REFLEJOS PRIMITIVOS. BRMT, MOVIMIENTOS RÍTMICOS.

El programa de formación en Neurodesarrollo MIMANDO LAS ESTRELLAS cuenta con aportaciones de expertos en desarrollo infantil. En esta ocasión tenemos el honor de escuchar a EVA BARTOLOMÉ, quien está con nosotros en el programa para una sesión titulada “Reflejos primitivos, BRMT.”

MIMANDO LAS ESTRELLAS: https://rosinauriarte.com/mimando-las…

Antes de nuestra sesión con Eva, la tenemos aquí para esta pequeña entrevista en la que nos cuenta en qué consisten los reflejos primitivos, cómo pueden afectar al desarrollo o la conducta cuando estos reflejos no están integrados y cómo conseguir que se integren, dando una segunda oportunidad al sistema nervioso de madurar. También nos explica qué es el método BRMT (Blomberg Rhythmic Movement Training), creado por el doctor Harald Blomberg: https://www.blombergrmt.es/​

Eva Bartolomé Castrillo es licenciada en Psicología Clínica y en Psicología de la Educación, graduada en Fisioterapia e Instructora y Consultora de BRMT. Es un placer tenerla en MIMANDO LAS ESTRELLAS.

UN DIAMANTE EN BRUTO

Un diamante en bruto
Fatima Amezkua, responsable de comunicación de la Asociación Laztana, julio 2016
Un diamante en bruto no parece gran cosa a simple vista. Solo quienes los conocen bien saben reconocerlos, valorarlos y transformarlos en algo hermoso y muy valioso. El caso que voy a relatar es precisamente la historia de uno de esos diamantes, una historia de lucha y superación, de valor y constancia con final feliz.
Lucía (nombre ficticio) fue un bebe aparentemente normal. Hacia el año de edad pasó de arrastrarse sentada a empezar a caminar, nunca gateó. Pronto empezó a mostrar reacciones exageradas frente a la frustración o frente a cualquier cambio en su entorno que escapara de su control.  Entre los 2 y los 5 años cualquier hecho inesperado  que la contrariase desataba una rabieta extrema que podía durar hasta 2 horas. Nunca era por un capricho sino algo externo que la desconcertaba y perdía el control hasta el punto de volverse agresiva con sus propios padres. Cuando el berrinche terminaba se sentía mal y no comprendía porque se había comportado así con quien más quería. Otras cosas que llamaron la atención de sus padres es que no parecía sentir dolor ni tampoco frío o calor, o al menos no en el grado que sería de esperar. No se le daban bien los juegos de pelota, pero patinaba muy bien y andaba en bici. Tenía problemas de pronunciación por lo que estuvo yendo al logopeda de los 5 a los 7 años sin lograr avances significativos. En infantil no conseguía aprender el nombre de los niños y niñas de su clase, le costó mucho asociar cada color con el nombre que lo designa (azul, rojo, verde…), escribía letras y números en espejo, pero…  cada niño tiene su ritmo decía su profesora.
Todo el que la conocía decía que era una niña muy lista y resuelta, sin embargo, al empezar la Primaria llegaron los problemas en el cole. Ya en primer y segundo curso parecía no rendir lo suficiente, le costaba muchísimo la lecto-escritura aunque tenía buena comprensión lectora, no conseguía identificar fonema y grafema, cometía omisiones, sustituciones, inversiones, escritura en espejo incluso copiando un texto…  Le costó mucho aprender el nombre de los números (no así su manejo conceptual), no conseguía aprender series como los días de la semana o los meses, ni tampoco su fecha de cumpleaños, teléfono de casa, etc.  Se distraía frecuentemente y parecía estar atenta a todo a la vez pero sin concentrarse en nada. Con 8 años aun no se ubicaba en el tiempo, no sabía en qué momento del día estaba, palabras como “mañana, el próximo martes, o ayer” no eran significativas para ella. La profesora consideraba que era vaga y no se esforzaba. Sus padres, sin embargo, la conocían bien. Sabían de su curiosidad constante acerca del mundo que le rodeaba, sus libros favoritos -que leían para ella- trataban sobre el porqué de las cosas, sobre las ciencias de la naturaleza, le encantaba aprender cosas, observar, desmontar mecanismos, comprender cómo funcionaban y volverlos a montar, creaba pequeños artilugios que inventaba con materiales de reciclaje, dibujaba muy bien para su edad y tenía una enorme creatividad. No es el perfil de  una niña “vaga”, es más, no creo que a esa edad haya niños o niñas vagos  porque en su naturaleza está aprender y disfrutar haciéndolo. Y no me refiero solo a los aprendizajes escolares sino también a aprender a controlar sus emociones, su comportamiento, su forma de relacionarse con los demás, etc. Pero para eso deben disponer de un cerebro y sistema nervioso suficientemente maduro y desarrollado como para poder responder a los retos que la escuela y la vida les presentan. Por otra parte, Lucía era cada vez más consciente de su lentitud para hacer cualquier ejercicio en clase, su torpeza al leer (saltaba de línea, leía palabras de atrás a adelante, inventaba el final de las palabras…), los deberes eran una tortura, no conseguía memorizar las tablas de multiplicar… y algunos de sus compañeros empezaron a tildarla de “tonta” cosa que llegó a creerse. Su autoestima se vino abajo y sus padres luchaban día a día por sacarle una sonrisa e intentar que al menos en casa se sintiese segura y valorada.
A los 8 años llevaron a Lucía a un centro para que le hiciesen un reconocimiento lo mas integral posible para detectar qué problemas tenía y cómo podían ayudarla. Cuando llegó el primer diagnóstico se sintieron desbordados: gran déficit de atención con alta impulsividad, dislexia fonético-fonológica, problemas con la memoria de trabajo, muy baja velocidad de procesamiento mental,  lateralidad cruzada ojo-mano, problemas de discriminación auditiva con hiperacusia en unas frecuencias e hipoacusia en otras (resultó que no pronunciaba bien no por problemas de articulación sino porque no distinguía auditivamente algunos fonemas), agudeza visual normal pero con  muchos problemas de visión (de convergencia, acomodación, visión binocular ineficaz, problemas con los movimientos sacádicos y de re-seguimiento, …), también tenía problemas de coordinación motora y de integración sensorial, así como un alto grado de ansiedad y baja autoestima. Complementando el estudio con otra especialista se detectó también que tenía todos los reflejos primitivos sin integrar y muy activos[1] lo que impedía la correcta maduración de muchas áreas de su cerebro y la adecuada conexión entre las mismas (cerebelo, ganglios basales, sistema límbico, córtex prefrontal). Por otro lado, otra doctora especializada en déficit de atención y trastornos de la lateralidad, diagnosticó que su cerebro se encontraba aun en una etapa pre-lateral del desarrollo funcionado como homolateral alternante, no tenía desarrollado del patrón contralateral y la actividad de su cuerpo calloso era escasa, sus hemisferios cerebrales no se comunicaban adecuadamente. Había mucho sobre lo que trabajar. La buena noticia es que todo era consecuencia de un solo problema: un desarrollo incorrecto del sistema neuro-senso-psico-motriz y, afortunadamente, existen terapias de estimulación neurológica que, junto con algunos tratamientos biológicos, corrigen o minimizan estos problemas sin hacer uso de fármacos. Se requiere constancia y disciplina pero los resultados merecen la pena.
Muchos niños y niñas afrontan diariamente sus vidas con este tipo de  “mochila” a cuestas y la mayoría ni si quiera están diagnosticados. Hay múltiples causas que pueden provocaralteraciones en el desarrollo neurológico infantil. Se sabe, por ejemplo, que los niños adoptados tiene una mayor probabilidad de sufrirlas -aunque no siempre sea así- como consecuencia de las carencias físicas y emocionales, falta de estímulos sensoriales y motrices o por intoxicaciones de sustancias que pasan al bebe desde la madre biológica vía placenta (metales pesados, alcohol, drogas, radiaciones…). En el caso de otros niños, los problemas pueden deberse a que no haya hecho el suficiente ejercicio de suelo para lograr una buena maduración cerebral, o que su cuerpo no sea capaz de eliminar correctamente los cientos de tóxicos a los que estamos expuestos, o consecuencia de alguna infección vírica durante el embarazo. Otras veces la causa es desconocida. En cualquier caso, los problemas que se originan son muy semejantes y sólo tratando su causa (y no solo los síntomas que provoca) podremos ayudar a estas criaturas y sus familias a superar sus problemas y brindarles las oportunidades que merecen.

En esta situación, contar con la ayuda de alguna asociación especializada que sirva de guía en el proceso es fundamental para sentirse acompañado y respaldado por la experiencia de otras familias. En palabras de la familia de Lucía, “el apoyo y orientación que nos ha brindado la asociación Laztana[2] durante estos años ha sido fundamental para recorrer este camino, para comprender a nuestra hija y saber ayudarla. Siempre le estaremos agradecidos y por eso prestamos este testimonio para poner un poco de luz y esperanza en tantas familias que seguro están pasando por situaciones similares. Queremos compartir nuestra alegría y contribuir a dar a conocer estas terapias tan eficaces para superar este tipo de problemas y ofrecer a nuestros hijos e hijas una vida mejor y más feliz”.
Volviendo al caso de Lucía, la mayor parte de las terapias que realizó fueron en paralelo con los cursos de 3º y 4º de Primaria que resultaron duros y con unos resultados escolares muy ajustados. Como relata la familia, fueron años agotadores con casi una hora de trabajo diario en casa para aplicar las distintas terapias, mas el colegio y los deberes que seguían ocupando mucho tiempo y esfuerzo. A lo largo de poco más de dos años realizó las siguientes terapias: ejercicios diarios de reorganización neurológica para integrar el patrón contra-lateral, lograr la sincronización de sus hemisferios cerebrales incrementando la actividad de su cuerpo calloso y mejorar su lateralidad (diario, 2 años); terapia BRMT o TMR[3] de integración de reflejos primitivos (diario, 2 años); terapia visual[4] (diario, 8 meses); terapia reeducación auditiva Berard[5] (2 sesiones de 15 días cada una, una al inicio y otra año y medio después); terapia psicológica (1 sesión semanal durante año y medio). Aproximadamente a los 8 meses de iniciar las terapias se le aconsejó empezar una dieta libre de gluten y caseína lo que mejoró sustancialmente el rendimiento de las otras terapias.      
Tras unos 6 u 8 meses de trabajo empezaron a notarse los resultados. La niña estaba mucho más relajada y con mayor capacidad de atención, su nivel lector también mejoró mucho. Al año de iniciar las terapias se le diagnosticó también una intoxicación severa por metales pesados (mercurio, plomo, cadmio, aluminio y plata) que su cuerpo no era capaz de eliminar y que afectaban a su funcionamiento neurológico. Inició un tratamiento con quelantes para ir eliminando progresivamente esos metales de su cuerpo junto con suplementos de vitaminas y minerales de los que tenía carencias. Después de dos años de terapias era otra niña en todos los sentidos, o más bien, era la niña que siempre estuvo ahí pero que no podía florecer. Las terapias acabaron en el primer trimestre de quinto curso de Primaria y, después de haber terminado, la niña continuó mejorando pues el proceso de maduración cerebral ya estaba desencadenado y sin trabas, caminaba por sí solo. Terminó el curso con todo notables y algún sobresaliente, siendo una de las niñas más atentas, trabajadoras e incluso rápidas de la clase para sorpresa del profesorado que dos años atrás no hubiera creído posible esta evolución.
Sigue siendo disléxica pero incluso muchos síntomas que Lucía tenía que se asocian a la dislexia y que hacen de ésta una condición aun más compleja, desaparecieron. La dislexia es también un don y, posiblemente gracias a ella, Lucía tiene una creatividad impresionante, alta capacidad de visión espacial, gran habilidad para resolver problemas analizando la situación desde diferentes ángulos de una forma integral, es capaz de ver lo que a otros se nos pasa por alto, tiene grandes dotes artísticas y un futuro prometedor.
Lucia es una niña responsable y trabajadora y ha aprendido una lección más valiosa para la vida que cualquiera de las que aparecen en los libros de texto. Lucía sabe lo que significa el esfuerzo y sabe valorar lo que ha logrado. Es una niña feliz que a menudo grita “¡Soy la mejor!” y tiene razón.  Llegará donde se proponga porque alguien creyó en ella y supo descubrir ese diamante en bruto y encontrar a quienes podían enseñarles las herramientas para pulirlo y dejarla, por fin, brillar.     


[1] Qué son los Reflejos Primitivos: http://www.blombergrmt.es/reflejos-primitivos/
[2] Asociación LAZTANA: http://www.asociacionlaztana.org 
[3] BRMT o TMR (Terapia de Movimiento Rítmico del Dr. Bloomberg):http://www.blombergrmt.es/brmt/
[5] En qué consiste el método Berard de reeducación auditiva:http://www.es.berardaitwebsite.com/metodo-berard/por-que-hacer-ait-de-berard/

EJERCICIOS TERAPIA MOVIMIENTOS RÍTMICOS (TMR)


¿En qué casos se aplica esta terapia?
Dislexia y dificultades de aprendizaje.
Hiperactividad.
Problemas de lateralidad y movimientos cruzados.
Problemas de atención y concentración.
Problemas de comportamiento, muy introvertido y tímido o agresivo.
Palabras entrecortadas, lenguaje pobre y tardío.
Malas posturas.
Pobre coordinación mano-ojo.
Poco equilibrio.
Pobre coordinación.
Malas posturas a la hora de escribir.
Enuresis, y problemas para controlar esfínteres.
Problemas para aprender a dar la voltereta, saltar a la pata coja o montar en bicicleta.
Mareo por movimiento.
Hipersensibilidad a la luz, al tacto, a los estímulos visuales o kinestésicos.
Mala letra.
Se distraen fácilmente.
Impulsividad.
Problemas de organización.
Todos éstos son posibles síntomas de reflejos primitivos no integrados.
¿Qué son los reflejos primitivos?
Al principio el bebé vive en un medio acuoso, dentro del útero materno, donde se desarrolla y después debe comenzar a vivir por sí mismo.
Para sobrevivir, el bebé viene dotado de unos movimientos automáticos dirigidos desde el tronco encefálico que son los reflejos primitivos.
Estos movimientos automáticos le permiten al bebé ayudar a descender por el canal del parto, o succionar por ejemplo.
No obstante estos reflejos deben tener una vida limitada y dar paso a los reflejos posturales controlados desde partes superiores del cerebro; lo que permite el desarrollo neurológico del bebé.
Si estos reflejos permanecen activos habrá una debilidad o inmadurez cerebral, y afectaran no solo a sus habilidades motoras gruesas o finas sino también a la percepción sensorial y cognitiva.
La integración de un reflejo supone la adquisición de una nueva habilidad.
Por el contrario, cuando un proceso concreto no se hace de forma automática, requiere del niño un esfuerzo continuo y consciente, lo que lleva a un agotamiento prematuro.
Si detectamos un reflejo que no está integrado nos puede dar pistas sobre la causa del problema del niño.
Si hay varios reflejos-no-integrados posiblemente estaríamos ante un retraso en el desarrollo neurológico. En este caso, crearemos un programa de ejercicios personalizado para conseguir integrar estos reflejos primitivos no inhibidos y obtener resultados a nivel motor, académico, coordinación mano-ojo e incluso emocional.
Terapia de Movimiento Rítmico (TMR)
La terapia de movimiento rítmico son unos ejercicios basados en los movimientos que hacen los bebes desde que nacen. Kerstin Linde, es una terapeuta corporal autodidacta fotógrafa de profesión que observó los movimientos que hacían los bebes y según ello desarrollo una serie de ejercicios rítmicos, con el fin de conseguir el desarrollo  neurológico y motor y la estimulación que los bebes consiguen a través de dichos movimientos.
El Dr. Harald Blomberg al tener conocimiento de que  tenía éxito con niños y adultos con discapacidades neurológicas severas decidió conocerla y tratarse. Sus resultados fueron muy buenos a si que permaneció junto a ella en la consulta observando y aprendiendo su metodología de trabajo. Fruto de este trabajo el Dr. Harald Blomberg escribió el libro: “ Helande Liv. Cuoiditas discendi, AB 1998”, que actualmente solo se puede leer en sueco.
El cerebro de los bebes es inmaduro y es la parte del tronco encefálico, la que se encarga de las funciones mas básicas, la que funciona correctamente mientras el resto de las partes del cerebro trabajan solo en una mínima proporción. Cada minuto en la vida de un recién nacido se generan 4´7 millones de conexiones nuevas.  Este proceso se da gracias a la estimulación que el bebe recibe a través de los diferentes sentidos, auditivo, táctil, kinestésico, visual,…siendo cogido, mecido, tocado… pero también a través de los movimientos que el espontáneamente hace.
Tales movimientos se hacen en un cierto orden, de acuerdo a un programa innato. Así el bebe levantará su cabeza, el pecho, reptara, gateará….Es importante que el bebe pase por todas las fases del desarrollo pues sino habrá una inmadurez neurológica, habrá una parte del cerebro que no se habrá desarrollado adecuadamente o que no ha recibido la suficiente estimulación.
La TMR se basa en unos ejercicios rítmicos y suaves que se hacen tanto de forma activa como pasiva y que consiguen mejorar el tono muscular o relajar las tensiones y espasticidades. Los movimientos rítmicos del bebe hacen que las diferentes partes del cerebro se conecten consiguiendo así una madurez cerebral. Con los ejercicios hay una estimulación vestibular  que incrementa el tono de los músculos extensores lo que propicia que el bebe aumente el tono muscular y pueda levantar la cabeza y su tronco por ejemplo.  
Esta terapia por si sola consigue la integración de los reflejos pero podemos conseguir la integración de los mismos de una manera más rápida trabajando con ejercicios isométricos. Es interesante poder trabajar estos ejercicios con los bebes pues así haremos una labor preventiva, y ayudaremos al bebe en su desarrollo neurológico y motor.
Objetivo: Mejorar el tono muscular o relajar las tensiones y espasticidades. Conseguir en el paciente el desarrollo neurológico y motor y la estimulación que los bebés consiguen a través de dichos movimientos.
Integración de Reflejos Primitivos
El Instituto de Neurología de Estados Unidos y de Suecia mantienen que los patrones de movimiento especifico ejecutados por los seres humanos durante los primeros meses de vida contienen en sí mismo un efecto inhibidor natural de los reflejos primitivos. Si estos movimientos no se han hecho (o no se han hecho lo suficiente) los reflejos primitivos permanecerán activos. Pero podemos darle una segunda oportunidad al cerebro a través de la practica de un programa de ejercicios personalizados.
La TMR, por sí sola, consigue la integración de los reflejos primitivos.
También podemos conseguir la integración de los reflejos primitivos, de una manera más rápida trabajando con ejercicios isométricos.
Objetivo:
Prevención: Es interesante poder trabajar estos ejercicios con los bebes pues así haremos una labor preventiva, y ayudaremos al bebe en su desarrollo neurológico y motor.
Terapia: Una segunda oportunidad al cerebro… Integrar los reflejos primitivos que permanecen activos en algunos niños y obtener resultados a nivel motor, académico, coordinación mano-ojo, e incluso emocional.
Aplicar de 10 a 15 minutos diarios. No hacerlos más tiempo ya que es un gran estimulación para nuestro cerebro.

“DESARROLLO Y APRENDIZAJE INFANTIL – NUEVOS ENFOQUES TERAPÉUTICOS”. II JORNADA DE LA ASOCIACIÓN LAZTANA

El pasado sábado, día 20, celebramos la II jornada de la Asociación Laztana, en el Centro Cívico de Cruces, Barakaldo.
Bajo el título “Desarrollo y Aprendizaje Infantil – Nuevos Enfoques Terapéuticos”, contamos con tres interesantes ponencias sobre el desarrollo visual, auditivo y motriz, y su influencia en el aprendizaje escolar infantil.

El experto en optometría comportamental, Juan Portela, nos expuso la importancia de contar con un correcto sistema visual que permita al niño realizar todas las funciones visuales necesarias para poder realizar con éxito sus tareas escolares.
Como experto que es en ambliopía y estrabismo, mostró vídeos de casos clínicos con su positiva evolución gracias a la terapia visual. También novedosos programas de diagnóstico y tratamiento que se aplican de forma lúdica y divertida para los niños, algunos incluso en 3D como pudimos comprobar los asistentes.
Hizo hincapié en diferentes signos que deberían alertar a psicólogos, pedagogos, logopedas, maestros y padres sobre posibles trastornos visuales que no son comúnmente diagnosticados por profesionales de la medicina puesto que su campo es la salud y no el aprendizaje escolar.
Entre otras muchas cuestiones, recalcó la importancia de tener en cuenta que la plasticidad cerebral existe toda la vida. Y que si bien, no es tan marcada como en la infancia, sigue presente en todas las edades, pudiéndose beneficiar todo el mundo de los avances aportados por la terapia visual.

Ana María Madrigal presentó una entretenida ponencia sobre la incidencia de la audición en el aprendizaje del niño.
Comenzó explicando que el cerebro es como un coche, que independientemente de la potencia o calidad de su motor, depende de sus cuatro ruedas para cumplir su función. Estas cuatro ruedas son especialmente importantes en todo lo relacionado con el aprendizaje escolar y representan el sistema auditivo, el sistema visual, el sistema motriz y el estado biológico en el que se encuentra el niño.
Explicó la importancia del buen desarrollo de los sentidos para que el cerebro reciba la información correcta y pueda procesarla de forma que luego emita una respuesta eficaz para cada situación. Y nos brindó ejemplos prácticos de las dificultades y el malestar que pueden causar en todos nosotros las distorsiones auditivas. Porque no es lo mismo “oír” que “oír bien”.
Al igual que ocurre con la visión, también existen opciones terapéuticas para la reeducación de la audición, logrando con ello no solamente mejoras en el rendimiento académicos, sino también a nivel emocional.

Eva Bartolomé es experta en la Terapia de Movimiento Rítmico (BRMT, más conocida por TMR).
Nos describió qué son y para qué sirven los reflejos primitivos. Cómo su presencia es necesaria en el bebé ya antes de su nacimiento y cómo los reflejos primitivos tienen la misión de asegurar su supervivencia y de llevarle de una etapa del desarrollo a la siguiente. Cómo gracias a las acciones motrices que provocan se crea el cableado cerebral necesario para la maduración de áreas cerebrales primitivas, que a su vez estimulan y permiten que maduren áreas cerebrales más sofisticadas.
Pero que estos reflejos primitivos, una vez que han cumplido la función para la cual existen, deben descansar y dejar paso a reflejos posturales con los cuales convivimos toda la vida. La presencia de reflejos primitivos activos pasado su tiempo de acción, indica una inmadurez que puede entorpecer el funcionamiento del niño en todas las áreas de su desarrollo.
Nos habló de la Terapia de Movimiento Rítmico, y cómo con ella pueden inhibirse reflejos primitivos activos y ofrecer de este modo una segunda oportunidad al cerebro de lograr la maduración deseada.

Al finalizar las ponencias hubo una presentación de la Asociación Laztana para aquellos que aún no nos conocían bien. Y tras esta breve presentación, contamos con una interesantísima mesa redonda en la que se plantearon y solucionaron dudas y se expusieron emocionantes testimonios de niños de nuestra asociación que van avanzando en su camino hacia la solución definitiva de sus dificultades.

Rosina Uriarte

JORNADA “DESARROLLO Y APRENDIZAJE INFANTIL – NUEVOS ENFOQUES TERAPÉUTICOS” .

Organizada por Laztana para el día 20 de junio, en Barakaldo.

Contaremos con tres importantes ponentes del mundo de la visión, la audición y el desarrollo motriz.

 Estos ponentes expondrán la incidencia de estas áreas en el desarrollo infantil y cómo trabajarlas cuando surgen dificultades en el funcionamiento o aprendizaje del niño.


También contaremos con un rato para hablar de Laztana, de nuestros objetivos y de las características de nuestra asociación.


“TERAPIA DE MOVIMIENTO RÍTMICO. MOVIMIENTOS QUE CURAN” por el doctor Harald Blomberg

El doctor Harald Blomberg presenta en este libro su Terapia de Movimiento Rítmico y la compara con tratamientos médicos convencionales en el tratamiento de niños con problemas en su desarrollo y dificultades escolares.

Explica el funcionamiento cerebral y la incidencia del ritmo en el mismo. Cómo afecta la presencia de reflejos primitivos en el desenvolvimiento del niño y cómo inhibir estos reflejos con la TMR.

Niños con autismo, psicosis, TDA-H, dislexia, etc. se han beneficiado a lo largo de varios años y en diferentes países de esta sencilla terapia que podéis conocer mejor gracias a esta obra.

Si te interesa adquirir un ejemplar, deberás hacerlo a través de la página de la TMR en España:

LOS DIAGNÓSTICOS SON CONSTRUCCIONES SOCIALES Y FENÓMENOS CULTURALES

Quisiera enlazar con el final de la anterior entrada publicada en este blog. En ella Rosa M. García Hernández hace hincapié en que “no todos los TDA diagnosticados como tal, lo son”.

Mientras sigamos centrándonos en cómo hacer que los síntomas que muestra un niño encajen dentro de un “cajón” con nombre propio, perderemos de vista lo realmente importante: la causa de estos síntomas y cómo tratarla.

Los diagnósticos hacen referencia a los síntomas que observamos en el niño, pero quedarnos en esto y trabajar estos síntomas puede aportar una mejoría, pero no una solución definitiva puesto que la causa de dichos síntomas sigue intacta.
Solamente si conseguimos reducir o erradicar la causa podrán mejorar o desaparecer los síntomas.

Por esta razón, el nombre que demos al trastorno en un niño es menos importante que conocer lo que lo está causando y cómo tratarlo. Es aquí donde debemos emplear nuestra atención y energía.

El nombre-diagnóstico acompañará al niño toda la vida si solamente tenemos en cuenta los síntomas. Un trabajo que trata la causa hará que los síntomas se reduzcan o incluso desaparezcan. Esto es lo que quisiéramos que acompañara al niño toda la vida.

Este planteamiento ya lo expuse en otra entrada, por lo que no me extenderé más. Pero sí quiero transmitir la opinión del doctor Harald Blomberg con respecto a los diagnósticos que están invadiendo nuestra sociedad, afectando cada día a más niños en lo que algunos expertos califican de auténtica “pandemia”.

Éstas son las palabras de Blomberg en su libro “Terapia de Movimiento Rítmico. Movimientos que Curan”:

…hay casusas hereditarias en el TDAH. Sin embargo, la teoría de que el TDAH y condiciones similares son exclusivamente hereditarias y causadas por los genes no puede explicar el rápido aumento de estos problemas durante las dos últimas décadas. Una epidemia de una enfermedad genética hereditaria es imposible.

… Que la salud de los niños está disminuyendo continuamente es una amenaza tan grande en contra de nuestro futuro como el calentamiento global. Es extraño que no haya ninguna discusión seria sobre este tema en los medios de comunicación y el hecho de que las autoridades responsables no estén preparadas para tratar estos problemas en serio. Es tan extraño como lo sería si los medios no hablasen de las causas del calentamiento  global y los políticos sólo ignoraran el tema.

… Sophia Lövgren señala… que los diagnósticos son construcciones sociales y fenómenos culturales. Se unen diferentes síntomas subjetivos para crear una enfermedad con entidad propia, que pueda identificarse y ser tratada por médicos y otros expertos.

Como construcciones sociales, los diagnósticos deben satisfacer las diferentes necesidades. Estas necesidades pueden ser económicas, políticas, profesionales o psicológicas.

Las compañías farmacéuticas necesitan que los niños sean diagnosticados por razones económicas con el fin de vender los medicamentos como estimulantes centrales y los antidepresivos. Los científicos, médicos, psicólogos y trabajadores sociales necesitan los diagnósticos para justificarse en su profesión, para que los políticos hagan donaciones para sus trabajos de investigación, para conseguir puestos de trabajo y hacer carrera.

Los políticos tienen los diagnósticos para encubrir el hecho de que el deterioro de la salud de los niños en gran medida se debe a factores ambientales de los que son responsables. Los padres y los maestros necesitan el diagnóstico para obtener apoyo y recursos y huir de la sensación de fracaso.

Los niños en cambio, no necesitan el diagnóstico. Los niños que tienen problemas de atención e hiperactividad no tienen que ser tratados como sufridores de una enfermedad que según los expertos “afecta gravemente su salud y el desarrollo de una vida satisfactoria en la edad adulta”. No necesitan saber que corren el riesgo de “fracasar escolar y profesionalmente y, a menudo con graves problemas sociales y psiquiátricos en la edad adulta”.

Los niños con problemas necesitan ayuda. Ellos necesitan ayuda eficaz para sentirse y funcionar bien. No es necesario ser estigmatizados por los diagnósticos y envenenados por las drogas que someten sus síntomas y son perjudiciales para su sistema.

Ayudemos a nuestros niños dándoles soluciones efectivas y dejemos de darles tantas vueltas a las siglas.

EL BAJO TONO MUSCULAR Y LOS PROBLEMAS DE ATENCIÓN

Por Rosina Uriarte

En una entrada anterior (http://estimulacionydesarrollo.blogspot.com.es/2009/02/la-hipotonia-esta-en-el-cerebro.html) se trató el tema del tono muscular y cómo éste está regulado por determinadas áreas cerebrales. Motivo por el cual no debe concentrarse toda la atención en los músculos cuando se pretende trabajar un tono muscular inadecuado.

Trabajar por la regulación del tono muscular es de vital importancia para garantizar óptimas condiciones para el aprendizaje escolar.

La hipotonía es un problema que se refleja en los músculos, pero está en el cerebro, que es quien regula el tono de los músculos. Como afecta al estado de alerta del individuo, también afecta a su capacidad de prestar atención pues las áreas cerebrales que controlan el tono muscular también participan en la capacidad de atención.

No nos sirve trabajar uno u otro músculo (las piernas para que camine, la cadera y la espalda para que se siente, el cuello para que sujete la cabeza, luego las manos para que coja bien el lápiz o la boca para que pronuncie bien….). Es necesario trabajar el problema donde está: en el cerebro. Para que no quede ningún músculo afectado pues los movimientos de los músculos oculares (estos músculos realizan los movimientos más finos del cuerpo) son vitales para poder leer y escribir y un niño con hipotonía pueda tener problemas escolares si no puede mover correctamente sus ojos para mantenerlos y seguir la lectura o si no puede prestar una adecuada atención o mantener una adecuada postura en clase (esto también afecta a la atención).

Por esto se debe trabajar cuanto antes el problema de un bajo tono muscular, incluso desde la prevención: antes de que aparezcan las dificultades. Pero no debe plantearse este trabajo con perseguir logros aislados: ahora levanta la cabeza, ahora se sienta… Sino solucionando el problema de raíz, donde está: en el cerebro.

Para que un niño tenga el desarrollo deseado, es necesario que le demos todas las oportunidades para ello: esto significa que hay que tenerle sobre el suelo todo el tiempo posible durante el primer año de vida. Y significa también, que debemos evitar poner al bebé en sillitas, hamacas, tronas, andadores o dentro del parquecito… estos artilugios limitan el movimiento del niño y por consiguiente, limitan su desarrollo (no sólo físico, sino intelectual).

Es importante vigilar que el niño pase por todas las fases del desarrollo de este primer año: primero levantar su cabecita estando tumbado boca abajo, girarse hacia un lado y hacia el otro estando tumbado boca arriba y luego boca abajo, después comenzar a arrastrarse, para llegar a gatear y sentarse solito cuando ya gatee. Y por último, terminar caminando.

Todas estas etapas son necesarias, todas. Por esto ninguna de ellas debe quedarse sin trabajar lo suficiente, pues podrían quedar secuelas.

El desarrollo motor del primer año sienta las bases de todo el aprendizaje posterior. Ocurre a menudo que en los niños con hipotonía el tono muscular débil les impide atravesar fácilmente todas las etapas motoras importantes. Si el desarrollo motor no ha sido el adecuado, siempre se puede recuperar después, pero hay que hacerlo. Hay que trabajar con el niño hasta que no queden retrasos de su hipotonía, independientemente de la edad que tenga.

Para comprender cómo se ha de trabajar en estos casos, debemos conocer mínimamente cómo funciona el sistema nervioso en cuanto al control del tono muscular se refiere. Y qué relación tiene esto con la capacidad de prestar atención.

Toda la información que entra a través de los sentidos es integrada y filtrada por áreas básicas del cerebro que luego la envían a la corteza cerebral. Es esta corteza cerebral la que hace que seamos conscientes de estos estímulos y los podamos valorar para emitir una respuesta (la respuesta es nuestro comportamiento y cómo funcionamos ante cualquier situación dada en cada momento de la vida).

El doctor Harald Blomberg lo explica de esta manera: “La parte central del tronco encefálico está formada principalmente por una intensa red nerviosa llamada el sistema de activación reticular (SAR). Este sistema de neuronas recibe señales desde el sistema visual, auditivo, vestibular, de los músculos, las articulaciones, y los órganos internos (el sentido propioceptivo) y del sentido táctil, transmitiendo la información a la corteza. El efecto de tales señales es estimular la corteza y esto es necesario para mantener la atención y alerta…

… la carencia constante de señales del sentido vestibular, propioceptivo y táctil causa problemas de atención y del estado de alerta, que se puede recuperar rápidamente a través de la estimulación de los movimientos rítmicos.

Blomberg se refiere con “movimientos rítmicos” a los que realizan los bebés de forma natural en su desarrollo motor. El movimiento proporciona la estimulación más importante para el desarrollo cerebral. Estimula y desarrolla las áreas vestibulares encargadas del equilibrio y de la postura corporal, pero que también reciben la información procedente de todos los sentidos salvo el olfato. Sin el sentido vestibular en condiciones, no pueden desarrollarse ni funcionar adecuadamente los demás sentidos.

 Los núcleos vestibulares que reciben señales no sólo del sentido vestibular, sino también de otros sentidos, como el táctil y el kinestésico, son los más importantes para el tono muscular. Si hay una estimulación insuficiente del tronco encefálico proveniente de los sentidos táctil, kinestésico y del sentido vestibular, el resultado puede ser un tono muscular bajo en los músculos extensores del cuerpo.

Por tanto es de crucial importancia que el bebé sea tocado, abrazado, mecido y que se le permita moverse libremente…. La falta de esta estimulación puede provocar que el bebé desarrolle bajo tono muscular y que tenga dificultades para sujetar la cabeza, el pecho y moverse, lo que llevará a una menor estimulación del sentido vestibular, del táctil y del kinestésico provocando un círculo vicioso.

…Muchos de estos niños desarrollarán problemas de atención debido a un mal funcionamiento de la corteza cerebral y serán diagnosticados de ADD (TDA) cuando se hagan mayores.”

Hay diferentes métodos y ejercicios, pero lo importante es trabajar con el objetivo de lograr la maduración cerebral necesaria para solventar las dificultades del niño de una forma eficaz y definitiva.

Como ya se ha explicado, esta forma de trabajar no puede consistir en buscar logros aislados y que difícilmente pueden darse plenamente si no cuenta el niño con los requisitos previos que necesita para conseguir cada uno de esos logros. Es necesario un trabajo de base, para la maduración global del niño.

Cuando fallan las bases, tenemos que realizar un trabajo básico (“de base”). Dando al niño los estímulos más fundamentales, los primeros… los “básicos”, que desarrollan las áreas más primitivas del cerebro y sin cuya maduración no puede lograrse la maduración de áreas más sofisticadas.

De esta estimulación básica y primera dependen funciones como la regulación del tono muscular o la atención. Se trata de la estimulación propioceptiva y la estimulación vestibular.

Estimulación propioceptiva se refiere a lo relacionado con la información que entra por los músculos, las articulaciones, tendones… Podemos dársela al niño con masajes profundos (no ligeros), abrazos de oso, lucha corporal sobre el suelo, achuchándole, haciéndole cosquillas… Esta estimulación da al cerebro información desde el cuerpo y ayuda al niño a ser más consciente de éste y poder crear mejor su propio “mapa corporal” o “esquema corporal”. La estimulación propioceptiva es vital para que el cerebro pueda controlar el tono muscular y pueda enviar las órdenes correctas al cuerpo para que se mueva y utilice cada miembro correctamente, con los movimientos precisos o la fuerza necesaria en cada momento.

Estimulación vestibular es la relacionada con el movimiento del cuerpo en el espacio (este movimiento debe incluir la cabeza pues las áreas vestibulares están en el oído interno). Esta estimulación se logra moviendo al niño en todas las direcciones del espacio por medio de mecimientos, columpios, toboganes, camas elásticas, hamacas, mecedoras, pelotas de pilates… Esto significa que lo movamos hacia arriba y hacia abajo (botando en la pelota por ejemplo, o ayudándole a saltar en una camita elástica), hacia ambos lados (en la pelota o meciéndole sobre una manta entre dos adultos), hacia delante y hacia atrás (pelota o columpio), en círculos (sobre la pelota, sobre una manta, en brazos, en una silla giratoria…, rodar sobre sí mismo tumbado (croquetas).

Éstas son algunas ideas que pueden utilizarse para jugar con el niño y apoyar su maduración. Como en toda estimulación que pretendamos sea efectiva, debemos tener en cuenta unas reglas de oro: las actividades han de ser diarias, repetidas (debemos repetir cada movimiento varias), intensas (el niño debe notar la estimulación, cuanta más intensidad mayor es el efecto, pero siempre ha de cuidarse de que el niño se sienta bien, que disfrute de la actividad, que ésta jamás cree incomodidad, miedo o nerviosismo en el niño) y que es necesaria la constancia (la estimulación además de ser diaria, debe mantenerse en el tiempo… semanas, meses… el tiempo que sea necesario).

El tipo de estimulación que acabo de sugerir es beneficiosa para todos los niños en general. Puede beneficiar especialmente a niños con bajo tono muscular y problemas de atención, pero no sustituyen un método o terapia guiada y controlada por un profesional experto. Mi consejo ante un hijo por el que nos sentimos preocupados, es siempre acudir a un profesional con conocimientos y experiencia en el desarrollo infantil.

Como decía antes, existen varios métodos, la TMR es uno de ellos. El doctor Harald Blomberg es el creador de la terapia de movimiento rítmico (TMR). La TMR lleva ya años realizándose en España y en otros países y está mostrando ser efectiva en muchos casos de bajo tono muscular y déficit de atención.

Acaba de salir publicado el libro de Blomberg sobre la TMR. Para informarte, consulta la página oficial del método en nuestro país (desde la misma también puedes encargar el libro): http://www.reflejosprimitivos.es/

LLAMAMIENTO EN APOYO AL DOCTOR HARALD BLOMBERG Y LA TERAPIA DE MOVIMIENTO RÍTMICO

Queridos amigos y lectores, ésta es una entrada muy especial en este espacio. Se trata de la denuncia de una indignante injusticia y a la vez de la petición de todo el apoyo posible en esta lamentable situación.

El Dr Harald Blomberg, creador de la TMR (terapia de movimiento rítmico) de la que es ferviente defensor y difusor este blog, ha sido denunciado por el Consejo Médico Sueco por usar y publicitar métodos alternativos para trabajar con niños con dificultades de aprendizaje.

Una vez más vemos cómo se denuncia algo que no tiene efectos negativos en los niños y está demostrando cada día los beneficios que tiene en muchos de ellos. Yo misma, por fortuna, me encuentro entre quienes hemos sido y somos testigos directos de estos beneficios. Y ésta es la razón principal por la que creé este blog e intento mantenerlo actualizado. Sé que no soy un caso único, somos muchos padres en este país y en otros varios que podemos dar fé de la efectividad de tratamientos como la TMR (algunos de nuestros testimonios están reunidos en el blog PADRES CON ALTERNATIVAS).

El doctor Harald Blomberg nos pide lo siguiente: “sería de gran ayuda si la gente me pudiera mandar informes sobre casos, especialmente de niños con TDAH y dislexia que se hayan beneficiado de la TMR.
No deben de ocupar más de una página y sería sumamente útil si el progreso se pudiera documentar aportando informes psicopedagógicos o de profesionales.”

Con el propósito de reunir estos informes, se ha abierto una dirección de correo:

[email protected]
Se agradece cualquier tipo de colaboración.
Gracias por leer esto y saludos,
Rosina Uriarte

Jonathan Swift dijo en una ocasión: “Cuando un verdadero genio aparece en el mundo, lo reconoceréis por este signo: todos los necios se conjuran contra él”.