G. DOMAN: «Esperar a que los niños vayan al colegio para comenzar a enseñarles matemáticas, es equivalente a no hablar a un niño hasta que vaya a la escuela. Es bueno enseñar matemáticas de esta manera y a esta edad porque les resulta enormemente divertido.»
Enseñar matemáticas en primer lugar va a facilitarles la adquisición de nuevos lenguajes y les va a hacer más fácil la comprensión de las relaciones entre los diferentes elementos del lenguaje: el razonamiento abstracto.
Las matemáticas se aprenden en estimulación temprana con carteles en los que se representan cantidades con puntitos de color rojo. Se van viendo las cantidades del 1 al 100 y después se van sumando y restando pequeñas cantidades. La técnica utilizada es la misma que para los bits de inteligencia.
Una vez que los niños controlan las cantidades de puntos, se pasará a hacer lo mismo con los dígitos.
(Existen bits de matemáticas editados por la editorial Edelvives.)
Además de pasar los bits de matemáticas, aprovechamos los objetos que utilizamos en el aula: si vemos un tema de animales marinos, podemos contar conchas, por ejemplo; con el tema de las señales de tráfico contamos y trabajamos cantidades de cochecitos de juguete, etc…
Lo importante es que el niño llegue a comprender la noción de cantidad y el hecho de que ésta varía al añadir o quitar. También que entienda que la cantidad no cambia por colocar los objetos en diferentes posiciones. Que para contar debe colocar los objetos en fila y comenzar siempre contando con su dedo el primero objeto a su izquierda, y que deberá pronunciar un sólo número por cada objeto, sin saltarse ni repetir ninguno. Para lograrlo se deben utilizar siempre objetos reales y no abstracciones. Por ello, las operaciones con dígitos las veremos solamente cuando se haya trabajado lo suficiente con cantidades reales y tangibles.

En casa podemos jugar con las matemáticas en cualquier momento y con cualquier objeto que estemos utilizando: en la cocina con los alimentos y utensilios, mientras cocinamos o ponemos la mesa…, mientras se juega con juguetes, etc.
Debemos aprovechar las ocasiones en las que podamos contar y jugar con cantidades con el niño, aunque nos parezca aún demasiado pequeño para ello.
Bibliografía:
-«Cómo multiplicar la inteligencia de su bebé»
Glenn Doman y Janet Doman
Ed. Edaf
-«Cómo enseñar matemáticas a su bebé»
Glenn Doman y Janet Doman
Ed. Diana
-«Hijos mejores»
Dr. Francisco Kovacs
Ed. Martínez Roca
-«El método de los bits de inteligencia»
Víctor Estalayo y Rosario Vega
Ed. Edelvives