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EL MÉTODO PADOVAN DE FONOAUDIOLOGÍA Y REORGANIZACIÓN NEUROFUNCIONAL

El método Padovan es una terapia utilizada básicamente por logopedas que buscan solucionar problemas de lenguaje en los niños. Pero es en realidad mucho más…

Beatriz Padovan es una pedagoga y logopeda que tras conocer los postulados de Steiner, de Fay y sus seguidores Doman y Delacato entre otros, se volcó en el mundo de la neurología, estudiando e investigando todo lo relacionado con el desarrollo neurológico y funcional del niño y sus implicaciones en todos los campos, principalmente en el campo del desarrollo del lenguaje.
De esta forma llegó a la conclusión sobre la que se fundamenta el método y toda la filosofía que llega de los grandes maestros como Temple Fay: al igual que el resto de las funciones del ser humano, el lenguaje no puede desarrollarse adecuadamente si antes no ha habido una buena y adecuada organización neurológica.
La organización neurológica es un proceso natural que ocurre dentro de la evolución normal del niño. Se compone de las diferentes fases que recorre el bebé desde que nace hasta que ha completado y adquirido las funciones básicas del ser humano. Estas fases tienen un orden natural y deben mantenerse dentro de esta secuencia, es decir, que es necesario madurar cada una de las fases para poder avanzar a la siguiente sin que surjan problemas. Los bebés giran hacia ambos lados, se arrastran, gatean, se ponen de pie, caminan y comienzan a utilizar el lenguaje, para finalmente a los seis años, haberse lateralizado como diestros o zurdos y estar perfectamente preparados para leer y escribir sin dificultad.
El método Padovan trabaja los ejercicios tradicionales que provienen del método Doman de Reorganización Neurofuncional, éstos ayudan al niño en su conjunto, mejorando muchos de los problemas que padecen niños con dificultades de lenguaje, pues dichas dificultades vienen a menudo asociadas a otras y a casos de autismo, lesión cerebral, trisomía, déficit de atención con o sin hiperactividad, dislexia, etc. Estos ejercicios tratan de imitar a la naturaleza en la evolución del desarrollo del niño, por lo que se trabajan movimientos que hace el bebé de forma natural, realizándolos continuada e intensivamente para lograr vencer posibles lagunas o desajustes surgidos durante el desarrollo.
Estas actividades no son las únicas trabajadas en el método, son la base para la reorganización neurológica de todos los niños independientemente de los problemas que presenten. Además se trabajan otros ejercicios concretos para cada uno de los niños según sus necesidades.
Junto a estas actividades, Beatriz Padovan ha introducido ejercicios específicos para el desarrollo adecuado del lenguaje. En lugar de trabajar la palabra y la articulación, ella opta por comenzar a trabajar las funciones conocidas como pre-lingüísticas, es decir: la respiración, la succión, la masticación y la deglución. Ha obtenido así grandes avances en el campo de la logopedia, creando su propia reorganización neurológica para el lenguaje.
Entre las principales novedades aportadas por el método Padovan está el hecho de que los niños recorren todas las fases de desarrollo en su reorganización neurológica, a diferencia del método Doman, donde se evalúa a cada niño para determinar el estadio de desarrollo en el que se encuentra y trabajar desde este estadio en adelante. También varía la intensidad y la frecuencia de las sesiones pues en el método Padovan éstas no son diarias sino que se realizan dos veces por semana durante 45 minutos, menos en los casos más graves. La intensidad con la que se repite cada ejercicio depende de las posibilidades y las necesidades de cada paciente. Mientras que en el programa de Doman son los padres quienes realizan las actividades en sus hogares, en el de Padovan, éstas se llevan a cabo por terapeutas, con los padres presentes para transmitir tranquilidad al niño y para ayudar en determinados casos.
Durante la realización de los ejercicios se recitan poemas y canciones con lo que se trabaja además el ritmo y la sincronización de movimientos junto a la audición y la imaginación. Esto aporta también un elemento lúdico al tratamiento.
El método Padovan es una terapia muy completa que no sólo soluciona y mejora dificultades en el lenguaje, sino como se ha dicho ya, incide en la madurez de todas las destrezas y habilidades del niño reorganizando su sistema nervioso de forma global. Está extendiéndose cada día más entre especialistas que tratan problemas de aprendizaje, de atención o de comportamiento en los niños. Es utilizado también en algunos casos con adultos afectados por enfermedades como el Parkinson.
Para más información:

NUESTROS OJOS SE FIJAN EN DISTINTAS LETRAS A LA VEZ DURANTE LA LECTURA

Niño leyendo

Hasta ahora sabíamos que en la lectura los ojos no realizan un movimiento suave de izquierda a derecha leyendo cada palabra en cada una de las líneas del texto. Sino que en realidad se detienen y leen varias palabras a la vez en lo que se llaman «fijaciones». Los ojos se mueven de una fijación a otra realizando saltos llamados «sacádicos». Para volver al comienzo de la siguiente línea los ojos realizan un movimiento de derecha a izquierda, es el «barrido de retorno».
También sabíamos que ambos ojos envían dos imágenes ligeramente diferentes al cerebro, esto se debe a la distancia que hay entre un ojo y el otro. El cerebro se encarga de fundir ambas imágenes en una sola, este proceso es la «binocularidad». La capacidad que tienen los dos ojos de enfocar en el mismo punto es la «convergencia».
Al igual que nos ocurre con la mano, el pie o el oído, uno de nuestros ojos es el dominante. Este debería coincidir con el ojo del mismo lado que nuestra mano dominante, al menos ésta es la situación ideal para evitar grandes esfuerzos y dificultades al realizar actividades de lectura o escritura principalmente. Nuestro ojo dominante es el que dirige el proceso ocular.
Sin embargo han llegado recientemente nuevas noticias sobre el funcionamiento de nuestros ojos mientras leemos. Un dato realmente interesante: durante parte de la lectura los ojos no funcionan exactamente como creíamos, sino que ambos ojos se fijan en letras diferentes…

Nuestros ojos se fijan en distintas letras a la vez durante la lectura

Publicado en 20minutos.es

EFE. 11.09.2007 – 09:01h

Los ojos se centran en distintas letras a la vez durante casi el 50 por ciento del tiempo de lectura y no se fijan siempre en la misma grafía como se creía, según un estudio de la Universidad de Southampton, sur de Inglaterra.
Los resultados, presentados en una reunión científica en York (norte de Inglaterra), indican que los ojos miran a distintas letras en el 47 por ciento de los casos, mientras que en el resto ambos ojos se fijan en la misma, informó hoy la BBC.
Un sofisticado equipo de seguimiento permitió a los científicos señalar con exactitud en qué letras se centraban los ojos mientras leían una frase con cuerpo de letra catorce y a un metro de distancia.
En lugar de un movimiento suave de los ojos, éstos iban dando saltos, centrándose en una palabra específica durante un instante (fijación) y continuando luego a lo largo de la frase, señala el estudio.
El catedrático de la Universidad de Southampton Simon Liversedge explicó que un conocimiento exhaustivo de los procesos psicológicos de la lectura es «vital» para desarrollar mejores métodos para enseñar a los niños a leer y para ofrecer tratamientos de rehabilitación para personas con problemas de lectura como los que sufren dislexia.

LAS DIEZ COSAS QUE MÁS ODIO

Una muy buena amiga me ha metido en un apuro y compromiso pidiéndome que participe en un «meme» (cadena) de los que circulan en el mundo de los blogs. No soy dada a este tipo de cosas pues mi blog trata de un tema bastante específico aunque infinitamente amplio y complejo…
Pero dado que el asunto del meme me da juego para plasmar mi sentir como madre, y dado que es una de mis intenciones la de llegar a otras madres o padres que puedan o hayan podido sentirse como yo alguna vez por problemas similares, voy a seguir la cadena y enumerar las 10 cosas que más odio…
La palabra «odiar» es muy fuerte, pero reflexiono un momento y veo que cuando algo te hace daño y se repite muchas veces… y si además te afecta a través de tu hijo… entonces siento que la palabra «odio» no queda tan lejos de la realidad… Pero prefiero cambiar la palabra «odiar» por «detestar», creo que se ajusta más a lo que voy a decir.
Antes que nada debo hacer una aclaración: si hablo de personas me refiero más al papel que representan para mí en una situación y momentos dados, no a la persona en sí… no guardo rencor a nadie en concreto, no se trata de un tema personal.
Ahora sí… aquí van mis «odios»:
1. Detesto que juzguen a un niño por su comportamiento o rarezas… «Mira a tu hijo, ¡parece que estuviera loco!»; «Es perverso, de verdad»; «Ese niño, cuanto más lejos mejor»… En realidad ESTE NIÑO TIENE PROBLEMAS Y POR ESO NO PUEDE COMPORTARSE COMO LOS DEMÁS.
2. Detesto que nos juzguen y nos critiquen a las madres constantemente y desde todos los ámbitos… «Es que la madre es una blanda»; «La madre es una sargento, no le da suficiente cariño»; «Le da todos los caprichos, lo tiene malcriado»… En realidad LAS MADRES LO HACEMOS LO MEJOR QUE SABEMOS Y PODEMOS, SÓLO QUE A ALGUNAS NOS RESULTA MÁS DIFÍCIL… Aceptaremos críticas y consejos de quienes hayan pasado por lo mismo y sepan de lo que estamos hablando.
3. Detesto el consejo de siempre: «Dale tiempo, cada niño tiene su ritmo, ya madurará». En realidad ES EL PEOR CONSEJO QUE SE PUEDA DAR A UNOS PADRES PREOCUPADOS POR EL DESARROLLO DE SU HIJO… Por supuesto que todos los niños tienen su ritmo y todos maduran, lo que hace falta es que lo hagan a un ritmo considerado normal y no vayan quedándose atrás… Porque para cuando nos queremos dar cuenta de que el problema es real y ya no podemos darle más tiempo para que madure, ese tiempo lo hemos perdido ya… Ya es tarde para muchas cosas… Quien te da este consejo SIMPLEMENTE NO PUEDE O NO QUIERE AYUDARTE…
4. Detesto el otro consejo de siempre: «Eso con una buena torta se arregla». Cada vez que oigo estas palabras no puedo evitar recordar con vergüenza todas las veces que he perdido los nervios y he pegado a mi hijo… LOS PADRES DE NIÑOS CON PROBLEMAS DE CONDUCTA LO HEMOS PROBADO TODO, INCLUÍDAS LAS TORTAS, POR DESGRACIA… cosa que por fortuna para él y para su hijo habrá conseguido evitar quien nos da el consejo…
5. Detesto al pediatra que no sólo no te soluciona los problemas que tienes, sino que encima te humilla: «Tu hijo no necesita un psicólogo, la que lo necesitas eres tú». Detesto a la profesora que te mira con indulgencia después de que has logrado reunir el valor suficiente para contarle el episodio más dramático y terrorífico de tu vida: «No te preocupes por eso mujer… mis hijas también han tenido ataques muchas veces»… NO SÓLO SE NOS JUZGA Y CRITICA A LAS MADRES, SE NOS HUMILLA DÁNDONOS A ENTENDER QUE SOMOS REMATADAMENTE ESTÚPIDAS…
6. Detesto a las asociaciones que se supone están ahí para ayudarte. Las mismas que contestan siempre con la dichosa frase: «No podemos informar de ninguna terapia que no esté debidamente contrastada». MENUDA AYUDA LA DE LAS ASOCIACIONES… Son buenas para sentirte acompañada como madre e intercambiar experiencias con otras madres o padres, pero la información que te dan… esa está repetida hasta la saciedad en internet o en cualquier manual.
7. Detesto la guerra de competencias entre los profesionales: «Ni se te ocurra acudir a un optometrista, no es médico»; «El psicólogo de esto no sabe nada…»; El neurólogo, el psicólogo, el logopeda, el fisioterapeuta… cada uno mira lo suyo sin levantar la vista hacia nada que quede fuera de su campo, y son los padres los que tienen que armar el puzzle juntando todas las piezas… Pero el niño es un todo, no un montón de piezas sueltas… LA MULTIDISCIPLINARIDAD ES VITAL PARA TRATAR TODAS LAS MANIFESTACIONES DEL PROBLEMA EN ELNIÑO Y LLEGAR A UNA SOLUCIÓN. El niño es una unidad, no basta con poner un parche aquí y otro allá…
8. Detesto la desinformación y la falta de estudios clínicos fiables. «Es mejor que no leas el prospecto de la medicación de tu hijo, sólo lograrás preocuparte»… ¿Pero, cómo no voy a leer el prospecto? ¿¡Cómo no voy a preocuparme!? De nuevo a los padres se nos trata como ineptos y se intenta ocultarnos información que además es tachada de «alarmista». La información, cuando es preocupante… alarma… LOS PADRES TENEMOS DERECHO A SABER. Muchos estudios, por diversos motivos e intereses, siguen sin realizarse por lo que tanto las terapias o medicamentos oficialmente aceptados, como las terapias alternativas, quedarán por mucho tiempo aún sin estar «debidamente contrastadas».
9. Detesto la sentencia que reza: «estamos haciendo todo lo que se puede hacer, no debéis esperar más». Esto es mentira… SIEMPRE SE PUEDE HACER MÁS… Si estamos trabajando una hora con el niño, podremos trabajar dos, y si trabajamos dos podríamos hacerlo tres… Si no obtenemos resultados satisfactorios con una terapia siempre podemos probar con otra… podemos trabajar desde diferentes frentes al mismo tiempo… siempre hay algo nuevo que podemos probar, y mientras este algo nuevo exista siempre nos quedará la esperanza de «poder hacer más».
10. Y para terminar, no sólo quiero arremeter contra los profesionales de la sanidad y la educación, los padres también tenemos en ocasiones mucha culpa en el hecho de que nuestros hijos no encuentren toda la ayuda que se merecen… Detesto la comodidad de los padres y sus prejuicios a la hora de invertir en la salud de sus hijos: «Ufff… es que eso de ir hasta Barcelona… es un lío y además es muy caro…» (luego te enteras de que el verano siguiente visitaron PortAventura). ¿SI NO INVERTIMOS TIEMPO, DINERO Y ESFUERZO EN LA SALUD DE NUESTROS HIJOS, EN QUÉ OTRA COSA PODRÍAMOS HACERLO? Es una cuestión de prioridades, pero yo simplemente no comprendo que el establecimiento de este tipo de prioridades en la vida pueda tener un carácter subjetivo.
De esta forma acabo el meme, el cual no he seguido de forma tradicional pues no he puesto links a otros blogs para que continúen la cadena… simplemente me he servido de la ocasión para desahogarme un poco… Gracias a quien me lo envió y a quien lo ha leído hasta el fin.

EL MÉTODO BERARD DE REEDUCACIÓN AUDITIVA

Reeducación auditiva Publicado en Vivir para Crecer

Rosina Uriarte
 
Guy Berard, médico cirujano y otorrinolaringólogo francés, inventó hace ya más de cuarenta años la terapia de reeducación auditiva que lleva su nombre.
 
Se trata de de un método que, mediante la escucha de música adaptada, tiene el objetivo de mejorar la calidad de nuestra audición.
 
Pero va mucho más allá de lo que pueda parecer en esta simple explicación, pues está demostrado que la forma en la que oímos determina nuestro estado de ánimo, nuestro comportamiento y otros factores de importancia como la capacidad de atención…
 
A pesar de ser una terapia aún no contrastada por la medicina y, por lo general, desconocida por parte de la mayoría de los profesionales de la otorrinolaringología, existen numerosos estudios y publicaciones que avalan los beneficios de esta técnica. Son cientos los reeducadores auditivos que la aplican en el mundo entero y muchas las asociaciones de pacientes tratados por este método que dan fe de sus resultados positivos.
 
En base a su experiencia con pacientes a lo largo de los años, Berard llegó a varias conclusiones: que muchos de los estudiantes con pobre rendimiento escolar tienen deficiencias en su calidad auditiva; que la mayoría de los niños autistas sufren de una hiperaudición que en muchos casos puede llegar a ser dolorosa; que la casi totalidad de los niños y adultos depresivos muestran un patrón común en su audiograma… Estas conclusiones dan una idea de la importancia del efecto de la audición en nuestro comportamiento y en cómo nos sentimos, nos relacionamos y funcionamos en nuestras tareas diarias.
 
El doctor Berard hizo muchos más descubrimientos e ideó la terapia de reeducación auditiva, que al igual que si de una gimnasia para el oído se tratara, soluciona o mejora muchos de los problemas mencionados.
 
Estas mejoras las han experimentado a lo largo de varias décadas, miles de niños hiperactivos, con déficit de atención, problemas de lenguaje, autistas, personas depresivas, mayores con pérdida gradual de agudeza auditiva… incluso estudiantes de idiomas, músicos y cantantes…
 
El tratamiento es sencillo y se realiza en diez días, con dos sesiones diarias de media hora cada una. Durante estas sesiones el paciente escucha una música cuyas frecuencias han sido filtradas para adaptarse a sus necesidades concretas.
 
Para determinar los objetivos a conseguir con el tratamiento se ha de llevar a cabo una audiometría que refleje cuáles son las condiciones exactas de la audición del paciente y cuáles las posibilidades de mejora con la reeducación. Al quinto día de terapia se volverá a realizar una audiometría para observar los cambios y la conveniencia de readaptar la modulación de la música para una mayor eficacia del tratamiento. Una tercera audiometría se hará al final del décimo día para comprobar los resultados. Pero éstos no serán definitivos, puesto que el efecto de la reeducación seguirá produciendo cambios a lo largo de los siguientes sies meses, después de los cuales se realizará la última de las pruebas auditivas.
 
La edad mínima en la que puede aplicarse la reeducación auditiva son los tres años, aunque Berard aconseja que se espere hasta los cuatro o cinco. En cuanto a la edad máxima, no hay límite, y es un tratamiento del que podríamos beneficiarnos todos

 

Dr. Guy Berard

 

«NO SIEMPRE OÍR BIEN 👂 SIGNIFICA LO QUE CREES»

«HOW SMART IS YOUR BABY?» – «SÍ, SU BEBÉ ES UN GENIO»

«Sí, su bebé es un genio», libro de Glenn Doman para apoyar el desarrollo del bebé.

Sí, su bebé es un genio de Glenn Doman

Contamos ya con la publicación en castellano de esta estupenda guía para la Estimulación Temprana del niño desde su nacimiento hasta su primer cumpleaños.
«Sí, su bebé es un genio» es el título de este libro, escrito por Glenn y Janet Doman, y publicado por la editorial EDAF.

DALE OPORTUNIDADES A TU BEBÉ

He traducido y adpaptado uno de los capítulos del libro «How smart is your baby?» de Glenn Doman y Janet Doman. Me gusta porque muestra el amor y el respeto incondicionales de Glenn Doman por los bebés y por todos los niños en general. También porque nos hace reflexionar sobre cómo actuamos los adultos con los bebés y nos acerca un poco más a su mundo y a su forma de verlo y experimentarlo.

Dale oportunidades a tu bebé
El bebé no crece ni se desarrolla de forma automática o programada por la naturaleza. Su desarrollo depende en gran parte de sus experiencias, de las oportunidades que le haya brindado su entorno. Por lo tanto, su nivel de desarrollo estará determinado por la calidad de este entorno.
Pero muy pocos bebés reciben grandes oportunidades para desarrollarse… Una vez que llegan a la fase en la que tienen libertad para moverse, solemos restringirles, no sólo en su movilidad, sino también en el uso del lenguaje y en la destreza manual.
Los bebés pasan horas y horas todos los días confinados a parques caseros o tacatacas, en hamacas o sillitas. Estos artilugios limitan seriamente la movilidad del bebé; es para esto mismo para lo que están diseñados. Al mismo tiempo limitan las oportunidades de lenguaje en el bebé y la habilidad de explorar el mundo de forma manual.
Estas restricciones se basan en la noción actual de que el bebé debe adaptarse a las necesidades del mundo de los adultos.
Pero el bebé no puede ni debe adaptarse a nuestro mundo.
El nuestro es un mundo que dice: «Monta, no andes». Él está desesperado por andar.
El nuestro es un mundo que dice: «Estáte callado, no interrumpas». Él está desesperado por hablar.
El nuestro es un mundo que dice: «No toques, lo romperás». Él tiene que tocarlo para aprenderlo todo de ese objeto en cuestión.
El bebé tiene una agenda muy, muy apretada. Antes de ponerse el sol cada día, debe obedecer un imperativo de movilidad que dice: «debo andar un kilómetro hoy y bajar rodando del sofá 400 veces». Su imperativo del lenguaje le dice: «tengo que aprender una palabra nueva para cada cosa que vea hoy». Sus imperativos sensoriales y manuales dicen: «tengo que tocar, saborear, oler y coger todas las cosas del mundo al menos una vez».
Estos imperativos están reñidos con un mundo que en gran medida no tiene tiempo para los bebés.
Después de más de medio siglo observando crecer a nuestros bebés, estamos convencidos de que el cómo sean estos bebés de adultos en cuanto a habilidades físicas y neurológicas se refiere, estará determinado más por su primer año de vida que por cualquier otro período. Es así de simple.
Comprender la importancia y las características de este momento del desarrollo del bebé ayudará a los padres a ver por qué hace las cosas que hace e incrementará su respeto por su hijo. Este respeto evitará que los padres se quejen constantemente de que el bebé se comporte como tal y se pasen el día impidiéndole hacer lo que sea que él quiera o necesite hacer.
Hay una razón para cada cosa que hace el bebé. Él no pierde el tiempo. No está interesado en el ocio o el entretenimiento.
A él le interesa la supervivencia y el desarrollo de su potencial, y cree firmemente que aprender es una habilidad para sobrevivir.
Y tiene razón. Aprender sí es una habilidad para sobrevivir.
Como el bebé hace que aprender parezca una tarea fácil, estamos inclinados a menospreciar el proceso del que somos testigos los adultos.
Él está convencido de que aprender es divertido.
Y tiene razón. Aprender sí es divertido. Pero hace tanto tiempo que la mayoría de los adultos hemos experimentado por última vez el puro gozo del descubrimiento y la creatividad que hemos olvidado lo que se siente. Un bebé experimenta este gozo cada minuto del día.
Dale al bebé un sonajero y lo observará. Es por este motivo que los juguetes se hacen con colores brillantes. Lo golpeará para ver si hace ruido. Es por este motivo que los sonajeros suenan. Lo palpará. Es por este motivo que los juguetes no tienen bordes afilados. Lo saboreará. Es por este motivo que los juguetes se fabrican con materiales no tóxicos. Incluso lo olerá. Aún no hemos averiguado cómo deben oler los juguetes, es por este motivo que son inoloros.
Este proceso lleva en su totalidad unos 30 segundos. Ahora que sabe todo lo que hay que saber del sonajero lo abandonará y dedicará la misma atención y el mismo interés a la caja de la cual lo hemos sacado.
De hecho, es posible que el bebé preste más atención a la caja en la que venía el juguete, puesto que probablemente le permitamos romperla y así descubrir cómo estaba hecha. No tendrá esta oportunidad con el juguete porque lo hemos fabricado para que sea irrompible.
Con todos y cada uno de los objetos de su entorno utiliza los mismos cinco tests de laboratorio. Lo observa, lo escucha, lo palpa, lo saborea, y lo huele. Entonces, habiendo aprendido todo lo que se puede aprender sobre el objeto, lo tira.
Aquí es cuando utilizamos esta brillante demostración del método científico contra el bebé, como evidencia de que tiene una capacidad muy limitada de atención.
La pregunta sería: «¿Cuánto tiempo debe jugar un bebé con un sonajero?»
La respuesta: «Mientras haya algo que aprender de él, ¡ni un segundo más!»
Si optamos por traer niños a este mundo, tenemos el deber, como sociedad, plantearnos esta cuestión: ¿acaso no deberíamos prepararnos para brindarles todo lo que necesiten y adaptarnos nosotros a sus necesidades durante este primer y vital año de vida?
Después de todo, somos nosotros los adultos. Nosotros tenemos la opción de elegir; el bebé no.
No debemos restringir al bebé simplemente por nuestra conveniencia en el momento en que su libertad es tan preciosa para él.

LA MEDICACIÓN INFANTIL, A DEBATE. ¿Estamos drogando a nuestros hijos?

Medicación

La medicación en la infancia: ofrecerla solamente cuando sea estrictamente necesaria y buscar otras alternativas siempre que sea posible.

A raíz de un artículo que acaba de publicarse hoy mismo en la revista XL SEMANAL, quisiera hacer una reflexión sobre el tema de la medicación en la infancia.
Me parece muy interesante en cuanto a lo completa que es la información sobre al administración e ingestión de psicofármacos en niños diagnosticados de TDA (Trastorno por Déficit de Atención) y TDA-H (Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad).
Con la publicación de este artículo en mi blog no pretendo posicionarme ni a favor ni en contra de la medicación. Parece cierto que ésta se receta alegremente y se están medicando niños que realmente no le necesitan, como también se están diagnosticando más niños con TDA-H de los que probablemente existan en realidad.
Pero el TDA-H sí que existe, en contra de muchas opiniones que aseguran que es una dolencia «inventada» por padres y profesionales de la medicina que buscan una solución fácil medicando niños rebeldes e indisciplinados… El TDA-H existe y es un hecho que comprobamos quienes nos dedicamos a la enseñanza. Las cifras que hablan de un niño de estas características por aula no son exageradas, son reales…
La medicación tiene efectos positivos en estos niños, efectos necesarios en situaciones dramáticas y de total desesperación. Por ello no debemos culpar a los padres que la suministran a sus hijos. Lo hacen desde luego, por su bien, y teniendo en cuenta que no se les ofrecen otras alternativas, creo que muchos padres optaríamos por los psicofármacos si con ellos vamos a ver a nuestros hijos llevar una vida más normalizada y feliz.
Pero estas «drogas», porque es exactamente lo que son, tienen efectos secundarios que son realmente alarmantes. Y lo que es una vergüenza es que no se informe debidamente de ello a los padres.
Y muy triste es el hecho de que la medicina no investigue otras alternativas a esta medicación. Y a quien sí investiga el tema del TDA-H y otras afecciones en el desarrollo infantil, y llegue a la creación de terapias alternativas con resultados beneficiosos y constatables, no se le escuche ni se le valore desde la sanidad y los profesionales de la medicina.
Yo sigo insistiendo en la conveniencia de que los padres de niños con TDA-H se informen por su cuenta sobre las posibles alternativas a la medicación. He hablado de las que yo conozco en varias ocasiones en este blog, podéis consultarlas aquí:

PSICOMOTRICIDAD Y DESARROLLO NEUROMOTOR

Psicomotricidad y desarrollo neuromotor. Dos enfoques diferentes, pero complementarios, en busca de la maduración en el desarrollo.

Dentro de los aprendizajes tempranos, la psicomotricidad ocupa un lugar prioritario.
El niño, hasta los cinco años, se encuentra en un período evolutivo básicamente perceptivomotor, que organiza su mundo a través de sus percepciones subjetivas, siendo su propio cuerpo el canal más fácil para la adquisición del conocimiento.
El objetivo de la psicomotricidad (mejor denominada «desarrollo neuromotor» para diferenciarla del concepto tradicional de «psicomotricidad») es conseguir una correcta organización neurológica: un problema funcional deriva en un problema educativo. Con las actividades de psicomotricidad ayudamos al Sistema Nervioso a madurar correctamente, a formar y consolidar circuitos neuronales.
G. DOMAN: «Estamos totalmente convencidos de que todo niño, en el momento de nacer, posee una inteligencia potencial superior a la que jamás utilizó Leonardo da Vinci. Esa inteligencia potencial, presente en el nacimiento, incluye y de hecho empieza, con la función física.»
También según Glenn Doman, el tiempo que requiere un niño para aprender una nueva función, el grado de dificultad que encuentre, la determinación que tenga que demostrar y el nivel de destreza que logre, serán delineados por el nivel físico que haya alcanzado durante sus primeros seis años de vida: promedio, inferior al promedio o superior al promedio.
Un elevado número de fracasos escolares tienen como origen la falta de estimulación psicomotriz en los primeros años de vida.
M. GARCÍA VELA: «Cuantas más oportunidades damos a un niño para que se mueva, más favorecemos el desarrollo global de su inteligencia y más bases sólidas ponemos para futuros aprendizajes. Por otro lado, cuando el niño consigue habilidades en el movimiento, experimenta sensaciones de dominio, de autoestima, etc. Y favorece su equilibrio emocional. También tiene repercusiones positivas en su capacidad para concentrarse en los deberes y para relacionarse con los demás».
Los primeros años son cruciales para conseguir el desarrollo motriz. El rendimiento va mejorando de forma progresiva, pero después de los 5 ó 6 años no aparecen habilidades corporales nuevas.
En psicomotricidad existen muchos ejercicios que se pueden hacer que favorezcan el desarrollo de los pequeños. Pero están los llamados «patrones básicos», que serían los más importantes en este sentido. La marcha (tanto andar como correr); los ejercicios vestibulares (que trabajan el sentido del equilibrio) como los saltos, las volteretas y las croquetas; el arrastre y el gateo.
La marcha, pero sobre todo el arrastre y el gateo, tienen una importancia destacada por su realización en patrón de «esquema cruzado», es decir, que mientras se efectúan dichos ejercicios, se están utilizando ambas partes del cuerpo contralateralmente: cuando se mueve la pierna izquierda, se mueve el brazo derecho y viceversa. Esto supone el desarrollo de los dos hemisferios y de las conexiones que se establecen entre ambos.
El gateo es un momento evolutivo muy importante, pues supone una adquisición de autonomía frente a los padres y una oportunidad de descubrir y experimentar el entorno que el niño no había tenido hasta entonces. Cuando comience a andar estará mucho más preocupado por mantener el equilibrio y será más dependiente de los adultos, dejará a su vez durante algún tiempo de explorar el medio en favor del disfrute y perfeccionamiento de su nuevo logro.
Mientras dura la fase del gateo, el niño aprenderá a calcular distancias en el espacio y se acostumbrará a observar objetos a una distancia de unos 30 cm., que será casualmente la distancia de enfoque que utilizará más tarde para sus labores de lectoescritura.
G. DOMAN: «Existe una relación muy estrecha entre ser capaz de arrastrarse, de gatear y de converger con la visión en un punto próximo.»
M.T. ALDRETE: «El 95% de niños que no gatean tienen problemas de lectoescritura. El 5% restante lo suple trabajando la manualidad. El gateo es un ejercicio preventivo para la lectura.»
Debemos dejar a nuestros pequeños gatear, sin temor a que se ensucien. Debemos dejarles correr siempre que esto sea posible y no reñirles por ello. Debemos dejar que se encaramen y suban a todas partes, siempre que no corran peligro. Debemos dejar que lo toquen e investiguen todo, controlando que no puedan hacerse daño. Cada vez que decimos a un niño : «No toques» «No corras» «No te subas ahí» «No te tires por el suelo» «Mira que te pones hecho un cochino» etc. … si se lo decimos sin un verdadero motivo de evitar lo que consideramos un peligro o una acción totalmente inapropiada a las circunstancias, estaremos limitando el desarrollo del pequeño y por lo tanto, su inteligencia. Estaremos cortando el desarrollo de su autodominio motriz, lo cual no sólo afectará a su destreza motora, sino también a su personalidad y autoestima. También estaremos cortando su curiosidad y ganas de saber, lo cual afectará a su actitud ante el aprendizaje futuro. Muchas veces, los padres enseñamos a nuestros hijos a «no ser inteligentes».
La psicomotricidad puede aplicarse a cualquier edad, aunque es más efectiva cuanto más pequeño es el niño. A los 6 años tendrá que recorrer una distancia mucho mayor gateando para que se produzca el beneficio buscado. Estos ejercicios ayudan a madurar neuro-lógicamente a cualquier niño y no tienen efectos secundarios, por lo que todos podríamos apuntarnos a sesiones familiares de gateo. Los adultos probablemente precisen de rodilleras (se venden en las tiendas de deporte), y de ilusión y ganas. Con un poco de imaginación se pueden realizar carreras, circuitos por los que habrá que pasar bajo sillas o sobre obstáculos… Es importante que nos involucremos con lo que propongamos a nuestros hijos, si les dejamos solos y se lo ordenamos, no obtendremos ningún éxito. Es preciso motivarles, y lo que más les motiva en el mundo es nuestra compañía.
Más información en este mismo blog:

FUNCIONAMIENTO OCULAR: LA VISIÓN EN EL APRENDIZAJE

Visión

La visión es clave en el aprendizaje. Pero los exámenes oculares se limitan a la agudeza visual cuando hay mucho más que considerar.

La visión es un elemento clave dentro del aprendizaje, en concreto en cuanto a la lectura, la escritura y las matemáticas se refiere. Estas tres áreas básicas del aprendizaje escolar dependen de la capacidad del niño de ver e interpretar símbolos escritos.

Nuestros niños pasan todos por exámenes oculares, pero éstos raramente evalúan otra cosa que la agudeza visual, es decir: la distancia de nuestra visión. Éste es solamente un componente más del complejo sentido de la visión.

Ver, percibir correctamente e interpretar lo que vemos, además de utilizar los ojos de forma adecuada para poder leer y escribir con facilidad, son capacidades que dependen directamente de una compleja serie de conexiones neuronales que ocurren en los primeros años de desarrollo del niño. Nuestro funcionamiento visual depende de una maduración adecuada del sistema nervioso central.

Debido a la separación que existe entre los dos ojos ocurre que cada uno de ellos ve una imagen ligeramente diferente del otro. Será el cerebro el encargado de fusionar estas dos imágenes en una única imagen, a esto se le llama «convergencia«. Para poder hacer esto, el cerebro necesita que ambos ojos envíen una imagen clara y nítida.

La imagen será clara y nítida si nuestros ojos son capaces de enfocar en el objeto que miramos a la distancia adecuada. El foco debe ajustarse rápidamente a diferentes distancias para lograr estas imágenes de calidad, a esto se le denomina «acomodación«.

A la hora de leer con comodidad, los ojos deben poder seguir una línea de letras de forma suave y uniforme. En realidad, leemos grupos de palabras en forma de saltos de izquierda a derecha. Estos movimientos se llaman «sacádicos» y la capacidad visual que lee líneas de palabras escritas sin perder el punto es el «reseguimiento«.

Los problemas con la lectura suelen ser los primeros en alarmarnos, pero normalmente van asociados a otros tales como problemas en la escritura y la ortografía.

Una deficiente capacidad visual afectará también a la conciencia espacial del niño, a su imagen corporal y a su coordinación mano-ojo.

La energía y el esfuerzo realizados por el niño dentro del aula serán siempre desproporcionales a sus resultados y a su rendimiento en general. Esto genera frustración y la evitación de ciertas actividades relacionadas con el trabajo escolar.

Niña leyendo

Síntomas que podemos observar en clase relacionados con problemas en el proceso visual («Reflejos, aprendizaje y comportamiento» de Sally Goddard):

– Pérdida de la línea que se estaba leyendo.

– La necesidad de utilizar el dedo para mantener la fijación visual.

– Voz monótona y plana cuando lee en voz alta.

– Comprensión lectora pobre.

– Incapacidad de dibujar con precisión.

– Columnas desalineadas en aritmética.

– Dificultad para atrapar una pelota.

Muchos problemas visuales necesitarán de la opinión de un profesional, que implicará la visita a:

– El oculista para comprobar la agudeza visual.

– El optometrista que puede recomendar gafas especiales y ejercicios oculares.

Un optometrista especializado en desarrollo y comportamiento.

«JORGE NO LEE COMO LOS DEMÁS. Problemas visuales en el aprendizaje de la lectura»

TMR: TERAPIA DE MOVIMIENTOS RÍTMICOS

TMR: TERAPIA DE MOVIMIENTOS RÍTMICOS para la inhibición de reflejos primitivos.

 
Rosina Uriarte
 
Harald Blomberg, médico sueco, es el creador de esta terapia de movimientos rítmicos que está demostrando ser un gran éxito especialmente en casos de TDA-H (trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad), también esquizofrenia, parálisis cerebral y otros trastornos.
 
Es una terapia fácil de llevar a cabo y habitualmente resulta agradable para la mayoría de los pacientes. Se trata de la realización repetitiva de movimientos rítmicos que implican todo el cuerpo. Se llevan a cabo sobre el suelo y se basan principalmente en la imitación de los movimientos propios realizados por los bebés de forma natural durante su crecimiento y desarrollo. Bastarán de 10 a 15 minutos diarios para comenzar a notar los beneficios en pocas semanas. Sin embargo, reconstruir el cerebro de esta manera lleva tiempo por lo que la terapia deberá llevarse a cabo de forma contínua y diaria durante normalmente un año para resolver los problemas de atención y las dificultades de aprendizaje.
 
Estos movimientos suponen una insistente estimulación de varios sentidos y órganos del cuerpo. Esta estimulación hace que madure el sistema nervioso, al igual que madura y se desarrolla el cerebro del bebé que los realiza de manera espontánea. Esto consigue que la atención y la concentración aumenten y la impulsividad y la hiperactividad disminuyan. También logran un mejor tono muscular, junto con una mejoría en la postura, la respiración y la resistencia. Todo esto, a su vez, influye positivamente en la capacidad de atención.

Harald Blomberg es doctor en medicina y especialista en psiquiatría. Tiene más de quince años de experiencia y ha ayudado a muchos niños y adultos con problemas locomotores, TDA-H, problemas de aprendizaje y autismo. Podéis encontrar más información sobre esta terapia en su página web y en Reflejos Primitivos y TMR.
 

*TMR se llama ahora BRMT (Blomberg Rhythmic Movement Training)