reflejos primitivos archivos - Página 2 de 4 - ROSINA URIARTE

ALTERACIONES DEL DESARROLLO INFANTIL: UN ENFOQUE DIFERENTE, UNA NUEVA ESPERANZA

 
Alteraciones del desarrollo infantil: un enfoque diferente, una nueva esperanza: el neurodesarrollo.
 
Fatima Amezkua, responsable de comunicación de la Asociación Laztana, enero 2016
 
Los seres humanos nacemos muy inmaduros y altamente dependientes de los cuidados de nuestros progenitores no solo para crecer sino para seguir desarrollándonos. Los tres primeros años de vida, pero sobretodo el periodo gestacional y el primer año de vida, son fundamentales para el correcto desarrollo motor, sensorial y neuronal que sentará las bases para el posterior desarrollo emocional y cognitivo de la persona. Es por esta razón que las niñas y niños pequeños y las mujeres embarazadas son los más sensibles y vulnerables al impacto de distintos factores externos que pueden perturbar el normal desarrollo infantil.
 
Las sociedades modernas conllevan unos modos de vida y consumo que implican altos niveles de estrés en la vida cotidiana así como una constante exposición a miles de sustancias químicas combinadas, metales pesados, contaminación atmosférica, ondas electromagnéticas, etc. Nunca antes los seres humanos habíamos estado expuestos a tantas sustancias químicas, presentes incluso en los alimentos que ingerimos, y a tantas radiaciones de las que desconocemos sus efectos a largo plazo. Somos cobayas de una experimentación a escala mundial en la que, obviando el principio de precaución, se espera a que los efectos negativos de una sustancia se demuestren claramente dañinos para proceder a limitar su uso. Y, lo que es peor, nadie regula la influencia sobre las personas de la combinación de dos o más de estas sustancias potencialmente tóxicas cuando diariamente convivimos con cientos de ellas. La doctora en Medicina Ambiental, Pilar Muñoz Calero, ha estudiado ampliamente la influencia de estas sustancias en el ser humano y las patologías en las que incide entre las que se incluyen alergias, intolerancias y muchas alteraciones del desarrollo infantil.
Algunos de los factores que pueden perturbar el correcto desarrollo infantil incluyen: factores ambientales como exposición a sustancias tóxicas -vía placenta o por contacto directo- o a radiaciones electromagnéticas; problemas durante el periodo gestacional y/o el parto como altos niveles de estrés durante el embarazo, nacimientos prematuros o partos por cesárea; carencias afectivas y falta de estimulación sensorial como las sufridas en su primera etapa de vida por muchos niños y niñas adoptados; hospitalizaciones prolongadas; largas jornadas en guarderías desde muy bebes; uso abusivo de sillitas y andadores que limitan el libre movimiento del bebe tan necesario para su desarrollo motor, etc.  Diversos estudios como los dirigidos por la investigadora Marieta Fernández Cabrera[1] de la Universidad de Granada, así como otros muchos centros de investigación a nivel internacional, han demostrado que los niños y niñas que han vivido alguna de estas circunstancias tienen mayores probabilidades que el resto de la población de sufrir algún tipo de alteración del desarrollo infantil y/o del sistema inmunológico.
Por todo ello, no es extraño encontrar en nuestro entorno cada vez más niños y niñas que sufren alergias, intolerancias alimentarias, déficit de atención con o sin hiperactividad (TDA/H), trastornos del lenguaje, problemas de integración sensorial, autismo o trastornos del espectro autista (TEA), etc. Si bien es cierto que dificultades del aprendizaje de diverso tipo, alergias o enfermedades como el autismo siempre han existido, llama la atención el incremento que algunos diagnósticos asociados a estos problemas han experimentado en las dos últimas décadas. Por ejemplo, según la revista Neurología[2]estudios epidemiológicos recientes informan que en 1985 se registraban 5 casos de autismo por 10.000, mientras que nuevas estimaciones reportan  1 caso por cada 100 niños y adolescentes en 2008 –algo evolutivamente imposible si su origen es solo genético y que tampoco se explica solo por una mejor detección de casos- y en el caso del TDA/H ha pasado de diagnosticarse al 2% de la población infantil a alcanzar niveles del 15% en algunos países como EEUU.
 
Este tipo de trastornos inciden de forma significativa en la vida familiar, escolar y social de muchos niños y, cuando afectan a capacidades atencionales, cognitivas o relacionales, son a veces difíciles de detectar hasta que los pequeños cursan Educación Primaria. Muchos escolares con TDA/H, lateralidad cruzada, trastornos del lenguaje, TEA u otras alteraciones del desarrollo son incomprendidos y el sistema educativo no siempre está preparado para ofrecerles la ayuda que necesitan.
 
Muchas veces la única respuesta que reciben del sistema sanitario y educativo es medicación farmacológica tal vez complementada con asistencia psicológica mediante terapia conductual y cognitiva  que -aunque puede resultar positiva- no logra cambios suficientemente profundos y duraderos pues no corrige la causa del trastorno sino que más bien ayudan a controlar algunos de los síntomas que produce.
 
Sin embargo, hoy día existe una diversidad de métodos terapéuticos que trabajan estos problemas desde su origen dando una segunda oportunidad al cerebro para que logre su correcto desarrollo. Están basados en ejercicios de estimulación cerebral para la reorganización neurofuncional junto a la mejora del estado del sistema inmunológico acompañada de una alimentación sana, preferiblemente ecológica. Estos métodos están avalados por profesionales de todo el mundo y por miles de familias que los han utilizado obteniendo mayores garantías de éxito sin efectos secundarios para la salud. No se trata de terapias milagrosas diseñadas por el gurú de turno, sino que están basadas en principios científicos, estudios contrastados y años de trabajo. En la práctica la reorganización neurofuncional se logra a través de en una serie de ejercicios de estimulación cerebral personalizados que padres y madres deben realizar diariamente en casa con sus hijos y que se complementan con sesiones de terapia presencial y revisiones por parte de las y los profesionales correspondientes: neurólogo, optometrista comportamental, especialista en reeducación auditiva, especialista en integración de reflejos primitivos, etc.
 
Dos son las claves que hacen que estos métodos terapéuticos funcionen. Por un lado, la plasticidad cerebral que, si bien se ha demostrado que es una capacidad que mantenemos a lo largo de toda la vida, ésta es mucho mayor durante la infancia. La segunda clave es constancia y repetición pues es así como nuestro cerebro aprende y se desarrolla. Repitiendo de forma sistemática y durante el tiempo necesario el tipo de estímulo que cada niño o niña necesite se logra que el cerebro desarrolle esa área que había quedado bloqueada o que mejore la conexión neuronal entre áreas del cerebro que deberían comunicarse con fluidez.
 
Ante la falta de información sobre las causas y posibilidades de tratamiento de estas alteraciones del desarrollo, nace en julio de 2013 Laztana –Asociación para el desarrollo y la estimulación infantil- con el objetivo de difundir y facilitar a las familias el acceso a métodos terapéuticos libres de medicación que trabajan por lograr una maduración neurológica adecuada y un estado biológico en las mejores condiciones por medios naturales y efectivos. Cualquier persona interesada puede informarse y contactarnos a través de nuestra página Web:http://www.asociacionlaztana.org/, en facebook:https://www.facebook.com/asociacionlaztana  o en el email:asociacionlaztana@gmail.com.


[1]             Marieta Fernández Cabrera es Doctora en Ciencias Químicas de la Universidad de Granada y coordinadora en Granada del Proyecto INMA, INfancia y Medioambiente. http://www.proyectoinma.org
[2]             Revista Neurología, Vol. 27, Num. 7, sep 2012, editorial Elsevier. Publicación científica de la Sociedad Española de Neurología.

“DESARROLLO Y APRENDIZAJE INFANTIL – NUEVOS ENFOQUES TERAPÉUTICOS”. II JORNADA DE LA ASOCIACIÓN LAZTANA

El pasado sábado, día 20, celebramos la II jornada de la Asociación Laztana, en el Centro Cívico de Cruces, Barakaldo.
Bajo el título “Desarrollo y Aprendizaje Infantil – Nuevos Enfoques Terapéuticos”, contamos con tres interesantes ponencias sobre el desarrollo visual, auditivo y motriz, y su influencia en el aprendizaje escolar infantil.
 
Juan Portela habla de la importancia de contar con un buen sistema visual para el aprendizaje escolar. Para la Asociación Laztana
El experto en optometría comportamental, Juan Portela, nos expuso la importancia de contar con un correcto sistema visual que permita al niño realizar todas las funciones visuales necesarias para poder realizar con éxito sus tareas escolares.
Como experto que es en ambliopía y estrabismo, mostró vídeos de casos clínicos con su positiva evolución gracias a la terapia visual. También novedosos programas de diagnóstico y tratamiento que se aplican de forma lúdica y divertida para los niños, algunos incluso en 3D como pudimos comprobar los asistentes.
Hizo hincapié en diferentes signos que deberían alertar a psicólogos, pedagogos, logopedas, maestros y padres sobre posibles trastornos visuales que no son comúnmente diagnosticados por profesionales de la medicina puesto que su campo es la salud y no el aprendizaje escolar.
Entre otras muchas cuestiones, recalcó la importancia de tener en cuenta que la plasticidad cerebral existe toda la vida. Y que si bien, no es tan marcada como en la infancia, sigue presente en todas las edades, pudiéndose beneficiar todo el mundo de los avances aportados por la terapia visual.

Ana Madrigal habla de la incidencia de la audición en el desarrollo infantil. Para la Asociación Laztana
Ana María Madrigal presentó una entretenida ponencia sobre la incidencia de la audición en el aprendizaje del niño.
Comenzó explicando que el cerebro es como un coche, que independientemente de la potencia o calidad de su motor, depende de sus cuatro ruedas para cumplir su función. Estas cuatro ruedas son especialmente importantes en todo lo relacionado con el aprendizaje escolar y representan el sistema auditivo, el sistema visual, el sistema motriz y el estado biológico en el que se encuentra el niño.
Explicó la importancia del buen desarrollo de los sentidos para que el cerebro reciba la información correcta y pueda procesarla de forma que luego emita una respuesta eficaz para cada situación. Y nos brindó ejemplos prácticos de las dificultades y el malestar que pueden causar en todos nosotros las distorsiones auditivas. Porque no es lo mismo “oír” que “oír bien”.
Al igual que ocurre con la visión, también existen opciones terapéuticas para la reeducación de la audición, logrando con ello no solamente mejoras en el rendimiento académicos, sino también a nivel emocional.
 
Eva Bartolomé habló de qué son y para qué sirven los reflejos primitivos. Para la asociación Laztana
Eva Bartolomé es experta en la Terapia de Movimiento Rítmico (BRMT, más conocida por TMR).
Nos describió qué son y para qué sirven los reflejos primitivos. Cómo su presencia es necesaria en el bebé ya antes de su nacimiento y cómo los reflejos primitivos tienen la misión de asegurar su supervivencia y de llevarle de una etapa del desarrollo a la siguiente. Cómo gracias a las acciones motrices que provocan se crea el cableado cerebral necesario para la maduración de áreas cerebrales primitivas, que a su vez estimulan y permiten que maduren áreas cerebrales más sofisticadas.
Pero que estos reflejos primitivos, una vez que han cumplido la función para la cual existen, deben descansar y dejar paso a reflejos posturales con los cuales convivimos toda la vida. La presencia de reflejos primitivos activos pasado su tiempo de acción, indica una inmadurez que puede entorpecer el funcionamiento del niño en todas las áreas de su desarrollo.
Nos habló de la Terapia de Movimiento Rítmico, y cómo con ella pueden inhibirse reflejos primitivos activos y ofrecer de este modo una segunda oportunidad al cerebro de lograr la maduración deseada.
 
Una madre cuenta su testimonio sobre cómo su hijo ha avanzado gracias a terapias de organización neurológica. Para la Asociación Laztana.
Al finalizar las ponencias hubo una presentación de la Asociación Laztana para aquellos que aún no nos conocían bien. Y tras esta breve presentación, contamos con una interesantísima mesa redonda en la que se plantearon y solucionaron dudas y se expusieron emocionantes testimonios de niños de nuestra asociación que van avanzando en su camino hacia la solución definitiva de sus dificultades.

REFLEJOS PRIMITIVOS NO INTEGRADOS

Cuando los reflejos primitivos no se integran en el momento adecuado, pueden afectar al desarrollo en su globalidad, y por consiguiente, al aprendizaje infantil.

Cuando insistimos en la importancia de que los niños pasen por todas las etapas del desarrollo motor en el primer año de vida, es porque de ello depende su desarrollo posterior. Estas etapas o grandes hitos del desarrollo (levantar la cabeza, rodar, arrastrarse, gatear y sentarse solo, todo ello antes de caminar), sientan las bases de todo lo que ha de venir. Si no se producen en las condiciones deseadas, el niño no dispondrá de las mejores oportunidades para seguir adelante en su desarrollo y llegar a su aprendizaje escolar con facilidad y garantías de éxito. Esto no significa que el niño  no pueda tener éxito en la escuela y que irremediablemente esté abocado al fracaso escolar, no es así… significa que puede no contar con todas las herramientas neurológicas (las conexiones y estructuras cerebrales necesarias) para lograrlo con facilidad y sin realizar un sobreesfuerzo.

Sólo si damos a un bebé las oportunidades de pasar por estas etapas, logrará hacerlo. Esto supone poner al niño en el suelo y librarle de cualquier artilugio que pueda restringir su libre movimiento. De esta forma, y gracias a los movimientos que conforman estos grandes hitos del desarrollo, el niño inhibirá los reflejos primitivos con los que nació y que le ayudan precisamente a cumplir con estas etapas del desarrollo. Ha de cumplirlas para que los reflejos primitivos, tras realizar su misión, puedan «descansar» y dejar el protagonismo a otros reflejos posturales más avanzados.

Podemos pensar que ser más o menos diestro o hábil físicamente no tiene gran importancia, pero si pensamos que el desarrollo físico (que pertenece a las áreas más básicas del cerebro), sostiene el desarrollo emocional, social e intelectual (de áreas cerebrales más sofisticadas), entonces nos damos realmente cuenta de lo que implica no adquirir estas destrezas motrices.

Este vídeo refleja perfectamente las consecuencias de la falta de experiencias motrices necesarias y de la permanencia de reflejos primitivos activos. Esta niña no cuenta con todas las oportunidades y las mayores facilidades para poder tener éxito en el ballet, pero seguramente que tampoco cuenta con estas oportunidades y facilidades en otras áreas como el aprendizaje en la escuela. Porque si no puede controlar su cuerpo en movimiento, menos aún podrá controlarlo en reposo guardando una postura adecuada para poder prestar atención en clase. Si es incapaz su cerebro de enviar la orden correcta a sus pies y a sus piernas, difícilmente podrá hacerlo con sus ojos para enfrentarse con la lectura o sus manos para la escritura.

Rosina Uriarte

Ejemplo de niña con reflejos primitivos no integrados:

«TERAPIA DE MOVIMIENTO RÍTMICO. MOVIMIENTOS QUE CURAN» por el doctor Harald Blomberg

El doctor Harald Blomberg presenta en este libro su Terapia de Movimiento Rítmico y la compara con tratamientos médicos convencionales en el tratamiento de niños con problemas en su desarrollo y dificultades escolares.
Explica el funcionamiento cerebral y la incidencia del ritmo en el mismo. Cómo afecta la presencia de reflejos primitivos en el desenvolvimiento del niño y cómo inhibir estos reflejos con la TMR.
Niños con autismo, psicosis, TDA-H, dislexia, etc. se han beneficiado a lo largo de varios años y en diferentes países de esta sencilla terapia que podéis conocer mejor gracias a esta obra.
Si te interesa adquirir un ejemplar, deberás hacerlo a través de la página de la TMR en España:

EL PROGRAMA ESCOLAR DE INPP

El Programa Escolar de INPP ha sido diseñado específicamente para ser utilizado en las escuelas con grupos de niños a lo largo de un año académico.
Es un programa de ejercicios físicos que se lleva a cabo diariamente (de lunes a viernes, 10 minutos al día) con todos los niños de una clase, o bien con pequeños grupos de niños previamente seleccionados, durante un curso escolar completo, bajo la supervisión de un maestro u otro profesional que haya recibido esta formación.
Los ejercicios se basan en los movimientos que realiza un niño en su primer año de vida. Todos los ejercicios se realizan en el suelo y ayudan a desarrollar el eje correcto cabeza-cuerpo, la base para una buena postura y la capacidad de utilizar los lados izquierdo y derecho y las partes superior e inferior del cuerpo de manera separada.
Una de las principales diferencias entre el programa de INPP y otros programas motores es el tiempo dedicado a desarrollar habilidades posturales tempranas antes de pasar al arrastre o al gateo.
Este programa subraya la importancia del desarrollo físico de los niños y nos enseña que las habilidades neuromotoras son los fundamentos del éxito en el aprendizaje. El modelo neuroevolutivo de INPP viene avalado por toda una serie de estudios científicos. Para más información puede consultar: http://www.inpp.org.uk o http://www.inpp.es/

FUNDAMENTOS DEL DESARROLLO INFANTIL. Doctora Melodie de Jager en Bilbao. 1 de marzo 2013.

Melodie de Jager, directora del Instituto Mind Moves en Suráfrica, visitó de nuevo Bilbao.
En esta ocasión lo hizo para ofrecer una conferencia sobre los métodos Mind Moves y Baby Gym.

Mind Moves es una técnica utilizada para dar al cerebro del niño una segunda oportunidad de madurar correctamente. Para ello, imita en gran medida lo que el bebé hace de forma natural para lograr dicha maduración. Se dirige a niños de todas las edades con trastornos del desarrollo y problemas de aprendizaje.

Baby Gym en cambio, trabaja desde la prevención, ayudando al bebé a alcanzar los hitos del desarrollo que hacen que éste sea pleno.

Melodie de Jager ha sido declarada una de las mujeres más grandes del siglo XXI por el Instituto Biográfico Americano.

La conferencia se celebró el viernes, día 1 de marzo, en el hotel Indautxu, de 19:00 a 20:30 horas. Organizada por el Gabinete Pedagógico Aso.

Para más información, consultar las siguientes páginas:

http://www.mind-moves.com/

http://www.gabineteaso.com/

 

 
 

«Entrevista a Melodie de Jager, creadora de Mind Moves»

«Melodie de Jager explica las bases de Mind Moves»

ENTREVISTA A MELODIE DE JAGER, CREADORA DE MIND MOVES. SEPT 2012 EN BILBAO

Entrevista a Melodie de Jager, creadora de MIND MOVES (sept.2012)

La doctora Melodie de Jager , fundadora del Instituto Mind Moves,  ofreció un curso en Bilbao sobre la importancia de su método en el desarrollo neurológico para el aprendizaje.

Melodie de Jager viene desde Suráfrica para formar a profesionales de diferentes lugares y disciplinas relacionadas con la pedagogía y la terapia infantil.

Mind Moves es un método sencillo que se basa en el desarrollo natural del niño. De la naturaleza obtiene sus técnicas para reparar posibles fallos que puedan producirse en ese desarrollo.

Conociendo cómo se produce el mismo, resulta lógico que vencer las dificultades conlleve repasar cada fase evolutiva paso a paso y dar una «segunda oportunidad» para que el desarrollo se produzca adecuadamente.

Los problemas de conducta y de aprendizaje obedecen normalmente a una causa de fondo que tuvo su origen en la concepción, el embarazo, el parto o el primer año principalmente.

Dada la importancia de este período en la vida, es precisamente  ahí donde deben centrarse los esfuerzos para superar las dificultades que puedan aparecer con posterioridad.

Mind Moves evalúa el nivel de maduración neurológica del niño (o el adulto, pues está indicado a cualquier edad) y reproduce las fases del desarrollo necesarias en cada caso, por medio de sencillos ejercicios de movimiento que afianzan y refuerzan la maduración cerebral requerida para el éxito en funciones diarias y en especial, en el aprendizaje escolar.

Fue un honor contar por primera vez con la presencia de Melodie de Jager en Bilbao. Gracias a ella contamos con más profesionales innovadores que luchan por solucionar los problemas de desarrollo y de aprendizaje de nuestros hijos.

El curso fue organizado por el Instituto Mind  Moves de España (Centro CIMMA de León) y el Gabinete ASO de Bilbao. Más información en estos centros y en la página oficial del método:

http://www.mind-moves.com/

http://www.centrocimma.es/

http://www.gabineteaso.com/

http://www.mindmoves.co.za/

MIND MOVES EN ESPAÑA

De izquierda a derecha: Rafael de Mora (terapeuta en Las Rozas y autor de «El alma del disléxico»), Lydia Galindo y Ana Madrigal (del Gabinete ASO en Bilbao), Isidro García (del Instituto Mind Moves España y director del centro DAYON en León), Rosina Uriarte (del CBET Brisbane en Castro Urdiales), Silvia Sabatés (del centro La Llave del Don en Las Rozas), Melodie de Jager (creadora de Mind Moves en Suráfrica y formadora en España), Loles Miquel (terapeuta en Valencia, León y Perú), Jone Barrutieta (La Llave del Don en Las Rozas), Anabel Iricibar (del Gabinete ASO en Bilbao) y Julia Otero (del Instituto Mind Moves España y centro Dayon en León).

Recientemente tuve el privilegio de participar en la primera parte del curso superior de MIND MOVES ® (MENTE EN ACCIÓN), celebrado en Las Rozas, Madrid.
La doctora Melodie de Jager, creadora del método, voló desde Suráfrica para entusiasmarnos una vez más con su saber y ese don que tiene para transmitirlo.
Mind Moves ha marcado una diferencia en todos los asistentes al curso, sin duda alguna. Principalmente por tratarse de un método tan completo y tan sencillo a la vez.
Es completo porque reúne en sí la experiencia y los conocimientos de otros muchos métodos que buscan explicar cómo funciona el sistema nervioso, cómo se desarrolla y qué ocurre cuando este desarrollo no es el esperado. De esta forma, busca la causa de las dificultades en niños y adultos, y cómo trabajarla directamente.
Es un método sencillo porque se basa en lo que la naturaleza nos muestra, y de la naturaleza aprende cómo reparar los fallos en el desarrollo, siguiendo paso a paso lo que es natural, utilizando las mismas herramientas y métodos que son naturales.

Cuando se conoce cómo se produce el desarrollo desde la concepción y en los primeros meses de vida, se hace sencillo y lógico que la respuesta a los fallos en este desarrollo conlleve repasarlo paso a paso y dar una “segunda oportunidad” para que se produzca adecuadamente.

Sabemos que los problemas de conducta y de aprendizaje proceden casi siempre de una causa de fondo que tuvo su origen en la concepción (podría haber una predisposición genética), en el embarazo, el parto o los primeros meses de vida (principalmente el primer año).
En este período es cuando están funcionando y madurando las áreas más básicas y primitivas del cerebro humano. Son áreas a las que no tenemos acceso desde la consciencia, por lo que no sirve que intentemos solucionar los problemas con palabras, hablando con la persona, trabajando con técnicas de modificación de la conducta. Tampoco tiene sentido que trabajemos con trabajo cognitivo, haciendo que el niño entrene su atención con fichas o haciéndole leer, escribir o resolver operaciones matemáticas.

Las áreas del cerebro en las que se produjo “el fallo” que dio origen a los problemas que observamos hoy en el niño o el adulto, son anteriores a todo esto que nos empeñamos en trabajar. Estas áreas cerebrales no entienden el lenguaje de las palabras, no pueden leer ni escribir, no saben de matemáticas… No podemos entrenarlas con funciones que corresponden a áreas cerebrales más sofisticadas, áreas pensantes y conscientes. Esto equivaldría a tener una infección en un pie y empeñarnos en curar la cabeza. Es ver solamente la punta del iceberg que asoma fuera del  agua, sin ser conscientes que por debajo hay una gran superficie con la cual podríamos chocar y que precisamente es la que debe preocuparnos y de la que debemos ocuparnos.

El desarrollo es como una cadena. El primer eslabón se crea en la concepción y los últimos se forman en torno a los seis años de edad. A los seis años está ya la “cadena” prácticamente completa porque el niño de esta edad cuenta con todas las capacidades que necesitará para el resto de su vida, sólo le queda crecer y aprender. Pero ya tiene todo lo que necesita para hacerlo, no precisa desarrollar habilidades humanas nuevas, están todas en él.

Si falla un eslabón en la cadena, ésta será débil y correrá el riesgo de romperse. Cuando surgen dificultades que no podemos manejar, que no sabemos cómo arreglar, que parecen no depender de nosotros… es porque los eslabones que fallan son los que se crearon más tempranamente y sobre los que no tenemos ningún control consciente. Entonces, ¿cómo llegamos a ellos para repararlos?

Pues sólo hay una manera: haciendo lo mismo que hace la naturaleza para crear estos eslabones. Tenemos que volver atrás en el desarrollo. Evaluar éste en el niño (o el adulto) para saber qué eslabón está débil o roto, y es ahí donde tenemos que trabajar para repararlo. Lo haremos con las herramientas y el lenguaje que estas partes más primitivas del cerebro sí entienden.

Para comprenderlo mejor, pensemos en un bebé recién nacido. No puede interpretar las palabras de su madre por lo que no sirve de nada que le digamos que deje de llorar, que todo está bien. Sin embargo sí entiende el tono de su voz, su olor, su calor, el contacto con su cuerpo, el acunamiento en sus brazos… También el feto, antes de nacer, recibe estimulación a través del tacto, el movimiento y el oído. Incluso los sentidos del gusto, el olfato y la visión comienzan a recibir información con la que colaboran en la maduración del cerebro, creando nuevas conexiones y circuitos neuronales, nuevos eslabones en la cadena del desarrollo.

El lenguaje que llega al cerebro del feto y del bebé es el lenguaje de los sentidos.

Los sentidos se desarrollan en un orden concreto y tienen mayor  importancia dependiendo del momento en el que se encuentra el cerebro en evolución. Los músculos también se fortalecen y desarrollan en un orden concreto y el niño va atravesando cada etapa en su desarrollo secuencialmente, una tras otra, también en un orden determinado. La naturaleza ha establecido este orden para asegurarse que cada nuevo logro se sostiene firmemente sobre los anteriores, requisitos previos que son necesarios para garantizar la eficacia de cada nueva adquisición.

Para que este orden se cumpla existen los reflejos primitivos. Éstos “obligan” al niño a realizar todos los movimientos que lleva a cabo en el útero y durante su primer año de vida. Desde dar pataditas en el vientre de su madre a pasar por el canal del parto y llorar nada más nacer para poder respirar. Dese succionar hasta acabar levantando su cabecita, rodando, arrastrándose y gateando para luego poder sentarse y ponerse de pie para caminar. Hacen que el bebé agarre cosas que llegan a su mano y se las lleve luego a la boca para su exploración, que se mire las manos en un comienzo de coordinación óculo-manual o que grite y llore llamando a su madre ante cualquier ruido o posible amenaza. Harán que llegue a ser capaz de cambiar de postura y más delante desplazarse para conocer el mundo en el que vive.

Los primeros y más importante eslabones de la cadena del desarrollo, esos que solemos comparar con “los cimientos” del “gran edificio” en el que se convertirá el niño, dependen directamente de estos reflejos primitivos. Y éstos deben sucederse también en un orden establecido para que todo vaya bien.

Una vez que cada uno de estos reflejos primarios ha cumplido la función por la cual está presente, debe inhibirse o acallarse, dejando el lugar y el protagonismo a reflejos más maduros que nos apoyarán el resto de nuestra vida.

Cuando esto no se completa, cuando un reflejo no ha podido llevar a cabo su misión y dar paso al siguiente reflejo, ocurre que queda “atrapado” y presente, impidiendo el correcto desarrollo, a modo de baches y grandes piedras en el camino. Así, en lugar de manejarnos en la vida como si condujéramos un buen coche por una autopista bien asfaltada, tendremos que arreglárnoslas con un viejo coche sorteando estos obstáculos en la carretera. Todo se hace más difícil, aunque no imposible.

Mind  Moves evalúa el estado de maduración en el que se encuentra el sistema nervioso del niño o el adulto, o lo que es lo mismo: evalúa su desarrollo observando cómo se produjo la secuencia de los reflejos primitivos en la persona. Cuando queda alguno de éstos activo, debe trabajarse para lograr que se inhiba y así deje el camino libre, para que la persona pueda funcionar eficazmente en todas las áreas.

Este método da prioridad a la secuencia u orden en el desarrollo. Por ello comienza evaluando el primero de los reflejos primitivos para comprobar si maduró y se inhibió correctamente, trabajándolo si resultara necesario, o pasando al siguiente para volver a realizar el mismo proceso.

El tratamiento en Mind Moves consiste en realizar sencillos ejercicios de movimiento y estímulos táctiles y propioceptivos (masaje o presión profunda que informa al sistema nervioso de dónde está cada parte del cuerpo, dónde están los límites de éste y en qué postura nos encontramos en cada momento) principalmente. Estos ejercicios están inspirados en lo que hace el bebé de forma natural para inhibir estos reflejos, en lo que la naturaleza ha establecido como necesario para lograr un correcto desarrollo en el momento del mismo en el que se produjo el fallo que ahora necesitamos trabajar. Son ejercicios que hablan el mismo “lenguaje” que entienden las capas del cerebro en las que actúa el reflejo primitivo que está presente y buscamos inhibir.

Como decíamos antes, este lenguaje que utiliza Mind Moves es el más primitivo de todos, el primero. Porque ésta es la forma en la que podemos comunicarnos con las partes de nuestro cerebro que no están haciendo bien su función, lo que se detecta en forma de problemas en el desarrollo o el aprendizaje de la persona.

Mind Moves permite trabajar desde dos vertientes: la terapéutica en el tratamiento de las dificultades y la pedagógica al incluirlo en los programas escolares como prevención desde el aula.

En Julio esperamos terminar la formación superior en Mind Moves. Se celebrará de nuevo el primer curso superior. Para informarse sobre estos cursos o el inicial, podéis dirigiros a MIND MOVES ESPAÑA.

MIND MOVES EN LA UNED

Con Melodie de Jager y mis compañeras del Gabinete ASO, de Bilbao.
Melodie de Jager con Rosina Uriarte
Melodie de Jager y Rosina Uriarte

¿POR QUÉ CAMINA DE PUNTILLAS?

niña camina de puntillas

Es un hecho que muchas veces llama la atención y nos preguntamos la razón de que algunos niños caminen de puntillas.

Que los niños experimentan con su cuerpo y el movimiento, que a todos les gusta andar sobre los dedos de sus pies en alguna ocasión, es cierto. Es muy posible que el caminar de esta forma aporte información diferente al niño en cada paso que da, lo cual le provoque placer al hacerlo. Pero suele ocurrir que son los mismos niños quienes insisten en hacerlo una y otra vez.
 
Seguramente habrá varias explicaciones, y por supuesto no todas ellas reflejarán un «problema» que se deba solucionar. Este artículo no pretende dar respuesta a todas las posibles razones por las que los niños caminan de puntillas, pero analizaremos tres de las que nos proponen los expertos.
 
1. El reflejo de Babinski se halla en el niño al nacer, pero debe haber desaparecido al final del segundo año de vida. Es la reacción automática que hace que el bebé extienda todos los dedos del pie cuando estimulamos la planta del mismo. Lo hace extendiendo los dedos hacia el lado contrario que el pulgar, que mira hacia arriba (los dedos quedan abiertos como un abanico).
 
Con los reflejos primitivos ocurre a veces que no se integran o inhiben como sería de esperar en un desarrollo correcto. Esto puede afectar el desarrollo pues sería como si faltase un eslabón en la cadena del mismo. Los reflejos primitivos deben inhibirse (que no desaparecer del todo), deben dejar paso a reflejos posturales más complejos y maduros.
 
El reflejo de Babinski se inhibe cuando el bebé se arrastra (a los siete meses más o menos).
 
En la acción de reptar, el niño empuja el suelo con su dedo gordo del pie para darse impulso y avanzar hacia delante. Los niños que no han reptado pueden tener este reflejo activo y esto provocaría que se sintieran más cómodos caminando de puntillas puesto que al estimular el suelo la planta del pie, sus dedos se disparan en direcciones opuestas. Andan de puntillas para evitar que se active este reflejo, o precisamente porque el reflejo está activo.
 
Para inhibir esta acción refleja, el mejor ejercicio es el arrastre, que debe ser contralateral: al mover la pierna derecha el niño avanzará ayudándose del brazo izquierdo y viceversa.
 
Otra posibilidad es realizar un movimiento rítmico recomendado por BRMT en el que el niño se mece estando boca abajo, con las manos abiertas sobre el suelo a la altura de las orejas y los pies rectos con los dedos levantados contra el suelo. Los codos no deben estar apoyados, la barbilla estará pegada al pecho, y el cuello y cabeza deberán formar una línea recta con la espalda. En esta postura, el niño debe empujarse rítmicamente con los dedos de los pies de modo que realice un movimiento longitudinal desde los pies hasta la cabeza, meciéndose hacia delante y volviendo a la postura inicial (no hay desplazamiento como en el arrastre, sólo se trata de un mecimiento hacia delante). Este ejercicio ayuda a inhibir el reflejo de Babinski.
 
2. Algunos niños tienen disfunciones en la Integración Sensorial. Esto implica que sean extremadamente sensibles a determinados estímulos (puede ocurrir que les molesten sonidos que los demás apenas perciben, que no soporten la ropa, el aseo diario, los olores…), o también puede ser que sean demasiado poco sensibles (parecen nunca hacerse daño, no les impresionan las alturas, los movimientos bruscos…).
 
Cuando la hipersensibilidad se da en la planta del pie (en esta zona existen numerosos receptores sensitivos conectados con el resto del cuerpo a través del sistema nervioso), es muy posible que el niño opte por caminar de puntillas para evitar el contacto con el suelo o la suela del zapato.
 
En estos casos de hipersensibilidades, en los que muy a menudo no somos los padres capaces de ponerles los calcetines o el calzado al niño sin llegar a la «pelea», conviene realizar una estimulación táctil y propioceptiva en el pie del pequeño. Esto significa masajear la planta del pie de forma profunda, con fuerza. Así podemos relajar la zona y preparar al niño para calzarle a diario. Tras un tiempo de estimulación de este tipo podría el niño superar esta hipersensibilidad en la zona plantar (sería en este caso bueno consultar con un profesional de la Integración Sensorial que nos guiase adecuadamente en el logro de este objetivo).
 
Desde la Integración Sensorial se recomienda además jugar a caminar con pesos en ambas manos (equilibrando el peso de ambos lados), cargar con bolsas, llevar algo pesado en los bolsillos… trepar, andar por un tronco, chutar un balón… o caminar descalzo sobre la arena o el césped.
 
3. Por último, podemos considerar uno de los principios de los que nos habla el Brain Gym (seguro no es sólo la gimnasia cerebral la que nos habla de esto, pero es la versión que conozco). El estrés, la tensión emocional, el miedo, la ansiedad, la inseguridad… todos estos sentimientos y estados bloquean el sistema. Esto es: bloquean tanto el cuerpo como el sistema nervioso. Así se entorpece el movimiento, el funcionamiento de la persona en general, pero muy especialmente se entorpece el desarrollo en el niño y se entorpece su aprendizaje.
 
Una de las soluciones pasa por realizar actividades de estiramiento. Éstas liberan tensiones y hacen que el niño esté más preparado para participar en lo que sucede a su alrededor, mejorando su capacidad de aprender.
 
Lo que interesa en este caso es el hecho de que estos estados emocionales de estrés y ansiedad, que son desgraciadamente comunes no sólo en adultos, sino también en los niños, llevan a la tensión y acortamiento de la musculatura de la parte de atrás del cuerpo (el cuello, la espalda, las piernas…). Así se acortan los músculos de la pantorrilla y el tobillo haciendo que el niño tienda a caminar más cómodamente de puntillas.
 
En general se recomiendan estiramientos suaves de la zona de la pantorrilla.
 
La flexión de pie. Sentado en una silla el niño pone una pierna sobre la otra de modo que el tobillo de ésta quede encima de la rodilla de la otra. Sujeta el tobillo con una mano mientras sujeta la rodilla de la misma pierna con la otra, agrarrándola por su parte interior. Sujeta estos dos puntos haciendo que exista una cierta tensión entre ambos mientras flexiona y estira el pie.
Luego masajea con las manos la parte de la pierna entre la rodilla y el tobillo. Si hay algún punto más sensible al flexionar y extender el pie, se debe masajear.
Seguidamente debe hacer lo mismo con la otra pierna, tobillo y pie.
 
El bombeo de gemelo. Estando de pie, el niño coloca una pierna delante de la otra. Se inclina hacia delante flexionando la pierna que queda delante (sin extender la rodilla de la pierna flexionada más allá de la mitad del pie) y extendiendo la que está detrás. En esta posición despega el talón posterior del suelo y lo vuelve a pegar al mismo. Debe repetir este movimiento tres veces con cada pierna.
Este ejercicio puede resultar más fácil si el niño se apoya contra una silla o una pared con los brazos estirados. Coloca una pierna hacia atrás mientras se inclina hacia delante flexionando la pierna que avanza. Debe hacer el movimiento de levantar y bajar el talón (presionándolo contra el suelo) de la pierna estirada. La pierna estirada y la espalda deben estar en el mismo plano recto.
 
Caminar de puntillas es algo considerado normal al iniciarse la marcha y durante el primer año o año y medio, pero si persiste de manera muy constante después de esta edad, debe descartarse que pueda existir una problema que debamos solucionar.
 
Incluso en los casos de trastornos neurológicos, el hecho de caminar de puntillas puede deberse a alguna de las tres causas que hemos mencionado y puede trabajarse de las maneras sugeridas.
 

«Lo mejor que puedes hacer por tu hijo. Estimulación táctil y propioceptiva»