ESTA CASA ES UNA RUINA… O LA HISTORIA DE UN NIÑO CON TDA-H

Voy a contaros la historia de unos amigos que vivían en una preciosa casa.
Ésta era el orgullo de la familia. La habían comprado con esfuerzo e ilusión.

Al cabo de poco tiempo de vivir en ella, comenzaron los problemas. Primero fueron las goteras y después las tejas, que no dejaban de caerse sin razón aparente. Se veían obligados a renovar el tejado todos los años.

Luego aparecieron pequeñas grietas que iban transformándose en otras más grandes que había que rellenar. Estaban por todas partes: abajo, en el salón y en la cocina. Arriba, en casi todas las habitaciones. Se hicieron visibles tanto en la fachada como en el interior.

La pintura se resquebrajaba y se caía a jirones, teniendo que pintarlo todo de nuevo.

Lo peor fue cuando las paredes empezaron a mostrar debilidad e inestabilidad. Hubo que construir contrafuertes en las cuatro fachadas para apuntalarlas y evitar que la casa entera se viniera abajo.

Seguía siendo una casa bonita, pero sus habitantes empezaban a estar cansados de las preocupaciones y de visitar a tantos y tantos expertos en construcción.
Tienen ustedes que hacerse a la idea de que este tejado no aguantará y no les queda otro remedio que renovarlo todos los años“, decían unos…
No se preocupen“, decían otros… “Nosotros nos ocuparemos de todo. Apuntalaremos las paredes y seguro que aguanta la casa en pie otros cien años.
¡Oiga!, que esta casa no tiene cien años.”
Ah, ¿no? Vaya… pues lo parece… Pero bueno, lo dicho: nosotros nos encargamos.

Y así pasaron los años. Y la casa aguantaba estoicamente, llena de parches y muletas, con tejas que se caían cada dos por tres… temiendo las inclemencias del tiempo…

Un día, un amigo les contó lo contento que estaba con su casa desde que había contratado los servicios de un “organizador arquitectónico”.
Por suerte no nos hace falta ayuda con nuestra casa“, le aseguraron. “Tenemos a los mejores expertos en construcción trabajando aquí a menudo.
Bueno, os dejo su tarjeta por si cambiáis de idea.

Preguntaron a sus conocidos y a los expertos en construcción si ellos sabían algo del “organizador arquitectónico”.
¡Es un charlatán!“, respondió uno. “¡Un farsante!“, aseguró otro. “Sólo conseguiréis que os saque el dinero sin solucionar vuestros problemas“, dijeron los demás.

Nuestros protagonistas sintieron que esta última observación encajaba bastante con los mismos que la hacían. Y total… no tenían demasiado que perder dada su situación.

El organizador arquitectónico les habló con claridad: “Vuestra casa está situada en un hermoso paraje. Su planta es pequeña pero magnífica. En sus paredes apenas se notan las grietas que han sido magistralmente retocadas. El tejado es nuevo y reluciente… Y los contrafuertes… la verdad es que se ponen tanto últimamente que ya nos vamos acostumbrando a verlos. Hasta tal punto, que pronto nos extrañará ver casas sin ellos… Los colores que la envuelven son bellos y la decoración exquisita, no falta en ella un detalle ni el calor del hogar… Pero… ¡nada de esto es suficiente si la casa no se sostiene!

¿Y qué podemos hacer? Llevamos años luchando…”
¿Qué os parece iniciar una nueva lucha, pero en la dirección adecuada?
¿Qué quieres decir?
Pues que es hora de dejar de poner parches aquí y allá. Es hora de dejar de poner remedios transitorios que os atarán de por vida y traerán nuevas necesidades y preocupaciones. Es hora de dejar de mirar los pequeños problemas que van surgiendo por todas partes y plantearnos dónde está la verdadera razón de que todo esto ocurra.

Y la razón es bien sencilla: FALLAN LOS CIMIENTOS… los pilares y las vigas maestras… Sin unos cimientos sólidos, de poco nos servirá renovar el tejado cada año y rellenar grietas constantemente. A esta casa le falta una buena base
.”
¿Y cómo se la daremos?
Pues igual que a todas las casas del mundo. Cuando fallan los cimientos sólo podemos volverlos a construir.”

A nuestros amigos les pareció todo muy lógico y se preguntaron por qué nunca alguien les había propuesto hacer lo mismo. Se informaron bien de cómo sería el proceso y se pusieron manos a la obra.

Fueron unos meses muy duros, con la casa llena de obreros y de ruido. Todo cubierto de polvo y patas arriba. Incomodidad y trabajo extra para toda la familia…
Pero al cabo de este tiempo, la pequeña casa era no sólo bella, sino también sólida y segura. Jamás volvió a preocupar a sus moradores, sólo les dio felicidad y satisfacciones.

Los expertos en construcción, junto a los fabricantes de tejas, siguen sin reconocer la mejoría en la casa, aún a pesar de ser absolutamente evidente. Cuando la gente les pregunta, evaden el tema o simplemente se excusan diciendo que eso de la “organización arquitectónica” no es una profesión reconocida y que su labor no tiene ninguna base científica…

 
Si piensas que esta historia es simple, absurda e irreal, te diré que así vemos muchos la situación actual del TDA-H… igual de simple, de absurda y de irreal. Una vez más, la realidad supera la ficción.
Infórmate sobre la ORGANIZACIÓN NEUROLÓGICA en este blog.


Rosina Uriarte


14 respuestas a «ESTA CASA ES UNA RUINA… O LA HISTORIA DE UN NIÑO CON TDA-H»

  1. Qué hermosa metáfora de los problemas de desarrollo en nuestros niños, mi pequeño tesoro de 3 años es una de estas casas en ruinas a la que con el paso del tiempo aparecen más goteras, y lo peor es que no conozco un buen ¨organizador arquitectónico¨ al que confiar su recuperación.Gracias Rosina.

  2. Hoal Eva,
    ¡lo que tienes que hacer es buscar uno inmediatamente!
    Dime de dónde eres y cuéntame algo de tu pequeño y te daré direcciones si las tengo.
    Puedes decírmelo aquí o escribirme a mi correo electrónico (junto a mi perfil) y así me será más fácil enviarte la información.
    Saludos,
    Rosina

  3. Me ha encantado, es una forma muy gráfica de explicarlo, seguro que así le llega le mensaje a muchísima gente.

    Haces una magnífica labor, Rosina, sigue adelante.

    Un abrazo,
    Lau

  4. ¡Qué bien tenerte por aquí, Lau!
    Gracias por lo que dices, esta es mi intención con el cuento.
    Desde el momento en que conoces la organización neuológica y comprendes cómo funciona, se vuelve todo lógico y sencillo. Y el resto, todo en lo que has creído hasta entonces, lo que te han hecho creer y lo que se aplica de forma tradicional con los niños que sufren TDA-H y otros trastornos, se vuelve terriblemente absurdo y doloroso…
    Para cualquiera que entienda algo de arquitectura, e incluso para cualquiera que no entienda nada (como yo), la situación del cuento es irreal e ilógica… por qué seguimos en un mundo tan irreal e ilógico cuando se trata de ayudar a nuestros hijos es algo que no comprendo…
    Besos Lau, tú también haces mucho, y además bien!
    Rosina

  5. Me ha encantado tu metáfora , Rosina, que cierto es lo que cuentas, y que perdidos están muchos papas y profesionales que quieren ayudar a los niños pero no encuentran a quien dirijirlos, por supuesto que es muy importante encontrar a alguien que pueda hacer una valoración global y después de ver todo dar prioridades( estos profesionales escasean), desde mi punto de vista prmero habría que descartar los aspèctos sensoriales, visión, audición y la parte motora antes de meterse en cosas más complicadas, aunque muchas veces es un puzle complicado, algunas no lo es tanto y se ve claro.
    Aveces critican a los que tenemos un protocolo multidisciplinar en nuestro trabajo porque dicen que hacemos pasar a todos por todo, pero yo hablo al menos en mi caso, no me gusta dejar nada al azar( al menos dentro de mis conocimientos) : a todos los niños que vienen a mi cinsulta les hago un examen visuo-cognitivo, les mando hacer una audiometria, les exploro los reflejos, desarrollo motor,lateralidad, les mando a una revisión osteopática , reviso con atención la parte nutricional y no llego a más porque mi modelo de trabajo parte de la Optometría comportamental pero tengo la suerte de tener una visión global del niño, muchas veces mando a medicina homeopática o a otro tipo de expertos, como estimulación sensorial etc.
    un abrazo
    pilar vergara

  6. Hola,Rosina te he mandado un correo explicándote un poco la problemática de mi niño a http://[email protected], pero no tengo claro si lo recibistes, si no es así házmelo saber por favor.Espero como agua de mayo tus direcciones (si las tienes) de algún profesional que me oriente y dirija el camino a seguir,me es indiferente el lugar geográfico donde esté, porque allí iré.Un saludo y gracias.

  7. Hola Pilar.
    Es cierto, yo dentro de la organización neurológica veo tres pilares fundamentales (como los de la casa) que son la visión, la audición y el desarrollo motor. Tenemos que velar por todos ellos o la casa se tambaleará.
    Tal como lo hacéis en vuestro centro, que sé que hacéis una labor supercompleta.
    Y como bien dices, un cuarto pilar sería la homeopatía, los complementos nutricionales y la alimentación.
    Un abrazo Pilar (qué casualidad lo de tu nombre!!!).
    Rosina

  8. Hola Rosina,
    Realmente bueno el cuento… y por desgracia real como la vida misma, nos empeñamos en apuntalar y parchear las paredes y el techo (los aprendizajes, la atención….)sin pararnos a pensar en la base sobre la que se sustenta, y claro así nos va.
    Despues de un año organizando los cimientos mi hijo es otro, la verdad es que han sido unos meses duros y aún tenemos trabajo por delante, pero el cambio a mejor es obvio, ahora empezamos a construir los pilares y las vigas maestras y lo último será el tejado, las paredes y las ventanas.
    Gracias por todo sin tu blog no hubiera tenido toda la información necesaria para tomar este camino.
    Un abrazo,
    Carmen

  9. Hola Carmen,
    gracias por tu testimonio. Como te habré dicho ya mil veces, las palabras de una madre que está logrando solucionar los problemas de su hijo, valen más que toda la teoría y artículos del mundo.
    Un gran abrazo,
    Rosina

  10. Muchísimas gracias Rosina por tu correo, la verdad es que sabía de Alberto León pero no tenía referencias de él como profesional de la Integración Sensorial y me has despejado mis dudas,y teniéndolo tan cerca a apenas 20 km.,me voy a informar de esta terapia.

    He leido el comentario de Carmen en cuanto a los avances conseguidos por su hijo durante el último año, y me preguntaba cuales han sido las terapias llevadas a cabo para alcanzar esos avances.

    Los testimonios de vosotras mamás que ya habéis conseguido la meta de hacer de vuestras ¨casitas en ruinas¨ auténticas ¨casas sólidas y bellas¨,o que ya lleváis andado gran parte del camino, nos servís
    a las que empezamos como guía y como fuente donde beber esperanzas y mucha mucha fuerza para seguir luchando.

    Muchas gracias Rosina y a todas las que compartís vuestras experiencias.

  11. Hola María José,
    todas tenemos una experiencia parecida. Tanto Carmen como yo hemos pasado por las mismas terapias con nuestros hijos: la TMR (terapia de movimiento rítmico), Integración Sensorial, reeducación auditiva del método Berard, terapia visual con optometrista comportamental, trabajo de lateralización… Hay otras cosas que también hemos probado como el método Doman, la ostoepatía, la dieta, homeopatía… Es un camino largo, aunque ves que Carmen lo ha logrado en un año. En mi caso, que fui descubriéndolo todo poco a poco, fueron diez años.
    Todas las opciones que yo he probado han sido beneficiosas, todas han aportado su parte positiva y jamás he tenido la sensación de haber "perdido" nada, ni el tiempo, ni el esfuerzo, ni el dinero… sólo hemos tenido ganancias, muchas más de las que yo hubiera podido esperar.
    No existe una sóla terapia que lo solucione todo, al menos en la mayoría de los casos es así. Por esto hay que informarse e ir poco a poco con todo lo que sea necesario hasta llegar hasta donde sea posible.
    Un abrazo,
    Rosina

  12. Que lindo hablas y siento que lo haces desde el corazón.Sigue ayudándonos también a los docentes con tus comentarios y así también ayudaremos más. Leyendo todo esto yo también tuve problemas con mi hijo mayor que tiene ahora 28 años y lloré mucho cuando era niño pues no sabía que hacer,no lo querían en ningún lado,yo como maestra lo apoyé nunca hice oído a los consejos de represión y otros,sin saberlo lo fui llevando siendo estricta y cariñosa,buscaba actividades que lo estimularan y la computación fue la gran solución para que se tranquilizara y se organizara.Hoy es profesor de filosofía
    en secundaria y el otro día me decía que me quería,que lindo verdad.Por eso ahora que tanto se sabe les pido a la mamás que no se sientan deprimidas ni tristes hay mucho por hacer y cuando nuestros hijos son hombres somos felices de haber dado todo por ellos.Un beso grande a todas y sigan aportando todo lo que saben

  13. Gracias Ana Cristina,
    tu comentario sí que es bonito y alentador. Lleno de amor y de esperanza.
    Yo también siento esa satisfacción y felicidad al contemplar a mi hijo ahora, ojalá todos los padres puedan llegar a este estado, no existe nada comparable en la vida para mí.
    Un abrazo,
    Rosina

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