neurodesarrollo archivos - Página 4 de 16 - ROSINA URIARTE

Formarse en Neurodesarrollo Infantil

Formarse en neurodesarrollo infantil es clave para comprender que si un niño no aprende o se comporta como los demás puede ser porque aún no haya adquirido las herramientas (a nivel de maduración neurológica en su desarrollo) para poder hacerlo. Éstas son las herramientas que hemos de intentar proporcionarle por medio de la estimulación y el refuerzo del desarrollo infantil.

Se está observando un claro aumento de las dificultades de aprendizaje, y de los diagnósticos infantiles en general, en los últimos años en nuestro país.

“En España, se estima que los trastornos del aprendizaje han aumentado más de un 26,6% desde 2019, afectando hasta la fecha (20/11/24) a 29 de cada 1.000 estudiantes en la infancia y adolescencia, como indica el informe anual del Sistema Nacional de Salud, elaborado por el Ministerio de Sanidad. Esto supone un gran desafío para las familias y profesores que pueden verse perjudicados por la falta de recursos y herramientas necesarias.” https://www.abc.es/familia/educacion/trastornos-aprendizaje-tres-hipotesis-tras-aumento-ciento-20241120124658-nt.html#:~:text=En%20Espa%C3%B1a%2C%20se%20estima%20que,por%20el%20Ministerio%20de%20Sanidad.

“Venimos asistiendo a un preocupante aumento de dificultades detectadas en niños y adolescentes y también a una complejidad creciente en las clasificaciones diagnósticas en dicha población.” https://www.copmadrid.org/web/formacion/actividades/20241119112835875573/mesa-redonda-reflexiones-los-diagnosticos-la-infancia-la-adolescencia-cuando-nos-ayudan-cuando-nos-atrapan-videoconferencia

“Los datos lo muestran: en 2017, un 1% de la población infantil y juvenil sufría de problemas de salud mental, pero la COVID-19 produjo un aumento de hasta el 47% en los trastornos de este tipo en infancia y adolescencia.

España es uno de los países europeos con mayor prevalencia en problemas de salud mental entre los más jóvenes. En un informe de 2021, Save the Children alertó de que los trastornos mentales habían aumentado significativamente en este colectivo, especialmente en hogares con bajos ingresos. Un estudio más reciente de UNICEF España señala que casi la mitad de los niños con problemas de salud mental los desarrolla hasta los 14 años…”. https://ciudadesamigas.org/salud-mental/#:~:text=Un%20estudio%20m%C3%A1s%20reciente%20de,por%20COVID%2D19%20presenta%20s%C3%ADntomas

“Los casos de trastorno del espectro autista (TEA) se han duplicado en poco más de una década, más que triplicado desde el 2000.

Las cifras del Centro de Control de Enfermedades (CDC) de EE.UU. se usan como referente: en el 2000 estimó que había un caso de TEA por cada 150 niños; en el 2008, uno entre 88 y en el 2018, el último cálculo, un caso entre cada 44 (el CDC hace la estimación sobre todos los niños de ocho años). En España y Europa se usa el dato, de hace 10 años, de un caso por 100 nacimientos.” https://www.lavanguardia.com/vida/20220402/8170904/diagnosticos-tea-duplican-decada.html#:~:text=En%20Espa%C3%B1a%20y%20Europa%20se,un%20caso%20por%20100%20nacimientos.&text=Que%20los%20diagn%C3%B3sticos%20se%20han,%25%20de%20casos%20de%20TEA.

No están claras las posibles causas de estos diagnósticos y se barajan diversos factores, desde los genéticos a los que derivan de cambios en el estilo de vida de los niños en la actualidad.

Sin embargo, pocas veces se contempla la gran incidencia que tiene el grado de desarrollo alcanzado por cada niño o cada niña en el desempeño de sus funciones diarias y en su capacidad para aprender en la escuela, inhibir el movimiento y los impulsos, controlar su conducta y relacionarse con los demás.

Dado que los niños, al igual que todo ser humano, son un reflejo directo de “su cerebro en acción” (teniendo presente que es el cerebro el que lo hace todo: el que se mueve y el que está quieto, el que presta atención, aprende en la escuela, se comporta de una manera u otra ante diferentes situaciones y se relaciona con el entorno que lo rodea), la maduración cerebral que logren los niños les proporcionará las habilidades necesarias para afrontar sus desafíos cotidianos.

La clave está en comprender que si un niño no aprende o se comporta como los demás puede ser porque aún no haya adquirido las herramientas (a nivel de maduración neurológica en su desarrollo) para poder hacerlo. Éstas son las herramientas que hemos de intentar proporcionarle por medio de la estimulación y el refuerzo del desarrollo infantil.

Estas “herramientas” que el niño necesita para poder tener éxito en su aprendizaje y en el control de la conducta están en el córtex, las áreas más sofisticadas de nuestro cerebro.

Sin embargo, cuando estas herramientas no se han desarrollado es porque no se ha producido la maduración necesaria de las áreas del córtex que se dedican al aprendizaje cognitivo y al control de las emociones y la conducta. Y esta maduración no puede darse si antes no existe una maduración de áreas inferiores, sobre las que se sustenta el córtex.

Estas áreas inferiores y más primitivas no comprenden el lenguaje hablado ni saben de lectura, de matemáticas… Sólo entienden un tipo de lenguaje, un lenguaje más primitivo, anterior al hablado, anterior al aprendizaje de la escuela: es el lenguaje de los sentidos, del movimiento, del cuerpo.

Es importante comprender cómo en el córtex se hayan las funciones exclusivamente humanas y el aprendizaje escolar además del control emocional, del movimiento y de la conducta. Y especialmente, comprender también cómo no es en estas áreas donde se encuentran los fallos o carencias en el desarrollo de los niños y que dan lugar a las dificultades que muestran.

Conocer el neurodesarrollo nos lleva a entender que no es en los síntomas visibles de estas dificultades donde hemos de poner exclusivamente nuestro foco de atención y trabajo con los niños, pues esto supondría dirigirse solamente al córtex cerebral y no tocar las causas ni las áreas cerebrales donde residen éstas.

Todo esto requiere de otra mirada, de poner el foco en otro lugar para comprender mejor a los niños y saber qué hacer para ayudarles.

La formación en neurodesarrollo brinda una nueva forma de mirar a los niños. Una mirada que llevará a comprender mejor lo que les ocurre y cómo poder trabajarlo de una manera lógica y natural en consonancia con cómo se produce el desarrollo infantil. Dejando de trabajar solamente en los síntomas para dirigirse directamente a posibles causas relacionadas con una inmadurez en el desarrollo.

Esta formación pretende guiar a los alumnos por el recorrido del desarrollo infantil, mostrando cómo respetarlo, apoyarlo y reforzarlo de modo que facilite a los niños alcanzar su máximo potencial. Facilitando así que cuenten con esas herramientas o requisitos previos necesarios para poder aprender, controlar su conducta o relacionarse con los demás sin dificultades.

Actualmente apenas se imparten nociones de neurodesarrollo en formaciones relacionadas con la educación o salud en la infancia. Tampoco hay oferta de calidad de la misma en formaciones de postgrado pues la mayoría siguen centradas en la detección y trabajo sintomático, en el aprendizaje y la reeducación. Ignorando la importancia y prioridad que supone el refuerzo del desarrollo de base de la persona para tratar posibles causas que estén originando los síntomas y las necesidades de aprendizaje y para brindar a cada niño y niña la oportunidad de desarrollar las herramientas y requisitos que necesita para enfrentarse al aprendizaje en la escuela o el control de su conducta.

Formarse en neurodesarrollo infantil permite a los alumnos desempeñar su labor con niños como profesionales innovadores en su campo. Al contar con un conocimiento profundo del desarrollo infantil y las mejores estrategias para apoyarlo, podrán utilizar técnicas y recursos que enriquecen su trabajo, lo que se traduce en resultados significativamente más efectivos que los obtenidos por aquellos que, al desconocer estos principios, no aplican el neurodesarrollo infantil en su práctica.

Contamos con varias opciones para formarse en neurodesarrollo infantil, haz clic en la imagen para conocerlas:

Formaciones en neurodesarrollo infantil

Información sobre formación en neurodesarrollo infantil en esta misma página:

Cómo entender el desarrollo infantil

Debes conocer esto 🧐 para poder ayudar a los niños que tienen dificultades.

¡Hola! Si estás aquí es porque te interesa el tema y quieres saber cómo entender el desarrollo infantil.

El desarrollo infantil es un proceso lógico y natural. Pero, no siempre lo conocemos lo suficiente como para comprender cómo se produce y así, comprender también cómo apoyarlo.

Para su comprensión, en ocasiones utilizamos apoyo visual, imágenes o gráficos que representan el desarrollo y que nos ayudan a entenderlo.

Uno de los apoyos visuales que más utilizo es la pirámide del aprendizaje y del desarrollo.

Me gusta mucho esta versión de Williams y Shellenberger (hay otras muchas representando lo mismo, todas ellas mostrándonos cómo los diferentes autores están de acuerdo sobre cómo se produce el desarrollo infantil):

Pirámide del aprendizaje y el desarrollo infantil

Posiblemente ya la conocías, pero está bien repasar conceptos básicos como los que se deducen de la imagen.

Como también sabes, en esta vida, lo que asoma es lo que suele llamar nuestra atención. Y con la pirámide ocurre esto mismo: que nos fijamos mucho en la punta y mantenemos nuestra atención, nuestro esfuerzo y nuestro trabajo ahí. Y justo ahí están el aprendizaje académico y la conducta.

Por supuesto que a todos nos preocupan estos dos aspectos fundamentales del desarrollo de nuestros niños, y es importante que los trabajemos.

Pero… no podemos ignorar todo lo que hay debajo, que es mucho (la mayor parte de la pirámide), y que es precisamente lo que sostiene el aprendizaje y la conducta.

No debemos ignorar el cuerpo y la base de la pirámide, pues si no se cumplen los aspectos del desarrollo que incluyen, no podrán los niños llegar a la punta para enfrentarse al aprendizaje y el control de su conducta en las mejores de las condiciones.

Cuando ocurre que un niño o una niña muestra dificultades en las funciones más complejas de la punta de la pirámide del desarrollo, además de trabajar ahí, hemos de mirar, observar y trabajar los requisitos previos, que muy posiblemente, no se hayan cumplido plenamente y hayan derivado en esas dificultades de aprendizaje y de conducta.

El desarrollo se produce de manera secuencial, y las funciones más sofisticadas se sostendrán siempre sobre otras más básicas. Estas funciones básicas y primeras tienen que ver con el cuerpo y el movimiento.

Para que entendamos esto mejor, he preparado este vídeo, que espero que te guste:

Si te gusta este tema y todo lo relacionado con el neurodesarrollo infantil, y si deseas conocer más formándote en ello, no dudes en informarte sobre el curso NEURODESARROLLO EN EDUCACIÓN INFANTIL Y PRIMARIA. Sólo tienes que hacer clic en el botón aquí debajo y llegarás a esa información:

Ojalá nos veamos en el curso, sería fantástico🤗.
Un abrazo,
Rosina

Evidencia científica de los reflejos primitivos, con Beatriz Aguilar

Existen hoy gran cantidad de estudios que muestra la evidencia científica de los reflejos primitivos y su incidencia en el desarrollo y el aprendizaje infantil. La experta Beatriz Aguilar nos habla de ello.

Cada día son más las personas que conocen los reflejos primitivos y toman conciencia de su existencia y del importante rol que juegan en el desarrollo de nuestros niños (y de todos nosotros).

Oímos y leemos sobre el tema, pero muy poca información nos llega sobre las investigaciones que hay detrás y que dan crédito y aval científico a la evaluación y trabajo con los reflejos primitivos.

Beatriz Aguilar, experta en reflejos primitivos, resalta la conveniencia de conocerlos y trabajarlos en los niños que muestran dificultades. Pero también, en los propios padres, que igualmente podemos tener algunos de estos reflejos activos, algo que sin duda incide e interfiere en cómo nos relacionamos con nuestros hijos, cómo reaccionamos e interpretamos sus dificultades, y cómo nos enfrentamos a trabajarlas para ayudar a nuestros pequeños.

En esta interesante charla con Beatriz, justo antes de que comenzara su sesión como experta invitada en el programa de formación online en neurodesarrollo infantil MIMANDO LAS ESTRELLAS✨, podrás conocer más sobre todo ello:

Si te apetece aprender más sobre neurodesarrollo infantil, tienes varias opciones para formarte. Míralas aquí:

Cómo ayudar a niños con dificultades desde el neurodesarrollo

Poder ayudar realmente a los niños con dificultades supone aprender a observarlos desde una nueva mirada. Para así ver más allá de lo que asoma, para dejar de mirar solamente los síntomas que muestran y comenzar a ver las causas, menos visibles, que los están provocando.

Cuando conocemos cómo se produce el desarrollo infantil y lo que resulta necesario para que se logre de forma plena, comenzamos a ver posibles «fallos» que, en muchos casos, derivan en las dificultades que nos preocupan en nuestros niños y que deseamos paliar.

Aprende a ver más allá, a conocer tan bien el desarrollo de los niños que puedas identificar fácilmente si se está produciendo en las mejores de las condiciones, si hay aspectos que se pueden mejorar y cómo actuar para darles a nuestros peques todas las herramientas y oportunidades que necesitan y se merecen para vencer sus dificultades y tener éxito en su aprendizaje y el control de su conducta.

El neurodesarrollo te muestra cómo hacerlo. Y verás cómo lograrlo te resultará sencillo, lógico y natural.

“Es la pieza que me faltaba en mi trabajo con los niños.” “Me ha abierto los ojos a un mundo nuevo que desconocía y me sorprendió no haber conocido antes.” Esto es lo que repiten una y otra vez muchas de las personas que ya se han formado en neurodesarrollo infantil.

Somos cada día más quienes trabajamos con técnicas de neurodesarrollo, obteniendo resultados con los que antes solamente soñábamos. Anímate a formar parte de nuestro grupo formándote tú también. ¡Te esperamos!

Tienes información en rosinauriarte.com

Herramientas para la prevención y la estimulación del desarrollo, con Jorge Moliner

Conoce y DESCARGA el programa HERRAMIENTAS PARA LA PREVENCIÓN Y ESTIMULACIÓN DEL DESARROLLO MOTOR Y SENSORIAL

Dentro del programa de formación online en neurodesarrollo infantil MIMANDO LAS ESTRELLAS✨ contamos cada mes con la participación de un experto en desarrollo infantil invitado. En esta ocasión, se trata de Jorge Moliner.

Jorge es orientador educativo, y gracias a sus conocimientos, formación y experiencia en neurodesarrollo, trabaja en con el objetivo de implementar programas de base neurosensoriales, centrados en el desarrollo motriz y las funciones sensoriales necesarias para el aprendizaje escolar en las escuelas y centros de formación.

En esta pequeña charla hace hincapié en la disarmonía existente entre el desarrollo evolutivo de los alumnos y la respuesta curricular ofrecida por los centros. De aquí la importancia de aplicar programas de prevención e intervención respetuosos con el desarrollo de los niños.

Conoce y DESCARGA el programa HERRAMIENTAS PARA LA PREVENCIÓN Y ESTIMULACIÓN DEL DESARROLLO MOTOR Y SENSORIAL:

https://sites.google.com/view/prevencionmotorysensorial/inicio

Programa de formación online en neurodesarrollo infantil MIMANDO LAS ESTRELLAS✨:

La historia de Aitana o el poder de la propiocepción

Aitana, transformación gracias a la estimulación propioceptiva

El poder de la propiocepción. Aitana, no prestaba atención, no participaba ni seguía normas, no tenía empatía. Todo por no sentir su cuerpo.

Aitana es hoy una adolescente. Hace años, fue una de mis alumnas, cuando tenía entre el año y los tres años de edad. La recordaré siempre porque fue de las alumnas más difíciles que pasaron por nuestro centro. Nos tenía totalmente desconcertadas y frustradas pues no sabíamos qué hacer con ella.

Aitana era una niña preciosa, con unos ojos enormes y bonitos rizos rubios. Era la imagen de lo angelical, sin embargo, ella distaba mucho de serlo. Golpeaba y mordía a sus compañeros y no prestaba atención ni participaba en ninguna de las actividades que realizábamos en el aula.

Era una niña muy poco empática, no le preocupaba que llorase un compañero o que nos enfadásemos con ella por no seguir una sola norma y dañar a los demás.

Un día la aparté del grupo y le dije que no podría seguir dentro del grupo de niños porque les hacía daño, que tendría que salir del aula. Pensando que se asustaría por la idea de irse solita del aula, pero Aitana solamente se rió, se miró los pies y me dijo “no tengo zapatos” (siempre estábamos descalzos en el aula). No le preocupó lo más mínimo salir ella sola… Todo parecía darle igual.

Recuerdo que solía ensayar en casa mi más seria cara de enfado para ver si podía afectarle de alguna manera a Aitana, pero ante las reprimendas o al ver el dolor en sus compañeros, Aitana solamente se reía. Se reía todo el día.

Aitana era feliz, pero los demás que estaban a su alrededor no lo éramos tanto.

En casa, sus padres nos describían una situación parecida en la cual eran incapaces de lograr que Aitana adquiriera hábitos o les obedeciese en lo más mínimo.

Yo llevaba años trabajando la estimulación temprana y terapéutica con mi hijo y con mis pequeños alumnos, pero Aitana me tenía realmente desconcertada pues no era capaz de lograr que participase en las actividades que yo creía que eran beneficiosas para ella. Sentía que necesitaba encontrar una manera de ayudarla, pero todos los conocimientos y mi experiencia previa parecían no ser suficientes en este caso. Intenté aplicar con Aitana todo lo que sabía, pero ella no colaboraba, no me permitía trabajar con ella… Nada parecía funcionar y la situación del día a día con Aitana en el aula se hacía más y más difícil de llevar.

Un día vino una experta en neurodesarrollo sudafricana, Melodie de Jager, y visitó nuestro centro. Allí conoció a Aitana y a los pocos minutos de observarla, nos dio unos consejos valiosísimos.

Primero nos explicó que Aitana no tenía la suficiente sensibilidad no sólo a nivel emocional, sino a nivel físico. Y que lo anterior (su falta de empatía y sus pocas reacciones emocionales) se debía precisamente al hecho de no sentir su cuerpo. Aitana, era cierto, no se hacía daño con casi nada, ningún golpe o caída la hacía llorar o siquiera quejarse.

También nos explicó que al no sentir su cuerpo, sufría una gran desconexión con el mismo, lo cual hacía que la niña no supiera dónde estaba ni dónde estaban los demás. No era consciente de sí misma y por ello, no podía serlo de los demás o de sus necesidades o su dolor (ella no sentía el propio). Nos dijo que era como si el GPS de Aitana estuviera estropeado y buscando constantemente una señal.. Esto hacía que la niña se moviese constantemente, sin un propósito, y no pudiese centrarse para prestar atención a ninguna actividad.

Por todo esto, nos pidió que intentásemos que Aitana conectase más consigo misma, con su cuerpo. Que teníamos que lograr que conectara y sintiera más su cuerpo para así poder tener una mayor sensibilidad a nivel físico y a nivel emocional. Para poder ser consciente de lo que le ocurría a ella misma primero, y a los demás después. Para que pudiese empatizar y ser consciente de lo que ocurría a su alrededor. Para que pudiese prestar atención.

Para ello nos dio unos sencillos consejos que debíamos aplicar en la forma de masaje con presión por todo el cuerpo de Aitana. Esto debíamos hacerlo a diario.

Así que hablamos con los padres para que ellos colaborasen e hiciesen estos ejercicios en casa los fines de semana. Trabajamos de esta manera durante un mes aproximadamente hasta que llegaron las vacaciones de verano. Durante los meses de julio y agosto, y hasta la vuelta de la niña en septiembre, los padres hicieron también los ejercicios de masaje con presión por todo el cuerpo de Aitana todos los días.

Al cabo de estos pocos meses de trabajo pudimos ver claramente los beneficios…

Al volver a nuestro centro tras el verano, Aitana era otra niña. Seguía siendo preciosa, pero ahora tenía una expresión más serena. Empezó a participar en todas las actividades que hacíamos, sonreía a los compañeros y se preocupaba por ellos si se hacían daño o lloraban por cualquier motivo. Ella misma empezó a quejarse cuando algo le molestaba. Obedecía las normas del grupo y prestaba atención a los cuentos y todas las demás actividades. ¡Nos parecía algo increíble!

Realmente, ¡Aitana se convirtió en una de nuestras mejores alumnas!

Este caso supuso un gran cambio en mi labor con los niños. Yo ya conocía y tenía formación en neurodesarrollo, pero no lo aplicaba de esta manera tan sencilla. El caso de Aitana me abrió los ojos y me hizo comprender lo fácil que puede resultar trabajar con los niños haciéndoles sentir su cuerpo como gran requisito para lograr todo lo demás. Desde entonces siempre observo cómo siente el niño su cuerpo, intento ponerme en su piel para comprender por qué se comporta y aprende cómo lo hace. Y prácticamente siempre, trabajo con la estimulación propioceptiva para luego seguir avanzando en otras áreas.

Son tan fantásticos los resultados que he obtenido y he visto obtener por parte de otros profesionales que trabajan con el neurodesarrollo, que tengo una gran necesidad de comunicarlo, de modo que muchas más personas lo conozcan y muchos más niños se beneficien de ello.

¿Qué estímulos son los más adecuados?🙈🙉🙊

Cómo ofrecer la mejor estimulación sensorial para el desarrollo infantil.

Hace un par de días hablé con unos papás que me decían que los médicos les habían recomendado estimular a su bebé pues había tenido problemas al nacer. Ellos me aseguraban que ya lo estaban haciendo, que estaban estimulando a su peque hablándole mucho, cantándole canciones, poniéndole música, mostrándole objetos de colores vivos que se movían delante de sus ojitos y también tocando su piel con diferentes texturas.

Me preguntaban si había «algo más» que pudieran hacer…

Cuando hablamos de estimulación para el desarrollo de los niños, casi todo el mundo piensa como estos papás: en estímulos visuales (luces, colores contrastados y brillantes, objetos móviles), estímulos auditivos (música, canciones, cuentos) y estímulos táctiles (texturas, objetos y diferentes materiales para manipular).

Pero, ¿hay algo más que se pueda hacer para ofrecer la mejor estimulación sensorial?

Pues, la verdad: hay mucho más. Mucho más y más importante.

Porque en la estimulación que hemos mencionado, faltan estímulos de los sentidos primeros, los más antiguos, los que sostienen a los demás sentidos… Los sentidos imprescindibles, los sentidos sin los cuales no podemos funcionar mínimamente en óptimas condiciones. Los sentidos que nos hacen sentirnos, saber dónde estamos, qué estamos haciendo y cómo hacer cualquier cosa que nos propongamos. Los sentidos que nos hacen conocernos para que podamos conocer todo lo demás, los que nos conectan con nosotros mismos para que podamos conectarnos con lo que hay afuera.

Son los sentidos internos: el sentido vestibular y el sentido propioceptivo.

Y a éstos añadimos también el sentido táctil, porque aunque es un sentido externo, como los cinco sentidos conocidos por todo el mundo (toco el mundo y aprendo de él), funciona en parte como un sentido interno porque si el mundo me toca a mí, yo aprendo de mí misma y de mi cuerpo también.

La conclusión es que, si nos proponemos realizar un trabajo de estimulación sensorial, hemos de dar prioridad a los estímulos vestibulares (movimiento), propioceptivos (tacto con presión) y táctiles. Luego, podemos añadir, y es importante que así lo hagamos, estímulos auditivos, visuales e incluso olfativos y gustativos.

He creado este vídeo para contártelo un poco mejor:

Espero que te haya parecido interesante.

Si te gusta este tema de la estimulación sensorial y todo lo relacionado con el neurodesarrollo infantil, y si deseas conocer más formándote en ello, agenda una sesión gratuita conmigo por zoom o whatsapp y hablamos. Sólo tienes que hacer clic en el botón aquí debajo:

La magia del tacto

La magia y el poder del tacto con presión🪄

Hoy vengo con otro de los bonitos casos que conozco casi a diario. Casos que muestran «la magia» del tacto. Ese poder, (de verdad que parece casi «mágico»), del estímulo propioceptivo, del tacto con presión.

Podría hablarte mucho de la propiocepción… Como seguro sabes, siempre digo que todo en el desarrollo del ser humano comienza por «sentir». Sentirse, primero de todo, a uno mismo. Sentir el cuerpo.

Y aunque pueda parecer una locura, en el desarrollo pocas cosas vienen «de serie», no se dan porque sí. Por esto ocurre que muchos niños (de los que nos preocupan por razones varias), no sienten o perciben bien su cuerpo. Esto les impide tomar conciencia del mismo, de cómo utilizarlo adecuadamente, de cómo estar presentes (en el aquí y el ahora), les impide prestar una adecuada atención y controlar sus impulsos para dirigir sus acciones y movimientos hacia un objetivo concreto.

Estos niños suelen mostrarse dispersos, literalmente «desconectados».

Y la mejor manera de conectarlos, de traerlos al momento presente, de «hacerlos aterrizar»… y de ayudarlos a estar más tranquilos y relajados… es mediante el estímulo propioceptivo con el tacto con presión.

Hoy te dejo las palabras de Milagros, un testimonio más de los que recibo a menudo, pero que siempre me emocionan:

Ojalá que también te haya parecido emocionante.

Ya ves qué herramienta más sencilla y poderosa tenemos todos al alcance de nuestras manos (literalmente).

Ya sabes, si tú quieres conocer más sobre la propiocepción y todo lo relacionado con el neurodesarrollo infantil, y deseas formarte para poderlo aplicar, puedes agendar una sesión conmigo y hablaremos de todo ello. Sólo tienes que hacer clic en el botón:

También puedes informarte aquí en mi página sobre las diferentes opciones de formación en neurodesarrollo infantil:

El gran PESO del ENTORNO en el desarrollo infantil

El peso del entorno en el desarrollo infantil

El peso del entorno no lo podemos evitar.

Aquí estoy de nuevo insistiendo en el peso que tiene el entorno en el desarrollo de nuestros niños, en su evolución como personitas, en su carácter, su personalidad y en las habilidades y las dificultades que muestran.

No quiero ponerme pesada, pero es un tema que está generando mucha discusión y malosentendidos…

Al parecer hay a quien le molesta pensar en el entorno y que éste pueda influir en el desarrollo de sus hijos… Alegan que lo que «tienen» los niños es genético, es hereditario… y ya está. O que a su hijo o hija lo que le pasa es que su cerebro es neurodivergente… y ya está. O incluso, tal como me han dicho hace unos días, lo que pasa es que a algunos niños «les tocó»… y ya está.

¿Y ya está?

Pero, ¿esto qué quiere decir?

A mí me suena a: «el niño tiene esto, lo tendrá toda la vida y vete haciéndote a la idea. No hay  nada que hacer más que ayudarle a que sea funcional y aprenda con el problema que tiene».

Ésta es una muy triste visión de lo que supone el desarrollo del ser humano. Muestra gran desconocimiento del desarrollo cerebral y de la plasticidad con la que cuenta el cerebro en desarrollo.

Sabemos que el cerebro crece y madura, se conectan neuronas y se crean circuitos neuronales gracias a la estimulación que recibe. Y la estimulación llega toda del entorno, y del propio cuerpo, que aporta también experiencias que podríamos incluir en el entorno. Siendo éste el conjunto de todas las experiencias vividas, todo lo sentido y experimentado por cada niño y niña desde el momento de su concepción.

Entonces, no podemos descartar la incidencia del entorno diciendo que lo que le pasa al niño o la niña es algo genético, hereditario, fruto de un cerebro neurodivergente, o que le «tocó».

Independientemente de la causa primera que pudiera originar las dificultades que muestran los niños, sean genéticas o causadas por factores del entorno, éste tendrá siempre un papel importante en el desarrollo de todos sus cerebros, y por lo tanto, en el desarrollo de las habilidades con las cuales se enfrentarán a los desafíos en el control de su conducta, su relación con los demás y el aprendizaje en la escuela.

Pienso que ocurre que a los adultos, a los profesionales que trabajamos con niños, pero especialmente a los padres,  nos da miedo reconocer que nosotros somos parte del entorno en el cual crecen nuestros pequeños. Da vértigo la responsabilidad que supone.

Y sí, somos parte del entorno. Y esto NO significa que las dificultades que muestran nuestros hijos sean el resultado de algo que hicimos o no hicimos nosotros (su madre o padre)… Muchas veces no sabremos por qué surgen las dificultades, aunque siempre buscaremos aspectos del desarrollo que no estén bien fuertes y que podamos reforzar. No buscaremos culpables, ni situaciones concretas que nunca sabremos con certeza si fueron determinantes o no.

Sabiendo que somos parte del entorno, y aceptando esta responsabilidad, podemos mirar hacia el futuro de nuestros niños desde el mismo día de hoy hacia adelante. Y sabremos, con toda certeza, ahora sí que sí, que tenemos un trabajo importante que realizar.

Madres, padres y profesionales que trabajamos con niños, tenemos parte del desarrollo de nuestros niños en nuestras manos. Es una gran responsabilidad, pero una maravillosa labor: acompañar el desarrollo de los niños desde el mismo comienzo y reforzarlo cuando observemos que existe la necesidad de hacerlo.

¿Suena complicado? No lo es tanto si conoces cómo se produce el desarrollo infantil y lo que necesita para completarse.

No siempre sabremos qué es exactamente lo que necesita un niño o una niña en su desarrollo para solucionar todas sus dificultades, pero prácticamente en todos los casos veremos cosas que podemos trabajar y si no es posible erradicar las dificultades, al menos sí disminuirlas.

Siempre merecerá la pena hacer todo lo posible por lograrlo. Independientemente del diagnóstico, del origen de éste y de la edad del niño.

Y, te aseguro, que no existe una responsabilidad y una labor más satisfactoria en esta vida.

¡Uf! Me he puesto muy filosófica, pero es la pura verdad, tal como la he vivido, la vivo y la siento.

Ya no me enrollo más… Te dejo este vídeo en el que hablo de todo ello y de una prueba fascinante e indiscutible del gran peso del entorno en el desarrollo infantil: los niños ferales. Míralo para saber más:

Y como seguro que ya sabes, si tú quieres aprender más sobre el desarrollo de los niños y cómo trabajar con ellos desde el neurodesarrollo, cuentas con varias opciones de formación y asesoramiento familiar. Tienes información de todas ellas en mi web:

Si trabajas con niños y deseas formarte para poder aplicar técnicas de neurodesarrollo, puedes agendar una sesión gratuita conmigo haciendo clic en el siguiente botón:

Sin más por el momento, recibe un abrazo🤗