Blog - Página 29 de 40 - ROSINA URIARTE

«LEER BIEN AL ALCANCE DE TODOS»

Libro "Leer bien, al alcance de todos"

 

«LEER BIEN AL ALCANCE DE TODOS. El método Doman adaptado a la escuela» de Víctor Estalayo y Rosario Vega. Editado por Biblioteca Nueva.

 

Estimados lectores, últimamente apenas tengo tiempo de publicar entradas en este blog, y mucho menos escribir artículos propios. Pero hay ocasiones que lo merecen, y en este caso, esta ocasión es un libro.

Un libro que conozco desde hace tiempo, pero que al releerlo he recordado cuán valiosa es la información que contiene para todos aquellos que somos educadores.

«Leer bien al alcance de todos» nos abre los ojos a la comprensión del proceso lector. Explica las diferencias entre los alumnos en este proceso y la importancia de utilizar un método u otro para el aprendizaje.

Supone una excelente guía para aplicar el método Doman o método global de lectura.

Comprende sugerencias y una selección de palabras sueltas, de pares de palabras y frases, relatos, adivinanzas y una antología de poesía infantil. Todo lo necesario para llevar a cabo el método fácilmente.

Copio a continuación la información que viene en la contraportada del libro:

Es preciso revisar a fondo la enseñanza de la lectura puesto que gran número de estudiantes no alcanzan la capacidad necesaria para comprender bien lo que leen y para aficionarse a la lectura.

Aquí se revisa el concepto mismo de lectura, su unidad básica, el momento ideal para comenzar el aprendizaje, su relación con el de la escritura, el ritmo de enseñanza, la distinción entre estimulación y didáctica, y la cantidad y calidad de los estímulos.

Además, los autores adaptan a la escuela y enriquecen con numerosos programas y textos el método de lectura que Glenn Doman escribió para el hogar, cuyo éxito es universal y constante desde hace cuarenta años.

En la última parte de la obra exponen técnicas de superación para mejorar la capacidad de los buenos y de los malos lectores. Pensando en éstos, proponen también estrategias para ayudarles a superar límites que parecen inamovibles.

Los autores, fundadores de Vegakids, Instituto para el Desarrollo Infantil, y especializados en estimulación en Filadelfia (Estados Unidos) y en Annecy (Francia), son expertos en el desarrollo de las capacidades básicas, sobre todo, en la necesaria para una buena comprensión del lenguaje oral y escrito. Actualmente son profesores invitados de la Universidad de Castilla-La Mancha, ICCE, ACADE, CECE, FERE y numerosos CEPS. Han publicado varias obras de estimulación, entre ellas Bits de Lectura, El Método de los Bits de Inteligencia, Bits de Matemáticas y Bits de Ortografía.

«Cuándo empezar con la lectura»

«MI HIJO APRENDE JUGANDO» POR MARC GINER

Mi hijo aprende jugando

“Mi Hijo Aprende Jugando”, escrito por el psicopedagogo Marc Giner y publicado por la editorial Larousse, es una guía muy útil para los padres.
Une conceptos generales y muy prácticos con otros novedosos en este tipo de publicaciones. El autor incorpora los avances de la neurociencia en el desarrollo infantil, y los transmite en esta obra para una mejor comprensión de la importancia del juego en el aprendizaje del niño.
Cuenta con propuestas para favorecer el desarrollo del niño a través del juego y a su vez potenciar su aprendizaje.
Juego y aprendizaje son dos conceptos inseparables en el niño menor de seis años, pues tal como indica el título: el niño aprende jugando.

CENTRO BILINGÜE DE ESTIMULACIÓN TEMPRANA BRISBANE EN EL TELEDIARIO DE TVE (o la DESINFORMACIÓN sobre Estimulación Temprana de Televisión Española)

Centro Bilingüe de Estimulación Temprana BRISBANE en el telediario de TVE.

Ayer, 25 de octubre de 2010, se emitió por fin el esperado reportaje que se realizó en nuestro centro por parte de los reporteros de TVE para el Telediario de la 1ª.

Para la grabación del mismo nos acompañaron durante tres horas en las actividades de Estimulación Temprana que realizamos en el centro.

Fue una lástima que no emplearan parte de este tiempo para informarse algo mejor sobre lo que es la Estimulación Temprana y comprobarlo en persona ya que tuvieron la oportunidad de hacerlo.

El resultado del reportaje nos muestra una vez más que los medios de comunicación en los que confiamos para informarnos logran más bien lo contrario, una desinformación que no lleva sino a confundir, aún más si cabe, términos tan amplios y polémicos como es el de «Estimulación Temprana».

«Estimulación» puede ser cualquier cosa que hagamos con los niños, con los adultos, con ratas o cualquier otro ser vivo…, cosas buenas y malas también. «Temprana» lo es porque lo hacemos a una edad temprana.

Pero este término no debe servirnos para todo lo que entre en esta definición que acabo de dar, sino que debe emplearse en el contexto adecuado y para el cual fue creado.

«Estimulación Temprana» son actividades enfocadas a apoyar al niño en su desarrollo, ayudarlo siempre, sin forzar ni exigir nada a cambio por parte del niño. Una condición sine qua non es el disfrute por parte del niño y esto creo que queda claro en la expresión que podemos observar en los alumnos con los que trabajamos a diario.

Son ellos, los pequeños, quienes nos están diciendo constantemente si estamos haciendo bien las cosas o no.

¿Los peligros de sobre-estimular a los niños? Primero, debe quedar claro que no se realizan jamás actividades que puedan “estresar”, poner nervioso al niño, agobiarle, hacerle daño…

¿Que podamos correr el riesgo de darle al niño “demasiados datos”? Esto, si hacemos bien las cosas y el niño disfruta de la actividad, significa que no hay “demasiado” de nada después de todo. Pero, suponiendo que sí fuese “demasiado”… hay varias cosas que podrían ocurrir como resultado de “pasarnos” en la información y las actividades que realizamos con el niño: éste desconectaría y perdería la atención, se levantaría del sitio, “pasaría” de nosotros; o en el caso de que intentáramos forzarle a seguir realizando la actividad, el niño protestaría y acabaría llorando. Huelga decir que cualquier actividad realizada en estas condiciones no sería positiva de ninguna manera.

Pero que quede claro: esto no sería “estimulación temprana”, ¡habría que llamarlo de otro modo!

Por lo tanto, los experimentos con ratas (que perfectamente podría realizarse “Estimulación Temprana” con estos animales apoyándoles en su desarrollo, pero aquí no es el caso) que aparecen en este reportaje, en absoluto tienen nada que ver con la Estimulación Temprana a pesar de que la experta utilice este término (de nuevo debemos tener cuidado con una terminología que se utiliza indiscriminadamente para cualquier situación que entre dentro de su definición literal).

Al finalizar, contamos con unas palabras de Eulalia Torrás de Bea, con la cual estoy totalmente de acuerdo. Porque es cierto que para el niño no hay nada mejor que estar con sus padres. Esto es una obviedad que queda clara para todos. Pero este hecho no descarta los beneficios de la Estimulación Temprana, que en la mayoría de los casos se realiza por parte de los propios padres en casa (de esto no se había informado la periodista de este reportaje, no sabe que quienes realizamos esta actividad en el mundo de la educación somos los menos, que en realidad se trata de un método creado para los padres y que lleva siendo realizado por los mismos desde hace 60 años).

En nuestro centro no tenemos a los niños más de 3 horas, muchos de ellos vienen a la clase de estimulación temprana y se quedan un rato a jugar, no encajamos en la situación de la que habla Eulalia, que se refiere a los niños educados en las guarderías. Las cuales, asegura, no pueden sustituir a los padres.

Quisiera acabar explicando que muchas de las actividades que se observan en el reportaje están descontextualizadas, o simplemente no son las más adecuadas para definir nuestra actividad, el objetivo de la misma y cómo se lleva a cabo. Obedecen exclusivamente a lo que la periodista consideró “más atractivo” para el público.

El documento comienza y acaba con la advertencia de posibles peligros en la realización de la Estimulación Temprana. Esto no parece demasiado razonable teniendo en cuenta que se trata de un reportaje sobre la Estimulación Temprana. Sin conocer demasiado sobre periodismo, una se pregunta si es lícito y profesional elaborar una información divulgativa comenzando y acabando la misma con un juicio personal, subjetivo y totalmente parcial sin basarse en ninguna prueba real que lo avale.

Aún a pesar del descontento, he de decir que después de todo me quedo con todo lo positivo que puede observarse en este vídeo: los niños lo reflejan en sus rostros. Creo que frente a estas imágenes no hacen falta demasiadas explicaciones y los supuestos “peligros” que tanto preocupan a periodistas desinformados quedan plenamente injustificados.

Rosina Uriarte

MÁSTER PARA BEBÉS (O cómo conseguir que su niño sea el más listo)

Publicado en XL SEMANAL, 22 de agosto de 2010

Comunicación por signos antes de aprender a decir `mamá´, clases de inglés a partir de los tres meses, `mates´ desde los dos años… Bienvenidos al mundo de la estimulación temprana. ¿Sirve para algo o es sólo una moda que maquilla las carencias del sistema educativo? ¿Puede determinar el futuro profesional de nuestros hijos o hemos caído en la última trampa de la industria de servicios a la paternidad? El debate no ha hecho más que empezar.

La clase ha terminado y los niños se despiden de la `seño´. Durante una hora, los 15 alumnos han estudiado inglés y matemáticas, han recibido una lección de educación vial, han repasado los mamíferos y han contemplado un autorretrato de Van Gogh.

Cuando los papás les preguntan lo que han hecho, responden a su manera. Maitane aún está impresionada con la biografía de Van Gogh, y recuerda vagamente que se cortó una oreja «porque le dolía la cabeza». Un ‘compi’ la corrige: «Tenía malita la cabeza», aludiendo a la enajenación del genio. «Tenía malito el ‘celebro’», matiza otro, afinando el diagnóstico. «Se mareaba», deduce Maitane. «Estaba sordo de una oreja», sentencia Claudia.

Los alumnos de este centro bilingüe de estimulación temprana Brisbane, de Castro Urdiales (Cantabria), tienen entre 18 meses y tres años de edad. No se han enterado demasiado, pero no importa. «En ningún momento perseguimos que el niño memorice ni repita nada. El objetivo no es ése. Lo que buscamos es crear nuevas conexiones y circuitos neuronales, dotar al niño de habilidades que le sirvan para toda su vida, y crear en él nuevos intereses a la vez que satisfacemos su enorme curiosidad», explica Rosina Uriarte, la directora del centro, que sigue el método del doctor Glenn Doman, cuyas investigaciones se centraron, al principio, en la rehabilitación de niños con lesiones cerebrales y que, a la vista de los resultados, decidió aplicarlas también a bebés sanos. Su técnica más conocida es la de los bits de inteligencia, unas cartulinas con estímulos visuales: palabras, conjuntos matemáticos e imágenes de enciclopedia. La clase va a toda máquina. «A esas edades, las actividades tienen que ser breves y rápidas, o se pierde la atención del niño. En los bits les mostramos planetas, animales, arquitectura… Son colecciones de diez imágenes que les enseñas durante diez días seguidos, mientras se las nombras a un volumen más alto del habitual. Es el mismo principio que el de los anuncios de la tele, que de tanto repetirlos te los aprendes sin querer. Hay que pasarles las imágenes deprisa, porque si no se aburren. Siempre quieren más», describe Uriarte.

Todas las actividades son en inglés y en español. «Hasta los cuatro años el cerebro está estructuralmente preparado para la adquisición de lenguajes. Es lo que los teóricos denominan la ventana temporal. Una vez pasada esta edad se cierra la ventana y el aprendizaje de las lenguas va a suponer grandes esfuerzos. La razón es que todos los idiomas utilizan las mismas frecuencias bajas. Sin embargo, las frecuencias más altas difieren mucho. El inglés, por ejemplo, utiliza una gran variedad de sonidos agudos, que van desde los 2.000 a los 12.000 hercios. El castellano usa frecuencias de 1.000 a 3.000 hercios. En la práctica, somos ‘sordos’ ante las frecuencias utilizadas en otros idiomas. Pero si los niños las escuchan desde muy pequeños, se crean circuitos entre las neuronas. Cuando les contamos un cuento en inglés no pretendemos que lo entiendan. Lo que queremos es consolidar esos circuitos cerebrales para que se conviertan, a largo plazo, en autopistas de información», expone la educadora.

Los padres se enfrentan a un dilema nuevo en nuestro país. Si hasta hace poco la gran disyuntiva era si matriculaban a sus hijos en un colegio público o privado, ahora tienen que tomar decisiones mucho antes. ¿Llevamos al niño a una guardería o a un centro de estimulación temprana? ¿A qué edad? La respuesta suele ser histérica: ¡cuanto antes! ¿Y qué tipo de centro? Porque la oferta se ha multiplicado hasta alcanzar una sofisticación que despista al más pintado. ¿Método Doman? ¿Sistema Gardner de inteligencias múltiples? ¿Baby signing de comunicación no verbal? ¿Kumon para las matemáticas? ¿Música según el método Suzuki o Tomatis? ¿Inglés con Helen Doron o Jolly Phonics? Sin contar los extras: natación, mandarín, entornos lúdicos en Gymboree… Incluso hay clases de cocina para criaturas que todavía se alimentan de potitos. ¡Y qué decir del MBA para niños de tres años, con lecciones de economía y administración de empresas, a 2.000 euros la matrícula! Menos mal que, de momento, sólo se imparte en China…

Una docena de franquicias internacionales han desembarcado en España. Es un nuevo nicho de mercado. Hablar de cifras es prematuro, pero la periodista Pamela Paul, en su libro Parenting, Inc., sobre los costes de la paternidad, estima que el gasto anual por niño en Estados Unidos se ha duplicado desde 1958. En España, los críos absorben el 60 por ciento del gasto familiar. El coste anual en educación, juguetes y ocio oscila entre 2.940 y 10.400 euros en los países ricos.

Una de las cuestiones clave en la estimulación infantil está en cuándo empezar con la lectura. Unos defienden que se enseñe a los bebés, otros que es contraproducente empezar antes de los seis años. En realidad, no están hablando de lo mismo. Existen dos métodos básicos de aprendizaje. El más conocido es el silábico (el de la aliteración «mi mamá me mima» que se aprende con la cartilla). Requiere una organización espacial y que el niño tenga muy claros los conceptos de izquierda y derecha, una función en la que no se suele adquirir destreza hasta los seis o siete años. Es el que se enseña en el colegio. El problema es que se presiona a los maestros para que enseñen el método silábico desde los tres o cuatro años. Un estudio de la Universidad de Cambridge lo desaconseja y pone como ejemplo a Finlandia, el país que ocupa los primeros puestos en habilidades lectoras, matemáticas y científicas. El cole empieza a los siete años. Antes, los niños se dedican a… jugar.

Luego está la lectura global que se emplea en estimulación temprana. Por ejemplo, se le enseña al bebé la palabra `mesa´. Y se le muestra una cartulina con la palabra completa al tiempo que se pronuncia en voz alta. El pequeño tiende a ver la palabra como un todo. No se fija en las letras. La memoria visual suele ser mejor que la auditiva, de este modo, el pequeño va familiarizándose con la palabra escrita. Con el tiempo, aseguran los defensores de este sistema, puede estar leyendo sin ser consciente de haber aprendido a leer, como sucede con el lenguaje hablado. «Ojo, no debe ponerse a los bebés a escribir. No hay que saltarse etapas. Y, lo más importante, es un juego», advierte la educadora infantil Rosina Uriarte.

En cualquier caso, el término `estimulación temprana´, convertido en un mantra, se ha incorporando a la oferta educativa con una rapidez tan desconcertante que está cambiando el concepto de preescolar, como en su momento las carreras universitarias se fueron adornando con un sinfín de másteres y posgrados. Y va siendo hora de no conformarse con la simplista explicación de que los padres, con delirios de grandeza, aspiran a que sus hijos sean Oscar Wrigley, el niño inglés de dos años con el cociente intelectual de Einstein que ha sido admitido con gran boato en Mensa, la asociación internacional de superdotados. Se trata de pura supervivencia en un sistema donde el fracaso escolar es apabullante (en España, cuatro de cada diez alumnos de Secundaria repiten curso). Lo que muchos padres tienen en la cabeza, aunque les cueste reconocerlo, es que sus niños ganen competitividad en la carrera educativa.

Una carrera que ya no empieza a los seis años, cuando entran al cole. Muchos padres creen que adelantar el pistoletazo de salida les dará a sus hijos una ventaja que, a la postre, servirá para que tengan más oportunidades que sus compañeros de pupitre. Es lo que describe el sociólogo alemán Berthold Vogel en su ensayo El ocaso de la clase media. La precariedad del bienestar. «La estimulación temprana ya no es un asunto elitista. Estamos ante padres de clase media que intentan combatir sus propias carencias formativas con un exceso de celo. Se sienten vulnerables ante el paro y agobiados por el futuro. El temor a que sus hijos no consigan alcanzar su propio nivel de vida les lleva a ofrecerles una agenda formativa perfecta y a contagiarles su afán competitivo.»

Esa agenda perfecta entraña un peligro: la hiperestimulación. «Caemos en el error de creer que cuantas más actividades hagan nuestros hijos, más inteligentes serán. Hoy encontramos chicos con la agenda de un ejecutivo. Y no hay que bombardearlos con tantas propuestas», advierte la psicopedagoga Adriana Sarasa. Otro efecto pernicioso del exceso de estímulos es que los niños tienen cada vez el nivel de frustración más bajo. Esto se traduce en impaciencia e incapacidad de concentrarse.

Y el pediatra Juan Casado, jefe de servicio del Hospital Infantil del Niño Jesús de Madrid, habla incluso de una nueva forma de maltrato. «Son niños que incluso antes de ir a la escuela obtienen un programa completo de estimulación y de entrenamiento que ocupa todas las horas del día, dificultando el desarrollo equilibrado de la personalidad». Haraganear un domingo con los padres puede ser una tarea beneficiosa, aunque se aburran.

Además, el tiempo que pasan con los padres es importante. Eulalia Torres de Bea, prestigiosa psiquiatra infantil, es tajante: «Las neuronas del bebé se desarrollan según la calidad de los estímulos que reciben interactuando con los padres: abrazos, besos, caricias, sonidos, voces, mimos… Todo eso enriquece su sistema nervioso, su fortaleza emocional y su conocimiento del mundo y de sí mismo». Es contraria a adelantar la socialización del bebé llevándolo demasiado pronto a la escuela infantil.

Uno de los prejuicios sobre la estimulación temprana es que estos niños se aburren en la escuela, son soberbios, y no juegan con los demás por creerse superiores. Pablo Pascual Sorribas, maestro y director de contenidos de solohijos.com, no está de acuerdo: «Los que se aburren más son los que no pueden seguir el ritmo de la clase. Y lo pasan mal, porque la falta de éxito debilita su autoestima».

Los especialistas en estimulación temprana se defienden. El juego es primordial en la gran mayoría de los métodos, así como la participación de los padres. Y los niños se lo pasan bomba. No obstante, Uriarte pide sentido común. «No se trata de crear genios. Nuestro objetivo es apoyar a los críos en su desarrollo, no meterles presión para que sean niños diez. Es el sistema educativo el que les mete presión, el que se salta las etapas, el que pretende que empiecen la Primaria sabiendo leer y escribir. Y tiene a los alumnos en preescolar sentados en sillitas, haciendo fichas, cuando es importantísimo que se muevan. La fase de suelo es fundamental. El gateo es un ejercicio que madura el cerebro y trabaja la convergencia ocular, muy importante para la lectura y la transmisión de información de un hemisferio a otro.» Además, no hay exámenes. Y, por tanto, no hay respuestas equivocadas. Y tampoco se torpedea la autoestima de los rezagados. Por eso, cuando Gaizka, ante el cuadro de Picasso Arlequín en el espejo, exclama convencido que lo ha pintado Pikachu, es sólo una anécdota. Tiene dos años. Cuando en el colegio le hablen del cubismo, no le sonará a chino.

Carlos Manuel Sánchez

QUÉ HACER POR SU HIJO CON LESIÓN CEREBRAL O…

Qué hacer por su hijo...

Qué hacer por su hijo con lesión cerebral o retraso mental, deficiencia mental, parálisis cerebral, epilepsia, autismo, atetosis, hiperactividad, síndrome de déficit de atención, retraso en el desarrollo, síndrome de Down

 

Glenn Doman

A través del boletín de espacioLogopédico.com me ha llegado la feliz noticia de que por fin se ha reeditado este maravilloso libro de Glenn Doman. «Feliz» porque somos muchos quienes llevábamos años lamentando la descatalogación de este libro en la editorial original, Diana.

Desde enero disponemos de él en la editorial EDAF y por fortuna, puedo seguir recomendándolo como uno de los mejores libros que pueda leerse por parte de padres y profesores de niños «especiales».

Es «el libro» sin duda, para quienes quieran conocer y comprender mejor la organización neurológica. Cómo y por qué trabajar con niños con disfunciones en su sistema nervioso, disfunciones tan variadas que van desde la parálisis cerebral hasta las dificultades de aprendizaje. Y que, al fin y al cabo, se hallan todas en el mismo sitio: el sistema nervioso.

Esto no quiere decir que estos problemas tan dispares se trabajen de la misma forma. De aquí surge la importancia de conocer en profundidad el desarrollo infantil y el nivel que ha adquirido cada niño en cada una de las áreas del mismo.

Glenn Doman nos cuenta cómo tomó conciencia de la importancia de este hecho y cómo fue esto lo que dio un giro a su vida profesional y al concepto obsoleto de tratamiento que hasta entonces se venía realizando y que aún hoy, después de más de 50 años, por desgracia sigue vigente.

Si quieres conocer mejor las bases de la organización neurológica sobre la que se fundamenta no sólo el método Doman, sino muchos otros que han ido surgiendo posteriormente, no dudes en leer este libro.

Su estilo directo y ameno hacen que sea recomendable tanto para profesionales de la salud y la educación, como para padres.

Personalmente lo considero una lectura clave para todo aquel que haya entrado en este blog y esté leyendo esta entrada.

Saludos,

Rosina Uriarte

Institutos para el Logro del Potencial Humano (Doman)

«El combate de la pequeña Malin. Historia de éxito con el método Doman o de los Institutos para el Logro del Potencial Humano»

¿POR QUÉ YO NO PUEDO? FUNDAMENTOS BIOLÓGICOS DE LAS DIFICULTADES DE APRENDIZAJE

"¿Por qué yo no puedo?" de María Jesús López Juez

«¿POR QUÉ YO NO PUEDO? FUNDAMENTOS BIOLÓGICOS DE LAS DIFICULTADES DE APRENDIZAJE»
MARÍA JESÚS LÓPEZ JUEZ
María Jesús López Juez es doctora en neurociencia y lleva más de veinte años trabajando con niños con lesión cerebral y problemas de desorganización neurológica.

En este sencillo, y a la vez profundo, libro, plantea las dificultades de aprendizaje desde la perspectiva del “neuroaprendizaje”. Un concepto novedoso que nos aporta nuevas claves para comprender y tratar estas dificultades en los niños.

Dificultades tales como retrasos en la lectura, la escritura, baja comprensión del lenguaje oral, lentitud al captar información, déficit de atención o inatención, mala postura corporal, desorden, inmadurez general… Todas ellas “tienen un denominador común: su origen está en el cerebro del niño. Es el cerebro el que lee, escribe, habla y comprende. Por lo tanto, cómo se haya desarrollado el cerebro del niño va a tener una influencia decisiva en cómo procesa la información de tipo escolar.”

La gran conclusión final, y que refleja una realidad necesaria de difundir, es el hecho de que la organización y madurez que alcanza el Sistema Nervioso Central del niño juega un papel determinante en su capacidad para aprender y en cómo aprende.

“Entre las herramientas neurológicas de las que dispone nuestro cerebro, son especialmente importantes para el aprendizaje las relacionadas con el procesamiento de la información visual -captada a través de los ojos-, las de procesamiento auditivo -captada a través de los oídos-, y las que se engloban en la respuesta psicomotora. Estas herramientas visuales, auditivas y motoras, son las básicas y las primeras que se van a desarrollar, pero además van a interaccionar entre ellas generándose otras nuevas herramientas neurológicas.”

María Jesús nos habla de la ruta motora, la visual y la auditiva, de cómo se desarrollan y cómo llevan al niño a disponer de los requisitos necesarios para que su aprendizaje sea el adecuado.

También nos brinda información sobre las posibilidades de las que disponemos para trabajar con el niño buscando que alcance este nivel de madurez necesario.

Les planteamos un trabajo de fondo que no trate el síntoma externo observable, sino que penetre la raíz del proceso. Un trabajo que no vincule al niño con una patología, sino que indague y opere en su proceso de desarrollo.”

El libro concluye con un mensaje de esperanza: hay otras formas de abordar las dificultades de aprendizaje. El trabajo desde la organización neurológica logra dotar al niño de los circuitos neuronales que necesita para tener éxito en el aprendizaje. Y estos circuitos son estables en el tiempo, lo cual significa que las mejoras son definitivas.

Para adquirir el libro, dirígete al Centro de Organización Neurológica NEOCORTEX
Cra. De Boadilla s/n
28220 Majadahonda, Madrid
Tel.: 902 157 596
http://www.neocortex.es/

¿POR QUÉ ME SIENTO DIFERENTE?

¿Por qué me siento diferente?
¡Qué bonito libro, Bárbara! ¡Gracias!

En este cuento conocemos a cinco niños y les vemos desenvolverse en situaciones cotidianas de un día cualquiera… Acuden a sus clases en el colegio, hacen educación física y manualidades, comen en el comedor, juegan en el patio, van a la piscina en autobús, al parque…

Berta Lu, David, Joan, Sasha y Jana nos cuentan en primera persona cómo se sienten en cada momento y por qué se ven «diferentes».
Muchos niños son «diferentes» porque interpretan el mundo que les rodea y las cosas que les ocurren de una forma muy intensa o incluso dolorosa. O puede ocurrir todo lo contrario, que apenas se den cuenta de nada y cometan continuamente errores. En cualquiera de estos casos los vemos como niños «raros», «maniáticos», «tercos», «movidos» o demasiado «tranquilos», «quejicas» o muy «duros», «agresivos», «torpes», «retraídos»…

¿Qué es lo que hace que estos niños se comporten de una manera inusual y no se adapten como sus compañeros a situaciones sencillas y diarias convirtiéndolas muchas veces en «difíciles»? La explicación puede (y suele) estar en una disfunción de la Integración Sensorial.

Esto nos lo explica muy bien Bárbara Viader en su nuevo libro. Un libro también inusual pues va dirigido no sólo a los padres y demás adultos interesados, sino también a los propios niños.
Resulta atractivo, clarificador y un placer.
El libro está publicado por el CEI Centre d’Estimulació Infantil de Barcelona. Si te interesa contactar con Bárbara Viader por su libro, hazlo a través de su página web del CEI en Barcelona: http://www.ceibarcelona.com/
O en su correo electrónico: centreestimulacio@yahoo.com

¿POR QUÉ CAMINA DE PUNTILLAS?

niña camina de puntillas

Es un hecho que muchas veces llama la atención y nos preguntamos la razón de que algunos niños caminen de puntillas.

Que los niños experimentan con su cuerpo y el movimiento, que a todos les gusta andar sobre los dedos de sus pies en alguna ocasión, es cierto. Es muy posible que el caminar de esta forma aporte información diferente al niño en cada paso que da, lo cual le provoque placer al hacerlo. Pero suele ocurrir que son los mismos niños quienes insisten en hacerlo una y otra vez.
 
Seguramente habrá varias explicaciones, y por supuesto no todas ellas reflejarán un «problema» que se deba solucionar. Este artículo no pretende dar respuesta a todas las posibles razones por las que los niños caminan de puntillas, pero analizaremos tres de las que nos proponen los expertos.
 
1. El reflejo de Babinski se halla en el niño al nacer, pero debe haber desaparecido al final del segundo año de vida. Es la reacción automática que hace que el bebé extienda todos los dedos del pie cuando estimulamos la planta del mismo. Lo hace extendiendo los dedos hacia el lado contrario que el pulgar, que mira hacia arriba (los dedos quedan abiertos como un abanico).
 
Con los reflejos primitivos ocurre a veces que no se integran o inhiben como sería de esperar en un desarrollo correcto. Esto puede afectar el desarrollo pues sería como si faltase un eslabón en la cadena del mismo. Los reflejos primitivos deben inhibirse (que no desaparecer del todo), deben dejar paso a reflejos posturales más complejos y maduros.
 
El reflejo de Babinski se inhibe cuando el bebé se arrastra (a los siete meses más o menos).
 
En la acción de reptar, el niño empuja el suelo con su dedo gordo del pie para darse impulso y avanzar hacia delante. Los niños que no han reptado pueden tener este reflejo activo y esto provocaría que se sintieran más cómodos caminando de puntillas puesto que al estimular el suelo la planta del pie, sus dedos se disparan en direcciones opuestas. Andan de puntillas para evitar que se active este reflejo, o precisamente porque el reflejo está activo.
 
Para inhibir esta acción refleja, el mejor ejercicio es el arrastre, que debe ser contralateral: al mover la pierna derecha el niño avanzará ayudándose del brazo izquierdo y viceversa.
 
Otra posibilidad es realizar un movimiento rítmico recomendado por BRMT en el que el niño se mece estando boca abajo, con las manos abiertas sobre el suelo a la altura de las orejas y los pies rectos con los dedos levantados contra el suelo. Los codos no deben estar apoyados, la barbilla estará pegada al pecho, y el cuello y cabeza deberán formar una línea recta con la espalda. En esta postura, el niño debe empujarse rítmicamente con los dedos de los pies de modo que realice un movimiento longitudinal desde los pies hasta la cabeza, meciéndose hacia delante y volviendo a la postura inicial (no hay desplazamiento como en el arrastre, sólo se trata de un mecimiento hacia delante). Este ejercicio ayuda a inhibir el reflejo de Babinski.
 
2. Algunos niños tienen disfunciones en la Integración Sensorial. Esto implica que sean extremadamente sensibles a determinados estímulos (puede ocurrir que les molesten sonidos que los demás apenas perciben, que no soporten la ropa, el aseo diario, los olores…), o también puede ser que sean demasiado poco sensibles (parecen nunca hacerse daño, no les impresionan las alturas, los movimientos bruscos…).
 
Cuando la hipersensibilidad se da en la planta del pie (en esta zona existen numerosos receptores sensitivos conectados con el resto del cuerpo a través del sistema nervioso), es muy posible que el niño opte por caminar de puntillas para evitar el contacto con el suelo o la suela del zapato.
 
En estos casos de hipersensibilidades, en los que muy a menudo no somos los padres capaces de ponerles los calcetines o el calzado al niño sin llegar a la «pelea», conviene realizar una estimulación táctil y propioceptiva en el pie del pequeño. Esto significa masajear la planta del pie de forma profunda, con fuerza. Así podemos relajar la zona y preparar al niño para calzarle a diario. Tras un tiempo de estimulación de este tipo podría el niño superar esta hipersensibilidad en la zona plantar (sería en este caso bueno consultar con un profesional de la Integración Sensorial que nos guiase adecuadamente en el logro de este objetivo).
 
Desde la Integración Sensorial se recomienda además jugar a caminar con pesos en ambas manos (equilibrando el peso de ambos lados), cargar con bolsas, llevar algo pesado en los bolsillos… trepar, andar por un tronco, chutar un balón… o caminar descalzo sobre la arena o el césped.
 
3. Por último, podemos considerar uno de los principios de los que nos habla el Brain Gym (seguro no es sólo la gimnasia cerebral la que nos habla de esto, pero es la versión que conozco). El estrés, la tensión emocional, el miedo, la ansiedad, la inseguridad… todos estos sentimientos y estados bloquean el sistema. Esto es: bloquean tanto el cuerpo como el sistema nervioso. Así se entorpece el movimiento, el funcionamiento de la persona en general, pero muy especialmente se entorpece el desarrollo en el niño y se entorpece su aprendizaje.
 
Una de las soluciones pasa por realizar actividades de estiramiento. Éstas liberan tensiones y hacen que el niño esté más preparado para participar en lo que sucede a su alrededor, mejorando su capacidad de aprender.
 
Lo que interesa en este caso es el hecho de que estos estados emocionales de estrés y ansiedad, que son desgraciadamente comunes no sólo en adultos, sino también en los niños, llevan a la tensión y acortamiento de la musculatura de la parte de atrás del cuerpo (el cuello, la espalda, las piernas…). Así se acortan los músculos de la pantorrilla y el tobillo haciendo que el niño tienda a caminar más cómodamente de puntillas.
 
En general se recomiendan estiramientos suaves de la zona de la pantorrilla.
 
La flexión de pie. Sentado en una silla el niño pone una pierna sobre la otra de modo que el tobillo de ésta quede encima de la rodilla de la otra. Sujeta el tobillo con una mano mientras sujeta la rodilla de la misma pierna con la otra, agrarrándola por su parte interior. Sujeta estos dos puntos haciendo que exista una cierta tensión entre ambos mientras flexiona y estira el pie.
Luego masajea con las manos la parte de la pierna entre la rodilla y el tobillo. Si hay algún punto más sensible al flexionar y extender el pie, se debe masajear.
Seguidamente debe hacer lo mismo con la otra pierna, tobillo y pie.
 
El bombeo de gemelo. Estando de pie, el niño coloca una pierna delante de la otra. Se inclina hacia delante flexionando la pierna que queda delante (sin extender la rodilla de la pierna flexionada más allá de la mitad del pie) y extendiendo la que está detrás. En esta posición despega el talón posterior del suelo y lo vuelve a pegar al mismo. Debe repetir este movimiento tres veces con cada pierna.
Este ejercicio puede resultar más fácil si el niño se apoya contra una silla o una pared con los brazos estirados. Coloca una pierna hacia atrás mientras se inclina hacia delante flexionando la pierna que avanza. Debe hacer el movimiento de levantar y bajar el talón (presionándolo contra el suelo) de la pierna estirada. La pierna estirada y la espalda deben estar en el mismo plano recto.
 
Caminar de puntillas es algo considerado normal al iniciarse la marcha y durante el primer año o año y medio, pero si persiste de manera muy constante después de esta edad, debe descartarse que pueda existir una problema que debamos solucionar.
 
Incluso en los casos de trastornos neurológicos, el hecho de caminar de puntillas puede deberse a alguna de las tres causas que hemos mencionado y puede trabajarse de las maneras sugeridas.
 

«Lo mejor que puedes hacer por tu hijo. Estimulación táctil y propioceptiva»

TALLER del MÉTODO PADOVAN

Jorge Serradilla, del blog MENUDOS GENIOS, dedica una entrada al curso que compartimos en Cardedeu (Barcelona) el 27 de febrero:
El curso fue una introducción al método Padovan y resultó realmente interesante y del todo recomendable.
Doy las gracias a Teresa Feliu por el curso y a Jorge por sus palabras.
Me sentí muy afortunada (la suerte fue mía) al coincidir con él y con los demás compañeros, junto a Teresa, en una jornada tan gratificante.
Rosina Uriarte

Para próximos cursos contactar con:

TERESA FELIU BAS
Pedagoga – Logopeda
C/. Esteve Barangé, 24 bx. 1a.
08440 CARDEDEU
Tel. i fax: 93 844 44 54https://cap-i-cua.com/es

LA LATERALIDAD. 100 PREGUNTAS – 100 RESPUESTAS

Carmen Díaz escribe este comentario sobre uno de los nuevos libros publicados por el doctor Jorge Ferré y la doctora María del Mar Ferré.

La opinión de Carmen supone siempre una gran aportación a este blog. ¡Gracias, Carmen!

Lateralidad infantil
«Lateralidad infantil 100 preguntas 100 respuestas»
Jorge Ferré Veciana
Mª Mar Ferre Rodriguez

Este libro cayó en mis manos hace dos días y lo devoré con avidez en pocas horas. En él los autores presentan una selección de 100 preguntas, con sus correspondientes respuestas, realizadas por los alumnos que han seguido las 10 ediciones de los cursos on-line sobre lateralidad. Es el complemento perfecto de los dos libros anteriores sobre lateralidad del Instituto Médico.

Las preguntas están agrupadas por temas, con una interesante y clarificadora introducción de los autores para cada capítulo. Su lectura es amena, son preguntas reales y muchas de ellas también me surgieron cuando leí los libros anteriores sobre lateralidad o durante el tratamiento que sigue mi hijo precisamente para resolver sus problemas en este campo.

Sé que el libro está escrito pensando en los profesionales, pero lo considero una ayuda inestimable para los padres, por supuesto en ningún caso para emitir diagnósticos ni establecer terapias, pero sí para comprender mejor las claves del fascinante mundo del desarrollo infantil y de la lateralidad.

La lateralidad va mucho mas allá de la mano con la que se escribe y está íntimamente relacionada con la comprensión del mundo que nos rodea y por supuesto con el aprendizaje, la atención, el comportamiento…, sin un orden interno es difícil organizar la información que nos llega del exterior. Es desde luego un terreno altamente resbaladizo y poco conocido para muchos, incluidos muchos profesionales que tratan con niños.

Lo considero especialmente interesante para los padres de niños con desórdenes de la lateralidad, es imposible detectar un problema si no se sabe siquiera que existe y muchas veces somos los padres los que nos damos cuenta de que pasa algo y le ponemos nombre después de leer libros como éste. Para mí, el conocer el alcance de una lateralidad mal establecida y el detectarla mi hijo me ha dado fuerza y perseverancia para seguir el programa propuesto para su recuperación.

Carmen Díaz

Igualmente interesante y útil resulta esta otra publicación de los mismos autores: «Déficit de Atención e Hiperactividad. 100 preguntas – 100 respuestas». Ambas publicadas por la Editorial Lebón.

Déficit de atención e hiperactividad