SUPERHÉROES EN CASA

Nuestros superhéroes, los que han superado dificultades dentro de la dislexia, el deficit de atención, la hiperactividad, el autismo…


Laztana somos una asociación de familias que tenemos hijos e hijas con súper poderes. Y no, no hablamos de fenómenos paranormales sino de niños que han sufrido algún tipo de alteración en su desarrollo neuro-senso-psico-motriz y para quiénes la medicina convencional no ha sabido ofrecer soluciones válidas. Pese a ello, muchos de estos niños y niñas han superado, o al menos, mejorado ostensiblemente sus problemas sin recurrir a fármacos.

Hablamos de niñas con dislexia que aman los libros y disfrutan leyendo; de niños que fueron diagnosticados de déficit de atención y logran superarlo alcanzando un nivel de atención igual al de cualquier otro niño y culminan con éxito sus estudios. Hablamos de niñas etiquetadas como hiperactivas que consiguen detener el motor que llevaban dentro y vivir tranquilas disfrutando cada momento. Hablamos de niños con autismo que han mejorado notablemente su capacidad de relación con su entorno y su tolerancia a los estímulos externos permitiéndoles una mejor integración social y calidad de vida.

Y todo esto no es fruto de la suerte ni la casualidad. Es fruto de la capacidad de nuestro cerebro para reprogramarse, para madurar y desarrollar áreas inactivas y reconectarse adecuadamente. Lo que se conoce como plasticidad cerebral. Es fruto de la experiencia de otras familias que antes de ellos buscaron, encontraron y recorrieron este mismo camino. Es fruto de asociaciones como Laztana que aúnan familias, experiencias, conocimiento y esperanza y se dedican a difundir las terapias no farmacologicas que saben por experiencia que funcionan para que más y más niños se beneficien de ellas. Es fruto del esfuerzo y la constancia de todas estas niñas y niños y de sus familias para aplicar las terapias de reorganización neurológica y seguir las pautas de la medicina biológica indicadas en cada caso para mejorar o incluso corregir la causa de sus problemas.

Así es como se logran los súper poderes y no queremos que sea un secreto sino algo que esté al alcance de cada vez más y más personas y contribuya a poder disfrutar de vidas más felices, plenas e ilusionadas.

Fátima Amezkua

asociacionlaztana.org
[email protected]

AUTISMO Y TÓXICOS

Dr. Amy Yasko en su obra titulada “Autismo: camino a la recuperación”:
El siglo pasado fue una edad de oro de la química. Científicos que trabajan en laboratorios sintetizaron un flujo continuo de nuevas sustancias. Lo sé porque en una primera parte de mi  vida profesional yo era uno de esos científicos. Muchos de los productos actualmente están en uso diario extendido en alimentación, agricultura, salud y belleza, y la medicina, y en nuestras oficinas, fábricas y hogares no existían antes de esta revolución en la química. Como resultado, los seres humanos, animales, e incluso la tierra misma, han estado expuestos a una amplia gama de sustancias nuevas y ninguno de nosotros lleva la cuenta de cuántos de ellos hemos absorbido en nuestra vida, o la cantidad de ellos que se retienen en nuestros cuerpos. Aunque muchos de estos nuevos productos químicos fueron sometidos algún tipo de pruebas de seguridad, por lo general estas evaluaciones de seguridad se hacen de una en una.

… los estudios de la mayoría de los científicos no están diseñados para ir más allá de la seguridad de un ingrediente específico o un producto. Como resultado, pocas veces los estudios hacen una evaluación de cómo un ingrediente determinado interactúa con otros ingredientes de otras fuentes. Así que cuando se nos dice que un determinado producto o ingrediente se ha “estudiado”, tendemos a asumir que su seguridad ha sido garantizada. Sin embargo, la mayoría de las veces las evaluaciones de seguridad no se fijan en los muchos tipos de interacciones que se producen fuera del entorno controlado del laboratorio, en la vida real. Como resultado, hay muchas cosas que no sabemos sobre el impacto físico de la suma total de todos estos ingredientes a los que estamos expuestos.

El aumento de las tasas en los Estados Unidos de las condiciones crónicas que no tienen una causa aparente solo pueden ser indicadores de que se están acumulando muchas más toxinas de las que se pueden manejar, y que las toxinas están interactuando de manera imprevista. Es por eso que digo a menudo que los niños con autismo son como los canarios en la mina de carbón.

… porque son más jóvenes y más vulnerables, los niños con autismo son los primeros en registrar los efectos de los crecientes niveles de toxinas que muchos de nosotros llevamos.

Los médicos utilizan los términos “carga corporal” o “carga tóxica” para describir la combinación de las toxinas que el cuerpo almacena en sus células y tejidos. Usted puede pensar de esta carga tóxica como una mochila invisible que cada uno de nosotros lleva consigo. Cuanto más pesada sea la mochila, mayor será la carga. Con una mochila de 500 libras, tiene  suerte de poder caminar a través de la habitación. Pero con la desintoxicación, la mochila se hace más liviana y vacía, y el funcionamiento cada vez más fácil.
Con los programas de desintoxicación, la doctora Yasko y otros muchos especialistas proponen “hacer frente a esta carga corporal, apoyar la eliminación y la liberación de toxinas que contribuyen a la degradación de la salud, y aligerar la carga tóxica con el fin de mejorar el funcionamiento del cuerpo.”
Para más información sobre el autismo y la desintoxicación, consultar webinarios de la página de LINCA (Liga de Intervención Nutricional contra Autismo e Hiperactividad):


¿POR QUÉ TANTO MIEDO A LOS TÓXICOS EN LOS NIÑOS?

 

Muchos se preguntarán por qué algunas personas y agrupaciones damos tanta importancia a “lo natural” y por qué tenemos tanto miedo a los productos químicos o a los tóxicos, cuando son algo con lo que convivimos a diario.

Empecemos por considerar algunos datos…

Las alergias afectan a un 30 o 40% de la población mundial según la WAO (World Allergy Organization). En un informe de esta organización se cita lo siguiente: “Es especialmente importante en los niños, en quienes se observa la mayor tendencia de aumento en las últimas décadas.” (http://www.worldallergy.org/UserFiles/file/WWBOA_Executive-Summary_Spanish.pdf)

 La WAO reconoce que la contaminación atmosférica y el aumento de la temperatura, la alimentación y los hábitos de vida influirán en el aumento de las alergias. ¿Pero qué ocurre con el resto de los trastornos?

Intolerancias a alimentos, hipersensibilidades digestivas, cutáneas o respiratorias (intestino irritable, piel atópica, asma, etc.) son otros desórdenes de la salud que están aumentando rápidamente entre la población infantil.

También lo están haciendo los problemas relacionados con el aprendizaje y el comportamiento. Los expertos nos dicen, en el caso del TDA-H (Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad), que “el TDAH es un trastorno en el que intervienen tanto factores genéticos como ambientales” (citado en la página “trastornohiperactividad.com de los laboratorios farmacéuticos Janssen-Cilag S.A. http://trastornohiperactividad.com/que-es-tdah).

Muchos sabemos, también por propia experiencia, que en el TDA-H hay una muy probable predisposición genética. En otros trastornos, incluido el autismo, también parece haber causas relacionadas con factores genéticos, aunque esto no está tan claro como en el caso del TDA-H.

El aumento experimentado por estas disfunciones en el desarrollo infantil ha sido tal en los últimos años, que ya se habla abiertamente de “epidemia” en el caso del autismo y el TDA-H. Otras voces pronuncian la palabra “pandemia” por sus abrumadoras dimensiones.

Pero, ¿no estarán exagerando quienes utilizan estos términos?

Veamos las gráficas que representan la evolución del TDA-H y el autismo para hacernos una idea de la tendencia al alza en ambos trastornos.

El aumento del TDA-H, según el C.D.C. (Centro de Control y Prevención de Enfermedades en Estados Unidos) y basado en información proveniente del NSHC (National Health Interview Survey), se refleja en el siguiente cuadro:
           
                            

En la gráfica se observa la curva ascendente correspondiente a la incidencia del TDA-H en niños (línea azul), niñas (línea rosa) y ambos grupos (en morado) a lo largo de los años desde 1997 hasta 2012 en Estados Unidos.

Más escalofriantes son las gráficas que nos revelan el dramático aumento de los trastornos del espectro autista. La primera de ellas pertenece a los datos aportados por Autism Speaks, una organización que se dedica a investigar sobre el tema en Estados Unidos (los datos hacen referencia a niños estadounidenses):



Esta curva nos muestra los casos diagnosticados desde 1975 (1 caso entre cada 5.000) hasta el año 2009 (1 caso por cada 110 niños). Tal y como se indica en la gráfica, los cambios en las prácticas de diagnóstico podrían explicar hasta un 25% del aumento observado, pero todavía no se han encontrado las causas del resto, que podría estar influido por los factores ambientales. 

He elegido el gráfico anterior por su claridad, a pesar de que los datos son de hace ya 6 años.

La siguiente estadística es algo más actual, aunque no demasiado (del 2010) y más dura en los resultados. Su fuente es de nuevo el CDC (Centro de Control y Prevención de Enfermedades en Estados Unidos):

Vemos el rápido aumento de un año para otro en el número de niños afectados por trastornos del espectro autista: ¡en 2010 ya suponían en Estados Unidos 1 de cada 68 niños!

No contamos con este tipo de información estadística en nuestro país, al menos yo no la he encontrado. Normalmente se traducen y utilizan los datos obtenidos de Estados Unidos. 

Algunos expertos, considerados autores polémicos dentro de la ciencia estadounidense, nos advierten que si las tasas anteriores de crecimiento se mantienen estables, para el año 2025 la mitad de los niños podría sufrir autismo (http://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2014-09-15/en-2025-la-mitad-de-los-ninos-seran-autistas-por-el-glifosato_191835/).

Y observando los datos, podríamos pensar que, polémicos o no, bien podrían tener razón en sus predicciones si no se toman medidas urgentes al respecto.

Pero es difícil, por no decir imposible, actuar cuando no se conoce la causa de un problema. 

Reflexionando sobre todo esto, uno no logra comprender que la causa de tan vertiginoso aumento de casos pueda deberse a factores puramente genéticos (normalmente se necesitan miles de años para observar este tipo de cambios). Por lo que, a la fuerza hemos de darle un protagonismo a los factores ambientales. Es a lo que nos lleva la lógica y el sentido común. 

El CREAL (Centro de investigación en epidemiología ambiental) lideró en octubre de 2014 unas jornadas en las que neurocientíficos, neurólogos, neuropsicólogos, psiquiatras y neuroepidemiólogos de todo el mundo debatieron sobre los efectos que los tóxicos ejercen sobre la salud humana y concretamente en el desarrollo del cerebro, desde la gestación hasta la adolescencia. 

La noticia fue publicada por Europa Press y decía textualmente: “Los elementos medioambientales afectan al coeficiente intelectual del niño… afectando a grupos extremos: el número de niños con problemas de aprendizaje puede aumentar hasta un 50% y los superdotados descender un 57%.” 
(http://www.infosalus.com/actualidad/noticia-identifican-214-toxicos-perjudiciales-desarrollo-cerebral-ninos-adolescentes-20141017131046.html)

En febrero de 2014 se publicó en The Lancet un artículo del cual se hizo eco El Mundo (http://www.elmundo.es/salud/2014/02/15/52fe73baca4741ef018b4575.html). En él se decía que “estamos rodeados de químicos industriales que ponen en peligro el desarrollo neurológico de los niños, desde que estos se están gestando en el útero… Se trata de sustancias que no son difíciles de encontrar, que pueden estar presentes en el agua e incluso, advierten, en los juguetes de los niños.”. 

No podemos escapar del entorno envenenado en el que vivimos. Los tóxicos nos invaden desde el mismo momento de la concepción. La doctora Rosella Mazzuka,  médico cirujano y miembro de la ACAM (Sociedad Americana para el Avance de la Medicina) nos ofrece los siguientes datos en uno de sus webinars (https://vimeo.com/96732766):

Los niños nacen hoy con una importante carga tóxica. Debido al alto índice de cesáreas practicadas en nuestro país (hasta un 25%, siendo la recomendación de la OMS reducirlas a un 15 o 10%) una cuarta parte de los niños se ven privados de las defensas que suponen los microorganismos maternos que invaden al bebé al pasar por el canal del parto (vaginal). Los bebés de cesárea entran en contacto directamente con los microorganismos que habitan el quirófano y comienzan la vida con un sistema inmunológico que podría no estar en las condiciones más deseadas. 

Luego será la lactancia materna otro medio que reforzará el sistema inmune. 

Muy tempranamente (gracias al parto y a la lactancia materna), se forma la inmunidad principal con la que conviviremos a lo largo de toda nuestra vida. Y es precisamente en estos primeros momentos, desde el mismo día del nacimiento, cuando al niño se le expone a una gran variedad de organismos patógenos y metales pesados altamente tóxicos contenidos en las vacunas. Esto se añade en muchos casos a antibióticos y otros medicamentos que dañarán la flora intestinal, dejando al niño más expuesto a estos elementos y haciendo que en lugar de poder eliminarlos, los absorba y acumule en su organismo.

Lo esperado es que los metales pesados y productos químicos sean excretados y no afecten al niño a largo plazo. Pero al parecer, mientras algunos sistemas son más fuertes y pueden con todo esto, otros simplemente no lo son. “Hay que recalcar que la tolerancia del organismo hacia un compuesto tóxico varía entre diferentes grupos de individuos e incluso entre distintos individuos entre sí, pertenecientes a una misma identidad grupal.”(http://www4.ujaen.es/~ajmoya/material_docente/Tema1.pdf)

La doctora Lenny González es gastroenteróloga y experta en autismo, y nos dice que “El autismo no es solamente un trastorno mental o psiquiátrico, sino una enfermedad multifactorial con cierta predisposición genética y con múltiples órganos afectados. Es una enfermedad biológica. Afecta primero al sistema digestivo, el sistema inmune, y el sistema metabólico principalmente. Hay una inflamación del sistema nervioso central y lleva al daño cerebral con consecuencias como los síntomas del autismo.” (https://vimeo.com/79936139)

González encontró, en dos estudios realizados, que del 70 al 80% de los niños con autismo tenían problemas gastrointestinales. (https://realagenda.wordpress.com/2011/03/28/gastrointestinal-pathology-in-autism-spectrum-disorders/)

No se ha podido demostrar científicamente la relación de ninguno de los trastornos mencionados con la exposición a los tóxicos. 

Uno de los grandes escollos a salvar para poder demostrar que existe una relación entre la exposición a los tóxicos y los trastornos en el desarrollo, es que contamos con evidencias científicas de los efectos a corto plazo de cada producto químico y metal pesado por separado. Para poder establecer la correlación, sería necesario investigar los efectos combinados de múltiples tóxicos actuando en conjunto y acumulándose en el organismo a lo largo del tiempo. Un gran reto para la ciencia, que se hace cada día más necesario.

“Muy pocos productos químicos han sido regulados como consecuencia de su neurotoxicidad en el desarrollo”, declara el estudio de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard (HSPH) y la Escuela de Medicina de Icahn en Monte Sinaí, ambas instituciones en Estados Unidos. (http://www.abc.es/salud/noticias/20140215/abci-productos-quimicos-trastornos-ninos-201402142010.html)

Toda la toxicología reguladora del mundo occidental está basada en el análisis del riesgo individual para cada compuesto”, asegura Nicolás Olea, profesor de Radiología y Medicina Física de la Universidad de Granada y experto en el impacto de los productos tóxicos en la salud. “El hecho de que las dosis sean bajas le dan una enorme tranquilidad a la administración. Dicen que todo está bajo control porque los niveles son bajos, pero ¿cuántos niveles bajos hacen un nivel alto?”, se pregunta. (http://www.efeverde.com/noticias/el-coctel-toxico-de-cada-dia-sigue-sin-ser-regulado/).Y lo mismo nos preguntamos todos.

No se trata de ir ahora en contra de todos los avances de la técnica, la ciencia y la salud. No existe una sola causa a la cual culpar, sino un conjunto de muchas posibles causas. No hemos mencionado los tóxicos en nuestros alimentos, la manipulación genética de los mismos, el aire que respiramos, el agua que bebemos, los materiales con los que convivimos en el hogar y los que vestimos…, la exposición a contaminación electromagnética, pesticidas, fertilizantes… y un largo etcétera que se han convertido en algo cotidiano.

Tampoco se trata de rasgarnos las vestiduras y llenarnos de malos augurios. Existen vías de ayuda para los niños afectados por esta situación. Es posible actuar en cada caso y lograr importantes avances. Sin embargo, ¡cuánto mejor sería poder prevenir!

Necesitaba escribir este artículo para que el mundo pueda entender por qué le damos tanta importancia a la exposición de nuestros niños a los productos químicos y a los metales pesados. No se trata de una simple moda sin sentido, sino de una enorme preocupación por lo que estamos observando que ocurre cada día con más fuerza. Y esto es fácil de ver para quienes trabajamos con niños y llevamos años haciéndolo, pues vemos cómo con el tiempo van surgiendo más y más casos que necesitan ayuda.

El hecho de ser más consciente de todo esto, nos pone a todos en una situación difícil. Especialmente a los padres que se plantean tomar decisiones y elegir las mejores opciones para sus hijos (las que ellos consideran que son las mejores, claro), aun sabiendo los riesgos que conlleva el tomar una decisión u otra.

Pero lo verdaderamente necesario es que quienes tienen el poder y la capacidad de poder actuar ante esta situación, tomen conciencia de la misma primero.

El Dr. Philippe Grandjean es uno de los autores del estudio anterior de la HSPH y uno de los más reconocidos científicos que investigan el efecto de los contaminantes químicos en la salud. Hizo las siguientes declaraciones al periódico El Mundo:

 “Sé que suena escalofriante, pero tenemos maneras de hacer algo al respecto. En primer lugar, debemos estar de acuerdo en que el cerebro de las siguientes generaciones debe ser protegido lo mejor que podamos. Ya tenemos métodos para determinar si una sustancia química puede dañar el cerebro y lo que tenemos que hacer es usarlos y actuar según la información que obtengamos. Si no lo hacemos, creo que esta generación venidera tendrá un buen motivo para no perdonarnos”.
Rosina Uriarte


UN NUEVO NIÑO CON AUTISMO QUE MEJORA CON LA INTERVENCIÓN BIOMÉDICA

Son cada día más los niños que muestran grandes cambios tras eliminar ciertos alimentos de su dieta (normalmente los lácteos y el gluten).
No estamos afirmando que el autismo “se cure” tan solo con la dieta, pero sí que puede mejorar en un gran número de casos. Y el cambio puede ser importante. Como dice el vídeo, es el primer paso hacia una posible recuperación.
Y es un paso que no es tan difícil de dar, en unas pocas semanas o incluso en días (muchos padres aseguran que los cambios se ven en dos días) puede comprobarse si el niño realmente necesita la dieta o no.
Aseguran los expertos que los trastornos del espectro autista tienen una base genética, pero que también influye el entorno. El peso de lo ambiental debe valorarse en su justa medida porque está claro que el desorbitado aumento de la prevalencia de este trastorno, tal como indica el gráfico abajo, no puede deberse a una causa genética. Por lo tanto, hemos de poner más atención en los factores a los que estamos exponiendo a las nuevas generaciones, por el bien de todos.

AUTISMO Y GLUTEN


Alimentación infantil


A colación del último artículo que publiqué en este blog sobre la flora intestinal, os dejo ahora uno que relaciona el gluten con la agravación de los síntomas en el autismo. Es un tema de actualidad total por la cantidad de niños con autismo que se ven afectados por el consumo de gluten y también lácteos.

Este interesantísimo artículo, publicado en AutismoDiario.org precisa matizar algunos aspectos.

Primero: el arroz no tiene gluten. El arroz, junto al maíz, la quinoa, el mijo y el trigo sarraceno son de los pocos cereales que podemos consumir quienes tenemos una hipersensibilidad al gluten porque no lo contienen.

Segundo: siempre merece la pena intentar la dieta con niños con autismo pues son muchos los casos que mejoran en sus síntomas, síntomas no sólo intestinales.
Y para acabar: no es tan difícil seguir la dieta. Lo es cuando sales de casa porque el gluten está presente en muchos platos en los restaurantes, pero en casa no es tan difícil y puede cambiar tanto la vida de niños y adultos, que la percepción de lo difícil que pueda resultar cambia y se lleva relativamente bien.
Lo necesario es que los comercios sean conscientes de la creciente cantidad de personas sensibles al gluten, para que nos ofrezcan más opciones a la hora de comprar alimentos.

Rosina Uriarte

INVESTIGACIÓN SOBRE TRATAMIENTOS BIOMÉDICOS EN EL AUTISMO


A continuación publico la petición de Raquel, madre de Dani. Está reuniendo testimonios de familias beneficiadas por la dieta y las bioterapias en casos de TEA y TGD para una investigación sobre el tema:

Hola a [email protected]:

Me pongo en contacto con todos mis amigos y compañeros que han conocido la historia de Dani, ya sea porque nos conocen en persona, ya sea porque en algún momento nos contactaron mediante mi blog El Viaje de Vuelta.

De alguna manera, todas las familias que hemos tenido una experiencia con el espectro autista, estamos en la misma lucha.

Mi familia y yo hemos tratado de ayudar a transmitir toda la información que hemos obtenido y aprendido desde que Dani enfermó: tratando de difundir al máximo los tratamientos biomédicos que todavía hoy la medicina tradicional nos niega; tratando de decirle a otros padres que hay una dieta que ayuda a nuestros niños; que hay “otra manera” de entender y tratar estos trastornos…Y también atreviéndonos a decir la verdad sobre cómo algunas vacunas están jugando un papel decisivo a la hora de detonar el problema y la verdad sobre cómo nos lo están ocultando.

El motivo de mi e-mail es decirles que hoy me he entrevistado con un periodista de CANARIAS INVESTIGA, que después de leer mi blog ha querido venir a conocernos para saber algo más de todo esto: hemos hablado de vacunas, de dieta sin gluten ni caseína, de todo el difícil periplo al que nos enfrentamos los padres que estamos en esto buscándonos la vida solos con tratamientos carísimos, sin apoyos de nuestros médicos locales…Le he contado todo lo que sé y todo lo que ha sido la historia de mi hijo…Porque creo que ya va siendo hora de que el autismo salga a la luz y se empiece a saber la verdad de este trastorno…

Les escribo para decirles que este periodista, al margen del reportaje puntual que va a sacar sobre el caso de recuperación de mi hijo, quiere seguir investigando qué pasa con todo esto, qué hay de cierto en la relación vacunas-autismo, por qué los neuropediatras y psiquiatras infantiles no quieren reconocer la biomedicina aplicada a los TGD ni los beneficios de una dieta, por qué casi nadie en el circuito profesional sanitario mueve un dedo para que otros niños puedan mejorar e incluso salir…

Me ha pedido que todas las familias que quieran aportar su testimonio o al respecto le contacten, porque quiere conocer más casos, oir más testimonios…Todo lo que se pueda aportar mejor. Cuántas más familias seamos, más fuerza social tendremos para que algún día todo esto se tome en serio…

Las familias que quieran ser entrevistadas o aportarle alguna experiencia (vacunas, dieta, tratamiento…), aunque sea desde el anonimato, háganmelo saber, pues estoy preparándole un listado de contactos para que él pueda seguir tirando del hilo e investigando…

Para quien no lo sepa, CANARIAS INVESTIGA es una iniciativa de jóvenes periodistas independientes que están haciendo periodismo humano y de investigación en las islas. Pueden verlo en:

www.canariasinvestiga.org

Muchos de sus reportajes son difundidos en medios generalistas y tienen mucha repercusión.

Un saludo a todos…

Raquel Martín (del blog EL VIAJE DE VUELTA)

Los testimonios podéis enviarlos a Raquel en esta dirección:

[email protected]



QUÉ HACER POR SU HIJO…

Qué hacer por su hijo con lesión cerebral o retraso mental, deficiencia mental, parálisis cerebral, epilepsia, autismo, atetosis, hiperactividad, síndrome de déficit de atención, retraso en el desarrollo, síndrome de Down

Glenn Doman

A través del boletín de espacioLogopédico.com me ha llegado la feliz noticia de que por fin se ha reeditado este maravilloso libro de Glenn Doman. “Feliz” porque somos muchos quienes llevábamos años lamentando la descatalogación de este libro en la editorial original, Diana.

Desde enero disponemos de él en la editorial EDAF y por fortuna, puedo seguir recomendándolo como uno de los mejores libros que pueda leerse por parte de padres y profesores de niños “especiales”.

Es “el libro” sin duda, para quienes quieran conocer y comprender mejor la organización neurológica. Cómo y por qué trabajar con niños con disfunciones en su sistema nervioso, disfunciones tan variadas que van desde la parálisis cerebral hasta las dificultades de aprendizaje. Y que, al fin y al cabo, se hallan todas en el mismo sitio: el sistema nervioso.

Esto no quiere decir que estos problemas tan dispares se trabajen de la misma forma. De aquí surge la importancia de conocer en profundidad el desarrollo infantil y el nivel que ha adquirido cada niño en cada una de las áreas del mismo.

Glenn Doman nos cuenta cómo tomó conciencia de la importancia de este hecho y cómo fue esto lo que dio un giro a su vida profesional y al concepto obsoleto de tratamiento que hasta entonces se venía realizando y que aún hoy, después de más de 50 años, por desgracia sigue vigente.

Si quieres conocer mejor las bases de la organización neurológica sobre la que se fundamenta no sólo el método Doman, sino muchos otros que han ido surgiendo posteriormente, no dudes en leer este libro.

Su estilo directo y ameno hacen que sea recomendable tanto para profesionales de la salud y la educación, como para padres.

Personalmente lo considero una lectura clave para todo aquel que haya entrado en este blog y esté leyendo esta entrada.

Saludos,

Rosina Uriarte

Publicado en espacioLogopédico.com:

En este libro, convertido en manual de referencia, Glenn Doman -pionero en el tratamiento de niños con lesión cerebral- ofrece una esperanza real a miles de pequeños a los que se ha dado por perdidos y han sido sentenciados a una vida de confinamiento institucional.

Glenn Doman es el fundador y director de los mundialmente conocidos Institutos para el Logro del Potencial Humano, donde han tratado, solo en Estados Unidos, a más de 15000 pacientes de otros muchos países del ámbito internacional.

En este volumen, valiosa herramienta para padres y colegas de profesión, y gracias a una revisión y actualización exhaustiva, Doman documenta el medio siglo de éxito de Los Institutos con las personas con lesión cerebral, mostrando estadísticas e historias de casos, así como enseñando los principios básicos del desarrollo cerebral con gráficos, cuadros y figuras ilustrativas.

Explica por qué las antiguas teorías y técnicas fracasaron, define la filosofía de Los Institutos y el tratamiento revolucionario del cerebro; narra las investigaciones del personal de los institutos por todo el mundo, sus avances y frustraciones y sus esfuerzos titánicos para perfeccionar el tratamiento de la lesión cerebral.

Revela sus técnicas salvavidas y las herramientas de medición, con el fin de mejorar la movilidad, el lenguaje, la competencia manual, la visión, la audición, el desarrollo táctil, que incluye métodos de patrones y motivación.

Además, presenta el programa individualizado de Los Institutos, en el cual los padres y el amor son los ingredientes vitales.

Todo esto para que el niño con lesión cerebral pueda vivir un día con sus semejantes y no en reclusión.

Editorial: EDAF

ISBN: 9788441421240

SE CELEBRÓ EL PRIMER CONGRESO NACIONAL DE INTEGRACIÓN SENSORIAL

Rosina Uriarte

Ayer, día 27 de junio de 2009, se celebró en Oviedo el primer congreso nacional de Integración Sensorial.
En el mismo había mayoría de presencia de terapeutas ocupacionales especializados en esta terapia, pero también reconocidos profesionales de la optometría comportamental, del desarrollo infantil y de la organización neurológica. También algunos educadores y padres de niños con trastornos en su desarrollo o dificultades de aprendizaje.
El evento tuvo lugar en el Auditorio-Palacio de Congresos Príncipe Felipe y fue organizado por AEIS (Asociación Española de Integración Sensorial). Comenzó con una magnífica bienvenida a cargo de un grupo musical que nos deleitó con la gaita asturiana, tras la cual llegó la bienvenida a la ciudad de Oviedo que nos brindó la concejala de Sanidad, María Jesús Rodríguez Álvarez.
El congreso se hizo en memoria de la doctora A. Jean Ayres, terapeuta ocupacional neurocientífica estadounidense, que creó la teoría y la terapia de la Integración Sensorial en los años 60 del pasado siglo. Ayres nos ofreció un nuevo enfoque para analizar y abordar el comportamiento y funcionamiento humanos: para que éstos sean los adecuados se precisa de un equilibrio sensorial.
“El equilibrio sensorial es la habilidad de usar estrategias para organizar sensaciones internas y externas para poder funcionar con éxito en el día a día.” (Erna Blanche)

El desequilibrio en la integración de las sensaciones puede incidir en todas las áreas de la vida diaria, afectando la atención, la coordinación y el movimiento, las interacciones con los demás, la organización de las tareas y el espacio, el control de las emociones, etc. Para muchos niños y sus padres, lo cotidiano puede llegar a ser realmente difícil debido a disfunciones en el equilibrio sensorial. Y éste está presente en muchos más casos de los que podríamos en un principio imaginar, pues afectaría a la mayoría de los niños con dificultades de aprendizaje, déficit de atención, hiperactividad, retrasos en el desarrollo, autismos y trastornos afines, prematuros, adoptados, niños con síndromes genéticos o problemas motores, visuales o auditivos…
La primera ponencia del congreso corrió a cargo del pediatra puericultor Eduardo Ramos Polo. Un gran triunfo de la Integración Sensorial por lo que supone de reconocimiento de la misma por parte de profesionales de la medicina. Nos habló de la importancia de detectar las disfunciones sensoriales en la consulta pediátrica y de derivar a los niños con estos trastornos al terapeuta ocupacional experto en integración sensorial. De esta forma, con la colaboración de ambos profesionales, es como deben tratarse problemas importantes relacionados con el déficit de atención, la alimentación o el estreñimiento, entre otros. Los resultados de esta colaboración están siendo muy buenos, según confirmó el doctor.
Beatriz Matesanz, terapeuta ocupacional y profesora universitaria, expuso claramente la importante incidencia de las disfunciones sensoriales en el Síndrome de Asperger. Aportó además interesantes datos de un estudio realizado por ella misma con niños de la Federeación Asperger de España y otros niños de un colegio de Madrid como grupo de control.
El terapeuta ocupacional y profesor universitario, Miguel Brea Rivero, se centró en el procesamiento sensorial en el trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDA-H). Se apoyó para ello en un estudio propio llevado a cabo con niños de ANSHDA (Asociación de Niños con Síndrome de Hiperactividad y Déficit de Atención) de Madrid, y con niños de un colegio como grupo de control. Los resultados de dicho estudio resultaron contundentes. El 80 % de los niños con TDA-H tenían una alta probabilidad de padecer también DIS (Disfunción de la Integración Sensorial).
Teniendo en cuenta que el déficit de atención es, junto a la dislexia, una de las máximas causas del fracaso escolar, llegamos a la conclusión que han llegado otros varios estudios que nos indican que los niños con dificultades de aprendizaje se beneficiarían de la terapia de la Integración Sensorial.
De esto fue de lo que nos habló Paola González Ianelli, terapeuta ocupacional de la Confederación ASPACE (La Confederación Española de Federaciones y Asociaciones de Atención a las Personas con Parálisis y Afines). El impacto del procesamiento sensorial en el desempeño del niño en la escuela es grande, por ello es necesaria la colaboración del terapeuta ocupacional y el tutor. El niño sería evaluado por el terapeuta ocupacional para conocer su perfil sensorial. De este modo podría éste asesorar al tutor para que pueda adaptar la realidad escolar del niño a sus necesidades para desempeñarse correctamente. También asesoraría a la familia del niño.
Isabelle Beaudry Bellefeuille, terapeuta ocupacional y presidenta de AEIS, hizo un interesante repaso de los estudios e investigaciones que se han producido en el campo de la Integración Sensorial. De las conclusiones a las que se ha ido llegando y que explican muchos de los trastornos infantiles desde la perspectiva de las disfunciones en la integración de la información que entra a través de los sentidos.
Olga Sánchez Padrón, terapeuta ocupacional que trabaja con adultos autistas gravemente afectados, comparó el trabajo de la integración sensorial con la modificación de la conducta. Las personas con autismo procesan los sentidos de diferente manera al resto. Las conductas desafiantes, por ejemplo, pueden tener una base sensorial y también una base conductual. Es preciso identificar una u otra para poder trabajarla de la forma más efectiva.
Hoy domingo, día 28 de junio de 2009, se reunían exclusivamente los terapeutas ocupacionales que se dedican a la Integración Sensorial en un taller cuyo propósito es el de intercambiar experiencias de su profesión.
La AEIS ofrece información a quienes buscan profesionales cualificados para la evaluación y el tratamiento de los Trastornos del Procesamiento Sensorial (TPS). También a todas las personas o entidades que desean obtener información relativa a la Teoría de la integración sensorial. Para ello AEIS dispone del siguiente correo electrónico:

Y su página web: