente a la frustración o frente a cualquier cambio en su entorno que escapara de su control.  Entre los 2 y los 5 años cualquier hecho inesperado  que la contrariase desataba una rabieta extrema que podía durar hasta 2 horas. Nunca era por un capricho sino algo externo que la desconcertaba y perdía el control hasta el punto de volverse agresiva con sus propios padres. Cuando el berrinche terminaba se sentía mal y no comprendía porque se había comportado así con quien más quería. Otras cosas que llamaron la atención de sus padres es que no parecía sentir dolor ni tampoco frío o calor, o al menos no en el grado que sería de esperar. No se le daban bien los juegos de pelota, pero patinaba muy bien y andaba en bici. Tenía problemas de pronunciación por lo que estuvo yendo al logopeda de los 5 a los 7 años sin lograr avances significativos. En infantil no conseguía aprender el nombre de los niños y niñas de su clase, le costó mucho asociar cada color con el nombre que lo designa (azul, rojo, verde…), escribía letras y números en espejo, pero…  cada niño tiene su ritmo decía su profesora.
Todo el que la conocía decía que era una niña muy lista y resuelta, sin embargo, al empezar la Primaria llegaron los problemas en el cole. Ya en primer y segundo curso parecía no rendir lo suficiente, le costaba muchísimo la lecto-escritura aunque tenía buena comprensión lectora, no conseguía identificar fonema y grafema, cometía omisiones, sustituciones, inversiones, escritura en espejo incluso copiando un texto…  Le costó mucho aprender el nombre de los números (no así su manejo conceptual), no conseguía aprender series como los días de la semana o los meses, ni tampoco su fecha de cumpleaños, teléfono de casa, etc.  Se distraía frecuentemente y parecía estar atenta a todo a la vez pero sin concentrarse en nada. Con 8 años aun no se ubicaba en el tiempo, no sabía en qué momento del día estaba, palabras como “mañana, el próximo martes, o ayer” no eran significativas para ella. La profesora consideraba que era vaga y no se esforzaba. Sus padres, sin embargo, la conocían bien. Sabían de su curiosidad constante acerca del mundo que le rodeaba, sus libros favoritos -que leían para ella- trataban sobre el porqué de las cosas, sobre las ciencias de la naturaleza, le encantaba aprender cosas, observar, desmontar mecanismos, comprender cómo funcionaban y volverlos a montar, creaba pequeños artilugios que inventaba con materiales de reciclaje, dibujaba muy bien para su edad y tenía una enorme creatividad. No es el perfil de  una niña “vaga”, es más, no creo que a esa edad haya niños o niñas vagos  porque en su naturaleza está aprender y disfrutar haciéndolo. Y no me refiero solo a los aprendizajes escolares sino también a aprender a controlar sus emociones, su comportamiento, su forma de relacionarse con los demás, etc. Pero para eso deben disponer de un cerebro y sistema nervioso suficientemente maduro y desarrollado como para poder responder a los retos que la escuela y la vida les presentan. Por otra parte, Lucía era cada vez más consciente de su lentitud para hacer cualquier ejercicio en clase, su torpeza al leer (saltaba de línea, leía palabras de atrás a adelante, inventaba el final de las palabras…), los deberes eran una tortura, no conseguía memorizar las tablas de multiplicar… y algunos de sus compañeros empezaron a tildarla de “tonta” cosa que llegó a creerse. Su autoestima se vino abajo y sus padres luchaban día a día por sacarle una sonrisa e intentar que al menos en casa se sintiese segura y valorada.
A los 8 años llevaron a Lucía a un centro para que le hiciesen un reconocimiento lo mas integral posible para detectar qué problemas tenía y cómo podían ayudarla. Cuando llegó el primer diagnóstico se sintieron desbordados: gran déficit de atención con alta impulsividad, dislexia fonético-fonológica, problemas con la memoria de trabajo, muy baja velocidad de procesamiento mental,  lateralidad cruzada ojo-mano, problemas de discriminación auditiva con hiperacusia en unas frecuencias e hipoacusia en otras (resultó que no pronunciaba bien no por problemas de articulación sino porque no distinguía auditivamente algunos fonemas), agudeza visual normal pero con  muchos problemas de visión (de convergencia, acomodación, visión binocular ineficaz, problemas con los movimientos sacádicos y de re-seguimiento, …), también tenía problemas de coordinación motora y de integración sensorial, así como un alto grado de ansiedad y baja autoestima. Complementando el estudio con otra especialista se detectó también que tenía todos los reflejos primitivos sin integrar y muy activos[1] lo que impedía la correcta maduración de muchas áreas de su cerebro y la adecuada conexión entre las mismas (cerebelo, ganglios basales, sistema límbico, córtex prefrontal). Por otro lado, otra doctora especializada en déficit de atención y trastornos de la lateralidad, diagnosticó que su cerebro se encontraba aun en una etapa pre-lateral del desarrollo funcionado como homolateral alternante, no tenía desarrollado del patrón contralateral y la actividad de su cuerpo calloso era escasa, sus hemisferios cerebrales no se comunicaban adecuadamente. Había mucho sobre lo que trabajar. La buena noticia es que todo era consecuencia de un solo problema: un desarrollo incorrecto del sistema neuro-senso-psico-motriz y, afortunadamente, existen terapias de estimulación neurológica que, junto con algunos tratamientos biológicos, corrigen o minimizan estos problemas sin hacer uso de fármacos. Se requiere constancia y disciplina pero los resultados merecen la pena.
Muchos niños y niñas afrontan diariamente sus vidas con este tipo de  “mochila” a cuestas y la mayoría ni si quiera están diagnosticados. Hay múltiples causas que pueden provocaralteraciones en el desarrollo neurológico infantil. Se sabe, por ejemplo, que los niños adoptados tiene una mayor probabilidad de sufrirlas -aunque no siempre sea así- como consecuencia de las carencias físicas y emocionales, falta de estímulos sensoriales y motrices o por intoxicaciones de sustancias que pasan al bebe desde la madre biológica vía placenta (metales pesados, alcohol, drogas, radiaciones…). En el caso de otros niños, los problemas pueden deberse a que no haya hecho el suficiente ejercicio de suelo para lograr una buena maduración cerebral, o que su cuerpo no sea capaz de eliminar correctamente los cientos de tóxicos a los que estamos expuestos, o consecuencia de alguna infección vírica durante el embarazo. Otras veces la causa es desconocida. En cualquier caso, los problemas que se originan son muy semejantes y sólo tratando su causa (y no solo los síntomas que provoca) podremos ayudar a estas criaturas y sus familias a superar sus problemas y brindarles las oportunidades que merecen.

En esta situación, contar con la ayuda de alguna asociación especializada que sirva de guía en el proceso es fundamental para sentirse acompañado y respaldado por la experiencia de otras familias. En palabras de la familia de Lucía, “el apoyo y orientación que nos ha brindado la asociación Laztana[2] durante estos años ha sido fundamental para recorrer este camino, para comprender a nuestra hija y saber ayudarla. Siempre le estaremos agradecidos y por eso prestamos este testimonio para poner un poco de luz y esperanza en tantas familias que seguro están pasando por situaciones similares. Queremos compartir nuestra alegría y contribuir a dar a conocer estas terapias tan eficaces para superar este tipo de problemas y ofrecer a nuestros hijos e hijas una vida mejor y más feliz”.
Volviendo al caso de Lucía, la mayor parte de las terapias que realizó fueron en paralelo con los cursos de 3º y 4º de Primaria que resultaron duros y con unos resultados escolares muy ajustados. Como relata la familia, fueron años agotadores con casi una hora de trabajo diario en casa para aplicar las distintas terapias, mas el colegio y los deberes que seguían ocupando mucho tiempo y esfuerzo. A lo largo de poco más de dos años realizó las siguientes terapias: ejercicios diarios de reorganización neurológica para integrar el patrón contra-lateral, lograr la sincronización de sus hemisferios cerebrales incrementando la actividad de su cuerpo calloso y mejorar su lateralidad (diario, 2 años); terapia BRMT o TMR[3] de integración de reflejos primitivos (diario, 2 años); terapia visual[4] (diario, 8 meses); terapia reeducación auditiva Berard[5] (2 sesiones de 15 días cada una, una al inicio y otra año y medio después); terapia psicológica (1 sesión semanal durante año y medio). Aproximadamente a los 8 meses de iniciar las terapias se le aconsejó empezar una dieta libre de gluten y caseína lo que mejoró sustancialmente el rendimiento de las otras terapias.      
Tras unos 6 u 8 meses de trabajo empezaron a notarse los resultados. La niña estaba mucho más relajada y con mayor capacidad de atención, su nivel lector también mejoró mucho. Al año de iniciar las terapias se le diagnosticó también una intoxicación severa por metales pesados (mercurio, plomo, cadmio, aluminio y plata) que su cuerpo no era capaz de eliminar y que afectaban a su funcionamiento neurológico. Inició un tratamiento con quelantes para ir eliminando progresivamente esos metales de su cuerpo junto con suplementos de vitaminas y minerales de los que tenía carencias. Después de dos años de terapias era otra niña en todos los sentidos, o más bien, era la niña que siempre estuvo ahí pero que no podía florecer. Las terapias acabaron en el primer trimestre de quinto curso de Primaria y, después de haber terminado, la niña continuó mejorando pues el proceso de maduración cerebral ya estaba desencadenado y sin trabas, caminaba por sí solo. Terminó el curso con todo notables y algún sobresaliente, siendo una de las niñas más atentas, trabajadoras e incluso rápidas de la clase para sorpresa del profesorado que dos años atrás no hubiera creído posible esta evolución.
Sigue siendo disléxica pero incluso muchos síntomas que Lucía tenía que se asocian a la dislexia y que hacen de ésta una condición aun más compleja, desaparecieron. La dislexia es también un don y, posiblemente gracias a ella, Lucía tiene una creatividad impresionante, alta capacidad de visión espacial, gran habilidad para resolver problemas analizando la situación desde diferentes ángulos de una forma integral, es capaz de ver lo que a otros se nos pasa por alto, tiene grandes dotes artísticas y un futuro prometedor.
Lucia es una niña responsable y trabajadora y ha aprendido una lección más valiosa para la vida que cualquiera de las que aparecen en los libros de texto. Lucía sabe lo que significa el esfuerzo y sabe valorar lo que ha logrado. Es una niña feliz que a menudo grita “¡Soy la mejor!” y tiene razón.  Llegará donde se proponga porque alguien creyó en ella y supo descubrir ese diamante en bruto y encontrar a quienes podían enseñarles las herramientas para pulirlo y dejarla, por fin, brillar.     


[1] Qué son los Reflejos Primitivos: http://www.blombergrmt.es/reflejos-primitivos/
[2] Asociación LAZTANA: http://www.asociacionlaztana.org 
[3] BRMT o TMR (Terapia de Movimiento Rítmico del Dr. Bloomberg):http://www.blombergrmt.es/brmt/
[5] En qué consiste el método Berard de reeducación auditiva:http://www.es.berardaitwebsite.com/metodo-berard/por-que-hacer-ait-de-berard/

EJERCICIOS TERAPIA MOVIMIENTOS RÍTMICOS (TMR)


¿En qué casos se aplica esta terapia?
Dislexia y dificultades de aprendizaje.
Hiperactividad.
Problemas de lateralidad y movimientos cruzados.
Problemas de atención y concentración.
Problemas de comportamiento, muy introvertido y tímido o agresivo.
Palabras entrecortadas, lenguaje pobre y tardío.
Malas posturas.
Pobre coordinación mano-ojo.
Poco equilibrio.
Pobre coordinación.
Malas posturas a la hora de escribir.
Enuresis, y problemas para controlar esfínteres.
Problemas para aprender a dar la voltereta, saltar a la pata coja o montar en bicicleta.
Mareo por movimiento.
Hipersensibilidad a la luz, al tacto, a los estímulos visuales o kinestésicos.
Mala letra.
Se distraen fácilmente.
Impulsividad.
Problemas de organización.
Todos éstos son posibles síntomas de reflejos primitivos no integrados.
¿Qué son los reflejos primitivos?
Al principio el bebé vive en un medio acuoso, dentro del útero materno, donde se desarrolla y después debe comenzar a vivir por sí mismo.
Para sobrevivir, el bebé viene dotado de unos movimientos automáticos dirigidos desde el tronco encefálico que son los reflejos primitivos.
Estos movimientos automáticos le permiten al bebé ayudar a descender por el canal del parto, o succionar por ejemplo.
No obstante estos reflejos deben tener una vida limitada y dar paso a los reflejos posturales controlados desde partes superiores del cerebro; lo que permite el desarrollo neurológico del bebé.
Si estos reflejos permanecen activos habrá una debilidad o inmadurez cerebral, y afectaran no solo a sus habilidades motoras gruesas o finas sino también a la percepción sensorial y cognitiva.
La integración de un reflejo supone la adquisición de una nueva habilidad.
Por el contrario, cuando un proceso concreto no se hace de forma automática, requiere del niño un esfuerzo continuo y consciente, lo que lleva a un agotamiento prematuro.
Si detectamos un reflejo que no está integrado nos puede dar pistas sobre la causa del problema del niño.
Si hay varios reflejos-no-integrados posiblemente estaríamos ante un retraso en el desarrollo neurológico. En este caso, crearemos un programa de ejercicios personalizado para conseguir integrar estos reflejos primitivos no inhibidos y obtener resultados a nivel motor, académico, coordinación mano-ojo e incluso emocional.
Terapia de Movimiento Rítmico (TMR)
La terapia de movimiento rítmico son unos ejercicios basados en los movimientos que hacen los bebes desde que nacen. Kerstin Linde, es una terapeuta corporal autodidacta fotógrafa de profesión que observó los movimientos que hacían los bebes y según ello desarrollo una serie de ejercicios rítmicos, con el fin de conseguir el desarrollo  neurológico y motor y la estimulación que los bebes consiguen a través de dichos movimientos.
El Dr. Harald Blomberg al tener conocimiento de que  tenía éxito con niños y adultos con discapacidades neurológicas severas decidió conocerla y tratarse. Sus resultados fueron muy buenos a si que permaneció junto a ella en la consulta observando y aprendiendo su metodología de trabajo. Fruto de este trabajo el Dr. Harald Blomberg escribió el libro: “ Helande Liv. Cuoiditas discendi, AB 1998”, que actualmente solo se puede leer en sueco.
El cerebro de los bebes es inmaduro y es la parte del tronco encefálico, la que se encarga de las funciones mas básicas, la que funciona correctamente mientras el resto de las partes del cerebro trabajan solo en una mínima proporción. Cada minuto en la vida de un recién nacido se generan 4´7 millones de conexiones nuevas.  Este proceso se da gracias a la estimulación que el bebe recibe a través de los diferentes sentidos, auditivo, táctil, kinestésico, visual,…siendo cogido, mecido, tocado… pero también a través de los movimientos que el espontáneamente hace.
Tales movimientos se hacen en un cierto orden, de acuerdo a un programa innato. Así el bebe levantará su cabeza, el pecho, reptara, gateará….Es importante que el bebe pase por todas las fases del desarrollo pues sino habrá una inmadurez neurológica, habrá una parte del cerebro que no se habrá desarrollado adecuadamente o que no ha recibido la suficiente estimulación.
La TMR se basa en unos ejercicios rítmicos y suaves que se hacen tanto de forma activa como pasiva y que consiguen mejorar el tono muscular o relajar las tensiones y espasticidades. Los movimientos rítmicos del bebe hacen que las diferentes partes del cerebro se conecten consiguiendo así una madurez cerebral. Con los ejercicios hay una estimulación vestibular  que incrementa el tono de los músculos extensores lo que propicia que el bebe aumente el tono muscular y pueda levantar la cabeza y su tronco por ejemplo.  
Esta terapia por si sola consigue la integración de los reflejos pero podemos conseguir la integración de los mismos de una manera más rápida trabajando con ejercicios isométricos. Es interesante poder trabajar estos ejercicios con los bebes pues así haremos una labor preventiva, y ayudaremos al bebe en su desarrollo neurológico y motor.
Objetivo: Mejorar el tono muscular o relajar las tensiones y espasticidades. Conseguir en el paciente el desarrollo neurológico y motor y la estimulación que los bebés consiguen a través de dichos movimientos.
Integración de Reflejos Primitivos
El Instituto de Neurología de Estados Unidos y de Suecia mantienen que los patrones de movimiento especifico ejecutados por los seres humanos durante los primeros meses de vida contienen en sí mismo un efecto inhibidor natural de los reflejos primitivos. Si estos movimientos no se han hecho (o no se han hecho lo suficiente) los reflejos primitivos permanecerán activos. Pero podemos darle una segunda oportunidad al cerebro a través de la practica de un programa de ejercicios personalizados.
La TMR, por sí sola, consigue la integración de los reflejos primitivos.
También podemos conseguir la integración de los reflejos primitivos, de una manera más rápida trabajando con ejercicios isométricos.
Objetivo:
Prevención: Es interesante poder trabajar estos ejercicios con los bebes pues así haremos una labor preventiva, y ayudaremos al bebe en su desarrollo neurológico y motor.
Terapia: Una segunda oportunidad al cerebro… Integrar los reflejos primitivos que permanecen activos en algunos niños y obtener resultados a nivel motor, académico, coordinación mano-ojo, e incluso emocional.
Aplicar de 10 a 15 minutos diarios. No hacerlos más tiempo ya que es un gran estimulación para nuestro cerebro.

REFLEJOS PRIMITIVOS NO INTEGRADOS

Cuando insistimos en la importancia de que los niños pasen por todas las etapas del desarrollo motor en el primer año de vida, es porque de ello depende su desarrollo posterior. Estas etapas o grandes hitos del desarrollo (levantar la cabeza, rodar, arrastrarse, gatear y sentarse solo, todo ello antes de caminar), sientan las bases de todo lo que ha de venir. Si no se producen en las condiciones deseadas, el niño no dispondrá de las mejores oportunidades para seguir adelante en su desarrollo y llegar a su aprendizaje escolar con facilidad y garantías de éxito. Esto no significa que el niño  no pueda tener éxito en la escuela y que irremediablemente esté abocado al fracaso escolar, no es así… significa que puede no contar con todas las herramientas neurológicas (las conexiones y estructuras cerebrales necesarias) para lograrlo con facilidad y sin realizar un sobreesfuerzo.
Sólo si damos a un bebé las oportunidades de pasar por estas etapas, logrará hacerlo. Esto supone poner al niño en el suelo y librarle de cualquier artilugio que pueda restringir su libre movimiento. De esta forma, y gracias a los movimientos que conforman estos grandes hitos del desarrollo, el niño inhibirá los reflejos primitivos con los que nació y que le ayudan precisamente a cumplir con estas etapas del desarrollo. Ha de cumplirlas para que los reflejos primitivos, tras realizar su misión, puedan “descansar” y dejar el protagonismo a otros reflejos posturales más avanzados.
Podemos pensar que ser más o menos diestro o hábil físicamente no tiene gran importancia, pero si pensamos que el desarrollo físico (que pertenece a las áreas más básicas del cerebro), sostiene el desarrollo emocional, social e intelectual (de áreas cerebrales más sofisticadas), entonces nos damos realmente cuenta de lo que implica no adquirir estas destrezas motrices.
Este vídeo refleja perfectamente las consecuencias de la falta de experiencias motrices necesarias y de la permanencia de reflejos primitivos activos. Esta niña no cuenta con todas las oportunidades y las mayores facilidades para poder tener éxito en el ballet, pero seguramente que tampoco cuenta con estas oportunidades y facilidades en otras áreas como el aprendizaje en la escuela. Porque si no puede controlar su cuerpo en movimiento, menos aún podrá controlarlo en reposo guardando una postura adecuada para poder prestar atención en clase. Si es incapaz su cerebro de enviar la orden correcta a sus pies y a sus piernas, difícilmente podrá hacerlo con sus ojos para enfrentarse con la lectura o sus manos para la escritura.
Rosina Uriarte

Ejemplo de niña con reflejos primitivos no integrados:

“TERAPIA DE MOVIMIENTO RÍTMICO. MOVIMIENTOS QUE CURAN” por el doctor Harald Blomberg

El doctor Harald Blomberg presenta en este libro su Terapia de Movimiento Rítmico y la compara con tratamientos médicos convencionales en el tratamiento de niños con problemas en su desarrollo y dificultades escolares.

Explica el funcionamiento cerebral y la incidencia del ritmo en el mismo. Cómo afecta la presencia de reflejos primitivos en el desenvolvimiento del niño y cómo inhibir estos reflejos con la TMR.

Niños con autismo, psicosis, TDA-H, dislexia, etc. se han beneficiado a lo largo de varios años y en diferentes países de esta sencilla terapia que podéis conocer mejor gracias a esta obra.

Si te interesa adquirir un ejemplar, deberás hacerlo a través de la página de la TMR en España:

I JORNADAS MULTIDISCIPLINARES ANDALUZAS: Trabajando los problemas de Aprendizaje desde el Origen.

I JORNADAS MULTIDISCIPLINARES ANDALUZAS: Trabajando los problemas de Aprendizaje desde el Origen.
25 y 26 de enero de 2014 en Córdoba

Se trata de unas jornadas multidisciplinares sobre las dificultades de aprendizaje y como a través de nuestros diferentes campos podemos abordarlo. Tenemos profesiones en las que estamos ayudando a muchos niños con dificultades y uno de los problemas que nos encontramos es que son poco conocidas.

Se trata de unas jornadas por y para profesionales, de todos los que nos dedicamos al mundo del aprendizaje y el desarrollo, para que todos sepamos en que línea estamos trabajando y asi hacer que nuestros propios compañeros y colegas conozcan nuestra labor.

Hemos conseguido traer grandes ponentes a nivel nacional e internacional, por lo que no puedes perdértelo.

Esperamos que el formato y los contenidos te resulten amenos e interesantes. Hemos diseñado una jornada que facilite el tiempo y espacio para el intercambio entre todos los asistentes. Por ello hemos elegido un lugar donde poder pasar todo el fin de semana para optimizar el tiempo y favorecer la comunicación.

Envío de Información

Dado que la finalidad de la jornada es el intercambio profesional, damos la opción de que nos envíes cuanta información referente a tu trabajo y/o empresa quieras que sea distribuida a todos los asistentes, con el fin de crear una red multidisciplinar de profesionales que trabajemos en la misma línea de trabajo (power point, artículos científicos, investigaciones propias, información sobre vuestro centro o vuestra cínica diaria, etc).

Dicho material se clasificará en las siguientes categorías: Audición, desarrollo motor, visión, nutrición, y otros.  Es importante que el título de los documentos a compartir sea claro y descriptivo. 

La fecha tope de recepción de este material será el 23 de Diciembre de 2013 y tienes que enviarlo a [email protected]  indicando en el asunto la categoría y el nombre de la persona o empresa.

Toda la documentación recopilada estará disponible al finalizar la jornada.

Sede
La sede de las Jornadas será en el Real Círculo de la Amistad de Córdoba, situado en Calle de Alfonso XIII, 14 Córdoba

Tarifas

El precio incluye la asistencia a la jornada y el material, así como los cafés y la comida del sábado.

Inscripciones Realizadas antes del 23 de Diciembre: 95€

Inscripciones realizadas después del 23 de Diciembre: 135€

Además, para los que tengáis ganas de continuar, tendremos una cena el sábado día 25 de Enero, con un coste adicional de 35€,  que deberá ser abonada junto con las inscripción para poder hacer efectiva la reserva en el restaurante. En la cena estarán presentes todos los ponentes y la organización, por lo que esperamos que también sea de vuestro agrado. La hora prevista para la cena será las 21:00Horas. El lugar elegido para el evento incluida la cena será el Real Circulo de la Amistad de Córdoba.

Toda la información (ponentes, programa e inscripciones) AQUÍ

EL PROGRAMA ESCOLAR DE INPP

El Programa Escolar de INPP ha sido diseñado específicamente para ser utilizado en las escuelas con grupos de niños a lo largo de un año académico.

Es un programa de ejercicios físicos que se lleva a cabo diariamente (de lunes a viernes, 10 minutos al día) con todos los niños de una clase, o bien con pequeños grupos de niños previamente seleccionados, durante un curso escolar completo, bajo la supervisión de un maestro u otro profesional que haya recibido esta formación.

Los ejercicios se basan en los movimientos que realiza un niño en su primer año de vida. Todos los ejercicios se realizan en el suelo y ayudan a desarrollar el eje correcto cabeza-cuerpo, la base para una buena postura y la capacidad de utilizar los lados izquierdo y derecho y las partes superior e inferior del cuerpo de manera separada.

Una de las principales diferencias entre el programa de INPP y otros programas motores es el tiempo dedicado a desarrollar habilidades posturales tempranas antes de pasar al arrastre o al gateo.

Este programa subraya la importancia del desarrollo físico de los niños y nos enseña que las habilidades neuromotoras son los fundamentos del éxito en el aprendizaje. El modelo neuroevolutivo de INPP viene avalado por toda una serie de estudios científicos. Para más información puede consultar: http://www.inpp.org.uk o http://www.inpp.es/


Si te interesa formarte, infórmate del próximo curso (mayo 2013) en

ENTREVISTA A MELODIE DE JAGER, CREADORA DE MIND MOVES. SEPT 2012 EN BILBAO

Entrevista a Melodie de Jager, creadora de MIND MOVES (sept.2012)

La doctora Melodie de Jager , fundadora del Instituto Mind Moves,  ofreció un curso en Bilbao sobre la importancia de su método en el desarrollo neurológico para el aprendizaje.

Melodie de Jager viene desde Suráfrica para formar a profesionales de diferentes lugares y disciplinas relacionadas con la pedagogía y la terapia infantil.

Mind Moves es un método sencillo que se basa en el desarrollo natural del niño. De la naturaleza obtiene sus técnicas para reparar posibles fallos que puedan producirse en ese desarrollo.

Conociendo cómo se produce el mismo, resulta lógico que vencer las dificultades conlleve repasar cada fase evolutiva paso a paso y dar una “segunda oportunidad” para que el desarrollo se produzca adecuadamente.

Los problemas de conducta y de aprendizaje obedecen normalmente a una causa de fondo que tuvo su origen en la concepción, el embarazo, el parto o el primer año principalmente.

Dada la importancia de este período en la vida, es precisamente  ahí donde deben centrarse los esfuerzos para superar las dificultades que puedan aparecer con posterioridad.

Mind Moves evalúa el nivel de maduración neurológica del niño (o el adulto, pues está indicado a cualquier edad) y reproduce las fases del desarrollo necesarias en cada caso, por medio de sencillos ejercicios de movimiento que afianzan y refuerzan la maduración cerebral requerida para el éxito en funciones diarias y en especial, en el aprendizaje escolar.

Fue un honor contar por primera vez con la presencia de Melodie de Jager en Bilbao. Gracias a ella contamos con más profesionales innovadores que luchan por solucionar los problemas de desarrollo y de aprendizaje de nuestros hijos.

El curso fue organizado por el Instituto Mind  Moves de España (Centro CIMMA de León) y el Gabinete ASO de Bilbao. Más información en estos centros y en la página oficial del método:

http://www.mind-moves.com/

http://www.centrocimma.es/

http://www.gabineteaso.com/

http://www.mindmoves.co.za/

MIND MOVES EN ESPAÑA

De izquierda a derecha: Rafael de Mora (terapeuta en Las Rozas y autor de “El alma del disléxico”), Lydia Galindo y Ana Madrigal (del Gabinete ASO en Bilbao), Isidro García (del Instituto Mind Moves España y director del centro DAYON en León), Rosina Uriarte (del CBET Brisbane en Castro Urdiales), Silvia Sabatés (del centro La Llave del Don en Las Rozas), Melodie de Jager (creadora de Mind Moves en Suráfrica y formadora en España), Loles Miquel (terapeuta en Valencia, León y Perú), Jone Barrutieta (La Llave del Don en Las Rozas), Anabel Iricibar (del Gabinete ASO en Bilbao) y Julia Otero (del Instituto Mind Moves España y centro Dayon en León).

Recientemente tuve el privilegio de participar en la primera parte del curso superior de MIND MOVES ® (MENTE EN ACCIÓN), celebrado en Las Rozas, Madrid.

La doctora Melodie de Jager, creadora del método, voló desde Suráfrica para entusiasmarnos una vez más con su saber y ese don que tiene para transmitirlo.

Mind Moves ha marcado una diferencia en todos los asistentes al curso, sin duda alguna. Principalmente por tratarse de un método tan completo y tan sencillo a la vez.

Es completo porque reúne en sí la experiencia y los conocimientos de otros muchos métodos que buscan explicar cómo funciona el sistema nervioso, cómo se desarrolla y qué ocurre cuando este desarrollo no es el esperado. De esta forma, busca la causa de las dificultades en niños y adultos, y cómo trabajarla directamente.

Es un método sencillo porque se basa en lo que la naturaleza nos muestra, y de la naturaleza aprende cómo reparar los fallos en el desarrollo, siguiendo paso a paso lo que es natural, utilizando las mismas herramientas y métodos que son naturales.


Cuando se conoce cómo se produce el desarrollo desde la concepción y en los primeros meses de vida, se hace sencillo y lógico que la respuesta a los fallos en este desarrollo conlleve repasarlo paso a paso y dar una “segunda oportunidad” para que se produzca adecuadamente.

Sabemos que los problemas de conducta y de aprendizaje proceden casi siempre de una causa de fondo que tuvo su origen en la concepción (podría haber una predisposición genética), en el embarazo, el parto o los primeros meses de vida (principalmente el primer año).

En este período es cuando están funcionando y madurando las áreas más básicas y primitivas del cerebro humano. Son áreas a las que no tenemos acceso desde la consciencia, por lo que no sirve que intentemos solucionar los problemas con palabras, hablando con la persona, trabajando con técnicas de modificación de la conducta. Tampoco tiene sentido que trabajemos con trabajo cognitivo, haciendo que el niño entrene su atención con fichas o haciéndole leer, escribir o resolver operaciones matemáticas.


Las áreas del cerebro en las que se produjo “el fallo” que dio origen a los problemas que observamos hoy en el niño o el adulto, son anteriores a todo esto que nos empeñamos en trabajar. Estas áreas cerebrales no entienden el lenguaje de las palabras, no pueden leer ni escribir, no saben de matemáticas… No podemos entrenarlas con funciones que corresponden a áreas cerebrales más sofisticadas, áreas pensantes y conscientes. Esto equivaldría a tener una infección en un pie y empeñarnos en curar la cabeza. Es ver solamente la punta del iceberg que asoma fuera del  agua, sin ser conscientes que por debajo hay una gran superficie con la cual podríamos chocar y que precisamente es la que debe preocuparnos y de la que debemos ocuparnos.

El desarrollo es como una cadena. El primer eslabón se crea en la concepción y los últimos se forman en torno a los seis años de edad. A los seis años está ya la “cadena” prácticamente completa porque el niño de esta edad cuenta con todas las capacidades que necesitará para el resto de su vida, sólo le queda crecer y aprender. Pero ya tiene todo lo que necesita para hacerlo, no precisa desarrollar habilidades humanas nuevas, están todas en él.

Si falla un eslabón en la cadena, ésta será débil y correrá el riesgo de romperse. Cuando surgen dificultades que no podemos manejar, que no sabemos cómo arreglar, que parecen no depender de nosotros… es porque los eslabones que fallan son los que se crearon más tempranamente y sobre los que no tenemos ningún control consciente. Entonces, ¿cómo llegamos a ellos para repararlos?

Pues sólo hay una manera: haciendo lo mismo que hace la naturaleza para crear estos eslabones. Tenemos que volver atrás en el desarrollo. Evaluar éste en el niño (o el adulto) para saber qué eslabón está débil o roto, y es ahí donde tenemos que trabajar para repararlo. Lo haremos con las herramientas y el lenguaje que estas partes más primitivas del cerebro sí entienden.

Para comprenderlo mejor, pensemos en un bebé recién nacido. No puede interpretar las palabras de su madre por lo que no sirve de nada que le digamos que deje de llorar, que todo está bien. Sin embargo sí entiende el tono de su voz, su olor, su calor, el contacto con su cuerpo, el acunamiento en sus brazos… También el feto, antes de nacer, recibe estimulación a través del tacto, el movimiento y el oído. Incluso los sentidos del gusto, el olfato y la visión comienzan a recibir información con la que colaboran en la maduración del cerebro, creando nuevas conexiones y circuitos neuronales, nuevos eslabones en la cadena del desarrollo.

El lenguaje que llega al cerebro del feto y del bebé es el lenguaje de los sentidos.

Los sentidos se desarrollan en un orden concreto y tienen mayor  importancia dependiendo del momento en el que se encuentra el cerebro en evolución. Los músculos también se fortalecen y desarrollan en un orden concreto y el niño va atravesando cada etapa en su desarrollo secuencialmente, una tras otra, también en un orden determinado. La naturaleza ha establecido este orden para asegurarse que cada nuevo logro se sostiene firmemente sobre los anteriores, requisitos previos que son necesarios para garantizar la eficacia de cada nueva adquisición.

Para que este orden se cumpla existen los reflejos primitivos. Éstos “obligan” al niño a realizar todos los movimientos que lleva a cabo en el útero y durante su primer año de vida. Desde dar pataditas en el vientre de su madre a pasar por el canal del parto y llorar nada más nacer para poder respirar. Dese succionar hasta acabar levantando su cabecita, rodando, arrastrándose y gateando para luego poder sentarse y ponerse de pie para caminar. Hacen que el bebé agarre cosas que llegan a su mano y se las lleve luego a la boca para su exploración, que se mire las manos en un comienzo de coordinación óculo-manual o que grite y llore llamando a su madre ante cualquier ruido o posible amenaza. Harán que llegue a ser capaz de cambiar de postura y más delante desplazarse para conocer el mundo en el que vive.

Los primeros y más importante eslabones de la cadena del desarrollo, esos que solemos comparar con “los cimientos” del “gran edificio” en el que se convertirá el niño, dependen directamente de estos reflejos primitivos. Y éstos deben sucederse también en un orden establecido para que todo vaya bien.

Una vez que cada uno de estos reflejos primarios ha cumplido la función por la cual está presente, debe inhibirse o acallarse, dejando el lugar y el protagonismo a reflejos más maduros que nos apoyarán el resto de nuestra vida.


Cuando esto no se completa, cuando un reflejo no ha podido llevar a cabo su misión y dar paso al siguiente reflejo, ocurre que queda “atrapado” y presente, impidiendo el correcto desarrollo, a modo de baches y grandes piedras en el camino. Así, en lugar de manejarnos en la vida como si condujéramos un buen coche por una autopista bien asfaltada, tendremos que arreglárnoslas con un viejo coche sorteando estos obstáculos en la carretera. Todo se hace más difícil, aunque no imposible.

Mind  Moves evalúa el estado de maduración en el que se encuentra el sistema nervioso del niño o el adulto, o lo que es lo mismo: evalúa su desarrollo observando cómo se produjo la secuencia de los reflejos primitivos en la persona. Cuando queda alguno de éstos activo, debe trabajarse para lograr que se inhiba y así deje el camino libre, para que la persona pueda funcionar eficazmente en todas las áreas.

Este método da prioridad a la secuencia u orden en el desarrollo. Por ello comienza evaluando el primero de los reflejos primitivos para comprobar si maduró y se inhibió correctamente, trabajándolo si resultara necesario, o pasando al siguiente para volver a realizar el mismo proceso.

El tratamiento en Mind Moves consiste en realizar sencillos ejercicios de movimiento y estímulos táctiles y propioceptivos (masaje o presión profunda que informa al sistema nervioso de dónde está cada parte del cuerpo, dónde están los límites de éste y en qué postura nos encontramos en cada momento) principalmente. Estos ejercicios están inspirados en lo que hace el bebé de forma natural para inhibir estos reflejos, en lo que la naturaleza ha establecido como necesario para lograr un correcto desarrollo en el momento del mismo en el que se produjo el fallo que ahora necesitamos trabajar. Son ejercicios que hablan el mismo “lenguaje” que entienden las capas del cerebro en las que actúa el reflejo primitivo que está presente y buscamos inhibir.

Como decíamos antes, este lenguaje que utiliza Mind Moves es el más primitivo de todos, el primero. Porque ésta es la forma en la que podemos comunicarnos con las partes de nuestro cerebro que no están haciendo bien su función, lo que se detecta en forma de problemas en el desarrollo o el aprendizaje de la persona.

Mind Moves permite trabajar desde dos vertientes: la terapéutica en el tratamiento de las dificultades y la pedagógica al incluirlo en los programas escolares como prevención desde el aula.

En Julio esperamos terminar la formación superior en Mind Moves. Se celebrará de nuevo el primer curso superior. Para informarse sobre estos cursos o el inicial, podéis dirigiros a MIND MOVES ESPAÑA.

Rosina Uriarte

Con Melodie de Jager y mis compañeras del Gabinete ASO, de Bilbao.

Melodie de Jager y Rosina Uriarte