LAS NECESIDADES DEL BEBÉ. Agurtzane Ugarriza con Rosina Uriarte.

 
“ENTRE EL QUERER Y EL NECESITAR”
En UNA INFANCIA PARA TODA LA VIDA tenemos de invitada a Agurtzane Ugarriza para hablarnos de las necesidades del bebé.
Agurtzane es masajista terapeuta experta en movimiento y en todo lo relacionado con la maternidad. También está especializada en el desarrollo motriz del bebé.
En este encuentro nos habla de las necesidades que tiene el bebé y de cómo satisfacer sus demandas hará que el bebé esté más tranquilo. Solamente un bebé tranquilo, que se siente seguro y confiado, podrá desarrollarse plenamente y aprender.
Es responsabilidad de sus padres y cuidadores responder a sus demandas. Pero, ¿cómo sabemos lo que realmente necesita el bebé?
Agurtzane nos propones escucharle y observarle de modo que comprendamos cuáles son esas necesidades reales. Y que sustituyamos la palabra “querer” (“el niño no quiere….”, “el niño sólo quiere…”) por la palabra “necesitar” (“el niño necesita…”).
Porque cuando empecemos a ver que el niño realmente necesita lo que nos pide, podremos satisfacerle y las cosas empezarán a funcionar para el niño y para los que le rodean. Satisfagamos las demandas del bebé, son una verdadera herramienta de supervivencia para él.
El bebé es un ser dependiente y es cuando reconocemos y respondemos a esta dependencia que haremos del niño un ser confiado y seguro, y por lo tanto, más independiente.
Las experiencias tempranas vividas por los niños determinarán el tipo de personas que serán de mayores. Por esto es tan importante comprender sus necesidades más tempranas para responder a las mismas.
Si quieres contactar a Agurtzane Ugarriza, puedes hacerlo en:
Telf: 653736733
@agurtzaneugarriza
Puedes ponerte en contacto conmigo (Rosina Uriarte) si buscas asesoramiento, orientación o consejos sobre cualquier tema relacionado con el desarrollo infantil:
Te espero 💗

“BEBÉ Y YO”. Curso online para cuidar del desarrollo del bebé

Creciendo juntos, aprenderás a acompañar a tu bebé.

Curso online método Bebé y Yo
 
 
Imparte: Rosina Uriarte, Educadora especializada en Neurodesarrollo y estimulación temprana.

“Bebé y yo” está integrado por dos partes: 1) Prenatal.  2) Primer año de vida. El precio total del curso es de 200 euros.
 
Podrás iniciarlo en cualquier fecha, el día que tú quieras. Y no tendrás una fecha límite para terminarlo.

Para: madres, padres, profesores, cuidadores, profesionales del campo de la salud y en general cualquier persona, que desee conocer más sobre este tema.
 

Formato: 100% online.

Puedes informarte del CURSO DE BEBÉ Y YO haciendo clic aquí mismo. ¡Gracias! 

 
Más información en este vídeo:
 

ATLAS VISUAL DEL DESARROLLO DEL BEBÉ

Atlas visual del desarrollo del bebé
Mar Ferré, profesional de la medicina, experta en neurodesarrollo infantil y madre, por medio de su obra “Atlas Visual del Desarrollo del Bebé”, nos regala una guía fascinante por el desarrollo del niño desde el nacimiento hasta los 18 meses.
Un precioso recorrido lleno de imágenes e información imprescindible para comprender esta temprana etapa de la vida.
Entre los conocimientos de la neurociencia y el amor materno, Mar nos regala en esta obra una visión íntima y a la vez profesional de lo que necesitamos saber cuando llega un niño a nuestras vidas.
Por su carácter visual, con grandes fotografías, resulta de fácil lectura, interesante y útil, concebido para disfrutarlo.

Doctora Mar Ferré

Para el acompañamiento del bebé a lo largo de su desarrollo (desde la gestación y durante el primer año de vida): curso online del método BEBÉ Y YO

EL PRIMER AÑO DE VIDA: MOMENTO CLAVE EN EL DESARROLLO.

El primer año es una etapa única dentro del desarrollo del ser humano.

Todas las etapas del bebé son maravillosas. Cada nuevo logro supone una celebración de alegría por parte de todos. Y no es para menos pues estos avances nos muestran la maduración que va alcanzando el niño, algo que damos demasiadas veces por sentado que se producirá de forma natural, pero que no siempre es así.

De todas las etapas del desarrollo de la vida de un bebé y de una persona en general, son las del primer año de vida las que tendrán una mayor importancia pues sentarán las bases de todos los logros que habrán de llegar después. Determinando así el grado de desarrollo que alcanzará la persona y por tanto, sus habilidades y destrezas.

Durante este primer año de vida, el bebé atraviesa etapas que valoramos poco como succionar con fuerza y meterse los objetos en la boca…Otras, también las interpretamos erróneamente como “poco importantes” porque son, como las anteriormente mencionadas, etapas intermedias o transitorias: como el arrastre y el gateo, previas a caminar. Sin embargo, no debemos dejarnos llevar por esta impresión de que sentarse, caminar y hablar son las funciones que únicamente cuentan realmente. Estos tres logros no se darán en las mismas condiciones sin los logros que los preceden y que preparan al cerebro del niño para alcanzar la maestría en los mismos. En realidad, ninguna función o habilidad, como pueda ser prestar atención en clase o leer y escribir (entre todas las demás) está desconectada de estas etapas previas e intermedias por las que pasa el bebé en su primer año de vida. Sino más bien lo contrario: dependen directamente de ellas.
Los doctores Quirós y Schrager, expertos en psicomotridad entre otros muchos aspectos del desarrollo infantil, lo explican así: “Un principio general que debemos aceptar es que cualquier omisión en una etapa temprana del desarrollo se traduce luego en deficiencias en la adquisición del aprendizaje.” (Quirós y Schrager, 1980, p.205).
En este primer año, los grandes logros son principalmente físicos. También los hay emocionales y sociales como el contacto visual, la sonrisa, las primeras vocalizaciones… ¡Todos importantísimos y muy significativos en el desarrollo! Sin embargo, no podemos dejar de centrarnos en la importancia que tienen los avances que el niño logra con su cuerpo, pues en gran parte este desarrollo físico precede y determina a su vez el desarrollo emocional y social que alcanzará el niño.
Hay una razón añadida por la cual insistimos en el desarrollo físico a esta temprana edad: por el gran desconocimiento que se tiene del mismo y que lleva a que muchos niños se pierdan estas etapas tan preciadas.
El doctor Jorge Ferré, especialista en medicina del desarrollo, nos dice lo siguiente: “El bebé recién nacido parte de un punto muy primitivo y debe llegar muy lejos. Debe recorrer este camino sin prisa, pero sin pausa y, sobre todo, sin saltarse ninguna etapa.” (Ferré, 2005, p.17).
Por todo lo dicho hasta ahora, sabemos que debemos prestar una especial atención a que el niño levante la cabecita estando boca abajo (sobre los dos meses), gire hacia un lado y hacia el otro (sobre los cinco), se arrastrarse (en torno a los siete), llegue a sentarse solito (en algún momento entre el arrastre y ponerse sobre las manos y las rodillas), y finalmente gatee para terminar poniéndose de pie y caminar

Estos estadios del desarrollo motriz en el primer año se producen principalmente gracias a la colocación del niño en el suelo. Debe tenerse especial cuidado de no mantener al bebé en la misma postura boca arriba o sentado en una cuna, hamaca o sillita pues esto sería un grave impedimento a su desarrollo. 

Dadas las recomendaciones de la OMS de no dejar al bebé boca abajo sin supervisión, conviene vigilarle cuando se encuentre dormido en esta posición. Pero esto no significa permitir que el bebé pase todo el tiempo boca arriba pues correría el riesgo de sufrir un aplanamiento de su cráneo y se perdería oportunidades para completar su desarrollo.
Y si bien es cierto, tal como nos enseña la conocida pediatra Emmi Pikler (Pikler, 2009, p.14-15, 19, 11), que lo mejor es no intervenir en las posturas del bebé, sino permitirle que él mismo las elija según vaya avanzando en su maduración física, es evidente que mientras el bebé no pueda elegir por sí mismo (los primeros cuatro o cinco meses aproximadamente), somos los adultos quienes debemos hacerlo. Es nuestra responsabilidad acostumbrar al bebé a diferentes posturas para que se encuentre cómodo y pueda beneficiarse de las ventajas de cada una de ellas.
Así que todo comienza por ofrecer al bebé la oportunidad de poder desarrollarse plenamente. Y esta oportunidad se llama “movimiento” y se apellida “suelo”. Una rica experiencia motriz dará lugar a un adecuado control postural y a la automatización de las funciones más básicas para que el cerebro pueda dedicar su energía a funciones más elaboradas (necesarias para el aprendizaje escolar).
El control del cuerpo y del movimiento no puede lograrse plenamente sin haber completado satisfactoriamente los grandes hitos motores del primer año de vida. Y sólo cuando un niño ha logrado este control del movimiento corporal, podrá dedicar a éste el mínimo de energía y el máximo a las exigencias intelectuales de cada tarea que se proponga realizar.
Marc Giner, psicólogo y logopeda, añade: “La etapa del suelo resulta clave tanto para su desarrollo psicomotor como para su desarrollo cognitivo y, de forma secundaria, también resultará importante para su desarrollo emocional ya que el niño podrá asumir mayor seguridad en su movimiento al haberlo integrado de manera conveniente a través de las diferentes etapas.” (Giner, 2010, p.15). 
La óptica-optometrista, Alicia Gómez Martínez, asegura que “Moverse de forma apropiada es un signo de desarrollo.”(opticlinica.es/tag/desarrollo-visual/).  Y Melodie de Jager, experta en neurodesarrollo infantil, nos recuerda que todo lo que puede hacer una persona a nivel emocional, social o intelectual, ha tenido que hacerlo a un nivel físico primero para lograr el “cableado” (conexiones neurológicas) necesario entre su cerebro y su cuerpo. (De Jager, 2011, p.210).
“Todo lo que obstruye el desarrollo motor del niño y obstaculiza sus movimientos repercutirá en el desarrollo del cerebro.” Doctor Harald Blomberg (Blomberg, 2011, p.32).
Gracias a esta información con la cual contamos hoy, tenemos la posibilidad (junto a nuestra responsabilidad) de cambiar una situación por desgracia demasiado común, y asegurar que ningún bebé vea su desarrollo obstruido.

Rosina Uriarte
  
BEBÉ Y YO informa y forma a padres y profesionales sobre el desarrollo infantil, desde la concepción hasta que el niño camina. Ofrece un modelo de acompañamiento al beb a lo largo de este período, desde el máximo respeto a su desarrollo natural. Para permitir que éste se produzca sin obstáculos y favorecer que sea lo más pleno posible. Dándole lo mejor, invirtiendo en un mejor futuro.
Si buscas formación sobre el desarrollo infantil en la etapa de la gestación, el nacimiento y el primer año de vida, BEBÉ Y YO es para ti. Infórmate:

EL DESARROLLO MOTRIZ ALCANZADO DETERMINA EL DESARROLLO EMOCIONAL, SOCIAL Y COGNITIVO

El desarrollo físico determina el desarrollo emocional, social y cognitivo

El desarrollo motriz determina el desarrollo infantil

Cuántas veces nos hemos planteado por qué un niño es más tímido, más miedoso, más torpe que sus hermanos o que sus compañeros de colegio. Tendemos a explicarlo con la idea de que “le tocó” esa combinación de genes que nos hace ser como somos. Y lo justificamos deciendo: “es su carácter”.

Pero esta teoría está quedando de lo más obsoleta y es hora de que cambiemos los conceptos que tenemos sobre cómo se produce el desarrollo de la personalidad de un niño.

Hasta hace muy poco era la genética la que daba respuesta a todas estas cuestiones y creíamos firmemente que nuestra forma de ser estaba determinada por una selección de genes de la cual no teníamos escapatoria.

Hoy sabemos, sin embargo, que los genes no lo deciden todo como creíamos, sino que son el entorno que nos rodea y las experiencias vividas las que determinarán y conformarán al ser humano resultante.

Por un lado, la epigenética nos habla de cómo son factores externos ambientales los que hacen que un gen se manifieste en un grado u otro. Por otro lado, la neurociencia nos explica cómo se desarrolla el cerebro desde abajo hacia arriba, desde áreas más primitivas y básicas que se ocupan del cuerpo a nivel físico, hacia áreas más sofisticadas que se ocupan de funciones mucho más complejas como las cognitivas. Es precisamente en estas áreas cerebrales más primitivas donde dejan huella las experiencias vividas más tempranamente. Huellas a la que no tenemos acceso desde la consciencia y por ello, no podemos manejar desde la razón o la lógica, permitiéndoles vía libre para que condicionen muchos de nuestros comportamientos a lo largo de la vida.

Con todo lo anterior, vemos que las primeras experiencias y el movimiento son piezas clave en el comienzo del desarrollo de una persona, y por lo tanto, de su personalidad.

Piaget nos habló de periodo sensoriomotor en el niño pequeño. Un periodo en el cual los sentidos están a pleno rendimiento absorbiendo toda la información a través del cuerpo y éste, respondiendo a esa información que le rodea gracias al movimiento.

Alguien dijo alguna vez que “un niño pequeño es un cuerpo moviéndose en el espacio”. Y esta es una gran verdad en lo que al desarrollo infantil se refiere.

El niño tiene la necesidad de moverse porque es el movimiento un factor vital para el desarrollo de su cerebro. Busca lo que necesita, lo hace de forma instintiva. La naturaleza lo ha programado así, para asegurar que se produzca un desarrollo adecuado.

Dice el refrán que “nadie aprende en cabeza ajena”. La experimentación de un hecho hace que éste se grabe en nuestra memoria de una manera mucho más sólida que si solamente lo hubiésemos visto, leído o hubiésemos oído hablar de ello. Y para “experimentar” algo, necesitamos del cuerpo.

Los niños pequeños tienen una gran necesidad de moverse y lo hacen casi constantemente en su afán por conocer el mundo, pero primero, por conocer su propio cuerpo, por dominarlo y usarlo a la perfección.

Sin embargo, debe puntualizarse que no se trata simplemente del movimiento por el movimiento. Cada etapa del desarrollo requiere de unos logros determinados y en el bebé y el niño muy pequeño, gran parte de estos logros tienen que ver con su cuerpo y con cómo lo utiliza. Lograr destrezas motrices en el momento adecuado será lo que dé lugar a la creación o fortalecimiento de estructuras y conexiones cerebrales que facilitarán después otras funciones y que llevarán al niño a un buen control de su cuerpo. El niño necesita moverse en las primeras etapas de su vida para llegar a controlar el movimiento más adelante. El “control” y el “saber parar” son la máxima expresión del dominio del movimiento corporal.

Cuando esto no se ha logrado plenamente, siempre se puede trabajar repasando de nuevo los movimientos y etapas motrices que no se lograron con éxito en su momento. De esta forma estaríamos permitiendo al cerebro tener una segunda oportunidad para su pleno desarrollo.

Es sabio permitir a los niños moverse. Permitir que experimenten con su cuerpo, que adquieran destreza y eficacia con el mismo pues cuanto más hábiles se sientan dentro de su cuerpo y utilizándolo en sus experiencias en la vida, más confiados se sentirán consigo mismos. Esto afectará directamente a su autoestima y a su personalidad. Y como decíamos, sentará las bases de destrezas que aparentemente nada tienen que ver con el movimiento y que serán muy necesarias en el aprendizaje escolar y en muchas situaciones de la vida.

Es por esto que decimos que el desarrollo físico precede e influye directamente en todo el desarrollo posterior, incluyendo el desarrollo emocional, social y cognitivo.

Rosina Uriarte

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MIMANDO LAS ESTRELLAS

Curso del MÉTODO “BEBÉ Y YO”

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BEBÉ Y YO es un método que te enseña cómo se produce el desarrollo infantil desde la concepción y la importancia de las etapas claves del desarrollo de todo ser humano: la gestación, el nacimiento y el primer año de vida.

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CUANDO UN NIÑO ENTRA EN TU VIDA. LOS HITOS DEL DESARROLLO CEREBRAL Y EL APRENDIZAJE. DE MELODIE DE JAGER

Cuando un niño entra en tu vida
Necesitábamos este libro. Por fin, padres y profesionales contamos con una guía donde se exponen sencillos, claros conceptos y ejercicios sobre el neurodesarrollo de la primera infancia. Esto nos permite ocuparnos no solamente del crecimiento y la educación de nuestros bebés, sino de acompañar su desarrollo, seguros de que se produce en las mejores condiciones.  Es el primer y único libro que conozco de estas características. Necesitamos leerlo en beneficio de nuestros pequeños y de las generaciones por venir. 
Rosina Uriarte. 

 

BABYGYM EN LA EDUCACIÓN INFANTIL

 
BABYGYM EN LA EDUCACIÓN INFANTIL
 
BabyGym es un método de estimulación del desarrollo en los bebés hasta los 14 meses de edad. Pero se fundamenta en los principios del desarrollo infantil que son válidos para niños más mayores, como lo son muchas de las actividades que propone. Incluso ha comenzado, en Suráfrica, a ser utilizado con éxito con adultos con lesión cerebral para retomar el desarrollo del cerebro desde el mismo comienzo, como una forma de darle una segunda oportunidad de madurar.
 
Sin embargo, a pesar de su utilidad para de alguna forma “resetear” el cerebro,  BabyGym trabaja principalmente desde la prevención, ayudando al bebé a alcanzar los hitos del desarrollo que hacen que éste sea pleno.
 
Es una grata experiencia y un método muy útil no solamente para los padres, sino también para aquellos profesionales que trabajan con bebés o niños pequeños y se sientan motivados a brindarles las mejores oportunidades para su desarrollo.
 
A los bebés les ocurre como a los niños más mayores y a nosotros, los adultos: que si sufrimos de estrés o estamos preocupados por algo, no gozamos de las mejores condiciones para prestar atención y para aprender. En el caso de los niños, el estrés afecta también a su crecimiento. BabyGym enseña a los padres y educadores a relajar a los bebés con masajes, para que estén tranquilos y dispuestos a crecer y a aprender.
 
Toda la información que recibimos del mundo entra a través de nuestros sentidos y es vital que éstos funcionen de forma cómoda y eficaz. En el recién nacido, los sentidos no están maduros y requieren de las experiencias vividas para lograr una correcta maduración. Pero no todos los niños alcanzan esta maduración deseada y esto puede afectar su aprendizaje y su rendimiento escolar, también puede incidir en cómo se relacionan con los demás. Con BabyGym se aprende a estimular los sentidos de modo que estén bien despiertos para recibir toda la información que rodea a los bebés de la forma más eficiente.
 
Si la información del mundo entra por los sentidos, nuestras respuestas sólo pueden salir a través del cuerpo. Los bebés necesitan desarrollar un cuerpo fuerte y eficaz y BabyGym sugiere actividades para fortalecer sus músculos para que puedan atravesar con éxito por todas las etapas del desarrollo motor del primer año. Estas etapas son vitales como la base sobre la que se sustentará todo el aprendizaje posterior, incluido el aprendizaje social y el cognitivo.
 
El desarrollo infantil se produce en una secuencia determinada que no podemos alterar: primero ocurre el desarrollo físico, después llegan el desarrollo emocional y social y por último se produce el desarrollo intelectual o cognitivo. Cada uno de estos desarrollos depende de los anteriores, por esto es tan importante el desarrollo físico (el de los sentidos y los músculos).
 
Éste se produce principalmente en los primeros años de vida y muy especialmente durante los primeros 14 meses gracias a todas las etapas previas a caminar. BabyGym se ocupa de este desarrollo físico, aunque también sienta las bases para los demás.
 
Es un método nuevo que va cogiendo auge en nuestro país. El pasado sábado, día 4 de octubre, se introdujo en un colegio infantil de Bizkaia. Haurtegi es una bonita escuela infantil de Algorta con un programa innovador para la educación de los pequeños de 0 a 6 años. Este centro pionero convocó a todo su personal para la formación en BabyGym con la ilusión de poder compaginarlo con el programa con el que ya están trabajando.
 
Dado el interés y el entusiasmo que pude percibir durante esta jornada, les auguro mucho éxito en su labor diaria con sus pequeños alumnos (aunque debería decir “más éxitos” dado que esta escuela infantil lleva ya 43 años de andadura). Fue un placer compartir BabyGym con las profesoras y cuidadoras de Haurtegi.
 
Rosina Uriarte (instructora de BabyGym)
 
 

Nociones básicas de BabyGym

Ahora puedes formarte con el curso online de acompañamiento al bebé en su desarrollo desde la gestación y durante su primer año de vida del método BEBÉ Y YO👶

BABY GYM: UN PRECIOSO PROGRAMA PARA TRABAJAR EL DESARROLLO DE LOS BEBÉS

 

Por Rosina Uriarte

Hace calor en la sala y los bebés están desnuditos recibiendo su masaje con aceite de caléndula. ¡Qué tranquilos están todos! Bueno, todos menos Paul, que no para quieto y, aunque le encanta el masaje, ya tiene seis meses y está atento a todo lo que ocurre a su alrededor y la tentación de tocarlo todo le puede…

Sacamos la caja que nos sirve de “vehículo” para desplazarnos por el espacio. Es la “actividad estrella” de nuestras sesiones y los peques van tumbados como auténticos marajás disfrutando del paisaje interior  mientras les paseamos despacito, luego más rápido, con giros y hacia atrás… ¡Es toda una experiencia para ellos! Y también para las madres y para mí, que se nos queda cara de embobadas viéndoles disfrutar…

La pelota de gimnasio es otro éxito, tanto que Javier no quiere bajarse de ella. Después de la pelota ya no le interesan las demás actividades, quiere pasar más tiempo meciéndose boca abajo hacia adelante y hacia atrás…

María arruga su naricilla cuando le damos a oler el limón en nuestra sesión de estimulación del olfato y luego se ríe con su boquita desdentada cuando estimulamos sus pies con diferentes texturas. ¡Qué graciosa! Se nos “cae la baba” como se dice vulgarmente, a su madre y a mí…

Al despedirnos, las mamás (y algún que otro papá también) se van prometiendo practicar los ejercicios en casa y contentas porque como me dice una de ellas: “he aprendido un montón de cosas sobre el desarrollo de los niños que desconocía por completo y a la peque le va a venir fenomenal.”

BabyGym es un precioso programa para trabajar el desarrollo de los bebés. Para padres o profesionales que busquen acompañar ese desarrollo, para apoyarlo y lograr que sea pleno.

Trabajando desde la prevención,  BabyGym ayuda al bebé a alcanzar los hitos del desarrollo que hacen que éste sea pleno.

BabyGym despierta los sentidos para que el niño pueda recibir la información de su entorno con claridad y precisión, procesando los estímulos correctamente. Fortalece sus músculos para que pueda responder a esta estimulación y adquiera cada día nuevas destrezas y habilidades. Y también relaja al bebé para que se encuentre en un estado propicio para el aprendizaje y el desarrollo.

BabyGym es además, una muy grata experiencia para los padres y para quienes lo practicamos con ellos.

Es un método muy útil no solamente para los padres, sino también para aquellos profesionales que trabajan con bebés y se sientan motivados a brindarles las mejores oportunidades para su desarrollo.

Nociones básicas de BabyGym

En España o desde aquí, puedes formarte en el método BEBÉ Y YO👶