Rosina Uriarte, autor en ROSINA URIARTE - Página 8 de 24

“DESARROLLO Y APRENDIZAJE INFANTIL – NUEVOS ENFOQUES TERAPÉUTICOS”. II JORNADA DE LA ASOCIACIÓN LAZTANA

El pasado sábado, día 20, celebramos la II jornada de la Asociación Laztana, en el Centro Cívico de Cruces, Barakaldo.
Bajo el título “Desarrollo y Aprendizaje Infantil – Nuevos Enfoques Terapéuticos”, contamos con tres interesantes ponencias sobre el desarrollo visual, auditivo y motriz, y su influencia en el aprendizaje escolar infantil.
 
Juan Portela habla de la importancia de contar con un buen sistema visual para el aprendizaje escolar. Para la Asociación Laztana
El experto en optometría comportamental, Juan Portela, nos expuso la importancia de contar con un correcto sistema visual que permita al niño realizar todas las funciones visuales necesarias para poder realizar con éxito sus tareas escolares.
Como experto que es en ambliopía y estrabismo, mostró vídeos de casos clínicos con su positiva evolución gracias a la terapia visual. También novedosos programas de diagnóstico y tratamiento que se aplican de forma lúdica y divertida para los niños, algunos incluso en 3D como pudimos comprobar los asistentes.
Hizo hincapié en diferentes signos que deberían alertar a psicólogos, pedagogos, logopedas, maestros y padres sobre posibles trastornos visuales que no son comúnmente diagnosticados por profesionales de la medicina puesto que su campo es la salud y no el aprendizaje escolar.
Entre otras muchas cuestiones, recalcó la importancia de tener en cuenta que la plasticidad cerebral existe toda la vida. Y que si bien, no es tan marcada como en la infancia, sigue presente en todas las edades, pudiéndose beneficiar todo el mundo de los avances aportados por la terapia visual.

Ana Madrigal habla de la incidencia de la audición en el desarrollo infantil. Para la Asociación Laztana
Ana María Madrigal presentó una entretenida ponencia sobre la incidencia de la audición en el aprendizaje del niño.
Comenzó explicando que el cerebro es como un coche, que independientemente de la potencia o calidad de su motor, depende de sus cuatro ruedas para cumplir su función. Estas cuatro ruedas son especialmente importantes en todo lo relacionado con el aprendizaje escolar y representan el sistema auditivo, el sistema visual, el sistema motriz y el estado biológico en el que se encuentra el niño.
Explicó la importancia del buen desarrollo de los sentidos para que el cerebro reciba la información correcta y pueda procesarla de forma que luego emita una respuesta eficaz para cada situación. Y nos brindó ejemplos prácticos de las dificultades y el malestar que pueden causar en todos nosotros las distorsiones auditivas. Porque no es lo mismo “oír” que “oír bien”.
Al igual que ocurre con la visión, también existen opciones terapéuticas para la reeducación de la audición, logrando con ello no solamente mejoras en el rendimiento académicos, sino también a nivel emocional.
 
Eva Bartolomé habló de qué son y para qué sirven los reflejos primitivos. Para la asociación Laztana
Eva Bartolomé es experta en la Terapia de Movimiento Rítmico (BRMT, más conocida por TMR).
Nos describió qué son y para qué sirven los reflejos primitivos. Cómo su presencia es necesaria en el bebé ya antes de su nacimiento y cómo los reflejos primitivos tienen la misión de asegurar su supervivencia y de llevarle de una etapa del desarrollo a la siguiente. Cómo gracias a las acciones motrices que provocan se crea el cableado cerebral necesario para la maduración de áreas cerebrales primitivas, que a su vez estimulan y permiten que maduren áreas cerebrales más sofisticadas.
Pero que estos reflejos primitivos, una vez que han cumplido la función para la cual existen, deben descansar y dejar paso a reflejos posturales con los cuales convivimos toda la vida. La presencia de reflejos primitivos activos pasado su tiempo de acción, indica una inmadurez que puede entorpecer el funcionamiento del niño en todas las áreas de su desarrollo.
Nos habló de la Terapia de Movimiento Rítmico, y cómo con ella pueden inhibirse reflejos primitivos activos y ofrecer de este modo una segunda oportunidad al cerebro de lograr la maduración deseada.
 
Una madre cuenta su testimonio sobre cómo su hijo ha avanzado gracias a terapias de organización neurológica. Para la Asociación Laztana.
Al finalizar las ponencias hubo una presentación de la Asociación Laztana para aquellos que aún no nos conocían bien. Y tras esta breve presentación, contamos con una interesantísima mesa redonda en la que se plantearon y solucionaron dudas y se expusieron emocionantes testimonios de niños de nuestra asociación que van avanzando en su camino hacia la solución definitiva de sus dificultades.

DALE LA MEJOR BIENVENIDA A TU BEBÉ

Bebé recién nacido

Es importante saber qué supone el nacimiento para un bebé para así poder darle la mejor de las bienvenidas.

Muchas personas no conocen la diferencia entre los términos “parto” y “nacimiento”, englobando ambos como un único concepto. Pero hay una gran diferencia si tenemos en cuenta que el parto es la experiencia vivida por la mujer y el nacimiento lo que vive el niño. Evidentemente, son experiencias muy distintas dentro de un único momento inolvidable para ambos.
 
Pero, ¿te has planteado alguna vez qué supone el nacimiento para el bebé? ¿Qué siente en el momento en el que abandona su hogar, el único lugar conocido para él hasta ese momento, para entrar en el mundo que habitamos todos los nacidos?
 
Por supuesto que, siendo un momento tan trascendental, probablemente el más importante de nuestras vidas, suponga para el bebé una vorágine de sensaciones. Pero, pongámonos en su lugar para intentar imaginarlo y de esta forma poder acercarnos a brindarle el nacimiento más cómodo y beneficioso para él.
 
Empecemos por el entorno en el que se desarrolla el proceso del parto (¡y el nacimiento!)…
 
En abril, del 2011, se publicó un artículo titulado “Cómo influye el espacio físico en el proceso del parto”, en el blog de El Parto Es Nuestro:
El artículo iba acompañado de estas dos fotografías mostrando dos salas de parto en dos hospitales públicos diferentes, en el año 2010.
Decía lo siguiente:
Todos entendemos lo que significa un restaurante con un ambiente acogedor: luces tenues, confort acústico, decoración agradable, materiales cálidos, etc.
 
En el caso del parto, la atmósfera a conseguir es la tranquila, suave, agradable, en la que se pueda desarrollar sin interferencias un acto íntimo y sagrado, como es el nacimiento de un bebé, y el parto de la madre. Nuestros hospitales, en los que se producen la gran mayoría de los partos en España, resuelven de la misma manera los espacios de maternidad que los de hemodiálisis o neurocirugía, es decir, suelen ser espacios que resuelven bien problemas como la accesibilidad de los profesionales, la máxima iluminación que requieren las intervenciones estándar, y los materiales que resultan “hospitalariamente aceptables”: mucho acero inoxidable, mucho vidrio, mucho azulejo. El cambio necesario es el de entender que el proceso que se produce en un parto y un nacimiento es un proceso saludable, que la madre es una mujer sana, que se enfrenta a un proceso sano, y por tanto, los condicionantes deben también tener en cuenta estas premisas. Ante todo una mujer de parto se tiene que relajar para poder dilatar, para abrirse literalmente, y esto requiere de un ambiente adecuado.
 
Junto a tu comodidad y seguridad, busquemos lo mismo también, y sobre todo, para el bebé. Aportando todo lo que esté a nuestro alcance para darle la bienvenida más cálida y confortable posible.

parto y nacimiento

Pongámonos en el lugar del bebé para comprender lo que supone realmente el nacimiento.

Para ponernos “en la piel” del bebé por nacer, recordemos que toda la información que entra en el sistema nervioso lo hace a través de los sentidos. Repasemos éstos uno a uno para comprender la trascendencia de este momento sagrado del nacimiento.
 
Ya que hemos mencionado la piel, empecemos por el tacto. Imaginemos qué siente el bebé cuando aún está en el útero, qué sensaciones táctiles tiene… Calor, suavidad al estar en contacto con el líquido amniótico y el cuerpo de mamá. Jamás ha experimentado un cambio de temperatura, un entorno seco, ni el contacto con superficies lisas, duras e inertes. Durante nueve meses, es poco probable que haya sentido dolor o incomodidad a través de su piel.
 
Pero este universo de sensaciones táctiles placenteras que él conoce bien, desaparece de golpe al salir por el canal del parto. Lo más natural y beneficioso para el bebé es permitirle habitar inmediatamente el lugar más parecido al vientre materno: el cuerpo de su madre en contacto piel con piel.
 
Los procedimientos que deban efectuarse al bebé recién nacido, se realizan ya en muchos hospitales con el niño sobre el pecho de mamá. Cuidados como la identificación del recién nacido y el test de APGAR son posibles en este contexto de piel con piel, y el resto de los procedimientos como la medición de peso, talla y perímetro craneal, podrán llevarse a cabo más tarde, respetando la “hora sagrada” de unión y vinculación con el bebé tras nacer.
 
Afortunadamente, son muy pocos los casos en los que un recién nacido no pueda estar piel con piel con su madre.
 
Tapando al bebé con una manta o toalla, y estando pegado a tu pecho, podrá mantener una temperatura adecuada, lo más parecida a la que ha conocido hasta entonces.
 
La piel es el órgano de los sentidos más grande de todo el cuerpo, pues lo recubre por completo. Es también una de las fuentes más importantes de información sensorial y tiene un gran impacto en el desarrollo cerebral y el estado emocional. Cuidar las sensaciones táctiles de tu bebé ayudará a que se encuentre más tranquilo y relajado, y de esta forma, pueda desarrollarse plenamente.
 
Debajo de la piel contamos con sensores en los músculos, tendones y articulaciones que envían información al cerebro sobre nuestro cuerpo. Es el sentido interno llamado “propiocepción”. En el útero, el bebé se encuentra en un espacio confinado que estimula su cuerpo constantemente. Esto es así especialmente en los últimos meses de embarazo debido a su tamaño y es a lo que el niño está acostumbrado cuando llega el momento del nacimiento.
 
Durante el mismo, el hecho de pasar por un espacio tan reducido y apretado como el canal del parto (en el caso de un parto vaginal), supondrá para el bebé una de las mayores estimulaciones propioceptivas que experimentará jamás, ofreciendo gran cantidad de información a su cerebro y derivando en una abundancia de conexiones neuronales.
 
Es posible que el trabajo de nacer conlleve cansancio y momentos de angustia y estrés para él, pero la restricción del espacio con la cual ha convivido durante meses, le proporciona tranquilidad y seguridad. Y la falta de esta “contención” al nacer se traduce en una tremenda sensación de inseguridad y desamparo. De nuevo, la experiencia de ser colocado sobre el pecho de mamá, en pleno contacto contigo inmediatamente después de nacer, ayudará al bebé a calmarse de nuevo, encontrando límites que lo cobijen en la inmensidad del espacio al que acaba de llegar.
 
Nunca sobran los brazos y los abrazos para un niño recién nacido, tampoco lo harán después…
 
Junto al propioceptivo, contamos con otro sentido interno muy importante: el sentido vestibular. Éste se ocupa de enviar información al cerebro de la posición del cuerpo. Se encuentra alojado en el oído interno y nos ayuda a mantener la postura y a luchar contra la fuerza de la gravedad, por lo que nuestro equilibrio depende de él directamente. Es uno de los primeros sentidos en entrar en funcionamiento en el útero materno y está completamente mielinizado en el nacimiento. Esto significa que el bebé nace con un sentido vestibular ya maduro gracias a las experiencias que ha tenido con su propio movimiento, pero también gracias a la estimulación que han supuesto tus movimientos, mamá.
 
Durante nueve meses se ha entrenado como un buen gimnasta, ensayando movimientos con todo su cuerpo, aprovechando especialmente los ratos en los que tú buscabas tranquilidad. En otros, cada vez que te movías, disfrutaba de un plácido vaivén, un mecimiento precursor del que le ofrecerán los brazos cuando haya nacido.
 
Al nacer se ve sometido por primera vez de forma plena a la fuerza de la gravedad. El bebé se sentirá de repente empujado contra la superficie sobre la que se le coloque y los movimientos que había ensayado durante tantos meses, le resultarán tremendamente difíciles dado el peso que adquiere todo su cuerpo. Son los adultos presentes los que decidirán si el recién nacido ha de experimentar la fuerza de la gravedad contra una superficie dura, fría y sin vida, o sobre la superficie más cálida, suave y familiar que huele a hogar. Esta decisión determinará el lugar que le da la bienvenida al mundo.
 
Una bienvenida que depende también del hecho de que se le permite acceder a tu cuerpo inmediatamente tras nacer, sin antes zarandearle sin cuidado de un lado para otro. Esto podría suponer una estimulación vestibular aterradora para tu pequeño.
 
Por suerte, hoy ya no se pone al bebé boca abajo o se le da una palmada en la espalda o una nalgada para que llore. No todos los niños lloran al nacer, algunos se encuentran muy cansados tras el nacimiento o se calman si se les coloca de forma inmediata sobre el cuerpo de mamá.
 
El bebé nace con un sentido del olfato muy desarrollado. Ha vivido hasta ahora en un ambiente acuoso en el que saboreaba el líquido amniótico con diferentes matices según lo que comías, pero nunca había podido oler tal como lo hacemos nosotros. De un momento para otro, llega a un entorno lleno de olores que no son, precisamente, de lo más agradables en una sala de partos.
 
Una prueba del buen olfato del recién nacido es su capacidad de arrastrarse hasta el pezón materno cuando le colocan sobre el cuerpo de mamá. Es el olor lo que le guía hacia el alimento (el calostro y la leche materna tienen un sabor parecido al del líquido amniótico). Mamá, por favor no te pongas perfume para el gran acontecimiento del nacimiento de tu bebé, ni lo hagas durante un buen tiempo después tampoco. El bebé necesita que su nuevo “hogar” huela familiar, sea algo conocido que le dé seguridad y le ofrezca el confort que necesita tras una experiencia tan nueva y tremenda como es la de nacer.
 
Unido a la suavidad, calor y olor del cuerpo materno, lo que mejor reconoce el bebé recién nacido es la voz de mamá. No en vano ha estado escuchándote todos los días durante al menos cinco meses. También ha escuchado otros sonidos como los producidos por tu digestión y tu corazón. Mamá, ponle cerca de tu pecho, hacia el lado izquierdo para que este sonido tan conocido le aporte tranquilidad.
 
La naturaleza es sabia y hace que el recién nacido nazca con restos de líquido amniótico en sus oídos. Esto lo protege de alguna manera contra los fuertes ruidos fuera del útero. Pero el niño no está acostumbrado a la escucha en un ambiente aéreo y de pronto se verá rodeado de voces y sonidos que le son desconocidos, algunos que incluso pueden asustarle. Cuidar de ofrecerle un espacio silencioso es importante, pero en cualquier caso, es una prioridad permitirle escuchar tu confortadora voz cuanto antes. Háblale y cántale las canciones que cantabas durante tu embarazo, sin duda las reconocerá.
 
Cuando lo hagas, teniéndole cerca de tu pecho, es muy probable que el niño te mire a los ojos. No siempre ocurre, pero cuando es así, se convierte en una de las experiencias más maravillosas del parto y uno de los más bonitos recuerdos. Tu hijo estará viendo tu cara por primera vez. Si no lo hace en esta ocasión, lo hará en otra en la que abra los ojos para mirarte y dejar bien claro que a partir de ese momento, serás lo que más le interesará observar del mundo.
 
Tengamos en cuenta que el niño ha vivido hasta ahora en un lugar sin luz. Los científicos han demostrado que la visión del recién nacido está mucho más desarrollada de lo que se creía. Hoy sabemos que ve mucho más que sombras, pero sus ojos han de irse adaptando a un nuevo lugar lleno de luz y estímulos visuales.
 
El bebé sabe cómo nacer, y salvo en ocasiones excepcionales, no necesita de nadie que gire y tire de su cabecita, ni de un potente foco de luz que lo reciba nada más salir a la vida fuera del útero. Un ambiente de luz tenue sería lo más adecuado para él.

Lo que más necesita el bebé es el cuerpo de su madre.

La vida es ya lo bastante dura como para que tengamos que recibir a nuestros hijos con estridentes luces, sonidos, olores, sensaciones frías o dolorosas y movimientos bruscos. Y todo ello lejos de lo único que le garantiza, como a un pequeño cachorrito, su supervivencia: mamá.
 
Al igual que el único lugar seguro para tu bebé antes de nacer es tu cuerpo, así lo será también después. La adaptación a la vida ha de ser paulatina, muy suave y pensando siempre en su bienestar. Son unos meses, hasta que vaya ganando poco a poco independencia y autonomía. Cuanto más satisfagas sus necesidades de dependencia al principio, más independiente logrará ser en el futuro. Tu cuerpo es lo que necesita para crecer sano y desarrollarse como una personita confiada y feliz.
 
Rosina Uriarte

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CURSO DE MONITORAS DE REFLEXOLOGÍA PODAL INFANTIL, BILBAO 2015

Reflexología podal método Ángeles Hinojosa
 
 
Ángeles no sólo es experta en reflexología podal para niños, sino que lo es también en todo lo 
relacionado con el nacimiento. Firme defensora del nacimiento sin violencia, preside la Plataforma 
pro Derechos del Nacimiento.
Cuando me inscribí en el curso, tenía un doble interés. Por un lado me ofrecía un nuevo enfoque para trabajar por el bienestar de los niños, y por otro, respondía a muchas de mis inquietudes con respecto al momento clave en el desarrollo de todo ser humano: su nacimiento.
He de decir que ambos intereses fueron cubiertos, incluso con creces pues no creí que pudiera 
apasionarme tanto la reflexología podal.
Y en cuanto a todo lo que rodea al nacimiento, me veo con renovadas fuerzas y seguridad para luchar por que se contemple a todos los niveles como el momento sagrado que es, y por las importantes repercusiones que tiene en el desarrollo infantil.
Agradezco a Ángeles el enriquecimiento a nivel personal y profesional que ha supuesto el curso para mí. También a mis compañeras, porque gracias a ellas la experiencia ha resultado doblemente positiva y enriquecedora.
 
Rosina Uriarte

¿POR QUÉ TANTO MIEDO A LOS TÓXICOS EN LOS NIÑOS?

Tóxicos y niños

¿Por qué tenemos tanto miedo a los tóxicos en nuestros niños? ¿Están nuestros niños expuestos a tóxicos? ¿En qué medida?

Muchos se preguntarán por qué algunas personas y agrupaciones damos tanta importancia a “lo natural” y por qué tenemos tanto miedo a los productos químicos o a los tóxicos, cuando son algo con lo que convivimos a diario.

Empecemos por considerar algunos datos…

Las alergias afectan a un 30 o 40% de la población mundial según la WAO (World Allergy Organization). En un informe de esta organización se cita lo siguiente: “Es especialmente importante en los niños, en quienes se observa la mayor tendencia de aumento en las últimas décadas.” (http://www.worldallergy.org/UserFiles/file/WWBOA_Executive-Summary_Spanish.pdf)

 La WAO reconoce que la contaminación atmosférica y el aumento de la temperatura, la alimentación y los hábitos de vida influirán en el aumento de las alergias. ¿Pero qué ocurre con el resto de los trastornos?

Intolerancias a alimentos, hipersensibilidades digestivas, cutáneas o respiratorias (intestino irritable, piel atópica, asma, etc.) son otros desórdenes de la salud que están aumentando rápidamente entre la población infantil.

También lo están haciendo los problemas relacionados con el aprendizaje y el comportamiento. Los expertos nos dicen, en el caso del TDA-H (Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad), que el TDAH es un trastorno en el que intervienen tanto factores genéticos como ambientales. «La importancia de considerar en los estudios de TDAH la contribución relativa de factores genéticos y ambientales en la etiología, curso y
pronóstico del trastorno» (citado por la fundación CADAH http://trastornohiperactividad.com/que-es-tdah).

Muchos sabemos, también por propia experiencia, que en el TDA-H hay una muy probable predisposición genética. En otros trastornos, incluido el autismo, también parece haber causas relacionadas con factores genéticos, aunque esto no está tan claro como en el caso del TDA-H.

El aumento experimentado por estas disfunciones en el desarrollo infantil ha sido tal en los últimos años, que ya se habla abiertamente de “epidemia” en el caso del autismo y el TDA-H. Otras voces pronuncian la palabra “pandemia” por sus abrumadoras dimensiones.

Pero, ¿no estarán exagerando quienes utilizan estos términos?

Veamos las gráficas que representan la evolución del TDA-H y el autismo para hacernos una idea de la tendencia al alza en ambos trastornos.

El aumento del TDA-H, según el C.D.C. (Centro de Control y Prevención de Enfermedades en Estados Unidos) y basado en información proveniente del NSHC (National Health Interview Survey), se refleja en el siguiente cuadro:

Gráfica del TDAH

En la gráfica se observa la curva ascendente correspondiente a la incidencia del TDA-H en niños (línea azul), niñas (línea rosa) y ambos grupos (en morado) a lo largo de los años desde 1997 hasta 2012 en Estados Unidos.
Más escalofriantes son las gráficas que nos revelan el dramático aumento de los trastornos del espectro autista. La primera de ellas pertenece a los datos aportados por Autism Speaks, una organización que se dedica a investigar sobre el tema en Estados Unidos (los datos hacen referencia a niños estadounidenses):
 
Gráfica del aumento del autismo
 
 
Esta curva nos muestra los casos diagnosticados desde 1975 (1 caso entre cada 5.000) hasta el año 2009 (1 caso por cada 110 niños). Tal y como se indica en la gráfica, los cambios en las prácticas de diagnóstico podrían explicar hasta un 25% del aumento observado, pero todavía no se han encontrado las causas del resto, que podría estar influido por los factores ambientales. 

He elegido el gráfico anterior por su claridad, a pesar de que los datos son de hace ya 6 años.
La siguiente estadística es algo más actual, aunque no demasiado (del 2010) y más dura en los resultados. Su fuente es de nuevo el CDC (Centro de Control y Prevención de Enfermedades en Estados Unidos):

Gráfica de l incidencia del autismo
Vemos el rápido aumento de un año para otro en el número de niños afectados por trastornos del espectro autista: ¡en 2010 ya suponían en Estados Unidos 1 de cada 68 niños!

No contamos con este tipo de información estadística en nuestro país, al menos yo no la he encontrado. Normalmente se traducen y utilizan los datos obtenidos de Estados Unidos. 

Algunos expertos, considerados autores polémicos dentro de la ciencia estadounidense, nos advierten que si las tasas anteriores de crecimiento se mantienen estables, para el año 2025 la mitad de los niños podría sufrir autismo (http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2014-09-15/en-2025-la-mitad-de-los-ninos-seran-autistas-por-el-glifosato_191835/).

Y observando los datos, podríamos pensar que, polémicos o no, bien podrían tener razón en sus predicciones si no se toman medidas urgentes al respecto.

Pero es difícil, por no decir imposible, actuar cuando no se conoce la causa de un problema. 

Reflexionando sobre todo esto, uno no logra comprender que la causa de tan vertiginoso aumento de casos pueda deberse a factores puramente genéticos (normalmente se necesitan miles de años para observar este tipo de cambios). Por lo que, a la fuerza hemos de darle un protagonismo a los factores ambientales. Es a lo que nos lleva la lógica y el sentido común. 

El CREAL (Centro de investigación en epidemiología ambiental) lideró en octubre de 2014 unas jornadas en las que neurocientíficos, neurólogos, neuropsicólogos, psiquiatras y neuroepidemiólogos de todo el mundo debatieron sobre los efectos que los tóxicos ejercen sobre la salud humana y concretamente en el desarrollo del cerebro, desde la gestación hasta la adolescencia. 

La noticia fue publicada por Europa Press y decía textualmente: “Los elementos medioambientales afectan al coeficiente intelectual del niño… afectando a grupos extremos: el número de niños con problemas de aprendizaje puede aumentar hasta un 50% y los superdotados descender un 57%.” 
(http://www.infosalus.com/actualidad/noticia-identifican-214-toxicos-perjudiciales-desarrollo-cerebral-ninos-adolescentes-20141017131046.html)

En febrero de 2014 se publicó en The Lancet un artículo del cual se hizo eco El Mundo (http://www.elmundo.es/salud/2014/02/15/52fe73baca4741ef018b4575.html). En él se decía que “estamos rodeados de químicos industriales que ponen en peligro el desarrollo neurológico de los niños, desde que estos se están gestando en el útero… Se trata de sustancias que no son difíciles de encontrar, que pueden estar presentes en el agua e incluso, advierten, en los juguetes de los niños.”. 

No podemos escapar del entorno envenenado en el que vivimos. Los tóxicos nos invaden desde el mismo momento de la concepción. La doctora Rosella Mazzuka,  médico cirujano y miembro de la ACAM (Sociedad Americana para el Avance de la Medicina) nos ofrece los siguientes datos en uno de sus webinars:
 
Tóxicos en los fetos
Los niños nacen hoy con una importante carga tóxica. Debido al alto índice de cesáreas practicadas en nuestro país (hasta un 25%, siendo la recomendación de la OMS reducirlas a un 15 o 10%) una cuarta parte de los niños se ven privados de las defensas que suponen los microorganismos maternos que invaden al bebé al pasar por el canal del parto (vaginal). Los bebés de cesárea entran en contacto directamente con los microorganismos que habitan el quirófano y comienzan la vida con un sistema inmunológico que podría no estar en las condiciones más deseadas. 

Luego será la lactancia materna otro medio que reforzará el sistema inmune. 

Muy tempranamente (gracias al parto y a la lactancia materna), se forma la inmunidad principal con la que conviviremos a lo largo de toda nuestra vida. Y es precisamente en estos primeros momentos, desde el mismo día del nacimiento, cuando al niño se le expone a una gran variedad de organismos patógenos y metales pesados altamente tóxicos contenidos en las vacunas. Esto se añade en muchos casos a antibióticos y otros medicamentos que dañarán la flora intestinal, dejando al niño más expuesto a estos elementos y haciendo que en lugar de poder eliminarlos, los absorba y acumule en su organismo.

Lo esperado es que los metales pesados y productos químicos sean excretados y no afecten al niño a largo plazo. Pero al parecer, mientras algunos sistemas son más fuertes y pueden con todo esto, otros simplemente no lo son. “Hay que recalcar que la tolerancia del organismo hacia un compuesto tóxico varía entre diferentes grupos de individuos e incluso entre distintos individuos entre sí, pertenecientes a una misma identidad grupal.”(http://www4.ujaen.es/~ajmoya/material_docente/Tema1.pdf)

La doctora Lenny González es gastroenteróloga y experta en autismo, y nos dice que “El autismo no es solamente un trastorno mental o psiquiátrico, sino una enfermedad multifactorial con cierta predisposición genética y con múltiples órganos afectados. Es una enfermedad biológica. Afecta primero al sistema digestivo, el sistema inmune, y el sistema metabólico principalmente. Hay una inflamación del sistema nervioso central y lleva al daño cerebral con consecuencias como los síntomas del autismo.” 

González encontró, en dos estudios realizados, que del 70 al 80% de los niños con autismo tenían problemas gastrointestinales. (https://realagenda.wordpress.com/2011/03/28/gastrointestinal-pathology-in-autism-spectrum-disorders/)

No se ha podido demostrar científicamente la relación de ninguno de los trastornos mencionados con la exposición a los tóxicos. 

Uno de los grandes escollos a salvar para poder demostrar que existe una relación entre la exposición a los tóxicos y los trastornos en el desarrollo, es que contamos con evidencias científicas de los efectos a corto plazo de cada producto químico y metal pesado por separado. Para poder establecer la correlación, sería necesario investigar los efectos combinados de múltiples tóxicos actuando en conjunto y acumulándose en el organismo a lo largo del tiempo. Un gran reto para la ciencia, que se hace cada día más necesario.

“Muy pocos productos químicos han sido regulados como consecuencia de su neurotoxicidad en el desarrollo”, declara el estudio de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard (HSPH) y la Escuela de Medicina de Icahn en Monte Sinaí, ambas instituciones en Estados Unidos. (http://www.abc.es/salud/noticias/20140215/abci-productos-quimicos-trastornos-ninos-201402142010.html)

Toda la toxicología reguladora del mundo occidental está basada en el análisis del riesgo individual para cada compuesto”, asegura Nicolás Olea, profesor de Radiología y Medicina Física de la Universidad de Granada y experto en el impacto de los productos tóxicos en la salud. “El hecho de que las dosis sean bajas le dan una enorme tranquilidad a la administración. Dicen que todo está bajo control porque los niveles son bajos, pero ¿cuántos niveles bajos hacen un nivel alto?”, se pregunta. (http://www.efeverde.com/noticias/el-coctel-toxico-de-cada-dia-sigue-sin-ser-regulado/).Y lo mismo nos preguntamos todos.

No se trata de ir ahora en contra de todos los avances de la técnica, la ciencia y la salud. No existe una sola causa a la cual culpar, sino un conjunto de muchas posibles causas. No hemos mencionado los tóxicos en nuestros alimentos, la manipulación genética de los mismos, el aire que respiramos, el agua que bebemos, los materiales con los que convivimos en el hogar y los que vestimos…, la exposición a contaminación electromagnética, pesticidas, fertilizantes… y un largo etcétera que se han convertido en algo cotidiano.

Tampoco se trata de rasgarnos las vestiduras y llenarnos de malos augurios. Existen vías de ayuda para los niños afectados por esta situación. Es posible actuar en cada caso y lograr importantes avances. Sin embargo, ¡cuánto mejor sería poder prevenir!

Necesitaba escribir este artículo para que el mundo pueda entender por qué le damos tanta importancia a la exposición de nuestros niños a los productos químicos y a los metales pesados. No se trata de una simple moda sin sentido, sino de una enorme preocupación por lo que estamos observando que ocurre cada día con más fuerza. Y esto es fácil de ver para quienes trabajamos con niños y llevamos años haciéndolo, pues vemos cómo con el tiempo van surgiendo más y más casos que necesitan ayuda.

El hecho de ser más consciente de todo esto, nos pone a todos en una situación difícil. Especialmente a los padres que se plantean tomar decisiones y elegir las mejores opciones para sus hijos (las que ellos consideran que son las mejores, claro), aun sabiendo los riesgos que conlleva el tomar una decisión u otra.

Pero lo verdaderamente necesario es que quienes tienen el poder y la capacidad de poder actuar ante esta situación, tomen conciencia de la misma primero.

El Dr. Philippe Grandjean es uno de los autores del estudio anterior de la HSPH y uno de los más reconocidos científicos que investigan el efecto de los contaminantes químicos en la salud. Hizo las siguientes declaraciones al periódico El Mundo:

 «Sé que suena escalofriante, pero tenemos maneras de hacer algo al respecto. En primer lugar, debemos estar de acuerdo en que el cerebro de las siguientes generaciones debe ser protegido lo mejor que podamos. Ya tenemos métodos para determinar si una sustancia química puede dañar el cerebro y lo que tenemos que hacer es usarlos y actuar según la información que obtengamos. Si no lo hacemos, creo que esta generación venidera tendrá un buen motivo para no perdonarnos». (https://www.elmundo.es/salud/2014/02/15/52fe73baca4741ef018b4575.html)

DESARROLLO INFANTIL, LOS PRIMEROS AÑOS PARA TODA LA VIDA

Los primeros años son para toda la vida. Niño gateando.

PUBLICADO EN «ERESDECASTRO.COM»

Cuando pensamos en el “desarrollo infantil”, tendemos a visualizar el crecimiento del niño… el crecimiento de su cuerpo, sano y fuerte. Pero la realidad es que implica mucho más. El desarrollo infantil hace referencia muy especialmente al crecimiento y maduración de una parte del cuerpo: el cerebro.

Esta parte también crece físicamente. Esto podemos observarlo claramente durante los primeros años de vida, en los que el perímetro craneal del niño aumenta visiblemente desde el nacimiento hasta los seis años. A esta edad el cerebro del niño pesa ya el 90% del peso del cerebro adulto.
Es el desarrollo y crecimiento del cerebro el que determinará sus destrezas y habilidades y es el desarrollo al que debemos dedicarle nuestra atención una vez que el cuerpo está atendido.
Realmente requiere atención porque el desarrollo del cerebro no se produce por una orden dada por la naturaleza, no sucede porque esté programado para desarrollarse. El cerebro solamente crece y se fortalece si se utiliza, igual que ocurre con los músculos.
El cerebro del bebé nace con una cantidad inmensa de células cerebrales, las neuronas, esperando comunicarse entre sí y formar una intrincada red de conexiones entre unas y otras.
Las neuronas solamente formarán circuitos y redes neuronales si son activadas. Y esto se logra con los estímulos que recibe el niño, con la actividad de su propio cuerpo y con todas las experiencias que viva. Las neuronas y los circuitos que no se utilicen lo suficiente, morirán y no podrán recuperarse. Suele decirse que nuestro cerebro se rige por un principio: “úsalo o piérdelo para siempre”.
El desarrollo del niño comienza en el preciso momento de la concepción y no termina hasta pasada la adolescencia y la llegada a la adultez. Sin embargo, existe un período en el que el crecimiento y la maduración cerebrales se producen con una intensidad y a un ritmo vertiginoso no comparable con ningún otro momento de la vida. Este período que nos interesa especialmente está comprendido entre la gestación y la llegada del niño a la escuela primaria, momento en el cual debe contar éste con las herramientas neurológicas que le permitan tener éxito en el aprendizaje escolar. Debe haber creado un buen entramado de conexiones y circuitos neuronales por los que pueda viajar rápida y eficazmente la mayor cantidad de información posible. Esto le proporcionará la capacidad de funcionar fácil y eficazmente en la escuela y en su relación con los demás.
A los seis años, el niño ha completado la fase en la cual su cerebro es más plástico y se producen más conexiones neuronales. Cuenta ya con las destrezas humanas básicas que necesitará a lo largo de toda su vida y su cerebro ha creado ya la mayor parte de circuitos o redes neuronales que utilizará en un futuro (recordemos que ya pesa el 90 % del peso total de un cerebro adulto, lo que quiere decir que cuenta ya casi con la totalidad de su estructura final).
A partir de esta edad funcionará usando de diferentes maneras los circuitos neurológicos con los que cuenta, los que ha creado ya. Es por este motivo que el período comprendido entre la concepción y los seis años es vital y determina todo el desarrollo posterior.
Podemos los padres y adultos que convivimos con los niños pequeños, fomentar un buen desarrollo ofreciendo al niño estímulos adecuados y experiencias enriquecedoras. Permitiéndole experimentar con su cuerpo y con todo lo que le rodea.
La doctora en Neurociencia, María Jesús López Juez, explica la maduración del Sistema Nervioso Central como “el resultado de la interacción entre tres componentes: el propio cerebro del niño, la herencia genética, y el medio ambiente o entorno en el cual se producirá su desarrollo.”
Esto significa que no es suficiente con nacer con un cerebro “inteligente”, sino que se necesitan los estímulos que llegan del entorno para que esa inteligencia se manifieste. El doctor Francisco Kovacs dice que “más importante que el número total de neuronas que existen en el cerebro es el número de conexiones que las interrelacionan.” Y es de esto de lo que trata principalmente el desarrollo: de la creación de conexiones neuronales que a través de la repetición darán lugar a los circuitos neuronales necesarios para la ejecución de todas las funciones cerebrales.
El desarrollo no es un proceso que resulta del azar, tampoco depende totalmente de un programa biológico establecido. El desarrollo se produce gracias a la combinación de lo aportado por la genética, de la programación cerebral dada por la naturaleza y de la actuación del entorno en el que vive el niño.
Por esto es de vital importancia que cuidemos lo que rodea al niño en sus primeros seis años de vida. Que tengamos en cuenta que todas sus experiencias sentarán las bases de su forma de ser y de funcionar en el futuro.
Libro de estimulación temprana
Puede pedirse también a través de las librerías físicas y virtuales.

VIOLENCIA OBSTÉTRICA EN EL NACIMIENTO. VÍDEO

Porque somos muchas las mujeres que sentimos que nos «robaron» los momentos más importantes de nuestra vida, sin razón y en nombre de una absurda «ciencia» que nos aleja de lo natural y lo complica todo convirtiendo una experiencia única y maravillosa en dolorosa y difícil tanto para la madre como para el niño (especialmente para el niño).

Gracias a Ángeles Hinojosa y a la Plataforma por los Derechos del Nacimiento por la gran labor que hacen en favor de una concienciación sobre la violencia en el nacimiento.

«¿QUÉ NECESITA EL BEBÉ RECIÉN NACIDO?»

«ESTRABISMO Y OJO VAGO», POR PILAR VERGARA

Estrabismo Y Ojo Vago - Mitos, Leyendas Y Verdades: Amazon.es ...

«Estrabismo y ojo vago. Mitos, leyendas y verdades» es la nueva obra escrita por la optometrista comportamental y experta en visión, Pilar Vergara.

Estoy leyendo el libro y sorprende porque lo coges casi con tantas ganas como una novela apasionante.

Aún siendo un libro sobre un tema con el que no estoy directamente involucrada, me está interesando muchísimo. Es sencillo de leer, gráfico, con imágenes y anécdotas… Y Pilo te ayuda a ponerte en el lugar de los niños con estrabismo, que llevan parche y tienen tantas dificultades de una manera que marca un antes y un después en la forma que tenemos de concebir estos problemas.

Absolutamente recomendable para «todos los públicos» y absolutamente necesario para los padres de niños con ambliopía o estrabismo (¡si es tu caso, por favor no des un paso hasta haber leído este libro!).

La autora dice que sueña con un día en el que trabajarán en colaboración todos los profesionales de la visión, ojalá este sueño se cumpla… Pero mientras tanto, tenemos un fantástico documento lleno de información contrastada y avalada por estudios científicos presentada de la forma más amena. Asoma la pasión y el amor por la profesión (la optometría comportamental) en cada una de sus líneas.

Rosina Uriarte

Para que conozcáis a Pilar Vergara y la labor que realiza, os dejo esta entrevista.

LAS EXPERIENCIAS CONSTRUYEN LA ARQUITECTURA CEREBRAL.

*Al final de esta entrada encontrarás el vídeo con subtítulos en castellano.

Traducción del vídeo:

Las experiencias del niño durante sus primeros años de vida tienen un permanente impacto en la construcción de la arquitectura del cerebro en desarrollo. Los genes sientan las bases, pero son las experiencias las que configuran el proceso por el cual se determinará si el niño tendrá un desarrollo cerebral fuerte o no, lo cual afectará a su aprendizaje, comportamiento y salud en el futuro.
Durante este importante período de desarrollo cerebral, billones de células cerebrales llamadas “neuronas”, se envían señales eléctricas para comunicarse entre ellas.
Estas conexiones forman circuitos que se convertirán en los cimientos de la arquitectura del cerebro.
Los circuitos y las conexiones proliferan a un paso muy rápido y son reforzados por el uso repetido de los mismos.
Nuestras experiencias y el entorno deciden qué circuitos y conexiones se utilizarán más. Las conexiones que son más utilizadas se fortalecen y se vuelven permanentes, mientras que las conexiones menos utilizadas, acaban despareciendo en un proceso natural llamado “poda neuronal”.
Los circuitos con más uso crean veloces vías por las que viajen señales neuronales a través de las diferentes áreas del cerebro.
Los circuitos más simples son los primeros en ser creados y serán la base de otros circuitos más complejos que se construirán más tarde.
Gracias a este proceso, las neuronas crearán fuertes circuitos y conexiones entre las emociones, destrezas motrices, el control del comportamiento, la lógica, el lenguaje y la memoria durante el temprano y más crítico período del desarrollo.
Con el uso repetido, estos circuitos se vuelven más eficientes y conectan con otras áreas cerebrales más rápidamente.
Aunque se originan en determinadas áreas del cerebro, los circuitos están interconectados. No puedes contar con un tipo de destreza sin las demás, que la sustentan. Igual que en la construcción de una casa, todo está conectado y lo que viene primero crea los cimientos de todo lo que habrá de venir después.

 

Encontré la versión subtitulada del vídeo, por si te es más fácil:

 

«ESTIMULAR A TRAVÉS DE LOS SENTIDOS»

EL SISTEMA EDUCATIVO EXIGE LOGROS AL NIÑO SIN TENER EN CUENTA SI POSEE LAS HERRAMIENTAS NEUROLÓGICAS NECESARIAS

Publicado en 
 
ROSINA URIARTE
ESPECIALISTA EN ESTIMULACIÓN TEMPRANA.
Rosina Uriarte

El sistema educativo exige logros al niño sin tener en cuenta si posee las herramientas neurológicas necesarias.

¿Qué se entiende hoy por estimulación temprana?
Es una forma de concebir la educación y el tiempo
que pasa el adulto con el niño. Tiene como objetivo
apoyar su desarrollo en el momento más importante
ya que el cerebro es más plástico y está en pleno
crecimiento. Trata de ofrecer múltiples y variados
estímulos de forma que se creen nuevas conexiones
entre neuronas, y estas conexiones se fortalezcan
creando circuitos neurológicos que duren toda la
vida. Para lograr estos circuitos, hemos de repetir los
estímulos un número mínimo de veces.
¿Cuáles son los periodos más importantes en la
maduración del niño?
El período más importante de todos son los primeros
14 meses de vida, desde la concepción hasta que el
niño se pone a caminar y comienza a hablar. Luego,
el siguiente período en importancia es hasta los tres
años y por último, el que va de los tres hasta los seis,
cuando el niño ya ha adquirido todas las destrezas
del ser humano y está listo para iniciar el aprendizaje
formal en la educación primaria.
Neurología y estimulación temprana, ¿cómo se
conectan?
Conectan forzosamente ya que la Estimulación
Temprana ha de conocer y ser absolutamente
respetuosa con el proceso de crecimiento y
maduración cerebral para lograr su objetivo. La
Estimulación Temprana se basa en los conocimientos
de la neurociencia.
¿Cómo se puede trabajar en la nueva escuela
infantil?
La Estimulación Temprana no ha de entenderse
como algo separado del resto de actividades que
se realizan en la escuela infantil. Como decía, es un
nuevo concepto sobre cómo emplear nuestro tiempo
con los niños y saber que, además de realizar una
labor pedagógica, estamos apoyando su desarrollo.
Las actividades más típicas de la Estimulación
Temprana pueden perfectamente introducirse
en el día a día del aula de infantil, mientras que
otras actividades comunes en la misma, pueden
realizarse desde el concepto de la Estimulación
Temprana utilizando las mismas técnicas.
Usted habla de Estimulación Temprana como un
sistema integrador de metodologías. ¿A qué se
refiere?
La mayoría de las metodologías pedagógicas
persiguen el aprendizaje del niño. La Estimulación
Temprana no tiene el aprendizaje como objetivo
principal, pero el aprendizaje se produce como
una consecuencia de la labor llevada a cabo por
la Estimulación Temprana. No podemos entender
el aprendizaje sin el desarrollo cerebral, como
tampoco podemos entender una exposición pasiva
del niño a estímulos variados sin que existan
además numerosas experiencias de manipulación y
descubrimiento por parte del niño. La Estimulación
Temprana no solamente contempla ofrecer
estímulos, sino también oportunidades para que el
niño experimente y disfrute del aprendizaje y de su
desarrollo al mismo tiempo.
¿Qué competencias deben tener los profesionales
de esta educación infantil?
Principalmente necesitan comprender cómo se
desarrolla el cerebro infantil en los primeros años
y cómo aprende el niño. Y conocer unas sencillas
reglas que rigen las técnicas y actividades que
podríamos considerar dentro de la Estimulación
Temprana.
                                            
       • “(El sistema educativo) presiona al niño
            y lo aburre al ofrecerle actividades 
            poco estimulantes y motivadoras”.
En resumen: conocer “el por qué” y “el
cómo” de las actividades de Estimulación Temprana.
¿Se puede volver atrás para reparar errores en la
maduración y desarrollo de un niño? ¿Cómo?
La respuesta es sí, se puede. El poder reparar todos
los errores y el alcance de la reparación dependerán
de la gravedad de estos errores y de que los
estímulos empleados para su reparación sean los
más adecuados y lo suficientemente intensos y
constantes. También depende de la edad del niño
porque la plasticidad cerebral (la capacidad de
“moldear” el cerebro) decrece con la edad y coincide
principalmente con las más importantes etapas del
desarrollo mencionadas anteriormente.
Puede parecer complicado, pero no lo es tanto
cuando comprendemos que se basa en la intención
de estimular abundantemente todas las vías de
entrada de información al cerebro (los sentidos)
para favorecer la maduración cerebral, y también
se basa en “volver atrás” y repasar las etapas del
desarrollo en su correcto orden de modo que el
cerebro del niño tenga “una segunda oportunidad”
para madurar.
Nuestra sociedad ha cambiado vertiginosamente,
y la educación y los colegios deben también
evolucionar con ella. ¿Las necesidades del niño
en las primeras edades han cambiado o siguen
criterios de evolución más primitivos y naturales?
Las necesidades de los niños siguen siendo las
mismas de siempre, muy especialmente en los
primeros años. Debemos volver a “lo natural”, a lo
que se nos ha olvidado porque la sociedad nos ha
inculcado que lo mejor es un parto enfocado en las
necesidades de la madre, que la leche de fórmula
es más conveniente que la lactancia, que el niño
debe dormir solo desde el principio, que nos conviene
utilizar la maxicosi o el parquecito para que el niño
esté seguro, no se ensucie y nos permita tener más
tiempo libre, o que debe empezar a socializarse ya
con dos años y sentarse en una mesa a aprender a
leer y a escribir ya desde los tres.
En estas primeras edades, el niño necesita mucho
contacto con sus padres y cuidadores, necesita
moverse en plena libertad, experimentar con su
cuerpo y explorar el entorno. Necesita disfrutar de las
cosas que le plantamos hacer en el aula. Tener todas
las oportunidades para aprender y desarrollarse
plenamente, sin metas, sin exigencias, sin presión.
“La Estimulación Temprana no ha
 de entenderse como algo
separado del resto de actividades que
se realizan en la escuela infantil”.
El sistema educativo exige logros por parte del niño
sin atender a si el niño cuenta con las herramientas
neurológicas, sin percatarse de si el niño está
preparado para lo que se le exige. Presiona al niño y
lo aburre al ofrecerle actividades poco estimulantes
y motivadoras, actividades que no corresponden a su
momento de maduración. La Estimulación Temprana
tiene muy en cuenta este momento en cada niño
y jamás le presiona para obtener resultados. La
Estimulación Temprana da sin esperar recibir a
cambio. Pero la experiencia de quienes la llevamos
a cabo nos muestra que cuando de esta manera
actuamos, los niños lo dan todo.