HIPERSENSIBILIDAD

Rosina Uriarte

La hipersensibilidad, también llamada «hipersensorialidad», es un efecto de la mala integración sensorial, de la cual ya hablé en «INTEGRACIÓN SENSORIAL. CÓMO CONVIVIR CON LA DISTORSIÓN«. Ahora quería tan sólo transcribir un pequeño párrafo de un interesante libro de Sally Goddard, titulado «Reflejos, aprendizaje y comportamiento».

Menciona tan sólo los sentidos de la vista y el oído porque habla de su importancia para el aprendizaje, pues son éstos los dos sentidos más decisivos para el funcionamiento del niño dentro del aula. Pero una hipersensibilidad o hiposensibilidad de otros sentidos, como el vestibular o el táctil, por ejemplo, podrían afectar también muy directamente a la capacidad de atención y el rendimiento académico.

Sally Goddard dice lo siguiente:

La hipersensibilidad visual y auditiva son tanto una discapacidad para el aprendizaje como lo es la pérdida de una de estas áreas, en algunos casos, tanto hiper como hipo pueden coexistir en un niño.
Cuando el sistema está sobrecargado, el niño puede entrar en una reacción de «shock», es decir, el sistema nervioso desconecta cualquier sensación y deja de responder frente a estímulos. Esto podría interpretarse como ser hiposensible, cuando de hecho es una reacción extrema del estado de sensibilidad excesiva.

Es posible que muchos padres y educadores identifiquéis en estas palabras al niño que se tapa los oídos frecuentemente ante los ruidos y la música y sin embargo, parece no escuchar y «estar en su mundo», sobre todo en ambientes concurridos como reuniones familiares o el colegio. Crea desconcierto pues nos damos cuenta de que los ruidos le molestan y sin embargo, en otras ocasiones se comporta como si fuese sordo…

Si quieres ayudar a un niño de estas características, pónte en contacto con Víctor Estalayo a través de VEGAKIDS o en el teléfono: 915184443

CÓMO LEE EL CEREBRO

Rosina Uriarte

El cerebro está formado por dos hemisferios simétricos. Cada uno de ellos tiene funciones para las cuales está más especializado, pero ambos participan en todas estas funciones, trabajando conjuntamente en todas y cada una de nuestras interpretaciones y respuestas.

El hemisferio izquierdo, llamado también “simbólico” o “lógico”, es el controlador del lenguaje y del procesamiento secuencial de la información.
El hemisferio derecho, llamado “visual”, “postural” u “holístico”, se encarga de procesar la información córporo-espacial, trabaja con imágenes visuales y controla las funciones holísticas (relativas al todo, que lo considera todo a la vez).
El acto de leer, cuando se realiza con el hemisferio derecho, está basado en técnicas visioespaciales y holísticas, por ejemplo palabras enteras o el método «ver-decir». Este es el método de lectura que utilizamos en la Estimulación Temprana y que puede comenzarse a temprana edad. El niño pequeño es capaz de reconocer palabras completas y poco a poco va asociando la grafía de estas palabras a sus sonidos de modo que le será muy fácil aprender a leer palabras nuevas por sí mismo.
La lectura con el hemisferio izquierdo implica decodificar símbolos individuales, construir palabras a partir de letras y estructuras basadas en la fonética. Esta es la forma tradicional de aprender a leer, en la que el niño va interpretando letras de forma individual que van combinándose para reproducir los diferentes fonemas que forman las palabras.
Hay un momento en el proceso de aprender a leer en que el equilibrio del cerebro pasa de derecha a izquierda, aproximadamente a la edad de 6 ó 7 años.
A esta edad, cuando comienza el aprendizaje de la lectura y la escritura en el colegio, el niño necesita contar con unas coordenadas bien definidas y estables y un punto de partida para poder organizar la información sobre el papel, para no confundir “la” con “al”, las unidades y las decenas o los conceptos anterior y posterior, añadir o quitar, etc. Cuando fallan
estas coordenadas, se produce una tendencia al desorden. Aquí es donde puede aparecer la dislexia.
Las personas disléxicas parece que prefieren métodos de aprendizaje del hemisferio derecho. Cuando escriben o leen tienen dificultad para aplicar técnicas del hemisferio izquierdo.
Un dato curioso recogido en el libro de Sally Goddard «Reflejos, aprendizaje y comportamiento»:
En el lejano oriente, donde el lenguaje escrito se basa en pictogramas, la dislexia raramente existe. Gran parte de la filosofía de oriente está basada también en el pensamiento del hemisferio derecho, por ejemplo, la capacidad de que el futuro, el presente y el pasado coexistan simultáneamente. Cuando soñamos hacemos esto, de manera que sucesos lógicamente desconectados se pueden observar juntos, a través de una representación holística y visio-espacial.

En esta prueba hay que decir los colores sin leer la palabra (que corresponde a un color diferente). Para realizar esta prueba, debemos inhibir la lectura que realiza el hemisferio izquierdo para decir el color de la palabra. El hemisferio izquierdo analiza las letras y lee, el derecho ve el conjunto, la imagen y distingue el color. Éste es un ejemplo de cómo compiten ambos hemisferios y cómo especialmente el hemisferio dominante (el izquierdo, el que interpreta las letras) intenta imponerse sobre la labor del hemisferio subdominante (el derecho, cuyo cometido es en este caso, reconocer el color). En los niños con problemas de lateralidad, en los que las dominancias no están claras, ambos hemisferios compiten en lugar de colaborar, por lo que, con esta prueba podemos hacernos una idea del esfuerzo que han de realizar estos niños para poder llevar a cabo actividades que son mucho más sencillas para la mayoría de sus compañeros.

EL ODREN NO IPMOTRA

SGEUN UN ETSDUIO DE UNA UIVENRSDIAD IGNLSEA, NO IPMOTRA EL ODREN EN EL QUE LAS LTEARS ETSAN ERSCIATS, LA UICNA CSOA IPORMTNATE ES QUE LA PMRIREA Y LA UTLIMA LTERA ESETN ECSRITAS EN LA PSIOCION COCRRTEA. EL RSTEO PEUDEN ETSAR TTAOLMNTEE MAL Y AUN A SI PORDAS LERELO SIN POBRLEAMS. ETSO ES PQUORE NO LEMEOS CADA LTERA POR SI MSIMA, SNIO LA PAALBRA EN UN TDOO.
PRESNOAMELNTE ME PREACE ICRNEILBE.
TNATOS AOÑS DE COLGEIO A AL BSAURA…

En este texto vemos una prueba de cómo colaboran los dos hemisferios a la hora de leer en el caso de un buen lector sin problemas de lateralidad y con un Cuerpo Calloso bien desarrollado (recordemos que es éste el que realiza el trasvase de información de un hemisferio al otro). En la lectura de estas palabras desordenadas, el hemisferio izquierdo interpreta las letras y lee propiamente dicho, pero el derecho reconoce las palabras como un todo, como una imagen, por lo que impide que el desorden en las letras entorpezca la lectura.

BENEFICIOS DEL MÉTODO CANGURO


Rosina Uriarte

El método canguro es la práctica de sostener al bebé prematuro sobre el pecho desnudo de la madre o del padre, colocando ropa que abrigue la espalda del bebé o un porta-bebés especialmente diseñado para ello.

Comenzó a usarse en Colombia por pura necesidad debido a la falta de incubadoras. Esto ocurrió hace ya dos décadas y desde entonces se ha extendido su uso a otros países.

Todos los años nacen unos 20 millones de niños con bajo peso al nacer, la mayoría en países poco desarrollados. Es en algunos de estos países donde más extendida está esta práctica, y una no puede evitar preguntarse cómo es posible que las madres y los especialistas en neonatología no se dieran cuenta de la necesidad de aplicar este método mucho antes.

Como madre, llevar a tu recién nacido a tu pecho y mantenerlo ahí es casi algo instintivo, pero cuando eres primeriza te bombardean con consejos, siempre bien intencionados, tanto desde el personal sanitario como familiares y amigos, sobre los inconvenientes de cogerle en brazos, mimarle, mecerle, etc.… En estos últimos años están cambiando las cosas por suerte, ahora te permiten tener a tu hijo contigo desde el momento del nacimiento y no tienes que, obligatoriamente, “programarle” para que coma cada tres horas y cosas absurdas del mismo estilo… Y todos hemos oído ya de las ventajas del contacto directo “piel con piel” y de coger a nuestros bebés.

Para los recién nacidos prematuros todo tipo de atenciones son aún más necesarias. Por supuesto, que empezando por la atención médica. El método madre canguro constituye una forma eficaz de cubrir las necesidades del bebé en cuanto a calor, lactancia materna, protección frente a infecciones, estimulación, seguridad y amor.
Además de eficaz, es fácil de aplicar y fomenta la salud y el bienestar tanto de los recién nacidos prematuros como de los nacidos a término. A todo esto hay que añadir el desarrollo de vínculos afectivos entre el bebé y la madre o padre canguro.

El método canguro puede ayudar al bebé a:
– Mantener la temperatura corporal
– Regular su ritmo cardíaco y respiratorio
– Aumentar su peso
– Dormir profundamente durante más tiempo
– Estar más tiempo tranquilo y menos tiempo llorando
– Tener más probabilidades de alimentarse de la leche materna (el método canguro puede mejorar su producción)

Estos son los beneficios enumerados en cualquier documento que consultemos sobre el tema, pero hay más…

Según Harald Blomberg, médico sueco experto en reflejos y en la terapia de movimientos rítmicos, los bebés prematuros nacen con algunos de los reflejos primitivos aún no desarrollados, lo cual puede repercutir en su posterior desarrollo. En una incubadora no reciben la estimulación táctil, kinestésica (movimiento) y de equilibrio como en la matriz. Al llevar la madre o padre al niño en brazos, o contra su pecho, sí que obtendrá una estimulación similar a la del útero, lo que repercutirá en la maduración e integración de los reflejos primitivos, mejorará el tono muscular y ayudará a la conexión entre los diferentes niveles del cerebro.

BITS DE INTELIGENCIA «elementos del universo»

Esta vez pasamos la colección de bits de inteligencia de los elementos del universo. Les gusta mucho porque después jugamos con la bola del mundo y vemos y hacemos otras cosas relacionadas con los planetas.

Centro Bilingüe de Estimulación Temprana BRISBANE
Rosina Uriarte

MATEMÁTICAS EN CLASE DE ESTIMUALCIÓN TEMPRANA

Este es un fragmento del rato que dedicamos a las matemáticas en nuestra clase de Estimulación Temprana. Las matemáticas las realizamos tanto en castellano como en inglés. Pretendemos que los niños jueguen con las cantidades y vivan las matemáticas de forma lúdica. Todos nuestros alumnos de este grupo tienen entre los dos y los tres años de edad.

Centro Bilingüe de Estimulación Temprana BRISBANE
Rosina Uriarte

SÍNDROME DOWN. NIÑOS DE LA ESPERANZA.

Rosina Uriarte

Raymundo Veras es un médico muy reconocido en Brasil y en todo el mundo. Fundador de los Institutos Veras, su primera etapa de vida profesional la dedicó a la oftalmología, pero un gravísimo accidente hizo que se volcara de lleno en el mundo de la parálisis cerebral buscando la forma de salvar la vida de su hijo. Así llegó a Filadelfia, a los Institutos para el Desarrollo del Potencial Humano, donde conoció a Glenn Doman y su trabajo con los niños cerebrolesos.

Tras una etapa de grandes esfuerzos consiguió su objetivo, no sólo salvó la vida de su hijo, sino que logró darle una calidad de vida que hubiese sido impensable para los profesionales de la medicina tradicional en aquellos días y lo sería aún hoy.

En 1963 se vio en una situación comprometida cuando su contable se acercó a él suplicándole que hiciese algo por su hija. Veras le aseguró que la ayudaría, convencido de que la niña era parlítica cerebral, sin embargo resultó que la niña tenía el síndrome de Down. Tanto Veras como Doman, en aquel entonces estaban convencidos de que estos niños nada tenían que ver con los lesionados cerebrales y que por lo tanto nada se podía hacer por ellos.

Observando la expresión de este hombre, Veras se recordó a sí mismo hacía cinco años, cuando recibía el diagnóstico exento de esperanza alguna sobre las posibilidades de su hijo, y se vio impotente ante el hecho de no poder ofrecerle ayuda a su empleado y amigo. Por salir del paso se comprometió a ver y evaluar a la niña y una vez que lo había llevado a cabo proporcionó a los padres un programa de estimulación y programación cerebral tal como lo hacían con los pacientes paralíticos cerebrales. En realidad Veras tan sólo buscaba reconfortar a los padres, tenerles ocupados e ilusionados y evitarles en la medida de lo posible, pues le resultaba doloroso enfrentarse con el problema que el consideraba no tenía solución.

Mientras tanto, Veras intenta ganar tiempo para informarse y estudiar todo lo que pueda sobre la trisomía 21. Su decepción fue grande al descubrir que apenas había nada publicado sobre el tema, que se desconocía casi por completo.

Pero esta decepción pronto quedaría empañada por la sorpresa de comprobar que los padres de Norma, que así se llamaba la niña, mostraban cada día mayor alegría y gratitud en sus encuentros con el doctor. No sólo se mostraban entusiasmados, sino que tras haber realizado los intensos y difíciles programas recomendados, pedían más… Veras, sin comprender muy bien lo que estaba ocurriendo, y sin tener otra cosa que recomendar a los padres, les pidió que doblaran todo lo que estaban haciendo. Ellos aceptaron sin pestañear siquiera…

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Pronto estos padres tan contentos comenzaron a llevar a otros padres de niños como Norma a los Institutos Veras y se les aplicó también el mismo programa. Éste es un programa muy difícil, a menudo requiere 10, algunas veces 14 horas al día de estimulaciones, arrastre, gateo… Es un trabajo duro, pero los niños mejoran. Éstos son datos concretos que nos da Raymundo Veras con respecto a esta mejoría:


– Sus lenguas se retiran hacia el interior de la boca

– las bocas se cierran

– su respiración se hace normal
– están más presentes
– el tono muscular mejora
– parecen cada vez menos mongoloides
– parecen cada vez más niños
– parecen cada vez menos «sin esperanza»
– tienen cada vez más «esperanza»

En 1970, después de ocho años de terapia, Norma Nunes, síndrome down, es una niña normal y entra en una escuela normal para continuar sus estudios.

«… no creo que las cosas tengan que quedar tal como son. No creo que los tetrapléjicos tengan que convertirse en buenos tetrapléjicos o que los niños cerebrolesos tengan que convertirse en adultos cerebrolesos.
No creo que la meta justa para los mongoloides sea volverse buenos mongoloides. No sólo no creo que sea una meta justa, sino que creo es una meta vil. Es una meta negativa que amenaza al niño porque tiene mayor potencia para empeorar sus condiciones que para mejorarlas.

Cuando un niño mongoloide nace, no está muy retrasado en el desarrollo respecto a los otros niños; pero, puesto que no se desarrolla rápidamente como los otros, con el pasar de los meses y de los años sus condiciones empeoran siempre más.
Ahora, es justo preguntar: ¿el mongoloide se desarrolla más lentamente que los otros niños porque no puede desarrollarse a la misma velocidad o porque no nos esperamos que lo haga?» R. Veras.

Todos los niños precisan de un ambiente rico en estímulos para su correcto desarrollo. Un excelente ambiente neurológico es el que ofrece al niño excelentes oportunidades de ver, oír, sentir, desgustar, oler y moverse. Los niños con síndrome Down necesitan un ambiente estimulante acelerado porque necesitan más estímulos que los demás niños. Este ambiente rico e intenso debe comenzar a ser posible, el día en el que nace el niño. Como en todos los casos, los primeros años de la vida de estos niños son los más importantes puesto que es en estos años que aprende y se desarrolla más rápidamente que el resto de su vida.

«Cuando los padres de un niño mongoloide creen que un día se volverá normal y comienzan a tratarlo como a los demás niños, entonces sus probabilidades de volverse normal serán mucho más grandes. La meta para nuestros mongoloides es la normalidad y nada menos.

¡Los niños mongoloides no son estúpidos! ¡No son especiales! Son niños cerebrolesos que tienen necesidad de ambientes mejores y de estimulaciones mejores. No deberían de ponerlos aparte, lejos de la vista y de la mente. No solamente muchos niños mongoloides tienen el potencial para lo normalidad, sino que a menudo tienen el potencial de un genio. Muchos de mis mongoloides leen más rapidamente y mejor que los niños normales; muchos son mejores en matemáticas y aprenden más rápidamente que los normales; por eso no quiero oír hablar de mis mongoloides inscritos en clases «especiales» a menos que signifique para niños superiores.»



Nota de la autora de este blog:Quisiera agradecer a un lector anónimo que me haya hecho reflexionar y ser consciente de la importancia de la utilización de la terminología correcta en cuanto a los niños síndrome down se refiere.
Primero de todo quisiera pedir disculpas a todos los lectores a quienes pueda ofender el término «mongoloide» utilizado frecuentemente en el texto. Sé que es un nombre en desuso y comprendo que la razón de su abandono sea el hecho de que no es un término preciso desde el punto de vista médico o científico, además de conllevar posibles connotaciones despectivas.
Si mantengo el término en esta entrada es debido a que se trata de citas textuales extraídas del libro de Raymundo Veras «Children of dreams, children of hope», que desgraciadamente no se encuentra aún traducido a nuestro idioma. Yo leí una pretraducción de poca calidad, de la cual extraje la parte cursiva de esta entrada y las características de los niños síndrome down ennunciadas en la misma.
En favor de Raymundo Veras diré que, aún a pesar de utilizar el término «mongoloide» casi constantemente en su libro, es infinitamente respetuoso y un amante incondicional de estos niños. Que de hecho ha dedicado su vida a trabajar con ellos y a mejorar su situación en todo lo posible. Que además, tiene el mérito de haber logrado grandes éxitos en su empeño.
En cuanto a la utilización del término «mongoloide» también es importante tener en cuenta que el libro fue escrito en 1975, lo cual nos indica la razón del uso del término, que en aquel entonces era más común.

Para finalizar, me gustaría incluír otra parte de la obra de Raymundo Veras que creo nos da una idea de que el término «síndrome down» no era su preferido a la hora de referirse al mismo:

«… en 1865 un doctor que se llamaba Lansdon Down observó a estos niños e hizo una lista de las cosas en las que se diferenciaban… Se ha escrito que la contribución de Down en la diagnosis de sus problmas ha significado un progreso importante y que por eso estos niños llevan su nombre. No quiero ser poco respetuoso, pero no comprendo cómo su contribución sea un importante progreso. Lo que él ofrecio no era un diagnóstico, sino simplemente otra etiqueta… «Síndrome de Down» no es un diagnósitco, es la descripción de síntomas o de las consecuencias de un problema médico. No he encontrado que Down haya hecho nada para curar a estos niños; hizo únicamente una lista de las cosas que no funcionaban en estos.»
Esto queda en defensa de Raymundo Veras y su utilización del término «mongoloide». En cuanto a mi posible aportación personal (siempre citando a los expertos en el tema puesto que yo no lo soy), no justifico el uso del término, por lo que me limitaré a los nombres más aceptados de «síndrome de down» y «trisómico».

Rosina Uriarte, 19 de septiembre de 2007

DE NUESTROS PRIMEROS AÑOS DE VIDA DEPENDE EL RESTO


«Cada día la velocidad de crecimiento es inferior a aquella del día precedente. Entre la edad de siete a ocho años, el cerebro de un niño crecerá lo mismo que lo hará entre los ocho y los ochenta años. En los pirmeros seis años, el niño aprende más de lo que aprenderá el resto de su vida.» Glenn Doman.

En este gráfico puede apreciarse el desarrollo de las conexiones neuronales al nacer y a las edades de 6 y 14 años. Estas conexiones proliferan de forma vertiginosa en el cerebro del bebé en sus primeros meses de vida. Durante la primera década, el niño tendrá el doble de conexiones neuronales que un adulto.

Lo que sigue es un extracto del libro «Children of dreams, children of hope» de Raymundo Veras, discípulo de Doman y fundador de los Institutos Veras:

Ahora nos damos cuenta que un niño de cinco años puede aprender más rápidamente que uno de seis, uno de cuatro más rápidamente que uno de cinco, y un niño de un año puede batir a todos sin dificultad, todo esto como causa del crecimiento precoz del cerebro.

Hemos visto que, con cinco años, el niño posee ya un 80% de todos los conocimientos que adquirirá jamás. Hemos visto que los niños tienen la capacidad de ser genios lingüísticos; pueden aprender tres o seis lenguas con la misma facilidad con la que aprenden una sola. Se he sugerido que los genios no han sido creados en el seno, sino que son el resultado de la posibilidad conquistada de aprender desde la más temprana edad.

Pero los ambientes de la mayor parte de los niños de un año son en clave baja y no muy estimulantes. El niño tiene que recoger información como pueda, porque los adultos tienen la extraña idea de mantener secretos con él. Estimulan su cerebro solamente cuando les conviene. Y como sabéis, es raramente conveniente para ellos, porque tienen planes personales.
Lo tienen en una jaula – llamada «parque» – una prisión de privaciones estructuradas, y lo rodean de ejemplares absurdamente estúpidos. Repiten por él las cosas más estúpidas: que el niño tiene que trabajar para aprender; tiene literalmente que sacar por la fuerza la información de sus padres. Es algo muy triste y algo de locura monumental … No es culpa de los padres, no saben hacerlo mejor. No tienen ninguna intención de mantener ignorantes a sus niños. Les ha sido enseñado a dar los mejores juguetes a sus hijos y aburrirles con repeticiones estúpidas. ¡Es una gran tristeza, una tragedia!

* El desarrollo de vuestro niño no es necesariamente el resultado de su dotación genética, o de sus capacidades y talentos.

* En la mayor parte de los casos, es un reflejo de la calidad de su ambiente.

Ahora pongamos en claro tantas cosas:

He dicho que mejorando el ambiente de un niño, su desarrollo probablemente se acelerará. Esto es lo que he dicho.
No he dicho, por el contrario, y lo repito, que los niños deberían ir al colegio antes.
No he dicho que el niño debiera ser presionado con el aprendizaje.
No he dicho que debierais comprar una mesa y una silla para la habitación de vuestro niño.
No he dicho que debierais transformar a los niños en robots áridos e insensibles.
No he dicho que debierais indoctrinar a los niños en regímenes de clase a edad precoz.

He dicho que los niños pequeños tienen una tremenda capacidad de aprender y que pueden aprender casi sin esfuerzo.
He dicho que los niños pueden aprender mucho más si alguien encuentra tiempo para mostrarles las cosas excitantes que les rodean.
He dicho que los niños exploran cualquier ambiente. Si el ambiente es excitante y rico en información, existen muchísimas posibilidades de que el niño se convierta en un individuo excitante y rico en información.
He dicho que si el ambiente es aburrido y falto de información, existen muchas posibilidades de que el niño crezca aburrido y privado de información.

Si me decís que existen siempre excepciones, estoy de acuerdo. Pero insistiré en que son sólo eso: excepciones.

EL GATEO Y LA LECTURA

Rosina Uriarte

Glenn Doman, tratando a sus pacientes paralíticos cerebrales, había cosechado ya grandes éxitos en la mejoría de muchos de éstos en todos los aspectos del ser humano.
Sin embargo, había un grupo de estos niños que le tenía totalmente desconcertado, eran niños capaces de ver, de hablar, de oir y escuchar… eran niños muy brillantes en muchos casos, pero eran incapaces de aprender a leer.

«Hemos visto que estos niños tienen únicamente dos cosas en común: no saben leer ni andar a gatas. Cuando estos niños consiguen gatear durante algún tiempo, también su forma de leer mejora. Ahora, ¿cuántas veces tiene que suceder esto, y lo hemos visto miles de veces, antes de convencernos de esta correlación entre la capacidad de andar a gatas y de leer? Y cuándo nos convenzamos de esta correlación entre la capacidad de andar a gatas y de leer, ¿cuánto se necesita hasta que comencemos a preguntarnos si, en algún lugar del mundo hay personas que, por una razón o por otra, social o cultural, religiosa, no han tenido la posibilidad, de pequeños, de poder tirarse al suelo?
En otras palabras, que no hayan tenido nunca la posibilidad de arrastrarse o de gatear. Si existe tal civismo, y si existe un pueblo así, ¿se encuentra en grado de leer?»

A raíz de esta pregunta, Doman y sus colaboradores recorrieron el mundo conviviendo con pueblos primitivos como los Xingu de Brasil, los Bosquimanos del Kalahari, los esquimales de Alaska, los Navajos de Arizona… También observaron el comportamiento de niños de Samoa, rusos, franceses…

Descubrieron que ningún niño xingu, por ejemplo, ha tenido nunca la oportunidad de arrastrarse por el suelo o de gatear. La razón es que el terreno en los lugares donde habitan es una amenaza para la seguridad, e incluso la vida, de los pequeños. Los niños son llevados sobre las caderas o las espaldas de sus madres.

Raimundo Veras, discípulo de Doman y fundador de los Institutos Veras en Brasil, dice lo siguiente: «En todos los pueblos primitivos que hemos visitado, los niños no pueden andar a gatas y ninguno de ellos puede fijar sus ojos en un objeto más cerca que el largo de su brazo. Todos son présbites. Creemos que cuando un niño camina a gatas su vista de cerca se desarrolla.»
«Si el suelo o terreno lleva a los niños a gatear, entonces existen buenas probabilidades de que aquella cultura tenga un lenguaje escrito; si los niños no pueden andar a gatas es muy dudoso que su cultura tenga un lenguaje escrito.»
«Para que un pueblo pueda escribir o leer tiene que haber desarrollado la capacidad de focalizar sobre los objetos situados a unos 30 ó 40 centímetros de su rostro.»

Glenn Doman: «Si me muestra el suelo de una cultura, puedo decirle si esa cultura tiene un lenguaje escrito o no.»

I WANT A DRAGON Cuento en inglés

Rosina Uriarte

Este es uno de nuestros cuentos de inglés, el que utilizamos para el tema de los cuentos de hadas. Los niños suelen participar mucho, esta vez se han emocionado algo menos por estar pendientes de la persona ajena al aula que estaba grabando el vídeo. Pero como veis, son siempre unos alumnos estupendos. Tienen todos entre 2 y 3 años. Centro Bilingüe de Estimulación Temprana BRISBANE, Castro Urdiales.

EL INGLÉS EN LA ESTIMULACIÓN TEMPRANA

Rosina Uriarte

G. DOMAN: «De los 0 a los 4 años es el período óptimo en el que el cerebro está estructuralmente destinado y su potencial organizativo preparado para la adquisición de lenguajes. Es lo que los profesionales llaman la «ventana temporal». Una vez pasada esta edad se «cierra» la ventana y el aprendizaje de los diferentes lenguajes va a estar sometido a grandes esfuerzos (salvo por inmersión en el medio lingüístico concreto).»

V. ESTALAYO Y R. VEGA: » Los primeros meses y los primeros años de la vida del niño, son decisivos para el logro de una buena maduración auditiva. La razón es que, entonces, se registran los sonidos en el cerebro, tal cual son; posteriormente, en cambio, se perciben de forma imperfecta y, por consiguiente, se reproducen mal. ¿Quién es capaz, por ejemplo, de aprender una lengua extranjera con tal perfección, que nadie sospeche siquiera que no es su lengua materna? Sólo el niño pequeño.»

Cuando la 2ª lengua se adquiere a la vez que la 1ª el cerebro mantiene los dos sistemas diferentes y los utilizará por separado.Todos los idiomas utilizan las mismas frecuencias bajas, varían de 125 a 250 Hz. Sin embargo, las frecuencias más altas difieren mucho de unos idiomas a otros. El inglés, por ejemplo, utiliza gran cantidad de sonidos agudos, que van desde los 2.000 a los 12.000 Hz. El castellano utiliza frecuencias de 1.000 a 3.000 Hz.

Nuestros oídos, al estar constantemente escuchándonos a nosotros mismos y a las personas que nos rodean, están más acostumbrados a las frecuencias de nuestra lengua materna. La realidad es que somos «sordos» ante las frecuencias utilizadas en otros idiomas. Y esto se explicaría porque las células cerebrales que reciben las frecuencias extranjeras no han desarrollado tantas conexiones como lo han hecho las que reciben las frecuencias que nos son familiares.

A. TOMATIS: «Por el hecho de no poder oír las frecuencias extranjeras, no podemos pronunciarlas correctamente. Y lo que es peor, no podemos memorizarlas con facilidad.»

El niño tiene la percepción de gama de frecuencias más abierta que un adulto. El profesor ideal para enseñar inglés a un niño pequeño es el profesor nativo, pues le hablará con los sonidos que el niño es aún capaz de percibir y reproducir. Más adelante, bastará con que sea un buen profesor, una vez que el oído del niño ya crecido o adulto deja de distinguir determinadas frecuencias, lo mismo dará que el profesor sea nativo o no, siempre que su conocimiento del idioma sea adecuado. Lo conveniente es que los niños aprendan la pronunciación correcta desde el principio, pues es algo que les quedará para su futuro aprendizaje del idioma, y es algo imposible de conseguir una vez que se alcanza determinada edad.

Para el aprendizaje de los idiomas también se puede utilizar la técnica de los bits de inteligencia, mediante la preparación de lo que en inglés se llaman flashcards. Son carteles de información visual, igual que los bits, pero no tratan temas alejados del entorno del pequeño (conocimientos enciclopédicos), sino todo lo contrario: se tata de enseñarle al niño palabras muy sencillas que sean a la vez significativas por su relación afectiva con ellas (palabras de la familia, de la casa, juguetes, etc.). Estas imágenes también irán acompañadas por carteles de palabras (aunque no se muestran estas palabras a la vez que las imágenes) y se pasarán frente al niño una cada segundo durante 10 veces.

La estimulación con el segundo idioma incluirá además, canciones, poemas, cuentos, vídeos, juegos, etc.

En casa la mejor manera de introducir un segundo idioma es hablándole al niño en el mismo. Pero esto resulta fácil solamente a aquellas personas que tienen ese segundo idioma del niño como lengua materna y les sale con fluidez y naturalidad. La mayoría de las madres y padres necesitan por encima de todo comunicarse con sus hijos de forma plena y satisfactoria, y esto sólo es posible utilizando el lenguaje con el que nos sentimos emocionalmente identificados. Hay, sin embargo, muchas cosas que se pueden hacer, siempre de modo lúdico y en determinados momentos del día. Que mamá o papá cambien de idioma durante un ratito todos los días no tiene por qué suponer un problema, aún así, si los niños protestan es mejor no hacerles mucho caso y seguir adelante pues acabarán por acostumbrarse a ello.
Los paseos por la casa nombrando cosas en otro idioma, adivinando dónde están las que se mencionan o corriendo a tocarlas… pueden resultar actividades divertidas. También se pueden colocar carteles con el nombre de las cosas de la casa para que el niño se habitúe a ver palabras en el otro idioma.

Sobre todo cuando se trata de inglés, el hecho de que el niño pueda reconocer las palabras escritas a la vez que las oye pronunciadas es de vital importancia debido a la difícil ortografía del idioma, el recordar cómo se escriben las palabras le ayudará en su futuro aprendizaje de la lengua.