AUTISMO Y NEURODESARROLLO. Cuando el lenguaje de los sentidos logra más que las palabras

Autismo y Neurodesarrollo en nuestra charla en @lacocinadelizette

AUTISMO Y NEURODESARROLLO. Cuando el lenguaje de los sentidos logra más que las palabras.

El lenguaje de los sentidos habla más que el de las palabras cuando se trata de dirigirse a áreas cerebrales inferiores al córtex y que no entienden el lenguaje hablado.

Es el lenguaje, el de los sentidos, el que hemos de utilizar para reforzar el desarrollo de nuestros niños, haciendo que maduren esas áreas en las cuales se encuentran los fallos.

La estimulación sensorial es la base del trabajo del neurodesarrollo, tanto en el autismo como en otros casos de trastornos del desarrollo, de la conducta y el aprendizaje.

Sobre autismo y neurodesarrollo charlamos Lizette y yo en su canal de Instagram @lacocinadelizette.

Gracias a esta invitación a su espacio, pude hablar de la bonita experiencia que está suponiendo la formación y asesoramiento en neurodesarrollo a madres de niños con autismo de Estados Unidos y países de Latinoamérica.

A continuación puedes escuchar esta charla y debajo, dejaré enlaces para quien quiera más información.

Para más información sobre neurodesarrollo, formación y asesoramiento: rosinauriarte.com

Si quieres conocer el neurodesarrollo, te invito a ver mi masterclass gratuita (que además lleva un pequeño regalo en forma de pdf), sólo tienes que hacer clic en el enlace e inscribirte. Espero que te guste:

MASTERCLASS GRATUITA SOBRE NEURODESARROLLO

Unión de Almas. En la formación online en neurodesarrollo Mimando las Estrellas.

Dicen que los bebés eligen a sus papás antes de nacer. Por ello desde que nacen saben que les quieres con todo tu ser y que incluso darías la vida por ellos. Me faltan palabras para poder describir ese amor tan inmenso al que yo le llamo unión de almas.

Sé que mi niña me eligió para superar todos los desafíos que la vida nos depara y que juntas vamos a aportar al mundo lo mejor de nosotras. Y para ello no estaremos solas, habrá personas en el camino que nos aportarán lo mejor de sí para ayudarnos en nuestro crecimiento personal.

Carla tiene 2 años y desde que era muy bebé pudimos observar que era diferente a otros bebés. Pasaba horas y horas durmiendo, cuando la llamábamos no nos miraba, tendía a jugar sola y no quería interactuar ni con otros niños ni con los miembros de la familia. Cada día que pasaba nos íbamos dando cuenta de aspectos que no eran normales para niños de su edad y fue cuando en la consulta de la pediatra le diagnosticaron TEA (Trastorno del espectro autista, así como retraso madurativo y del habla). Pasamos por varios profesionales que nos confirmaron el diagnóstico así que sin pensarlo pasamos a la acción.

La niña comenzó en atención temprana, así como en logopedia donde tuvo sus primeros avances. Pero en mi ser sentía que tenía que hacer algo más y no quedarme con los brazos cruzados esperando las largas listas de espera para acudir a los diferentes profesionales que pudieran ayudar a Carla. Así que comencé a informarme, a formarme y a buscar la manera para poder ayudarla y tener las herramientas suficientes para ver muchos más avances. Yo solo pedía a dios, al universo, a la vida que llegarán a mí personas que me pudieran aportar su granito de arena para que mi niña mejorara su condición.

Y fue cuando después de años sin coincidir volvió a mi vida un alma bella, que me comentó de una formación que estaba haciendo desde hacía meses y que con el corazón en la mano me la recomendaba. Yo ni lo dude, confíe plenamente en ella y vi la masterclass “MIMANDO LAS ESTRELLAS” impartido por Rosina Uriarte. Y sin dudarlo, mirando las estrellas vi un ángel que me está aportando los conocimientos y herramientas para ayudar a Carla.

En tan solo unas semanas he visto evolución en la niña practicándole masajes con presión y llevando a cabo las indicaciones que ella me aporta trabajando las causas, no los síntomas, que es lo que trabaja el resto de los profesionales. Sin lugar a dudas me queda mucho camino por recorrer, pero tengo la Fe y el convencimiento que estoy haciendo lo correcto.

Las grandes personas llegan a tu vida cuando más lo necesitas y me siento muy afortunada de que Rosina y la formación “MIMANDO LAS ESTRELLAS” hayan llegado a mi vida en el momento más adecuado para poder brindar a mi niña lo más bonito de esta vida porque ella me eligió y ella es mi bendición.

Gracias, Gracias, Gracias.
Natalia V. P.

¡Gracias a ti, Natalia!

Aquí estoy, emocionada releyendo este precioso testimonio.
Deseando compartirlo. Y deseando también ver muchos más cambios en Carla.
Sé que es posible y que llegarán.
Mientras, su mamá tiene un bonito camino de aprendizaje y trabajo por delante.
Es un orgullo y una satisfacción muy grande que personas como ella formen parte del programa de formación online en neurodesarrollo
 MIMANDO LAS ESTRELLAS

Si tú también quieres formar parte, sólo tienes que hacer clic en el botón que hay aquí debajo. Así podrás agendar una sesión gratuita conmigo y hablaremos de neurodesarrollo y de lo que el programa MIMANDO LAS ESTRELLAS✨ te puede ofrecer.
Un abrazo,
Rosina

Cómo CALMAR a un niño con AUTISMO

Calmar a un niño con autismo puede resultar más fácil de lo que parece. A veces basta con ofrecerle un medio por el cual pueda sentir su cuerpo con una sensación profunda para hacer que se sienta más tranquilo.

Estoy muy contenta porque acabo de recibir un email precioso…

Precioso email sobre cómo calmar a un niño con autismo

Gloria me envía un testimonio en el cual cuenta el caso de un niño con autismo que logra tranquilizarse gracias a la estimulación táctil y propioceptiva. Gracias a un masaje, ¡sí! 😀

Estimada Rosina, estoy maravillada con tu trabajo, con lo que puedes lograr frente a los niños a los cuales, por sus conductas, no sabes por dónde empezar… Haré un recorrido desde cuando conozco a Rosina.
Soy de Argentina, a ella la encontré buscando respuestas para poder abordar a niños T.E.A a niños con hiperactividad, a niños no verbales, etc. etc. . Me contacté con ella y gentilmente me explicó sobre una técnica para aplicar a algunos niños. Luego tenía la intención de hacer alguna formación con ella y en ese entonces todo era presencial. Felizmente la volví a contactar y estuve observando todo lo que ofrece como formación y quedé maravillada. Me permitió acceder a una Master Clase y la verdad que me grabé a fuego el caso que ella muestra y era similar a lo que le pasa a un niño en la sala de estimulación, de una escuela especial donde trabajo.
Hoy apliqué esa técnica y el resultado fue asombroso. Un niño de 2 años aproximadamente, que muerde, se muerde, llora todo el tiempo, deambula, no duerme o solo unas horas, entre otros síntomas; al realizar el abordaje paulatinamente fue relajándose y quedó totalmente tranquilo.
No dudo de la gran profesionalidad de Rosina por ello he decidido realizar la formación Mimando las estrellas. Gracias Rosina, un saludo desde Argentina.

Gloria Milagros Banegas, General Mosconi (provincia de Salta) Argentina.

¡Gracias a ti, Gloria!🥰

Si quieres conocer cuál es la técnica de la que habla Gloria, puedes ver este vídeo. Pido disculpas por la pobre calidad, pero el contenido creo que merece la pena. De verdad que pienso que es lo mejor que podemos hacer por nuestros niños. ¡Y es muy fácil!

Espero que te haya gustado el vídeo. 🤗
En realidad no es necesario seguir esa secuencia de ejercicios ni hacerlos exactamente de esta manera. Si te encuentras en un momento en el cual un niño está muy nervioso, muchas veces es suficiente tocarle con presión, ofrecer contención… hacerle sentir su cuerpo para calmarle.
Si no permite que se le toque, quizá lo haga si le abrazamos desde detrás con una manta, un edredón o algo entre nuestro cuerpo y el suyo.

Ojalá lo intentes y veas buenos resultados. Si es así, cuéntamelo.🙏
¡Que tengas una muy feliz semana!
Un abrazo 💜
Rosina

Si necesitas ayuda con tu hijo o tu hija, infórmate del ASESORAMIENTO ONLINE A FAMIILAS. Nos veremos y hablaremos del caso buscando ejercicios y actividades de neurodesarrollo que puedan ayudar.

Si te apetece formarte en neurodesarrollo infantil y aún no has agendado tu sesión conmigo, no dudes en hacerlo. Así nos vemos, hablamos de todo esto que nos apasiona y te cuento sobre el programa de formación en neurodesarrollo MIMANDO LAS ESTRELLAS.

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SUPERHÉROES EN CASA

Nuestros superhéroes, los que han superado dificultades dentro de la dislexia, el deficit de atención, la hiperactividad, el autismo…


Laztana somos una asociación de familias que tenemos hijos e hijas con súper poderes. Y no, no hablamos de fenómenos paranormales sino de niños que han sufrido algún tipo de alteración en su desarrollo neuro-senso-psico-motriz y para quiénes la medicina convencional no ha sabido ofrecer soluciones válidas. Pese a ello, muchos de estos niños y niñas han superado, o al menos, mejorado ostensiblemente sus problemas sin recurrir a fármacos.

Hablamos de niñas con dislexia que aman los libros y disfrutan leyendo; de niños que fueron diagnosticados de déficit de atención y logran superarlo alcanzando un nivel de atención igual al de cualquier otro niño y culminan con éxito sus estudios. Hablamos de niñas etiquetadas como hiperactivas que consiguen detener el motor que llevaban dentro y vivir tranquilas disfrutando cada momento. Hablamos de niños con autismo que han mejorado notablemente su capacidad de relación con su entorno y su tolerancia a los estímulos externos permitiéndoles una mejor integración social y calidad de vida.

Y todo esto no es fruto de la suerte ni la casualidad. Es fruto de la capacidad de nuestro cerebro para reprogramarse, para madurar y desarrollar áreas inactivas y reconectarse adecuadamente. Lo que se conoce como plasticidad cerebral. Es fruto de la experiencia de otras familias que antes de ellos buscaron, encontraron y recorrieron este mismo camino. Es fruto de asociaciones como Laztana que aúnan familias, experiencias, conocimiento y esperanza y se dedican a difundir las terapias no farmacologicas que saben por experiencia que funcionan para que más y más niños se beneficien de ellas. Es fruto del esfuerzo y la constancia de todas estas niñas y niños y de sus familias para aplicar las terapias de reorganización neurológica y seguir las pautas de la medicina biológica indicadas en cada caso para mejorar o incluso corregir la causa de sus problemas.

Así es como se logran los súper poderes y no queremos que sea un secreto sino algo que esté al alcance de cada vez más y más personas y contribuya a poder disfrutar de vidas más felices, plenas e ilusionadas.

Fátima Amezkua

asociacionlaztana.org
[email protected]

ALTERACIONES DEL DESARROLLO INFANTIL: UN ENFOQUE DIFERENTE, UNA NUEVA ESPERANZA

 
Alteraciones del desarrollo infantil: un enfoque diferente, una nueva esperanza: el neurodesarrollo.
 
Fatima Amezkua, responsable de comunicación de la Asociación Laztana, enero 2016
 
Los seres humanos nacemos muy inmaduros y altamente dependientes de los cuidados de nuestros progenitores no solo para crecer sino para seguir desarrollándonos. Los tres primeros años de vida, pero sobretodo el periodo gestacional y el primer año de vida, son fundamentales para el correcto desarrollo motor, sensorial y neuronal que sentará las bases para el posterior desarrollo emocional y cognitivo de la persona. Es por esta razón que las niñas y niños pequeños y las mujeres embarazadas son los más sensibles y vulnerables al impacto de distintos factores externos que pueden perturbar el normal desarrollo infantil.
 
Las sociedades modernas conllevan unos modos de vida y consumo que implican altos niveles de estrés en la vida cotidiana así como una constante exposición a miles de sustancias químicas combinadas, metales pesados, contaminación atmosférica, ondas electromagnéticas, etc. Nunca antes los seres humanos habíamos estado expuestos a tantas sustancias químicas, presentes incluso en los alimentos que ingerimos, y a tantas radiaciones de las que desconocemos sus efectos a largo plazo. Somos cobayas de una experimentación a escala mundial en la que, obviando el principio de precaución, se espera a que los efectos negativos de una sustancia se demuestren claramente dañinos para proceder a limitar su uso. Y, lo que es peor, nadie regula la influencia sobre las personas de la combinación de dos o más de estas sustancias potencialmente tóxicas cuando diariamente convivimos con cientos de ellas. La doctora en Medicina Ambiental, Pilar Muñoz Calero, ha estudiado ampliamente la influencia de estas sustancias en el ser humano y las patologías en las que incide entre las que se incluyen alergias, intolerancias y muchas alteraciones del desarrollo infantil.
Algunos de los factores que pueden perturbar el correcto desarrollo infantil incluyen: factores ambientales como exposición a sustancias tóxicas -vía placenta o por contacto directo- o a radiaciones electromagnéticas; problemas durante el periodo gestacional y/o el parto como altos niveles de estrés durante el embarazo, nacimientos prematuros o partos por cesárea; carencias afectivas y falta de estimulación sensorial como las sufridas en su primera etapa de vida por muchos niños y niñas adoptados; hospitalizaciones prolongadas; largas jornadas en guarderías desde muy bebes; uso abusivo de sillitas y andadores que limitan el libre movimiento del bebe tan necesario para su desarrollo motor, etc.  Diversos estudios como los dirigidos por la investigadora Marieta Fernández Cabrera[1] de la Universidad de Granada, así como otros muchos centros de investigación a nivel internacional, han demostrado que los niños y niñas que han vivido alguna de estas circunstancias tienen mayores probabilidades que el resto de la población de sufrir algún tipo de alteración del desarrollo infantil y/o del sistema inmunológico.
Por todo ello, no es extraño encontrar en nuestro entorno cada vez más niños y niñas que sufren alergias, intolerancias alimentarias, déficit de atención con o sin hiperactividad (TDA/H), trastornos del lenguaje, problemas de integración sensorial, autismo o trastornos del espectro autista (TEA), etc. Si bien es cierto que dificultades del aprendizaje de diverso tipo, alergias o enfermedades como el autismo siempre han existido, llama la atención el incremento que algunos diagnósticos asociados a estos problemas han experimentado en las dos últimas décadas. Por ejemplo, según la revista Neurología[2]estudios epidemiológicos recientes informan que en 1985 se registraban 5 casos de autismo por 10.000, mientras que nuevas estimaciones reportan  1 caso por cada 100 niños y adolescentes en 2008 –algo evolutivamente imposible si su origen es solo genético y que tampoco se explica solo por una mejor detección de casos- y en el caso del TDA/H ha pasado de diagnosticarse al 2% de la población infantil a alcanzar niveles del 15% en algunos países como EEUU.
 
Este tipo de trastornos inciden de forma significativa en la vida familiar, escolar y social de muchos niños y, cuando afectan a capacidades atencionales, cognitivas o relacionales, son a veces difíciles de detectar hasta que los pequeños cursan Educación Primaria. Muchos escolares con TDA/H, lateralidad cruzada, trastornos del lenguaje, TEA u otras alteraciones del desarrollo son incomprendidos y el sistema educativo no siempre está preparado para ofrecerles la ayuda que necesitan.
 
Muchas veces la única respuesta que reciben del sistema sanitario y educativo es medicación farmacológica tal vez complementada con asistencia psicológica mediante terapia conductual y cognitiva  que -aunque puede resultar positiva- no logra cambios suficientemente profundos y duraderos pues no corrige la causa del trastorno sino que más bien ayudan a controlar algunos de los síntomas que produce.
 
Sin embargo, hoy día existe una diversidad de métodos terapéuticos que trabajan estos problemas desde su origen dando una segunda oportunidad al cerebro para que logre su correcto desarrollo. Están basados en ejercicios de estimulación cerebral para la reorganización neurofuncional junto a la mejora del estado del sistema inmunológico acompañada de una alimentación sana, preferiblemente ecológica. Estos métodos están avalados por profesionales de todo el mundo y por miles de familias que los han utilizado obteniendo mayores garantías de éxito sin efectos secundarios para la salud. No se trata de terapias milagrosas diseñadas por el gurú de turno, sino que están basadas en principios científicos, estudios contrastados y años de trabajo. En la práctica la reorganización neurofuncional se logra a través de en una serie de ejercicios de estimulación cerebral personalizados que padres y madres deben realizar diariamente en casa con sus hijos y que se complementan con sesiones de terapia presencial y revisiones por parte de las y los profesionales correspondientes: neurólogo, optometrista comportamental, especialista en reeducación auditiva, especialista en integración de reflejos primitivos, etc.
 
Dos son las claves que hacen que estos métodos terapéuticos funcionen. Por un lado, la plasticidad cerebral que, si bien se ha demostrado que es una capacidad que mantenemos a lo largo de toda la vida, ésta es mucho mayor durante la infancia. La segunda clave es constancia y repetición pues es así como nuestro cerebro aprende y se desarrolla. Repitiendo de forma sistemática y durante el tiempo necesario el tipo de estímulo que cada niño o niña necesite se logra que el cerebro desarrolle esa área que había quedado bloqueada o que mejore la conexión neuronal entre áreas del cerebro que deberían comunicarse con fluidez.
 
Ante la falta de información sobre las causas y posibilidades de tratamiento de estas alteraciones del desarrollo, nace en julio de 2013 Laztana –Asociación para el desarrollo y la estimulación infantil- con el objetivo de difundir y facilitar a las familias el acceso a métodos terapéuticos libres de medicación que trabajan por lograr una maduración neurológica adecuada y un estado biológico en las mejores condiciones por medios naturales y efectivos. Cualquier persona interesada puede informarse y contactarnos a través de nuestra página Web:http://www.asociacionlaztana.org/, en facebook:https://www.facebook.com/asociacionlaztana  o en el email:[email protected].


[1]             Marieta Fernández Cabrera es Doctora en Ciencias Químicas de la Universidad de Granada y coordinadora en Granada del Proyecto INMA, INfancia y Medioambiente. http://www.proyectoinma.org
[2]             Revista Neurología, Vol. 27, Num. 7, sep 2012, editorial Elsevier. Publicación científica de la Sociedad Española de Neurología.

AUTISMO Y TÓXICOS

Dr. Amy Yasko en su obra titulada “Autismo: camino a la recuperación”:
El siglo pasado fue una edad de oro de la química. Científicos que trabajan en laboratorios sintetizaron un flujo continuo de nuevas sustancias. Lo sé porque en una primera parte de mi  vida profesional yo era uno de esos científicos. Muchos de los productos actualmente están en uso diario extendido en alimentación, agricultura, salud y belleza, y la medicina, y en nuestras oficinas, fábricas y hogares no existían antes de esta revolución en la química. Como resultado, los seres humanos, animales, e incluso la tierra misma, han estado expuestos a una amplia gama de sustancias nuevas y ninguno de nosotros lleva la cuenta de cuántos de ellos hemos absorbido en nuestra vida, o la cantidad de ellos que se retienen en nuestros cuerpos. Aunque muchos de estos nuevos productos químicos fueron sometidos algún tipo de pruebas de seguridad, por lo general estas evaluaciones de seguridad se hacen de una en una.

… los estudios de la mayoría de los científicos no están diseñados para ir más allá de la seguridad de un ingrediente específico o un producto. Como resultado, pocas veces los estudios hacen una evaluación de cómo un ingrediente determinado interactúa con otros ingredientes de otras fuentes. Así que cuando se nos dice que un determinado producto o ingrediente se ha «estudiado», tendemos a asumir que su seguridad ha sido garantizada. Sin embargo, la mayoría de las veces las evaluaciones de seguridad no se fijan en los muchos tipos de interacciones que se producen fuera del entorno controlado del laboratorio, en la vida real. Como resultado, hay muchas cosas que no sabemos sobre el impacto físico de la suma total de todos estos ingredientes a los que estamos expuestos.

El aumento de las tasas en los Estados Unidos de las condiciones crónicas que no tienen una causa aparente solo pueden ser indicadores de que se están acumulando muchas más toxinas de las que se pueden manejar, y que las toxinas están interactuando de manera imprevista. Es por eso que digo a menudo que los niños con autismo son como los canarios en la mina de carbón.

… porque son más jóvenes y más vulnerables, los niños con autismo son los primeros en registrar los efectos de los crecientes niveles de toxinas que muchos de nosotros llevamos.

Los médicos utilizan los términos «carga corporal» o «carga tóxica» para describir la combinación de las toxinas que el cuerpo almacena en sus células y tejidos. Usted puede pensar de esta carga tóxica como una mochila invisible que cada uno de nosotros lleva consigo. Cuanto más pesada sea la mochila, mayor será la carga. Con una mochila de 500 libras, tiene  suerte de poder caminar a través de la habitación. Pero con la desintoxicación, la mochila se hace más liviana y vacía, y el funcionamiento cada vez más fácil.
Con los programas de desintoxicación, la doctora Yasko y otros muchos especialistas proponen “hacer frente a esta carga corporal, apoyar la eliminación y la liberación de toxinas que contribuyen a la degradación de la salud, y aligerar la carga tóxica con el fin de mejorar el funcionamiento del cuerpo.”
Para más información sobre el autismo y la desintoxicación, consultar webinarios de la página de LINCA (Liga de Intervención Nutricional contra Autismo e Hiperactividad):


¿POR QUÉ TANTO MIEDO A LOS TÓXICOS EN LOS NIÑOS?

 

Muchos se preguntarán por qué algunas personas y agrupaciones damos tanta importancia a “lo natural” y por qué tenemos tanto miedo a los productos químicos o a los tóxicos, cuando son algo con lo que convivimos a diario.

Empecemos por considerar algunos datos…

Las alergias afectan a un 30 o 40% de la población mundial según la WAO (World Allergy Organization). En un informe de esta organización se cita lo siguiente: “Es especialmente importante en los niños, en quienes se observa la mayor tendencia de aumento en las últimas décadas.” (http://www.worldallergy.org/UserFiles/file/WWBOA_Executive-Summary_Spanish.pdf)

 La WAO reconoce que la contaminación atmosférica y el aumento de la temperatura, la alimentación y los hábitos de vida influirán en el aumento de las alergias. ¿Pero qué ocurre con el resto de los trastornos?

Intolerancias a alimentos, hipersensibilidades digestivas, cutáneas o respiratorias (intestino irritable, piel atópica, asma, etc.) son otros desórdenes de la salud que están aumentando rápidamente entre la población infantil.

También lo están haciendo los problemas relacionados con el aprendizaje y el comportamiento. Los expertos nos dicen, en el caso del TDA-H (Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad), que “el TDAH es un trastorno en el que intervienen tanto factores genéticos como ambientales” (citado en la página “trastornohiperactividad.com de los laboratorios farmacéuticos Janssen-Cilag S.A. http://trastornohiperactividad.com/que-es-tdah).

Muchos sabemos, también por propia experiencia, que en el TDA-H hay una muy probable predisposición genética. En otros trastornos, incluido el autismo, también parece haber causas relacionadas con factores genéticos, aunque esto no está tan claro como en el caso del TDA-H.

El aumento experimentado por estas disfunciones en el desarrollo infantil ha sido tal en los últimos años, que ya se habla abiertamente de “epidemia” en el caso del autismo y el TDA-H. Otras voces pronuncian la palabra “pandemia” por sus abrumadoras dimensiones.

Pero, ¿no estarán exagerando quienes utilizan estos términos?

Veamos las gráficas que representan la evolución del TDA-H y el autismo para hacernos una idea de la tendencia al alza en ambos trastornos.

El aumento del TDA-H, según el C.D.C. (Centro de Control y Prevención de Enfermedades en Estados Unidos) y basado en información proveniente del NSHC (National Health Interview Survey), se refleja en el siguiente cuadro:
           
                            

En la gráfica se observa la curva ascendente correspondiente a la incidencia del TDA-H en niños (línea azul), niñas (línea rosa) y ambos grupos (en morado) a lo largo de los años desde 1997 hasta 2012 en Estados Unidos.

Más escalofriantes son las gráficas que nos revelan el dramático aumento de los trastornos del espectro autista. La primera de ellas pertenece a los datos aportados por Autism Speaks, una organización que se dedica a investigar sobre el tema en Estados Unidos (los datos hacen referencia a niños estadounidenses):



Esta curva nos muestra los casos diagnosticados desde 1975 (1 caso entre cada 5.000) hasta el año 2009 (1 caso por cada 110 niños). Tal y como se indica en la gráfica, los cambios en las prácticas de diagnóstico podrían explicar hasta un 25% del aumento observado, pero todavía no se han encontrado las causas del resto, que podría estar influido por los factores ambientales. 

He elegido el gráfico anterior por su claridad, a pesar de que los datos son de hace ya 6 años.

La siguiente estadística es algo más actual, aunque no demasiado (del 2010) y más dura en los resultados. Su fuente es de nuevo el CDC (Centro de Control y Prevención de Enfermedades en Estados Unidos):

Vemos el rápido aumento de un año para otro en el número de niños afectados por trastornos del espectro autista: ¡en 2010 ya suponían en Estados Unidos 1 de cada 68 niños!

No contamos con este tipo de información estadística en nuestro país, al menos yo no la he encontrado. Normalmente se traducen y utilizan los datos obtenidos de Estados Unidos. 

Algunos expertos, considerados autores polémicos dentro de la ciencia estadounidense, nos advierten que si las tasas anteriores de crecimiento se mantienen estables, para el año 2025 la mitad de los niños podría sufrir autismo (http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2014-09-15/en-2025-la-mitad-de-los-ninos-seran-autistas-por-el-glifosato_191835/).

Y observando los datos, podríamos pensar que, polémicos o no, bien podrían tener razón en sus predicciones si no se toman medidas urgentes al respecto.

Pero es difícil, por no decir imposible, actuar cuando no se conoce la causa de un problema. 

Reflexionando sobre todo esto, uno no logra comprender que la causa de tan vertiginoso aumento de casos pueda deberse a factores puramente genéticos (normalmente se necesitan miles de años para observar este tipo de cambios). Por lo que, a la fuerza hemos de darle un protagonismo a los factores ambientales. Es a lo que nos lleva la lógica y el sentido común. 

El CREAL (Centro de investigación en epidemiología ambiental) lideró en octubre de 2014 unas jornadas en las que neurocientíficos, neurólogos, neuropsicólogos, psiquiatras y neuroepidemiólogos de todo el mundo debatieron sobre los efectos que los tóxicos ejercen sobre la salud humana y concretamente en el desarrollo del cerebro, desde la gestación hasta la adolescencia. 

La noticia fue publicada por Europa Press y decía textualmente: “Los elementos medioambientales afectan al coeficiente intelectual del niño… afectando a grupos extremos: el número de niños con problemas de aprendizaje puede aumentar hasta un 50% y los superdotados descender un 57%.” 
(http://www.infosalus.com/actualidad/noticia-identifican-214-toxicos-perjudiciales-desarrollo-cerebral-ninos-adolescentes-20141017131046.html)

En febrero de 2014 se publicó en The Lancet un artículo del cual se hizo eco El Mundo (http://www.elmundo.es/salud/2014/02/15/52fe73baca4741ef018b4575.html). En él se decía que “estamos rodeados de químicos industriales que ponen en peligro el desarrollo neurológico de los niños, desde que estos se están gestando en el útero… Se trata de sustancias que no son difíciles de encontrar, que pueden estar presentes en el agua e incluso, advierten, en los juguetes de los niños.”. 

No podemos escapar del entorno envenenado en el que vivimos. Los tóxicos nos invaden desde el mismo momento de la concepción. La doctora Rosella Mazzuka,  médico cirujano y miembro de la ACAM (Sociedad Americana para el Avance de la Medicina) nos ofrece los siguientes datos en uno de sus webinars (https://vimeo.com/96732766):

Los niños nacen hoy con una importante carga tóxica. Debido al alto índice de cesáreas practicadas en nuestro país (hasta un 25%, siendo la recomendación de la OMS reducirlas a un 15 o 10%) una cuarta parte de los niños se ven privados de las defensas que suponen los microorganismos maternos que invaden al bebé al pasar por el canal del parto (vaginal). Los bebés de cesárea entran en contacto directamente con los microorganismos que habitan el quirófano y comienzan la vida con un sistema inmunológico que podría no estar en las condiciones más deseadas. 

Luego será la lactancia materna otro medio que reforzará el sistema inmune. 

Muy tempranamente (gracias al parto y a la lactancia materna), se forma la inmunidad principal con la que conviviremos a lo largo de toda nuestra vida. Y es precisamente en estos primeros momentos, desde el mismo día del nacimiento, cuando al niño se le expone a una gran variedad de organismos patógenos y metales pesados altamente tóxicos contenidos en las vacunas. Esto se añade en muchos casos a antibióticos y otros medicamentos que dañarán la flora intestinal, dejando al niño más expuesto a estos elementos y haciendo que en lugar de poder eliminarlos, los absorba y acumule en su organismo.

Lo esperado es que los metales pesados y productos químicos sean excretados y no afecten al niño a largo plazo. Pero al parecer, mientras algunos sistemas son más fuertes y pueden con todo esto, otros simplemente no lo son. “Hay que recalcar que la tolerancia del organismo hacia un compuesto tóxico varía entre diferentes grupos de individuos e incluso entre distintos individuos entre sí, pertenecientes a una misma identidad grupal.”(http://www4.ujaen.es/~ajmoya/material_docente/Tema1.pdf)

La doctora Lenny González es gastroenteróloga y experta en autismo, y nos dice que “El autismo no es solamente un trastorno mental o psiquiátrico, sino una enfermedad multifactorial con cierta predisposición genética y con múltiples órganos afectados. Es una enfermedad biológica. Afecta primero al sistema digestivo, el sistema inmune, y el sistema metabólico principalmente. Hay una inflamación del sistema nervioso central y lleva al daño cerebral con consecuencias como los síntomas del autismo.” (https://vimeo.com/79936139)

González encontró, en dos estudios realizados, que del 70 al 80% de los niños con autismo tenían problemas gastrointestinales. (https://realagenda.wordpress.com/2011/03/28/gastrointestinal-pathology-in-autism-spectrum-disorders/)

No se ha podido demostrar científicamente la relación de ninguno de los trastornos mencionados con la exposición a los tóxicos. 

Uno de los grandes escollos a salvar para poder demostrar que existe una relación entre la exposición a los tóxicos y los trastornos en el desarrollo, es que contamos con evidencias científicas de los efectos a corto plazo de cada producto químico y metal pesado por separado. Para poder establecer la correlación, sería necesario investigar los efectos combinados de múltiples tóxicos actuando en conjunto y acumulándose en el organismo a lo largo del tiempo. Un gran reto para la ciencia, que se hace cada día más necesario.

“Muy pocos productos químicos han sido regulados como consecuencia de su neurotoxicidad en el desarrollo”, declara el estudio de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard (HSPH) y la Escuela de Medicina de Icahn en Monte Sinaí, ambas instituciones en Estados Unidos. (http://www.abc.es/salud/noticias/20140215/abci-productos-quimicos-trastornos-ninos-201402142010.html)

Toda la toxicología reguladora del mundo occidental está basada en el análisis del riesgo individual para cada compuesto”, asegura Nicolás Olea, profesor de Radiología y Medicina Física de la Universidad de Granada y experto en el impacto de los productos tóxicos en la salud. “El hecho de que las dosis sean bajas le dan una enorme tranquilidad a la administración. Dicen que todo está bajo control porque los niveles son bajos, pero ¿cuántos niveles bajos hacen un nivel alto?”, se pregunta. (http://www.efeverde.com/noticias/el-coctel-toxico-de-cada-dia-sigue-sin-ser-regulado/).Y lo mismo nos preguntamos todos.

No se trata de ir ahora en contra de todos los avances de la técnica, la ciencia y la salud. No existe una sola causa a la cual culpar, sino un conjunto de muchas posibles causas. No hemos mencionado los tóxicos en nuestros alimentos, la manipulación genética de los mismos, el aire que respiramos, el agua que bebemos, los materiales con los que convivimos en el hogar y los que vestimos…, la exposición a contaminación electromagnética, pesticidas, fertilizantes… y un largo etcétera que se han convertido en algo cotidiano.

Tampoco se trata de rasgarnos las vestiduras y llenarnos de malos augurios. Existen vías de ayuda para los niños afectados por esta situación. Es posible actuar en cada caso y lograr importantes avances. Sin embargo, ¡cuánto mejor sería poder prevenir!

Necesitaba escribir este artículo para que el mundo pueda entender por qué le damos tanta importancia a la exposición de nuestros niños a los productos químicos y a los metales pesados. No se trata de una simple moda sin sentido, sino de una enorme preocupación por lo que estamos observando que ocurre cada día con más fuerza. Y esto es fácil de ver para quienes trabajamos con niños y llevamos años haciéndolo, pues vemos cómo con el tiempo van surgiendo más y más casos que necesitan ayuda.

El hecho de ser más consciente de todo esto, nos pone a todos en una situación difícil. Especialmente a los padres que se plantean tomar decisiones y elegir las mejores opciones para sus hijos (las que ellos consideran que son las mejores, claro), aun sabiendo los riesgos que conlleva el tomar una decisión u otra.

Pero lo verdaderamente necesario es que quienes tienen el poder y la capacidad de poder actuar ante esta situación, tomen conciencia de la misma primero.

El Dr. Philippe Grandjean es uno de los autores del estudio anterior de la HSPH y uno de los más reconocidos científicos que investigan el efecto de los contaminantes químicos en la salud. Hizo las siguientes declaraciones al periódico El Mundo:

 «Sé que suena escalofriante, pero tenemos maneras de hacer algo al respecto. En primer lugar, debemos estar de acuerdo en que el cerebro de las siguientes generaciones debe ser protegido lo mejor que podamos. Ya tenemos métodos para determinar si una sustancia química puede dañar el cerebro y lo que tenemos que hacer es usarlos y actuar según la información que obtengamos. Si no lo hacemos, creo que esta generación venidera tendrá un buen motivo para no perdonarnos».
Rosina Uriarte


UN NUEVO NIÑO CON AUTISMO QUE MEJORA CON LA INTERVENCIÓN BIOMÉDICA

Son cada día más los niños que muestran grandes cambios tras eliminar ciertos alimentos de su dieta (normalmente los lácteos y el gluten).
No estamos afirmando que el autismo «se cure» tan solo con la dieta, pero sí que puede mejorar en un gran número de casos. Y el cambio puede ser importante. Como dice el vídeo, es el primer paso hacia una posible recuperación.
Y es un paso que no es tan difícil de dar, en unas pocas semanas o incluso en días (muchos padres aseguran que los cambios se ven en dos días) puede comprobarse si el niño realmente necesita la dieta o no.
Aseguran los expertos que los trastornos del espectro autista tienen una base genética, pero que también influye el entorno. El peso de lo ambiental debe valorarse en su justa medida porque está claro que el desorbitado aumento de la prevalencia de este trastorno, tal como indica el gráfico abajo, no puede deberse a una causa genética. Por lo tanto, hemos de poner más atención en los factores a los que estamos exponiendo a las nuevas generaciones, por el bien de todos.