Rosina Uriarte, autor en ROSINA URIARTE - Página 17 de 24

TÉCNICAS DE GLENN DOMAN

Perfil del desarrollo de los Institutos para el Logro del Potencial Humano

Del blog de María Fernanda, «artrogriposismulcongenita«, quiero resaltar una entrada en la que se describe parte del método Doman de organización neurológica.

Técnicas de Glenn Doman.

 
Éste no es el programa completo, hay muchas otras áreas que se trabajan como puede verse en la tabla del Perfil del Desarrollo (arriba).
 
Es importante tener en cuenta que un niño con una lesión neurológica o un problema del desarrollo debe ser guiado por un profesional del método que diseñe un programa específico acorde a sus necesidades concretas. Este programa se diseña tras evaluar al niño en todas las áreas del desarrollo y ver en qué nivel se encuentra en cada una de ellas. Es a partir de este nivel que se deberá trabajar intensamente para lograr pasar al siguiente y así sucesivamente.
 
Dejo un enlace a esta entrada para que quienes estén interesados puedan conocer el método Doman como terapia (y no sólo quedarse con lo más conocido: los bits de inteligencia o el programa de matemáticas y lectura). Como método terapéutico es muy completo y busca la estimulación y maduración de todas las áreas principales del desarrollo infantil.
 

«TÉCNICAS DE GLENN DOMAN»

 

 

«Psicomotricidad y desarrollo neuromotor»

«Arrastre y gateo: la importante etapa del suelo»

«El desarrollo motriz alcanzado determina el desarrollo emocional, social y cognitivo»

ESPERANZA CON EL MÉTODO DOMAN

En ocasiones tengo la suerte de recibir el testimonio emotivo y esperanzador de una madre que me cuenta los beneficios que les ha aportado alguna de las terapias o métodos de estimulación en los que confío y de los que hablo en mis blogs.

Siento no poder reproducir el testimonio en este blog, pero te dejo el enlace donde lo podrás leer. ¡No dejes de hacer clic, te va a gustar!

ESPERANZA CON EL MÉTODO DOMAN

ASOCIACIÓN DOMINIQUE BURGOS. Ahora: ASOCIACIÓN ADALYD

ASOCIACIÓN «Para la discapacidad intelectual y física»

*Nota: Actualmente esta asociación se llama ADALYD
Una de las mayores alegrías que me ha dado internet ha sido el descubrimiento de esta asociación. Un auténtico sueño hecho realidad para mí, que llevo diez años luchando contra lo «oficialmente establecido» en el mundo de la sanidad y la educación en cuanto a la ayuda a niños con problemas del desarrollo.
Es una lucha muy difícil para los padres que buscamos alternativas a lo que se nos ofrece… porque esto que se nos ofrece no nos aporta lo que realmente estamos buscando y necesitamos tan desesperadamente: solucionar los problemas de nuestros hijos. Parece simple, pero es muy complicado…
Los padres, y sobre todo las madres, vivimos con la sensación de luchar en varios frentes: contra el problema que vive nuestro hijo y contra el mundo entero que no lo comprende y no nos ayuda…
En medio de este camino de soledad y de frustraciones, de búsqueda muchas veces infructuosa, pero otras tremendamente gratificante, contar con el apoyo de una asociación que trabaja con terapias alternativas con beneficios demostrados para nuestros niños es todo un sueño, como decía…
Porque a quien no conozca el mundo de las asociaciones, diré que la mayoría «comulga» con la vía oficial, de la cual no se apartan ni un poco, ni siquiera para escuchar el testimonio de una madre que asegure haber encontrado algo beneficioso para su hijo y por lo tanto, para los demás niños de la asociación…
Os puedo asegurar que las madres que nos desmarcamos del «camino oficial» no somos bienvenidas en las asociaciones y se nos invita educadamente a veces, y otras no tanto, a abandonarlas o por lo menos a «guardar silencio»… Esta es la realidad de la ayuda aportada por las asociaciones de hoy en nuestro país… al menos en los casos de asociaciones que yo he conocido personalmente.
Podéis haceros una idea de la alegría que me da presentaros a una asociación totalmente atípica. Que no sólo tiene el convencimiento de haber encontrado el camino correcto en la curación o mejora de sus niños, sino que por esto mismo tiene el valor de nadar contracorriente, con toda la dificultad que esto supone…
Con esta entrada quiero demostrar mi más absoluto respeto y admiración por la Asociación Dominique Burgos y por todos sus integrantes. Son un auténtico precedente, el comienzo del cambio en beneficio de toda la sociedad.
Rosina Uriarte
(El texto que sigue lo envía Cristina Barriuso, presidenta de la asociación.)

ASOCIACIÓN «Para la discapacidad intelectual y física» DOMINIQUE BURGOS
Avda. de Castilla y León, 32 Bajo.Tfno: 947241989

El Presidente de cajacírculo, D. José Ignacio Mijangos hace entrega de un cheque con 3.000 € a
la Presidenta de la Asociación Dominique, Dña. Cristina Barriuso

¿ QUIÉNES SOMOS ?

Una asociación de padres que sin ánimo de lucro, se unen para ayudar a los niños con discapacidad y/o con dificultades de aprendizaje y a sus familias, a mejorar sus posibilidades de buena integración social.

Nos registramos en el Gobierno Civil, en 1994 con el nº 1862 aunque el germen lo puso una madre, que no quiere dar su nombre, cinco años antes. Trajo de Filadelfia información, contagió entusiasmos ayudó a ponerla en marcha y hoy desarrolla su actividad en pro de la discapacidad en el centro donde está su hijo. Sigue siendo socia de la nuestra, que se renovó en otoño de 2004 retomando el proyecto inicial.

CREEMOS QUE LA FUNCIÓN, DETERMINA LA ESTRUCTURA COMO DICE GLENN DOMAN, POR LO TANTO, SI UN NIÑO NO MANIFIESTA UNA FUNCIÓN, NOS INDICA QUE NO TIENE LA ESTRUCTURA CEREBRAL NECESARIA PARA HACERLO POSIBLE.

NUESTRA ACCIÓN SERÁ AYUDAR AL CEREBRO A CREARLA CON UN PROGRAMA INTEGRAL PERSONALIZADO: FISICO, INTELECTUAL, SENSORIAL Y DE ORIENTACIÓN ALIMENTARIA.

LOS PROGRAMAS SON ÚTILES TAMBIÉN PARA NIÑOS CON ALTAS CAPACIDADES INTELECTUALES, QUE TIENEN DESORGANIZADA LA POTENCIALIDAD DE SU CEREBRO.

OBJETIVOS

.- Asistencia moral, humana y profesional para potenciar capacidades y habilidades necesarias, para la MEJOR integración familiar, escolar y social. Los servicios se pueden utilizar sin ser socios.
.- Formar a padres o responsables familiares para conseguir las habilidades que contribuyen al desarrollo integral del niño y logran su autonomía.
.- Conocer y poner al servicio de los socios, los avances en el estudio del cerebro y su estimulación sináptica.

¿ A QUIÉN PODEMOS SER DE UTILIDAD?

A las familias de personas con:
Discapacidad intelectual y física de origen neurológico.
Dificultades de aprendizaje sin patología asociada.
Falta de atención e hiperactividad.

¿ QUÉ OFRECEMOS?

* – Acogida y escucha con la comprensión de quien ha pasado por parecidas o iguales situaciones,
Información de los recursos que conocemos orientados a cada caso
Gestión y ayuda para desarrollar programas personalizados de estimulación multi sensorial , basados en Glenn Doman y otros para conseguir la organización neurológica del cerebro y así despertar o mejorar sus capacidades.
Reeducación en Integración Auditiva con el método del Dr.Bérad, para mejorar los problemas del lenguaje (dislexia, carencia o dificultad de expresión oral), desánimo, falta de atención y dificultades de aprendizaje.
Préstamo gratuito de material de estimulación intelectual.* Apoyo pedagógico e informático.
– Musicoterapia semanal.
– Apoyo Psicológico personal o familiar.
– Taller de habilidades manuales y sociales con los niños.
– Equitación terapéutica una vez a la semana con personal especializado.
– Actividades con la familia, excursiones, convivencias y fiestas puntuales.
– Formación para padres y profesionales.


Tenemos la fortuna de contar con la sensibilidad y apertura de responsables de administraciones públicas (Ayuntamiento, Junta de Castilla y León, Diputación) y privadas (Caja Burgos y Caja Círculo) que han creído en nuestro Plan de Desarrollo de Capacidades, apoyándonos en programas y técnicas poco habituales, incluso combatidas durante años desde la ignorancia.

¿ESTAMOS CREANDO NIÑOS HIPERACTIVOS?

Nos planteamos si los adultos somos responsables del TDA-H en los niños.

Hay quienes hablan de un «mejor» y más acertado diagnóstico… otros de un sobrediagnóstico brutal… Mientras, el Trastorno por Déficit de Atención, con o sin Hiperactividad (TDA-H), sigue siendo un síndrome, (un conjunto de síntomas, no una enfermedad), que no tiene forma de demostrar su existencia por medio de prueba clínica alguna… Lo que lo convierte en vulnerable y expuesto en muchos casos a la subjetividad de médicos, padres y maestros…
 
Sin embargo, el TDA-H no es un trastorno «inventado», sino real. Y lo que preocupa a todos por igual es su elevada incidencia entre nuestros niños. Un número que no deja de crecer…
 
Sabemos que tiene una base genética, por lo que existe una predisposición que se transmite de padres a hijos. Pero esto no es por sí sólo determinante. Además confluyen elementos externos que actúan como detonantes del problema haciendo que éste se manifieste. Principalmente se trata de situaciones vividas durante el embarazo, el parto o la primera infancia.
 
Pero también se especula, lógicamente, con nuestro estilo de vida como agravante en niños que, de haber vivido en otros tiempos y otros lugares, no hubiesen sido diagnosticados con TDA-H. Y es que nuestro ritmo de vida y el entorno en el que crecen nuestros hijos, podría verse como un caldo de cultivo ideal para la ansiedad y los problemas de concentración…
 
«Nuestro mundo moderno está privando a los niños de desempeñar ocupaciones que son esenciales para su desarrollo físico, intelectual y emocional. Las prisas, la desestructuración de la familia, la falta de espacios verdes y la inseguridad de las calles son algunos de los factores que limitan la participación en actividades básicas para el desarrollo como son jugar al aire libre, experimentar con el entorno y descubrir el mundo de modo intuitivo.» (Isabelle Beaudry «Tengo duendes en las piernas», 2008)
 
La terapeuta ocupacional Isabelle Beaudry, experta en Integración Sensorial, hace hincapié en que los niños apenas acceden ya a espacios naturales donde pueden jugar y experimentar físicamente con lo que los rodea. Las actividades de ocio de nuestros pequeños son principalmente sedentarias e individuales, las cuales aportan poco a su desarrollo global. Y los adultos tendemos a estructurar el tiempo libre de nuestros hijos con clases particulares y deberes, dejándoles muy poco tiempo para actividades creativas que ellos escojan libremente sin horarios ni programas dirigidos.
 
En este mismo aspecto insiste el doctor Jorge Ferré, experto en medicina del desarrollo: «Los niños necesitan moverse para poder desarrollarse, pero la evolución socioeconómica y cultural nos está llevando a construir un estilo de vida en el que la primera infancia no tiene lugar propio: los espacios cada vez son más reducidos y los programas escolares más densos.» (Jorge Ferré Veciana y María del Mar Ferré Rodríguez «La otra cara de la hiperactividad», 2008)
 
Nuestras ciudades y nuestros horarios muestran poco respeto por la infancia. No dedicamos espacios y tiempo para ellos, exigimos a los niños que se adapten al mundo de los adultos, y esto tiene sus consecuencias…
 
Según el doctor Gonzalo Pin, director de la Unidad del Sueño del Hospital Quirón de Valencia, un 15% de los niños a quienes se atribuye un problema de hiperactividad (TDAH) padecen en realidad un trastorno del sueño. (Mujer.orange ,29 octubre 2008)
 
Este doctor explica que en los adultos la falta de sueño provoca somnolencia diurna, pero sin embargo, en los niños tiene un efecto contrario, haciendo que se muevan más, se muestren irritables y tengan menos concentración y un peor rendimiento escolar.
 
Gonzalo Pin nos recuerda que España es uno de los países en los que en los niños se acuestan más tarde porque «los niños se acoplan a los horarios de los padres, cuando debería ser al revés».
 
Además de nuestro rimo de vida, hay mucho más a nuestro alrededor que puede estar incidiendo en el TDA-H…
 
Noroeste.com (15 noviembre 2008) publica las siguientes declaraciones del especialista en medicina ambiental y otorrinolaringología , Javier Hernández Covarrubias: «El déficit de atención y la hiperactividad ha aumentado un 400 por ciento en los últimos 20 años… esto se debe a la susceptibilidad genética y la influencia del medio ambiente que está muy contaminado».
 
«Tenemos que cambiar nuestra manera de vivir, tenemos que ser más ecológicos por un lado, desintoxicarnos por otro, no usar químicos, tener cuidado con los hongos y las ondas electromagnéticas, y lo segundo que podemos hacer es nutrirnos bien con alimentos orgánicos, antioxidantes y ácidos grasos esenciales».
 
A continuación explica que los productos químicos tienen una afinidad por la grasa y que es precisamente el cerebro el órgano que se compone de más cantidad de grasa. Por esta razón es el cerebro el que más químicos contiene en un momento dado, razón por la cual puede un niño cambiar de comportamiento, mostrar falta de atención o hiperactividad.
 
Un estudio publicado en el «Journal of Attention Disorders» demuestra cómo los niños responden mejor a pruebas de concentración y de atención después de caminatas de 20 minutos en pena naturaleza. (Bebés y más , 24 octubre 2008)
 
Para las autoras del estudio, titulado «Children With Attention Deficits Concentrate Better After Walk in the Park», la naturaleza no reemplaza a la medicación o a las terapias cognitivas y conductuales, pero sí que obtiene efectos comparables en los resultados de los tests de atención. Por lo que, a pesar de no ser una cura para el TDA-H, sí puede considerarse una herramienta más.
 
Lo que queda bien claro es que los niños necesitan moverse para desarrollarse adecuadamente y es de lamentar que dispongamos de tan pocos espacios verdes en nuestras ciudades y que los patios de los colegios estén, en su mayoría, desprovistos de columpios, toboganes, barras de las que colgarse… donde puedan nuestros hijos desarrollar su motricidad y por lo tanto, su inteligencia.
 
Sally Goddard («Reflejos, Aprendizaje y Comportamiento», 2005), nos habla también de la importancia del estímulo vestibular que se produce cuando el cuerpo del niño está en movimiento: «La hiperactividad y el déficit de atención pueden ser dos signos de inmadurez de la función del sistema vestibular. Como padres y profesores, tendemos a implorar que nuestros niños hiperactivos se «estén quietos» y «se sienten bien». Se ha comprobado que a los niños hiperactivos que se les permite dar vueltas durante 30 segundos en ambas direcciones, muestran un aumento de su límite de atención de 30 minutos después del ejercicio, lo que nos sugiere que necesitan estimulación vestibular para «poner su cerebro en marcha»».
 
Por último, Gladys Veracoechea («El déficit de atención sin fármacos», 2008) menciona una cuestión que considero importante a tener en cuenta por parte de los profesores de niños con trastornos de la atención e hiperactividad: «Nunca castigue a un niño con TDAH dejándole sin recreo, ya que ésta es una actividad indispensable para que él camine, corra y juegue libremente saciando su necesidad motora. Usted observará como docente que si le deja sin recreo, en el transcurso de las actividades posteriores el niño se mostrará más hiperactivo. Además, se trata de una penalización que por lo general les afecta mucho desde el punto de vista emocional.»
 
Ojalá todas estas evidencias nos sirvan para replantearnos lo que estamos haciendo los adultos con nuestros niños. Tenemos grandes expectativas y esperamos mucho de ellos, pero es necesario tener en cuenta que los resultados dependen directamente de lo que nosotros les ofrezcamos y de las oportunidades que les demos para lograrlo.
 

«DÉFICIT DE ATENCIÓN. ¿POR QUÉ TANTOS NIÑOS LO PADECEN?»

«UN CAMBIO DE CONCEPTO SOBRE CÓMO ABORDAR LOS CASOS DE DÉFICIT DE ATENCIÓN E HIPERACTIVIDAD»

SÍNDROME DE DOWN y el MÉTODO DOMAN

Síndrome Down

Durante años he recibido preciosos testimonios de mamás luchadoras que han encontrado el camino para ayudar a sus pequeños.
Así es el caso de Candy, que  nos habla de los avances de su niña con síndrome Down gracias al método Doman.
Pido disculpas por no poder reproducir el testimonio aquí porque está publicado en otro de mis blogs, por favor haz clic en el siguiente enlace y lo podrás leer:
Puedes leer otros testimonios parecidos en el mismo blog:
Y algunos artículos interesantes en este blog en el que estás ahora mismo:
También vídeos en páginas del método:

EL DÉFICIT DE ATENCIÓN SIN FÁRMACOS. UNA GUÍA PARA PADRES Y DOCENTES

El déficit de atención sin fármacos. Una guía para padres y docentes.

«El déficit de atención sin fármacos. Una guía para padres y docentes» es el título de un nuevo libro escrito por Gladys Veracoechea Troconis y editado por Psimática.
Gladys es psicóloga especialista en tecnología y modificación de la conducta y cuenta con una gran experiencia en el trabajo psicológico y educativo con niños con déficit de atención e hiperactividad.

Esta guía resulta amena y de fácil lectura para todo aquel, padre, madre o profesional, que esté interesado en conocer mejor el trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDA-H). La autora expone el contenido de una forma clara y directa, hábilmente distribuido en cien preguntas que habitualmente realizamos quienes de una forma u otra nos relacionamos con un niño de estas características.

Además de una descripción del TDA-H, la guía se compone principalmente de consejos para ayudar a niños con este trastorno en el hogar o en el aula, y propone junto a la terapia cognitivo conductual, un tratamiento basado en la bioterpia y cambios en la dieta.

Estas propuestas se hallan bien documentadas y avaladas por estudios científicos, siendo por lo tanto, una buena e interesante alternativa a la medicación en muchos niños con TDA-H.
Es un libro recomendable y de obligada lectura para los interesados en el tema.

«TENGO DUENDES EN LAS PIERNAS»

A través de estos cinco casos nos describe Isabelle Beaudry algunos de los problemas de procesamiento sensorial que pueden sufrir los niños con alteraciones en el desarrollo, problemas de comportamiento o de rendimiento escolar.

«Tengo duendes en las piernas»

La gente dice que soy malo… ¡Yo no puedo estarme quieto! Siento algo en todo el cuerpo, sobre todo en las piernas, que no me deja estar tranquilo…

Daniel no percibe ni procesa suficientemente la información que el movimiento envía a su cerebro, por esta razón busca estimular su sistema vestibular corriendo y saltando constantemente.

«Tengo altavoces en la cabeza»

¡Es que en el colegio hay tantos ruidos que parece que tengo altavoces en la cabeza! … A veces tengo que taparme los oídos porque no puedo más…
David es un niño muy sensible a los estímulos táctiles, visuales y auditivos. Por esto se encuentra en un estado de ansiedad y alerta en el colegio donde los niños gritan y se mueven o empujan a su alrededor.
«Qué asco! ¡Hay gusanos en mi plato!»
La gente siempre está comiendo porquerías que me dan mucho asco, y lo peor es que todo el mundo pretende que también las coma yo… Toda la comida es muy pringosa y desagradable…
Paula se muestra muy selectiva con los alimentos. Se le hace muy difícil todo lo que se refiere a la higiene diaria. Para ella es un tormento el simple hecho de lavarse la cabeza, cepillarse los dientes o ponerse prendas de ropa que no sean muy blanditas y muy suaves. Su sentido del tacto es extremadamente sensible.
«Soy un gigante con demasiada fuerza»

A veces me siento como un gigante con demasiada fuerza y muy torpe, con unas manotas de blandiblup o de mantequilla o de algo así. Yo quiero hacer las cosas bien, pero todo me sale mal…

Diego es un niño muy tranquilo. Se muestra poco autónomo, desordenado y sucio. No presta atención en clase y es lento al realizar sus tareas. Tiene problemas para interpretar la información que le dice qué postura y qué movimientos debe realizar para tener éxito en sus actividades. No controla la fuerza que emplea al hacer las cosas y no sabe muy bien cómo utilizar sus manos.

«Estoy en mi nube»
A mi alrededor no pasa gran cosa. La gente va y viene; creo que a veces me hablan, pero no estoy segura. Yo estoy en mi nube; estoy a gusto así…

Alba apenas reacciona ante lo que le rodea y no se comunica con los demás. Su equilibrio no es bueno pues su sistema vestibular no informa suficientemente a su cerebro. Tampoco lo hacen sus sentidos táctil y proprioceptivo. Por ello no reacciona a lo que ocurre, ni siquiera cuando le tocan o la mueven… No llora y parece no sentir el dolor.

A través de estos cinco casos nos describe Isabelle Beaudry algunos de los problemas de procesamiento sensorial que pueden sufrir los niños con alteraciones en el desarrollo, problemas de comportamiento o de rendimiento escolar.

En su libro «Tengo duendes en las piernas» nos introduce en el concepto de la integración sensorial y en sus trastornos de una forma sencilla y concisa. Las historias de David, Daniel, Paula, Diego y Alba nos acercan a la difícil realidad vivida por muchos niños, una realidad muy poco comprendida por los adultos que nos relacionamos con ellos.

Al final de cada una de estas historias veremos las soluciones que ofrece la Terapia Ocupacional para ayudar a estos pequeños a vencer sus dificultades.

Isabelle nos propone además pequeños trucos e ideas que podemos aplicar los padres y profesores para facilitar las actividades diarias. También nos habla de «estrellas» de la integración sensorial como Fernando Alonso o Rafa Nadal, entre otros.

«TENGO DUENDES EN LAS PIERNAS»
ISABELLE BEAUDRY BELLEFEUILLE 
Ediciones Nobel

EL SISTEMA NERVIOSO EN LA BASE DEL COMPORTAMIENTO Y RENDIMIENTO DE LOS NIÑOS. Enfoque desde la teoría de la Integración Sensorial.

Niño desbordado sensorialmente

¿En qué estado se encuentra el sistema nervioso de nuestros niños? Esto no lo podemos observar directamente porque no podemos «ver» el sistema nervioso y su funcionamiento.

Pero podemos observar el comportamiento y el rendimiento académico de nuestros hijos y alumnos, y tener en cuenta que son precisamente las expresiones visibles de su sistema nervioso invisible.

Lo que observemos del estado nervioso de los niños a través de su comportamiento y de su rendimiento, son indicaciones de cómo recibe el niño la información sensorial que lo bombardea a diario, de cómo la procesa y de cómo responde a la misma. Éste es el trabajo que realiza el sistema nervioso por medio de la Integración Sensorial. Cuando el niño no «funciona» adecuadamente en sus tareas diarias cotidianas, del colegio, o en su relación con los demás, es muy probable que exista un Trastorno del Procesamiento Sensorial (TPS).

En muchas ocasiones son los trastornos en el procesamiento sensorial los causantes de los problemas de aprendizaje y de comportamiento. Y en la mayoría de los problemas no causados por una mala integración sensorial, ésta se haya presente en mayor o menor medida.

Los niños con problemas de aprendizaje son muchas veces diagnosticados con retraso madurativo. Y si bien es cierto que cada niño tiene su propio ritmo de desarrollo, también lo es que la mayoría de los que se quedan rezagados en el mismo no superan nunca del todo sus dificultades. En el mejor de los casos logran encontrar el modo de compensar estas dificultades o lo hacen con un sobreesfuerzo mayor que sus compañeros, pero en esta situación pueden surgir nuevos problemas que se van añadiendo al original.

«Es muy peligroso pensar que un niño llegará a superar su problema a medida que vaya creciendo, pues esta actitud evita que se busque ayuda profesional a la edad en la que ésta sería más benéfica.» (Jean Ayres, «La integración sensorial y el niño»).

Otro diagnóstico muy común es el de déficit de atención con o sin hiperactividad. De nuevo debemos tener en cuenta que la capacidad de atender de un niño o el grado de su actividad son el producto del nivel de organización de su cerebro. Para el niño con una disfunción integrativa sensorial el control de su atención y de su conducta o sus emociones, puede ser una tarea simplemente imposible. Existen a su alrededor demasiadas cosas que lo confunden, lo distraen, lo sobreexcitan y lo llevan a comportamientos y situaciones que él mismo no desea.

El autocontrol, junto con la autoestima y la confianza en uno mismo no se desarrollan adecuadamente en el niño con dificultades en su integración sensorial. Y un cerebro que no puede organizar y controlar sus sensaciones, tampoco será capaz de organizar letras o números para realizar con éxito las tareas escolares.

«La lectura, la escritura y el cálculo… requieren de que el cerebro procese sensaciones muy detalladas y de que se ocupe en respuestas motoras y mentales precisas…

Lo más cruel que un maestro puede decirle a un niño incapacitado para el aprendizaje es: «¡podrías hacerlo si tan sólo lo intentaras!» ¿Cómo va a leer, si ni siquiera conecta lo que ve con lo que oye? ¿Cómo va a escribir su nombre, si tiene que concentrarse en mantenerse sobre la silla? Las habilidades sonsoriomotoras son las verdaderamente básicas y los problemas de aprendizaje continuarán hasta que las escuelas presten atención a su desarrollo.» (Jean Ayres, «La integración sensorial y el niño»).

Los que convivimos y trabajamos con el niño solamente observamos el resultado final de este problema: que el niño no quiere trabajar, que cuando lo hace los resultados son malos, que su aprendizaje no se da al mismo nivel que sus compañeros, que su comportamiento es inadecuado, que su actividad es excesiva o insuficiente, que es torpe en sus movimientos, que no se relaciona bien con los demás niños o que tiene muchas «manías»…

«Los padres generalmente no se dan cuenta de que los problemas de aprendizaje y de comportamiento de su hijo son el resultado de desórdenes neurológicos que el niño no puede controlar; piensan que hace las cosas intencionadamente y reaccionan de manera que le hacen la vida aún más difícil de lo que ya es…» (Jean Ayres, «La integración sensorial y el niño»).

Es también un error creer que un trabajo enfocado exclusivamente desde el punto de vista pedagógico o psicológico puede solucionar estos problemas. No debemos plantearnos «entrenar» al niño para hacer las cosas que su cerebro no puede hacer. A menudo la escuela exige demasiado a estos niños, sin comprender realmente sus necesidades y sus posibilidades de trabajar con éxito.

La buena noticia es que está científicamente demostrado que los estímulos del ambiente influyen en las estructuras cerebrales y en su funcionamiento, por lo que podemos actuar ayudando al niño a superar sus problemas de integración sensorial y por lo tanto, dándole las herramientas que le permitan funcionar mejor en todas las áreas en las que se desenvuelve.

La terapia de la Integración Sensorial es completamente natural, pues utiliza los mismos medios que la propia naturaleza en la estimulación y maduración del sistema nervioso. Se basa principalmente en estímulos provenientes del movimiento que ayudan al niño a organizarse y que además, suelen divertir al niño pues son sensaciones que el niño busca por necesitarlas realmente.

«La terapia de la integración sensorial tiene un enfoque integral, comprende todo el cuerpo, todos los sentidos y todo el cerebro.

La idea central de esta terapia es proporcionar y controlar la entrada sensorial… de manera que el niño, espontáneamente, forme respuestas adaptativas que integren esas sensaciones.» (Jean Ayres, «La integración sensorial y el niño»).

Cuanto antes acudamos a un especialista en integración sensorial, más fácil resultará solucionar o mitigar las dificultades del niño con TPS. El terapeuta propondrá una terapia y también una «dieta sensorial» para que apliquemos con el niño en el hogar y en el aula.

Normalmente basta con tener en cuenta cómo se siente el niño y porqué reacciona como lo hace, para cambiar cosas en su entorno que hagan que la convivencia y su rendimiento mejoren.

«Integración sensorial. Cómo convivir con la distorsión»

«Disfunción en la integración sensorial. Como una radio mal sintonizada con el volumen mal regulado»

LO FÍSICO, LO EMOCIONAL Y LO MENTAL, INSEPARABLES

Lo que realmente importa es trabajar EL PROBLEMA y no sus manifestaciones o síntomas

Cuando los padres nos damos cuenta de que nuestros hijos tienen un problema es porque lo vemos, evidentemente. Entonces nos preocupa lo que vemos que no funciona adecuadamente en el niño. Buscamos la solución a este problema concreto y no miramos más allá. Decimos «mi hijo tiene un problema motor», «es sólo un problema físico», «en lo demás está perfectamente»… No nos planteamos el hecho de que con el tiempo puedan surgir «otros» problemas relacionados con el rendimiento escolar o la autoestima y la forma de relacionarse con los demás…
Vivimos obsesionados por los problemas que vemos en cada momento sin comprender la dimensión real de éstos. Esto nos impide buscar «solucionar» el problema de base, pues nos empeñamos en tratar los síntomas según van surgiendo.
Nos convencemos de que es un problema que se solucionará con el tiempo, o bien nos centramos en trabajar este problema y cuando vemos avances… nos quedamos tranquilos… Muchas veces no sabemos dónde está el problema real que ha originado los síntomas que nosotros vemos y que consideramos erróneamente «el problema».
Cuando van apareciendo nuevas dificultades nos volvemos locos preguntándonos «¿por qué a mi hijo le tocan TANTOS problemas?», «¿Qué ha hecho él para que se le junte TODO?»… Seguimos sin ver dónde está el verdadero problema, sin comprender que todo lo que vemos y consideramos una desafortunada e injusta conjunción de problemas son las manifestaciones de UNO SÓLO.
Un sólo problema del sistema nervioso puede originar varias manifestaciones a todos los niveles en el niño.
Por esto es tan importante trabajar EL PROBLEMA y no sus manifestaciones o síntomas (de esto ya hablé en otra entrada: Estimulación Temprana y Estimulación Terapéutica).
Cito un párrafo del libro «Los trastornos de la atención y la hiperactividad. Diagnóstico y tratamiento neurofuncional y causal» del doctor Jorge Ferré Veciana, integrante del Instituto Médico del Desarrollo Infantil:
Desde lo físico podemos llegar a lo emocional y a lo mental. Desde lo mental a lo emocional y lo físico y desde lo emocional a lo mental y a lo físico. Todas las vías son válidas, aunque unas sean más directas que otras. Pero, sea cual sea la vía de entrada, hemos de saber que en los T.D.A. (trastorno por déficit de atención), en las depresiones infantiles, en las conductas reactivas y en todos los grandes trastornos funcionales y psíquicos están implicadas y afectadas las tres esferas.

PROBLEMAS VISUALES EN EL DÉFICIT DE ATENCIÓN

Problemas visuales en el déficit de atención

En su libro «Los trastornos de la atención y la hiperactividad. Diagnóstico y tratamiento neurofuncional y causal», el doctor Jorge Ferré Veciana, del Instituto Médico del Desarrollo Infantil explica cómo una disfunción en el sistema ocular puede derivar en problemas de atención e hiperactividad. También ocurre que el desorden neurológico que provoca el trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDA-H) suele ser así mismo causa de un mal funcionamiento ocular que incide muy directamente en el rendimiento escolar. Para más información podéis entrar AQUÍ.

Ferré nos dice que todos los problemas de funcionamiento visual siempre interfieren en el desarrollo de la atención…

«Cuando observamos que un niño no adapta bien el movimiento al espacio que le rodea, sufre con frecuencia pequeños accidentes, golpes, caídas que hacen pensar que no calcula las distancias, le lloran los ojos, le molesta la luz, cierra un poco los párpados cuando mira lejos o cuando, simplemente, se trata de un niño que ni se arrastró ni gateó, no es necesario que haya organizado un cuadro de T.D.A. para que acuda a un especialista en optometría funcional (o comportamental) para que realice una valoración de cómo está desarrollando las capacidades y las habilidades visuales.»

Cuenta cómo un elevado porcentaje de niños con T.D.A. que han tratado en veinte años, han resuelto sus dificultades tratando el problema sensorial que las provocaba.

Aclara cómo, en general, el oculista es el médico del sistema visual, mientras que el optómetra es el especialista en función visual.

Cuando se habla de problemas visuales en la infancia que inciden en un déficit de atención y dificultades escolares, se hace referencia a problemas funcionales de la visión.

Muchos niños con el diagnóstico de T.D.A. tienen problemas de función visual, aunque el oculista o el oftalmólogo haya descartado patología importante. Es por esta razón que Ferré recomienda a los padres una visita a un profesional de la optometría comportamental.

*LISTADO DE OPTOMETRISTAS COMPORTAMENTALES

«TANTA INTELIGENCIA, TAN POCO RENDIMIENTO. ¿PODRÍA SER LA VISIÓN LA CLAVE PARA DESBLOQUEAR SU APRENDIZAJE?»