Blog - Página 34 de 40 - ROSINA URIARTE

EL DÉFICIT DE ATENCIÓN SIN FÁRMACOS. UNA GUÍA PARA PADRES Y DOCENTES

El déficit de atención sin fármacos. Una guía para padres y docentes.

«El déficit de atención sin fármacos. Una guía para padres y docentes» es el título de un nuevo libro escrito por Gladys Veracoechea Troconis y editado por Psimática.
Gladys es psicóloga especialista en tecnología y modificación de la conducta y cuenta con una gran experiencia en el trabajo psicológico y educativo con niños con déficit de atención e hiperactividad.

Esta guía resulta amena y de fácil lectura para todo aquel, padre, madre o profesional, que esté interesado en conocer mejor el trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDA-H). La autora expone el contenido de una forma clara y directa, hábilmente distribuido en cien preguntas que habitualmente realizamos quienes de una forma u otra nos relacionamos con un niño de estas características.

Además de una descripción del TDA-H, la guía se compone principalmente de consejos para ayudar a niños con este trastorno en el hogar o en el aula, y propone junto a la terapia cognitivo conductual, un tratamiento basado en la bioterpia y cambios en la dieta.

Estas propuestas se hallan bien documentadas y avaladas por estudios científicos, siendo por lo tanto, una buena e interesante alternativa a la medicación en muchos niños con TDA-H.
Es un libro recomendable y de obligada lectura para los interesados en el tema.

«TENGO DUENDES EN LAS PIERNAS»

A través de estos cinco casos nos describe Isabelle Beaudry algunos de los problemas de procesamiento sensorial que pueden sufrir los niños con alteraciones en el desarrollo, problemas de comportamiento o de rendimiento escolar.

«Tengo duendes en las piernas»

La gente dice que soy malo… ¡Yo no puedo estarme quieto! Siento algo en todo el cuerpo, sobre todo en las piernas, que no me deja estar tranquilo…

Daniel no percibe ni procesa suficientemente la información que el movimiento envía a su cerebro, por esta razón busca estimular su sistema vestibular corriendo y saltando constantemente.

«Tengo altavoces en la cabeza»

¡Es que en el colegio hay tantos ruidos que parece que tengo altavoces en la cabeza! … A veces tengo que taparme los oídos porque no puedo más…
David es un niño muy sensible a los estímulos táctiles, visuales y auditivos. Por esto se encuentra en un estado de ansiedad y alerta en el colegio donde los niños gritan y se mueven o empujan a su alrededor.
«Qué asco! ¡Hay gusanos en mi plato!»
La gente siempre está comiendo porquerías que me dan mucho asco, y lo peor es que todo el mundo pretende que también las coma yo… Toda la comida es muy pringosa y desagradable…
Paula se muestra muy selectiva con los alimentos. Se le hace muy difícil todo lo que se refiere a la higiene diaria. Para ella es un tormento el simple hecho de lavarse la cabeza, cepillarse los dientes o ponerse prendas de ropa que no sean muy blanditas y muy suaves. Su sentido del tacto es extremadamente sensible.
«Soy un gigante con demasiada fuerza»

A veces me siento como un gigante con demasiada fuerza y muy torpe, con unas manotas de blandiblup o de mantequilla o de algo así. Yo quiero hacer las cosas bien, pero todo me sale mal…

Diego es un niño muy tranquilo. Se muestra poco autónomo, desordenado y sucio. No presta atención en clase y es lento al realizar sus tareas. Tiene problemas para interpretar la información que le dice qué postura y qué movimientos debe realizar para tener éxito en sus actividades. No controla la fuerza que emplea al hacer las cosas y no sabe muy bien cómo utilizar sus manos.

«Estoy en mi nube»
A mi alrededor no pasa gran cosa. La gente va y viene; creo que a veces me hablan, pero no estoy segura. Yo estoy en mi nube; estoy a gusto así…

Alba apenas reacciona ante lo que le rodea y no se comunica con los demás. Su equilibrio no es bueno pues su sistema vestibular no informa suficientemente a su cerebro. Tampoco lo hacen sus sentidos táctil y proprioceptivo. Por ello no reacciona a lo que ocurre, ni siquiera cuando le tocan o la mueven… No llora y parece no sentir el dolor.

A través de estos cinco casos nos describe Isabelle Beaudry algunos de los problemas de procesamiento sensorial que pueden sufrir los niños con alteraciones en el desarrollo, problemas de comportamiento o de rendimiento escolar.

En su libro «Tengo duendes en las piernas» nos introduce en el concepto de la integración sensorial y en sus trastornos de una forma sencilla y concisa. Las historias de David, Daniel, Paula, Diego y Alba nos acercan a la difícil realidad vivida por muchos niños, una realidad muy poco comprendida por los adultos que nos relacionamos con ellos.

Al final de cada una de estas historias veremos las soluciones que ofrece la Terapia Ocupacional para ayudar a estos pequeños a vencer sus dificultades.

Isabelle nos propone además pequeños trucos e ideas que podemos aplicar los padres y profesores para facilitar las actividades diarias. También nos habla de «estrellas» de la integración sensorial como Fernando Alonso o Rafa Nadal, entre otros.

«TENGO DUENDES EN LAS PIERNAS»
ISABELLE BEAUDRY BELLEFEUILLE 
Ediciones Nobel

EL SISTEMA NERVIOSO EN LA BASE DEL COMPORTAMIENTO Y RENDIMIENTO DE LOS NIÑOS. Enfoque desde la teoría de la Integración Sensorial.

Niño desbordado sensorialmente

¿En qué estado se encuentra el sistema nervioso de nuestros niños? Esto no lo podemos observar directamente porque no podemos «ver» el sistema nervioso y su funcionamiento.

Pero podemos observar el comportamiento y el rendimiento académico de nuestros hijos y alumnos, y tener en cuenta que son precisamente las expresiones visibles de su sistema nervioso invisible.

Lo que observemos del estado nervioso de los niños a través de su comportamiento y de su rendimiento, son indicaciones de cómo recibe el niño la información sensorial que lo bombardea a diario, de cómo la procesa y de cómo responde a la misma. Éste es el trabajo que realiza el sistema nervioso por medio de la Integración Sensorial. Cuando el niño no «funciona» adecuadamente en sus tareas diarias cotidianas, del colegio, o en su relación con los demás, es muy probable que exista un Trastorno del Procesamiento Sensorial (TPS).

En muchas ocasiones son los trastornos en el procesamiento sensorial los causantes de los problemas de aprendizaje y de comportamiento. Y en la mayoría de los problemas no causados por una mala integración sensorial, ésta se haya presente en mayor o menor medida.

Los niños con problemas de aprendizaje son muchas veces diagnosticados con retraso madurativo. Y si bien es cierto que cada niño tiene su propio ritmo de desarrollo, también lo es que la mayoría de los que se quedan rezagados en el mismo no superan nunca del todo sus dificultades. En el mejor de los casos logran encontrar el modo de compensar estas dificultades o lo hacen con un sobreesfuerzo mayor que sus compañeros, pero en esta situación pueden surgir nuevos problemas que se van añadiendo al original.

«Es muy peligroso pensar que un niño llegará a superar su problema a medida que vaya creciendo, pues esta actitud evita que se busque ayuda profesional a la edad en la que ésta sería más benéfica.» (Jean Ayres, «La integración sensorial y el niño»).

Otro diagnóstico muy común es el de déficit de atención con o sin hiperactividad. De nuevo debemos tener en cuenta que la capacidad de atender de un niño o el grado de su actividad son el producto del nivel de organización de su cerebro. Para el niño con una disfunción integrativa sensorial el control de su atención y de su conducta o sus emociones, puede ser una tarea simplemente imposible. Existen a su alrededor demasiadas cosas que lo confunden, lo distraen, lo sobreexcitan y lo llevan a comportamientos y situaciones que él mismo no desea.

El autocontrol, junto con la autoestima y la confianza en uno mismo no se desarrollan adecuadamente en el niño con dificultades en su integración sensorial. Y un cerebro que no puede organizar y controlar sus sensaciones, tampoco será capaz de organizar letras o números para realizar con éxito las tareas escolares.

«La lectura, la escritura y el cálculo… requieren de que el cerebro procese sensaciones muy detalladas y de que se ocupe en respuestas motoras y mentales precisas…

Lo más cruel que un maestro puede decirle a un niño incapacitado para el aprendizaje es: «¡podrías hacerlo si tan sólo lo intentaras!» ¿Cómo va a leer, si ni siquiera conecta lo que ve con lo que oye? ¿Cómo va a escribir su nombre, si tiene que concentrarse en mantenerse sobre la silla? Las habilidades sonsoriomotoras son las verdaderamente básicas y los problemas de aprendizaje continuarán hasta que las escuelas presten atención a su desarrollo.» (Jean Ayres, «La integración sensorial y el niño»).

Los que convivimos y trabajamos con el niño solamente observamos el resultado final de este problema: que el niño no quiere trabajar, que cuando lo hace los resultados son malos, que su aprendizaje no se da al mismo nivel que sus compañeros, que su comportamiento es inadecuado, que su actividad es excesiva o insuficiente, que es torpe en sus movimientos, que no se relaciona bien con los demás niños o que tiene muchas «manías»…

«Los padres generalmente no se dan cuenta de que los problemas de aprendizaje y de comportamiento de su hijo son el resultado de desórdenes neurológicos que el niño no puede controlar; piensan que hace las cosas intencionadamente y reaccionan de manera que le hacen la vida aún más difícil de lo que ya es…» (Jean Ayres, «La integración sensorial y el niño»).

Es también un error creer que un trabajo enfocado exclusivamente desde el punto de vista pedagógico o psicológico puede solucionar estos problemas. No debemos plantearnos «entrenar» al niño para hacer las cosas que su cerebro no puede hacer. A menudo la escuela exige demasiado a estos niños, sin comprender realmente sus necesidades y sus posibilidades de trabajar con éxito.

La buena noticia es que está científicamente demostrado que los estímulos del ambiente influyen en las estructuras cerebrales y en su funcionamiento, por lo que podemos actuar ayudando al niño a superar sus problemas de integración sensorial y por lo tanto, dándole las herramientas que le permitan funcionar mejor en todas las áreas en las que se desenvuelve.

La terapia de la Integración Sensorial es completamente natural, pues utiliza los mismos medios que la propia naturaleza en la estimulación y maduración del sistema nervioso. Se basa principalmente en estímulos provenientes del movimiento que ayudan al niño a organizarse y que además, suelen divertir al niño pues son sensaciones que el niño busca por necesitarlas realmente.

«La terapia de la integración sensorial tiene un enfoque integral, comprende todo el cuerpo, todos los sentidos y todo el cerebro.

La idea central de esta terapia es proporcionar y controlar la entrada sensorial… de manera que el niño, espontáneamente, forme respuestas adaptativas que integren esas sensaciones.» (Jean Ayres, «La integración sensorial y el niño»).

Cuanto antes acudamos a un especialista en integración sensorial, más fácil resultará solucionar o mitigar las dificultades del niño con TPS. El terapeuta propondrá una terapia y también una «dieta sensorial» para que apliquemos con el niño en el hogar y en el aula.

Normalmente basta con tener en cuenta cómo se siente el niño y porqué reacciona como lo hace, para cambiar cosas en su entorno que hagan que la convivencia y su rendimiento mejoren.

«Integración sensorial. Cómo convivir con la distorsión»

«Disfunción en la integración sensorial. Como una radio mal sintonizada con el volumen mal regulado»

LO FÍSICO, LO EMOCIONAL Y LO MENTAL, INSEPARABLES

Lo que realmente importa es trabajar EL PROBLEMA y no sus manifestaciones o síntomas

Cuando los padres nos damos cuenta de que nuestros hijos tienen un problema es porque lo vemos, evidentemente. Entonces nos preocupa lo que vemos que no funciona adecuadamente en el niño. Buscamos la solución a este problema concreto y no miramos más allá. Decimos «mi hijo tiene un problema motor», «es sólo un problema físico», «en lo demás está perfectamente»… No nos planteamos el hecho de que con el tiempo puedan surgir «otros» problemas relacionados con el rendimiento escolar o la autoestima y la forma de relacionarse con los demás…
Vivimos obsesionados por los problemas que vemos en cada momento sin comprender la dimensión real de éstos. Esto nos impide buscar «solucionar» el problema de base, pues nos empeñamos en tratar los síntomas según van surgiendo.
Nos convencemos de que es un problema que se solucionará con el tiempo, o bien nos centramos en trabajar este problema y cuando vemos avances… nos quedamos tranquilos… Muchas veces no sabemos dónde está el problema real que ha originado los síntomas que nosotros vemos y que consideramos erróneamente «el problema».
Cuando van apareciendo nuevas dificultades nos volvemos locos preguntándonos «¿por qué a mi hijo le tocan TANTOS problemas?», «¿Qué ha hecho él para que se le junte TODO?»… Seguimos sin ver dónde está el verdadero problema, sin comprender que todo lo que vemos y consideramos una desafortunada e injusta conjunción de problemas son las manifestaciones de UNO SÓLO.
Un sólo problema del sistema nervioso puede originar varias manifestaciones a todos los niveles en el niño.
Por esto es tan importante trabajar EL PROBLEMA y no sus manifestaciones o síntomas (de esto ya hablé en otra entrada: Estimulación Temprana y Estimulación Terapéutica).
Cito un párrafo del libro «Los trastornos de la atención y la hiperactividad. Diagnóstico y tratamiento neurofuncional y causal» del doctor Jorge Ferré Veciana, integrante del Instituto Médico del Desarrollo Infantil:
Desde lo físico podemos llegar a lo emocional y a lo mental. Desde lo mental a lo emocional y lo físico y desde lo emocional a lo mental y a lo físico. Todas las vías son válidas, aunque unas sean más directas que otras. Pero, sea cual sea la vía de entrada, hemos de saber que en los T.D.A. (trastorno por déficit de atención), en las depresiones infantiles, en las conductas reactivas y en todos los grandes trastornos funcionales y psíquicos están implicadas y afectadas las tres esferas.

PROBLEMAS VISUALES EN EL DÉFICIT DE ATENCIÓN

Problemas visuales en el déficit de atención

En su libro «Los trastornos de la atención y la hiperactividad. Diagnóstico y tratamiento neurofuncional y causal», el doctor Jorge Ferré Veciana, del Instituto Médico del Desarrollo Infantil explica cómo una disfunción en el sistema ocular puede derivar en problemas de atención e hiperactividad. También ocurre que el desorden neurológico que provoca el trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDA-H) suele ser así mismo causa de un mal funcionamiento ocular que incide muy directamente en el rendimiento escolar. Para más información podéis entrar AQUÍ.

Ferré nos dice que todos los problemas de funcionamiento visual siempre interfieren en el desarrollo de la atención…

«Cuando observamos que un niño no adapta bien el movimiento al espacio que le rodea, sufre con frecuencia pequeños accidentes, golpes, caídas que hacen pensar que no calcula las distancias, le lloran los ojos, le molesta la luz, cierra un poco los párpados cuando mira lejos o cuando, simplemente, se trata de un niño que ni se arrastró ni gateó, no es necesario que haya organizado un cuadro de T.D.A. para que acuda a un especialista en optometría funcional (o comportamental) para que realice una valoración de cómo está desarrollando las capacidades y las habilidades visuales.»

Cuenta cómo un elevado porcentaje de niños con T.D.A. que han tratado en veinte años, han resuelto sus dificultades tratando el problema sensorial que las provocaba.

Aclara cómo, en general, el oculista es el médico del sistema visual, mientras que el optómetra es el especialista en función visual.

Cuando se habla de problemas visuales en la infancia que inciden en un déficit de atención y dificultades escolares, se hace referencia a problemas funcionales de la visión.

Muchos niños con el diagnóstico de T.D.A. tienen problemas de función visual, aunque el oculista o el oftalmólogo haya descartado patología importante. Es por esta razón que Ferré recomienda a los padres una visita a un profesional de la optometría comportamental.

*LISTADO DE OPTOMETRISTAS COMPORTAMENTALES

«TANTA INTELIGENCIA, TAN POCO RENDIMIENTO. ¿PODRÍA SER LA VISIÓN LA CLAVE PARA DESBLOQUEAR SU APRENDIZAJE?»

NIÑOS INATENTOS, NO CON TDA-H

Niña inatenta

Parece contradictorio que a un niño se le diagnostique con TDA cuando es muy tranquilo y puede pasarse horas haciendo una cosa… y a otro que no para quieto y no es capaz de estar dos minutos en una tarea, le den el mismo diagnóstico.
Hasta hace poco tiempo se hablaba de tres tipos de TDA-H dependiendo de la característica que predomine en el niño (el déficit de atención o la hiperactividad, o ambas a la vez), sin embargo, hoy se sabe que hay otro grupo distinto, que no encaja dentro del déficit de atención y tiene sus propios síntomas. Son los niños inatentos.
Ellos sí pueden prestar atención durante un largo período (cosa que no hace el niño con TDA), pero no utilizan su atención de forma correcta para poder realizar sus tareas de forma eficaz.
El profesor García Pérez dice que la diferencia se puede plasmar con el siguiente ejemplo: el niño con déficit de atención buscará a Wally unos segundos y lo encontrará enseguida, pero no tendrá paciencia para seguir buscando. El niño inatento tardará mucho más en encontrar al primero, pero puede luego pasarse mucho rato buscando, de hecho a veces se «enganchan» en lo que están haciendo o en los detalles y dejan de lado lo verdaderamente importante por hacer.
Al parecer estos niños no reaccionan de la misma manera ante el metilfenidato, componente principal de la medicación para el TDA-H, así que no se les debería medicar igual que a niños con déficit de atención.
Para más información puedes consultar una anterior entrada en este blog sobre este tema:

INCIDENCIA DE LA GESTACIÓN Y PRIMEROS AÑOS DE VIDA EN EL TDA-H

Incidencia de la gestación y primeros años de vida en el TDA-H

En cursiva extractos del capítulo «Evolucionando hacia una nueva concepción» del libro «La otra cara de la hiperactividad» de Jorge Ferré Veciana y María del Mar Ferré Rodríguez.
Editado por Lebón.

En este capítulo de su libro, los autores nos hacen ver cómo existe una gran confusión al diagnosticar habitualmente como Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDA-H), lo que es en realidad un Síndrome de Estrés Postraumático Infantil (SEPTI).

El diagnóstico de un caso de TDA-H debe realizarse siguiendo un protocolo ordenado. Éste descarta primero la posible existencia de una patología neurológica y, después, se basa en las respuestas a unos cuestionarios para padres y maestros. Hoy por hoy no se ha llegado aún a conseguir un instrumento «objetivo» que demuestre clínicamente que el TDA-H tiene un origen neuronal, más o menos común.

El diagnóstico del Síndrome de Estrés Postraumático de la Infancia (SEPTI) se lleva a cabo siguiendo también otro protocolo ordenado y, al igual que en el caso anterior, definido por el DSM IV (manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales).

Sin embargo, hay una tendencia clara a reducir el diagnóstico de Síndrome de Estrés Postraumático a los adultos, asignando comúnmente a los niños el de TDA-H .

Los doctores Jorge Ferré y María del Mar Ferré explican que las diferencias básicas entre ambos síndromes están en sus causas…

Las causas son el punto clave del diagnóstico y la terapia, porque en la propia definición de los TDA-H, se considera que para diagnosticar a un niño de Hiperactivo hay que asegurar previamente que no haya ninguna causa desencadenante. Si fuéramos estrictos, por definición, no deberíamos diagnosticar un TDA-H sin haber constatado que la causa es idiopática o desconocida.

Por esta razón, si se detecta una causa definida, el diagnóstico y el tratamiento deben ser distintos al de TDA-H.

En este libro, analizamos varios casos representativos de niños que tienen causas evidentes, que no les han permitido construir una estructura emocional equilibrada y estable. El problema que nos encontramos es que, generalmente, a estas causas no se les concede la importancia que merecen. Creemos que es por varios motivos:

– Porque son causas que no hemos aprendido a valorar en su justa medida. Por ejemplo, el niño que nace con bajo peso y debe permanecer en la incubadora durante tres meses, …
– Y porque estamos acostumbrados a pensar que los grandes traumas están vinculados necesariamente a la conciencia y, por tanto, no afectan al niño muy pequeño.

Al elaborar las historias clínicas de los niños que acuden a sus consultas por padecer problemas en la atención o hiperactividad, sale a relucir la trascendencia que tienen las situaciones traumatizantes en las primeras etapas de la vida de estos niños.

… Muchas personas piensan que, como el niño pequeño no es consciente, no sufre, como «no ve, no siente ni padece» y, como no se da cuenta de lo que ocurre a su alrededor, se desarrolla al margen de las tempestades o los cataclismos físicos y emocionales y no es así.

… Si no fuésemos seres sensibles mucho antes que seres pensantes, sólo podríamos sentirnos traumatizados por experiencias vividas en estado de plena conciencia y, en ese caso, todos conoceríamos el origen de nuestros temores y de nuestras fobias.

… La conciencia es un instrumento prodigioso que añade malestar a las situaciones adversas, pero también nos ofrece instrumentos de análisis y actuación fundamentales a la hora de resolver problemas emocionales.

… Los impactos traumáticos son más graves cuanto más primitivos y alejados de la conciencia están, porque condicionan la vida del individuo de forma más generalizada y menos discriminada.

Estos doctores proponen una visión distinta de los cuadros de hiperactividad, pues para poder dar un diagnóstico certero y un tratamiento efectivo a los mismos, debe comenzarse por conceder importancia a los bloqueos generados por traumas vividos durante la gestación y los primeros años de vida.

«¿QUÉ NECESITA EL BEBÉ RECIÉN NACIDO?»

CENTROS QUE REALIZAN TERAPIAS DE ESTIMULACIÓN CEREBRAL Y ORGANIZACIÓN NEUROLÓGICA

estimulación cerebral y organización neurológica

*Nota de la autora: esta entrada fue escrita en 2008, desde entonces han surgido gran cantidad de nuevos profesionales y centros de estimulación cerebral y organización neurológica.

«Terapias de estimulación cerebral» es el término que utilizo para referirme a aquellos tratamientos de organización neurológica que pretenden solucionar o paliar problemas del desarrollo por medio de ejercicios que estimulan directamente determinadas zonas cerebrales o buscan una madurez general del sistema nervioso.

Quiero dejar claro que solamente mencionaré las terapias que conozco personalmente y con las cuales he experimentado. No me dedico a la realización de ninguna de estas terapias de forma profesional ni pertenezco a ninguno de los centros que citaré a continuación.

Es muy posible que existan más centros de los que incluyo en esta entrada, pido disculpas y que por favor se me informe de ellos pues quisiera incluirlos para lograr una lista lo más completa posible.

Todos estos centros utilizan una o varias de las terapias de las que hablo en mis blogs: Organización Neurológica de Doman, Fonoaudiología y Reorganización Neurofuncional de Padovan, Teoría de la Integración Sensorial, Terapia de Movimiento Rítmico y Reflejos Primitivos (TMR), Programas para la Correcta Lateralización, Entrenamiento en Integración Auditiva del método Berard, Audio-Psico-Fonología del método Tomatis, Terapia Visual desde la Optometría Comportamental.

Como ya he dicho, muchos de estos centros combinan más de una de estas terapias. Para conocer mejor el trabajo que se realiza en cada uno de ellos deberéis informaros en los propios centros.

INSTITUTO MÉDICO DEL DESARROLLO INFANTIL
Drs. Jorge Ferré Veciana, Víctor Casaprima Sagués, Jorge Catalán Balaguer y José Mombiela Sanz
Vía Augusta nº 9, Pral. 1ª 08006 Barcelona
Tel. 93.415.73.09 93.415.73.11 – Extensión 4Fax. 93.415.73.11

VEGAKIDS Instituto de Desarrollo Infantil y Centro Berard de Reeducación Auditiva
Víctor Estalayo y Mª del Rosario Vega
Escalona, 107 – 5C Madrid 28024
915184443

– AVANZA ASESORES DE ESTIMULACIÓN (esta empresa ya no existe)
C/ Playa Samil Nº15 Local 1, Collado Villalba (Madrid)
Teléfono: 91 286 38 50
info@avanzaasesores.com

INPA Instituto de Neuropsicología y Psicopedagogía Aplicadas
Plaza Peña Horcajo, número 11, portal B, 3º B28035 Madrid
Teléfono/Fax: 34 91 738 48 56 

NEOCORTEX Centro de Organización Neurológica
Cª. Boadilla del Monte s/nUrb. Jardin de la Ermita, Bloq.3 Loc.128220 Majadahonda (Madrid)
Tel.: 902-157-596
informacion@neocortex.es

– Fundación NEURONEST Estimulación Neuronal
Calle Erudito Orellana, 17 bajo. 46008.Valencia.
Teléfono 963 823 281.
http://www.neuronest.es/

INSTITUTOS FAY Institutos Fay para la Estimulación Multisensorial.
Dirección: Fuente del rey 32 28023 Aravaca (Madrid)
Tel.: 91 740-0203 Fax.: 91 740-0204

MONTSERRAT DIAZ ROSELL Centro Integral San Lorenzo
Paseo de Miguel de Unamuno nº 8
San Lorenzo del Escorial, Madrid
91 896 96 77
mdiazrosell@yahoo.es

C.L.E.R.N. CENTRO DE LOGOPEDIA, ESTIMULACIÓN Y REEDUCACIÓN NEUROSENSORIAL
C/ Numancia 24-bajo
30510 Yecla (Murcia)
Teléfono/Fax: 968 79 28 20
info@clern.es

PSINDRA CENTRO DE PSICOLOGÍA
Cristobalina Muñoz (área de neuropsicología)
C/Alfonso XI nº 5 -1 º B- CP 11201 Algeciras – Cádiz
Tel / Fax :856 22 18 66 – Móvil: 649 46 55 97
info@psindra.es

AYTONA Centro de Formación y Tratamiento de Terapia Ocupacional
C/ Sierra de Gador nº15-B.
MADRID 28031
Tlf.: 917 773 293

LOGROS TERAPIA OCUPACIONAL INFANTIL Calle granadilla 11, ,local bajo
Majadahonda Madrid
Tlf: 679088616.

CLÍNICA DE TERAPIA OCUPACIONAL PEDIÁTRICA BEAUDRY-BELLEFEUILLE
C/ Marqués de Santa Cruz 7, 1º E
33007 Oviedo
Tfno. (34) 609 750 962
clinica@ibeaudry.com

KULUNKA Asociación para la atención a niños con alteraciones del desarrollo.
C/ Pintor Ortiz de Urbina nº 3 oficina 12,
Vitoria-Gasteiz
Tfno. 688 694 745
info@kulunka.net

CENTRO CEI BARCELONA
Ronda General Mitre 67 local
08017 Barcelona
93 205 51 6
centreestimulacio@yahoo.com

CENTRO CEI VALENCIA: Benimaclet 15-4
46120 Alboraia
666 807 088
96 338 74 58
ceivalencia@ono.com

SET SENTITS Centre de Desenvolupament Infantil
C/Anselm Clavé, 17 3er pis
084002 GRANOLLERS
626 414 365
mailto:minfo@setsentits.com

CLÍNICA REHABILITEC
Clínica de Rehabilitación Integral
C/ La Marina 29. Los Abrigos
Granadilla de Abona
Tenerife
922 749649
info@clinicarehabilitec.com

S.T.O.I. Servicio de Terapia Ocupacional Infantil
Alberto León Collado

Centro Empresiarial «Las Bodegas» Crta, SanlucarCalle Añada, Nº16

Tel. (34) 956 92 46 99
Móvil. (34) 663 86 86 08
Email: stoijerez@gmail.com

11408 Jerez de la Frontera
Centro de Desarrollo Infantil MOLOKAI
Urb. Nueva Doña Casilda, Local Bajo 3
Algeciras

S.T.O.I. Campo de Gibraltar

CLÍNICA DE DESARROLLO INFANTIL DEL SUR
Calle Torre de los Picos, 9
18008 Granada
Tel: 653 877 300‎

CEARC Centro de Análisis y Restauración Corporal
Doctor Jesús Valverde Reyes
Dalia, 2.A. Bajo Sur Izq.
39010 Santander (Cantabria)
Teléfonos:
6294901 11/942337038
cearcjv@telefonica.net

CLAVÉ PSICOPEDAGOGS‎
C/ Clavé 16
08201 Sabadell (Barcelona)
937 457 294

INDEVA Instituto para el Desarrollo y Estimulación de la Visión y Audición
C/ Vírgen de Luján, 16 – 4ºC
Sevilla 41011
Tlf: 954 28 18 54
info@indevasevilla.es

– AITZIBER GOÑI OLASAGASTI
Centro de Fisioterapia SOKOA
Donostia Kalea, 25 Sokoa,
20280 Hondarribia
Tfno. / Fax: 943 644 657 ‎

CENTRO INTEGRAL DEL DESARROLLO Plaza Argenta 3 – Entrepl. 4
439700 Castro Urdiales (Cantabria)
Tel 627562157
centropla@live.com

INFORMACIÓN SOBRE LA BRMT (antiguamente llamada Terapia de Movimiento Rítmico y Reflejos Primitivos): Eva Rodríguez:
cursos@reflejosprimitivos.es (exclusivamente para el tema de los cursos)
y
info@reflejosprimitivos.es
Tel.: 691477866

CENTROS DE OPTOMETRÍA QUE REALIZAN LA TERAPIA VISUAL en la página de SIODEC

CENTROS DE ENTRENAMIENTO EN INTEGRACIÓN AUDITIVA DEL MÉTODO BERARD

CENTROS DE AUDIO-PSICO-FONOLOGÍA DEL MÉTODO TOMATIS

 

ESTIMULACIÓN TEMPRANA Y ESTIMULACIÓN TERAPÉUTICA

Estimulación temprana

Existe confusión entre la «estimulación temprana» y la «estimulación terapéutica«. En ocasiones se utilizan como sinónimos, pero veamos cómo realmente son dos términos que pueden implicar importantes diferencias.

El término “estimulación” es un término muy amplio que hace referencia a cualquier actividad que realicemos con el fin de brindar nuevas experiencias y así incidir en el desarrollo cerebral.
 

Cuando se habla de “estimulación”, normalmente se hace refiriéndose a la “estimulación temprana”. Ésta se denomina “temprana” por el momento en el que se aplica, nunca porque se pretenda que un niño logre llegar a donde no le corresponde por su edad o su estado de madurez.

Cada día somos más conscientes de que el desarrollo del cerebro del niño no depende solamente de su genética y que este desarrollo no viene dado con el nacimiento. Sino que se produce gracias a cada experiencia brindada al bebé por su entorno. Para que las neuronas con las que nace el bebé se activen y funcionen son necesarios gran cantidad y calidad de estímulos de todo tipo (sonoros, visuales, táctiles, olfativos, gustativos y de movimiento). La mayoría de las nuevas conexiones y circuitos neuronales se forman en los tres primeros años de vida. De aquí que la estimulación sea “temprana”, su período de aplicación se extiende hasta los seis años.

Ésta es una de las razones por las que se realiza la estimulación temprana, para aprovechar el momento adecuado en el que es posible incidir en el desarrollo cerebral de nuestros hijos. Pretendemos enriquecer el entorno y las experiencias para lograr un mayor y mejor desarrollo del potencial innato del niño.

La estimulación temprana puede utilizarse también como prevención. Es vital realizarla en casos de riesgo como son los bebés prematuros o niños que hayan sufrido alguna lesión durante el embarazo o el parto. En estos casos se pretende incidir en el desarrollo de forma que se eviten posibles problemas futuros.

Pero la estimulación también puede ser terapéutica, y no necesariamente ha de ser siempre “temprana”. Esto quiere decir que podemos estimular el sistema nervioso (cerebro) buscando solucionar problemas muy diversos, y que es posible hacerlo en niños más mayores o en adultos.

Para que una estimulación sea efectiva debe ser siempre repetitiva. Ha de realizarse un número determinado de veces, a diario preferiblemente, y a lo largo de un tiempo recomendado para lograr los efectos buscados. Por supuesto que los ejercicios que se realicen estarán enfocados y diseñados para solucionar los problemas concretos de cada persona.

Existen diferentes métodos con sus propias técnicas para la estimulación cerebral. Pero todos ellos comparten una base común que consiste en buscar la estimulación del sistema nervioso a través de las únicas vías posibles: los sentidos.

Al igual que la naturaleza impone que sean los estímulos sensoriales el medio por el cual se desarrolla y crece el cerebro, así podremos también incidir en el desarrollo del cerebro por medio de estímulos adecuados e intensivos que logren una madurez que por sí sola no se ha dado. En los métodos de reorganización neurológica los estímulos son principalmente de movimiento, pero también son importantes los estímulos táctiles, auditivos y visuales.

Se habla mucho de la plasticidad cerebral de los niños pequeños, así ocurre que la estimulación es mucho más efectiva y requiere menos esfuerzo en tiempo e intensidad cuanto menor es la edad. Sin embargo, es posible seguir estimulando nuestro sistema nervioso toda la vida, y muchas de las técnicas de estimulación cerebral se practican con adultos.

Nuestro comportamiento, nuestra capacidad de atención, cómo nos movemos y cómo nos relacionamos con nuestro entorno dependen directamente de nuestro sistema nervioso y de su estado de equilibrio y madurez. Cuando este estado no es el adecuado pueden surgir numerosos síntomas que lo reflejan.

Los métodos tradicionales tratan y trabajan estos síntomas. Si un niño tiene problemas de comportamiento trabajan su conducta entrenando al niño en nuevas habilidades para el control de la misma. Si los problemas son atencionales, el niño recibirá un entrenamiento para mejorar su atención. Si surgen dificultades en la relación con los demás, la psicoterapia se ocupará de ayudarle… Y si tiene una motricidad fina o gruesa pobre, se trabajará la misma por medio de ejercicios motrices. Estos métodos son importantes y suponen avances en las habilidades del niño, pero trabajan solamente los síntomas, que pueden ser muy numerosos, y el trabajo lento y costoso. Trabajan y observan al paciente “desde fuera”, enfocándose en las manifestaciones del problema, sin buscar ni tratar las raíces del mismo.

Aunque las manifestaciones sean muchas y variadas, el problema puede ser único: una inmadurez o lesión en el sistema nervioso (salvo en los casos en los que los síntomas se deban a trastornos psicológicos o creados por tensiones provenientes del entorno del niño). Ocurre muy a menudo que da la sensación de que todos los problemas se juntan en un solo niño… y nos preguntamos cómo es posible… no nos damos cuenta de que no se trata de diferentes problemas, sino de uno sólo con diferentes síntomas.

La novedad que aportan los métodos de reorganización neurológica o neurofuncional, lo que podemos más cómodamente denominar como “estimulación cerebral”, es el trabajar el problema causante de los síntomas. Trabajar “desde dentro” para que las manifestaciones exteriores cambien y se acerquen lo más posible a las deseadas.

De esta forma, si un niño sufre problemas de atención, en lugar de trabajar con ejercicios que entrenen su capacidad de atender por medio de fichas por ejemplo, lo que se hace son ejercicios (principalmente motrices), que estimulan directamente las zonas cerebrales encargadas de regular el estado de alerta en la persona, y por lo tanto su capacidad de atención. Realizando estos ejercicios de forma intensiva y diaria, se logra una activación y maduración de estas zonas cerebrales y por lo tanto, una mejora externa que se manifiesta en una atención adecuada por parte del niño. Los síntomas cambian sin trabajar sobre ellos directamente puesto que se ha solucionado el problema en su raíz.

Otro ejemplo serían los problemas de tono muscular, que normalmente se reflejan en una mala psicomotricidad que afecta a los movimientos y habilidades del niño, incluida la escritura. Desde el concepto tradicional se trabajarían las manos para darles fuerza y se harían ejercicios de psicomotricidad para incrementar las habilidades motoras del niño en general. Sin embargo, si consideramos que es el cerebro quien regula el tono muscular, podemos intentar estimularlo de forma adecuada para que los síntomas de torpeza motriz desaparezcan. Así dejaríamos de trabajar dedos, brazos, piernas… para realizar unos ejercicios muy concretos que hiciesen madurar las zonas del sistema nervioso central que controlan el tono muscular.

Tratando el problema desaparecen o se alivian los síntomas, por ello es un trabajo en conjunto que puede suponer la solución o paliación de varios síntomas a la vez.

Todos estos métodos pueden combinarse con técnicas de trabajo cognitivo-conductual desde la psicopedagogía, con complementos y regímenes alimenticios, homeopatía, osteopatía, etc. para un tratamiento combinado, multidisciplinar y efectivo en todas las áreas. Considerando al paciente como una unidad y buscando una mejoría integral y completa.

Centros que realizan terapias de estimulación cerebral

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MOTRICIDAD: GATEO

Las diferentes etapas motrices del bebé tienen un gran impacto desde el punto de vista de su desarrollo óseo y de equilibrio.

Estas etapas tienen además una gran influencia en el desarrollo neurológico del niño y por lo tanto en la formación global de su ser. Para más información podéis consultar otras entradas en este mismo blog en los apartados de psicomotricidad, desarrollo motriz o movimiento.

En cuanto al gateo, la forma correcta de gatear es hacerlo en «patrón cruzado», esto es moviendo la pierna derecha mientras se adelanta el brazo izquierdo y viceversa. Otras formas de desplazamiento que adoptan de forma continuada algunos niños, y que los padres consideran erróneamente «gatear», no son recomendables si se pueden evitar. Es importante que se anime a los niños a gatear correctamente pues solamente de esta manera se obtiene el aprovechamiento beneficioso de esta fase. Si les ayudamos, en pocos días lo consiguen.

En el siguiente vídeo observamos cómo se realiza el «patrón contralateral» o «cruzado» en el gateo:

https://www.youtube.com/watch?v=ythQLrymfOY

Más información sobre los beneficios del gateo.
Rosina Uriarte