Blog - Página 33 de 40 - ROSINA URIARTE

TMR (terapia de movimiento rítmico). TESTIMONIO


Publicado en Movimiento Rítmico y Reflejos Primitivos
Testimonio de una madre sobre su experiencia al aplicar la Terapia de Movimiento Rítmico (TMR) en su hijo adolescente. 

*Nota: ahora, la TMR se llama BRMT (Blomberg Rhythmic Movement Training).

«Tener un bebé es la mayor ilusión que pueda existir en la vida, sobre todo cuando es un hijo deseado. Pero esta ilusión puede enseguida dar paso al agotamiento y la desesperación cuando convives con el bebé y éste no para de llorar, apenas duerme y no te permite relajarte ni un sólo minuto del día.
Si con el paso del tiempo este bebé va creciendo para convertirse en un niño al que le cuesta controlar sus emociones, con arranques de agresividad, con una actitud desafiante y que no avanza en sus aprendizajes en el colegio, a la desesperación y el agotamiento van añadiéndose otras sensaciones como la soledad y la falta de comprensión y solidaridad de familiares, amigos y de los profesionales de la salud y la educación.
Esta es nuestra historia. Hasta que a los cuatro años y medio nuestro hijo fue derivado a psiquiatría infantil por la impotencia del pediatra ante la situación extrema que estábamos viviendo.
Fue por entonces como, casi de casualidad, conocimos a alguien que nos abrió las puertas al mundo de las terapias alternativas. Examinó a nuestro hijo por medio de juegos y nos explicó con claridad lo que le ocurría y cómo ayudarle. Fue una auténtica bendición y nos agarramos a cada una de sus palabras como a un clavo ardiendo…
A lo largo de nueve años seguimos varios métodos de organización neurofuncional. Todos ellos basados en ejercicios motores sencillos, combinados con estimulación táctil.
Realizamos una terapia visual y una reeducación auditiva que dieron a nuestro hijo un gran empujón en su rendimiento escolar. Trabajamos también su lateralización.
Desde casi el primer momento notamos cambios. Esta persona que nos asesoró nos habló también de la importancia de trabajar la conducta del niño, para lo cual nos dio sencillas pautas. Que no por sencillas, fueron fáciles de aplicar, pero esto supuso también una gran ayuda.
A lo largo de los años fuimos conociendo nuevas terapias o técnicas de trabajo para solucionar o paliar las necesidades de nuestro hijo. Así logramos, a través del trabajo constante y diario, un cambio importante en su estado emocional y en el control del mismo, en su conducta y en su rendimiento escolar.
Este trabajo constante puede parecer muy sacrificado, pero no lo hemos vivido así, sino como un momento de dedicación exclusiva a nuestro hijo que hemos disfrutado y nos ha aportado sólo beneficios en todos los sentidos.
Llegamos a sentirnos muy satisfechos, contentos de verle llevar una vida feliz, con amigos y con una buena convivencia familiar. Para nosotros estos eran logros muy importantes.
Pero tenía 13 años, y aunque habíamos conseguido a base de mucho esfuerzo que fuese pasando de un curso a otro, su capacidad de atención no era aún la adecuada y seguía mostrando dificultades.
Le costaba mucho comprender conceptos matemáticos y aplicarlos a diferentes situaciones. Lo mismo le ocurría con el inglés por ejemplo, lo que aprendía un día no le servía para el siguiente ni para un ejercicio que cambiara de planteamiento. Le era difícil recordar, aplicar y generalizar lo que aprendía con esfuerzo. Olvidaba sus deberes o los días que tenía exámenes por lo que no los preparaba. No entregaba sus trabajos y cuando lo hacía no eran de la calidad esperada en cuanto a la presentación y al contenido. Sin embargo, siempre tuvo buena memoria para las asignaturas como las ciencias sociales o naturales, y demostraba claramente ser un chico inteligente y creativo.
Veíamos que seguía habiendo trabajo por hacer, teníamos que seguir intentándolo y apareció la TMR.
Hace de esto casi dos años y en aquel entonces yo no conocía apenas nada de esta terapia ni a nadie que la aplicara. Así que decidí acudir a los cursos para aprender a aplicarla yo misma en mi hijo.
En estos cursos, el doctor Harald Blomberg me impresionó y me convenció absolutamente de que la terapia de movimiento rítmico y reflejos primitivos podía ser la solución a los problemas que aún veíamos en nuestro hijo.
Me puse a trabajar con él casi de inmediato, pero no me atrevía a hacerme ilusiones, siempre me ha dado miedo ser ingenua, ver los resultados que tanto deseo ver, no ser objetiva…
A los cinco meses empezamos a notar cambios en su actitud en casa, parecía ser más limpio y cuidadoso, más paciente y razonable. Ya no rompía las cosas como antes, y parecía mucho más habilidoso con sus manos. Su profesora me decía que le veía adoptar una postura diferente en clase, no sólo en su actitud, sino incluso físicamente. Parecía estar menos aburrido y más a gusto en clase, y la miraba a la cara.
A los siete meses estos cambios se hicieron patentes, la profesora me comentaba que había empezado a participar en las actividades y a hacer preguntas cuando no entendía lo que se explicaba (algo que jamás había hecho antes).
A los diez meses, después de 20 minutos diarios de TMR, dejamos ya definitivamente el tratamiento pues nuestro hijo funcionaba de forma totalmente autónoma en clase y en casa con los deberes. Después de tener siete suspensos en la primera evaluación de 2º de ESO y matemáticas de 1º, aprobó todas las asignaturas en junio.
Ahora estudia todas las tardes y pide a su padre que le ayude con las matemáticas, a las cuales dedica un buen rato casi a diario. Vemos cómo comprende lo que se le explica, lo recuerda al día siguiente y es capaz de aplicarlo en diferentes ejercicios. Sigue teniendo muy buena memoria y está muy motivado a estudiar pues ahora se ve capaz. Ha cambiado el concepto que tiene de sí mismo e incluso ha cambiado en su forma de vestir y su actitud en muchos aspectos.
No creo que estos cambios sean fruto de la casualidad, o de la madurez que «ya le tocaba»… Esta es una edad en la que precisamente muchos de sus compañeros están suspendiendo por primera vez y teniendo problemas de comportamiento en casa o en el colegio. Se quejan otros padres de lo duro que es este curso, pero para nosotros está resultando el más fácil de todos.»

PARA MEJORAR EL SISTEMA EDUCATIVO

Sistema educativo

«Para mejorar el sistema educativo» es un título que podría englobar gran cantidad de puntos, pero hoy quisiera tratar uno de ellos…
 
Me ha gustado un artículo que muestra de forma directa uno de los más graves problemas que sufre nuestro sistema educativo: la pobre preparación del profesorado.
 
Y no es que los profesores no seamos buenos profesionales, o nos desentendamos de nuestros deberes y responsabilidades. Y por supuesto que para llegar a ejercer como educadores hemos invertido el tiempo y el esfuerzo requeridos para realizar la formación pertinente, además de variados cursos de reciclaje profesional.
 
Pero la evidencia que no se puede negar es ésta: los licenciados recibimos una mínima preparación para la docencia, tan mínima que es prácticamente inexistente (a pesar de la inversión de horas de capacitación, ésta deja tanto que desear que en realidad no capacita para dar clase en absoluto). Y aunque los maestros, por lógica, deberíamos estar más capacitados… la verdad es que no es así.
 
En la carrera de magisterio se estudian asignaturas de gran interés para ejercer la profesión. Pero son absolutamente teóricas, se imparten conocimientos someros sobre el desarrollo infantil y sus alteraciones, pero no sobre las implicaciones de éstos dentro del aula. Ni sobre cómo actuar cuando surgen problemas en el desarrollo infantil que afectan al rendimiento escolar.
 
No se trabaja suficientemente con casos prácticos con los que habrá de encontrarse el maestro en su labor diaria. Por lo que éste habrá de ir adquiriendo los conocimientos necesarios «sobre la marcha», a través de su propia experiencia, de forma individual y con criterio propio dada su escasa preparación para lo que realmente se va a encontrar en clase.
 
Las asignaturas que te preparan para adquirir técnicas útiles y conocimientos necesarios para impartir el temario en clase son muy pocas a lo largo de toda la carrera. Así, en Educación Infantil por ejemplo, algunos hemos tenido que estudiar asignaturas y temarios absurdos como estadística o genética a niveles tan elevados que han centrado gran parte de nuestra atención y esfuerzo dejando de lado conocimientos mucho más necesarios para trabajar a diario con niños menores de 6 años.
 
El caso es que acabas la carrera y te encuentras con que no sabes por dónde empezar…

 

El artículo del que hablaba es en realidad una carta de opinión, de JUAN ANTONIO PLANAS DOMINGO (Presidente de la Confederación de Organizaciones de Psicopedagogía y Orientación de España) 17/01/2009 y ha sido publicado en EL PAÍS.com Opinión

 

ESTIMULACIÓN TEMPRANA: UN TÉRMINO CONFUSO

¿Estimulación temprana o atención temprana?
Confuso… realmente. Y es que «estimulación temprana» es un término que podemos encontrar haciendo referencia a cualquier cosa que hagamos con un niño menor de 6 años.

Pues una cosa ha quedado clara, la única en la que estamos todos de acuerdo, esto es: que la estimulación es «temprana» porque se practica con niños pequeños.
A partir de aquí ya no nos aclaramos mucho pues parece que pudiera definir TODA acitividad realizada con nuestros niños.

Esto, por supuesto, supone abarcar demasiado y es lo que lleva a tantos equívocos, a tantas dudas y a tantas preguntas… «¿Es estimulación temprana lo que necesita mi hijo?», «Mi hijo ya va a estimulación temprana, con esto es suficiente?», «¿La estimulación temprana no es para niños con problemas?», etc…

Intenté explicarlo en un artículo anterior («Estimulación temprana y estimulación terapéutica»), pero esta vez voy a concretar un poco más.

Para empezar, como es habitual, lo haré por el principio…

La definición de «estimulación temprana» nos dice lo siguiente: «Estimulación Temprana es toda aquella actividad de contacto o juego con un bebe o niño que propicie, fortalezca y desarrolle adecuada y oportunamente sus potenciales humanos.» (mailxmail.com). O, según la wikipedia: «Es el grupo de técnicas educativas especiales empleadas en niños entre el nacimiento y los seis años de vida para corregir trastornos reales o potenciales en su desarrollo, o para estimular capacidades compensadoras.»

Otra vez nos encontramos ante la confusión pues la Estimulación Temprana vuelve a serlo TODO.

Pero no TODO o CUALQUIER COSA es lo que buscan los padres, pues cada uno de ellos tiene obejtivos e intereses diferentes en la estimulación para sus hijos. Los niños también son diferentes, y en las definiciones intuimos niños que tienen necesidades especiales y otros que no.

Esto nos lleva forzosamente a distinguir dos objetivos claros en lo que se refiere a la estimulación que marcarán el carácter de la misma:

– estimular a niños sanos para lograr que desarrollen al máximo su potencial
– estimular a niños con dificultades que necesitan remontar retrasos en su desarrollo o solucionar problemas del mismo

Estos objetivos son muy diferentes. Los programas y las técnicas utilizadas para llevar a cabo la estimulación son también DIFERENTES. Por consiguiente, cualquier estimulación NO es válida o suficiente para determinados casos, sobre todo cuando hay un problema que solucionar o paliar.

Podría parecer que baste con aclarar este punto, pero sigue aún habiendo demasiada confusión dentro de estos dos grandes grupos de la estimulación.

– Tomemos el primero, el de la estimulación dirigida a niños SIN problemas del desarrolloLa «estimulación temprana» propiamente dicha.

Ésta es una estimulación que realizamos padres y educadores. Buscamos un desarrollo adecuado en nuestros hijos y alumnos mediante métodos y técnicas elaboradas por profesionales y que conllevan unas actividades estructuradas que se repiten a diario, son breves y variadas. La repetición es esencial para la creación de nuevos circuitos neuronales y para el aprendizaje. La brevedad y la rapidez en la realización de la actividad son vitales para el mantenimiento de la atención en el niño pequeño, (también influyen en su aprendizaje). Y todo esto lo procuramos hacer de la forma más lúdica posible. La estimulación debe ser multisensorial por lo que se procura utilizar actividades que estimulen las vías visuales, auditivas, táctiles y el movimiento principalmente. Se intentan abrir nuevos intereses en el niño poniéndole en contacto con cosas que habitualmente no están presentes en su entorno y también aprovechamos su gran ansia de aprender y su curiosidad por todo.

Sé que esto vuelve a resultar un concepto muy «amplio». Es cierto, y en la estimulación temprana cabe todo tipo de actividad que agrade al niño. Pero suele cometerse el error de decir que se hace estimulación temprana cuando simplemente se juega con el niño. Jugar es maravilloso y algo totalmente necesario. El problema es que muchos padres aplican su propio método o acuden con sus hijos a centros donde hacen puzzles, juegan con el ordenador, realizan alguna actividad de motricidad… todo ello sin una estructura y de forma libre… y creen que esto es «estimulación temprana». Bueno, esto es estimular a un niño, no cabe duda, pero habría que aplicarle otro nombre como el ya mencionado: «jugar», o quizá también en ocasiones «enseñar», «aprender», «experimentar»… Si no hay una repetición mínima y continuada, si las actividades no están estructuradas, hay que llamarlas de otra forma, porque NO es «estimulación temprana».

– Ahora volvamos al grupo de niños con necesidades especiales… Aquí también tiende a llamarse «estimulación temprana» a lo que no lo es en realidad. Decíamos que la estimulación temprana ayuda al niño a desarrollarse plenamente y por esto es muy beneficiosa para todos los niños sin excepción. Por esto también lo es para niños con dificultades. Sí, la estimulación temprana puede ser muy beneficiosa y necesaria para estos niños y sobre todo como prevención en la aparición de problemas en niños de riesgo. La estimulación temprana puede ser realmente vital y se hace totalmente necesaria en estos casos.

Pero… el término «estimulación temprana» sólo contribuye a agregar más confusión cuando la utilizamos para casos de niños con problemas del desarrollo. No debería utilizarse este término pues hay otros que son mucho más específicos. Por ejemplo: «atención temprana», que hace referencia a todas las intervenciones que se realizan con niños menores de seis años como respuesta a trastornos en el desarrollo.

Desde las terapias alternativas y la neuropsicología, se utilizan términos como «estimulación cerebral», «organización neurológica», etc… Con estos términos no quiero crear más confusión aún. Estos términos hacen todos referencia a una misma cosa: a un programa parecido al de la estimulación temprana, pero diseñado exclusivamente para un niño en función de sus necesidades concretas y aplicado de una forma intensiva. Esto debe realizarlo un profesional tras una exhaustiva evaluación del nivel de desarrollo del niño en todas sus áreas. Es una estimulación estructurada que se realizará de forma repetida y diaria durante un tiempo determinado. Puede llevarse a cabo en un centro por terapeutas, o pueden hacerlo los padres en sus casas y acudir al centro para los controles de evaluación y modificaciones necesarias en el programa.

En este caso no estamos hablando simplemente de «estimulación temprana», sino de mucho más, y por esto pienso que no debe utilizarse este término. Estamos haciendo referencia a TERAPIAS, a TRATAMIENTOS. Y entre éstos y la estimulación que busca un adecuado desarrollo en el niño sano hay mucha DIFERENCIA.

Conclusión. Desde mi punto de vista, ESTIMULACIÓN TEMPRANA es lo siguiente:

– actividades que estimulan el desarrollo en el niño sano
– actividades que estimulan el desarrollo y previenen problemas del mismo en niños de riesgo

Para los casos en los que existan problemas del desarrollo, debería considerarse seriamente utilizar otro término más relacionado con una terapia o tratamiento, esto NO lo es, en principio, la «estimulación temprana».

Rosina Uriarte

Tienes más información en otros artículos del blog. Espero que pueda interesarte éste, por ejemplo:

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Espero que te guste❤️

PREVENCIÓN DEL FRACASO ESCOLAR DESDE LA EDUCACIÓN INFANTIL con la organización neurológica.

Prevenir el fracaso escolar no solamente es posible en muchos casos, sino un deber y una responsabilidad de los adultos que trabajamos y cuidamos de los niños en sus primeros años de vida. La organización neurológica o neurodesarrollo se ocupa de ello.

Rosina Uriarte

El fracaso escolar preocupa seriamente tanto a padres como a educadores. Es algo que concierne a toda la sociedad dado el elevado porcentaje de estudiantes que lo sufren. Un fracaso que no debemos atribuir exclusivamente a estos chicos y chicas, pues en la mayoría de los casos no son «culpables» de la situación, sino sus víctimas.

Cuando se habla de fracaso escolar, casi siempre evocamos la imagen de alumnos de la ESO o de los cursos superiores de Primaria. Según las estadísticas, el fracaso escolar comienza en muchos casos a vislumbrarse hacia los ocho años, en tercero de primaria. Sin embargo, es en la educación secundaria cuando se hace más evidente. Entonces los requisitos académicos se endurecen y el esfuerzo ha de ser mayor. Y todo esto unido a la difícil y delicada etapa de la adolescencia.

Pero pocas veces se hace referencia a los niños de Educación Infantil con respecto al fracaso escolar. ¿Es acaso porque no existe tal fracaso a esta edad? Esto es lo que mayoritariamente se asume, pero no hay nada más lejos de la realidad… Los objetivos mínimos establecidos en Educación Infantil no son ambiciosos, cualquier niño puede alcanzarlos, y superarlos, con toda facilidad… pero no siempre es así… Y el número de niños que no alcanzan estos objetivos, o lo hacen con dificultad, se asemeja bastante al tanto por ciento de fracaso escolar que reflejan las estadísticas.

Si los educadores que trabajamos con niños menores de seis años vemos que casi una cuarta parte de los alumnos no sigue el ritmo del resto… lo lógico es actuar para atajar por todos los medios esta situación y que estos niños no crezcan para engrosar las filas de los «fracasados escolares». Pero a pesar de que se trabaja en Infantil con niños con retrasos madurativos, problemas de lenguaje, etc., sigue habiendo un tanto por ciento de niños a los cuales se les deja «que maduren» con la triste y callada convicción de que «ya se ocuparán» sus tutores de primaria de trabajar con ellos en sus dificultades. La pena es el precioso tiempo que se desperdicia mientras se espera a que madure un niño… un niño con dificultades…

Todos hemos oído o leído que los seis primeros años son vitales para formar las bases de la inteligencia y las habilidades del niño. Son los años principales del desarrollo infantil, en los que el cerebro es más plástico y en los que se crean la mayor cantidad de conexiones y circuitos neuronales, las «herramientas» con las que habremos de arreglárnoslas durante toda nuestra vida futura. Por esto, invertir en una buena Educación Infantil y en el desarrollo del niño en estas edades, es como invertir en buenos materiales de construcción y la edificación de los pilares y vigas maestras de un gran y hermoso edificio.

La etapa de la Educación Infantil es una etapa difícil para hablar de diagnósticos y tratamientos. Muchos problemas no son diagnosticados a esta edad, como son los asociados al déficit de atención con hiperactividad, por ejemplo. Y no es porque los síntomas no sean evidentes, como ya se ha expuesto. Pero es lógico que se tienda a «esperar» a ver qué ocurre y cómo evoluciona el niño. Y en casos afortunados, estos síntomas en el niño no se transforman en un problema académico o de comportamiento. Es muy natural que los padres y profesores prefieran «esperar» a que estos problemas se desarrollen de forma evidente, para empezar a actuar sobre ellos. Sin embargo, cuando un niño muestra una dificultad, existe un motivo para ésta, y que este motivo desaparezca no es lo común pues normalmente se debe a fallos en la base del desarrollo del niño.

Por esto, «esperar» en estas edades tempranas supone perder el momento adecuado para actuar. Supone una mayor dificultad en la solución de estos fallos en el desarrollo, un trabajo más costoso y unos resultados más pobres…

Pero si bien el concepto de «tratamiento» nos puede parecer excesivo en niños pequeños cuando aún el problema académico no es claro, no debemos temer el término «prevención».

La prevención a edades tempranas podría ser una de las claves para solventar el problema del fracaso escolar a edades más tardías.

Lo dice el refrán: «mejor prevenir que curar». Una lección que están aplicando ya varios colegios en nuestro país con todos sus alumnos de Educación Infantil. Aún faltan datos estadísticos sobre los resultados objetivos de la aplicación de técnicas de prevención del fracaso escolar a través de ejercicios que desarrollan el sistema nervioso y ayudan al niño a madurar en todas sus áreas (física, cognitiva, sensorial, emocional, social). Pero confiamos en que pronto los habrá y un mayor número de centros se unan en esta iniciativa.

Queda patente que la mayoría de las dificultades académicas están causadas directamente por una inmadurez neurológica o, lo que es lo mismo, los fallos en el desarrollo que mencionábamos con anterioridad. Éstos fallos pueden manifestarse en la forma de una lateralidad mal establecida (cuando el niño no es totalmente diestro o zurdo, con lo cual su cerebro no está bien organizado y sus hemisferios cerebrales compiten en lugar de colaborar); en un sistema ocular que no funciona adecuada o cómodamente para las tareas que requieren de la lectura y la escritura; un sistema auditivo que no consigue procesar los sonidos claramente para poder reproducirlos en un correcto lenguaje hablado o prestar la adecuada atención en clase; reflejos primitivos que se han quedado retenidos y no han madurado de la forma deseada; una integración sensorial deficiente que hace que el niño interprete los estímulos que le rodean de una forma equivocada, mostrando unas reacciones y un rendimiento que no son los adecuados para su edad y la situación dada.

El desarrollo en el niño se produce de manera natural gracias a todos los estímulos que recibe de su entorno y con cada movimiento y acción que realiza. El movimiento es la principal fuente de información y desarrollo, junto con el tacto, el oído y la vista. Es primordial tener esto en cuenta para dar al niño las oportunidades que necesita de moverse a estas edades, y de experimentar con todo lo que le rodea.

Además, pueden aplicarse métodos de desarrollo neuromotor o de organización neurológica, que consisten en ejercicios motores principalmente, realizados de forma lúdica, pero continuada, constante y repetida, para su mayor efectividad. La repetición y la constancia son esenciales para la creación de nuevos circuitos neuronales, por lo que estos programas deben ser diarios. Unos veinte minutos podrían bastar para la realización de estos ejercicios en un aula de Educación Infantil. No deben suponer un sustituto a la psicomotricidad tradicional, pero serían desde luego un complemento ideal.

Cualquiera de los métodos de organización neurológica que se utilizan para tratar a niños con problemas del desarrollo, podrían utilizarse en su forma más básica y lúdica, para prevenir estos problemas en un grupo de alumnos en el aula. Y no solamente en Educación Infantil. Pues, aunque es éste el momento ideal para la prevención, estos programas también pueden realizarse, y de hecho se están aplicando, con niños de cursos superiores. En ambos casos, con el mismo objetivo: evitar el fracaso escolar.

Más información:

PSICOMOTRICIDAD Y DESARROLLO NEUROMOTOR

EL SISTEMA NERVIOSO EN LA BASE DEL COMPORTAMIENTO Y RENDIMIENTO DEL NIÑO.

LA LATERALIDAD: ¿DIESTRO O ZURDO?

REFLEJOS, APRENDIZAJE Y COMPORTAMIENTO

FUNCIONAMIENTO OCULAR: LA VISIÓN EN EL APRENDIZAJE

INCIDENCIA DE LA AUDICIÓN EN LA ESCUELA Y EN LA CONDUCTA

«CON EL GRANDÍSIMO APOYO DE MI QUERIDA ASOCIACIÓN». Testimonio de una madre de la Asociación Dominique Burgos (ADALYD)

Publico a continuación el testimonio de Yolanda. Una madre que ha tenido la fortuna de contar con la ayuda de la Asociación Dominique Burgos. Una asociación totalmente atípica y comprometida, de la cual hablé en una entrada anterior: «Asociación Dominique Burgos» (ahora Asociación ADALYD).
 
Yolanda nos habla de su experiencia como madre de esta asociación y nos menciona a Cristina Barriuso, su presidenta, y a María Jesús López, directora de Neocortex.
 
Quiero agradecer a Yolanda por este hermoso y esperanzador relato. Es un gran apoyo a la intención de este blog, el cual existe para transmitir una convicción: que es posible solucionar los problemas de nuestros hijos salvando desalentadores diagnósticos médicos y duras situaciones de fracaso escolar y personal. Lo que necesitamos los padres es información y encontrar la ayuda adecuada. En esta labor la Asociación Dominique Burgos es pionera y merecedora de toda admiración.
 

Rosina Uriarte

Es para mi un inmenso placer encontrar este rincón donde ¡por fin! se puede hablar de distintos tratamientos de ayuda a nuestros hijos. Cristina Barriuso es (como dice ella) mi hermana mayor.

Os cuento mi historia. Tras un embarazo problemático y por medio de una cesárea programada nació mi hijo Pablo. A pesar de faltar 20 días para salir de cuentas su peso fue de 3,300kg. Sano fuerte, precioso. No tardé mucho tiempo en saber que algo pasaba. Como madre primeriza me apresuré a preguntar al pediatra que decía que me estaba volviendo una histérica. Después de dos estados convulsivos y varios desvanecimientos (en teoría por la fiebre) y tras dos ingresos yo ya empecé a ponerme pesada. Nadie me hacía caso. Mi niño no se arrastra, no gatea, no anda, no habla. ¡Ya andará!

Empezó a caminar a los 18 meses. A los 4 años todavía usaba pañal. A los 5 años hablaba poco, palabras sueltas. A eso tenemos que añadir el maltrato que sufrió por partes de otros alumnos en el anterior colegio donde iba y a los que nadie puso remedio y de los cuales no nos enteramos hasta casi final de curso porque mi niño no hablaba. Sus diagnósticos fueron de los más variados: Autismo, asperger, trastornos generalizados del desarrollo, TDAH. Gracias a Dios encontré un colegio maravillosos al que acudí llorando ya desesperada. Me abrieron las puertas y el corazón. Tiene un equipo humano bárbaro y no hicieron caso a los informes recibidos del centro anterior. Le observaron y le atendieron en sus auténticas necesidades. La primera fue que todos los niños abrazaban a mi hijo según entraba por la puerta de la clase. Así aprendió que no todos los niños son malos.

Gracias a Mª José (Dios la bendiga) me acerqué a la Asociación Dominique y le conté a Cristina mis penas. En la primera entrevista ya me recomendó que acudiera a Neocórtex lo antes posible, ellas me ayudarían ha hacer el programa. El trabajo de Mª Jesús López es IMPRESIONANTE. Es como si tuviera un radar y en cuanto observa al niño y habla con los padres sabe lo que tiene y lo que necesita. Volvimos con un duro programa de estimulación. Entre otras cosas teníamos que gatear, colgarnos, estimulación visual, táctil y la bendita reeducación auditiva. He de decir que he gateado con mi hijo lo que no gateé de niña.

Los avances se notaron rápidamente. En cuanto se le hizo el entrenamiento auditivo empezó a hablar con frases completas. Nos entendía y se hacía entender.

Regularmente volvíamos a Neocórtex para ver los avances y si había que hacer algún cambio. El último semestre que hicimos programa íbamos a la asociación hasta los sábados y domingos. Contaba con el apoyo de todo el personal que contábamos en ese momento. El trabajo fue agotador pero valió la pena. Mi hijo es un niño feliz, completamente integrado en el colegio y muy querido por sus compañeros. Sus maestr@s le adoran. Saca unas magníficas notas y ¡NO CALLA! Creo que está hablando todo lo que no habló de pequeño.

Fue maravilloso el día en el que el orientador escolar del centro nos dijo que quería, oficialmente, declarar que Pablo ya NO era un niño con necesidades educativas especiales POR HABERLAS SUPERADO y que estaba realmente feliz de hacer este trámite en un caso tan grave como el de mi hijo. Naturalmente la alegría era mutua. El apoyo fue total. No sólo trabajamos los padres, trabajamos con el magnífico profesorado del centro y con el grandísimo apoyo de mi querida Asociación Dominique sin la cual mi hijo no estaría tan bien como está ahora. Aunque ya no hacemos el programa de Neocórtex (ya le dieron el alta) acudimos regularmente a apoyo escolar. Mi hijo es feliz allí y si tiene algún problema, Katia, nuestra sicopedagoga habla con él. También nos juntamos las madres (y algún papá) a charlar. Nos damos mucho apoyo y reímos y lloramos juntas. Somos una gran familia dispuesta a seguir adelante. Damos la bienvenida a nuevas familias que desean ayudar a sus hijos y no saben cómo. Nuestros niños siguen avanzando. Nuestras «chicas» (maravillosas chicas) ayudan a nuestros hijos con un amor muy especial. Saben que esas personitas tienen dentro de sus cabezas mucho y que tienen que aprender a sacarlo.

Cristina no para. Busca y rebusca para sacar dinero de donde sea para que nuestra asociación siga adelante. La faltan manos y horas para hacer más y más. Procuro estar ahí para lo que pueda y mientras mi enfermedad me lo permita (tengo fibromialgia y fatiga crónica) y hago lo que puedo hacer. Fregar un vaso, arreglar un ordenador, coger una escoba, escuchar…, hablar.

Mi niño está muyyyy bien y es el mejor ejemplo de que se puede hacer, se puede conseguir. Solo hay que buscar y trabajar. Y dar amor, mucho amor.

Muchas Gracias.

Yolanda

 

Otras entradas en este blog sobre la Asociación ADALYD:

Asociación Dominique Burgos (ADALYD)

Visita a Burgos, al rincón de la esperanza. Asociación ADALYD

TÉCNICAS DE GLENN DOMAN

Perfil del desarrollo de los Institutos para el Logro del Potencial Humano

Del blog de María Fernanda, «artrogriposismulcongenita«, quiero resaltar una entrada en la que se describe parte del método Doman de organización neurológica.

Técnicas de Glenn Doman.

 
Éste no es el programa completo, hay muchas otras áreas que se trabajan como puede verse en la tabla del Perfil del Desarrollo (arriba).
 
Es importante tener en cuenta que un niño con una lesión neurológica o un problema del desarrollo debe ser guiado por un profesional del método que diseñe un programa específico acorde a sus necesidades concretas. Este programa se diseña tras evaluar al niño en todas las áreas del desarrollo y ver en qué nivel se encuentra en cada una de ellas. Es a partir de este nivel que se deberá trabajar intensamente para lograr pasar al siguiente y así sucesivamente.
 
Dejo un enlace a esta entrada para que quienes estén interesados puedan conocer el método Doman como terapia (y no sólo quedarse con lo más conocido: los bits de inteligencia o el programa de matemáticas y lectura). Como método terapéutico es muy completo y busca la estimulación y maduración de todas las áreas principales del desarrollo infantil.
 

«TÉCNICAS DE GLENN DOMAN»

 

 

«Psicomotricidad y desarrollo neuromotor»

«Arrastre y gateo: la importante etapa del suelo»

«El desarrollo motriz alcanzado determina el desarrollo emocional, social y cognitivo»

ESPERANZA CON EL MÉTODO DOMAN

En ocasiones tengo la suerte de recibir el testimonio emotivo y esperanzador de una madre que me cuenta los beneficios que les ha aportado alguna de las terapias o métodos de estimulación en los que confío y de los que hablo en mis blogs.

Siento no poder reproducir el testimonio en este blog, pero te dejo el enlace donde lo podrás leer. ¡No dejes de hacer clic, te va a gustar!

ESPERANZA CON EL MÉTODO DOMAN

ASOCIACIÓN DOMINIQUE BURGOS. Ahora: ASOCIACIÓN ADALYD

ASOCIACIÓN «Para la discapacidad intelectual y física»

*Nota: Actualmente esta asociación se llama ADALYD
Una de las mayores alegrías que me ha dado internet ha sido el descubrimiento de esta asociación. Un auténtico sueño hecho realidad para mí, que llevo diez años luchando contra lo «oficialmente establecido» en el mundo de la sanidad y la educación en cuanto a la ayuda a niños con problemas del desarrollo.
Es una lucha muy difícil para los padres que buscamos alternativas a lo que se nos ofrece… porque esto que se nos ofrece no nos aporta lo que realmente estamos buscando y necesitamos tan desesperadamente: solucionar los problemas de nuestros hijos. Parece simple, pero es muy complicado…
Los padres, y sobre todo las madres, vivimos con la sensación de luchar en varios frentes: contra el problema que vive nuestro hijo y contra el mundo entero que no lo comprende y no nos ayuda…
En medio de este camino de soledad y de frustraciones, de búsqueda muchas veces infructuosa, pero otras tremendamente gratificante, contar con el apoyo de una asociación que trabaja con terapias alternativas con beneficios demostrados para nuestros niños es todo un sueño, como decía…
Porque a quien no conozca el mundo de las asociaciones, diré que la mayoría «comulga» con la vía oficial, de la cual no se apartan ni un poco, ni siquiera para escuchar el testimonio de una madre que asegure haber encontrado algo beneficioso para su hijo y por lo tanto, para los demás niños de la asociación…
Os puedo asegurar que las madres que nos desmarcamos del «camino oficial» no somos bienvenidas en las asociaciones y se nos invita educadamente a veces, y otras no tanto, a abandonarlas o por lo menos a «guardar silencio»… Esta es la realidad de la ayuda aportada por las asociaciones de hoy en nuestro país… al menos en los casos de asociaciones que yo he conocido personalmente.
Podéis haceros una idea de la alegría que me da presentaros a una asociación totalmente atípica. Que no sólo tiene el convencimiento de haber encontrado el camino correcto en la curación o mejora de sus niños, sino que por esto mismo tiene el valor de nadar contracorriente, con toda la dificultad que esto supone…
Con esta entrada quiero demostrar mi más absoluto respeto y admiración por la Asociación Dominique Burgos y por todos sus integrantes. Son un auténtico precedente, el comienzo del cambio en beneficio de toda la sociedad.
Rosina Uriarte
(El texto que sigue lo envía Cristina Barriuso, presidenta de la asociación.)

ASOCIACIÓN «Para la discapacidad intelectual y física» DOMINIQUE BURGOS
Avda. de Castilla y León, 32 Bajo.Tfno: 947241989

El Presidente de cajacírculo, D. José Ignacio Mijangos hace entrega de un cheque con 3.000 € a
la Presidenta de la Asociación Dominique, Dña. Cristina Barriuso

¿ QUIÉNES SOMOS ?

Una asociación de padres que sin ánimo de lucro, se unen para ayudar a los niños con discapacidad y/o con dificultades de aprendizaje y a sus familias, a mejorar sus posibilidades de buena integración social.

Nos registramos en el Gobierno Civil, en 1994 con el nº 1862 aunque el germen lo puso una madre, que no quiere dar su nombre, cinco años antes. Trajo de Filadelfia información, contagió entusiasmos ayudó a ponerla en marcha y hoy desarrolla su actividad en pro de la discapacidad en el centro donde está su hijo. Sigue siendo socia de la nuestra, que se renovó en otoño de 2004 retomando el proyecto inicial.

CREEMOS QUE LA FUNCIÓN, DETERMINA LA ESTRUCTURA COMO DICE GLENN DOMAN, POR LO TANTO, SI UN NIÑO NO MANIFIESTA UNA FUNCIÓN, NOS INDICA QUE NO TIENE LA ESTRUCTURA CEREBRAL NECESARIA PARA HACERLO POSIBLE.

NUESTRA ACCIÓN SERÁ AYUDAR AL CEREBRO A CREARLA CON UN PROGRAMA INTEGRAL PERSONALIZADO: FISICO, INTELECTUAL, SENSORIAL Y DE ORIENTACIÓN ALIMENTARIA.

LOS PROGRAMAS SON ÚTILES TAMBIÉN PARA NIÑOS CON ALTAS CAPACIDADES INTELECTUALES, QUE TIENEN DESORGANIZADA LA POTENCIALIDAD DE SU CEREBRO.

OBJETIVOS

.- Asistencia moral, humana y profesional para potenciar capacidades y habilidades necesarias, para la MEJOR integración familiar, escolar y social. Los servicios se pueden utilizar sin ser socios.
.- Formar a padres o responsables familiares para conseguir las habilidades que contribuyen al desarrollo integral del niño y logran su autonomía.
.- Conocer y poner al servicio de los socios, los avances en el estudio del cerebro y su estimulación sináptica.

¿ A QUIÉN PODEMOS SER DE UTILIDAD?

A las familias de personas con:
Discapacidad intelectual y física de origen neurológico.
Dificultades de aprendizaje sin patología asociada.
Falta de atención e hiperactividad.

¿ QUÉ OFRECEMOS?

* – Acogida y escucha con la comprensión de quien ha pasado por parecidas o iguales situaciones,
Información de los recursos que conocemos orientados a cada caso
Gestión y ayuda para desarrollar programas personalizados de estimulación multi sensorial , basados en Glenn Doman y otros para conseguir la organización neurológica del cerebro y así despertar o mejorar sus capacidades.
Reeducación en Integración Auditiva con el método del Dr.Bérad, para mejorar los problemas del lenguaje (dislexia, carencia o dificultad de expresión oral), desánimo, falta de atención y dificultades de aprendizaje.
Préstamo gratuito de material de estimulación intelectual.* Apoyo pedagógico e informático.
– Musicoterapia semanal.
– Apoyo Psicológico personal o familiar.
– Taller de habilidades manuales y sociales con los niños.
– Equitación terapéutica una vez a la semana con personal especializado.
– Actividades con la familia, excursiones, convivencias y fiestas puntuales.
– Formación para padres y profesionales.


Tenemos la fortuna de contar con la sensibilidad y apertura de responsables de administraciones públicas (Ayuntamiento, Junta de Castilla y León, Diputación) y privadas (Caja Burgos y Caja Círculo) que han creído en nuestro Plan de Desarrollo de Capacidades, apoyándonos en programas y técnicas poco habituales, incluso combatidas durante años desde la ignorancia.

¿ESTAMOS CREANDO NIÑOS HIPERACTIVOS?

Nos planteamos si los adultos somos responsables del TDA-H en los niños.

Hay quienes hablan de un «mejor» y más acertado diagnóstico… otros de un sobrediagnóstico brutal… Mientras, el Trastorno por Déficit de Atención, con o sin Hiperactividad (TDA-H), sigue siendo un síndrome, (un conjunto de síntomas, no una enfermedad), que no tiene forma de demostrar su existencia por medio de prueba clínica alguna… Lo que lo convierte en vulnerable y expuesto en muchos casos a la subjetividad de médicos, padres y maestros…
 
Sin embargo, el TDA-H no es un trastorno «inventado», sino real. Y lo que preocupa a todos por igual es su elevada incidencia entre nuestros niños. Un número que no deja de crecer…
 
Sabemos que tiene una base genética, por lo que existe una predisposición que se transmite de padres a hijos. Pero esto no es por sí sólo determinante. Además confluyen elementos externos que actúan como detonantes del problema haciendo que éste se manifieste. Principalmente se trata de situaciones vividas durante el embarazo, el parto o la primera infancia.
 
Pero también se especula, lógicamente, con nuestro estilo de vida como agravante en niños que, de haber vivido en otros tiempos y otros lugares, no hubiesen sido diagnosticados con TDA-H. Y es que nuestro ritmo de vida y el entorno en el que crecen nuestros hijos, podría verse como un caldo de cultivo ideal para la ansiedad y los problemas de concentración…
 
«Nuestro mundo moderno está privando a los niños de desempeñar ocupaciones que son esenciales para su desarrollo físico, intelectual y emocional. Las prisas, la desestructuración de la familia, la falta de espacios verdes y la inseguridad de las calles son algunos de los factores que limitan la participación en actividades básicas para el desarrollo como son jugar al aire libre, experimentar con el entorno y descubrir el mundo de modo intuitivo.» (Isabelle Beaudry «Tengo duendes en las piernas», 2008)
 
La terapeuta ocupacional Isabelle Beaudry, experta en Integración Sensorial, hace hincapié en que los niños apenas acceden ya a espacios naturales donde pueden jugar y experimentar físicamente con lo que los rodea. Las actividades de ocio de nuestros pequeños son principalmente sedentarias e individuales, las cuales aportan poco a su desarrollo global. Y los adultos tendemos a estructurar el tiempo libre de nuestros hijos con clases particulares y deberes, dejándoles muy poco tiempo para actividades creativas que ellos escojan libremente sin horarios ni programas dirigidos.
 
En este mismo aspecto insiste el doctor Jorge Ferré, experto en medicina del desarrollo: «Los niños necesitan moverse para poder desarrollarse, pero la evolución socioeconómica y cultural nos está llevando a construir un estilo de vida en el que la primera infancia no tiene lugar propio: los espacios cada vez son más reducidos y los programas escolares más densos.» (Jorge Ferré Veciana y María del Mar Ferré Rodríguez «La otra cara de la hiperactividad», 2008)
 
Nuestras ciudades y nuestros horarios muestran poco respeto por la infancia. No dedicamos espacios y tiempo para ellos, exigimos a los niños que se adapten al mundo de los adultos, y esto tiene sus consecuencias…
 
Según el doctor Gonzalo Pin, director de la Unidad del Sueño del Hospital Quirón de Valencia, un 15% de los niños a quienes se atribuye un problema de hiperactividad (TDAH) padecen en realidad un trastorno del sueño. (Mujer.orange ,29 octubre 2008)
 
Este doctor explica que en los adultos la falta de sueño provoca somnolencia diurna, pero sin embargo, en los niños tiene un efecto contrario, haciendo que se muevan más, se muestren irritables y tengan menos concentración y un peor rendimiento escolar.
 
Gonzalo Pin nos recuerda que España es uno de los países en los que en los niños se acuestan más tarde porque «los niños se acoplan a los horarios de los padres, cuando debería ser al revés».
 
Además de nuestro rimo de vida, hay mucho más a nuestro alrededor que puede estar incidiendo en el TDA-H…
 
Noroeste.com (15 noviembre 2008) publica las siguientes declaraciones del especialista en medicina ambiental y otorrinolaringología , Javier Hernández Covarrubias: «El déficit de atención y la hiperactividad ha aumentado un 400 por ciento en los últimos 20 años… esto se debe a la susceptibilidad genética y la influencia del medio ambiente que está muy contaminado».
 
«Tenemos que cambiar nuestra manera de vivir, tenemos que ser más ecológicos por un lado, desintoxicarnos por otro, no usar químicos, tener cuidado con los hongos y las ondas electromagnéticas, y lo segundo que podemos hacer es nutrirnos bien con alimentos orgánicos, antioxidantes y ácidos grasos esenciales».
 
A continuación explica que los productos químicos tienen una afinidad por la grasa y que es precisamente el cerebro el órgano que se compone de más cantidad de grasa. Por esta razón es el cerebro el que más químicos contiene en un momento dado, razón por la cual puede un niño cambiar de comportamiento, mostrar falta de atención o hiperactividad.
 
Un estudio publicado en el «Journal of Attention Disorders» demuestra cómo los niños responden mejor a pruebas de concentración y de atención después de caminatas de 20 minutos en pena naturaleza. (Bebés y más , 24 octubre 2008)
 
Para las autoras del estudio, titulado «Children With Attention Deficits Concentrate Better After Walk in the Park», la naturaleza no reemplaza a la medicación o a las terapias cognitivas y conductuales, pero sí que obtiene efectos comparables en los resultados de los tests de atención. Por lo que, a pesar de no ser una cura para el TDA-H, sí puede considerarse una herramienta más.
 
Lo que queda bien claro es que los niños necesitan moverse para desarrollarse adecuadamente y es de lamentar que dispongamos de tan pocos espacios verdes en nuestras ciudades y que los patios de los colegios estén, en su mayoría, desprovistos de columpios, toboganes, barras de las que colgarse… donde puedan nuestros hijos desarrollar su motricidad y por lo tanto, su inteligencia.
 
Sally Goddard («Reflejos, Aprendizaje y Comportamiento», 2005), nos habla también de la importancia del estímulo vestibular que se produce cuando el cuerpo del niño está en movimiento: «La hiperactividad y el déficit de atención pueden ser dos signos de inmadurez de la función del sistema vestibular. Como padres y profesores, tendemos a implorar que nuestros niños hiperactivos se «estén quietos» y «se sienten bien». Se ha comprobado que a los niños hiperactivos que se les permite dar vueltas durante 30 segundos en ambas direcciones, muestran un aumento de su límite de atención de 30 minutos después del ejercicio, lo que nos sugiere que necesitan estimulación vestibular para «poner su cerebro en marcha»».
 
Por último, Gladys Veracoechea («El déficit de atención sin fármacos», 2008) menciona una cuestión que considero importante a tener en cuenta por parte de los profesores de niños con trastornos de la atención e hiperactividad: «Nunca castigue a un niño con TDAH dejándole sin recreo, ya que ésta es una actividad indispensable para que él camine, corra y juegue libremente saciando su necesidad motora. Usted observará como docente que si le deja sin recreo, en el transcurso de las actividades posteriores el niño se mostrará más hiperactivo. Además, se trata de una penalización que por lo general les afecta mucho desde el punto de vista emocional.»
 
Ojalá todas estas evidencias nos sirvan para replantearnos lo que estamos haciendo los adultos con nuestros niños. Tenemos grandes expectativas y esperamos mucho de ellos, pero es necesario tener en cuenta que los resultados dependen directamente de lo que nosotros les ofrezcamos y de las oportunidades que les demos para lograrlo.
 

«DÉFICIT DE ATENCIÓN. ¿POR QUÉ TANTOS NIÑOS LO PADECEN?»

«UN CAMBIO DE CONCEPTO SOBRE CÓMO ABORDAR LOS CASOS DE DÉFICIT DE ATENCIÓN E HIPERACTIVIDAD»

SÍNDROME DE DOWN y el MÉTODO DOMAN

Síndrome Down

Durante años he recibido preciosos testimonios de mamás luchadoras que han encontrado el camino para ayudar a sus pequeños.
Así es el caso de Candy, que  nos habla de los avances de su niña con síndrome Down gracias al método Doman.
Pido disculpas por no poder reproducir el testimonio aquí porque está publicado en otro de mis blogs, por favor haz clic en el siguiente enlace y lo podrás leer:
Puedes leer otros testimonios parecidos en el mismo blog:
Y algunos artículos interesantes en este blog en el que estás ahora mismo:
También vídeos en páginas del método: