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«JORGE NO LEE COMO LOS DEMÁS». Problemas visuales en el aprendizaje de la lectura.

Rosa M. García, experta en optometría comportamental y terapia visual, amplía y enriquece una de las antiguas entradas de este blog. Se lo agradezco muchísimo y lo publico a continuación…

Publicado por Rosa M. García Hdez en VISIÓN Y APRENDIZAJE

En esta entrada Rosina Uriarte en su blog ESTIMULACIÓN TEMPRANA Y DESARROLLO INFANTIL, explica con palabras sencillas el problema que muchos niños tienen en el colegio en la etapa de aprendizaje de la lectura. Como no lo habría conseguido explicar mejor, os dejo aquí el testimonio íntegro de una madre:

Una tarde cualquiera en la consulta de Carlos…
– Madre de Jorge: “Buenas tardes.”

– Carlos: “Hola, buenas tardes. ¿Así que este chavalote es Jorge? Estás muy alto, ¿no estabas tú en segundo de primaria?”
– Jorge: “Sí.”
– C: “Pues seguro que eres el más alto de tu clase.”
– J: “Casi, Andrés me gana.”
– C: “¿Te gusta el cole?”
– J: “No mucho… Me cuesta leer, es muy difícil y la profe me riñe porque lo hago muy despacio y me equivoco siempre.”
– M: “Leo con él todas las tardes, pero acabamos los dos agotados después de leer tan sólo unas pocas líneas. Conoce bien las letras, pero no acaba de soltarse a leer y cada vez va más atrasado en clase. La profesora está preocupada y nosotros también. Hace poco le llevé a un oftalmólogo y nos dijo que el niño ve estupendamente. Pero una amiga me aconsejó que viniéramos para que le echaras un vistazo.”
– C: “Habéis hecho bien, vamos a echar ese vistazo. Siéntate aquí Jorge, y dime qué letras ves allí iluminadas en la pared…”
– J: “M”
– J: “B”
– J: “S”
– …
– C: “Muy bien, ésta ha sido fácil. Las letras han aparecido una por una. Vamos a ver qué pasa cuando salen todas juntas…”
– J: “M, B, …(silencio)”
– M: “No lo entiendo, él las conoce perfectamente, ¿por qué no las dice?”
– C: “Jorge no tiene problemas de agudeza visual, ve perfectamente y conoce las letras por eso las dijo todas cuando aparecieron por separado. Lo que pasa es que sus ojos no trabajan bien realizando los movimientos sacádicos, que son las fijaciones a saltos de izquierda a derecha que son necesarias para la lectura. Le cuesta hacer estos saltos de una letra a otra, a la segunda letra se ha cansado ya del esfuerzo y no ha podido seguir. Vamos a seguir haciendo más cosas a ver qué tal…”
– C: “Jorge, mira la punta de este bolígrafo mientras yo lo muevo delante de tu cara. No dejes nunca de mirarlo, ¿vale?”
– J: “Vale.”
– C: “Lo estás haciendo muy bien, este boli se mueve mucho. No dejes de mirarlo y dime, ¿cómo te llamas?”
– J: “Jorge”
– C: “Bien, ¿y cuántos años tienes?”
– J: “Ahhh… (deja de mirar el bolígrafo para contestar)… Siete”
– M: “Jorge, ¡has dejado de mirar el bolígrafo!”
– C: “Sí, es capaz de realizar movimientos horizontales, verticales, diagonales y circulares con los ojos siguiendo un punto móvil, pero esto le supone tal esfuerzo y concentración que no puede contestar a preguntas sencillas a la vez. Por esto no podrá entender lo que está leyendo. Aunque adquiera la mecánica de la lectura, no podrá comprender el texto.”
– M: “¡Es increíble! Ahora queda claro porque le cuesta tanto leer…! Una cosa más, antes de que se me olvide… él a veces dice que las letras se mueven cuando lee.”
– C: “Sí, por lo que veo, Jorge tiene una pequeña foria. Es algo así como un estrabismo, pero no se nota exteriormente. El cerebro debe ser capaz de fundir con comodidad las dos imágenes de los dos ojos y crear una sola. Jorge lo hace, pero con mucho esfuerzo, por lo que se cansa, y cuando esto ocurre deja de ver una sola imagen y las letras se mueven.”
– M: “¿Y qué podemos hacer?”
– C: “No te preocupes, os voy a dar unos sencillos ejercicios. Es como una gimnasia ocular. En unos pocos meses Jorge estará como nuevo y listo para leer. Os daré cita para dentro de dos meses y entonces decidiremos si hay que seguir o lo dejamos ya ahí.”
– M: “Muchísimas gracias, hasta entonces.”
– C: “Adiós. Y no te olvides de hacer los ejercicios todos los días.. ¿eh, campeón?”
– J: “No me olvidaré, lo prometo.”
Esta conversación es real, aunque los diálogos no han sido reproducidos de forma exacta. Jorge tiene otro nombre, pero es un niño real, que después de dos meses sólo necesitó otro mes más de reeducación ocular para ponerse a la altura de sus compañeros de clase en cuanto a lectura se refiere. Al cabo de dos años volvieron a ver a Carlos pues las letras de nuevo se movían cuando él se sentía cansado o algo débil. Volvieron al programa de ejercicios durante otros dos meses y fue dado de alta definitivamente.

Carlos también es un personaje real, y ése es su verdadero nombre. Es optometrista y muy bueno, por cierto.

El oftalmólogo es un médico que se ocupa de la salud ocular y del órgano del ojo en sí. Nos dirá si los ojos de nuestros hijos son sanos, o si sufren de miopía, etc. El optometrista, en cambio, es el profesional que se dedica al estudio del funcionamiento del ojo. Es esencial que los ojos funcionen de forma adecuada y cómoda para que los niños puedan leer sin realizar un esfuerzo añadido y con resultados considerados óptimos. Esto no es lo habitual en los niños que muestran problemas de inmadurez en su sistema nervioso, por lo que se hace necesaria la visita al optometrista en todos los casos de niños con dificultades, sobre todo los que las acusan en las tareas escolares.

Éste es mi pequeño homenaje a Carlos Pereda y a todos los optometristas infantiles, cuya labor es aún desconocida para la mayoría y tan necesaria para tantos niños.
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‘Jorge’ por aquel entonces, con 6 años, tenía verdaderos problemas en su lectura. Su tutora en aquel momento llegó a decirle a su madre que «no se hiciera ilusiones de que su hijo pudiera estudiar algún día». Sus problemas de lectura no eran los únicos, Jorge además tenía déficit de atención, lo cual complicaba el aprendizaje un poco más. “Leer dos líneas era tan agotador como correr dos kilómetros, yo acababa igual”- me decía la madre.

Toda esta andadura comenzó a los 4 años de Jorge, realizando terapia de organización neurológica combinada con Doman, Integración Sensorial y reeducación auditiva de Berard. En aquella exploración neurológica le comentaron a la madre que el niño «tenía muy pobre respuesta ocular», algo que no comprendió en ese momento pero que luego lo vio muy claro. A los 6 años acabaron en la consulta del optometrista funcional Carlos Pereda.

«Este profesional nos ‘abrió los ojos’ nunca mejor dicho… Vimos todos los problemas que tenía el niño para leer y todo tuvo por fin una explicación”.

Después de los 3 primeros meses de terapia visual “Mi hijo se lanzó a leer como si lo hubiese hecho toda la vida. No es que le gustase ni empezase a sacar buenas notas en el colegio, pero su rendimiento mejoró muchísimo y la tutora nos dijo que nunca había presenciado un cambio tan grande en un niño durante un curso (esto fue en 2º de primaria tras la terapia visual y auditiva).”

Después de ponerme en contacto con la madre de ‘Jorge’, 9 años más tarde, tras aquellos problemas de lectura, y tras seguir trabajando sus problemas generales de lateralidad y desarrollo neurológico (reflejos primitivos) con Terapia de movimientos rítmicos (TMR), la madre me decía : “Hoy mi hijo saca buenas notas (media de notables) en 4º de ESO. Hasta 2º de ESO (hasta acabar con la TMR) teníamos que estudiar con él y pelear el tema de los deberes durante horas. Ahora es autónomo y estudia solo. Es verdad que para hacerlo suele estudiar en la bici estática (te recuerdo que mi hijo ha sido hiperactivo) o copiando las lecciones escribiéndolas. Muchas veces estudia con música (no tranquila, sino de la «cañera» que le gusta a él)”.

La terapia visual que hizo Jorge en su momento era funcional no comportamental, trabajó muchas áreas, no sólo la visual, pero a día de hoy la madre me dice: “Sé que el sistema visual no está del todo bien. Pero él saca buenas notas, funciona autónomamente y es de los mejores alumnos de su clase. A pesar de esto, sé que sigue haciendo un sobreesfuerzo y esto me da mucha rabia.”

Esto nos indica que Jorge trabajó de manera aislada cada área: visual, motora, neurológica, auditiva, etc. pero no se comprobó que todos los sistemas estuvieran bien equilibrados unos con otros; es decir, que la información visual estuviera equilibrada con la de los demás sentidos. De esta manera se consigue automatizar los nuevos esquemas para poderlos llevar a cabo en la vida diaria sin ningún gasto de esfuerzo adicional.

Seguramente Jorge, antes de la terapia visual, tenía que esforzarse mucho y no veía los resultados en el colegio; aprendió qué es lo que debían hacer sus ojos para rendir mejor de una manera óptima, pero aún así, no integró esos esquemas; dicho de otra manera, el cerebro no automatizó lo aprendido, y él sigue haciendo sus actividades del día a día, con menos esfuerzo que hace años, pero no fácilmente.

Casos como el de Jorge requieren mucho esfuerzo durante la terapia, por parte del niño y por parte de los padres. Porque las terapias son largas y a veces las fuerzas y ganas flaquean. Pero merece la pena cuando ves que tu hijo mejora en el cole, cuando ves que ya no necesita tanto tiempo para estudiar y puede jugar, cuando él mismo disfruta yendo al colegio, cuando coge los estudios por él mismo y no porque se lo manden…

Esta entrada puede tomarse como una ‘petición’ hacia tantos profesores que no reconocen el esfuerzo que muchos niños hacen diariamente en el colegio. Para que no infravaloren su trabajo, su tesón y su capacidad para un futuro. Para que no minen su autoestima diciéndoles que no sirven para estudiar. Muchos de esos niños con más esfuerzo que los demás, consiguen labrarse un futuro, pero todos aquellos que no lo consiguieron posiblemente fue porque “se creyeron lo que les dijeron” y no demostraron que no era verdad.

Respetemos el primer DERECHO VISUAL DEL NIÑO:

“El derecho a que no se burlen de él, le cataloguen de ‘vago’, ni menosprecien su esfuerzo, simplemente porque no consiga llegar al nivel de sus compañeros, y sin que los mayores lleguen a valorar que pueda tener un problema visual causante de su comportamiento.

El derecho a que nadie le haga sentir inferior por el simple hecho de padecer un problema visual tratado no tratado. Por tanto, el derecho a que si tiene un problema visual que afecta a su rendimiento escolar, sea detectado lo antes posible y reciba el tratamiento visual más adecuado a él.”

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MARÍA MONTESSORI. IDEAS GENERALES SOBRE EL MÉTODO

Niño jugando con material Montessori

María Montessori, médico psiquiatra, trabajó en el mundo de la educación de niños en edad preescolar, dotando a ésta de un rigor y método que llegó a denominarse «pedagogía científica».

Este método pedagógico, que desarrolló en 1909, se basaba en el absoluto respeto a las necesidades del niño. Otorgando a éste la libertad necesaria para que se produzca su desarrollo en las condiciones más naturales y óptimas posibles, a la vez que se fomentan su disciplina y sus valores ético-morales.
 
La aplicación del método llevó a grandes éxitos en el campo de la educación y aún hoy nos resulta un enfoque pedagógico novedoso y necesario, a pesar de haber transcurrido un siglo ya desde su creación. Lo realmente incomprensible es que en 100 años no hayamos tenido la oportunidad de aplicar a nuestro sistema educativo más de lo que esta sabia y visionaria mujer intentó transmitirnos.
 
» La única acción eficaz en esa época (de los tres a los seis años) será la que tiende a ayudar al completo desarrollo de la vida. Por eso es preferible evitar rigurosamente el detener los movimientos espontáneos y renunciar a nuestra costumbre de obligar a los niños a realizar actos por la imposición de la propia voluntad; a menos que se trate de actos inútiles y perjudiciales» (Montessori, 1909).
 

En este sistema pedagógico se insiste en la importancia de conocer bien las diferentes etapas del desarrollo del niño y los llamados «períodos sensitivos» (momentos en los que el niño está especialmente predispuesto por su desarrollo cerebral para determinados aprendizajes). La pedagogía y la educación se adaptan a estos períodos, se adaptan al niño en lugar de ocurrir lo contrario, que exijamos al niño adaptarse al sistema.

«Cuando el niño hace ejercicios según la necesidad de su presente sensitivo, progresa y alcanza grados de perfección que son inimitables en otros momentos de la vida, y en lugar de fatigarse aumenta su propio vigor y gusta de la alegría que procede de satisfacer una necesidad real de la vida.»

Hoy vemos muchos problemas de conducta y dificultades de aprendizaje por nuestra imposición de un sistema forzado a todos los niños por igual, sin tener en cuenta sus diferencias individuales y lo que es peor e imperdonable, sin tener en cuenta las necesidades dadas por su momento evolutivo dentro del aprendizaje.
 
El aula Montessori es una novedad en sí misma pues desaparece de ella el banco sobre el que debían estar sentados e inmóviles los niños escuchando a su profesora. El ambiente se adapta al niño activo, transformándose en una auténtica «Casa de niños» donde éstos se desenvuelven en tareas cotidianas e intelectuales, entre un mobiliario adaptado a su tamaño, a su fuerza y a sus posibilidades y necesidades.
 
El niño se mueve con total libertad («la libertad del niño debe tener como límite el interés colectivo») descubriendo su entorno, formando su autodisciplina, su independencia y desarrollando su inteligencia. El educador tiene la misión de ayudar al niño en este descubrimiento personal para lo cual organizará el espacio, el ambiente y el material en función del interés del niño y de lo que éste deba aprender en el momento evolutivo en el que se encuentre.
 
«Se podría resumir el método Montessori diciendo que es un método basado en un principio de libertad en un medio preparado.» (Standing, 1974).
 
Fue muy novedoso el material diseñado para lograr estos fines. Un material de carácter principalmente sensorial, que desarrolla la inteligencia del niño a través de los sentidos, como corresponde al aprendizaje natural de los niños de tres a seis años.
 
El material invita al niño a moverse, a tocar, a experimentar, encajar, medir, pesar, ver, escuchar, oler, degustar… Motiva al niño a repetir una actividad hasta completarla con éxito observando y clasificando objetos, encontrando semejanzas o las más sutiles diferencias. Siempre en un ambiente lúdico pero a la vez silencioso, ordenado y muy respetuoso con sus compañeros.
 
Una importante cualidad de este material es su carácter autocorrectivo. El profesor se limita a mediar de forma indirecta en la actividad del niño, asegurándose de que éste sepa lo que debe hacer, pero sin interferir en su aprendizaje, el cual se produce cuando el niño es consciente de sus errores y a través de la repetición del ejercicio consigue corregirse a sí mismo. «Es preciso que el niño se perfeccione por sí mismo a costa de su propio trabajo.»
 
«El niño debe ser ayudado a actuar y a expresarse, pero no debe el adulto actuar en su lugar sin una necesidad absoluta. Cada vez que el adulto ayuda al niño sin necesidad, obstaculiza su expansión y, consecuencia grave de un error de tratamiento en apariencia tan ligero e insignificante, detiene o desvía en algún detalle el desenvolvimiento infantil.»
 
Con el método Montessori los niños entran en la educación primaria con conocimientos precisos y afianzados en las áreas del lenguaje, la lectura, la preescritura, la música, la aritmética, la geometría… habiendo desarrollado sus habilidades motrices gruesas y finas. Habrán aprendido además a controlar sus impulsos, a mantener el silencio, cuidar el material y el entorno. A relacionarse y comportarse adecuadamente.
 
«Las tendencias que llamamos «malas» en los niños pequeños de tres a seis años de edad, son a veces sencillamente las que «nos molestan» a los adultos, cuando, no comprendiendo sus necesidades, les evitamos cada movimiento, cada tentativa para guiarse a sí mismos en la experimentación del mundo que les rodea (tocando las cosas, etc.). El niño, sin embargo, junto con estas naturales tendencias tiene inclinación a coordinar sus movimientos y a recoger impresiones, especialmente sensaciones táctiles, todo lo cual si se coarta, produce en él rebeldía, y esta rebeldía es lo que calificamos de maldad y travesura.»
 

«Tengamos paciencia con sus lentos y pequeños progresos; mostremos entusiasmo y alegría con sus éxitos. Si podemos llegar a decir: Somos respetuosos y corteses en nuestro proceder con los niños, los tratamos como quisiéramos ser tratados nosotros mismos, entonces estamos seguros de que dominamos un gran principio educativo e indudablemente damos un ejemplo de buena educación.»

Los conocimientos impartidos a estos niños de educación infantil sentarán unas fuertes bases para el aprendizaje formal en la educación primaria. Es la falta de estas bases lo que conduce al fracaso de muchos niños a partir de los seis años. Éste es el mismo concepto que se sigue en la estimulación temprana: aprovechar el momento en el que el niño está más abierto a la adquisición de hábitos, habilidades y conocimientos que servirán de sólidas y necesarias herramientas para el aprendizaje y éxitos escolares futuros.

Para acabar, María Montessori nos recuerda que una educación que respeta y cultiva la actividad interior del niño y sus necesidades de aprendizaje, no debe limitarse a la escuela ni a los maestros, sino que es una cuestión que concierne también a la familia y a toda la sociedad.
 

«El método Montessori»

«Un nuevo concepto de Estimulación Temprana: sistema integrador de metodologías»

LA EMOCIÓN Y SUS IMPLICACIONES EN LA MEMORIA, EL APRENDIZAJE Y LA CONDUCTA

Implicación de la emoción en la memoria, el aprendizaje y la conducta

Las emociones juegan un papel muy importante en nuestro comportamiento, pero también influyen en nuestra memoria y en nuestro aprendizaje.

Las emociones son fenómenos psicológicos complejos que desencadenan procesos fisiológicos (cambios en el ritmo cardíaco, sudoración de la piel, etc.), conductuales y cognitivos.

Su función primera es la ayudar al individuo a adaptarse a las diferentes situaciones, en especial a situaciones relevantes. Así surgen las emociones como reacciones a estímulos externos y también internos (recuerdos y estados de ánimo conscientes).

Lo interesante de los últimos estudios sobre cómo funcionan las emociones es la demostración de que estímulos que no son percibidos conscientemente también producen una reacción emocional. En las pruebas se pudo comprobar cómo se dan reacciones fisiológicas ante estímulos que no eran reconocidos conscientemente por la persona, por lo que ésta no se daba cuenta siquiera de su existencia.

Antes decía que las emociones afectan nuestra memoria. Pero también es cierto que ocurre al revés: que la memoria juega un papel muy importante en nuestras reacciones emocionales.

Dado el funcionamiento y la distribución de funciones de nuestro cerebro, contamos con dos tipos de memoria. La memoria explícita o consciente, la que se denomina también “episódica” y hace referencia a los recuerdos de experiencias de nuestra vida. Y la memoria implícita o inconsciente.

Las estructuras cerebrales clave en estos procesos son el hipocampo y la amígdala.

El hipocampo se ocupa de la memoria explícita reuniendo nuestros recuerdos conscientes. La amígdala activa automáticamente reacciones emocionales ante situaciones de supuesto peligro por vías de recuerdos a los cuales no tenemos acceso consciente. Se ocupa, por lo tanto, de la memoria implícita.

Ambos tipos de memoria trabajan de forma conjunta. El conocimiento implícito actúa como una primera señal de aviso que influye en los procesos racionales y conscientes del conocimiento explícito. Esta combinación da lugar a las respuestas adaptativas de la persona a las diferentes situaciones arriesgadas en las que debe tomar decisiones.

Nuestras elecciones dependen de las dos formas de conocimiento: el consciente y el inconsciente. Sin las evaluaciones primarias de tipo afectivo de la memoria implícita no se puede llegar a los complejos mecanismos conscientes de evaluación y análisis de la situación.

Esta diferenciación entre el conocimiento emocional implícito y explícito nos da la razón de muchas reacciones de ansiedad patológica o miedos irracionales que desconciertan precisamente por no tener una explicación lógica y racional (consciente). Fobias que llevan a reacciones desmesuradas ante estímulos que la persona racionalmente considera inofensivos.

Esta diferenciación también explica la “amnesia infantil”, el hecho de que no dispongamos de recuerdos conscientes de las experiencias de nuestros primeros años de vida.

Como decía antes, es el hipocampo el encargado básicamente de la recopilación y recuperación de la información explícita, de la memoria episódica. Esta estructura madura tardíamente y no es plenamente funcional hasta la edad de tres años. Aquí tenemos la explicación del por qué no tenemos recuerdos de esta edad.

Junto a esto está el factor de que nuestro pensamiento funciona utilizando el lenguaje principalmente. La falta de un lenguaje estructurador, que dé forma a nuestros pensamientos y recuerdos, hace que nos quedemos con la impronta emocional, con sensaciones difusas que hechos importantes dejaron en nuestro sistema nervioso.

Los expertos en neurodesarrollo infantil aseguran que los tres primeros años de vida determinan de forma definitiva toda nuestra persona. Que las experiencias fuertemente negativas en esta edad (e incluso antes, en el útero) pueden llegar a afectar tanto el sistema nervioso que creen bloqueos en el desarrollo del mismo. Manifestándose estos bloqueos más adelante en la forma de trastornos o dificultades de aprendizaje. Y es precisamente el hecho de no poder acceder de forma consciente a estas experiencias traumáticas lo que las hace tan importantes al no poder elaborarlas, evaluarlas ni conocerlas siquiera.

En el caso de experiencias traumáticas infantiles no existirá un acceso deliberado a la información sobre lo que ocurrió, habrá ausencia del recuerdo explícito, lo cual nos deja exclusivamente con la reacción emocional e inconsciente por parte de la amígdala. Por este motivo es muy posible que estos traumas infantiles afecten la conducta emocional del adulto sin que éste sea consciente de los mismos ni pueda modificarlos desde la razón y la consciencia.

Los hechos que dan lugar a una activación afectiva intensa después de los primeros años de vida, favorecen su recuerdo. Las emociones importantes influyen en los recuerdos, haciéndolos especialmente vívidos y resistentes al olvido.

(Información basada en el artículo de L. Aguado titulado “Procesos cognitivos y sistemas cerebrales de la emoción”. Publicado en la Revista de Neurología, 2002:

Puede interesarte también este artículo con vídeo titulado «Emoción y Aprendizaje»

 
 

PRUEBA TU ATENCIÓN CON ESTE VÍDEO

Prestar atención es una capacidad muy necesaria para realizar con éxito el trabajo escolar. También lo es para poder llevar a cabo de forma eficaz muchas de nuestras tareas diarias.

Pero ser capaz de prestar atención simplemente, no es suficiente. Resulta imprescindible que podamos mantener esta atención el tiempo que requiera cada labor. Ésta es la gran dificultad que sufren los niños y adultos con “déficit de atención”. Ellos no pueden sostener su atención en el tiempo.

También es necesaria la habilidad de centrar la atención de forma correcta, de enfocarla de modo práctico y eficiente, acorde con el objetivo que nos proponemos en cada una de las tareas. Las personas “inatentas” pueden mantenerse en una misma actividad durante un tiempo prolongado, pero los resultados no son buenos por fallos en la utilización correcta de la atención.

Una buena capacidad de atención supone un correcto mecanismo de filtro de toda la información que nos llega constantemente a través de nuestros sentidos. De esta forma seremos capaces de inhibir toda la información que no nos interesa en cada momento y centrarnos solamente en los estímulos que consideramos importantes.

¿Quieres comprobar si tu atención es buena?

Prueba con este vídeo que he encontrado en el magnífico blog de Rosa M. García LA VISIÓN Y EL APRENDIZAJE.

Verás a unos chicos pasándose una pelota. Debes contar cuántas veces se pasa la pelota el equipo que lleva camiseta blanca:


¿Has contado 13?

En este caso has acertado.

Pero para saber cómo utilizas tu atención deberás preguntarte si has visto “algo raro” mientras contabas los pases de pelota.

Si vuelves a ver el vídeo lo verás: se trata de un gorila que se pasea entre los chicos.

Si contaste 13 pases de pelota y no viste el gorila, podemos suponer que tu atención es buena. Supiste mantenerla y utilizarla adecuadamente. Y no te dejaste distraer por estímulos irrelevantes para la tarea acometida.

Si contaste 13 y viste el gorila, puedes pensar que es ¡genial! Que no sólo acertaste, sino que estabas “en todo”… Pero esto puede no ser conveniente en otras situaciones más complejas. Quizá tu atención no sea tan buena después de todo.

Si esta prueba te pareció «demasiado fácil», pincha aquí:
http://www.youtube.com/watch?v=zoM8-UCb-Iw&feature=related

TESTIMONIOS EN «PADRES CON ALTERNATIVAS»


En este espacio pretendemos reunir todos los testimonios posibles de padres que han realizado con sus hijos terapias alternativas con éxito. Si tú te encuentras entre ellos, escribe a la dirección que encontrarás en el perfil y envíanos tu testimonio. Necesitamos estar unidos para difundir la información que pueda dar esperanza y opciones a los padres. Porque tenemos derecho a elegir y a decidir qué es lo mejor para nuestros hijos.
En el mismo blog encontrarás enlaces a terapias, direcciones de profesionales, vídeos…

VISITA A BURGOS, AL RINCÓN DE LA ESPERANZA. Asociación ADALYD.

Burgos, 22 de Noviembre de 2009

Asociación ADALYD: esperanza para muchas familias.

«Con el grandísimo apoyo de mi querida asociación«, así nos describía Yolanda el trabajo con su hijo con dificultades de aprendizaje y del desarrollo. Y es que en la Asociación Dominique Burgos hay mucho AMOR (con mayúsculas) y APOYO. Las madres (y padres, que también los hay aunque se dejen ver menos) forman una auténtica piña, todas compartiendo un objetivo común: la lucha por sus hijos discapacitados o con problemas de aprendizaje.
El domingo, día 22, viajamos a Burgos varias madres y profesionales desde Cantabria y Bizkaia, para conocer en persona a esta maravillosa gente y aprender de su experiencia.
Conocíamos ya la historia de la Asociación y cómo funcionaba más o menos. Pero nos quedamos realmente impresionadas por la unión que vimos entre estas mujeres. Por la carga de dolor y sufrimiento que se respiraba. Un dolor que, en este rincón de Burgos camina de la mano de la esperanza. Nos impresionó, sobre todo, su firme convicción y esa fuerza que sólo por proceder del amor, puede como éste mover las más altas montañas…
Montañas como la soledad, la incomprensión, la ignorancia y la cerrazón con la que nos topamos a diario quienes defendemos y trabajamos la organización neurológica con nuestros hijos. ¿Por qué? Porque todo lo que sea considerado una «alternativa» se rechaza por principio, por no seguir obedientemente lo considerado «correcto» por nuestra sociedad.
A veces ocurre, como está pasando estos días, que un personaje famoso nos habla de estas alternativas, y entonces la sociedad escucha… y queda maravillada y asombrada ante algo de lo que jamás había oído hablar. Pues va siendo hora de que el mundo entero sepa que somos cientos, miles… los padres que llevamos décadas aplicando programas de este tipo con éxito en nuestros hijos.
Quisiera hacer un llamamiento a los padres y madres que estéis aplicando programas diarios de organización neuorológica con vuestros hijos para que os unáis, y os reunáis para realizar el trabajo diario, igual que lo hacen en la Asociación Dominique. Porque el trabajo compartido es menos pesado, porque se puede distribuir o delegar parte del mismo y los niños colaboran mucho más cuando trabajan en grupo.
La Asociación Dominique Burgos, que pronto cambiará su nombre por el de ADALYD, cuenta con salas preparadas para hacer los ejercicios con los niños y con profesionales que los realizan y así descargan el trabajo a los padres (que los que lo hemos experimentado en casa sabemos lo duro que es llevarlo a cabo todos los días). Cuentan además con profesionales de varias terapias que son financiadas para los socios.
Para más información podéis leer una entrada anteriordedicada a esta asociación.

Concluyamos con el testimonio de una de las madres de la asociación, tal como empezamos… Ella nos contó que su hijo al principio fue diagnosticado de autismo, luego del síndrome de Asperger, más tarde fue TGD, después TDA-H para acabar en TDA… ahora, a los diez años, su madre dice que es «fantástico»… Para quienes conocemos estas siglas y su significado no nos hacen falta más explicaciones. Los diagnósticos se van evaporando, diluyendo hasta desaparecer… Lo mejor de todo: que este testimonio NO es una excepción.

Gracias a nuestras amigas de Burgos, mil gracias por servirnos de inspiración y de ejemplo. Ojalá que algún día contemos con una asociación ADALYD en todos las ciudades y pueblos de nuestro país.
Rosina Uriarte

Asociación Dominique Burgos (ahora ADALYD)
Avenida Castilla Y León 32
09006 Burgos
947 24 19 89‎
¿Quieres leer testimonios de padres que han utilizado estas terapias? Visita el blog PADRES CON ALTERNATIVAS. En él encontrarás también enlaces a centros y profesionales e información sobre las terapias de organización neurológica.

* Nota: Necesito corregirme en una de las expresiones que he utilizado en este texto. Es cierto que los diagnósticos van cambiando en los niños cuando se trabaja con ellos la reorganización neurológica, esto lo hemos experimentado muchas madres (me atrevo a asegurar que la mayoría). Pero cuando digo que un diagnóstico que comienza con autismo acaba evaporándose «no es una excepción», quiero decir que no es la primera vez que me lo dicen las madres. Mi intención no es dar a entender que sea algo habitual o común, pero afortunadamente ocurre a veces.

EL TDAH Y LOS TRATAMIENTOS QUE NO TIENEN BASE CIENTÍFICA

Hiperactividad en niños

Dedico esta entrada a un simple párrafo de un libro muy publicitado en los últimos meses. Se trata del titulado «Hiperactivos. Estrategias y Técnicas para Ayudarlos en Casa y en la Escuela» de varios autores.
En realidad, la obra es la transcripción de unas conferencias del segundo Congreso Nacional de TDAH en enero de 2008. Por este motivo la redacción deja mucho que desear e incluso nos encontramos errores de los ponentes que no han sido corregidos al incluirse en el texto.
Es un libro que puede resultarle útil a quien no esté familiarizado con el trastorno por déficit de atención con hiperactividad, pero sinceramente, para quien haya leído ya sobre este tema, ofrece muy poco que sea nuevo e interesante. Es más de lo mismo… Lo de siempre…
Lo triste es que hayan cambiado tan poco las cosas en quince años.
Parecía un libro atractivo al anunciarse a bombo y platillo que contaba con el testimonio de Luis Rojas Marcos, que ha sufrido en primera persona este trastorno. Pero este testimonio cuenta poco más de lo que ya hemos leído en todas las síntesis y breves resúmenes del libro que podéis leer en internet.
También incluye la experiencia de un joven con TDAH contada por él mismo, pero que también nos deja con las ganas.
Bueno, voy al grano, me quedo con un párrafo de Alberto Fernández Jaén, neuropediatra, que dice lo siguiente (en realidad, lo que hace es citar una publicación de hace cuatro años):
«Los tratamientos que no tienen base científica y no deben utilizarse en niños con TDAH son los dietéticos, eliminación de alérgenos, dietas eliminando aditivos, suplementos vitamínico-minerales, ejercicios físicos, el biofeedback con electro, la terapia a base de sonidos, la músioterapia, la meditación trascendental, la quiropraxis o el psicoanálisis. Son medidas muy útiles para muchas cosas, pero no tenemos constancia científica de que esas técnicas sean útiles para el tratamiento específico del TDAH. Sin embargo, esta afirmación contrasta con una revisión de las tasas de satisfacción familiar en relación con técnicas de lo más variopintas: acupuntura, terapia psicosensorial, quiropraxis, alergias, herbolarios, ortometrías, vitaminas, ácidos grasos… (Concannon, 2005)».
Atención a lo de siempre: la recomendación de NO USAR estas técnicas. ¿Por qué? ¿Por que son nocivas para nuestros niños? ¡NO! «Porque no tienen base científica». ¿Por qué no tienen base científica? Ese es otro tema que tiene más que ver con influencias e intereses económicos que con pruebas y estudios científicos (éstos son muy caros y ya sabemos quién pone el dinero en todo lo relacionado con el TDAH).
Pero, ojo al dato: todo esto «contrasta con la tasa de satisfacción familiar«. ¡Claro! Porque quienes hemos probado alguna de estas técnicas tan «descabelladas» o ¿cómo las califica? ah, sí: «variopintas«, nos hemos dado cuenta de que, mira tú por dónde, resulta que ¡FUNCIONAN!
Y la realidad es que sólo está «demostrado científicamente» que funciona la medicación, aunque reconocen que tampoco tiene beneficios duraderos, sino temporales. Curioso… antes, hace once años, se nos decía a los padres que la medicación curaba el problema pues hacía que madurase el cerebro del niño, y nos lo explicaban científicamente con dibujos y todo… Ahora, ya hace años, que se han retractado y dicen lo contrario: que le medicación no cura.
Lo que también está demostrado científicamente es que la medicación puede tener y tiene efectos secundarios. Un tema en el que no voy a entrar… hay información de sobra por todas partes para quien quiera saber…
¿Qué nos queda? Pues ciertas terapias alternativas que, no estando avaladas por la comunidad científica… tampoco tienen efectos secundarios. Sí, esto que lleva haciéndose con éxito desde hace más de 50 años. Mucho están tardando en darle ese aval científico, pero temo tengan que pasar otros cincuenta más.
¿Podemos esperar tanto para solucionar el problema del TDAH en nuestros hijos? ¿No es absurdo?
Y es que si hacemos caso al señor Fernández Jaén y al resto de expertos, ¡¡¡¡NO DEBEMOS usar ni siquiera el ejercicio físico con nuestros hijos!!!! Todo es tan absurdo que queda a su vez muy claro. Demasiado claro para mí…
Si eres de los padres que muestra satisfacción tras haber realizado estas técnicas tan descabelladas o «variopintas«, cuéntanoslo a todos en este blog:
Y si no eres de los que ha probado estas «prohibidas» prácticas anticientíficas, podrías de todas formas darte una vuelta por el blog para ver cuántos padres somos los que hemos tenido la suerte de dar con ellas.
Saludos a todos,
Rosina Uriarte

CARTA A «DOCUMENTOS TV» POR EL PROGRAMA DE «LOS NIÑOS MEDICADOS»

Niños medicados

Para el equipo de «Documentos TV»

Después de ver su estupendo y escalofriante programa «Los niños medicados», me gustaría sugerirles que hicieran otro reportaje mostrando otras alternativas a los padres, que las hay.

Los problemas de atención, hiperactividad, comportamiento, son la punta del iceberg, es decir no son mas que síntomas y si los eliminamos (con medicación) no estamos «curando» tan solo enmascarando el problema de fondo.

La gran mayoría de estos niños tienen problemas de desarrollo motor (son descoordinados, torpes, no manejan con precisión su cuerpo, no están bien lateralizados y con frecuencia se han saltado etapas importantes del desarrollo como el gateo y el arrastre), de integración sensorial (procesan la información sensorial que reciben de forma excesiva o insuficiente), de discriminación auditiva (unas frecuencias la oyen demasiado bien y otras no tanto y las primeras anulan a las segundas) y de habilidades visuales (movimientos oculares, acomodación, campos visuales…, les resulta muy difícil seguir las líneas de un texto porque las letras «se mueven»).

Aunque parezca absolutamente increíble todas estas cuestiones no las evalúan los neurólogos y medican a los niños sin comprobar primero si existe alguna cauda «física» que pueda estar interfiriendo la atención o el comportamiento del niño.

Lo bueno es que todos estos problemas de fondo se pueden tratar y obtener grandes progresos con terapias absolutamente inocuas, pues consisten, principalmente, en una serie de ejercicios físicos destinados a mejorar la organización neurológica del niño, el único inconveniente que tienen es que hay que ser muy perseverante, hay que hacer los ejercicios todos los días durante meses o incluso años (dependiendo del caso) hasta que el niño alcanza un nivel de madurez adecuado, pero se avanza y mucho, lo se por experiencia porque lo he hecho con mi hijo con graves problemas de atención.

Para mas información os recomiendo que visiteis:
http://estimulacionydesarrollo.blogspot.com/

http://padresconalternativas.blogspot.com/

Un saludo, Carmen

«EL NIÑO MEDICADO» Documentos TV

«EL NIÑO MEDICADO» Documentos TV

El pasado martes, día 6 de octubre, pudimos ver el programa Documentos TV en la 2, sobre los niños medicados.

Este reportaje me impresionó sobremanera, y no fue porque no conociese con anterioridad la realidad de la medicalización de la infancia.

Esta realidad quedó bien reflejada en este documento televisivo, de forma directa y clara, lo que agradecemos los padres puesto que normalmente se nos presenta una media verdad, más una versión creada para la tranquilidad y convicción a la hora de medicar a nuestros hijos, que un reflejo de la situación real.

Lo verdaderamente impresionante y trágico de este programa fue el hecho de que nos dejara a los padres con el miedo metido en el cuerpo y sin esperanza alguna, con la medicación como única y exclusiva opción.

Claro que, ¿qué otra cosa podríamos esperar? Constantemente se nos recuerda desde todos los organismos y profesionales que no debemos probar, ni informarnos siquiera, todo aquello que no esté debidamente contrastado desde el punto de vista científico.

No se nos desaconseja porque sea perjudicial para los niños, no. Sino por el simple hecho de no estar aceptado por la comunidad médica… (el por qué no está aceptado y tarda tanto en aceptarse cuando se trata de métodos que llevan décadas mostrándose beneficiosos, es otra cuestión que nos trae de cabeza…).

Esto es algo muy serio, estamos hablando de terapias que podrían ser beneficiosas para nuestros hijos.

EXISTEN ALTERANATIVAS A LA MEDICACIÓN en muchos casos

Yo quisiera hacer un llamamiento a todos los padres de niños con problemas de aprendizaje o del desarrollo para que se informen sobre estas alternativas.

Quisiera asegurar que sí existe la esperanza. Que hay otras opciones para tratar a nuestros hijos. Alternativas reales y efectivas que cada día más y más padres están aplicando con éxito y cuyos testimonios estamos reuniendo en un espacio en internet:
http://padresconalternativas.blogspot.com/

También quisiera hacer la petición a Documentos TV de que consideren la realización de una segunda parte de este reportaje informando sobre estas posibles opciones frente a la medicación.

Quien esté interesado tiene acceso a artículos, bibliografía e información sobre profesionales y centros en este enlace:
http://alternativasterapias.blogspot.com/

Rosina Uriarte

ESTA CASA ES UNA RUINA… O LA HISTORIA DE UN NIÑO CON TDA-H

Casa que no se sostiene al fallar los cimientos, como ocurre en el TDAH

Voy a contaros la historia de unos amigos que vivían en una preciosa casa.
Ésta era el orgullo de la familia. La habían comprado con esfuerzo e ilusión.

Al cabo de poco tiempo de vivir en ella, comenzaron los problemas. Primero fueron las goteras y después las tejas, que no dejaban de caerse sin razón aparente. Se veían obligados a renovar el tejado todos los años.

Luego aparecieron pequeñas grietas que iban transformándose en otras más grandes que había que rellenar. Estaban por todas partes: abajo, en el salón y en la cocina. Arriba, en casi todas las habitaciones. Se hicieron visibles tanto en la fachada como en el interior.

La pintura se resquebrajaba y se caía a jirones, teniendo que pintarlo todo de nuevo.

Lo peor fue cuando las paredes empezaron a mostrar debilidad e inestabilidad. Hubo que construir contrafuertes en las cuatro fachadas para apuntalarlas y evitar que la casa entera se viniera abajo.

Seguía siendo una casa bonita, pero sus habitantes empezaban a estar cansados de las preocupaciones y de visitar a tantos y tantos expertos en construcción.
«Tienen ustedes que hacerse a la idea de que este tejado no aguantará y no les queda otro remedio que renovarlo todos los años«, decían unos…
«No se preocupen«, decían otros… «Nosotros nos ocuparemos de todo. Apuntalaremos las paredes y seguro que aguanta la casa en pie otros cien años.»
«¡Oiga!, que esta casa no tiene cien años
«Ah, ¿no? Vaya… pues lo parece… Pero bueno, lo dicho: nosotros nos encargamos.»

Y así pasaron los años. Y la casa aguantaba estoicamente, llena de parches y muletas, con tejas que se caían cada dos por tres… temiendo las inclemencias del tiempo…

Un día, un amigo les contó lo contento que estaba con su casa desde que había contratado los servicios de un «organizador arquitectónico».
«Por suerte no nos hace falta ayuda con nuestra casa«, le aseguraron. «Tenemos a los mejores expertos en construcción trabajando aquí a menudo.»
«Bueno, os dejo su tarjeta por si cambiáis de idea.»

Preguntaron a sus conocidos y a los expertos en construcción si ellos sabían algo del «organizador arquitectónico».
«¡Es un charlatán!«, respondió uno. «¡Un farsante!«, aseguró otro. «Sólo conseguiréis que os saque el dinero sin solucionar vuestros problemas«, dijeron los demás.

Nuestros protagonistas sintieron que esta última observación encajaba bastante con los mismos que la hacían. Y total… no tenían demasiado que perder dada su situación.

El organizador arquitectónico les habló con claridad: «Vuestra casa está situada en un hermoso paraje. Su planta es pequeña pero magnífica. En sus paredes apenas se notan las grietas que han sido magistralmente retocadas. El tejado es nuevo y reluciente… Y los contrafuertes… la verdad es que se ponen tanto últimamente que ya nos vamos acostumbrando a verlos. Hasta tal punto, que pronto nos extrañará ver casas sin ellos… Los colores que la envuelven son bellos y la decoración exquisita, no falta en ella un detalle ni el calor del hogar… Pero… ¡nada de esto es suficiente si la casa no se sostiene!»

«¿Y qué podemos hacer? Llevamos años luchando…»
«¿Qué os parece iniciar una nueva lucha, pero en la dirección adecuada?»
«¿Qué quieres decir?»
«Pues que es hora de dejar de poner parches aquí y allá. Es hora de dejar de poner remedios transitorios que os atarán de por vida y traerán nuevas necesidades y preocupaciones. Es hora de dejar de mirar los pequeños problemas que van surgiendo por todas partes y plantearnos dónde está la verdadera razón de que todo esto ocurra.

Y la razón es bien sencilla: FALLAN LOS CIMIENTOS… los pilares y las vigas maestras… Sin unos cimientos sólidos, de poco nos servirá renovar el tejado cada año y rellenar grietas constantemente. A esta casa le falta una buena base

«¿Y cómo se la daremos?»
«Pues igual que a todas las casas del mundo. Cuando fallan los cimientos sólo podemos volverlos a construir

A nuestros amigos les pareció todo muy lógico y se preguntaron por qué nunca alguien les había propuesto hacer lo mismo. Se informaron bien de cómo sería el proceso y se pusieron manos a la obra.

Fueron unos meses muy duros, con la casa llena de obreros y de ruido. Todo cubierto de polvo y patas arriba. Incomodidad y trabajo extra para toda la familia…
Pero al cabo de este tiempo, la pequeña casa era no sólo bella, sino también sólida y segura. Jamás volvió a preocupar a sus moradores, sólo les dio felicidad y satisfacciones.

Los expertos en construcción, junto a los fabricantes de tejas, siguen sin reconocer la mejoría en la casa, aún a pesar de ser absolutamente evidente. Cuando la gente les pregunta, evaden el tema o simplemente se excusan diciendo que eso de la «organización arquitectónica» no es una profesión reconocida y que su labor no tiene ninguna base científica…

Si piensas que esta historia es simple, absurda e irreal, te diré que así vemos muchos la situación actual del TDA-H… igual de simple, de absurda y de irreal. Una vez más, la realidad supera la ficción.
Infórmate sobre la ORGANIZACIÓN NEUROLÓGICA en este blog.


Rosina Uriarte