EL GATEO Y LA LECTURA

Rosina Uriarte

Glenn Doman, tratando a sus pacientes paralíticos cerebrales, había cosechado ya grandes éxitos en la mejoría de muchos de éstos en todos los aspectos del ser humano.
Sin embargo, había un grupo de estos niños que le tenía totalmente desconcertado, eran niños capaces de ver, de hablar, de oir y escuchar… eran niños muy brillantes en muchos casos, pero eran incapaces de aprender a leer.

“Hemos visto que estos niños tienen únicamente dos cosas en común: no saben leer ni andar a gatas. Cuando estos niños consiguen gatear durante algún tiempo, también su forma de leer mejora. Ahora, ¿cuántas veces tiene que suceder esto, y lo hemos visto miles de veces, antes de convencernos de esta correlación entre la capacidad de andar a gatas y de leer? Y cuándo nos convenzamos de esta correlación entre la capacidad de andar a gatas y de leer, ¿cuánto se necesita hasta que comencemos a preguntarnos si, en algún lugar del mundo hay personas que, por una razón o por otra, social o cultural, religiosa, no han tenido la posibilidad, de pequeños, de poder tirarse al suelo?
En otras palabras, que no hayan tenido nunca la posibilidad de arrastrarse o de gatear. Si existe tal civismo, y si existe un pueblo así, ¿se encuentra en grado de leer?”

A raíz de esta pregunta, Doman y sus colaboradores recorrieron el mundo conviviendo con pueblos primitivos como los Xingu de Brasil, los Bosquimanos del Kalahari, los esquimales de Alaska, los Navajos de Arizona… También observaron el comportamiento de niños de Samoa, rusos, franceses…

Descubrieron que ningún niño xingu, por ejemplo, ha tenido nunca la oportunidad de arrastrarse por el suelo o de gatear. La razón es que el terreno en los lugares donde habitan es una amenaza para la seguridad, e incluso la vida, de los pequeños. Los niños son llevados sobre las caderas o las espaldas de sus madres.

Raimundo Veras, discípulo de Doman y fundador de los Institutos Veras en Brasil, dice lo siguiente: “En todos los pueblos primitivos que hemos visitado, los niños no pueden andar a gatas y ninguno de ellos puede fijar sus ojos en un objeto más cerca que el largo de su brazo. Todos son présbites. Creemos que cuando un niño camina a gatas su vista de cerca se desarrolla.”
“Si el suelo o terreno lleva a los niños a gatear, entonces existen buenas probabilidades de que aquella cultura tenga un lenguaje escrito; si los niños no pueden andar a gatas es muy dudoso que su cultura tenga un lenguaje escrito.”
“Para que un pueblo pueda escribir o leer tiene que haber desarrollado la capacidad de focalizar sobre los objetos situados a unos 30 ó 40 centímetros de su rostro.”

Glenn Doman: “Si me muestra el suelo de una cultura, puedo decirle si esa cultura tiene un lenguaje escrito o no.”

8 respuestas a «EL GATEO Y LA LECTURA»

  1. Y estas cosas, tan interesantes como desconocidas, ¿se enseñan en algún sitio? ¿Las saben los pediatras? ¿Se difunden en las sesiones de preparación para el parto? Cuándo vamos a distinguir lo importante de lo accesorio?
    Gracias, amiga

  2. A esta conclusión llegó Glenn Doman hace ya unos cuarenta años, pero aún no es algo que se conozca en todos los medios ni se difunda a los padres. Sin embargo, muchos niños niños con problemas de lectura y fracaso escolar en general, no tuvieron un desarrollo psicomotor adecuado y si preguntamos a los padres, a menudo nos dirán “es que no gateó”.
    Lo que está claro y es totalmente lógico, es que no puede traer nada bueno saltarse una etapa evolutiva esencial para el crecimiento sano del cuerpo y el cerebro.

  3. Rosina, es un gusto pasarse por tu Web. Admiramos tu tesón, y el gran amor que prodigas a los niños y a la familia. Es muy valioso tu aporte de querer ayudarnos a salir de la ingnoracia y ofrecernos información veraz y enseñarnos el camino.

    Gracias nuevamente desde Perú.

    María

  4. Soy una madre de un gordo hermoso de 20 meses, siempre lo he estimulado y gracias a eso ha aprendido muchas cosas antes que muchos de sus pares.

    Ya había leido sobre esto del gateo y su relacion con la lectura. Me pregunto como saber como afectará esto a mi nene el empezo a caminar a los 11 meses, y no aprendio a gatear hasta despues del año, cosa que hizo por muy poco tiempo. Hasta entonces solo reptaba, pero caminaba ya unos cuantos pasos solo.

    Debo preocuparme, que metodo de estimulacion me aconsejas…empece con Doman pero no soy muy estricta…

    Gracias
    Saludos
    Nancy (Argentina)

  5. Si estimulas a tu hijo estás haciendo lo correcto. Es muy difícil ser estricto con respecto a Doman pues es muy exigente y una madre puede acabar sintiéndose frustrada por no llegar a todo lo que propone. En el caso de tu niño, puedes gatear con él como un juego, todos los días un ratito (cinco o diez minutos si es posible), en varias sesiones si se cansa… Utiliza tu imaginación colocando barreras con cojines por los que deba trepar, sillas bajo las cuales deba gatear… lo importante es que estés tú con él en el juego. No sé en qué medida afectará a tu bebé el hecho de haber gateado poco, quizá lo que gateó pueda ser suficiente, de todas formas, es bueno que gateéis ahora como medida preventiva.
    Saludos,
    Rosina

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