consejos archivos - Página 2 de 4 - ROSINA URIARTE

Taller sobre LATERALIDAD infantil

La lateralidad supone una organización cerebral y es por ello una gran meta en el desarrollo infantil.

Llegar a ser un buen diestro o diestra, un buen zurdo o zurda, es de gran importancia en el proceso del desarrollo humano. Contar con una buena organización, coordinación y colaboración entre los dos lados del cuerpo implica que existe esta organización, coordinación y colaboración entre los dos hemisferios cerebrales.

En este taller teórico y práctico veremos cómo se produce este proceso de lateralización y cómo podemos observarlo en los niños. Cómo podemos evaluar la lateralidad en un niño o niña y saber si se ha logrado plenamente o necesita que apoyemos el proceso para prevenir o paliar dificultades que puedan surgir en el aprendizaje escolar.

Aprenderemos varios ejercicios y juegos que nos servirán como excelentes herramientas para ello.

En el siguiente vídeo te cuento más sobre el taller, y debajo verás un botón donde poderte inscribir:

Taller SENTIR el CUERPO. El poder de la PROPIOCEPCIÓN.

El desarrollo infantil empieza por sentir el cuerpo. Tener una buena conciencia y conexión con el cuerpo es necesario para poderlo utilizar eficazmente y aprender.

En este taller teórico y práctico aprenderemos sobre la importancia de la propiocepción, ese sentido que nos permite sentirnos, que nos permite conectarnos con nosotros mismos para poder conectarnos con todo lo demás.

Aprenderemos también a ofrecer la mejor estimulación para tener un buen sentido propioceptivo y así, poder aprender con mayor facilidad en la escuela, relacionarnos mejor con el entorno y los otros, y también, para controlar mejor nuestras emociones y conducta.

Junto al taller en vídeo, podrás descargarte los ejercicios y consejos prácticos por escrito. Únete al taller para vivir una experiencia única, interesante y muy útil.

Te cuento más en este vídeo, y debajo del mismo, encontrarás un botón para inscribirte al taller. ¡Ojalá te animes a hacerlo! ¡Te espero!🤗

Taller sobre el EFECTO de las PANTALLAS en el desarrollo y el aprendizaje infantil

¿Quieres conocer el verdadero efecto de las pantallas en el desarrollo y el aprendizaje de los niños? ¿Y cómo puedes evitar la sobreexposición y paliar estos efectos?

Súmate a este taller teórico y práctico para comprender la dimensión de este problema al que se enfrenta el desarrollo de nuestros niños.

En el taller veremos cuáles son las estadísticas y datos sobre todo ello. Hablaremos de cuáles son las recomendaciones dadas y cómo, desde el neurodesarrollo, podemos trabajar (jugando y disfrutando) con los niños para ayudarles a evitar en la medida de lo posible los efectos de la sobreexposición a las pantallas.

En este vídeo te cuento más sobre el taller, y debajo encontrarás un botón donde te podrás inscribir:

Taller La PLASTICIDAD cerebral infantil

Taller teórico y práctico sobre la gran plasticidad cerebral existente en la primera infancia.

En los primeros años de vida, la plasticidad cerebral es enorme, esto significa que el cerebro tiene una inmensa capacidad de moldearse y amoldarse a las exigencias y la estimulación del entorno.

Esto hace que esta etapa temprana de la vida sea un oportunidad única para ofrecer un entorno enriquecido que favorezca un desarrollo pleno de los niños.

Sin embargo, sabemos, gracias a la neurociencia, que el cerebro humano sigue siendo plástico toda la vida. Una muy buena noticia que reafirma la importancia de trabajar con una estimulación oportuna a cualquier edad.

Únete al taller para conocer la plasticidad cerebral y cómo podemos estimular el cerebro de todas las edades para lograr avances en el desarrollo y vencer dificultades.

En el taller aprenderás la teoría, pero también obtendrás una variedad de sugerencias prácticas, que luego podrás llevarte por escrito.

En este vídeo te cuento más, y después del mismo verás un botón para inscribirte al taller si es tu deseo, ¡que ojalá lo sea!

Taller El PODER de los SENTIDOS

Taller «El Poder de los Sentidos». Este taller teórico y práctico forma parte de una colección de talleres sobre neurodesarrollo infantil.

Los sentidos son tan importantes para el desarrollo del ser humano, que forman la base del mismo. Podría decirse que «todo empieza por los sentidos». Tanto es así que de ellos depende nuestra manera de interpretar el mundo y la vida, la manera de aprender, de relacionarnos y de comportarnos.

Cuando conocemos el desarrollo infantil, empezamos a observar en los niños cómo perciben la información sensorial y cómo reaccionan a ella. Y esto nos da información sobre algunas de las causas que pueden estar llevándoles a tener dificultades en su aprendizaje o su conducta.

El mundo de los sentidos es uno de los capítulos más fascinantes del desarrollo infantil (y del ser humano). No te pierdas este taller. En él veremos teoría y también práctica. Y los ejercicios te los llevarás por escrito al terminar.

Tienes más información en el siguiente vídeo y el enlace a la inscripción en el botón debajo del mismo:

La importancia de la etapa de suelo para los bebés

Importancia de colocar a los bebés en el suelo
Importancia de colocar a los bebés en el suelo

El cuerpo humano se diseñó para moverse. Son las experiencias tempranas con el movimiento las que habrán de colocar los cimientos de todo lo que ha de venir después.

El movimiento es absolutamente necesario para el desarrollo cerebral y tiene prioridad dentro de la estimulación temprana en el primer año de vida.

“El bebé recién nacido parte de un punto muy primitivo y debe llegar muy lejos. Debe recorrer este camino sin prisa, pero sin pausa y, sobre todo, sin saltarse ninguna etapa.” (Ferré, 2005, p.17).

Para que los bebés puedan pasar por todas las etapas tempranas, es importante brindarles la oportunidad de que su desarrollo sea lo más completo y se produzca de la forma más natural posible. Esta oportunidad pasa por permitir que el niño esté sobre el suelo.

“El suelo es el mejor campo atlético del niño” Arnold Gesell.

“El suelo es el gran maestro del movimiento del niño-a…”, CEMEDETE (Centro Médico de Diagnóstico y Tratamiento Educativo).

Solamente sobre el suelo podrán los bebés iniciar los movimientos que los llevarán al desplazamiento y a logros tan importantes como el volteo, el arrastre y el gateo.

Estos logros tienen un gran peso en el desarrollo y maduración cerebrales y ocurren en el momento de la vida en el cual se produce un mayor crecimiento cerebral.

Son fases que preparan a los bebés para caminar en las mejores condiciones, además de prepararles para todo lo demás, no solamente para posteriores hitos motrices, sino también para logros a niveles emocional, social y cognitivo. Pudiendo tener una importante incidencia en habilidades tan aparentemente lejanas como las necesarias para poder aprender en la escuela.

Las fases motrices que se producen durante la etapa de suelo son excepcionales en todos los sentidos: son esenciales para completar un buen desarrollo y son fases únicas que ya no volverán una vez pasado su momento, una vez que los bebés se pongan por fin a caminar.

Así es cómo la etapa de suelo ofrece a los bebés el poder construir unos fuertes cimientos sobre los que erigir el desarrollo que está por llegar. Los hitos motrices que se producen en el primer año de vida forman parte del desarrollo motriz, el cual sostendrá, al igual que lo hacen los cimientos de cualquier edificación, el posterior desarrollo emocional, social y cognitivo.

Algunos expertos aseguran que conviene colocar a los bebés en el suelo desde los primeros días de vida. Otros recomiendan esperar unos tres o cuatro meses para hacerlo. La realidad es que el suelo es un lugar seguro, del cual no pueden caerse los bebés. Además, hemos de asegurarnos de convertirlo en un lugar cálido y confortable. Y también atractivo para los pequeños.

No hay nada que atraiga más la atención de los bebés, ni cuya compañía busquen con mayor insistencia, que la de los adultos que los cuidamos y amamos. Necesitan de nuestra atención y presencia. Por ello, el mejor consejo para unos padres o cuidadores cuyos bebés estén en la etapa de suelo, es que ellos también bajen ahí, al suelo, para poder acompañar plenamente a los niños en este momento tan importante de su desarrollo.

La etapa de suelo para los bebés debe ser la etapa de suelo para todos en casa.

Si te apetece conocer más sobre el desarrollo de los bebés y cómo cuidarlo y reforzarlo, infórmate sobre el curso BEBÉ Y YO👶:






Cómo saber si un niñ@ necesita ayuda y cómo actuar

El neurodesarrollo nos enseña a observar a los niños para saber qué está ocurriendo realmente detrás de cada síntoma y para saber cómo ayudarles.

Seguro que me has oído decir un montón de veces que «el cerebro lo hace todo«… 

El cerebro es el que se mueve, el que está quieto, el que habla y el que escucha y presta atención, es el que se relaciona con los demás y el que aprende en la escuela a leer, escribir, las mates…

Es por esto que siempre digo también que cuando observes a un niño o a una niña, piensa que estás observando su cerebro en acción. Su cerebro haciendo «lo que puede» con la madurez que ha alcanzado.

El desarrollo de los niños es igual a su desarrollo cerebral, es la misma cosa en realidad. Y será la maduración alcanzada por cada niñ@ en su desarrollo, la maduración alcanzada por su cerebro, la que determine que los niñ@s tengan o no dificultades en su conducta y aprendizaje.

La gran cuestión es: ¿cómo podemos acompañar ese desarrollo de nuestros niños para que llegue a ser lo más pleno posible? Y, ¿cómo reforzar ese desarrollo cuando vemos que no va del todo como esperamos?

Para esto sería bueno comenzar comprendiendo el gran poder que tiene el entorno en el desarrollo. El entorno son todas las experiencias vividas, toda la información sensorial que llega al cerebro desde el mismo momento de la concepción. Todo lo experimentado por el niño o la niña conectará neuronas y cableará su cerebro, lo hará crecer y madurar.

Parte de lo que somos se lo debemos a nuestros genes, pero sólo una parte. La epigenética nos dice que el entorno (los factores externos) inciden también en muchos de nuestros genes, haciendo que éstos se manifiesten o no, lo hagan con mayor fuerza o no… Así que, podríamos decir que somos, y nuestros niñ@s son, el producto de esos factores externos, del ambiente o entorno en el cual, y gracias al cual, se desarrolló nuestro cerebro, especialmente en los primeros años de vida.

Entonces, si el entorno puede incidir tanto en el desarrollo de nuestros niñ@s hasta el punto de que muchas de sus dificultades sean el resultado del mismo, nosotros también podemos, modificando ese entorno y ofreciendo los mejores estímulos, los más necesarios para el desarrollo cerebral, lograr que este desarrollo se refuerce para ser más óptimo.

Esto es lo que hace el neurodesarrolloretomar el desarrollo de los niñ@s, volver atrás para, con la estimulación adecuada, crear las herramientas que puedan necesitar para aprender y controlar su conducta sin grandes dificultades.

Aplicar técnicas de neurodesarrollo supone volver a repasar cada etapa del desarrollo que pueda haber faltado o que no haya sido bien plena (o que sea necesario retomar porque ha habido una gran regresión, como en el caso del autismo), para acompañar al niño desde ahí hacia adelante, asegurándose de que cuenta con «las herramientas» que precisa para enfrentarse a los retos del día a día.

Por ejemplo, si un niñ@ tiene dificultades para leer o para escribir, habremos de plantearnos por qué razón no llegó a desarrollar las habilidades que necesita para ello, esas herramientas previas a la lectura y escritura que son necesarias y sin las cuales, leer y escribir resultará muy difícil. No nos centraremos exclusivamente en practicar la lectoescritura, sino en trabajar otros logros del desarrollo que son muy anteriores, pero muy necesarios (un buen tono muscular y control de la postura, el control del movimiento que permite a un niñ@ estar quieto, la capacidad de prestar atención, la discriminación auditiva que le permitirá convertir los sonidos de la lengua hablada en signos de la escrita, un buen sistema visual que le brinde la oportunidad de utilizar de forma cómoda y eficaz ambos ojos para poder leer, un buen desarrollo de la motricidad fina de las manos que le faciliten la escritura, la correcta percepción de nociones espaciales como la izquierda y la derecha gracias a haber alcanzado una buena lateralización como diestro o zurdo pleno, etc.).

Y por concretar aún más este ejemplo… Imagínate que a un niño le cuesta leer… Y por más que practicamos la lectura, los avances son pocos, pobres y lentos. En un momento dado, nos damos cuenta de que este niño tiene importantes problemas para diferenciar la derecha y la izquierda a pesar de tener ya 7 años. Pues aquí es donde hemos de plantearnos que no tiene sentido seguir por el camino escogido hasta ahora… porque este niño no está preparado para leer. Y nuestro deber no es obcecarnos en practicar lo que no puede hacer, lo que le resulta difícil, sino asegurarnos de brindarle la oportunidad de desarrollar los requisitos previos para la lectura, entre ellos el tener claros los conceptos espaciales de izquierda y derecha (la lectura, la escritura y las matemáticas sobre el papel se llevan a cabo siguiendo una direccionalidad concreta para la cual hemos de tener estos conceptos espaciales muy asimilados). Si un niño no tiene claros estos conceptos espaciales en sí mismo, no los podrá tener respecto al espacio en 3D que lo rodea y mucho menos… podrá tener claros estos conceptos sobre las dos dimensiones de un papel.

Todo en el desarrollo tiene un orden y una secuencia. Y todo lo que haya de llegar en esa secuencia, depende de todo lo que hubo con anterioridad. Así, con este niño del que hablamos, trabajaremos con el movimiento de los dos lados de su cuerpo de modo que vaya incorporando plenamente los conceptos espaciales que luego habrá de utilizar para leer.

Aprender a observar a los niños para saber qué está ocurriendo realmente detrás de cada síntoma y para saber cómo ayudarles es una responsabilidad y un privilegio de quienes convivimos o trabajamos con ellos. El neurodesarrollo nos enseña cómo hacerlo. Cómo observarles para ver… cómo trabajar para ayudarles a vencer sus dificultades.

Siento que esto sea un texto tan largo… Voy a ir terminando ya, pero por si te apetece, te cuento más en este vídeo:

Si tú quieres aprender a observar a los niños y trabajar con ellos desde el neurodesarrollo, me gustaría que sepas que existen varias opciones de formación. Desde las opciones más completas a otras más sencillas, todas ellas fascinantes como lo es su contenido de neurodesarrollo.

Aquí verás estas diferentes opciones.  Tienes información de todas ellas en mi web:

rosinauriarte.com

Si es tu deseo conocer mejor el neurodesarrollo y formarte para poderlo aplicar, puedes agendar una sesión conmigo y hablaremos de qué opción es la más adecuada para ti. Sólo tienes que hacer clic en el botón:

💡ENCIENDE el interruptor del APRENDIZAJE. Cómo ayudarle a aprender.

Si quieres que tus hijos o tus alumnos aprendan, antes debes asegurarte de que está encendido el interruptor… El interruptor del aprendizaje.💡

Seguro que te estarás preguntando de qué interruptor hablo. ¿Acaso existe un «interruptor del aprendizaje»?

Pues podríamos decir que «sí», que existe. El cerebro debe estar «encendido» para que los niños puedan aprender, debe estar bien activo para poder así recibir la información necesaria.🧠

Y esto, no siempre ocurre en las condiciones óptimas. Demasiadas veces pedimos a los niños que aprendan cuando no están aún preparados para ello, cuando no cuentan con los requisitos necesarios.

Nuestra labor como padres, docentes, terapeutas, es la de asegurarnos de que los niños han alcanzado el grado de desarrollo preciso para poder responder como deseamos antes de pedirles que lo hagan. Antes de enseñarles o entrenarles para hacerlo.

Sin embargo, seguimos enviándoles información que no llega como debería a las áreas del cerebro que la han de procesar y luego emitir una respuesta, la respuesta que buscamos.

Por esto, hoy te pido que te asegures de que el cerebro está «encendido», de que está conectado. ¿Pero dónde está el interruptor?

Seguro que si llevas un tiempo leyéndome o escuchando mis vídeos, sabrás lo que te responderé…
Que el interruptor que enciende el cerebro es el cuerpo.🤸‍♀

El medio que tenemos de llegar al cerebro, de estimularlo y activarlo, de ayudarlo a madurar… es a través del cuerpo.

Los niños deben sentir su cuerpo para poder estar conectados, para estar presentes, para poder recibir la información y poder responder a ella.

Es por esto que es tan importante la estimulación del tacto y la propiocepción (tacto profundo), también la del movimiento.

Hace unos días, recibí este mensaje de whatsapp de Montse, alumna del curso básico de neurodesarrollo infantil «El lenguaje de los sentidos»:

Montse estaba muy emocionada contándome cómo esta niña había dicho su primera palabra mientras ella le estaba dando un masaje. A veces parece algo casi «mágico»… pero no lo es, es simplemente algo «natural».

No todos los niños hablarán al recibir un estímulo de tacto con presión, pero sí llegarán con el tiempo y la repetición de este estímulo, a estar más conectados y a contar con mayor maduración y por lo tanto, con más requisitos previos para poder avanzar en todas las áreas de su desarrollo. Y poder aprender en mejores condiciones.

Si te apetece saber más, sigo en este vídeo:

¿Qué te parece todo esto? Cuéntame si quieres, me encantará saber tu opinión. Conocer tus experiencias con el tacto y el contacto. También tus dudas, no te quedes con ellas, cuéntamelas.

Y si quieres conocer mejor el neurodesarrollo, ya sabes que tienes diferentes opciones de formación. Si te apetece formarte, sólo tienes que decírmelo. Te daré toda la información y podemos vernos para hablar de ello. Haz clic en el botón y nos vemos en una sesión para ti dedicada a todo lo relacionado con la formación en neurodesarrollo.

Tu hijo nunca aprenderá

«Tu hijo nunca aprenderá»…😥

Espero que no hayas tenido que escuchar esto de la boca de un profesional en quien confiabas. Pero quizá conozcas algún caso de padres que hayan recibido esta predicción sobre su hijo o hija.

Yo, como madre lo tuve que escuchar: «hazte a la idea de que tu hijo no aprenderá, nunca podrá estudiar»… Afortunadamente, no creí en estas palabras y con el tiempo comprobé que no eran acertadas, para nada.

Hoy me pregunto: ¿cómo se atreve alguien a dar semejante predicción?

Pero hace años, yo confiaba en los profesionales que evaluaban y trabajaban con mi hijo, y como madre, me llevó tiempo darme cuenta de la realidad.

La realidad es que las predicciones de estos profesionales son ciertas… Sí, son ciertas siempre y cuando sigamos sus directrices y recomendaciones.

Porque cuando un profesional nos dice «este niño no podrá», tiene razón. Tiene razón: con lo que nos propone, el niño no podrá.

Por esto, al recibir una predicción de este tipo, es el momento de huir del profesional que nos la da. Darle las gracias por dejarnos claro que no está capacitado para ayudar al niño y no hacernos perder más tiempo. Es el momento de buscar otro camino que ofrezca oportunidades y abra puertas en lugar de cerrarlas.

«Tu hijo nunca aprenderá». Si escuchas esta predicción por parte de un profesional, huye y busca otro camino para ayudar a tu hijo.

De este tema podría estar hablándote mucho tiempo, pero prefiero que me escuches en este vídeo si te apetece:

Ese «otro camino» podría ser el neurodesarrollo.

El neurodesarrollo trabaja el desarrollo de base, buscando dar a cada niño y niña las herramientas que pueda necesitar para aprender. Y por lo tanto, las oportunidades para lograrlo.

Si te apetece formarte en neurodesarrollo, no olvides que puedes agendar una sesión gratuita conmigo y nos vemos para hablar de ello. Haz clic en el botón y ¡nos vemos!:

¿Trabajas su aprendizaje abandonando su desarrollo?😦

Si trabajas su aprendizaje, no estarás trabajando su desarrollo de base.

¿Si el desarrollo de los niños depende de realizar conexiones entre su cuerpo y su cerebro, su cerebro y su cuerpo… si depende del crecimiento y maduración de áreas de base en nuestro cerebro y estas áreas crecen y maduran gracias a las experiencias con el cuerpo y el movimiento… entonces… QUÉ HACEMOS APILANDO BLOQUES, HACIENDO PUZZLES, APRENDIENDO LOS COLORES, LAS LETRAS O LOS NÚMEROS?

BUENA PREGUNTA…

Me la hacen a menudo los padres y profesionales que trabajan con niños con dificultades cuando conocen el neurodesarrollo y comienzan a darse cuenta de lo que realmente supone el desarrollo del ser humano.

El aprendizaje de las palabras, la lectura, la escritura, los colores, las formas geométricas … depende de que el niño haya alcanzado un buen desarrollo cerebral.

Igual que el poder controlar su conducta, su movimiento, sus impulsos, cómo se relaciona con los demás, cómo reacciona ante situaciones diversas … también depende del grado de maduración alcanzado.

Y por “maduración” no hemos de entender algo que llega simplemente con el tiempo, no.

El tiempo es un factor importante, pero no es suficiente para lograr ni la maduración ni el crecimiento de ningún ser vivo. El tiempo por sí solo no logra una maduración, sino que el cerebro, como cualquier ser vivo, necesita de nutrientes, necesita estar bien alimentado para lograr crecer madurar y desarrollarse.

En el caso del cerebro, la principal alimentación llega a través de los sentidos. El cerebro crece y se desarrolla con la estimulación que recibe de su entorno: esto supone cada vivencia, cada sensación, cada cosa que el niño ve, que escucha, que toca, que experimenta… cada vez que se mueve o siente su cuerpo está conectándose con su cerebro y está haciéndolo madurar.

Esta maduración y desarrollo será lo que permita a los niños contar con las herramientas necesarias para poder aprender y poder controlar su conducta.

Por esto cuando un niño o una niña no logra aprender como los demás o no alcanza alguno de los hitos como sería de esperar para su edad, hemos de pensar que algo está fallando en su desarrollo.

Debemos pensar que no cuenta con las herramientas, con los requisitos necesarios para poder alcanzar ese hito del aprendizaje o del desarrollo.

Los niños no se comportan y no aprenden “como quieren”, sino que lo hacen “como pueden”. Y si no lo hacen “mejor” o como esperamos que lo hagan, es porque no cuentan aún con lo que necesitan para poder aprender y comportarse como lo hacen el resto de sus compañeros.

Entonces, si no se ha completado el desarrollo y la maduración cerebral de estos niños, habremos de trabajar justo ahí: ofreciendo al cerebro los estímulos que necesita y que la naturaleza diseñó como óptimos para lograr la maduración cerebral y completar el desarrollo.

Y estos estímulos NO son trabajar con las palabras, los colores, las formas, los números…

El cerebro del ser humano no se desarrolla sentado a una mesa y haciendo un trabajo con fichas, con puzzles, con bloques para apilar.

El cerebro del ser humano necesita de otro tipo de estimulación mucho más “básica” para desarrollar esas áreas “de base” sobre las cuales se construye el aprendizaje y el control de la conducta.

Cuando los niños cuentan con bases bien fuertes y estables todo lo demás se producirá de una manera fluida y sin dificultades.

Si tu hijo o tu hija, tus alumnos o los niños con los que trabajas, tienen dificultades en su aprendizaje y/o su conducta, es muy probable que se deba a fallos en su desarrollo, a un desarrollo no completado.

Trabaja ahí: en el desarrollo. Y no te centres exclusivamente en su aprendizaje. No te quedes en “enseñarle” cosas, estimula su cerebro.

Porque el aprendizaje y la conducta dependen del desarrollo, pero ¡esto NO ocurre al revés!

Si estás trabajando sentado a una mesa con tu hijo, piensa que no estás trabajando su desarrollo, no su desarrollo de base.

Trabaja con su cuerpo y con el movimiento y entonces sabrás que le estarás dando las herramientas que necesitará para aprender, para desarrollar el lenguaje, para poder leer, escribir, comprender las matemáticas, para tener un mayor control de su conducta, de sus emociones y de cómo se relaciona con los demás.

Pero no cualquier movimiento o cualquier trabajo con el cuerpo es el adecuado, sino que habremos de llevar a cabo el trabajo corporal y de movimiento que el cerebro necesita para lograr un buen cableado de esas áreas de base sobre las cuales se sustenta todo el desarrollo y el aprendizaje de la persona.

Si quieres conocer cuál es esta forma de trabajar con el cuerpo y el movimiento, infórmate sobre el neurodesarrollo. Puedes conocer en qué consiste viendo mi masterclass gratuita. Por verla te llevarás un regalo en forma de pdf con juegos de estimulación táctil y vestibular. Espero que te guste. Sólo tienes que hacer clic en el botón para inscribirte:

https://www.youtube.com/watch?v=3caR1Zik6bc

¿QUÉ ES EL NEURODESARROLLO?