BASES NEUROLÓGICAS para un APRENDIZAJE EXITOSO. Lo que necesita un niño …

Vídeo
Ana Madrigal es maestra, pedagoga especializada en terapias integrativas para las dificultades de aprendizaje. Tiene una amplia experiencia trabajando en colegios y actualmente combina su trabajo en el gabinete con dar clases en la UNIR a profesores además de coordinar el Experto Universitario de Psicomotricidad.
En esta entrevista, Ana nos cuenta cuáles son los pilares sobre los que se sostiene el aprendizaje. Y cómo, desde diferentes enfoques, pueden trabajarse estas bases.
Compara el aprendizaje con un coche en el que el cociente intelectual es el motor, el cual da la potencia. Pero este motor depende de otras cosas como las 4 ruedas para que todo funcione como sería de esperar. Estas cuatro ruedas representarían los 4 elementos fundamentales para que un aprendizaje sea exitoso: un sistema visual maduro, un sistema auditivo en condiciones óptimas, un buen desarrollo motriz y una correcta alimentación.
Si existen fallos en cualquiera de estas cuatro áreas, habrá dificultades para prestar atención y para alcanzar un buen aprendizaje a nivel académico.
Un sistema visual maduro va mucho más allá de tener una buena agudeza visual pues existen muchas funciones visuales necesarias para el aprendizaje en la escuela que muchos niños no han desarrollado plenamente.
Un sistema auditivo óptimo no significa no ser sordo, sino percibir sonidos de una manera cómoda y limpia. La audición tiene un gran peso en el aprendizaje y el estado emocional de la persona.
Un buen desarrollo motriz no es algo que se logre por que sí, sino que depende de las experiencias vividas a muy tempranas edades. Y determinará las habilidades y capacidades a lo largo de toda la vida, viéndose el aprendizaje escolar muy directamente afectado por el desarrollo motriz alcanzado.
Una correcta alimentación y el cuidado del estado biológico del niño o niña evitará que ciertos alimentos o tóxicos incidan en el funcionamiento a nivel cerebral y, por tanto, en la capacidad de prestar atención y aprender.
Todas estas áreas deben ser consideradas además de utilizar la emoción y la motivación de la niña o el niño de modo que alcance el éxito utilizando todo su potencial en el aprendizaje.
Ana Madrigal trabaja desde varios enfoques terapéuticos (Mind Moves, Berard, Shec, Mindfulness…) para tratar a la persona (sea niño o adulto) de una forma integral, en todo su conjunto.
Las terapias integrativas pueden y deben combinarse con otros métodos convencionales para lograr todos los beneficios para la persona con la que se trabaja. Por ello, Ana hace un llamamiento a la unión y colaboración de todos los profesionales.
Y aboga por la formación de padres y profesores. En especial los maestros de Educación Infantil, porque ellos “tienen el futuro en sus manos”. Una formación que nos ayude a todos a conocer y comprender mejor cómo funciona y cómo se desarrolla el cerebro, de modo que podamos darle “un empujón” o “una segunda oportunidad” cuando sea necesario.

Datos de contacto: Ana Madrigal
Gabinete Pedagógico ASO. Bilbao
https://www.gabineteaso.com/
Tfnos: 944213073 / 600652978

“LA SALUD DEPENDE DE LA INTERACCIÓN CON EL MEDIO AMBIENTE.” DR. JAVIER AIZPIRI

“LA SALUD DEPENDE DE LA INTERACCIÓN CON EL MEDIO AMBIENTE.” DR. JAVIER AIZPIRI


El doctor Javier Aizpiri es médico especialista en neurología y psiquiatría. Es profesor del Máster de Medicina Antienvejecimiento de la Universidad Autónoma de Barcelona. Y dirige el Instituto Burmuin, en Bilbao.

El sábado, día 23 de octubre, dio una interesante charla en el hotel NH Villa de Bilbao sobre Medicina Integrativa.

La medicina integrativa o integral es un concepto médico que fusiona los métodos diagnósticos y terapéuticos de la medicina occidental con las medicinas complementarias, considerando la salud con una visión holística. Considerada la medicina del futuro, la medicina integrativa consiste en reunir criterios médicos convencionales y terapias más naturales y alternativas bajo estrictos controles profesionales para que los pacientes prevengan, traten y se recuperen, recibiendo un tratamiento personalizado y adecuado a sus características. Este tipo de visión médica permite, por ejemplo, que los pacientes empiecen por un remedio no agresivo y así estimular los mecanismos autorreguladores del cuerpo. (“Pensamientos en torno a una mesa”)

Vivimos en un mundo lleno de tóxicos, lidiando con enfermedades que hasta hace unas pocas décadas apenas se conocían y hoy aumentan de forma exponencial. Enfermedades autoinmunes (celiaquía, diabetes tipo 1, esclerosis múltiple, Crohn, fibromialgia, Alzheimer, Parkinson, intestino irritable y un largo etc.), psiquiátricas, de aprendizaje, cáncer…

Como muestra, dejo las siguientes gráficas. No importa cuál de las enfermedades mencionadas representen, en todas ellas se observa claramente la evolución al alza:


Ante esta terrible evidencia de la escalada de enfermedades con las cuales convivimos, ¿qué puede hacerse para intentar revertir esta tendencia? Aizpiri nos propone prevenir, para lo cual habría que remontarse al mismo comienzo… o incluso antes… Seis meses antes del embarazo, convendría desintoxicarse y suplementar la alimentación materna con productos naturales de forma que se logre un buen equilibrio en el organismo de cara a su próxima gestación del bebé.

En la actualidad somos conscientes del peso que tiene el medio ambiente en el desarrollo de la persona. Sabemos que incluso el código genético puede variar, y que efectivamente lo hace, para bien o para mal, activado por el entorno, en especial por los tóxicos y la alimentación. Y es que, como explica Aizpiri, la nutrición es vital para la formación del genoma.

Una importante parte de nuestro genoma es el microbioma con el que contamos en nuestro intestino. Cientos de miles de millones de bacterias que forman nuestra flora intestinal y que son indispensables para el metabolismo, la nutrición y la absorción de nutrientes. Estas bacterias cuentan con su propio genoma (microbioma) que interactúa constantemente con el nuestro, activando o inactivando genes y aportando la actividad de otros genes que no poseemos.

La principal función de la flora intestinal es protegernos de elementos nocivos que entren en nuestro cuerpo, los tóxicos sin embargo, pueden dañarla severamente. Como consecuencia, la flora intestinal no podrá cumplir su cometido como barrera de protección, permitiendo así que fluyan los tóxicos por nuestro organismo en lugar de eliminarlos.

Esta exposición a los tóxicos de la que hablamos comienza muy tempranamente: en el vientre materno. Los efectos los sufrirá la madre al cabo de los años, pero el niño los mostrará de una manera más inmediata en la forma de alergias, asma, intolerancias a alimentos, piel atópica… En casos más severos, y gracias a la progresiva acumulación de nuevos tóxicos tras el nacimiento, pueden aparecer trastornos de la atención con o sin hiperactividad, autismo, etc.

Los seres humanos vivimos desde el nacimiento en contacto permanente con los contaminantes. Los niños son más vulnerables que los adultos a las exposiciones ambientales ya que todos los sistemas de su organismo están en desarrollo… Los factores de origen de muchas enfermedades crónicas se acumulan en el organismo desde las primeras etapas de la vida, y todo lo que ocurre en las etapas embrionaria y fetal es de vital importancia. Existe por tanto un número creciente de enfermedades en la infancia asociadas con un entorno contaminado. (INMA Infancia y Medio Ambiente. Proyecto de investigación con el objetivo de estudiar el papel de los contaminantes ambientales durante el embarazo e inicio de la vida, y sus efectos en el crecimiento y desarrollo infantil.)

La gestación es un momento muy vulnerable ante el efecto de la toxicidad medioambiental. Pero también entre los niños y las personas adultas, las hay que sufren un mayor riesgo de verse afectadas que otras.

“La fortaleza del sistema inmunitario varía enormemente de una persona a otra, habiendo personas con un sistema inmunitario muy débil desde el nacimiento, y algunas pocas con un sistema extraordinariamente fuerte. Lamentablemente, debido a la toxicidad medioambiental y la forma de vida actual, llena de químicos y estrés, nuestro sistema inmunitario parece encontrarse más débil con cada nueva generación. El grado de toxicidad y ensuciamiento celular y sanguíneo repercute directamente en la capacidad de respuesta de nuestras defensas… No se puede hablar sin embargo de un sistema inmunitario debilitado, única y exclusivamente, puesto que esta disfunción siempre va acompañada de alteraciones hormonales y del sistema nervioso.” Dolle, K. y Saavedra V., 2013, p. 249).

Como asegura el doctor Aizpiri, una buena salud depende de una buena interacción con el medio ambiente.

Para el cuidado de la gestación, la lactancia y todos los períodos de la vida en general, el doctor Aizpiri nos propone la medicina integrativa, una disciplina que no trata enfermedades, sino personas.
Personas con realidades únicas a las que hay que ver y tratar en su conjunto, como la unidad que son. Un todo en el que lo que ocurre a nivel intestinal o en el hígado, afecta y determina lo que pasa en el cerebro.

Aizpiri recomienda cuidar el eje cerebro-hígado-intestino. Siguiendo tres principios: la detoxicación, la recuperación intestinal y la recuperación de la función hepática.

Los cambios son lentos y por ello se le debe dar el tiempo necesario al tratamiento para notar sus plenos efectos beneficioso para la salud.

“Podar, abonar y poner al sol”.

Es que soy agricultor y en mis horas libres me dedico a la Fruticultura. Y todo en la naturaleza se reduce a lo mismo. Podar es eliminar todo lo tóxico, abonar es dar nutrientes y poner al sol significa dar tiempo al ser vivo para que el sistema de limpieza y nutritivo haga su trabajo, para que pueda desarrollarse y producir. Es el abecé de la naturaleza y sirve lo mismo para los animales y las plantas que para las personas. Con los pacientes pues hay que hacer lo mismo. Hay que eliminar de su organismo todos los tóxicos así como corregir los hábitos nocivos; todo lo que evita que sus células se desarrollen y estén en plenitud. Obviamente para ello hay que estudiar íntegramente a la persona, valorar la función del sueño, el ejercicio físico, el sistema nutricional, el sistema de excreción y su mundo afectivo y emocional. Después de podar hay que abonar, nutrir la célula, volver a recuperarla si está intoxicada o mal nutrida. Es curioso que en una sociedad del bienestar como la nuestra el mayor porcentaje de enfermos nos lleguen mal nutridos, antropológica y biológicamente. Y finalmente esperar porque el metabolismo de toda persona tarda un tiempo en recuperarse. Asimismo, hay que hacer que el paciente adquiera hábitos nuevos y saludables. Al final lo que habrá es un conjunto de células que vuelven a funcionar al unísono. Dr. Aizpiri.
En general, lo que pretende este enfoque médico es que sea el propio enfermo el protagonista de su recuperación, que se dé cuenta de que merece la pena el esfuerzo para recuperarse. Para lo cual habrá de adquirir adecuados ritmos de sueño y alimentación, cambiar sus hábitos de vida y dejar atrás la idea de que podrá curarse tomando simplemente unas pastillas.

Con el compromiso del paciente pueden conseguirse verdaderas maravillas y resultados increíbles, asegura Aizpiri.

El doctor terminó su exposición con una frase de Ghandi que me pareció muy acertada y que dejo también como colofón de este artículo: “La tierra es suficiente para toda la humanidad, pero no para la voracidad de los consumidores.”

Por Rosina Uriarte

Rosina Uriarte con el doctor Javier Aizpiri y su equipo, Olaia y Ot Aizpiri.

CUIDADOS BÁSICOS DE LOS NIÑOS CON LESIONES NEUROLÓGICAS


CUIDADOS BÁSICOS DE LOS NIÑOS CON LESIONES NEUROLÓGICAS, por el doctor XAVIER URIARTE.

El pasado sábado, día 29, tuvimos el gusto y el honor de contar con el doctor Xavier Uriarte en el centro BANOA en Bilbao.

En el taller organizado por y para la Asociación LAZTANA, Xavier nos habló de cuidados básicos en la infancia ante la existencia de lesiones neurológicas.

De una manera lógica, sencilla y muy cercana, nos comunicó importantes ideas sobre la salud de los niños y sobre la nuestra propia. La clave de su exposición fue la idea de que prácticamente todos los problemas neurológicos (y aquí se incluyen parálisis, esclerosis, párkinson, epilepsia, demencia, TDAH, autismo…) se deben a una causa de tipo medioambiental.

Y que, mientras la sociedad y los profesionales sigan creyendo erróneamente que estos trastornos tienen un origen genético o psicológico, la terapéutica será siempre más débil que la causa de dichos trastornos. Esto será así mientras el paciente no cambie las condiciones medioambientales en las que vive (lo que come, lo que respira, los medicamentos o productos químicos que ingiere, el ejercicio que realiza, etc.).


“De una vez por todas se aportan datos que nos hacen ver que las razones genéticas y psicológicas no son las que generan los trastornos neuroevolutivos.”

No es que los genes no tengan su protagonismo, que lo tienen, pero están determinados por factores externos, surgiendo así la ciencia llamada “epigenética”, que nos lleva de nuevo a condicionantes medioambientales.

Éstos condicionantes son muchos y variados: plaguicidas o insecticidas, metales pesados, campos ionizantes y electromagnéticos, dioxinas, hidrocarburos, fármacos, aditivos en los alimentos, gases, productos de limpieza, cosmética, el síndrome del “edificio enfermo” …

“Existen ya suficientes conocimientos para relacionar estos tipos de trastornos con el contacto permanente y constante a diversos tóxicos medioambientales, aún incluso en cantidades bajísimas, a lo largo del tiempo.
Se ha estimado que el 50% de la exposición a los contaminantes a lo largo de la vida tiene lugar en los 5 primeros años del niño.”

Xavier nos hace ver cómo entran los tóxicos en la célula (o neurona en estos casos) afectándola, y cómo es necesario, por un lado, reducir la exposición al tóxico y por otro, activar la recuperación con un proceso de depuración.

A pesar de lo lógico que pueda parecer esta afirmación, que lo es… estaríamos hablando de un proceso que hoy por hoy no se considera científico, sino “pseudocientífico”.

Y aquí tenemos una buena explicación del por qué pocas enfermedades se curan realmente: porque los tratamientos no van dirigidos a la causa que las provoca, sino a eliminar los síntomas solamente. Ni los fármacos ni la cirugía tienen la misión de reducir la exposición a un tóxico y, luego, depurar las células eliminando los restos del mismo, para que éstas puedan recobrar correctamente sus funciones.

La depuración, detoxicación, eliminación o quelación, son procesos que no se contemplan desde la medicina convencional, siendo sin embargo la base de la curación.

Poca importancia y cuidados brindamos normalmente a nuestra flora o microbiota, el conjunto de microorganismos que nos protege de los tóxicos haciendo de barrera y limpiando nuestro organismo de los mismos. Alojados en nuestra piel, cavidades, intestino… llegan a expulsar un 90% de tóxicos. Ocurre que, cuando ya no pueden realizar esta función, es porque el nivel de toxicidad es muy alto. En estos casos crecen los parásitos, los hongos, las bacterias nocivas… Así la microbiota acaba alimentándose del propio tóxico, transformándose en una microbiota patógena.

Las neuronas necesitan antioxidantes para protegerse de las agresiones medioambientales. Necesitan vitaminas y minerales, que acaban agotándose cuando la toxicidad es elevada. Esto, junto al desequilibrio en la microbiota, es lo que ocurre en casos como el autismo, produciéndose un fracaso del sistema de eliminación.

“La Encefalitis (lesión neurológica) Tóxica es el cuadro madre desde donde surgen las diferentes alteraciones neurológicas. La exposición permanente a estos contaminantes puede empeorar los trastornos neurológicos iniciales.”

“No creo en la genética, sí en la epigenética. No creo en la maldad de los microorganismos, sí en sus beneficios. No creo en el componente casi único de las infecciones, sí en las repercusiones de la contaminación ambiental.”

Siendo actualmente las cifras de 1 de cada 60-100 niños los que reciben un diagnóstico de Trastorno del Espectro Autista y elevadas las cifras que corresponden a otros muchos diagnósticos, ha llegado el momento en el que toda persona que dedique un solo minuto a reflexionar sobre este tema, considere esta perspectiva sobre las posibles causas de los trastornos en nuestros niños y en todos nosotros en general.

¿Qué podemos hacer los padres para evitarlo y ayudar a nuestros niños? Xavier propone un cambio de valores que proteja por ejemplo la lactancia materna prolongada, el juego en espacios de naturaleza viva, que evite los edificios enfermos (muchas escuelas lo son), los espacios de fuerte exposición a radiaciones, los fármacos innecesarios… Y nos ofrece una propuesta de Dieta Neurológica con una selección de alimentos que protegen la función neuronal: alimentos ecológicos, vegetales, sin gluten, libres de lactosa, caseína o lactoglobulinas, con almidón predigerido, sin poliaminas (histamina), sin aditivos, prebióticos y probióticos, con fitonutrientes, ricos en sales minerales, detoxicantes, depurativos y quelantes, sin aceites fritos…

También propone remedios populares para trastornos frecuentes como la gripe o el resfriado, la fiebre, mucosidad, problemas digestivos, irritaciones, infecciones, pérdida de memoria…

¡Gracias Xavier! El taller fue muy instructivo. Deseando estamos, desde Laztana, de volver a colaborar contigo.

Rosina Uriarte (presidenta de la Asociación Laztana para el Desarrollo y la Estimulación Infantil).


Dr. Xavier Uriarte con Rosina Uriarte (no somos familia, que sepamos…).

EL GLUTEN Y SUS EFECTOS EN EL DESARROLLO INFANTIL. Doctor Harald Blomberg.



El pasado 29 de junio se celebró en Donosti una mesa redonda con el doctor Harald Blomberg. Tuve la oportunidad de poder asistir en calidad de representante de la Asociación Laztana y agradezco en nombre de todos los socios a los organizadores. En especial a Aitor Moreno del Impact Hub y a Amaia Gozategi de Mandalara Taldea y Norte Alternativa.

A continuación resumo la interesante información que compartió el doctor Blomberg con todos nosotros.
La intolerancia a la caseína (la proteína de la leche) es muy común en niños con TDA-H (Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad), especialmente en los casos en los que manifiestan muchas rabietas. Pero cada día son más los niños que tienen intolerancia al gluten (la proteína de algunos cereales como el trigo).
Según del doctor Harald Blomberg, 9 de cada 10 niños con problemas en su desarrollo tienen una intolerancia al gluten. Y muestran en general, más problemas que aquellos que no toleran la caseína.
En casi todos los niños con autismo y en la mayoría de los que tienen problemas de atención, hay una intolerancia a alimentos. Normalmente a la caseína, al gluten o concretamente al trigo, y a la soja.
Una de las causas de una intolerancia al gluten puede ser la exposición a aparatos y radiaciones electromagnéticas. Éstas causan inflamación de los intestinos, que se vuelven permeables o porosos, con lo cual por ellos se cuelan tóxicos y proteínas como la caseína y el gluten, derivando en una inflamación cerebral (especialmente del cerebelo).
La sensibilidad al gluten ha aumentado enormemente en los últimos 5 años. En su opinión, tienen una gran responsabilidad los iphones, al 4G y 5G por favorecer la existencia de un intestino permeable.
La hipersensibilidad a radiaciones está relacionada con la presencia de metales pesados, deficiencias en vitaminas (B12 especialmente), ácido fólico… intolerancia al gluten…
Los niños con autismo tienen el intestino permeable. Muestran especialmente problemas motores y del habla. Es muy probable que lo mismo ocurra con los niños con retraso en el habla o con problemas motores.
Niños con TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo) pueden tener una sensibilidad al gluten. Los tics pueden estar relacionados con esta intolerancia y los grandes miedos también. La inflamación cerebral provoca hipersensibilidad de los sentidos, migrañas, TOC, depresión, ansiedad, TDAH, dificultades de aprendizaje…
Un daño severo del cerebelo por inflamación puede llevar a la pérdida del equilibrio y a problemas motores serios. Incluso llegar a la espasticidad. Muchos niños desarrollan ataxia por gluten. Estos niños no desarrollan el lenguaje cuando aparece la ataxia a una edad muy temprana.
La ataxia por gluten es muy común en personas mayores.
El doctor Blomberg contó su experiencia al evaluar y trabajar con 16 niños en un colegio de Alicante, todos ellos diagnosticados de Parálisis Cerebral. En su opinión, tan sólo la mitad tenían PC, los demás tenían ataxia debida al gluten. Estos niños comían pobremente y no desarrollaron el lenguaje. Al dejar de tomar gluten, algunos mejoraron mucho, pero otros ya no tuvieron esta oportunidad debido a la severa inflamación de su cerebelo (lo mismo ocurre con los niños con autismo).
A pesar de los problemas causados por el gluten en los niños con autismo, sólo el 2 o el 3% de los mismos desarrollan celiaquía. Esto provoca que no sean tratados con la dieta adecuada.
La sensibilidad al gluten no se puede testar con un análisis, la única manera de confirmarla es ir excluyendo el gluten de la dieta. Los análisis de sangre ni las biopsias la diagnostican.
También ocurre que la mitad de las personas con celiaquía no tiene síntomas intestinales y normalmente no se realizan las pruebas médicas cuando no hay problemas en el intestino.
La sensibilidad al gluten tiene síntomas parecidos a los de la celiaquía, y al igual que pasa con ésta, no siempre da síntomas intestinales. Afecta a un 40 – 70% de la población. Provoca inflamación intestinal, de las articulaciones y del cerebro. (Blomberg está convencido de que afecta a más de la mitad de las personas).
Es muy común que la sensibilidad al gluten vaya en conjunto con la sensibilidad a la caseína y a la soja. Al aplicar dieta libre de gluten, el síndrome de abstinencia puede durar 3 meses o más.
El síndrome de abstinencia, al igual que los síntomas del autismo, se debe a los efectos parecidos a la morfina creados por los péptidos del gluten y de la caseína. Los niños con autismo limitan su dieta por adicción a los alimentos a los cuales tienen intolerancia. Debido a los efectos opiáceos, se da un síndrome de abstinencia con problemas emocionales, agresividad, manifestaciones en la piel, etc.
El doctor Blomberg, como psiquiatra que es, opina que la mayoría de las enfermedades psiquiátricas mejoran quitando el gluten y la caseína de la dieta. La depresión, psicosis, TOC, autolesiones, etc. También la epilepsia (puede ser causada por sobreestimulación  del cerebro por el gluten).
Rosina Uriarte


UN NUEVO NIÑO CON AUTISMO QUE MEJORA CON LA INTERVENCIÓN BIOMÉDICA

Son cada día más los niños que muestran grandes cambios tras eliminar ciertos alimentos de su dieta (normalmente los lácteos y el gluten).
No estamos afirmando que el autismo “se cure” tan solo con la dieta, pero sí que puede mejorar en un gran número de casos. Y el cambio puede ser importante. Como dice el vídeo, es el primer paso hacia una posible recuperación.
Y es un paso que no es tan difícil de dar, en unas pocas semanas o incluso en días (muchos padres aseguran que los cambios se ven en dos días) puede comprobarse si el niño realmente necesita la dieta o no.
Aseguran los expertos que los trastornos del espectro autista tienen una base genética, pero que también influye el entorno. El peso de lo ambiental debe valorarse en su justa medida porque está claro que el desorbitado aumento de la prevalencia de este trastorno, tal como indica el gráfico abajo, no puede deberse a una causa genética. Por lo tanto, hemos de poner más atención en los factores a los que estamos exponiendo a las nuevas generaciones, por el bien de todos.

AUTISMO Y GLUTEN


Alimentación infantil


A colación del último artículo que publiqué en este blog sobre la flora intestinal, os dejo ahora uno que relaciona el gluten con la agravación de los síntomas en el autismo. Es un tema de actualidad total por la cantidad de niños con autismo que se ven afectados por el consumo de gluten y también lácteos.

Este interesantísimo artículo, publicado en AutismoDiario.org precisa matizar algunos aspectos.

Primero: el arroz no tiene gluten. El arroz, junto al maíz, la quinoa, el mijo y el trigo sarraceno son de los pocos cereales que podemos consumir quienes tenemos una hipersensibilidad al gluten porque no lo contienen.

Segundo: siempre merece la pena intentar la dieta con niños con autismo pues son muchos los casos que mejoran en sus síntomas, síntomas no sólo intestinales.
Y para acabar: no es tan difícil seguir la dieta. Lo es cuando sales de casa porque el gluten está presente en muchos platos en los restaurantes, pero en casa no es tan difícil y puede cambiar tanto la vida de niños y adultos, que la percepción de lo difícil que pueda resultar cambia y se lleva relativamente bien.
Lo necesario es que los comercios sean conscientes de la creciente cantidad de personas sensibles al gluten, para que nos ofrezcan más opciones a la hora de comprar alimentos.

Rosina Uriarte

“POR FIN HEMOS ENCONTRADO TRATAMIENTOS QUE NOS ESTÁN SOLUCIONANDO PROBLEMAS REALES”

Elannn, del foro Siguiendo la dieta libre de gluten y caseína, ha escrito este testimonio para este blog. Muchas gracias, Elannn.

Soy madre de una niña de 8 años que ha tenido problemas en el colegio practicamente desde que empezó a los 3 años. Sus problemas de atención, su negación a realizar las tareas escolares, su poca capacidad para involucrarse en lo que tenía que hacer, su inmadurez con respecto a los otros niños, nos hicieron empezar un peregrinaje por psicólogos, psiquiatras, neurólogos… que solo nos daban diversas etiquetas sobre lo que podía tener mi hija y ninguna solución.

Hace unos meses y a través de internet empecé a leer sobre diferentes terapias alternativas y a ver testimonios de padres que hablaban de los logros que habían conseguido con sus hijos. Empecé a investigar todo ese tema hasta encontrar tratamientos que podían encajar con los problemas de mi hija. Tengo que decir que al principio no tenía mucha fe, ya estaba acostumbrada a ir a buenísimos profesionales y a salir de alli igual que estaba.

Lo primero que empezamos fueron los tratamientos biológicos, la dieta sin gluten ni caseina, con buenísimos resultados. Fue duro al principio pero veíamos avances y eso nos motivó a seguir adelante. Acabamos con los problemas de atención de mi hija en 2 meses gracias a la dieta. Para mi la dieta fue el principio del cambio, empezó a interesarse por hacer cosas, a motivarse, a estar en el mundo. Perdió su diagnóstico inicial de Trastorno por Déficit de Atención sin Hiperactividad. Aun seguimos con la dieta, pero yo veía que mi hija tenía mas problemas sin resolver.

Por fin, después de muchos meses de estar leyendo acerca de la TMR, nos decidimos a llevarla a Eva Rodriguez hace 1 mes y medio. En principio solo pensaba que era un tema interesante y que le podía venir bien a mi hija, pero no me esperaba los resultados que estamos teniendo tan rápidamente. Se le notó el efecto casi desde el primer momento. 2 días despues de empezar los ejercicios ya traía trabajos del cole con una calidad inesperada. Su rendimiento escolar ha ido subiendo progresivamente desde entonces. Hace 2 meses estábamos discutiendo en el colegio si la niña pasaría o no pasaría de curso, ahora eso ya no está en discusión, va a pasar de curso y además con buenas notas, los resultados de sus exámenes ahora mismo no bajan de Notable.

La mejora que ha tenido mi hija en este tiempo en la escritura parece un milagro, ha pasado en un mes y medio de tener la letra de un niño que está aprendiendo a escribir y no ser capaz de seguir un dictado a escribir con buena letra, poder seguir un dictado y copiar textos enteros sin dificultad. Se le nota también en los dibujos, ha empezado a colorear sin dejarse nada en blanco, sin salirse de los dibujos, a dibujar cosas que se parecen a lo que quiere dibujar y a disfrutar con ello y esto era algo sin superar que arrastrábamos desde Educación Infantil. Para mi la TMR está haciendo un milagro con la motricidad fina de mi hija.

La logopeda de mi hija que hace 2 meses hablaba de una posible dislexia, ahora dice que no hay dislexia, que debe ser solo un leve problema de orientación espacial quizá producido por la lateralidad cruzada pero que no me preocupe porque se está corrigiendo solo… ¿cómo se va a estar corrigiendo solo si llevaba 8 años ahí? a mi no me cabe duda de que está siendo cosa de la TMR.

Llevamos poco tiempo con la TMR y se que nos queda aun mucho camino por delante, pero estamos viendo tanto avance con esto que por primera vez en muchos años, siento que realmente estamos haciendo algo. No nos vamos a parar aqui, ya tenemos programado iniciar la Terapia Visual y la Reeducación Auditiva. Después de pasarnos años desgastándonos en las consultas de los psicólogos sin llegar a nada, por fin hemos encontrado tratamientos que nos están solucionando problemas reales. Tengo mucha curiosidad por ver en qué se queda el diagnóstico de mi hija cuando terminemos con todo lo que estamos haciendo.

SENTARSE EN PRIMERA FILA O BORRAR LA PIZARRA AYUDA A LOS HIPERACTIVOS. Expertos denuncian la tendencia a banalizar la enfermedad.


Constantes llamadas de atención, tutorías, y expulsiones e infinidad de invitaciones a cambiar de centro. Cuando el hijo de José Luís cumplió los seis años, comenzó el calvario para sus padres, cuenta José Luis Fernández Gómez, presidente de la Asociación de Familiares de niños hiperactivos de Cádiz, (Afhip) y padre de un niño de 14 años con TDAH, (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad).
Se mueve en exceso, se revuelve en el asiento, parece que no escucha cuando le hablas, pierde continuamente el material, se adelanta a contestar antes de que termines la pregunta y no juega con un solo juguete, sino con todos. Para el presidente de Afhip, “el cerebro de estos niños es como una orquesta donde el director está dormido y cada músico toca a su bola”. “El padre como terapeuta de sus hijos es el primero en observar que ocurren cosas que no son normales”, explica José Luís, pero “es cuando llegan al colegio cuando empiezan las protestas y se confirma que existe un problema real”, aclara Ana Díaz Suárez, presidenta de la Asociación de Niños Hiperactivos de Asturias, (Anhipa).
Hiperactivos en clase
Las familias de estos jóvenes critican la falta de preparación de algunos profesores para tratar con niños con TDAH, que por falta de conocimiento, en algunos casos, se confunde con mala educación y desobediencia. “Es un problema cerebral, no de falta de educación”, critica Carmen Yruela Arce, presidenta de Acampadah, la Asociación Cántabra de Padres de Ayuda al Déficit de Atención con y/o Hiperactividad. Para Carmen Yruela, en España se comete el error de intentar tratar de la misma manera a estos alumnos, cuando lo que necesitan es un trato muy distinto. “A nadie se le ocurriría obligar a subir una escalera a un niño en silla de ruedas, pero al niño hiperactivo no se le quiere poner rampas”, denuncia.
Sencillas tareas como borrar la pizarra o repartir los folios en clase, sentarle en primera fila, los exámenes orales, en vez de escritos o repetirle las indicaciones con mayor frecuencia que al resto de la clase, pueden hacerle la vida un poco más fácil a estos niños, según Juan Carballo, colaborador clínico del departamento de Psiquiatría de Clínica Universitaria de Navarra, quien recuerda que “los resultados de un ejercicio en un niño inatento, no se deben tanto a su dificultad de resolución sino a que se les olvida lo que les has pedido”. En España, “una media de un alumno por clase padece está enfermedad” explicaJavier San Sebastián, jefe de la Unidad de Psiquiatría de niños y adolescentes del Hospital Ramón y Cajal y vicepresidente de la Asociación Internacional para el Estudio del TDAH. Para atajar el problema, algunos expertos apuestan por un doble tratamiento, cognitivo por un lado y farmacológico por otro. Una solución, en la que no todos los especialistas coinciden por “los numeroso efectos secundarios de la mediación y su dudosa efectividad”, explica Jorge Ferré Veciana, fundador del Instituto Médico del Desarrollo Infantil de Barcelona y autor del libro La otra cara de la hiperactividad.
Cómo atajar el problema
El primer paso para atajar el problema “consiste en un tratamiento cognitivo conductual”, indica Ana Díaz Suárez, “que consiste en enseñarles el camino”. Para la presidenta de Anhipa, “el cerebro de estos niños funciona como si estuvieran en las nubes” y para que bajen, hay que quitarles privilegios, razonarles mucho, enseñarles a responder cuando les toca y a compartir el material. Pero “el niño tiene que poner de su parte”, aclara Ana Díaz Suárez, que defiende que se debe explicar a los que sufren este problema que la medicación ayuda, pero que no es suficiente. “Los medicamentos son como unas gafas o una muleta, que ayudan a ver o a caminar, pero que no te arreglan ni la vista, ni las piernas”, añade.
El medicamento farmacológico que algunos expertos recomiendan, –pero con defensores y detractores– consiste en un fármaco conocido como metilfenidato, que se encarga de reducir los síntomas básicos derivados del trastorno, como la inatención, la sobreactividad motora y la impulsividad, que debe utilizarse durante años y cuya finalidad es la de “estimular las neuronas”, según la presidenta de Anhipa.
¿Inquietos o hiperactivos?
Algunos especialistas, sin embargo, cuestionan la efectividad de estos tratamientos y critican que “se esté produciendo un sobrediagnóstico de la enfermedad”, según explicó Javier San Sebastián, atendiendo a unos intereses puramente económicos. “La industria farmacéutica está encantada de que cada vez se diagnostiquen más casos de TDAH”, denuncia el doctor Vicente Ibáñez Pradas, de la Unidad de Cirugía Pediátrica, del Hospital General de Castellón y que recientemente ha participado en el análisis de un estudio sobre la repercusión de algunos alimentos en comportamientos hiperactivos. Además, Vicente Ibáñez explica que de hecho en el pasado las farmacéuticas daban dinero a los profesores que descubrían enfermedades, porque eso les interesaba. Hay que diferenciar, según Javier San Sebastián, entre los niños inquietos, que estudian poco, que no prestan atención” y los hiperactivos “y a todos no se les puede diagnosticar con TDAH”. Algunos especialistas alertan sobre la tendencia a banalizar la enfermedad y advierten que muchos de los niños diagnosticados con hiperactividad podrían en realidad sufrir otra dolencia.
El periodista alemán Jörg Blench en su libro Los inventores de enfermedades: como nos convierten en pacientes, –en el que dedica un capítulo a la hiperactividad–, denuncia el goteo constante de enfermedades nuevas que se ha producido en los últimos años, con la consiguiente aparición inmediata de su correspondiente medicamento. Blench critica además que muchos de los procesos normales de la vida, como la menopausia, la sexualidad o la infidelidad, se presenten sistemáticamente como patológicos.
Los efectos de la comida
Y si mucho se ha hablado sobre los medicamentos, casi tanto o más se ha hecho sobre la influencia de determinados alimentos en comportamientos hiperactivos.
“Especialmente los investigadores latinos hablan mucho sobre la influencia de determinados colorantes y azucares en niños hiperactivos, –explica Ana Díaz Suárez–, pero según Barkley, uno de los máximos referentes sobre esta materia, no hay nada comprobado”. Aunque algunos estudios determinan que el Omega 3 refuerza la concentración “y está claro que una alimentación adecuada, como un desayuno completo para que el niño no tenga hambre al final del día, ayudará a que esté menos inquieto”, añade Ana Díaz. Tampoco los doctores Juan Carballo o Vicente Ibáñez, creen que haya nada demostrado.

TDA-H. MEDICACIÓN. ALTERNATIVAS. INDIGNACIÓN…

Hoy acabo de llevarme otro de mis “berrinches” al toparme con la versión oficial, y únicamente aceptada, de la medicina y las asociaciones, al menos en lo que al TDA-H se refiere…

TDA-H son las siglas que nombran el trastorno por déficit de atención, que puede aparecer junto con la hiperactividad. Ésta, la hiperactividad, es el síntoma más llamativo del trastorno por lo que comúnmente da nombre a este síndrome, cuando en realidad es tan sólo un síntoma más entre otros muchos. La falta de atención también lo es, pero es quizá el que más preocupa por sus consecuencias de fracaso escolar, y además, es siempre una constante en este tipo de niños, mientras que la hiperactividad puede estar presente o no. Los síntomas son manifestaciones del verdadero problema de fondo: una inmadurez del sistema nervioso.

Existen muchísimas asociaciones de padres de niños hiperactivos. Las que yo conozco siguen fielmente la senda trazada por la medicina “oficial” sin salirse ni un pasito… ¿A qué nos lleva esto? A perder la ilusión de que puedan ayudarnos realmente… con el tiempo te das cuenta de que es siempre más de lo mismo… que lo que te puedan aportar ya lo puedes leer tú mismo en miles de páginas en internet o en cientos de libros editados sobre el tema… Que el único consuelo que sacas es el de desahogarte con otros padres en situaciones parecidas a la tuya y el de ver que siempre hay quien está mucho peor… Pero este “consuelo de tontos” y las técnicas recomendadas para aprender a convivir con el problema no satisfacen más que transitoriamente… ¡Porque lo que queremos los padres es solucionar el problema, no aprender a lidiar con él a diario! ¡Porque lo que queremos es curar a nuestros hijos! … o al menos hacer que se acerquen lo más posible a esa curación…

Hoy creí de nuevo que se me daría la oportunidad de hablar a otros padres de niños hiperactivos sobre las alternativas a la medicación y la psicoterapia… Pero me equivoqué de nuevo… “¿Alternativas?” “No…, nosotros, desde la asociación, nos tomamos muy en serio la hiperactividad y no podemos informar a los padres de nada que no esté debidamente contrastado.”
¿Debidamente contrastado? Para cuando estas terapias alternativas lo estén, nuestros niños hiperactivos serán ancianos desgraciados y deprimidos… ¿Debidamente contrastado? Hoy por hoy, lo que está muy contrastado es esto: los efectos de los psicoestimulantes, derivados de las anfetaminas, que se recetan indiscriminadamente a estos niños. Para más información:

Metilfenidato (estimulante del Sistema Nervioso Central), es la composición principal de la mayoría de las marcas comercializadas.
Ritalín
Rubifén
Concerta(Desde que escribí esto se han comercializado dos medicaciones nuevas a base de compuestos distintos al metilfenidato, Strattera e Intuniv, que no son psicoestimulantes).

Desde mi punto de vista, desde mis más hondas creencias y desde mi experiencia personal, puedo decir que SÍ EXISTEN ALTERNATIVAS. Que además, no tienen los efectos secundarios negativos de las pastillas, y que por ello merece la pena intentarlas. Que son efectivas en la mayoría de los casos… Y que los padres tenemos derecho a que se nos informe de todo esto. Que nosotros también nos tomamos la hiperactividad muy en serio… más en serio que nadie… y que tenemos derecho a elegir…

NEURODESARROLLO INFANTIL Y REEDUCACIÓN PSICOMOTRIZ: Instituto Médico del Desarrollo Infantil y Vegakids
REEDUCACIÓN AUDITIVA: Método Berard y Vegakids
INTEGRACIÓN SENSORIAL – ESTIMULACIÓN TÁCTIL Y VESTIBULAR: Clínica Ocupacional Terapéutica Isabelle BeaudryREEDUCACIÓN OCULAR: Optometría
HOMEOPATÍA: Instituto Médico del Desarrollo Infantil
TMR (TERAPIA DE MOVIMIENTOS RÍTMICOS): Harald Blomberg y Eva María Rodríguez
ALIMENTACIÓN: Azúcar e hiperactividad ; Los riesgos de bebidas azucaradas; Hiperactividad y alimentación; Comida sin aditivos para combatir la hiperactividad; alternativas al Ritalin

Varias de estas terapias tienen como objetivo incidir en el sistema nervioso haciendo que madure y desaparezcan los síntomas de forma definitiva.

Tenemos derecho a elegir… Observa y elige:

Estas son alternativas que yo conozco, si sabes de alguna otra, házmelo saber, y si quieres más información, escríbeme.

Saludos amigo lector. Gracias por estar ahí.
Rosina Uriarte

Dos libros diferentes:
– “La otra cara de la hiperactividad” del Dr. Jorge Ferré Veciana y la Dra. María del Mar Ferré Rodríguez. Ediciones Lebón.
– “El déficit de atención sin fármacos” de Gladys Veracoechea Troconis. Editorial Psimática

*NOTA: cuando escribí este artículo no conocía aún el método PADOVAN. Aconsejo a quien pueda interesarle el tema que se informe aquí.

Dispongo también de listados de diferentes profesionales que trabajan estas terapias que menciono. Podéis consultar mi blog TERAPIAS ALTERNATIVAS PARA EL DESARROLLO INFANTIL.