BEBÉ Y YO es un método que te enseña cómo se produce el desarrollo infantil desde la concepción y la importancia de las etapas claves del desarrollo de todo ser humano: la gestación, el nacimiento y el primer año de vida.
Fórmate sobre desarrollo infantil para poder respetarlo y acompañar a tu bebé en el recorrido por el mismo de modo que sea lo más pleno posible.
Para el 17º Día Mundial de los Derechos del Nacimiento 20 mayo 2016
“CUIDANDO EL PARTO PARA UN MEJOR NACIMIENTO”
Hablar del parto es un tema delicado porque la mayoría de las mujeres hemos pasado por esta extraordinaria y única experiencia, y cada una la hemos vivido de una manera diferente. Otras pasarán por ella y posiblemente tengan ya una idea formada de cómo les gustaría que fuera. La realidad nos muestra que muy pocas veces tenemos el parto con el que habíamos soñado.
Y esto no debería significar que sea una experiencia negativa, sino simplemente diferente a lo que habíamos imaginado. Sin embargo, muchas mujeres sentimos que “nos hemos perdido” algo importante, algo irrepetible y que ya no volverá jamás. Peor aún es cuando sentimos que ese momento tan especial “nos lo robaron” en contra de nuestra voluntad. Es un dolor con el cual convivimos y que el paso del tiempo logra mitigar, pero no eliminar.
Esta sensación de habernos sido arrebatado lo más vital de un momento tan sagrado viene dada por una confrontación entre lo que nos pide nuestro instinto, nuestro cuerpo, nuestro amor por el bebé… y las decisiones tomadas por terceras personas “desde fuera”. Decisiones que aceptamos convencidas de que son por nuestro bien, otras veces son decisiones de las cuales in siquiera somos conscientes ya que no siempre se cuenta con la mujer en todo el proceso del parto. Pero, ¡un momento! ¡Es la mujer la que pare! Los demás están para acompañarla desde la comprensión y el respeto, y ayudarla cuando sea necesario.
La ciencia está para ayudarnos. Y gracias a los avances científicos, muchos niños sobreviven, muchas madres también. Pero hemos incorporado la ciencia hasta tal grado en nuestra vida, que apenas existen ya procesos realmente naturales, como debería ser el parto.
“Cuando en los años cuarenta los hombres ocuparon el lugar de las mujeres que atendían los partos y éstos dejaron de tener lugar en el hogar para hacerlo en el hospital, no se invitó a la madre naturaleza a estar también.” David Chamberlain, pionero en la creación de la psicología pre y perinatal.
El parto es un proceso dirigido por protocolos que pocas veces obedecen a razones reales y que pocas veces ayudan, más bien complican las cosas.
La elevada intervención en el proceso del parto aumenta las estadísticas de partos largos, dolorosos, con empleo de fórceps, ventosas, cortes, etc… a las que siguen las estadísticas de depresiones postparto y de dificultades en el apego o para disfrutar de una lactancia plena y placentera para la madre y el bebé.
La madre… y el bebé… De todas las decisiones tomadas en un parto, ¿cuántas de ellas se hacen pensando en el bebé? Salvo que exista un peligro para su vida… muy pocas.
Normalmente, en la preparación para el parto, nos enseñan a pensar “en nosotras”, en cómo viviremos la experiencia, en lo que nos conviene, en lo que puede facilitarnos este trance…
La preparación es para el “parto” y ¿también para el “nacimiento”? ¿Acaso no significan ambos términos lo mismo, o son dos cosas diferentes? En realidad hacen referencia a dos experiencias muy distintas, de dos personas que también lo son, aunque hayan vivido y necesiten seguir viviendo en simbiosis, dependiendo la una de la otra.
Pero en este tándem de dos, hay una parte que es mucho más dependiente de la otra, mucho más vulnerable, que siente más el dolor… una parte a la que no se la ve, no se la oye, que casi obviamos a la hora de decidir si queremos un tipo de parto u otro. Y sin embargo, es lo que más nos importa: el bebé.
Para la madre el parto es una experiencia única, pero puede vivir más partos y más o menos sabe a qué se va a enfrentar cuando llega el momento. Es una persona adulta que puede comprender muchas de las cosas por las que pasa durante esta experiencia, puede elaborar mecanismos que la ayuden a superar lo más duro… Puede recordar o elegir qué olvidar…
Pero el bebé no sabe lo que se encontrará al nacer. Todo lo que conoce, todo su mundo, desaparecerá de repente, todo cambiará y será nuevo para él. No recordará la experiencia del nacimiento. Y precisamente por este motivo, no podrá protegerse de algo de lo cual no es consciente, no podrá buscar explicaciones ni elegir recordar u olvidar. La ciencia nos dice que existe una memoria celular y sabemos que en el cerebro quedan registradas las sensaciones de todo lo vivido, aunque no podamos ponerle palabras ni imágenes para recordarlo.
Esto hace que las experiencias vividas anteriormente a los 3 o 4 años, edad en la que están algo desarrolladas las áreas de la memoria, sean mucho más determinantes que todas las posteriores en la vida.
Hoy también sabemos que el bebé siente mucho, más que nosotros, que no puede inhibir sensaciones o el dolor y que sufre un bombardeo de estímulos que hacen que todo lo viva más intensamente. El nacimiento es una experiencia muy intensa, probablemente la más intensa de todas.
La “plasticidad cerebral” supone que el niño, cuanto más pequeño es, más conexiones y circuitos neuronales es capaz de crear con todas las experiencias que vive. El nacimiento será la experiencia más impactante, un cambio drástico, una ruptura de todo lo conocido hacia un mundo completamente nuevo en el que su único “salvavidas”, lo único que conoce, que le da seguridad y le garantiza su supervivencia, es el cuerpo de su madre.
La neurociencia nos explica cómo el cerebro del niño crea nuevas estructuras para adaptarse al medio, para poder defenderse en el mismo y aprender y desarrollarse.
Así ocurre que al nacer, el cerebro sufre un “boom” de conexiones y creación de estructuras que preparan al bebé para aquello que se encuentra fuera de su madre. Si el bebé encuentra el cálido cuerpo de mamá, “su hogar”, que le brinda seguridad, alimento y confort, su cerebro creará estructuras que le permitirán crecer y desarrollarse plenamente.
Si lo que se encuentra es un nacimiento inesperado para el cual no estaba preparado, el dolor, la soledad, el abandono (alejado del cuerpo de su madre), pruebas y procedimientos médicos sin el contacto, la voz y el olor de su madre o su padre, entonces su cerebro se conectará al modo “supervivencia” y se adaptará al medio hostil que le hará estar en estado de alerta y no le permitirá crecer y desarrollarse, ni aprender como sería de desear.
Esta programación cerebral que se crea en el nacimiento, nos acompañará de alguna forma a lo largo de nuestra vida, junto a todas las demás programaciones que vayamos creando en los primeros momentos de nuestra existencia. Es por esto que dicen que nuestro nacimiento determina nuestro carácter, y según nos demuestra la ciencia, en parte así es.
La buena noticia para quienes hayan tenido niños con un nacimiento complicado, es que existen medios para compensarlo de alguna forma y apoyar el desarrollo para que acabe siendo lo más pleno posible.
El nacimiento es una etapa extremadamente importante dentro de todas las etapas del desarrollo. El desarrollo es como una cadena con diferentes eslabones, todos ellos imprescindibles para que la cadena se mantenga fuerte, todos ellos insustituibles, sucediéndose uno tras el otro. No podemos olvidarnos de un eslabón, y precisamente de uno tan importante como el nacimiento, y pretender que la cadena siga siendo fuerte a la larga.
No es fácil planificar un parto/nacimiento y pretender que salga tal como lo habíamos deseado. Pero con mayor conciencia sobre la importancia de este sagrado momento, con más consideración y con más respeto por el niño, podemos tomar decisiones que le sean beneficiosas en ese momento y posteriormente toda la vida.
Las madres y los profesionales que atienden el parto podemos tomar decisiones previas o durante el mismo, el bebé no.
Desde la Plataforma Pro Los Derechos del Nacimiento se pretende concienciar a toda la sociedad de la importancia que tiene el nacimiento para el niño. Para que podamos, con la información en la mano, tomar decisiones que no solamente nos conciernen a nosotros, sino también a nuestro hijo por nacer.
El lema de esta “Semana Mundial por un Parto y un Nacimiento Respetados” es “Mi cuerpo, mi decisión, mi bebé”.
Pienso que deberíamos invertir los términos del lema, para ser más justos con quien más lo necesita.
Alteraciones del desarrollo infantil: un enfoque diferente, una nueva esperanza: el neurodesarrollo.
Fatima Amezkua, responsable de comunicación de la Asociación Laztana, enero 2016
Los seres humanos nacemos muy inmaduros y altamente dependientes de los cuidados de nuestros progenitores no solo para crecer sino para seguir desarrollándonos. Los tres primeros años de vida, pero sobretodo el periodo gestacional y el primer año de vida, son fundamentales para el correcto desarrollo motor, sensorial y neuronal que sentará las bases para el posterior desarrollo emocional y cognitivo de la persona. Es por esta razón que las niñas y niños pequeños y las mujeres embarazadas son los más sensibles y vulnerables al impacto de distintos factores externos que pueden perturbar el normal desarrollo infantil.
Las sociedades modernas conllevan unos modos de vida y consumo que implican altos niveles de estrés en la vida cotidiana así como una constante exposición a miles de sustancias químicas combinadas, metales pesados, contaminación atmosférica, ondas electromagnéticas, etc. Nunca antes los seres humanos habíamos estado expuestos a tantas sustancias químicas, presentes incluso en los alimentos que ingerimos, y a tantas radiaciones de las que desconocemos sus efectos a largo plazo. Somos cobayas de una experimentación a escala mundial en la que, obviando el principio de precaución, se espera a que los efectos negativos de una sustancia se demuestren claramente dañinos para proceder a limitar su uso. Y, lo que es peor, nadie regula la influencia sobre las personas de la combinación de dos o más de estas sustancias potencialmente tóxicas cuando diariamente convivimos con cientos de ellas. La doctora en Medicina Ambiental, Pilar Muñoz Calero, ha estudiado ampliamente la influencia de estas sustancias en el ser humano y las patologías en las que incide entre las que se incluyen alergias, intolerancias y muchas alteraciones del desarrollo infantil.
Algunos de los factores que pueden perturbar el correcto desarrollo infantil incluyen: factores ambientales como exposición a sustancias tóxicas -vía placenta o por contacto directo- o a radiaciones electromagnéticas; problemas durante el periodo gestacional y/o el parto como altos niveles de estrés durante el embarazo, nacimientos prematuros o partos por cesárea; carencias afectivas y falta de estimulación sensorial como las sufridas en su primera etapa de vida por muchos niños y niñas adoptados; hospitalizaciones prolongadas; largas jornadas en guarderías desde muy bebes; uso abusivo de sillitas y andadores que limitan el libre movimiento del bebe tan necesario para su desarrollo motor, etc. Diversos estudios como los dirigidos por la investigadora Marieta Fernández Cabrera[1] de la Universidad de Granada, así como otros muchos centros de investigación a nivel internacional, han demostrado que los niños y niñas que han vivido alguna de estas circunstancias tienen mayores probabilidades que el resto de la población de sufrir algún tipo de alteración del desarrollo infantil y/o del sistema inmunológico.
Por todo ello, no es extraño encontrar en nuestro entorno cada vez más niños y niñas que sufren alergias, intolerancias alimentarias, déficit de atención con o sin hiperactividad (TDA/H), trastornos del lenguaje, problemas de integración sensorial, autismo o trastornos del espectro autista (TEA), etc. Si bien es cierto que dificultades del aprendizaje de diverso tipo, alergias o enfermedades como el autismo siempre han existido, llama la atención el incremento que algunos diagnósticos asociados a estos problemas han experimentado en las dos últimas décadas. Por ejemplo, según la revista Neurología[2], estudios epidemiológicos recientes informan que en 1985 se registraban 5 casos de autismo por 10.000, mientras que nuevas estimaciones reportan 1 caso por cada 100 niños y adolescentes en 2008 –algo evolutivamente imposible si su origen es solo genético y que tampoco se explica solo por una mejor detección de casos- y en el caso del TDA/H ha pasado de diagnosticarse al 2% de la población infantil a alcanzar niveles del 15% en algunos países como EEUU.
Este tipo de trastornos inciden de forma significativa en la vida familiar, escolar y social de muchos niños y, cuando afectan a capacidades atencionales, cognitivas o relacionales, son a veces difíciles de detectar hasta que los pequeños cursan Educación Primaria. Muchos escolares con TDA/H, lateralidad cruzada, trastornos del lenguaje, TEA u otras alteraciones del desarrollo son incomprendidos y el sistema educativo no siempre está preparado para ofrecerles la ayuda que necesitan.
Muchas veces la única respuesta que reciben del sistema sanitario y educativo es medicación farmacológica tal vez complementada con asistencia psicológica mediante terapia conductual y cognitiva que -aunque puede resultar positiva- no logra cambios suficientemente profundos y duraderos pues no corrige la causa del trastorno sino que más bien ayudan a controlar algunos de los síntomas que produce.
Sin embargo, hoy día existe una diversidad de métodos terapéuticos que trabajan estos problemas desde su origen dando una segunda oportunidad al cerebro para que logre su correcto desarrollo. Están basados en ejercicios de estimulación cerebral para la reorganización neurofuncional junto a la mejora del estado del sistema inmunológico acompañada de una alimentación sana, preferiblemente ecológica. Estos métodos están avalados por profesionales de todo el mundo y por miles de familias que los han utilizado obteniendo mayores garantías de éxito sin efectos secundarios para la salud. No se trata de terapias milagrosas diseñadas por el gurú de turno, sino que están basadas en principios científicos, estudios contrastados y años de trabajo. En la práctica la reorganización neurofuncional se logra a través de en una serie de ejercicios de estimulación cerebral personalizados que padres y madres deben realizar diariamente en casa con sus hijos y que se complementan con sesiones de terapia presencial y revisiones por parte de las y los profesionales correspondientes: neurólogo, optometrista comportamental, especialista en reeducación auditiva, especialista en integración de reflejos primitivos, etc.
Dos son las claves que hacen que estos métodos terapéuticos funcionen. Por un lado, la plasticidadcerebral que, si bien se ha demostrado que es una capacidad que mantenemos a lo largo de toda la vida, ésta es mucho mayor durante la infancia. La segunda clave es constancia y repetición pues es así como nuestro cerebro aprende y se desarrolla. Repitiendo de forma sistemática y durante el tiempo necesario el tipo de estímulo que cada niño o niña necesite se logra que el cerebro desarrolle esa área que había quedado bloqueada o que mejore la conexión neuronal entre áreas del cerebro que deberían comunicarse con fluidez.
Ante la falta de información sobre las causas y posibilidades de tratamiento de estas alteraciones del desarrollo, nace en julio de 2013 Laztana –Asociación para el desarrollo y la estimulación infantil- con el objetivo de difundir y facilitar a las familias el acceso a métodos terapéuticos libres de medicación que trabajan por lograr una maduración neurológica adecuada y un estado biológico en las mejores condiciones por medios naturales y efectivos. Cualquier persona interesada puede informarse y contactarnos a través de nuestra página Web:http://www.asociacionlaztana.org/, en facebook:https://www.facebook.com/asociacionlaztana o en el email:asociacionlaztana@gmail.com.
[1] Marieta Fernández Cabrera es Doctora en Ciencias Químicas de la Universidad de Granada y coordinadora en Granada del Proyecto INMA, INfancia y Medioambiente. http://www.proyectoinma.org
[2]Revista Neurología, Vol. 27, Num. 7, sep 2012, editorial Elsevier. Publicación científica de la Sociedad Española de Neurología.
Bebé y Yo nos enseña cómo acompañar a los bebés en el momento más importante de su desarrollo.
¿Cuántas veces oímos decir que “los bebés no vienen con manual de instrucciones”? ¡Y qué cierto resulta cuando experimentamos la maternidad o paternidad por primera vez!
Por suerte, contamos con todo tipo de información divulgada con el objeto de ayudar a los nuevos padres en el proceso de criar a sus pequeños. “Criarlos” sanos y felices es lo que nos proponemos todos los padres y cuidadores, pero hay mucho más que podemos hacer para lograr el pleno desarrollo de nuestros pequeños mientras disfrutamos con ellos y al mismo tiempo reforzamos nuestros vínculos afectivos.
El método BEBÉ Y YO nace para concienciarnos de la importancia de cuidar el desarrollo de los bebés (desarrollo físico-motriz, emocional, social y cognitivo) desde la misma concepción y hasta que cumplen el primer año y logran dar sus primeros pasos.
Los bebés no vienen con instrucciones, pero ciertamente sí que lo hacen “con un pan bajo el brazo”. Un pan lleno de sabiduría que nos hace aprender y crecer con ellos como no lo haremos con ninguna otra experiencia en nuestras vidas.
Conocer las prioridades del desarrollo de nuestros hijos hará que aprovechemos plenamente el momento más importante de todos, un momento que marcará de forma determinante todo el desarrollo posterior, y por tanto, el carácter y las habilidades de los niños.
BEBÉ Y YO nos ayudará a comprender la importancia de procesos tan lógicos y naturales que nos sorprenderá no haberlos reconocido con anterioridad. Esta lógica natural e instintiva, se une a los conocimientos que nos aporta la neurociencia en un trabajo sencillo y placentero para ambas partes: para los bebés y para quienes los cuidan.
Acompaña a tu bebé en este fascinante momento de su vida, desde la consciencia y el conocimiento de lo que es ahora, y será en el futuro, lo mejor para él.
Hace unos pocos días recibimos la triste noticia del fallecimiento del doctor Jorge Ferré Veciana.
Quisiera dedicarle unas sentidas palabras, pero sólo se me ocurren algunas tan utilizadas ya que no llegarían ni de lejos a reflejar lo que suponía este hombre para tantas y tantas personas.
Palabras como que era de lo mejor como profesional y también como persona. Que nuestra admiración por él (la mía y la de muchos otros profesionales dedicados al desarrollo infantil) era inmensa y que nuestro agradecimiento (el de muchísimos padres) literalmente infinito.
Porque cuando alguien te ayuda de una forma definitiva cuando llevas años desesperándote ante un problema que consume tu paz, tu energía y a tu familia, el agradecimiento no se acaba nunca, dura siempre.
Se nos ha ido Ferré, dejando un gran hueco que difícilmente podrá llenar otra persona de características siquiera «parecidas», se ha ido un gran referente, «el referente» para todo lo relacionado con el desarrollo infantil.
Pero por suerte, entre las muchas cosas buenas que hizo este hombre en su vida, una de ellas fue difundir lo que él sabía, compartiéndolo con todo el que esté dispuesto a acercarse para conocerlo.
Y lo hizo de una manera generosa, mostrándose siempre accesible a cualquier consulta o propuesta.
Muchas veces me preguntaba cómo encontraba el momento para ello con todas las ocupaciones que tenía. Fijaros que en cuanto le conté que había fundado una asociación, se dedicó a diseñarnos un logo ¡y lo envió el mismo día!
El logo de la Asociación Laztana fue creado por él, un hecho que llevamos con todo el orgullo. Como dice nuestra secretaria: «representa a un niño en movimiento y constante desarrollo, con los brazos alzados, alegres y confiados. Y una sólida base en la que apoyarse para avanzar».
Este logo refleja fielmente nuestra esencia como asociación y la esencia que emanaba su autor.
Que saliera de él diseñar el logo de forma tan desinteresada es sólo un ejemplo de cómo funcionaba este hombre. Yo, personalmente tengo muchísimo más que agradecerle. Y sé que no soy la única, que los conocimientos y avances alcanzados en las últimas décadas con respecto al desarrollo infantil los debemos en gran medida a su trabajo y experiencia.
Por esto somos tantos lamentando su pérdida.
Descansa en paz Jorge Ferré. Siempre seguiremos de alguna forma contando con tu ayuda. ¡Gracias por todo!
Necesitábamos este libro. Por fin, padres y profesionales contamos con una guía donde se exponen sencillos, claros conceptos y ejercicios sobre el neurodesarrollo de la primera infancia. Esto nos permite ocuparnos no solamente del crecimiento y la educación de nuestros bebés, sino de acompañar su desarrollo, seguros de que se produce en las mejores condiciones. Es el primer y único libro que conozco de estas características. Necesitamos leerlo en beneficio de nuestros pequeños y de las generaciones por venir.
Este gráfico representa perfectamente cómo los sentidos sostienen el aprendizaje. Muestra la importancia del buen desarrollo de los sentidos para que todo el aprendizaje se produzca correctamente.
Vemos el aprendizaje del niño en la figura de la edificación de una casa, cuyos fuertes cimientos se construyen gracias a la maduración sensorial. Ésta sostendrá todo el aprendizaje que hará que el niño complete su desarrollo y pueda transitar sin dificultades por la escuela y por la vida.
Es de vital importancia tener esta “casita” presente cuando vemos un niño con dificultades en su aprendizaje. Para recordarnos que demasiadas veces nos empeñamos en trabajar en el tejado o el último piso de la construcción del aprendizaje, olvidando los cimientos. Cuando es precisamente en éstos, donde se gestan las dificultades y donde es necesario trabajar para que los síntomas que vemos en el tejado desaparezcan.
Como ocurre con un iceberg, si nos fijamos tan sólo en lo que vemos, corremos el riesgo de obviar lo más importante, lo que más peso tiene. Si nos centramos tan sólo en los síntomas de una dificultad de aprendizaje, también corremos el riesgo de no mirar en el lugar donde estas dificultades nacen, haciendo que nuestros niños se sometan a largos tratamientos superficiales e infructuosos.
MANUAL DE ESTIMULACIÓN TEMPRANA/ Esos preciosos primeros años.
Autora: Rosina Uriarte Álvarez
El aprendizaje en el niño va siempre de la mano de su desarrollo, y éste tiene su máximo apogeo en los primeros años de vida. Esos preciosos primeros años son demasiadas veces descuidados y a la vez desconocidos en sus aspectos más relevantes. Rara vez se toma conciencia de la repercusión que tiene este período en el desarrollo posterior del ser humano. El contenido de estas páginas revela la trascendencia de esta primera etapa, nos acerca a ella para comprenderla y conocerla mejor. Nos aporta a los adultos múltiples ideas para aplicar una estimulación adecuada para cada niño y adaptada a las posibilidades que tenga cada padre, madre o educador.
La estimulación temprana busca aprovechar este trascendental momento en la vida, ofreciendo a los pequeños experiencias acordes a su nivel de madurez y a su forma de aprender. Persigue apoyar el desarrollo de los niños para convertir en realidad todo su potencial, sin presiones, sin exigencias, sólo disfrutando con ellos cada actividad. Y la realidad es que nuestros hijos y alumnos realmente disfrutan de este nuevo juego, como así lo avalamos los numerosos padres y educadores que desde hace años venimos utilizando estas prácticas en todo el mundo, con excelentes resultados.
Reunidos con el doctor Harald Blomberg para hablar de la incidencia del gluten en el desarrollo infantil
El pasado 29 de junio se celebró en Donosti una mesa redonda con el doctor Harald Blomberg. Tuve la oportunidad de poder asistir en calidad de representante de la Asociación Laztana y agradezco en nombre de todos los socios a los organizadores. En especial a Aitor Moreno del Impact Hub y a Amaia Gozategi de Mandalara Taldea y Norte Alternativa.
A continuación resumo la interesante información que compartió el doctor Blomberg con todos nosotros.
La intolerancia a la caseína (la proteína de la leche) es muy común en niños con TDA-H (Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad), especialmente en los casos en los que manifiestan muchas rabietas. Pero cada día son más los niños que tienen intolerancia al gluten (la proteína de algunos cereales como el trigo).
Según del doctor Harald Blomberg, 9 de cada 10 niños con problemas en su desarrollo tienen una intolerancia al gluten. Y muestran en general, más problemas que aquellos que no toleran la caseína.
En casi todos los niños con autismo y en la mayoría de los que tienen problemas de atención, hay una intolerancia a alimentos. Normalmente a la caseína, al gluten o concretamente al trigo, y a la soja.
Una de las causas de una intolerancia al gluten puede ser la exposición a aparatos y radiaciones electromagnéticas. Éstas causan inflamación de los intestinos, que se vuelven permeables o porosos, con lo cual por ellos se cuelan tóxicos y proteínas como la caseína y el gluten, derivando en una inflamación cerebral (especialmente del cerebelo).
La sensibilidad al gluten ha aumentado enormemente en los últimos 5 años. En su opinión, tienen una gran responsabilidad los iphones, al 4G y 5G por favorecer la existencia de un intestino permeable.
La hipersensibilidad a radiaciones está relacionada con la presencia de metales pesados, deficiencias en vitaminas (B12 especialmente), ácido fólico… intolerancia al gluten…
Los niños con autismo tienen el intestino permeable. Muestran especialmente problemas motores y del habla. Es muy probable que lo mismo ocurra con los niños con retraso en el habla o con problemas motores.
Niños con TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo) pueden tener una sensibilidad al gluten. Los tics pueden estar relacionados con esta intolerancia y los grandes miedos también. La inflamación cerebral provoca hipersensibilidad de los sentidos, migrañas, TOC, depresión, ansiedad, TDAH, dificultades de aprendizaje…
Un daño severo del cerebelo por inflamación puede llevar a la pérdida del equilibrio y a problemas motores serios. Incluso llegar a la espasticidad. Muchos niños desarrollan ataxia por gluten. Estos niños no desarrollan el lenguaje cuando aparece la ataxia a una edad muy temprana.
La ataxia por gluten es muy común en personas mayores.
El doctor Blomberg contó su experiencia al evaluar y trabajar con 16 niños en un colegio de Alicante, todos ellos diagnosticados de Parálisis Cerebral. En su opinión, tan sólo la mitad tenían PC, los demás tenían ataxia debida al gluten. Estos niños comían pobremente y no desarrollaron el lenguaje. Al dejar de tomar gluten, algunos mejoraron mucho, pero otros ya no tuvieron esta oportunidad debido a la severa inflamación de su cerebelo (lo mismo ocurre con los niños con autismo).
A pesar de los problemas causados por el gluten en los niños con autismo, sólo el 2 o el 3% de los mismos desarrollan celiaquía. Esto provoca que no sean tratados con la dieta adecuada.
La sensibilidad al gluten no se puede testar con un análisis, la única manera de confirmarla es ir excluyendo el gluten de la dieta. Los análisis de sangre ni las biopsias la diagnostican.
También ocurre que la mitad de las personas con celiaquía no tiene síntomas intestinales y normalmente no se realizan las pruebas médicas cuando no hay problemas en el intestino.
La sensibilidad al gluten tiene síntomas parecidos a los de la celiaquía, y al igual que pasa con ésta, no siempre da síntomas intestinales. Afecta a un 40 – 70% de la población. Provoca inflamación intestinal, de las articulaciones y del cerebro. (Blomberg está convencido de que afecta a más de la mitad de las personas).
Es muy común que la sensibilidad al gluten vaya en conjunto con la sensibilidad a la caseína y a la soja. Al aplicar dieta libre de gluten, el síndrome de abstinencia puede durar 3 meses o más.
El síndrome de abstinencia, al igual que los síntomas del autismo, se debe a los efectos parecidos a la morfina creados por los péptidos del gluten y de la caseína. Los niños con autismo limitan su dieta por adicción a los alimentos a los cuales tienen intolerancia. Debido a los efectos opiáceos, se da un síndrome de abstinencia con problemas emocionales, agresividad, manifestaciones en la piel, etc.
El doctor Blomberg, como psiquiatra que es, opina que la mayoría de las enfermedades psiquiátricas mejoran quitando el gluten y la caseína de la dieta. La depresión, psicosis, TOC, autolesiones, etc. También la epilepsia (puede ser causada por sobreestimulación del cerebro por el gluten).
Este sitio web utiliza cookies para mejorar tu experiencia. Haz click en "Aceptar" para seguir navegando.Ajustes de CookiesACEPTAR
Privacy & Cookies Policy
Resumen de Privacidad
Este sitio web utiliza cookies para mejorar su experiencia mientras navega por el sitio web. De estas cookies, las que se clasifican como necesarias se almacenan en su navegador ya que son esenciales para el funcionamiento de las funcionalidades básicas del sitio web. También utilizamos cookies de terceros que nos ayudan a analizar y comprender cómo utiliza este sitio web. Estas cookies se almacenarán en su navegador sólo con su consentimiento. Usted también tiene la opción de optar por no recibir estas cookies. Sin embargo, la exclusión de algunas de estas cookies puede tener un efecto en su experiencia de navegación.
Necessary cookies are absolutely essential for the website to function properly. This category only includes cookies that ensures basic functionalities and security features of the website. These cookies do not store any personal information.
Any cookies that may not be particularly necessary for the website to function and is used specifically to collect user personal data via analytics, ads, other embedded contents are termed as non-necessary cookies. It is mandatory to procure user consent prior to running these cookies on your website.