SOLUCIÓN A LA TARTAMUDEZ

Solución a la tartamudez

«Quiero compartirles cómo me ha funcionado la aplicación de ejercicios de propiocepción con un niño de 6 años con 4 meses, que presenta espasmofemia. Tuve dos sesiones iniciales con él para evaluarlo. Tenía una espasmofemia bien marcada, cerraba los ojos y se tensaba para producir alguna palabra o indicar que deseaba algo. La mami me indicó que el papá también había tartamudeado y que sus hijos mayores tartamudeaban y que no deseaba que al pequeño le pasase lo mismo. Así es que decidí aplicar propiocepción, masajes orofaciales, masajes en las orejas, el tapping en los temporales y la marcha del soldado. El viernes inicié enseñando a la mami los ejercicios. Y el lunes volví a verlo. En este audio les cuento lo que sucedió.«

María Teresa Martínez (Perú). Integrante del programa online de formación en neurodesarrollo MIMANDO LAS ESTRELLAS

En este caso que nos cuenta María Teresa, el estímulo propioceptivo dado por medio del masaje con presión por todo el cuerpo, relajó al niño hasta el punto de que desapareció su ansiedad y rigidez, haciendo que su habla fuese más fluida.

Esto no funcionará de igual manera en todos los casos de tartamudez en los niños, pero lo que sí funciona siempre es la tranquilidad y serenidad que brinda el trabajo con la propiocepción , lo cual hace que fluyan mejor en el niño su aprendizaje y su conducta.

Tú, que estás leyendo esto ahora mismo, también puedes aprender sobre estas técnicas de neurodesarrollo infantil. Si no conoces bien el neurodesarrollo, puedes ver mi masterclass gratuita y descargarte un regalo en pdf que encontrarás junto a la clase:

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Y si te apetece formarte, dímelo y hablamos de ello. O mejor aún, agenda una sesión conmigo y nos vemos online:

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CÓMO AYUDAR A LOS NIÑOS CON EJERCICIOS PROPIOCEPTIVOS

Todos tenemos la necesidad de conexión con nuestro propio cuerpo para poder conectarnos con todo lo que nos rodea y aprender sin dificultades.

Necesitamos conectar bien nuestro cuerpo con nuestro cerebro para utilizarlo eficazmente, conectarnos con el entorno y tener éxito en lo que nos propongamos hacer. Nada podemos aprender afuera que no hayamos aprendido primero dentro, en nosotros mismos.

Pero, ¿cómo se logra esta conexión?

Debajo de la piel contamos con sensores en los músculos, tendones y articulaciones que envían información al cerebro sobre nuestro cuerpo. El sentido que percibe esta información es el sentido interno llamado “propiocepción”.

La propiocepción permite que seamos conscientes de dónde está cada parte de nuestro cuerpo, de qué movimientos hacemos y qué fuerza utilizamos en cada uno de ellos.

El sentido propioceptivo se desarrolla gracias a todas las experiencias vividas con el cuerpo desde la concepción, todas las sensaciones que percibimos cada vez que nos nos tocan o nos movemos.

Sentir el cuerpo y estar bien conectado con él nos facilitará cualquier actividad que nos propongamos hacer, nos ayudará a controlar el movimiento (tanto grueso como fino), la postura, los impulsos y la atención.

Todo empieza por el cuerpo. Pero no solamente en cuanto a utilizarlo con eficacia y conectarse con lo que nos rodea. Sentirse es vital para el buen desarrollo emocional y psíquico de la persona. Y sentirse hábil en el propio cuerpo es el comienzo para sentirse capaz en otras muchas áreas. Y el germen para que crezca un buen autoconcepto y una buena autoestima.

La propiocepción falla en muchos de los niños que nos preocupan.

La realidad es que prácticamente todos los niños que muestran dificultades en un área u otra, necesitan de la estimulación táctil y propioceptiva. Necesitan percibir mejor su cuerpo, estar más conectados y sentirse así más seguros y confiados. También más capaces.

Algunos niños tienen dificultad para identificar las partes de su cuerpo sin mirarlas, no saben dónde se ha hecho daño… Tienen un pobre esquema corporal y utilizan su cuerpo con torpeza… Su postura es mala (parecen un muñeco de trapo) o tienen dificultades con las nociones espaciales, con problemas para orientarse o para distinguir la derecha y la izquierda… Se chocan contra los muebles o los compañeros, a veces haciéndolo a propósito pues necesitan de este tipo de sensaciones… Su motricidad gruesa es mala y la fina también… Todo les duele muchísimo o parece que nada les haga daño (a veces ocurren ambas cosas en el mismo niño cuando un pequeño roce les molesta muchísimo, pero no parecen sentir un gran golpe)… No quieren que les toquen, huyen del contacto con otros niños o del contacto con ciertos objetos o texturas… Odian que les laven la cara, les peinen, les corten las uñas…

Podrían añadirse más signos de desequilibrios en el sistema propioceptivo (y táctil), pero básicamente podemos afirmar que todos estos niños tienen algo en común: les cuesta prestar y mantener la atención, con lo que su aprendizaje escolar se ve afectado.

Y entonces, ¿cómo ayudar a los niños con ejercicios propioceptivos?

Cuando masajeamos a un niño con firmeza y aplicando presión, estamos estimulando no solamente la piel (el tacto), sino todo lo que hay debajo de la piel también (músculos, tendones, articulaciones…) con lo cual, el masaje deja de ser solamente un estímulo táctil para convertirse también en un estímulo propioceptivo que envía información al cerebro sobre cada parte del cuerpo masajeada.

Esto hará que el niño vaya conectándose mejor con su cuerpo para así controlarlo mejor y estar más presente en el mismo. Estando así más presente a su vez en el «aquí» y el «ahora». Esto favorecerá su capacidad de conexión con lo que le rodea y su capacidad de prestar una adecuada atención.

Para el masaje se emplean ambas manos, que se deslizan por todas las partes del cuerpo del niño con un ritmo suave, repetitivo y lento. No deben emplearse las puntas de los dedos, sino las palmas de las manos y los dedos juntos adaptándose al cuerpo del niño. Es importante aplicar cierta presión pues el tacto ligero puede resultar irritante para algunos niños (puede provocar cosquillas o inquietud, la presión, sin embargo, relaja y da seguridad al niño) y, como sabemos, ha la presión es necesaria para estimular el sentido propioceptivo (y no sólo la piel). Cada toque durante el masaje debe ser siempre firme, lo cual le transmitirá confianza y tranquilidad.

Un masaje debería formar parte de la rutina familiar diaria pues la “regla de oro” para que una estimulación resulte efectiva es la repetición y la constancia. Es así como aprende nuestro cerebro y cómo realiza cambios que se mantengan en el tiempo. Cambios definitivos.

Con aquellos niños que no se dejen tocar, que no disfruten de los masajes o juegos de tacto, debemos tener paciencia e intentar que se aproximen muy poco a poco a este tipo de actividades. Buscar las que menos rechacen, utilizar mantas o cojines por medio (entre su cuerpo y el nuestro) y recordar siempre ejercer presión. Porque el tacto con presión resulta más agradable y relajante, molesta menos y es más probable que lo acepten con mayor facilidad.

Experiencias con la propiocepción

A menudo recibo mensajes de padres y profesionales de la educación que me cuentan sus experiencias con la propiocepción.

A continuación dejo fragmentos de algunos de estos mensajes…

Niño mejora con ejercicios propioceptivos
Niña de dos años con TEA mejora con ejercicios propioceptivos
Niño de dos años mejora con ejercicios propioceptivos
Niño de 14 años con TDAH mejora con ejercicios propioceptivos

Si te ha interesado esta entrada, pásate por esta anterior en la que te cuento en vídeo cómo llevar a cabo sencillos ejercicios de estimulación táctil y propioceptiva:

«LO MEJOR QUE PUEDES HACER POR TU HIJO. ESTIMULACIÓN TÁCTIL Y PROPIOCEPTIVA»

Si quieres asesoramiento para tu hijo o formarte en neurodesarrollo para conocer mejor este tipo de trabajo con los niños, no dudes en informarte en mi página rosinauriarte.com. Ponte en contacto conmigo y hablamos. Te espero 💗

Testimonio de Carol, participante del programa MIMANDO LAS ESTRELLAS✨

Testimonio de Carol, de la formación online en neurodesarrollo MIMANDO LAS ESTRELLAS

Con mucho orgullo y felicidad, comparto el testimonio de Carol, participante del programa de formación online en neurodesarrollo MIMANDO LAS ESTRELLAS

Hace un año ya, que escuché a Rosina Uriarte por primera vez.

En aquel momento me preocupaban los problemas de aprendizaje que ha presentado mi hijo durante toda su escolaridad. Me agotaba la idea de no encontrar respuestas, por parte de ningún profesional ante las claras lagunas, bloqueos y frustración de un niño, que por más que se esforzara nunca encontraba una calificación adecuada a su esfuerzo en sus rutinas de estudio. Por más que estudiaba siempre suspendía. La preocupación se hacía cada vez mayor, ya que yo soy docente y no comprendía que le ocurría.

Sólo sentíamos frustración, desesperación y mucha impotencia en la familia.

Desde esa primera conversación, sentí en Rosina, a una persona maravillosa , muy humana y cercana, y sabía que podría ayudarnos.

Conversamos y pude entender que existe otra realidad en el mundo de los niños y niñas, el en funcionamiento del cerebro y su relación con el cuerpo.

Ver qué sucedía en el cerebro, sus hemisferios, la importancia de la funcionalidad entre ambos, la estrecha relación con la adquisición progresiva y escalonada de los reflejos primitivos durante el primer año de vida, la alimentación sana, la repetición de movimientos, Brain gym, la lateralidad, los masajes y la propiocepción, la integración sensorial, el sistema vestibular, etc…

El curso de Neurodesarrollo del Programa de Rosina Uriarte “Mimando las Estrellas” ha supuesto una nueva experiencia para mi formación como madre y educadora.

Me siento más nutrida a todos los niveles, emocional, física y mentalmente.

A día de hoy he puesto en marcha un Aula de Neurodesarrollo para mi alumnado de Educación Infantil en mi Centro Escolar y he tenido la gran fortuna de ser ayudada, de ayudar a mi hijo y poder ayudar a mis alumnos y alumnas, desde una mayor comprensión y consideración a los diferentes ritmos, las dificultades, los bloqueos y a aquellos procesos que se van presentando a lo largo de la etapa del desarrollo infantil.

Gracias para siempre a Rosina Uriarte y a mis compañeras por formar una gran familia consciente y respetuosa con la infancia.

Carolina Nieto Sánchez

Formación online en neurodesarrollo. Opinión.

Hoy estoy súpercontenta, feliz…

Rosina Uriarte. Agradecida y feliz.

He recibido una carta de despedida (la verdad es que esta parte no es tan feliz) de una integrante del programa de formación online en neurodesarrollo MIMANDO LAS ESTRELLAS✨.

Ella ya terminó su año de participación en el programa y nos ha escrito esta preciosa carta para despedirse. Me ha  hecho sentirme muy orgullosa además de feliz.
Y por esto quería compartirla contigo.

Santa Cruz de Tenerife, 27 de abril de 2022

Hoy, hace un año, comenzaba mi formación en Neurodesarrollo Infantil de la mano de Rosina Uriarte. ¡Qué suerte he tenido de encontrarte en mi camino, Rosina!

Hoy me siento un poco más sabia en cuanto a intervención con niños se trata. Mi forma de ver a cada niño ha cambiado por completo, volvería a replantearme cada caso desde otra perspectiva. Desde una perspectiva más natural, sencilla e intuitiva. Ahora todo cobra sentido, todo encaja.

Hoy me siento más segura de mí misma, más fuerte. como profesional, pero sobre todo como madre. Madre de un pequeño guerrero, que no deja de sorprenderme cada día.

Hoy me doy cuenta de lo necesario que son tus conocimientos para cualquier profesional que trate con niños. Me quedo con la casita de Melodie de Jager, que el movimiento activa el cerebro, que tenemos siete sentidos y no sólo cinco, la relevancia de la plasticidad neuronal sobre todo los seis primeros años de vida, que sólo se aprende lo que se ama, la importancia de la implicación de los padres, que todo está relacionado, que debemos incidir más en las causas y no quedarnos sólo en los síntomas y que es necesario repetir, repetir y repetir.

Hoy doy gracias a mis compañeras y compañero, de los que tanto he aprendido. Me alegro de que cada vez seamos más los que pongamos en práctica todas estas preciosas herramientas. Nuestros pequeños bien lo merecen.

Hoy estoy orgullosa de haber comenzado esta aventura y de haberla terminado, que no finalizado, poniendo en práctica y observando los avances con gran admiración desde el primer día.

Hoy me siento afortunada de contar con una gran profesional y afectuosísima persona de la mano. Gracias Rosina por acompañarme en mi camino, para mí es todo un honor y un placer.

Hoy sólo podría felicitar a los compañeros que han decidido realizar esta formación, y a los que me leéis y deseáis ir un poco más allá con nuestro pequeños, recomendarla. Creedme si os digo que habéis encontrado el mejor camino «Mimando las estrellas».

Alia, mamá y psicóloga.

Ahora seguro que te haces una idea de cómo me siento🥰.

Estoy muy orgullosa del programa  MIMANDO LAS ESTRELLAS✨ y en especial de todas las personas como Alia que han formado o forman parte del mismo. Son lo que lo hace especial y único.

Si quieres conocer mejor el programa, sólo haz clic aquí: MIMANDO LAS ESTRELLAS

Y si te apetece tener todos los detalles para poderte sumar al programa, o a otras formaciones en neurodesarrollo de las que te hablaré, no dudes en clicar el botón que verás a continuación. Así podrás agendar una sesión gratuita conmigo y comenzar así esta bonita aventura del neurodesarrollo.

Un abrazo,
Rosina

Opiniones de la formación online en NEURODESARROLLO

Comparto algunas opiniones de quienes forman parte de la formación online en neurodesarrollo.

El programa de formación online en neurodesarrollo MIMANDO LAS ESTRELLAS ✨ cuenta cada día con mayor número de participantes.

Estoy muy orgullosa de la cantidad de comentarios y mensajes que me llegan de las personas que forman parte de esta formación.

A continuación dejo un par de estas opiniones 😊

Gracias Amanda, gracias Ane…

Conoce el neurodesarrollo viendo esta clase online gratuita (que además lleva un regalo descargable).

Unión de Almas. En la formación online en neurodesarrollo Mimando las Estrellas.

Dicen que los bebés eligen a sus papás antes de nacer. Por ello desde que nacen saben que les quieres con todo tu ser y que incluso darías la vida por ellos. Me faltan palabras para poder describir ese amor tan inmenso al que yo le llamo unión de almas.

Sé que mi niña me eligió para superar todos los desafíos que la vida nos depara y que juntas vamos a aportar al mundo lo mejor de nosotras. Y para ello no estaremos solas, habrá personas en el camino que nos aportarán lo mejor de sí para ayudarnos en nuestro crecimiento personal.

Carla tiene 2 años y desde que era muy bebé pudimos observar que era diferente a otros bebés. Pasaba horas y horas durmiendo, cuando la llamábamos no nos miraba, tendía a jugar sola y no quería interactuar ni con otros niños ni con los miembros de la familia. Cada día que pasaba nos íbamos dando cuenta de aspectos que no eran normales para niños de su edad y fue cuando en la consulta de la pediatra le diagnosticaron TEA (Trastorno del espectro autista, así como retraso madurativo y del habla). Pasamos por varios profesionales que nos confirmaron el diagnóstico así que sin pensarlo pasamos a la acción.

La niña comenzó en atención temprana, así como en logopedia donde tuvo sus primeros avances. Pero en mi ser sentía que tenía que hacer algo más y no quedarme con los brazos cruzados esperando las largas listas de espera para acudir a los diferentes profesionales que pudieran ayudar a Carla. Así que comencé a informarme, a formarme y a buscar la manera para poder ayudarla y tener las herramientas suficientes para ver muchos más avances. Yo solo pedía a dios, al universo, a la vida que llegarán a mí personas que me pudieran aportar su granito de arena para que mi niña mejorara su condición.

Y fue cuando después de años sin coincidir volvió a mi vida un alma bella, que me comentó de una formación que estaba haciendo desde hacía meses y que con el corazón en la mano me la recomendaba. Yo ni lo dude, confíe plenamente en ella y vi la masterclass “MIMANDO LAS ESTRELLAS” impartido por Rosina Uriarte. Y sin dudarlo, mirando las estrellas vi un ángel que me está aportando los conocimientos y herramientas para ayudar a Carla.

En tan solo unas semanas he visto evolución en la niña practicándole masajes con presión y llevando a cabo las indicaciones que ella me aporta trabajando las causas, no los síntomas, que es lo que trabaja el resto de los profesionales. Sin lugar a dudas me queda mucho camino por recorrer, pero tengo la Fe y el convencimiento que estoy haciendo lo correcto.

Las grandes personas llegan a tu vida cuando más lo necesitas y me siento muy afortunada de que Rosina y la formación “MIMANDO LAS ESTRELLAS” hayan llegado a mi vida en el momento más adecuado para poder brindar a mi niña lo más bonito de esta vida porque ella me eligió y ella es mi bendición.

Gracias, Gracias, Gracias.
Natalia V. P.

¡Gracias a ti, Natalia!

Aquí estoy, emocionada releyendo este precioso testimonio.
Deseando compartirlo. Y deseando también ver muchos más cambios en Carla.
Sé que es posible y que llegarán.
Mientras, su mamá tiene un bonito camino de aprendizaje y trabajo por delante.
Es un orgullo y una satisfacción muy grande que personas como ella formen parte del programa de formación online en neurodesarrollo
 MIMANDO LAS ESTRELLAS

Si tú también quieres formar parte, sólo tienes que hacer clic en el botón que hay aquí debajo. Así podrás agendar una sesión gratuita conmigo y hablaremos de neurodesarrollo y de lo que el programa MIMANDO LAS ESTRELLAS✨ te puede ofrecer.
Un abrazo,
Rosina

SUPERHÉROES EN CASA

Nuestros superhéroes, los que han superado dificultades dentro de la dislexia, el deficit de atención, la hiperactividad, el autismo…


Laztana somos una asociación de familias que tenemos hijos e hijas con súper poderes. Y no, no hablamos de fenómenos paranormales sino de niños que han sufrido algún tipo de alteración en su desarrollo neuro-senso-psico-motriz y para quiénes la medicina convencional no ha sabido ofrecer soluciones válidas. Pese a ello, muchos de estos niños y niñas han superado, o al menos, mejorado ostensiblemente sus problemas sin recurrir a fármacos.

Hablamos de niñas con dislexia que aman los libros y disfrutan leyendo; de niños que fueron diagnosticados de déficit de atención y logran superarlo alcanzando un nivel de atención igual al de cualquier otro niño y culminan con éxito sus estudios. Hablamos de niñas etiquetadas como hiperactivas que consiguen detener el motor que llevaban dentro y vivir tranquilas disfrutando cada momento. Hablamos de niños con autismo que han mejorado notablemente su capacidad de relación con su entorno y su tolerancia a los estímulos externos permitiéndoles una mejor integración social y calidad de vida.

Y todo esto no es fruto de la suerte ni la casualidad. Es fruto de la capacidad de nuestro cerebro para reprogramarse, para madurar y desarrollar áreas inactivas y reconectarse adecuadamente. Lo que se conoce como plasticidad cerebral. Es fruto de la experiencia de otras familias que antes de ellos buscaron, encontraron y recorrieron este mismo camino. Es fruto de asociaciones como Laztana que aúnan familias, experiencias, conocimiento y esperanza y se dedican a difundir las terapias no farmacologicas que saben por experiencia que funcionan para que más y más niños se beneficien de ellas. Es fruto del esfuerzo y la constancia de todas estas niñas y niños y de sus familias para aplicar las terapias de reorganización neurológica y seguir las pautas de la medicina biológica indicadas en cada caso para mejorar o incluso corregir la causa de sus problemas.

Así es como se logran los súper poderes y no queremos que sea un secreto sino algo que esté al alcance de cada vez más y más personas y contribuya a poder disfrutar de vidas más felices, plenas e ilusionadas.

Fátima Amezkua

asociacionlaztana.org
[email protected]

“CICATRICES DEL RECUERDO” por Margarita García López

Cicatrices del Recuerdo
CARTA A LA AUTORA.
 
Querida Marga, acabo de conocer, comprender y sentir tus cicatrices… Todas esas que has vivido, y también las que no, las que no quiso la vida regalarte y duelen también. A veces tanto o más que las de verdad…
 
Acabo de dejar un libro que me atrapó desde el mismo comienzo como muy pocos han conseguido hacer.
 
He tenido la suerte de conocerte personalmente y de que me contaras cosas de tu vida y tu lucha. Y cómo no… junto a ti tuve el privilegio de conocer a Vanessa, un ser único, con su incansable buen humor y su determinación por mejorar la situación de otros niños con dificultades. Esa determinación que tan sólo podía heredar de una madre como tú. Leí “Lágrimas de cristal” y os he seguido desde hace años. Todo esto me preparaba para la lectura de un relato que pensé sería algo más o menos conocido, que no me sorprendería. No podía estar más equivocada…
 
Llegados a cierta edad, todos tenemos muchas historias que contar en nuestra biografía. Historias bonitas, buenas, otras malas, increíbles… Historias que nos dan fuerza y alimentan nuestra autoestima, historias limitantes que hacen acto de presencia en la memoria con más frecuencia de la que quisiéramos… Pero al leerte, Marga, me asombro de que existan historias como las tuyas, todas juntas en una sola biografía, la de una mujer que no puedo dejar de preguntarme de dónde saca las fuerzas para no sólo sobrevivir en este mundo, sino para luchar por cambiarlo.
 
Albert Einstein dijo una vez que “los grandes espíritus” encuentran siempre la oposición violenta de los mediocres porque éstos no pueden comprender que no se sometan a los prejuicios heredados ni que usen honesta y valientemente su inteligencia. También dijo que las personas que siguen a la multitud no llegan más allá de donde llega ésta y que son las que caminan solas las que llegan a lugares donde antes no ha estado nadie.
 
Estoy convencida de que eres un espíritu de los grandes. Que por alguna razón pone la vida a determinadas personas en las más complicadas de las situaciones y no pone a otras. Que por esa misma razón las hace caminar solas, contra viento y marea, entrenándolas para enfrentase a lo que la vida les eche, sea lo que sea. Y así sé que tras todo ese entrenamiento al que te has visto sometida, no habrá objetivo que te propongas que se te resista. Y así sé que lograrás que por fin veamos una ley que defienda al más débil y mejore las condiciones de vida de los niños.
 
Espero y deseo que este libro llegue a muchas manos y toque muchos corazones como ha tocado el mío. ¡Mucha suerte Marga! ¡Un gran abrazo para ti y para Vanessa!
 
Rosina Uriarte
 

UN DIAMANTE EN BRUTO. Una historia de éxito gracias al NEURODESARROLLO.

Existen muchas historias de éxito gracias al trabajo del neurodesarrollo con los niños. Ésta es una de ellas.

Un diamante en bruto
Fatima Amezkua, responsable de comunicación de la Asociación Laztana, julio 2016
Un diamante en bruto no parece gran cosa a simple vista. Solo quienes los conocen bien saben reconocerlos, valorarlos y transformarlos en algo hermoso y muy valioso. El caso que voy a relatar es precisamente la historia de uno de esos diamantes, una historia de lucha y superación, de valor y constancia con final feliz.
Lucía (nombre ficticio) fue un bebe aparentemente normal. Hacia el año de edad pasó de arrastrarse sentada a empezar a caminar, nunca gateó. Pronto empezó a mostrar reacciones exageradas frente a la frustración o frente a cualquier cambio en su entorno que escapara de su control.  Entre los 2 y los 5 años cualquier hecho inesperado  que la contrariase desataba una rabieta extrema que podía durar hasta 2 horas. Nunca era por un capricho sino algo externo que la desconcertaba y perdía el control hasta el punto de volverse agresiva con sus propios padres. Cuando el berrinche terminaba se sentía mal y no comprendía porque se había comportado así con quien más quería. Otras cosas que llamaron la atención de sus padres es que no parecía sentir dolor ni tampoco frío o calor, o al menos no en el grado que sería de esperar. No se le daban bien los juegos de pelota, pero patinaba muy bien y andaba en bici. Tenía problemas de pronunciación por lo que estuvo yendo al logopeda de los 5 a los 7 años sin lograr avances significativos. En infantil no conseguía aprender el nombre de los niños y niñas de su clase, le costó mucho asociar cada color con el nombre que lo designa (azul, rojo, verde…), escribía letras y números en espejo, pero…  cada niño tiene su ritmo decía su profesora.
Todo el que la conocía decía que era una niña muy lista y resuelta, sin embargo, al empezar la Primaria llegaron los problemas en el cole. Ya en primer y segundo curso parecía no rendir lo suficiente, le costaba muchísimo la lecto-escritura aunque tenía buena comprensión lectora, no conseguía identificar fonema y grafema, cometía omisiones, sustituciones, inversiones, escritura en espejo incluso copiando un texto…  Le costó mucho aprender el nombre de los números (no así su manejo conceptual), no conseguía aprender series como los días de la semana o los meses, ni tampoco su fecha de cumpleaños, teléfono de casa, etc.  Se distraía frecuentemente y parecía estar atenta a todo a la vez pero sin concentrarse en nada. Con 8 años aun no se ubicaba en el tiempo, no sabía en qué momento del día estaba, palabras como “mañana, el próximo martes, o ayer” no eran significativas para ella. La profesora consideraba que era vaga y no se esforzaba. Sus padres, sin embargo, la conocían bien. Sabían de su curiosidad constante acerca del mundo que le rodeaba, sus libros favoritos -que leían para ella- trataban sobre el porqué de las cosas, sobre las ciencias de la naturaleza, le encantaba aprender cosas, observar, desmontar mecanismos, comprender cómo funcionaban y volverlos a montar, creaba pequeños artilugios que inventaba con materiales de reciclaje, dibujaba muy bien para su edad y tenía una enorme creatividad. No es el perfil de  una niña “vaga”, es más, no creo que a esa edad haya niños o niñas vagos  porque en su naturaleza está aprender y disfrutar haciéndolo. Y no me refiero solo a los aprendizajes escolares sino también a aprender a controlar sus emociones, su comportamiento, su forma de relacionarse con los demás, etc. Pero para eso deben disponer de un cerebro y sistema nervioso suficientemente maduro y desarrollado como para poder responder a los retos que la escuela y la vida les presentan. Por otra parte, Lucía era cada vez más consciente de su lentitud para hacer cualquier ejercicio en clase, su torpeza al leer (saltaba de línea, leía palabras de atrás a adelante, inventaba el final de las palabras…), los deberes eran una tortura, no conseguía memorizar las tablas de multiplicar… y algunos de sus compañeros empezaron a tildarla de “tonta” cosa que llegó a creerse. Su autoestima se vino abajo y sus padres luchaban día a día por sacarle una sonrisa e intentar que al menos en casa se sintiese segura y valorada.
A los 8 años llevaron a Lucía a un centro para que le hiciesen un reconocimiento lo mas integral posible para detectar qué problemas tenía y cómo podían ayudarla. Cuando llegó el primer diagnóstico se sintieron desbordados: gran déficit de atención con alta impulsividad, dislexia fonético-fonológica, problemas con la memoria de trabajo, muy baja velocidad de procesamiento mental,  lateralidad cruzada ojo-mano, problemas de discriminación auditiva con hiperacusia en unas frecuencias e hipoacusia en otras (resultó que no pronunciaba bien no por problemas de articulación sino porque no distinguía auditivamente algunos fonemas), agudeza visual normal pero con  muchos problemas de visión (de convergencia, acomodación, visión binocular ineficaz, problemas con los movimientos sacádicos y de re-seguimiento, …), también tenía problemas de coordinación motora y de integración sensorial, así como un alto grado de ansiedad y baja autoestima. Complementando el estudio con otra especialista se detectó también que tenía todos los reflejos primitivos sin integrar y muy activos[1] lo que impedía la correcta maduración de muchas áreas de su cerebro y la adecuada conexión entre las mismas (cerebelo, ganglios basales, sistema límbico, córtex prefrontal). Por otro lado, otra doctora especializada en déficit de atención y trastornos de la lateralidad, diagnosticó que su cerebro se encontraba aun en una etapa pre-lateral del desarrollo funcionado como homolateral alternante, no tenía desarrollado del patrón contralateral y la actividad de su cuerpo calloso era escasa, sus hemisferios cerebrales no se comunicaban adecuadamente. Había mucho sobre lo que trabajar. La buena noticia es que todo era consecuencia de un solo problema: un desarrollo incorrecto del sistema neuro-senso-psico-motriz y, afortunadamente, existen terapias de estimulación neurológica que, junto con algunos tratamientos biológicos, corrigen o minimizan estos problemas sin hacer uso de fármacos. Se requiere constancia y disciplina pero los resultados merecen la pena.
Muchos niños y niñas afrontan diariamente sus vidas con este tipo de  “mochila” a cuestas y la mayoría ni si quiera están diagnosticados. Hay múltiples causas que pueden provocaralteraciones en el desarrollo neurológico infantil. Se sabe, por ejemplo, que los niños adoptados tiene una mayor probabilidad de sufrirlas -aunque no siempre sea así- como consecuencia de las carencias físicas y emocionales, falta de estímulos sensoriales y motrices o por intoxicaciones de sustancias que pasan al bebe desde la madre biológica vía placenta (metales pesados, alcohol, drogas, radiaciones…). En el caso de otros niños, los problemas pueden deberse a que no haya hecho el suficiente ejercicio de suelo para lograr una buena maduración cerebral, o que su cuerpo no sea capaz de eliminar correctamente los cientos de tóxicos a los que estamos expuestos, o consecuencia de alguna infección vírica durante el embarazo. Otras veces la causa es desconocida. En cualquier caso, los problemas que se originan son muy semejantes y sólo tratando su causa (y no solo los síntomas que provoca) podremos ayudar a estas criaturas y sus familias a superar sus problemas y brindarles las oportunidades que merecen.
En esta situación, contar con la ayuda de alguna asociación especializada que sirva de guía en el proceso es fundamental para sentirse acompañado y respaldado por la experiencia de otras familias. En palabras de la familia de Lucía, “el apoyo y orientación que nos ha brindado la asociación Laztana[2] durante estos años ha sido fundamental para recorrer este camino, para comprender a nuestra hija y saber ayudarla. Siempre le estaremos agradecidos y por eso prestamos este testimonio para poner un poco de luz y esperanza en tantas familias que seguro están pasando por situaciones similares. Queremos compartir nuestra alegría y contribuir a dar a conocer estas terapias tan eficaces para superar este tipo de problemas y ofrecer a nuestros hijos e hijas una vida mejor y más feliz”.
Volviendo al caso de Lucía, la mayor parte de las terapias que realizó fueron en paralelo con los cursos de 3º y 4º de Primaria que resultaron duros y con unos resultados escolares muy ajustados. Como relata la familia, fueron años agotadores con casi una hora de trabajo diario en casa para aplicar las distintas terapias, mas el colegio y los deberes que seguían ocupando mucho tiempo y esfuerzo. A lo largo de poco más de dos años realizó las siguientes terapias: ejercicios diarios de reorganización neurológica para integrar el patrón contra-lateral, lograr la sincronización de sus hemisferios cerebrales incrementando la actividad de su cuerpo calloso y mejorar su lateralidad (diario, 2 años); terapia BRMT o TMR[3] de integración de reflejos primitivos (diario, 2 años); terapia visual[4] (diario, 8 meses); terapia reeducación auditiva Berard[5] (2 sesiones de 15 días cada una, una al inicio y otra año y medio después); terapia psicológica (1 sesión semanal durante año y medio). Aproximadamente a los 8 meses de iniciar las terapias se le aconsejó empezar una dieta libre de gluten y caseína lo que mejoró sustancialmente el rendimiento de las otras terapias.
Tras unos 6 u 8 meses de trabajo empezaron a notarse los resultados. La niña estaba mucho más relajada y con mayor capacidad de atención, su nivel lector también mejoró mucho. Al año de iniciar las terapias se le diagnosticó también una intoxicación severa por metales pesados (mercurio, plomo, cadmio, aluminio y plata) que su cuerpo no era capaz de eliminar y que afectaban a su funcionamiento neurológico. Inició un tratamiento con quelantes para ir eliminando progresivamente esos metales de su cuerpo junto con suplementos de vitaminas y minerales de los que tenía carencias. Después de dos años de terapias era otra niña en todos los sentidos, o más bien, era la niña que siempre estuvo ahí pero que no podía florecer. Las terapias acabaron en el primer trimestre de quinto curso de Primaria y, después de haber terminado, la niña continuó mejorando pues el proceso de maduración cerebral ya estaba desencadenado y sin trabas, caminaba por sí solo. Terminó el curso con todo notables y algún sobresaliente, siendo una de las niñas más atentas, trabajadoras e incluso rápidas de la clase para sorpresa del profesorado que dos años atrás no hubiera creído posible esta evolución.
Sigue siendo disléxica pero incluso muchos síntomas que Lucía tenía que se asocian a la dislexia y que hacen de ésta una condición aun más compleja, desaparecieron. La dislexia es también un don y, posiblemente gracias a ella, Lucía tiene una creatividad impresionante, alta capacidad de visión espacial, gran habilidad para resolver problemas analizando la situación desde diferentes ángulos de una forma integral, es capaz de ver lo que a otros se nos pasa por alto, tiene grandes dotes artísticas y un futuro prometedor.
Lucia es una niña responsable y trabajadora y ha aprendido una lección más valiosa para la vida que cualquiera de las que aparecen en los libros de texto. Lucía sabe lo que significa el esfuerzo y sabe valorar lo que ha logrado. Es una niña feliz que a menudo grita “¡Soy la mejor!” y tiene razón.  Llegará donde se proponga porque alguien creyó en ella y supo descubrir ese diamante en bruto y encontrar a quienes podían enseñarles las herramientas para pulirlo y dejarla, por fin, brillar.


[1] Qué son los Reflejos Primitivos: http://www.blombergrmt.es/reflejos-primitivos/
[2] Asociación LAZTANA: http://www.asociacionlaztana.org 
[3] BRMT o TMR (Terapia de Movimiento Rítmico del Dr. Bloomberg):http://www.blombergrmt.es/brmt/
[5] En qué consiste el método Berard de reeducación auditiva:http://www.es.berardaitwebsite.com/metodo-berard/por-que-hacer-ait-de-berard/

«BUSCANDO RESPUESTAS. Trastornos en el Neurodesarrollo Infantil. Introducción a los principales métodos de estimulación infantil y propuesta de intervención mediante tratamientos biológicos.» de Jorge Serradilla

“Buscando respuestas”. El autor nos dice que también podría haberse titulado “Pequeños grandes logros”. En este emotivo y esperanzador libro, Jorge nos relata lo que él mismo define como un “largo camino”.

Un camino que le llevó a investigar y probar todo método que pudiera aportar una mejoría a su hijo con síndrome Down y síntomas de autismo.

Citando a los expertos, asegura que “hay una gran relación entre la disfunción sensorial del sistema nervioso central y la hipersensibilidad del sistema inmune.” Esto es válido no sólo para niños con síndrome Down o del espectro autista, sino para otros muchos con diagnósticos o sin ellos, que sufren dificultades en su desarrollo y en sus funciones diarias.

Supone que los niños con diferentes problemas comparten normalmente una inmadurez de su sistema nervioso, que a menudo va acompañado también de problemas en su metabolismo debido a un pobre sistema inmunológico.

Jorge se metió de lleno en la investigación exhaustiva de todo lo relacionado con la estimulación cerebral (del sistema nervioso central) y las terapias biológicas con el objetivo de saber cómo lograr la maduración de ambos sistemas: el nervioso y el inmunológico.

Los resultados de este esfuerzo pronto se vieron recompensados en los avances del pequeño Jorge y esto impulsó a Jorge padre a seguir adelante buscando nuevas respuestas que a su vez le aportaran nuevos “pequeños grandes logros”.

Fundó la asociación ESTIMA, a través de la cual ahora ayuda también a otros muchos padres.

Su fuerza, su empeño, su ilusión y sus esperanzas se ven reflejadas en esta magnífica obra. No es larga, pero está repleta de datos y referencias científicas junto a emociones y el gran soporte de aquellos que quieren y conocen bien a ambos Jorges, y que han aportado al libro sus testimonios y su apoyo. Todo ello  hace que resulte en una interesante investigación unida a un relato conmovedor.


Rosina Uriarte