SUPERHÉROES EN CASA

Nuestros superhéroes, los que han superado dificultades dentro de la dislexia, el deficit de atención, la hiperactividad, el autismo…


Laztana somos una asociación de familias que tenemos hijos e hijas con súper poderes. Y no, no hablamos de fenómenos paranormales sino de niños que han sufrido algún tipo de alteración en su desarrollo neuro-senso-psico-motriz y para quiénes la medicina convencional no ha sabido ofrecer soluciones válidas. Pese a ello, muchos de estos niños y niñas han superado, o al menos, mejorado ostensiblemente sus problemas sin recurrir a fármacos.

Hablamos de niñas con dislexia que aman los libros y disfrutan leyendo; de niños que fueron diagnosticados de déficit de atención y logran superarlo alcanzando un nivel de atención igual al de cualquier otro niño y culminan con éxito sus estudios. Hablamos de niñas etiquetadas como hiperactivas que consiguen detener el motor que llevaban dentro y vivir tranquilas disfrutando cada momento. Hablamos de niños con autismo que han mejorado notablemente su capacidad de relación con su entorno y su tolerancia a los estímulos externos permitiéndoles una mejor integración social y calidad de vida.

Y todo esto no es fruto de la suerte ni la casualidad. Es fruto de la capacidad de nuestro cerebro para reprogramarse, para madurar y desarrollar áreas inactivas y reconectarse adecuadamente. Lo que se conoce como plasticidad cerebral. Es fruto de la experiencia de otras familias que antes de ellos buscaron, encontraron y recorrieron este mismo camino. Es fruto de asociaciones como Laztana que aúnan familias, experiencias, conocimiento y esperanza y se dedican a difundir las terapias no farmacologicas que saben por experiencia que funcionan para que más y más niños se beneficien de ellas. Es fruto del esfuerzo y la constancia de todas estas niñas y niños y de sus familias para aplicar las terapias de reorganización neurológica y seguir las pautas de la medicina biológica indicadas en cada caso para mejorar o incluso corregir la causa de sus problemas.

Así es como se logran los súper poderes y no queremos que sea un secreto sino algo que esté al alcance de cada vez más y más personas y contribuya a poder disfrutar de vidas más felices, plenas e ilusionadas.

Fátima Amezkua

asociacionlaztana.org
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IÑAKI PASTOR, EL FISIOTERAPEUTA QUE BUSCA, VIAJA Y CONSTRUYE PUENTES…


Así es Iñaki, en su propia definición. Un profesional inquieto que busca cada día aprender y mejorar, investigando y compartiendo sus hallazgos con profesionales de otras disciplinas. Todo esto mientras trabaja directamente con los niños, y también con las familias e instituciones, para que comprendamos lo que les ocurre a nuestros niños y lo que puede hacerse para ayudarles de la forma más eficaz.
Como creador de TMPI, la Terapia Manual Pediátrica Integrativa, da un salto de la fisioterapia al neurodesarrollo, creando esos puentes de los que él nos habla, entre unas disciplinas y otras. Para que de este modo, la red de profesionales con diferentes enfoques para el desarrollo infantil, puedan trabajar de forma conjunta por el bien del niño. Porque solamente viendo a éste en su globalidad, podrá dársele las mejores oportunidades de desarrollar todo su potencial.
Ayer, día 27 de octubre, nos regaló una estupenda charla, amena e instructiva, en la Casa de Cultura de Cruces, Barakaldo. Bajo el título “Las primeras experiencias programan nuestro cerebro. Claves de un desarrollo infantil óptimo”, expuso con claridad cómo las dificultades que tan a menudo observamos en el aprendizaje escolar de los niños, en su comportamiento o forma de relacionarse, vienen de muy antiguo, de momentos muy tempranos en sus vidas. Cómo las funciones más sofisticadas de nuestros cerebros se asientan sobre funciones mucho más simples y que deberían estar bien automatizadas. Por todo esto, nos dice Iñaki, que debe darse una importancia excepcional al desarrollo del niño durante su gestación, su nacimiento y sus primeros meses.
Sin embargo, no todo está perdido una vez pasados estos momentos, muy al contrario, existe la posibilidad de trabajar toda la vida por lograr alcanzar el pleno potencial. Y esto es posible desde numerosos y variados enfoques terapéuticos, muchos de ellos incluidos en TEMPI o en la red de disciplinas con las cuales trabaja.
Dice Iñaki que cada niño es para él un reto. Y son muchos los retos a los cuales se ha enfrentado ya en su andadura profesional. En su compromiso por lograr mejorar la vida de estos niños nos unimos desde la Asociación Laztana.
Gracias Iñaki por la jornada de ayer, fue de verdad un honor y una oportunidad única tenerte con nosotros.


Rosina Uriarte (presidenta de la Asociación Laztana)

CUIDADOS BÁSICOS DE LOS NIÑOS CON LESIONES NEUROLÓGICAS


CUIDADOS BÁSICOS DE LOS NIÑOS CON LESIONES NEUROLÓGICAS, por el doctor XAVIER URIARTE.

El pasado sábado, día 29, tuvimos el gusto y el honor de contar con el doctor Xavier Uriarte en el centro BANOA en Bilbao.

En el taller organizado por y para la Asociación LAZTANA, Xavier nos habló de cuidados básicos en la infancia ante la existencia de lesiones neurológicas.

De una manera lógica, sencilla y muy cercana, nos comunicó importantes ideas sobre la salud de los niños y sobre la nuestra propia. La clave de su exposición fue la idea de que prácticamente todos los problemas neurológicos (y aquí se incluyen parálisis, esclerosis, párkinson, epilepsia, demencia, TDAH, autismo…) se deben a una causa de tipo medioambiental.

Y que, mientras la sociedad y los profesionales sigan creyendo erróneamente que estos trastornos tienen un origen genético o psicológico, la terapéutica será siempre más débil que la causa de dichos trastornos. Esto será así mientras el paciente no cambie las condiciones medioambientales en las que vive (lo que come, lo que respira, los medicamentos o productos químicos que ingiere, el ejercicio que realiza, etc.).


“De una vez por todas se aportan datos que nos hacen ver que las razones genéticas y psicológicas no son las que generan los trastornos neuroevolutivos.”

No es que los genes no tengan su protagonismo, que lo tienen, pero están determinados por factores externos, surgiendo así la ciencia llamada “epigenética”, que nos lleva de nuevo a condicionantes medioambientales.

Éstos condicionantes son muchos y variados: plaguicidas o insecticidas, metales pesados, campos ionizantes y electromagnéticos, dioxinas, hidrocarburos, fármacos, aditivos en los alimentos, gases, productos de limpieza, cosmética, el síndrome del “edificio enfermo” …

“Existen ya suficientes conocimientos para relacionar estos tipos de trastornos con el contacto permanente y constante a diversos tóxicos medioambientales, aún incluso en cantidades bajísimas, a lo largo del tiempo.
Se ha estimado que el 50% de la exposición a los contaminantes a lo largo de la vida tiene lugar en los 5 primeros años del niño.”

Xavier nos hace ver cómo entran los tóxicos en la célula (o neurona en estos casos) afectándola, y cómo es necesario, por un lado, reducir la exposición al tóxico y por otro, activar la recuperación con un proceso de depuración.

A pesar de lo lógico que pueda parecer esta afirmación, que lo es… estaríamos hablando de un proceso que hoy por hoy no se considera científico, sino “pseudocientífico”.

Y aquí tenemos una buena explicación del por qué pocas enfermedades se curan realmente: porque los tratamientos no van dirigidos a la causa que las provoca, sino a eliminar los síntomas solamente. Ni los fármacos ni la cirugía tienen la misión de reducir la exposición a un tóxico y, luego, depurar las células eliminando los restos del mismo, para que éstas puedan recobrar correctamente sus funciones.

La depuración, detoxicación, eliminación o quelación, son procesos que no se contemplan desde la medicina convencional, siendo sin embargo la base de la curación.

Poca importancia y cuidados brindamos normalmente a nuestra flora o microbiota, el conjunto de microorganismos que nos protege de los tóxicos haciendo de barrera y limpiando nuestro organismo de los mismos. Alojados en nuestra piel, cavidades, intestino… llegan a expulsar un 90% de tóxicos. Ocurre que, cuando ya no pueden realizar esta función, es porque el nivel de toxicidad es muy alto. En estos casos crecen los parásitos, los hongos, las bacterias nocivas… Así la microbiota acaba alimentándose del propio tóxico, transformándose en una microbiota patógena.

Las neuronas necesitan antioxidantes para protegerse de las agresiones medioambientales. Necesitan vitaminas y minerales, que acaban agotándose cuando la toxicidad es elevada. Esto, junto al desequilibrio en la microbiota, es lo que ocurre en casos como el autismo, produciéndose un fracaso del sistema de eliminación.

“La Encefalitis (lesión neurológica) Tóxica es el cuadro madre desde donde surgen las diferentes alteraciones neurológicas. La exposición permanente a estos contaminantes puede empeorar los trastornos neurológicos iniciales.”

“No creo en la genética, sí en la epigenética. No creo en la maldad de los microorganismos, sí en sus beneficios. No creo en el componente casi único de las infecciones, sí en las repercusiones de la contaminación ambiental.”

Siendo actualmente las cifras de 1 de cada 60-100 niños los que reciben un diagnóstico de Trastorno del Espectro Autista y elevadas las cifras que corresponden a otros muchos diagnósticos, ha llegado el momento en el que toda persona que dedique un solo minuto a reflexionar sobre este tema, considere esta perspectiva sobre las posibles causas de los trastornos en nuestros niños y en todos nosotros en general.

¿Qué podemos hacer los padres para evitarlo y ayudar a nuestros niños? Xavier propone un cambio de valores que proteja por ejemplo la lactancia materna prolongada, el juego en espacios de naturaleza viva, que evite los edificios enfermos (muchas escuelas lo son), los espacios de fuerte exposición a radiaciones, los fármacos innecesarios… Y nos ofrece una propuesta de Dieta Neurológica con una selección de alimentos que protegen la función neuronal: alimentos ecológicos, vegetales, sin gluten, libres de lactosa, caseína o lactoglobulinas, con almidón predigerido, sin poliaminas (histamina), sin aditivos, prebióticos y probióticos, con fitonutrientes, ricos en sales minerales, detoxicantes, depurativos y quelantes, sin aceites fritos…

También propone remedios populares para trastornos frecuentes como la gripe o el resfriado, la fiebre, mucosidad, problemas digestivos, irritaciones, infecciones, pérdida de memoria…

¡Gracias Xavier! El taller fue muy instructivo. Deseando estamos, desde Laztana, de volver a colaborar contigo.

Rosina Uriarte (presidenta de la Asociación Laztana para el Desarrollo y la Estimulación Infantil).


Dr. Xavier Uriarte con Rosina Uriarte (no somos familia, que sepamos…).

UN DIAMANTE EN BRUTO

Un diamante en bruto
Fatima Amezkua, responsable de comunicación de la Asociación Laztana, julio 2016
Un diamante en bruto no parece gran cosa a simple vista. Solo quienes los conocen bien saben reconocerlos, valorarlos y transformarlos en algo hermoso y muy valioso. El caso que voy a relatar es precisamente la historia de uno de esos diamantes, una historia de lucha y superación, de valor y constancia con final feliz.
Lucía (nombre ficticio) fue un bebe aparentemente normal. Hacia el año de edad pasó de arrastrarse sentada a empezar a caminar, nunca gateó. Pronto empezó a mostrar reacciones exageradas frente a la frustración o frente a cualquier cambio en su entorno que escapara de su control.  Entre los 2 y los 5 años cualquier hecho inesperado  que la contrariase desataba una rabieta extrema que podía durar hasta 2 horas. Nunca era por un capricho sino algo externo que la desconcertaba y perdía el control hasta el punto de volverse agresiva con sus propios padres. Cuando el berrinche terminaba se sentía mal y no comprendía porque se había comportado así con quien más quería. Otras cosas que llamaron la atención de sus padres es que no parecía sentir dolor ni tampoco frío o calor, o al menos no en el grado que sería de esperar. No se le daban bien los juegos de pelota, pero patinaba muy bien y andaba en bici. Tenía problemas de pronunciación por lo que estuvo yendo al logopeda de los 5 a los 7 años sin lograr avances significativos. En infantil no conseguía aprender el nombre de los niños y niñas de su clase, le costó mucho asociar cada color con el nombre que lo designa (azul, rojo, verde…), escribía letras y números en espejo, pero…  cada niño tiene su ritmo decía su profesora.
Todo el que la conocía decía que era una niña muy lista y resuelta, sin embargo, al empezar la Primaria llegaron los problemas en el cole. Ya en primer y segundo curso parecía no rendir lo suficiente, le costaba muchísimo la lecto-escritura aunque tenía buena comprensión lectora, no conseguía identificar fonema y grafema, cometía omisiones, sustituciones, inversiones, escritura en espejo incluso copiando un texto…  Le costó mucho aprender el nombre de los números (no así su manejo conceptual), no conseguía aprender series como los días de la semana o los meses, ni tampoco su fecha de cumpleaños, teléfono de casa, etc.  Se distraía frecuentemente y parecía estar atenta a todo a la vez pero sin concentrarse en nada. Con 8 años aun no se ubicaba en el tiempo, no sabía en qué momento del día estaba, palabras como “mañana, el próximo martes, o ayer” no eran significativas para ella. La profesora consideraba que era vaga y no se esforzaba. Sus padres, sin embargo, la conocían bien. Sabían de su curiosidad constante acerca del mundo que le rodeaba, sus libros favoritos -que leían para ella- trataban sobre el porqué de las cosas, sobre las ciencias de la naturaleza, le encantaba aprender cosas, observar, desmontar mecanismos, comprender cómo funcionaban y volverlos a montar, creaba pequeños artilugios que inventaba con materiales de reciclaje, dibujaba muy bien para su edad y tenía una enorme creatividad. No es el perfil de  una niña “vaga”, es más, no creo que a esa edad haya niños o niñas vagos  porque en su naturaleza está aprender y disfrutar haciéndolo. Y no me refiero solo a los aprendizajes escolares sino también a aprender a controlar sus emociones, su comportamiento, su forma de relacionarse con los demás, etc. Pero para eso deben disponer de un cerebro y sistema nervioso suficientemente maduro y desarrollado como para poder responder a los retos que la escuela y la vida les presentan. Por otra parte, Lucía era cada vez más consciente de su lentitud para hacer cualquier ejercicio en clase, su torpeza al leer (saltaba de línea, leía palabras de atrás a adelante, inventaba el final de las palabras…), los deberes eran una tortura, no conseguía memorizar las tablas de multiplicar… y algunos de sus compañeros empezaron a tildarla de “tonta” cosa que llegó a creerse. Su autoestima se vino abajo y sus padres luchaban día a día por sacarle una sonrisa e intentar que al menos en casa se sintiese segura y valorada.
A los 8 años llevaron a Lucía a un centro para que le hiciesen un reconocimiento lo mas integral posible para detectar qué problemas tenía y cómo podían ayudarla. Cuando llegó el primer diagnóstico se sintieron desbordados: gran déficit de atención con alta impulsividad, dislexia fonético-fonológica, problemas con la memoria de trabajo, muy baja velocidad de procesamiento mental,  lateralidad cruzada ojo-mano, problemas de discriminación auditiva con hiperacusia en unas frecuencias e hipoacusia en otras (resultó que no pronunciaba bien no por problemas de articulación sino porque no distinguía auditivamente algunos fonemas), agudeza visual normal pero con  muchos problemas de visión (de convergencia, acomodación, visión binocular ineficaz, problemas con los movimientos sacádicos y de re-seguimiento, …), también tenía problemas de coordinación motora y de integración sensorial, así como un alto grado de ansiedad y baja autoestima. Complementando el estudio con otra especialista se detectó también que tenía todos los reflejos primitivos sin integrar y muy activos[1] lo que impedía la correcta maduración de muchas áreas de su cerebro y la adecuada conexión entre las mismas (cerebelo, ganglios basales, sistema límbico, córtex prefrontal). Por otro lado, otra doctora especializada en déficit de atención y trastornos de la lateralidad, diagnosticó que su cerebro se encontraba aun en una etapa pre-lateral del desarrollo funcionado como homolateral alternante, no tenía desarrollado del patrón contralateral y la actividad de su cuerpo calloso era escasa, sus hemisferios cerebrales no se comunicaban adecuadamente. Había mucho sobre lo que trabajar. La buena noticia es que todo era consecuencia de un solo problema: un desarrollo incorrecto del sistema neuro-senso-psico-motriz y, afortunadamente, existen terapias de estimulación neurológica que, junto con algunos tratamientos biológicos, corrigen o minimizan estos problemas sin hacer uso de fármacos. Se requiere constancia y disciplina pero los resultados merecen la pena.
Muchos niños y niñas afrontan diariamente sus vidas con este tipo de  “mochila” a cuestas y la mayoría ni si quiera están diagnosticados. Hay múltiples causas que pueden provocaralteraciones en el desarrollo neurológico infantil. Se sabe, por ejemplo, que los niños adoptados tiene una mayor probabilidad de sufrirlas -aunque no siempre sea así- como consecuencia de las carencias físicas y emocionales, falta de estímulos sensoriales y motrices o por intoxicaciones de sustancias que pasan al bebe desde la madre biológica vía placenta (metales pesados, alcohol, drogas, radiaciones…). En el caso de otros niños, los problemas pueden deberse a que no haya hecho el suficiente ejercicio de suelo para lograr una buena maduración cerebral, o que su cuerpo no sea capaz de eliminar correctamente los cientos de tóxicos a los que estamos expuestos, o consecuencia de alguna infección vírica durante el embarazo. Otras veces la causa es desconocida. En cualquier caso, los problemas que se originan son muy semejantes y sólo tratando su causa (y no solo los síntomas que provoca) podremos ayudar a estas criaturas y sus familias a superar sus problemas y brindarles las oportunidades que merecen.

En esta situación, contar con la ayuda de alguna asociación especializada que sirva de guía en el proceso es fundamental para sentirse acompañado y respaldado por la experiencia de otras familias. En palabras de la familia de Lucía, “el apoyo y orientación que nos ha brindado la asociación Laztana[2] durante estos años ha sido fundamental para recorrer este camino, para comprender a nuestra hija y saber ayudarla. Siempre le estaremos agradecidos y por eso prestamos este testimonio para poner un poco de luz y esperanza en tantas familias que seguro están pasando por situaciones similares. Queremos compartir nuestra alegría y contribuir a dar a conocer estas terapias tan eficaces para superar este tipo de problemas y ofrecer a nuestros hijos e hijas una vida mejor y más feliz”.
Volviendo al caso de Lucía, la mayor parte de las terapias que realizó fueron en paralelo con los cursos de 3º y 4º de Primaria que resultaron duros y con unos resultados escolares muy ajustados. Como relata la familia, fueron años agotadores con casi una hora de trabajo diario en casa para aplicar las distintas terapias, mas el colegio y los deberes que seguían ocupando mucho tiempo y esfuerzo. A lo largo de poco más de dos años realizó las siguientes terapias: ejercicios diarios de reorganización neurológica para integrar el patrón contra-lateral, lograr la sincronización de sus hemisferios cerebrales incrementando la actividad de su cuerpo calloso y mejorar su lateralidad (diario, 2 años); terapia BRMT o TMR[3] de integración de reflejos primitivos (diario, 2 años); terapia visual[4] (diario, 8 meses); terapia reeducación auditiva Berard[5] (2 sesiones de 15 días cada una, una al inicio y otra año y medio después); terapia psicológica (1 sesión semanal durante año y medio). Aproximadamente a los 8 meses de iniciar las terapias se le aconsejó empezar una dieta libre de gluten y caseína lo que mejoró sustancialmente el rendimiento de las otras terapias.      
Tras unos 6 u 8 meses de trabajo empezaron a notarse los resultados. La niña estaba mucho más relajada y con mayor capacidad de atención, su nivel lector también mejoró mucho. Al año de iniciar las terapias se le diagnosticó también una intoxicación severa por metales pesados (mercurio, plomo, cadmio, aluminio y plata) que su cuerpo no era capaz de eliminar y que afectaban a su funcionamiento neurológico. Inició un tratamiento con quelantes para ir eliminando progresivamente esos metales de su cuerpo junto con suplementos de vitaminas y minerales de los que tenía carencias. Después de dos años de terapias era otra niña en todos los sentidos, o más bien, era la niña que siempre estuvo ahí pero que no podía florecer. Las terapias acabaron en el primer trimestre de quinto curso de Primaria y, después de haber terminado, la niña continuó mejorando pues el proceso de maduración cerebral ya estaba desencadenado y sin trabas, caminaba por sí solo. Terminó el curso con todo notables y algún sobresaliente, siendo una de las niñas más atentas, trabajadoras e incluso rápidas de la clase para sorpresa del profesorado que dos años atrás no hubiera creído posible esta evolución.
Sigue siendo disléxica pero incluso muchos síntomas que Lucía tenía que se asocian a la dislexia y que hacen de ésta una condición aun más compleja, desaparecieron. La dislexia es también un don y, posiblemente gracias a ella, Lucía tiene una creatividad impresionante, alta capacidad de visión espacial, gran habilidad para resolver problemas analizando la situación desde diferentes ángulos de una forma integral, es capaz de ver lo que a otros se nos pasa por alto, tiene grandes dotes artísticas y un futuro prometedor.
Lucia es una niña responsable y trabajadora y ha aprendido una lección más valiosa para la vida que cualquiera de las que aparecen en los libros de texto. Lucía sabe lo que significa el esfuerzo y sabe valorar lo que ha logrado. Es una niña feliz que a menudo grita “¡Soy la mejor!” y tiene razón.  Llegará donde se proponga porque alguien creyó en ella y supo descubrir ese diamante en bruto y encontrar a quienes podían enseñarles las herramientas para pulirlo y dejarla, por fin, brillar.     


[1] Qué son los Reflejos Primitivos: http://www.blombergrmt.es/reflejos-primitivos/
[2] Asociación LAZTANA: http://www.asociacionlaztana.org 
[3] BRMT o TMR (Terapia de Movimiento Rítmico del Dr. Bloomberg):http://www.blombergrmt.es/brmt/
[5] En qué consiste el método Berard de reeducación auditiva:http://www.es.berardaitwebsite.com/metodo-berard/por-que-hacer-ait-de-berard/

DESARROLLO Y ESTIMULACIÓN INFANTIL

Desarrollo y Estimulación Infantil

Laztana
Me ha gustado mucho el artículo “Alteraciones del desarrollo infantil: un enfoque diferente, una nueva esperanza“, de Fátima Amezkua, responsable de comunicación de la Asociación Laztana, asociación para el desarrollo y la estimulación infantil, que me gustaría compartir aquí porque de forma muy clara expone las muy diversas causas que pueden llevar a alteraciones en el desarrollo infantil, de las que muchos padres y educadores no son ni siquiera conscientes.

Una de las claves para la esperanza es la enorme plasticidad cerebral de los niños.

Los estudios sobre la plasticidad cerebral no dejan de sorprendernos, por lo que una buena y adecuada estimulación infantil ofrece innumerables posibilidades ante cualquier tipo de alteración en el desarrollo infantil.

Por ejemplo, recientemente se ha publicado un sorprendente trabajo realizado en el Hospital Clínico de San Carlos por el jefe de Neurocirugía Dr. Juan Antonio Barcia, donde han utilizado una técnica que consiste en mover las funciones de una parte del cerebro a otra parte para poder intervenir quirúrgicamente, es decir, desplazan intencionadamente  la función que aloja esa parte del cerebro a otra parte.

¡¡¡Eso sí que es plasticidad cerebral!!!

Aquí va el artículo “Alteraciones del desarrollo infantil: un enfoque diferente, una nueva esperanza”

Los seres humanos nacemos muy inmaduros y altamente dependientes de los cuidados de nuestros progenitores no solo para crecer sino para seguir desarrollándonos.

Los tres primeros años de vida, pero sobretodo el periodo gestacional y el primer año de vida, son fundamentales para el correcto desarrollo motor, sensorial y neuronal que sentará las bases para el posterior desarrollo emocional y cognitivo de la persona. Es por esta razón que las niñas y niños pequeños y las mujeres embarazadas son los más sensibles y vulnerables al impacto de distintos factores externos que pueden perturbar el normal desarrollo infantil.

Las sociedades modernas conllevan unos modos de vida y consumo que implican altos niveles de estrés en la vida cotidiana así como una constante exposición a miles de sustancias químicas combinadas, metales pesados, contaminación atmosférica, ondas electromagnéticas, etc. Nunca antes los seres humanos habíamos estado expuestos a tantas sustancias químicas, presentes incluso en los alimentos que ingerimos, y a tantas radiaciones de las que desconocemos sus efectos a largo plazo.

Somos cobayas de una experimentación a escala mundial en la que, obviando el principio de precaución, se espera a que los efectos negativos de una sustancia se demuestren claramente dañinos para proceder a limitar su uso. Y, lo que es peor, nadie regula la influencia sobre las personas de la combinación de dos o más de estas sustancias potencialmente tóxicas cuando diariamente convivimos con cientos de ellas. La doctora en Medicina Ambiental, Pilar Muñoz Calero, ha estudiado ampliamente la influencia de estas sustancias en el ser humano y las patologías en las que incide entre las que se incluyen alergias, intolerancias y muchas alteraciones del desarrollo infantil.
Algunos de los factores que pueden perturbar el correcto desarrollo infantil incluyen:

  • factores ambientales como exposición a sustancias tóxicas – vía placenta o por contacto directo – o a radiaciones electromagnéticas;
  • problemas durante el periodo gestacional y/o el parto como altos niveles de estrés durante el embarazo, nacimientos prematuros o partos por cesárea;
  • carencias afectivas y falta de estimulación sensorial como las sufridas en su primera etapa de vida por muchos niños y niñas adoptados;
  • hospitalizaciones prolongadas;
  • largas jornadas en guarderías desde muy bebes;
  • uso abusivo de sillitas y andadores que limitan el libre movimiento del bebe tan necesario para su desarrollo motor, etc.

Diversos estudios como los dirigidos por la investigadora Marieta Fernández Cabrera de la Universidad de Granada, así como otros muchos centros de investigación a nivel internacional, han demostrado que los niños y niñas que han vivido alguna de estas circunstancias tienen mayores probabilidades que el resto de la población de sufrir algún tipo de alteración del desarrollo infantil y/o del sistema inmunológico.

Por todo ello, no es extraño encontrar en nuestro entorno cada vez más niños y niñas que sufren alergias, intolerancias alimentarias, déficit de atención con o sin hiperactividad (TDA/H), trastornos del lenguaje, problemas de integración sensorial, autismo o trastornos del espectro autista (TEA), etc.

Si bien es cierto que dificultades del aprendizaje de diverso tipo, alergias o enfermedades como el autismo siempre han existido, llama la atención el incremento que algunos diagnósticos asociados a estos problemas han experimentado en las dos últimas décadas. Por ejemplo, según la revista Neurología, estudios epidemiológicos recientes informan que en 1985 se registraban 5 casos de autismo por 10.000, mientras que nuevas estimaciones reportan 1 caso por cada 100 niños y adolescentes en 2008 –algo evolutivamente imposible si su origen es solo genético y que tampoco se explica solo por una mejor detección de casos- y en el caso del TDA/H ha pasado de diagnosticarse al 2% de la población infantil a alcanzar niveles del 15% en algunos países como EEUU.

Este tipo de trastornos inciden de forma significativa en la vida familiar, escolar y social de muchos niños y, cuando afectan a capacidades atencionales, cognitivas o relacionales, son a veces difíciles de detectar hasta que los pequeños cursan Educación Primaria. Muchos escolares con TDA/H, lateralidad cruzada, trastornos del lenguaje, TEA u otras alteraciones del desarrollo son incomprendidos y el sistema educativo no siempre está preparado para ofrecerles la ayuda que necesitan.

Muchas veces la única respuesta que reciben del sistema sanitario y educativo es medicación farmacológica tal vez complementada con asistencia psicológica mediante terapia conductual y cognitiva que -aunque puede resultar positiva- no logra cambios suficientemente profundos y duraderos pues no corrige la causa del trastorno sino que más bien ayudan a controlar algunos de los síntomas que produce.

Sin embargo, hoy día existe una diversidad de métodos terapéuticos que trabajan estos problemas desde su origen dando una segunda oportunidad al cerebro para que logre su correcto desarrollo.

Están basados en ejercicios de estimulación cerebral para la reorganización neurofuncional junto a la mejora del estado del sistema inmunológico acompañada de una alimentación sana, preferiblemente ecológica. Estos métodos están avalados por profesionales de todo el mundo y por miles de familias que los han utilizado obteniendo mayores garantías de éxito sin efectos secundarios para la salud. No se trata de terapias milagrosas diseñadas por el gurú de turno, sino que están basadas en principios científicos, estudios contrastados y años de trabajo.

En la práctica la reorganización neurofuncional se logra a través de en una serie de ejercicios de estimulación cerebral personalizados que padres y madres deben realizar diariamente en casa con sus hijos y que se complementan con sesiones de terapia presencial y revisiones por parte de las y los profesionales correspondientes: neurólogo, optometrista comportamental, especialista en reeducación auditiva, especialista en integración de reflejos primitivos, etc.

Dos son las claves que hacen que estos métodos terapéuticos funcionen. Por un lado, la plasticidad cerebral que, si bien se ha demostrado que es una capacidad que mantenemos a lo largo de toda la vida, ésta es mucho mayor durante la infancia. La segunda clave es constancia y repetición pues es así como nuestro cerebro aprende y se desarrolla. Repitiendo de forma sistemática y durante el tiempo necesario el tipo de estímulo que cada niño o niña necesite se logra que el cerebro desarrolle esa área que había quedado bloqueada o que mejore la conexión neuronal entre áreas del cerebro que deberían comunicarse con fluidez.

Ante la falta de información sobre las causas y posibilidades de tratamiento de estas alteraciones del desarrollo, nace en julio de 2013 Laztana –Asociación para el desarrollo y la estimulación infantil- con el objetivo de difundir y facilitar a las familias el acceso a métodos terapéuticos libres de medicación que trabajan por lograr una maduración neurológica adecuada y un estado biológico en las mejores condiciones por medios naturales y efectivos.

Cualquier persona interesada puede informarse y contactarnos a través de nuestra página Web: http://www.asociacionlaztana.org/, en facebook:https://www.facebook.com/asociacionlaztana o en el email: [email protected].

Hace dos años publiqué una entrevista con la presidenta de Laztana, Rosina Uriarte, puedes leerla además de ver su magnífica presentación “Desarrollo infantil y cómo apoyarlo” en el siguiente link
“Laztana” – Desarrollo y Estimulación Infantil con cariño

Y si quedara alguna duda de la increible plasticidad de nuestro cerebro, la sorprendente técnica de desplazar las funciones cerebrales de una parte cerebral a otra a través de una estimulación magnética transcraneal, abre un universo de posibilidades.

Es como mover los “muebles” a otra “habitación” del cerebro

Cambio de hemisferio de la función del habla

La función del lenguaje cambia de hemisferio (Barcia, 2011)

El artículo “Un médico español logra reconfigurar el cerebro para tratar tumores inoperables” explica cómo se ha llegado a esta técnica y los resultados de los estudios realizados.

La idea se les ocurrió observando los efectos que provoca el propio tumor sobre la plasticidad en el cerebro de los pacientes. Cuando el cáncer daña la zona del habla, por ejemplo, los científicos observan cómo las áreas adyacentes van asumiendo estas funciones a medida que avanzan los daños, en un ejemplo de plasticidad cerebral que también se produce cuando la persona sufre un ictus, un traumatismo e incluso una herida de bala. Si el daño es masivo, en ocasiones algunas funciones son asumidas en las áreas análogas del otro hemisferio cerebral. A partir de estas pistas y los trabajos de otros especialistas como el francés Hugues Duffau, el doctor Barcia comprendió que podía intentar acelerar ese proceso con electrodos y mejorar las opciones de sus pacientes.



Pero el logro de mayor alcance es el de haber podido cambiar las funciones de sitio. El español ÁlvaroPascualLeone, profesor de neurología en la Escuela Médica de Harvard y uno de los especialistas en neurociencia más reconocidos del mundo, participa en el trabajo. “El resultado confirma la visión que tenemos del cerebro como algo que está cambiando constantemente y que siempre te sorprende”, explica. “Pero una cosa es la teoría y otra demostrar que es posible”. En su opinión lo más importante es que “uno esperaría encontrar disfunciones después de trasladar las funciones a nuevas áreas, pero resulta que son mayores los beneficios”. Marcos Ríos es neuropsicólogo y participó en el diseño de las pruebas para obtener las neuroimágenes. Una noche se quedó para analizar los datos y al ver que la función del lenguaje de un paciente había cambiado de hemisferio pensó que se había equivocado. “Eran las 4 de la mañana y dije: no me lo puedo creer”, recuerda. “Me parecía pura magia, hasta el punto de que pensé que podía haber analizado mal los datos y los revisé desde el principio”.

Pues sí, parece magia, pero la vida es mágica y las posibilidades que ésta ofrece son infinitas.  Así que ante cualquier alteración en el desarrollo infantil hay esperanza, sólo se necesita un nuevo enfoque.

ALTERACIONES DEL DESARROLLO INFANTIL: UN ENFOQUE DIFERENTE, UNA NUEVA ESPERANZA


Alteraciones del desarrollo infantil: un enfoque diferente, una nueva esperanza

Fatima Amezkua, responsable de comunicación de la Asociación Laztana, enero 2016

Los seres humanos nacemos muy inmaduros y altamente dependientes de los cuidados de nuestros progenitores no solo para crecer sino para seguir desarrollándonos. Los tres primeros años de vida, pero sobretodo el periodo gestacional y el primer año de vida, son fundamentales para el correcto desarrollo motor, sensorial y neuronal que sentará las bases para el posterior desarrollo emocional y cognitivo de la persona. Es por esta razón que las niñas y niños pequeños y las mujeres embarazadas son los más sensibles y vulnerables al impacto de distintos factores externos que pueden perturbar el normal desarrollo infantil.

Las sociedades modernas conllevan unos modos de vida y consumo que implican altos niveles de estrés en la vida cotidiana así como una constante exposición a miles de sustancias químicas combinadas, metales pesados, contaminación atmosférica, ondas electromagnéticas, etc. Nunca antes los seres humanos habíamos estado expuestos a tantas sustancias químicas, presentes incluso en los alimentos que ingerimos, y a tantas radiaciones de las que desconocemos sus efectos a largo plazo. Somos cobayas de una experimentación a escala mundial en la que, obviando el principio de precaución, se espera a que los efectos negativos de una sustancia se demuestren claramente dañinos para proceder a limitar su uso. Y, lo que es peor, nadie regula la influencia sobre las personas de la combinación de dos o más de estas sustancias potencialmente tóxicas cuando diariamente convivimos con cientos de ellas. La doctora en Medicina Ambiental, Pilar Muñoz Calero, ha estudiado ampliamente la influencia de estas sustancias en el ser humano y las patologías en las que incide entre las que se incluyen alergias, intolerancias y muchas alteraciones del desarrollo infantil.
Algunos de los factores que pueden perturbar el correcto desarrollo infantil incluyen: factores ambientales como exposición a sustancias tóxicas -vía placenta o por contacto directo- o a radiaciones electromagnéticas; problemas durante el periodo gestacional y/o el parto como altos niveles de estrés durante el embarazo, nacimientos prematuros o partos por cesárea; carencias afectivas y falta de estimulación sensorial como las sufridas en su primera etapa de vida por muchos niños y niñas adoptados; hospitalizaciones prolongadas; largas jornadas en guarderías desde muy bebes; uso abusivo de sillitas y andadores que limitan el libre movimiento del bebe tan necesario para su desarrollo motor, etc.  Diversos estudios como los dirigidos por la investigadora Marieta Fernández Cabrera[1] de la Universidad de Granada, así como otros muchos centros de investigación a nivel internacional, han demostrado que los niños y niñas que han vivido alguna de estas circunstancias tienen mayores probabilidades que el resto de la población de sufrir algún tipo de alteración del desarrollo infantil y/o del sistema inmunológico.
Por todo ello, no es extraño encontrar en nuestro entorno cada vez más niños y niñas que sufren alergias, intolerancias alimentarias, déficit de atención con o sin hiperactividad (TDA/H), trastornos del lenguaje, problemas de integración sensorial, autismo o trastornos del espectro autista (TEA), etc. Si bien es cierto que dificultades del aprendizaje de diverso tipo, alergias o enfermedades como el autismo siempre han existido, llama la atención el incremento que algunos diagnósticos asociados a estos problemas han experimentado en las dos últimas décadas. Por ejemplo, según la revista Neurología[2]estudios epidemiológicos recientes informan que en 1985 se registraban 5 casos de autismo por 10.000, mientras que nuevas estimaciones reportan  1 caso por cada 100 niños y adolescentes en 2008 –algo evolutivamente imposible si su origen es solo genético y que tampoco se explica solo por una mejor detección de casos- y en el caso del TDA/H ha pasado de diagnosticarse al 2% de la población infantil a alcanzar niveles del 15% en algunos países como EEUU.

Este tipo de trastornos inciden de forma significativa en la vida familiar, escolar y social de muchos niños y, cuando afectan a capacidades atencionales, cognitivas o relacionales, son a veces difíciles de detectar hasta que los pequeños cursan Educación Primaria. Muchos escolares con TDA/H, lateralidad cruzada, trastornos del lenguaje, TEA u otras alteraciones del desarrollo son incomprendidos y el sistema educativo no siempre está preparado para ofrecerles la ayuda que necesitan.

Muchas veces la única respuesta que reciben del sistema sanitario y educativo es medicación farmacológica tal vez complementada con asistencia psicológica mediante terapia conductual y cognitiva  que -aunque puede resultar positiva- no logra cambios suficientemente profundos y duraderos pues no corrige la causa del trastorno sino que más bien ayudan a controlar algunos de los síntomas que produce.

Sin embargo, hoy día existe una diversidad de métodos terapéuticos que trabajan estos problemas desde su origen dando una segunda oportunidad al cerebro para que logre su correcto desarrollo. Están basados en ejercicios de estimulación cerebral para la reorganización neurofuncional junto a la mejora del estado del sistema inmunológico acompañada de una alimentación sana, preferiblemente ecológica. Estos métodos están avalados por profesionales de todo el mundo y por miles de familias que los han utilizado obteniendo mayores garantías de éxito sin efectos secundarios para la salud. No se trata de terapias milagrosas diseñadas por el gurú de turno, sino que están basadas en principios científicos, estudios contrastados y años de trabajo. En la práctica la reorganización neurofuncional se logra a través de en una serie de ejercicios de estimulación cerebral personalizados que padres y madres deben realizar diariamente en casa con sus hijos y que se complementan con sesiones de terapia presencial y revisiones por parte de las y los profesionales correspondientes: neurólogo, optometrista comportamental, especialista en reeducación auditiva, especialista en integración de reflejos primitivos, etc.

Dos son las claves que hacen que estos métodos terapéuticos funcionen. Por un lado, la plasticidad cerebral que, si bien se ha demostrado que es una capacidad que mantenemos a lo largo de toda la vida, ésta es mucho mayor durante la infancia. La segunda clave es constancia y repetición pues es así como nuestro cerebro aprende y se desarrolla. Repitiendo de forma sistemática y durante el tiempo necesario el tipo de estímulo que cada niño o niña necesite se logra que el cerebro desarrolle esa área que había quedado bloqueada o que mejore la conexión neuronal entre áreas del cerebro que deberían comunicarse con fluidez.

Ante la falta de información sobre las causas y posibilidades de tratamiento de estas alteraciones del desarrollo, nace en julio de 2013 Laztana –Asociación para el desarrollo y la estimulación infantil- con el objetivo de difundir y facilitar a las familias el acceso a métodos terapéuticos libres de medicación que trabajan por lograr una maduración neurológica adecuada y un estado biológico en las mejores condiciones por medios naturales y efectivos. Cualquier persona interesada puede informarse y contactarnos a través de nuestra página Web:http://www.asociacionlaztana.org/, en facebook:https://www.facebook.com/asociacionlaztana  o en el email:[email protected].




[1]             Marieta Fernández Cabrera es Doctora en Ciencias Químicas de la Universidad de Granada y coordinadora en Granada del Proyecto INMA, INfancia y Medioambiente. http://www.proyectoinma.org
[2]             Revista Neurología, Vol. 27, Num. 7, sep 2012, editorial Elsevier. Publicación científica de la Sociedad Española de Neurología.

“DESARROLLO Y APRENDIZAJE INFANTIL – NUEVOS ENFOQUES TERAPÉUTICOS”. II JORNADA DE LA ASOCIACIÓN LAZTANA

El pasado sábado, día 20, celebramos la II jornada de la Asociación Laztana, en el Centro Cívico de Cruces, Barakaldo.
Bajo el título “Desarrollo y Aprendizaje Infantil – Nuevos Enfoques Terapéuticos”, contamos con tres interesantes ponencias sobre el desarrollo visual, auditivo y motriz, y su influencia en el aprendizaje escolar infantil.

El experto en optometría comportamental, Juan Portela, nos expuso la importancia de contar con un correcto sistema visual que permita al niño realizar todas las funciones visuales necesarias para poder realizar con éxito sus tareas escolares.
Como experto que es en ambliopía y estrabismo, mostró vídeos de casos clínicos con su positiva evolución gracias a la terapia visual. También novedosos programas de diagnóstico y tratamiento que se aplican de forma lúdica y divertida para los niños, algunos incluso en 3D como pudimos comprobar los asistentes.
Hizo hincapié en diferentes signos que deberían alertar a psicólogos, pedagogos, logopedas, maestros y padres sobre posibles trastornos visuales que no son comúnmente diagnosticados por profesionales de la medicina puesto que su campo es la salud y no el aprendizaje escolar.
Entre otras muchas cuestiones, recalcó la importancia de tener en cuenta que la plasticidad cerebral existe toda la vida. Y que si bien, no es tan marcada como en la infancia, sigue presente en todas las edades, pudiéndose beneficiar todo el mundo de los avances aportados por la terapia visual.

Ana María Madrigal presentó una entretenida ponencia sobre la incidencia de la audición en el aprendizaje del niño.
Comenzó explicando que el cerebro es como un coche, que independientemente de la potencia o calidad de su motor, depende de sus cuatro ruedas para cumplir su función. Estas cuatro ruedas son especialmente importantes en todo lo relacionado con el aprendizaje escolar y representan el sistema auditivo, el sistema visual, el sistema motriz y el estado biológico en el que se encuentra el niño.
Explicó la importancia del buen desarrollo de los sentidos para que el cerebro reciba la información correcta y pueda procesarla de forma que luego emita una respuesta eficaz para cada situación. Y nos brindó ejemplos prácticos de las dificultades y el malestar que pueden causar en todos nosotros las distorsiones auditivas. Porque no es lo mismo “oír” que “oír bien”.
Al igual que ocurre con la visión, también existen opciones terapéuticas para la reeducación de la audición, logrando con ello no solamente mejoras en el rendimiento académicos, sino también a nivel emocional.

Eva Bartolomé es experta en la Terapia de Movimiento Rítmico (BRMT, más conocida por TMR).
Nos describió qué son y para qué sirven los reflejos primitivos. Cómo su presencia es necesaria en el bebé ya antes de su nacimiento y cómo los reflejos primitivos tienen la misión de asegurar su supervivencia y de llevarle de una etapa del desarrollo a la siguiente. Cómo gracias a las acciones motrices que provocan se crea el cableado cerebral necesario para la maduración de áreas cerebrales primitivas, que a su vez estimulan y permiten que maduren áreas cerebrales más sofisticadas.
Pero que estos reflejos primitivos, una vez que han cumplido la función para la cual existen, deben descansar y dejar paso a reflejos posturales con los cuales convivimos toda la vida. La presencia de reflejos primitivos activos pasado su tiempo de acción, indica una inmadurez que puede entorpecer el funcionamiento del niño en todas las áreas de su desarrollo.
Nos habló de la Terapia de Movimiento Rítmico, y cómo con ella pueden inhibirse reflejos primitivos activos y ofrecer de este modo una segunda oportunidad al cerebro de lograr la maduración deseada.

Al finalizar las ponencias hubo una presentación de la Asociación Laztana para aquellos que aún no nos conocían bien. Y tras esta breve presentación, contamos con una interesantísima mesa redonda en la que se plantearon y solucionaron dudas y se expusieron emocionantes testimonios de niños de nuestra asociación que van avanzando en su camino hacia la solución definitiva de sus dificultades.

Rosina Uriarte

FELICITACIÓN Y ENTREVISTA EN TELEVISIÓN DE LA ASOCIACIÓN LAZTANA


Desde la Asociación LAZTANA para el Desarrollo y la Estimulación Infantil, os deseamos todo lo mejor para estos días navideños y para el nuevo año 2015.
EGUBERRI ETA URTE BERRI ON!
Aprovechando la oportunidad que nos ha dado Tele7 al entrevistarnos, os dejamos el vídeo para que nos conozcáis mejor.

Hemos de agradecer a la asociación ESTIMA por habernos guiado en la creación de Laztana y a lo largo de nuestro primer año de andadura. Y muy especialmente a la asociación ADALID de Burgos, por haber sido realmente nuestra primera inspiración. Gracias también a nuestros socios y a todos los que os habéis acercado a Laztana y habéis creído en nuestro proyecto.