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«EL DESARROLLO NEUROFUNCIONAL DEL NIÑO Y SUS TRASTORNOS» POR EL DR. JORGE FERRÉ VECIANA Y ELISA ARIBAU MONTÓN

"El desarrollo neurofuncional del niño y sus trastornos"

«EL DESARROLLO NEUROFUNCIONAL DEL NIÑO Y SUS TRASTORNOS»
Dr. JORGE FERRÉ VECIANA Y ELISA ARIBAU MONTÓN
Ed. LEBÓN

Este libro aborda el desarrollo infantil en su relación con la función visual y el aprendizaje. Muestra cómo no sólo el sistema nervioso incide en el aprendizaje y sirve de base a éste, sino también cómo todo lo que aprende el niño influye en la estructuración del propio sistema nervioso.

El doctor Jorge Ferré y la optometrista Elisa Aribau, nos hablan de los procesos neurofuncionales necesarios para el aprendizaje, desde el nacimiento hasta la edad escolar. Todo ello desde un enfoque multidisciplinar derivado de la experiencia de los autores en su trabajo con profesionales de otras disciplinas como pediatras, neurólogos, optómetras, osteópatas, psicólogos, pedagogos, maestros, etc.
Es una obra de «neuro-psicopedagogía» que pretende una descripción clara junto a la explicación y comprensión de todos los fenómenos relacionados con el aprendizaje. Pero es además práctica al ofrecernos una serie de ejercicios y pautas que pueden llevarse a cabo en el aula de educación infantil o primeros cursos de primaria para la prevención de posibles problemas de aprendizaje de base neurofuncional.
Resulta de gran valor para todo profesional o persona interesada en la educación y desarrollo infantiles. Desde mi punto de vista, es un libro único.
Rosina Uriarte

PRESENCIA DE REFLEJOS PRIMITIVOS Y PROBLEMAS MOTORES EN NIÑOS CON DIFICULTADES DE LECTURA

Reflejos primitivos en las dificultades de lectura

LA PRESENCIA DE REFLEJOS PRIMITIVOS DERIVAN EN PROBLEMAS MOTORES Y DIFICULTADES DE LECTURA EN LOS NIÑOS

Martin Mc. Phillips, junto a P. G. Hepper, G. Mulhern, Julie-Anne Jordan-Black y N. Sheehy publicó varios estudios en The Lancet (2000), en Dyslexia (2004) y en Neuropsychologia (2007), sobre la incidencia de los reflejos primitivos en los niños con dislexia y dificultades específicas de lectura. Pueden leerse pequeños resúmenes de los mismos en los siguientes enlaces:

Primary reflex persistence in children with reading difficulties (dyslexia): A cross-sectional study

Effects of replicating primary-reflex movements on specific reading difficulties in children: a randomised, double-blind, controlled trial

Prevalence of persistent primary reflexes and motor problems in children with reading difficulties

The effects of the Primary Movement programme on the academic performance of children attending ordinary primary school

Estos estudios muestran que detrás de algunos niños con dificultades lectoras hay un retraso en el desarrollo y que éste suele ir acompañado de la presencia de reflejos primitivos activos.

Los reflejos primitivos o primarios están presentes en los recién nacidos, pero no deben permanecer activos tras el primer año de vida. Sin embargo, esto puede ocurrir cuando el desarrollo no ha sido el adecuado e incidirá negativamente en muchas de las funciones del niño, dificultando especialmente el aprendizaje.

(Para más información: REFLEJOS PRIMITIVOS Y DIFICULTADES DE APRENDIZAJE)

Para los estudios de Mc. Phillips, se partió de la hipótesis de que los niños con problemas de lectura contaban además con otras dificultades que iban más allá de las puramente vinculadas al lenguaje. Muchas de ellas relacionadas con el equilibrio y el control motor y postural. Esto fue lo que llevó a los investigadores a buscar la presencia de reflejos primitivos (tan importantes en el desarrollo del equilibrio y las habilidades motoras en los primeros meses) como posibles factores determinantes en los déficits en la adquisición de la lectura.

Tras evaluar los reflejos primitivos en cientos de niños de primaria en Irlanda del Norte, se vio claramente que entre los pobres lectores había un gran porcentaje de ellos que contaban con reflejos primitivos no inhibidos, entre ellos en especial, el Reflejo Tónico Asimétrico Cervical.

La prevalencia de reflejos primitivos mostró ser mayor entre los niños varones que entre las niñas. Las habilidades motoras, sin embargo, no se diferenciaban en cuanto al sexo, pero sí estaban relacionadas con las habilidades lectoras. Siendo así que los grupos de niños con dificultades importantes en la lectura, quedaban atrás también en sus habilidades motrices frente a los buenos lectores.

Al parecer, el hecho de proceder de ambientes socialmente desfavorecidos puede ser también un factor que facilite que los niños pasen a engrosar los grupos de malos lectores con reflejos primitivos activos.

Pero en este estudio no solamente se evaluaron los reflejos primitivos de los niños tomándolos como referencia a su nivel lector, sus habilidades motoras, sexo y procedencia social, sino que se experimentó con los niños dividiéndolos en tres grupos para comprobar si trabajando los reflejos primitivos se obtendrían resultados positivos en el desempeño de la lectura.

A uno de los grupos se le asignó ejercicios que imitaban los movimientos realizados por los bebés (y el feto antes de nacer) en la práctica e inhibición de los reflejos primitivos. Estos ejercicios los debían realizar 10 minutos todos los días durante un año. Otro grupo recibió un programa de movimientos no enfocados a la inhibición de los reflejos, éste era el grupo placebo. Por último, un tercer grupo de control no tuvo ningún tipo de intervención.

Se hizo un seguimiento de los tres grupos cada dos meses durante un año. Al final del mismo se pudo comprobar que la repetición de los movimientos naturales de los reflejos primitivos resulta esencial para lograr inhibirlos y favorecer un adecuado desarrollo en el niño. Por lo tanto, con esto queda patente que la inhibición de estos reflejos puede conseguirse a una edad mucho más tardía de la natural (prácticamente todos los reflejos primitivos se inhiben en los primeros meses de vida). Y que esta inhibición incide positivamente en el nivel lector, pues el resultado fue que el primer grupo experimental mejoró notablemente en sus habilidades lectoras y en los movimientos sacádicos oculares al haber inhibido los reflejos primitivos que estaban presentes.

La principal conclusión a la que llegaron los autores de estos estudios es que en el caso de muchos de los niños que asisten a la escuela convencional, su éxito en el aprendizaje puede verse afectado por la persistencia de un sistema de reflejos que debía haberse inhibido en el primer año de vida.

Pero además, sugieren que la dislexia no debería considerarse una categoría dentro de las dificultades de lectura. Que sería más apropiado incluir a todos los pobres lectores dentro de la dislexia, independientemente de su coeficiente intelectual. Esta idea podría acabar con la eterna discusión de dónde empieza y dónde acaba realmente la dislexia en un niño con dificultades de lectura. Estos estudios y muchos otros demuestran que los pobres lectores, no importa su grado de inteligencia, sufren las mismas dificultades en el proceso lector y responden de igual manera a los métodos tradicionales utilizados con los que se trabajan los problemas de lectura.

Los autores quieren dejar claro que no todos los niños que tienen problemas con la lectura o la ortografía cuentan también con reflejos primitivos activos, pero resaltan la conveniencia de evaluar estos reflejos lo antes posible como método complementario a otros que buscan la causa y la solución de las dificultades de aprendizaje.

También proponen una técnica práctica para ayudar al niño en su desarrollo en general y en la lectura en particular ( infórmate en Primary Movement). Este enfoque podría complementar los métodos cognitivos, pues éstos no llegan a trabajar los prerrequisitos neurológicos fundamentales para llegar al éxito en el aprendizaje. Los primeros años del niño sientan las bases de su futuro desempeño escolar y las diferencias que puedan aparecer en los primeros años de escolaridad tienden a permanecer o incrementarse a lo largo de toda la vida escolar (Sammons, 1994). Poder determinar y solucionar estas diferencias es algo muy necesario, pero ocurre habitualmente que los niños con dificultades en la lectura o la ortografía son identificados demasiado tarde, cuando el fracaso es acusado.

Es probable que la presencia de reflejos primitivos no sea la causa directa de los problemas de lectura puesto que existen niños con reflejos primitivos activos que llegan a ser buenos lectores. Sin embargo, la persistencia de estos reflejos puede verse como un riesgo en el desarrollo temprano de los niños. Cómo predecir los efectos de estos reflejos activos en el futuro desempeño cognitivo del niño y el por qué niños sin problemas neurológicos evidentes retienen estos reflejos primitivos, son temas que los autores esperan trabajar en futuras investigaciones.

Rosina Uriarte

ARRASTRE Y GATEO: LA IMPORTANTE ETAPA DEL SUELO

En este blog he publicado muchos artículos que hacen referencia a la importancia de la etapa del suelo para el bebé y todo su desarrollo futuro. De lo vital que es que permitamos a nuestros niños tener oportunidades de realizar el volteo, arrastre y gateo y de las consecuencias (en la forma de dificultades de aprendizaje principalmente) que puede haber si limitamos sus necesidades de movimiento y exploración.

ARRASTRE Y GATEO: LA IMPORTANTE ETAPA DEL SUELO. Comprendo que muchas veces resulte difícil «ver» esta importancia, pero con este vídeo creo que queda bastante claro el empeño y la constancia del bebé que se mueve sobre el suelo en lo que puede parecernos un «juego», pero que es en realidad una necesidad vital para su desarrollo cerebral.

Este vídeo lo he tomado del blog de Educadoras de Infantil, al cual agradezco infinitamente por haberme descubierto tan valioso documento gráfico. Sin duda merece la pena verlo:

Esto es lo que dicen los expertos en desarrollo infantil sobre la etapa del suelo con el arrastre y el gateo:

Sally Goddard, en «Reflejos, aprendizaje y comportamiento»: «Gatear y arrastrarse… ambos facilitan tanto la integración de información sensorial, como los sistemas vestibulares, visual y propioceptivo, todos empiezan a trabajar juntos la primera vez. Durante este período de movimiento de desarrollo, el niño adquiere el sentido del equilibrio, el sentido del espacio y el sentido de la profundidad. Es a través de arrastrarse y gatear que las actividades inmaduras de ver, sentir y moverse se sincronizan por primera vez para aportar una imagen más completa del entorno.»

«Las razones por las que un niño no gatea pueden ser de tipo neurológicas, de desarrollo o por el entorno. …Los niños que no han tenido mucha oportunidad de jugar en el suelo durante los primeros 8 mese quizá «se salten» las fases de arrastrarse y gatear, ya que no han tenido suficiente tiempo para desarrollar las habilidades motoras en la posición prona, que precede a la capacidad de gatear.»

«Será el proceso de arrastrarse con las manos y las rodillas lo que acabará de desarrollar las capacidades visuales que el niño ha aprendido hasta el momento, e integrarlas con información de otros sentidos.»

«Arrastrarse es uno de los patrones de movimiento más importantes en el largo proceso de enseñar a los ojos cómo cruzar la línea media. Además de mirar hacia delante, los bebés también aprenden la coordinación ojo-mano gracias a los movimientos de las manos. Algunas veces, los ojos enfocan de una mano a otra, utilizando las manos como si fueran un estímulo móvil. Más tarde esta capacidad será esencial para poder leer sin perder las palabras en la línea media y visualmente seguir la mano que escribe. Es a través de arrastrarse que los sistemas vestibular, propioceptivo y visual se conectan para funcionar juntos por primera vez. Sin esta integración el desarrollo del sentido del equilibrio, la percepción del espacio y la profundidad serán muy pobres.
Las capacidades de enfocar a distancia y la coordinación oculo-manual utilizadas en el acto de arrastrarse son las mismas habilidades que el niño utilizará cuando aprenda a escribir y a leer.
Pavlides observó en 1987 que un gran porcentaje de niños con dificultades de lectura habían omitido las fases de arrastrarse y gateo durante su infancia.»

«Las niñas … a las que se les ponen «vestidos bonitos», a veces andarán como «osos» para evitar poner las rodillas en el vestido que dificulta moverse hacia delante.»

«Rosanne Kermoian y sus colegas llevaron a cabo un estudio en el Reed College en 1988 y vieron que muchas habilidades cognitivas, como la permanencia de un objeto y la percepción del espacio, se aprenden durante el período de arrastrarse y no hasta entonces.»

«Los accesorios modernos para bebés son como regalos del cielo para los padres, pero los carritos, los asientos diseñados para bebés, los caminadores y las sillas para el coche no deberían reemplazar el suelo como el lugar primordial de juego para el bebé. Es el tiempo que se pasa jugando libremente en el suelo el que ayudará al niño a tomar control sobre su cuerpo, y por lo tanto, adquirir confianza. En el suelo hay libertad de movimiento y adquiere experiencia en diferentes tipos de aventuras y exploraciones que el niño no podría adquirir desde los límites de una silla.
Mientras está tumbado sobre su estómago el niño aprenderá a mantener el peso de la cabeza. Unos meses más tarde, aprenderá a girar estando boca abajo hasta quedarse sobre su espalda y eventualmente conseguirá las posiciones de sentado y gateo. Para poder sentarse el niño debe pasar por varios estados de desarrollo motor, conseguir el control de la postura y dominar su equilibrio, cada fase posterior aumenta la madurez del sistema nervioso central.»

«Cada fase requiere práctica para poder adquirir el equilibrio y la coordinación automática. Durante los primeros años de vida, la práctica de habilidades motoras y el juego son prácticamente lo mismo.»

«La mayoría de los padres quieren proteger a sus hijos de los peligros del mundo exterior, pero esta actitud a veces puede impedirles que desarrollen las mismas habilidades que necesitan para sobrevivir. Aprendemos qué es el equilibrio gracias a las caídas y de ahí desarrollamos estrategias para no volver a caer otra vez. Aprendemos a tolerar alturas cuando escalamos y empezamos a sentirnos confiados con nuestras capacidades. Cualquier habilidad motriz que de adulto hacemos bien la hemos adquirido gracias a fracasos iniciales y por el esfuerzo de superar el problema.
Los padres que permiten a sus hijos a descubrir su entorno, dentro de límites seguros por supuesto, permiten que sus hijos crezcan con la oportunidad de aprender a través de la experiencia. La experiencia es el alimento para el desarrollo del cerebro.»

«En su libro «Diagnóstico y tratamiento de problemas del habla y la lectura» (1963). Delacato describió cómo ninguno de los niños a los que había evaluado con dificultades de aprendizaje específicas había pasado por los estados motores de desarrollo de arrastre o gatear.»

«El bebé de ocho meses que rueda hacia delante y hacia atrás en el suelo sin un objetivo concreto, está preparando su equilibrio para sentarse, levantarse y finalmente andar. En lo que a él respecta, cuando se mueve, el mundo se mueve con él y cuando él para, el mundo permanece quieto una vez más. Gatear es por lo tanto un puente importante, capacitándole para combinar el sistema vestibular, el propioceptivo y el visual por primera vez.»

Raymundo Veras (1975): «El arrastrarse no solamente es una fase importante para el desarrollo de la movilidad del niño, sino que también es terriblemente importante para su desarrollo visual. En todas las personas primitivas que hemos visto, a los niños nunca se les permite arrastrarse y ninguno de ellos puede enfocar sus ojos a ninguna cosa que esté más cercana que la distancia de sus brazos. Todos tienen vista a larga distancia. Creemos que cuando un niño se arrastra desarrolla la capacidad de visión de cercanía.»

Glenn Doman en «Cómo enseñar a su bebé a ser físicamente excelente»: «Cuantas más oportunidades tenga su recién nacido de arrastrarse, mejor será físicamente, mayor será el desarrollo de su cerebro, más alta será su inteligencia motora… Sin importar la edad que tenga su bebé, el arrastrarse por primera vez constituirá un logro importantísimo.»

«Existe una relación muy estrecha entre ser capaz de arrastrarse y gatear y converger con su visón en un punto próximo… La visión de puntos cercanos, que se ve desarrollada materialmente cuando el niño se arrastra y gatea, significa poder ser capaz de converger los propios ojos para enfocarlos juntos dentro de la distancia que existe de los ojos a las manos. Esta es la distancia a la que leemos, escribimos… Cuando no hay oportunidad de desarrollar la movilidad y se evita que los pequeños se arrastren y gateen, los efectos se hacen evidentes en otras áreas, como el caso de la visión.»

El doctor Harald Blomberg en su manual de Terapia de Movimiento Rítmico – Nivel Uno «TMR y ADD/TDAH» : «Es normal que los padres quieran ayudar a sus hijos a desarrollar sus habilidades motoras. Cuando llegan al desarrollo emocional se guían por sus instintos y por sus propias experiencias emocionales de la infancia. Sin embargo cuando tienen que desarrollar la parte motora de sus hijos, los padres normalmente no saben qué es lo que su bebé necesita para su desarrollo. En vez de dejar que el bebé desarrolle sus habilidades motoras por sí mismo y tome su propio espacio y vaya desde una posición tumbada a reptar, gatear y finalmente se ponga de pie, la mayoría de los padres intentan acelerar su desarrollo motor. En vez de dejar al niño tumbado en el suelo y que desarrolle sus reflejos posturales moviéndose alrededor por sí mismo, se utilizan sillas de coche incluso cestitas por períodos largos de tiempo antes incluso de que sean capaces de sentarse. En lugar de animarlo a desarrollarse moviéndose lo más posible en su nivel de desarrollo, los padres lo ponen en un andador durante largos períodos de tiempo antes de que esté listo para gatear o caminar. Todo esto restringirá el desarrollo motor normal y obstruirá las conexiones de los ganglios basales y la integración de reflejos primitivos.
Si los padres quieren ayudar a sus hijos a desarrollar sus habilidades motoras deben adecuarse al desarrollo motor de sus hijos. Un bebé que no puede sentarse es mejor que esté tumbado. Al bebé se le debe permitir tumbarse sobre su estómago para estimular que levante la cabeza. Debe ser animado a moverse libremente por el suelo para gradualmente desarrollar sus patrones de movimiento, gravedad, equilibrio, estabilidad e integrar sus reflejos primitivos. Dejando al niño estar mucho tiempo en sillas para bebé s y andadores su desarrollo motor se obstruirá y correrá el riesgo de desarrollar TDA-H o ADD, dificultades de aprendizaje y problemas emocionales.»

«La transformación de los reflejos primitivos en reflejos posturales de por vida es debida a los movimientos rítmicos espontáneos que el bebé hace antes de empezar a caminar. La mayor parte de esta transformación debería estar hecha mientras que el bebé está todavía en el suelo. Los movimientos en posición vertical, de pie o caminando inhiben los reflejos primitivos solamente en una extensión muy limitada, pero son muy importantes para la maduración de los reflejos posturales y para conseguir equilibrio y estabilidad.»

María Docavo Alberti en «Mi hijo no es un problema, tiene un problema»: «En esta fase el bebé empieza a moverse en su entorno, a reconocer su espacio, mueve sus extremidades y reconoce su entorno, lo delimita, controla su territorio… Fija la mirada y calcula distancias con más precisión.

Si el bebé no hace el movimiento de reptar, las consecuencias pueden ser:
– problemas para seguir con los ojos una línea
– problemas para expresar los pensamientos e ideas
– escritura ilegible
– problemas de coordinación ojo-mano, fundamentalmente para escribir y coger pelotas
– agresivo o por el contrario incapaz de defenderse
– delimitación del territorio, puede ser agresivo cuando es invadido por sorpresa
– miedoso
– problemas con la regulación de la temperatura corporal
– sexo, problemas de excesiva demanda de sexo, agresivo o sumiso
– problemas de concentración, problemas de aprendizaje
– reacciones repetitivas ante una situación
– hiperactividad o hipoactividad

El bebé separa el cuerpo del suelo, comienza a sentarse de rodillas, a balancearse de delante a detrás y empieza a gatear, aquí ya los dos hemisferios empiezan a trabajar cruzados … es un movimiento fundamental para determinar la lateralidad, los ojos cruzan la línea media del cuerpo. Los problemas que pueden surgir de no haber gateado lo suficiente suelen ser:
– problemas de coordinación de movimientos, andar homolateral
– no coordina manos y ojos
– problemas con el habla, problemas de concentración y de motórica gruesa
– olfato demasiado sensible
– inteligencia emocional, no controla sus emociones. Lloros y alegría histéricos, cambios repentinos de humor
– problemas de comunicación, necesidad de ser aceptado
– no acepta la crítica, o critica desmesuradamente a los demás
– no reconoce el peligro
– conciencia de grupo»

El doctor Jorge Ferré en «cer0atr3s El desarrollo neuro-senso-psicomotriz de los3 primeros años de vida»: «Lo peor que podemos hacer con un niño de estas edades (de los 6 a los 9 meses de vida), que necesita estar experimentando nuevas sensaciones con su cuerpo, es dejarle sentado todo el día en la sillita, la hamaca, el cochecito, la cuna o el sofá y convertirlo en mero espectador de lo que hacen los demás.»

«El reptado contralateral anterior significa un cambio muy profundo en el sistema y los mecanismos que utiliza el bebé para explorar su entorno y para aprender.
… Se activa la vía cruzada de movimiento, que es la vía de control voluntario del movimiento, y empieza a ponerse en marcha la función del cuerpo calloso.
Es un momento muy importante en el proceso de desarrollo humano por todas las consecuencias funcionales positivas que comporta.
Con la incorporación del patrón contralateral, se prepara la coordinación dinámica de todos los movimientos que aprenderá a hacer después: andar, correr, pedalear, saltar a la «pata coja», subir y bajar escaleras con soltura, etc.
También cambia el programa de análisis perceptivo porque inicia la puesta en marcha de la percepción visual, auditiva y táctil tridimensional.
… El cuerpo empieza a funcionar como una auténtica unidad y el Sistema Nervioso también.»

«El gateador puede sortear obstáculos de mayor altura, eleva la cabeza, dirige la escucha y la mirada a mayor distancia. Poco a poco, se desarrolla la fusión visual.
Las dos imágenes visuales se funden e integran en una sola y eso le permite empezar a percibir el espacio en tres dimensiones. Capa la profundidad y empieza a desarrollar la capacidad de medir la distancia.»

«Su percepción le ofrece una visión del mundo que va más allá de los próximo y lo táctil y empieza a desarrollar la capacidad de elaborar imágenes de representación mental de un objeto.
Ahora, aunque el objeto esté oculto detrás de un obstáculo visual, empieza a retener su imagen mental. Esta capacidad es la que se llame persistencia o permanencia del objeto.
La experiencia motora del gateo es una experiencia global, gracias a la cual activamos un patrón de organización rítmico y sincrónico de la actividad bilateral del cuerpo, que estimula la coordinación ocular y la visión binocular.»

«El gateador, utiliza constantemente la pinza para explorar el espacio y coger objetos tan pequeños como una miga de pan o una pestaña.
Los niños que no han vivido experiencias en el suelo porque se han pasado el primer años de vida sentados o en el parque, pasivos e inmovilizados, pueden tener menos habilidad manual.»

«Si no se activan todos los patrones funcionales correspondientes a esta etapa evolutiva y se acelera la deambulación, se dificulta la correcta activación del mesencéfalo, la vía piramidal y el cuerpo calloso.»

«La visomotricidad es una función trascendental a la hora de leer con eficacia. Muchos problemas de lectura se deben a los vacíos de información que acumula el bebé que no ha vivido experiencias en el plano del suelo y que su primera experiencia motriz ha sido empezar a andar mal, después de haber pasado el primer año de vida sentado con apoyos.»

» El parque y los andadores son instrumentos que deberíamos eliminar totalmente. El parque impide el gateo, reduce el campo experimental obliga al bebé a hacer lo único que puede hacer ponerse de pie con apoyo. Los andadores impiden el gateo y fuerzan al bebé a colocarse en postura bipedestante cuando todavía no tiene suficiente tono muscular en las piernas y no está preparado para hacerlo, con todas las consecuencias que ello comporta.»

Más información en rosinauriarte.com

¿MÁS ESTIMULACIÓN? NO, SÓLO SENTIDO COMÚN

Elena García ha escrito este artículo para este blog. Muchas gracias, Elena, por un artículo tan clarificador y tan directo. En él se condensa el sentir y uno de los principales objetivos comunicativos de este espacio.
 

Los usuarios de este blog estamos acostumbrados a la palabra estimulación, somos conscientes de la importancia que tiene para el desarrollo de un niño el hecho de proporcionar ciertos estímulos, ya sea a nivel sensorial, físico o simplemente tiempo para estar con el bebé. Somos madres (y algún que otro padre) atentos a cualquier innovación metodológica, a nuevos tratamientos, investigaciones, que traten sobre este tema.

El problema es que esta realidad que nos define y en la que nos movemos no tiene nada que ver con la que se suele observar en las calles, en los parques, en las guarderías. A menudo podemos encontrarnos con personas que desatienden sistemáticamente a sus hijos, que entorpecen su desarrollo psicomotor y que presentan comportamientos no apropiados. Y no estoy hablando de familias socioeconómicamente desfavorecidas.

¿Os habéis fijado en cuántos bebés toman su biberón ellos solos en su cuna o en su cochecito? Pero bueno, ¿no habíamos quedado en que el biberón era el sustituto del pecho? La forma tradicional de alimentar a los bebés (ya sea leche materna o artificial) asegura que el niño está en brazos de mamá, recibiendo toda una serie de estímulos: Táctiles: presión, temperatura, tamaños, texturas. Visuales: trabaja alternativamente los dos ojos, dependiendo de qué pecho le está alimentando. Auditivos: los dos oídos también trabajan de forma alternativa en función de la posición del cuerpo, un oído oye el sonido ambiental y el otro está pegado al cuerpo de la madre. Olfativos: siente el olor de la piel de su madre, de su perfume, etc. Propiocepción: el niño va percibiendo las distintas partes de su cuerpo a partir de sus experiencias siendo tomado en brazos. Los niños que tienen dificultades de propiocepción suelen relacionarse mal con sus compañeros, ya que no controlan bien su cuerpo. Equilibrio: aprende la posición de su cuerpo en el espacio, también gracias a la experiencia. Los niños que sistemáticamente son alimentados en su cuna o en el cochecito están perdiendo una importante estimulación sensorial y vestibular completamente necesaria para su desarrollo. Quizás en un futuro no muy lejano tendrán dificultades con la lectura o la escritura o problemas de comportamiento.

Otro error muy común es la utilización generalizada durante todo el día de las hamacas y los cestitos (tipo maxi cosi). El desarrollo motor del bebé tiene sus etapas, la primera consiste en mover libremente brazos y piernas. Cuando vemos a un bebé tumbado sobre su espalda, en su cochecito o en su cuna, tiene un movimiento muy divertido, es como una coreografía. Mueve sus cuatro extremidades a la vez, sin mover el cuerpo. Este movimiento no puede llevarse a cabo si el bebé está encorsetado. Los reflejos primarios tienen que hacer su curso. Por ejemplo, el Reflejo Tónico Asimétrico Cervical aparece a las 16-18 semanas en útero y debería inhibirse entre los 3 y los 9 meses de vida postnatal. Este reflejo se activa cuando el niño gira su cabeza hacia un lado, entonces el bracito del mismo lado se extiende en posición horizontal, de manera que el niño se encuentra con su mano enfrente de sus ojos. Se desarrolla la primera conexión ojo-mano que será tan importante en su vida. Me pregunto cómo se puede desarrollar e inhibir este reflejo si está el niño metido en un maxi cosi… Además, en este tipo de hamacas, la cabecita suele quedar ladeada, es decir, se está bloqueando de algún modo el flujo sanguíneo y las conexiones nerviosas y musculares entre el cuerpo y la cabeza (o sea el cerebro). Supongo que un osteópata podría explicar esto mucho mejor que yo.

Por otro lado, algunas familias tienen un gran desconocimiento de las necesidades reales de sus hijos de menos de 1 año de edad. No les enseñan libros con ilustraciones porque creen que el niño no entiende. Les dejan durante horas sentados en la hamaca delante de la televisión, viendo películas infantiles o DVDs educativos, porque así están muy quietos. No les dan la oportunidad de arrastrarse ni de gatear. En ciertas ocasiones es comprensible que los bebés tengan que permanecer en la hamaca, la cuna o cualquier otro lugar seguro. Con la incorporación masiva de la mujer al mundo laboral, cuando ésta llega a casa, tiene que hacer también el trabajo doméstico y por supuesto no se puede hacer la cena, poner la lavadora, vigilar los deberes y perseguir a un bebé gateador al mismo tiempo.

Desde las instituciones educativas y la Administración hay una gran preocupación por el alarmante aumento del fracaso escolar. ¿A qué edad hay que empezar a prevenirlo? Normalmente se dedican esfuerzos en la ESO, o en primaria, pero es demasiado tarde. En mi opinión debería empezar la prevención en la unidad de pediatría en la que se ve al bebé por primera vez. Podrían incorporarse profesionales con formación en psicología y neurodesarrollo y así poder complementar la información que se da a las familias en cuanto a las necesidades básicas del recién nacido.

Elena García
Psicóloga especialista en Neurodesarrollo
INPP Licentiate
Terapeuta Johansen Sound Therapy

www.reflejosprimarios.com

 

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UN ESTUDIO PONE DE MANIFIESTO LA RELACIÓN DIRECTA ENTRE EL DÉFICIT DE ATENCIÓN A EDADES MUY TEMPRANAS Y EL FRACASO ESCOLAR DE LOS ADOLESCENTES

Déficit de atención

A continuación publico el resumen de un estudio que viene a demostrar lo que los maestros de educación infantil venimos constatando desde siempre en nuestro día a día: que los trastornos de atención muchas veces se ven claramente ya en esta etapa escolar.

Se sigue insistiendo en que el déficit de atención y la hiperactividad no pueden o no deben diagnosticarse antes de los cinco o seis años. Siempre he sospechado, y pido perdón si me equivoco, que la única razón para esto es porque no existen soluciones médicas para este trastorno ya que no se les medica hasta esta edad. Pero la realidad es que algunos niños distan mucho del grupo de sus compañeros en cuanto a su capacidad de atención, y lo que queda claro es que cuando algo se sale de la norma de forma evidente, es una razón para estar alerta.

La edad de la educación infantil, de 0 a 6 años, es una etapa delicada pues desde aquí no podemos predecir el futuro con certeza y asegurar que un niño vaya a tener necesariamente problemas o no. Es por esto que resulta perfectamente justificable que muchos padres esperen a ver si realmente existen estos problemas en el futuro escolar del niño una vez que está ya en primaria. Sin embargo, la edad de la educación infantil es a su vez el mejor momento para actuar y prevenir o luchar contra todo tipo de trastornos del desarrollo y del aprendizaje.

Es en este momento cuando el sistema nervioso central (cerebro) del niño es más plástico. Es cuando podemos actuar y lograr mejores resultados en menos tiempo. Cada año que pasa supondrá más trabajo, un trabajo más intensivo y más largo todos los días y también a lo largo del tiempo hasta lograr los resultados buscados. Y los resultados probablemente nunca lleguen a ser igual de buenos que si nos hubiésemos puesto manos a la obra años antes. Es por esto que es necesario que tomemos conciencia de la importancia de diagnosticar, o al menos alertar, para prevenir posibles dificultades de aprendizaje futuros. Es cuestión de ir adoptando una mayor cultura de la prevención. Si lo consiguiéramos no tendríamos que lamentar tantos casos de fracaso escolar en nuestros adolescentes.

Este artículo es un paso más hacia este cambio tan necesario. Confiemos en que muy pronto estos estudios se materialicen en medidas preventivas y terapéuticas para evitar y erradicar muchos trastornos del aprendizaje.

Rosina Uriarte

Resumen [texto completo en inglés]. 

Científicos de la Universidad de California-Davis han constatado que existe una relación directa entre los problemas de atención de niños en edad preescolar y el bajo rendimiento académico de éstos en la adolescencia, independientemente del cociente intelectual (CI) que tengan los pequeños.

Los resultados de la investigación, que han sido publicados en la revista «Pediatrics» señalan que la incapacidad de los niños más pequeños para estar atentos cuando empiezan a estudiar en la escuela es el elemento que más condicionará sus resultados académicos al final del instituto.

Para la presente investigación se analizaron datos de 693 niños, que en primer lugar fueron estudiados a los cinco-seis años de edad y posteriormente a los 17-18 años. En las primeras pruebas se analizaron los problemas de comportamiento de dichos niños y también su cociente intelectual, mientras que en la segunda se comprobó el rendimiento académico de los adolescentes en matemáticas y lectura.

Así, los investigadores descubrieron que la falta de atención en párvulos era el único comportamiento a partir del cual se podían predecir de manera consistente los futuros resultados en lectura y matemáticas de los individuos estudiados.

Los científicos de la UC Davis utilizaron los datos de 693 de estos niños, y se centraron en tres categorías de comportamiento, según las puntuaciones proporcionadas por sus profesores: comportamientos interiorizados (como la ansiedad o la depresión); comportamientos de exteriorización (como jugar algún papel o romper las normas); y problemas de atención, que incluían el nerviosismo y la incapacidad para centrarse en una actividad concreta.

También fueron tenidos en cuenta otros factores, como el CI de los niños o el hecho de que algunos de ellos presentaran algún trastorno psiquiátrico, con el fin de establecer de la manera más fiable posible las relaciones de todos estos factores con los resultados académicos en el futuro.

Al identificar el déficit de atención en preescolar como el problema de comportamiento que más afecta al rendimiento académico incluso años más tarde, el estudio ayudará a decidir el enfoque y la dirección de la atención a estos niños.

Para acceder al texto completo consulte las características de suscripción de la fuente original: pediatrics.aappublications.org/

CÓMO FUNCIONA LA TERAPIA DE MOVIMIENTO RÍTMICO (TMR). Ahora BRMT (Blomberg Rhythmic Movement Training)

Terapia de movimiento rítmico

El cuerpo es una herramienta que utilizamos para percibir la información y para actuar y responder a la misma. Pero el aprendizaje sucede siempre en el cerebro. Y el movimiento está en la raíz de todo aprendizaje.
Cuando surgen dificultades no suele ser por falta de inteligencia, sino porque no se han desarrollado las herramientas necesarias para realizar el trabajo del aprendizaje.
Cuando vemos estos problemas, estamos mirando solamente la punta del iceberg, sin tener en cuenta todo el volumen que hay bajo el agua y que supone la base a lo que vemos. Las habilidades necesarias para el aprendizaje se sustentan también sobre una base mucho más amplia que no vemos, pero que debe ser muy sólida para que el funcionamiento del niño sea el adecuado.
El cerebro se desarrolla ya desde el feto a través del movimiento del mismo y de la madre.
El cerebro del bebé está inmaduro, pero preparado para un crecimiento vertiginoso. El desarrollo cerebral del bebé en su primer año de vida sentará las bases de todo su desarrollo posterior. Pero el proceso de maduración del cerebro no ocurre por sí solo, sino que necesita de los estímulos, sobre todo de los que provienen de las experiencias con el equilibrio, el tacto y el movimiento en general. Esto lo obtiene el niño al ser tocado y mecido por sus padres y por sus propios movimientos rítmicos. Los reflejos primitivos hacen que el bebé realice estos movimientos rítmicos en una secuencia y un orden establecidos de forma innata.
A través de la estimulación sensorial y del movimiento principalmente, las zonas más básicas y primitivas del cerebro (las que reciben esta estimulación de forma más directa) se activan y se van desarrollando. A su vez van estimulando y conectándose con otras zonas más evolucionadas. Para que el cerebro esté maduro, no sólo es necesario que todas las zonas estén estimuladas y activas, sino que estén interconectadas unas con otras, funcionando de forma conjunta. Si falla esta interconexión y la correcta activación de todas las zonas cerebrales, pueden surgir problemas tanto físicos como cognitivos, de aprendizaje, emocionales o de relación.

Cuando la estimulación no ha sido la correcta y el bebé no ha realizado los movimientos espontáneos que necesita para su desarrollo (por problemas en el embarazo, parto, por no haber pasado suficiente tiempo en el suelo, por abuso de sillitas, taca-tás o de vestiditos en las niñas que impiden el gateo…) y no ha cumplido adecuadamente todas las etapas de su desarrollo durante el primer año de vida, pueden producirse bloqueos en el desarrollo con los consecuentes problemas antes mencionados. Si las partes inferiores del cerebro no han madurado, las partes superiores encargadas de funciones esenciales para el aprendizaje no lo harán. Y no podemos pretender llegar a estas zonas sin haber pasado antes por las inferiores remediando sus disfunciones para poder así hacer que maduren todas las demás áreas. Para esto es necesario utilizar técnicas de estimulación específicas.

De esta forma, cuando el desarrollo del niño es lento, podemos acelerarlo a través de la estimulación que suponen los movimientos rítmicos. Una estimulación de las partes más básicas y primitivas del cerebro que al activarse y estimularse activarán a su vez zonas más evolucionadas y necesarias para el aprendizaje y el control emocional y del comportamiento.

Para subsanar las carencias o déficits en el desarrollo realizaremos movimientos parecidos a los que hace el bebé de forma natural. Éste es el objetivo de los movimientos rítmicos que componen la TMR (terapia de movimiento rítmico y reflejos primitivos) y que imitan los movimientos de balanceo repetitivos con los que experimentan y evolucionan los bebés en su primer año de vida.
Así, los movimientos que en el bebé son espontáneos se convierten en terapéuticos en el niño mayor y el adulto. Buscando la manera de estimular las conexiones neuronales entre las distintas partes del cerebro. Una vez que se consigue esto, se notarán beneficios en la capacidad de atención, en la impulsividad y la hiperactividad, en el lenguaje o la lectoescritura y todas las tareas académicas en general. Mejorará el tono muscular, la postura, el equilibrio y la coordinación. Además se llegará a un mayor madurez y control emocionales.
Los ejercicios deberán hacerse todos los días durante un año más o menos.
Podemos plantearnos la TMR como un programa de ejercicio físico, como una «gimnasia para el cerebro» que no va encaminada a fortalecer ningún músculo o zona del cuerpo en concreto, sino a activar nuestras neuronas. La ventaja frente a la gimnasia es que ésta funciona mientras la realizamos, por ejemplo: nuestros abdominales se fortalecen cuando hacemos los ejercicios correctos. Pero estos músculos vuelen a su estado de flacidez anterior al abandonar la realización de los ejercicios. Con el cerebro esto NO ocurre. Los avances que conseguimos en su maduración no se pierden al terminar la terapia. El desarrollo cerebral no va hacia atrás, salvo por una enfermedad degenerativa o un accidente o lesión cerebral.

Más información en la página oficial del método:

BLOMBERG RHYTHMIC MOVEMENT TRAINING

«Terapia de movimiento rítmico. Movimientos que curan» por el doctor Harald Blomberg

Reflejos primitivos. BRMT, movimientos rítmicos

CENTRO BILINGÜE DE ESTIMULACIÓN TEMPRANA BRISBANE. VÍDEOS

EL SEMÁFORO EN CBET-BRISBANE

Trabajando el tema de la ciudad en inglés, sacamos nuestro semáforo para coches (tenemos otro para peatones), el paso de cebra y los volantes para «conducir» un rato…

Mayo 2009 en el Centro Bilingüe de Estimulación Temprana BRISBANE, en Castro Urdiales, Cantabria

«LOS INSECTOS» BITS DE INTELIGENCIA EN CBET-BRISBANE

Gusta mucho el ratito de los bits de inteligencia, sobre todo cuando el tema es de animales.
Cuando llevamos ya unos días con la misma colección ya quieren todos demostrar lo mucho que han aprendido y por esto después de pasar los bits, tenemos que volver a enseñárselos dejándoles que nos digan cuáles son.

Nuestros niños tienen entre los dos y los tres años. Hay unos pocos que han cumplido ya los tres y todavía alguno que no ha cumplido los dos.

Mayo 2009 en el Centro de Estimulación Temprana BRISBANE, en Castro Urdiales, Cantabria.

TOCA RESTAS EN MATEMÁTICS. CBET-BRISBANE


Después de varios meses de ver y jugar con diferentes cantidades, pasamos otro tiempo sumando y también hacemos restas. Es muy sencillo…
Lo de «quitar» y ver cuántos objetos quedan les atrae más que añadir objetos nuevos en las sumas.
Como estamos trabajando los insectos en el tema de los bits de inteligencia, toca jugar con cantidades de insectos de plástico.

Mayo 2009, en el Centro Bilingüe de Estimulación Temprana BRISBANE. Castro Urdiales, Cantabria.

GATEO, DESARROLLO MOTOR EN CBET-BRISBANE


Hacemos «gatitos» todos los días…

Mayo, 2009. En el Centro Bilingüe de Estimulación Temprana Brisbane, Castro Urdiales, Cantabria.

Otros vídeos de CBET Brisbane en mi canal de Youtube

NEUROPLASTICIDAD TODA LA VIDA

Neuroplasticidad

Acabo de leer una presentación muy interesante que viene a colación con el último artículo que publiqué en este blog.
En el mismo se postulaba la idea de que el cerebro del bebé debe usar sus capacidades y herramientas o las perderá para siempre. Si bien muchas de las «herramientas» cerebrales que usaremos toda la vida se crean y desarrollan en los primeros años de vida, otras son innatas o están programadas para determinados momentos, con lo que su desaprovechamiento supone su pérdida definitiva. Es lo que llamábamos la «ventana de la oportunidad». Estas ventanas se van cerrando y nos quedamos con las habilidades y funciones conseguidas en ese período de gran plasticidad cerebral.
Sin embargo, la buena noticia es que podemos después, a lo largo de toda nuestra vida, seguir desarrollando las habilidades ya conseguidas, porque el cerebro no deja de ser moldeable a pesar de no ser tan plástico como el de un bebé. Es por esto que la estimulación, ya no «temprana», podemos seguir practicándola a lo largo de los años.
Es interesante la presentación creada por Carlos Rangel. En ella podremos leer las afirmaciones del neurólogo de la Universidad de New York y director del Instituto de Neuropsicología y Funcionamiento Cognitivo, Elkhonon Goldberg. Entre ellas esta la que nos dice cómo la neuroplasticidad es la capacidad que tiene el cerebro de moldearse a través de la actividad.
Puedes ver la presentación aquí.

LOS BEBÉS TIENEN LA MISMA CAPACIDAD PARA APRENDER CUALQUIER IDIOMA

Los bebés pueden aprender cualquier idioma

Éste es un interesante artículo que explica que el cerebro del bebé no es «una página en blanco» como antes se creía. Y si bien es cierto que se van añadiendo nuevas destrezas y funciones cada vez más evolucionadas con la experiencia a través del tiempo, también es verdad que muchas de las funciones y capacidades con las que nace el bebé van desapareciendo por no utilizarse.
Como nos recuerda Glenn Doman constantemente, el lema del cerebro es «úsalo o piérdelo para siempre» (use it or lose it). Y es que hay un momento para cada cosa, un momento para aprender a hablar, por ejemplo, momento que ya no vuelve si no se aprovecha. Es lo que los expertos denominan «ventana de la oportunidad». Esta ventana hace que el aprendizaje y desarrollo de destrezas sea posible en el momento adecuado y cuanto más nos alejemos de este momento, más difícil será lograr este desarrollo pues la ventana se va cerrando para no volverse a abrir.
Estudios como los que se tratan en este artículo nos hacen ver la importancia de estimular adecuadamente al bebé. Esto es lo que pretendemos a través de la estimulación temprana: aprovechar el momento adecuado y apoyar al niño en su desarrollo, siempre de acuerdo con las leyes del mismo, buscando sacar el máximo partido a estas «ventanas» mientras están abiertas.
La gran conclusión que sacaría de este artículo es que es una verdadera lástima dejar la exposición del niño al segundo idioma «para más adelante» pues probablemente, entonces, ya sea tarde…
Los bebés tienen la misma capacidad para aprender cualquier idioma, según un estudio
Publicado en adn.es (este periódico ya no existe por lo que no es posible acceder al artículo orginal)
El estudio fue llevado a cabo entre la Universitat de Barcelona (UB), la Universitat Pompeu Fabra (UPF) y la norteamericana Florida Atlantic University. Su conclusión final fue que todos los bebés tienen la misma capacidad para aprender idiomas, cualquier idioma del mundo. Sin embargo, hacia el año de vida, esta capacidad disminuye especializándose el niño así en sus idiomas de referencia.
Del estudio se determinó que cada idioma tiene unos sonidos o fonemas que le son propios y que el cerebro humano cuenta con la habilidad de percibirlos, aprenderlos y pronunciarlos en los primeros meses de vida, disminuyendo esta capacidad según se van alejando del primer año. El cerebro se ocupa a partir de entonces en especializarse en los sonidos realmente importantes y útiles para cada niño.

«EL INGLÉS EN LA ESTIMULACIÓN TEMPRANA»

«CUT O CAT. ¿POR QUÉ CUESTA TANTO LA PRONUNCIACIÓN EN INGLÉS?»

«POR FIN HEMOS ENCONTRADO TRATAMIENTOS QUE NOS ESTÁN SOLUCIONANDO PROBLEMAS REALES»

Elannn, del foro Siguiendo la dieta libre de gluten y caseína, ha escrito este testimonio para este blog. Muchas gracias, Elannn.
Soy madre de una niña de 8 años que ha tenido problemas en el colegio practicamente desde que empezó a los 3 años. Sus problemas de atención, su negación a realizar las tareas escolares, su poca capacidad para involucrarse en lo que tenía que hacer, su inmadurez con respecto a los otros niños, nos hicieron empezar un peregrinaje por psicólogos, psiquiatras, neurólogos… que solo nos daban diversas etiquetas sobre lo que podía tener mi hija y ninguna solución.
Hace unos meses y a través de internet empecé a leer sobre diferentes terapias alternativas y a ver testimonios de padres que hablaban de los logros que habían conseguido con sus hijos. Empecé a investigar todo ese tema hasta encontrar tratamientos que podían encajar con los problemas de mi hija. Tengo que decir que al principio no tenía mucha fe, ya estaba acostumbrada a ir a buenísimos profesionales y a salir de alli igual que estaba.
Lo primero que empezamos fueron los tratamientos biológicos, la dieta sin gluten ni caseina, con buenísimos resultados. Fue duro al principio pero veíamos avances y eso nos motivó a seguir adelante. Acabamos con los problemas de atención de mi hija en 2 meses gracias a la dieta. Para mi la dieta fue el principio del cambio, empezó a interesarse por hacer cosas, a motivarse, a estar en el mundo. Perdió su diagnóstico inicial de Trastorno por Déficit de Atención sin Hiperactividad. Aun seguimos con la dieta, pero yo veía que mi hija tenía mas problemas sin resolver.
Por fin, después de muchos meses de estar leyendo acerca de la TMR, nos decidimos a llevarla a Eva Rodriguez hace 1 mes y medio. En principio solo pensaba que era un tema interesante y que le podía venir bien a mi hija, pero no me esperaba los resultados que estamos teniendo tan rápidamente. Se le notó el efecto casi desde el primer momento. 2 días despues de empezar los ejercicios ya traía trabajos del cole con una calidad inesperada. Su rendimiento escolar ha ido subiendo progresivamente desde entonces. Hace 2 meses estábamos discutiendo en el colegio si la niña pasaría o no pasaría de curso, ahora eso ya no está en discusión, va a pasar de curso y además con buenas notas, los resultados de sus exámenes ahora mismo no bajan de Notable.
La mejora que ha tenido mi hija en este tiempo en la escritura parece un milagro, ha pasado en un mes y medio de tener la letra de un niño que está aprendiendo a escribir y no ser capaz de seguir un dictado a escribir con buena letra, poder seguir un dictado y copiar textos enteros sin dificultad. Se le nota también en los dibujos, ha empezado a colorear sin dejarse nada en blanco, sin salirse de los dibujos, a dibujar cosas que se parecen a lo que quiere dibujar y a disfrutar con ello y esto era algo sin superar que arrastrábamos desde Educación Infantil. Para mi la TMR está haciendo un milagro con la motricidad fina de mi hija.
La logopeda de mi hija que hace 2 meses hablaba de una posible dislexia, ahora dice que no hay dislexia, que debe ser solo un leve problema de orientación espacial quizá producido por la lateralidad cruzada pero que no me preocupe porque se está corrigiendo solo… ¿cómo se va a estar corrigiendo solo si llevaba 8 años ahí? a mi no me cabe duda de que está siendo cosa de la TMR.
Llevamos poco tiempo con la TMR y se que nos queda aun mucho camino por delante, pero estamos viendo tanto avance con esto que por primera vez en muchos años, siento que realmente estamos haciendo algo. No nos vamos a parar aqui, ya tenemos programado iniciar la Terapia Visual y la Reeducación Auditiva. Después de pasarnos años desgastándonos en las consultas de los psicólogos sin llegar a nada, por fin hemos encontrado tratamientos que nos están solucionando problemas reales. Tengo mucha curiosidad por ver en qué se queda el diagnóstico de mi hija cuando terminemos con todo lo que estamos haciendo.